¿APRENDAMOS?

"Por Fanny & Camili"

Capitulo XV: Cosas Inesperadas.

(ER - POV)

Termine de besarla y la gente empezó a impacientarse, así que la deje y le sonreí.

Alcance a poner un pie sobre el siguiente escalón cuando me jalo delicadamente del brazo y me hizo bajar nuevamente junto a ella.

La mire extrañado y su mirada esmeralda tenía demasiados sentimientos como para descifrar uno. Se empinó un poco y pasó sus brazos por mis hombros y me besó, fue un beso extraño.

Al principio fue poco delicado, porque me besó sin aviso. Cuando le permití que me besara fue sensual, quizás demasiado pasional. Luego que empecé a devolverle el beso fue más normal, una caricia. Volvió a ser rápido. Volvió a ser despacio. Y luego empezó a detenerse, la gente se impacientaba. Dio dos o tres besos cortitos, solo de labios. Y apoyo un rato su frente entre mis labios.

Mi corazón se apretó.

- Lo siento mucho –le oí decir antes de que me abrazara fuertemente.

Suspire.

- De algún modo…lo sabía –le devolví el abrazo y acaricie su melena castaña, aspire por última vez su dulce aroma.

Se aparto un poco de mi y me sonrió, dándome un corto beso.

- Debía entregarte todo lo que era tuyo –me dijo.

Por eso su beso contenía todo, me dije.

Sonreí. Y la apreté nuevamente en un abrazo.

- Solo espero que te haga feliz.

Sakura me sonrió antes de alejarse.

La vi pedir permiso a todas las personas que hacían fila en la escalera, algunos se me quedaron mirando con compresión, otros con lástima, muchos enfadados y a otros simplemente no les interesaba.

Subí las escaleras cuando la perdí de vista, la azafata que recibía a los que abordaban me mando una mirada triste, le sonreí de vuelta.

Entré al avión y me senté mirando por la ventana.

Cerré los ojos. Y saqué de mi bolsillo del pantalón la gargantilla.

Apreté la gargantilla en mi mano, había pensado dársela cuando estuviera sentada en este avión junto a mí. Pero eso no sucedió. Debía ya deshacerme de esa gargantilla. Volví a meterla a mi bolsillo y apoye mi frente en la ventana.

Me dolía…como no pensé que podía doler.

Pero sabía que esto era lo mejor para ella, digamos que ni ella era para mí ni yo para ella.

Por lo menos ahora nos habíamos despedido para siempre y lo que alcanzamos a tener se quedará en nuestras memorias, como ella dijo: debía entregarme todo lo que de ella me pertenecía y ya no podría darme más.

Además…siempre les dije a todos que sólo ocurría lo inevitable.

"Y este caso…mi caso…no era la excepción"

Y Sakura era de Shaoran. De ningún otro.

(TOM – POV)

Estaba inquieta. Eran las 10 con 10 de la mañana.

¿Sakura se habrá ido con Eriol?

Digo, no es que me molestara que así hubiera sido, era el hecho que yo creía que realmente no se iría con Eriol.

Me pare de los pies de mi cama y camine al balcón de mi pieza.

Bueno, había sido su decisión, a mí ahora me tocaba apoyarla y… ¡Encontrar una modelo con las medidas de Sakura!

Puse cara de víctima.

En serio había confiado que iría conmigo a China y no había pronosticado lo que significaba que no fuera a China.

Mi teléfono empezó a sonar.

Me apresure a entrar de nuevo a la pieza, me acerqué al tocador donde había dejado el celular y conteste sin mirar si quiera, pensando que era Touya.

- ¿Aló? –conteste.

- Vámonos ahora mismo antes de que me arrepienta.

Y colgaron.

¿Qué?

Muévete.

¡Oh, sí!

Salte de alegría, Sakura había decidido ir a China.

Hice un par de llamadas, para que subieran todo a una limosina y lo llevaran rápidamente al aeropuerto, lo de los pasajes lo tenía listo.

Sí, le había dicho ayer a Sakura que salíamos mañana, pero luego Eriol me llamo diciendo que le había ofrecido irse a Miami hoy a las 10 y que posiblemente le diera ese impulso de querer partir de inmediato y que mejor lo aprovechaba antes que lo pensara mejor y definitivamente no me acompañara.

Subí al auto que estaba preparado para mí. Deje una nota para mi madre y Touya, ellos si partirían mañana.

Llegué en diez minutos al aeropuerto. Baje corriendo en busca de Sakura y la vi sentada entre la multitud. Estaba mirando sus manos y en sus piernas estaba su pequeño bolso.

- Sakura –la llame ya frente a ella.

Alzó la vista apenada.

- Perdí a Eriol –dijo en un susurro- Lo perdí para siempre.

Me senté al lado de ella y pase uno de mis brazos por sus hombros.

- No creo que para siempre.

Me miró algo enojada.

- ¡Claro! Tendré suerte si me dirige la palabra en veinte años más –soltó tan sarcástica que no contuve una risita, me miró feo, pero también sonrió y aparto de su rostro una lágrima- Sólo espero que haya valido la pena.

- Por amor, siempre vale la pena –le dije y así lo entendió cuando cerró sus ojos para esconder su tristeza y al abrirlos nuevamente expresar valentía.

- Tengo miedo, Tomoyo –me confesó- Miedo de que ya esté con ella…o cualquier otra.

Suspire.

- No puedo asegurarte nada –le dije poniéndome de pie- Pero si desearte la mejor suerte –y le estire mi mano para que se pusiera de pie, así lo hizo- Es hora de irnos.

Me miro extrañada.

- ¿Ya tienes todo listo? ¿Y los pasajes?

- Sakura, cariño, estás hablando con Tomoyo Daidouji.

La vi entrecerrar sus ojos y mirarme fastidiada, le dedique mi mejor sonrisa triunfante.

- Serás engreída –me soltó divertida.

Y sonreí.

"Solo esperaba que mi amiga no sufriera"

(SH - POV)

Desde que te vi no tuve más que tu amistad

Y ese sentimiento de profunda calidad

Que me brindaste sin pensarlo y sin dudar

A pesar que todo en tu contra se iba

Caminaba con las manos metidas en los bolsillos de mi pantalón por el centro comercial.

Mala idea venir solo.

Anoté mentalmente traer la próxima vez a Meiling, pues era experta asustando a las que se quedaban mucho rato mirando.

Andaba en el centro comercial ya que como le había prometido a mi prima iría a ese evento con ella y buscaba una vestimenta adecuada. Ella había dicho que era formal, pero quería un formal que no fuera tan formal y en casa sólo tenía camisa blanca, traje negro y corbatas.

Un traje blanco, camisa negra, corbata blanca, zapatos de golf y un sombrero.

Ja, ¿Me quedaría bien no?

Sonreí estúpidamente.

Debes conseguirte un amigo.

Si, lo sé. Debía conseguirme un amigo.

Últimamente me había encerrado tanto en mi mundo, que simplemente mi vida social era inexistente.

Y vuelvo atrás… a recordar aquellos días en que solíamos hablar

Y contemplar en tu mirar el sentimiento que empezaba a soñar

Y ahora creo que no puedo controlar este sentimiento que comienza a brotar

Siempre que miro en el espejo veo ya… en mi mirada la esperanza de soñar

Quizás debía tomar más en cuenta al grupo de compañeros de la universidad que siempre por cortesía me invitaban a todos sus eventos, pero que como siempre terminaba diciéndoles que vería si puedo ir. Al final ya ni por cortesía me invitaban.

Es que…entiéndanme.

Los tipos sí eran agradables, pero todos (y cuando digo todos no exagero) tenían novia y no quería ir a dar lástima o a que a esas fiestas en masa algunas chicas más incentivadoras se me pegaran como lapa.

Desde que te vi no tuve más que aceptar

Este sentimiento que empezaba a brotar

Con cada sonrisa que me dabas

Al hablar en mi corazón no había nadie más que tu

Desde que estuve con Sakura ya hace diez meses no había podido mirar a otra mujer. Así como iba me quedaría a vestir santos.

¿Mi madre dejaría que me hiciera cura?

No. Esa mujer mataba por tener nietos.

Que cansancio.

Me senté en el patio de comida del centro comercial… ¡Al diablo el traje! Me había distraído pensado que ya ni mire que había.

Estúpido.

¡Eso era!

Bingo.

Debía ir a Japón.

Meiling debía perdonarme, pero un impulso me hizo correr con dirección al aeropuerto.

Una corazonada, quizás.

Debía saber de una vez por todas si realmente estaba con el inglés o milagrosamente aun pensaba en mí. Cualquiera de las dos debía saberlo. La incertidumbre estaba acabando con mi vida. No podía rehacerla teniendo la esperanza de volver a verla, de que volviera a estar conmigo.

Llegue al aeropuerto y había mucha gente.

La fila de comprar los pasajes era grande. La hice pacientemente.

Pero justo cuando era mi turno la cajera puso un letrero que decía:

- "¿Se acabaron los boletos a Japón?"

Ella me miró como si yo fuera idiota.

- Por eso puse el letrero, señor –contesto respetuosamente a pesar de llamarme idiota con la mirada.

- Si, pero usted no entiende: Debo ir a Japón.

- Señor, entiéndame, los pasajes a Japón están copados, de venderle un boleto sería en… -miro su computadora- Tres días.

- ¡Tres días!

- Lo siento mucho, no puedo hacer más por usted. Pero si es tan urgente viajar para usted a Japón busque alguien que tenga un boleto y negócielo –me dijo por lo bajo.

Asentí. Eso haría.

Me di vuelta y mire, mucha gente de allá para acá…

¡¿Cómo demonios sabría yo quien tenía un boleto a Japón?!

Me revolví el cabello con ambas manos, estaba frustrado, desesperado.

Y sin pensarlo mucho, en realidad sin pensarlo me subí a un asiento de esos de espera y poniendo mis manos como megáfono grite.

- ¡¡¡Alguien aquí vende algún boleto a Japón!!!

Todos se detuvieron, mirándome. Si…no había sido inteligente.

Pero fue una medida desesperada. Muy válida para estos casos.

- ¡¡Por favor, necesito viajar a Japón!! –volví a gritar.

Nada.

Veía a los guardias de seguridad acercarse, así que mejor me bajaba. Pero cuando había echo el intento alguien hablo entre la multitud.

- ¿Por qué es tan urgente?

Los guardias se detuvieron, buscando de donde provenía el grito y luego me miraron, pero no avanzaron.

Ere mi oportunidad.

- Yo… -tome valor.

Y ahora sé que fue un error dejarte ir sin ninguna explicación

Y sé que no puedo borrar aquella acción que nos hizo terminar,

Pero también sé que tal vez este amor se pueda recobrar

Solo espero que tú también quieras ver en nuestro futuro

La esperanza en los dos

La gente empezaba a moverse de nuevo.

- ¡Necesito ir a Japón a decirle a la mujer que amo…que me perdone, que vuelva conmigo, que todo este tiempo sin ella ha sido un infierno; que me equivoque…pero que la amo más que a nada en este mundo!

La gente volvió a quedarse estática. Mirándome.

Pero al parecer nadie me vendería su boleto.

- ¡Wow, amigo, ella debe ser una afortunada! –hablaron de la multitud.

Negué con la cabeza.

- Yo fui el afortunado en que ella se fijara en mí. Y ahora necesito recuperarla. Por favor…necesito un boleto a Japón.

- ¡Vaya, yo te daría el mío! –grito la misma voz- Pero voy a ver a mi madre y esta muy enferma. Pero alguien aquí debe poder posponer su vuelo, el que sea que lo haga –me apoyo en mi causa y le agradecí a quien quiera que fuera.

La gente empezó a murmurar pero nadie me ofrecía su boleto.

No había funcionado.

Así que decidí desistir y baje una pierna cuando hablaron.

- ¡Aquí! –dijo la voz de una mujer, pero sólo vi su mano levantada entre la multitud.

La bendita mujer estaba casi al final de toda esa gente.

Baje la otra pierna e intentando no perderla de vista y con la gente abriéndome paso y dándome buenos deseos me acerqué a ella.

Llegue con algo de adrenalina donde ella y tomé aire.

Ella tenía la mano levantada y la cabeza gacha y sus cabellos cubrían su rostro.

Fruncí el ceño.

¿La conocía?

Mi corazón se aceleró cuando ella de forma lenta empezó a bajar su mano y al mismo tiempo levantar su cabeza.

Me miró directo a los ojos.

Deje de respirar… ¡No podía ser!

Sus mejillas estaban adornadas con un bello color carmesí, sus labios estaban milímetros abiertos, sus ojos brillaban como nunca.

"Era Sakura… ¡Mi sakura!"

(SA - POV)

Estábamos frente a frente en un café.

Tomé el trago de lo que sea que hubiese pedido al seco, aun no podía creer lo que había sucedido.

Es decir…ya empezaba a creer que Eriol tenía razón cuando decía eso de que las coincidencias son solo patrañas, las cosas pasan porque son inevitables.

Y es que… ¿Qué más podía pensar al respecto?

Shaoran justo le grito a todo un aeropuerto que me amaba cuando yo ponía mis primeros pasos en China después de diez meses.

¿Acaso el destino era inevitable?

Lo sentí carraspear para llamar mi atención.

Lo mire.

- Sakura yo… -le sonreí.

- Lo sé, Shaoran –le interrumpí- Lo sé yo y todo aquel que haya estado en el aeropuerto.

Sentí que se avergonzó y desvió su mirada. Al rato volvió a mirarme.

- Necesito que sepas que el mismo día que te fuiste…

Me tensé ante sus palabras. Pero él se estiro para agarrar con una de sus manos una de las mías. Jugó con ella sin entrelazarlas.

- Ese mismo día salí detrás de ti hasta el aeropuerto –confesó.

Abrí enormemente mis ojos ¿Había ido? ¿Y…no me alcanzo?

- Si, te alcance…-dijo como si leyera mi mente.

- ¿Y por qué no…? –deje la pregunta en el aire.

- Porque estabas con Hiraguizawa.

Tragué seco y me moví inquieta en mi puesto, quise alejar la mano que él me tenía, pero no me dejo. Baje la vista cuando noté que fruncía el ceño.

¡Oh, Dios, esto iba a ser difícil!

- ¿Estás con él? –pregunto frío, con ese tono de voz que uso conmigo la vez que lo conocí.

Negué con la cabeza.

- Estuviste con él… -dedujo, apretando mi mano.

Asentí.

- Shaoran yo… -lo mire para confesarle todo.

El soltó mi mano y junto ambas frente a su rostro apoyando ambos codos sobre la mesa.

- ¿Por qué estas en China?

Su pregunta me desconcertó.

- Por…Tomoyo…

Noté la decepción en su mirada.

- Digo…

- Descuida –me interrumpió.

¡Agrh, condenado hombre!

- No, escúchame – me miro sorprendido- Si, intente rehacer mi vida junto a Eriol, no te mentiré respecto a eso, pero nunca tuvimos una relación formal –noté que su mandíbula se apretó- Si soy sincera no pretendía volver a China –su ceño se frunció- No quería volver como una arrastrada siendo que tú podías estar felizmente casado…no quería pasar por eso, no lo hubiera soportado –le confesé y suavizo un poco su rostro- Hace unos días Eriol y yo nos…

- Sakura – me interrumpió, lo mire y me negó con la cabeza.

Entendí.

- Tomoyo tiene un concurso de diseñadores de la universidad y soy su modelo. La final es acá en China –me miraba atento, me estaba poniendo nerviosa- Tenía dos opciones: si no venía me quedaría a hacer mi vida con Eriol, pero si venía lo hacía dispuesta a encontrarte y a correr el riesgo de que estuvieras casado…o con alguna otra –solté lo último bajito.

Volvió a tomar mi mano entre la suya. Lo miré. Él miraba nuestras manos.

- No viaje a Japón por miedo a verte con él… -me dijo- La sola idea de saber que él te había acaparado me hervía la sangre y me hacía un cobarde, porque hasta hoy no me había dado el valor de salir tras de ti.

Sonreí por como jugaba con nuestras manos…era extraño y único.

- Muchas veces compre boleto, pero al final me arrepentía.

¿Eso quería decir que Lia…?

- Ese día que te fuiste, volví del aeropuerto enojado. Me hice creer que apenas pudiste me dejaste para estar con él…y en parte te odie por eso y me odie por permitírtelo.

Solté un ruido sorprendida ¿Había pasado por todo eso?

- Llegue a mi casa y mi abuela estaba ya comprometiéndome con Lia, tú habías demostrado no ser una digna futura Li.

Fruncí el ceño ante eso… ¡Vieja amargada!

- Pero yo tenía algo claro: si no eras tú, no sería ninguna.

Abrí mis ojos… Amaba y amo a este hombre como a nadie.

- Eché a Lia. Nunca más la vi.

¿Nunca más?

- Todo este tiempo tú has estado…-no termine mi frase.

Asintió con la cabeza.

- Si, he estado solo. Ya te dije: si no eras tú, no sería ninguna.

Mis ojos se cristalizaron y me sentí fatal…es decir… ¡El no había intentado rehacer su vida con nadie y yo…yo hasta hice el amor con Eriol!

Las lágrimas empezaron a salir sin que pudiera detenerlas.

- No, no, no, por favor –se apresuro en decir Shaoran- No llores.

- Es que yo…

- Sakura –se paso la lengua por los labios y frunció el ceño, se notaba que le costaba decir lo que diría- Lo que pasaste con Eriol ya fue, lo suponía, pero esa relación es tanto tu culpa como mía –lo mire extrañada secando dos lágrimas que aun caían- Yo por no buscarte a tiempo y tú por no dejarme explicarte.

Si lo veíamos de esa forma, él tenía razón.

- ¿Amas a Eriol Hiraguizawa?

Bien…su pregunta si me desconcertó ¿A qué venía?

Me miraba aun con el ceño fruncido ¿Se le había hecho costumbre nuevamente?

- Respóndeme.

- No –le dije sincera- Creí amarlo. Como dijo él: un amor ocasional. Yo sentía que lo amaba porque me ayudaba a creer que podía olvidarte y que en definitiva podría dejar de amarte.

- ¿Dejaste de amarme?

- Ni un día, Shaoran Li, ni un maldito día.

Soltó una carcajada ante mi respuesta y por fin entrelazó nuestras manos.

- Si te sirve de consuelo: yo tampoco –dijo de una forma sexy.

Me mordí el labio inferior por la forma en que dijo eso… ¡Perfecto! ¿Debíamos estar en un lugar público?

Segundos después pago la cuenta. Y me llevaba de la mano a-sepa-Dios-qué-lugar.

- Shaoran –le hable.

Se dio vuelta a mirarme, pues iba como un paso más adelante de mí y me beso.

Ah.

El beso era tan pasional, tan único. Me jaló hacía él con uno de sus brazos en mi cintura y el otro estaba en mi cabeza para tenerme bien pegada.

Y ah…era tan…excitante.

Gruñó sobre mis labios.

Y mordió mi labio inferior.

- Te amo, Sakura –dijo suavemente- Te amo demasiado.

Y sonreí y me beso.

Empezamos a besarnos casi olvidándonos donde estábamos.

- Shaoran, ya –pedí cuando hubo oportunidad- No podemos aquí.

Sentí que gruño y que fruncía el ceño nuevamente…recuérdenme quitarle esa manía.

Volvió a tomarme de la mano y me condujo, a lo que minutos después sabría era su casa.

- ¡A tú casa! –alarme.

Me hizo callar con la mirada.

Ya estaba oscuro y él intentaba entrar a su casa como ladrones.

- ¿Shaoran qué haces? –pregunte hablando bajito.

- Entrar –dijo como lo más obvio.

- ¿Debemos hacerlo cómo ladrones?

- Podemos hacerlo como tú quieras –me respondió.

Le mande una mirada enojada: obviamente no me refería a eso.

Entramos por la entrada de atrás de la cocina. Una sirvienta venía para acá. Nos escondimos.

Nos metimos en el espacio que estaba entre el refrigerador y la muralla donde una persona de lado caía bien, dos quedaban juntas…

- Interesante… -susurro en mi oído y me estremecí.

Aun lo recordaba.

- No hagas eso –le dije mirándolo feo. Y puse atención a la sirvienta- Se fue –le dije y él me mordió el lóbulo- Ya…Shaoran –solté rendida.

Sonrió satisfecho… ¡Hombres!

Seguimos avanzando hasta que llegamos a su pieza. Me hizo entrar y cerró con seguro.

Me mordí el labio cuando se acerco a mí.

- Te extrañe, princesa –dijo tan tiernamente que me derretí bajo su mirada y entre sus brazos.

Lo abrace y aspiré su aroma…era mi Shaoran.

- Yo también, Shaoran –solté en un gemido de dolor.

Él lo supo y busco mi rostro. Mis ojos se cristalizaron.

- Creo que hasta ahora no había reparado en cuanto te extrañaba… -solté y una lágrima calló. Él la secó. Sonreí.

- Pero ya está…no volveremos a separarnos.

- ¿Y tú abuela?

- Si te acepta nos casamos, si sigue rechazándote renuncio a todo.

Lo mire sorprendida.

- Esta vez, Sakura Kinomoto, no te librarás de mí fácilmente.

Me sonrió y le devolví el gesto. Segundos después tomaba mis labios entre los suyos con decisión, reclamando lo que le pertenecía. Lo que era suyo…

"Y yo era completamente de ese hombre"

(SH)

La beso muchas veces y de distintas formas.

Era un reencuentro…era como la primera vez, con la diferencia que ahora no estaba conociendo a la mujer que besaba estaba reconociendo lo que ya conocía.

La besaba reconociendo esos labios.

La tocaba recordando ese cuerpo.

Todo seguía igual, todo era más perfecto incluso.

La llevo a la cama cuando sintió que su camisa estaba abierta. La recostó delicadamente.

Empezó a desnudarla tan lentamente, como si sacará los pétalos de una rosa uno a uno.

La mirada ámbar oscurecía por el deseo, la esmeralda brillaba por el amor.

Y como en las leyes de la física: provocaban la reacción perfecta.

Amor y deseo. Deseo y amor.

Volvieron a besarse y esta vez no dejaron de hacerlo en mucho tiempo, las prendas que quedaban fueron sacadas con sus labios unidos. Las caricias continuaron con sus labios unidos.

- …Shaoran… - Se aferró la castaña a su espalda.

Esa espalda que ya extrañaban sus manos. No había huella ahí de ningún rasguño que anteriormente esas mismas manos habían provocado.

Cuando Sakura clavó sus uñas en las espalda de él, Shaoran sintió que volvía a la vida.

Dejo los labios de su amada para morderle el lóbulo.

Él sabía que con eso ella más se excitaba.

Ah.

- Sakura –soltó en un gruñido cuando la nombrada había alzado sus caderas deliberadamente.

La castaña sonrió.

Ella también sabía lo que a él lo volvía loco.

Shaoran llevó su mano derecha por entre medio de sus cuerpos. Sakura se estremeció ante el contacto que sabía donde iría a parar.

El castaño pasó por la intimidad de Sakura e introdujo un dedo, luego dos. Allí se entretuvo un rato, mientras con su lengua acariciaba su pezón y con su mirada disfrutaba el descontrol de la esmeralda.

Sakura llevo su mano izquierda a la muñeca de él y la detuvo.

Shaoran llevo su rostro al de ella y mordió su mentón.

- Shaoran… -escapó entrecortadamente de los labios de Sakura.

- Mi amor –se hizo el inocente y movió los dos dedos aun dentro de la castaña.

Sakura sonrió y saco la mano de Shaoran de dentro de ella.

Claramente porque él se lo permitió.

Quería saber que haría.

Oh…gran error.

Sakura sonrió pícaramente y llevo la mano de Shaoran a su boca, los dos dedos que antes estaban dentro de ella ahora pasaban como un dulce de paleta por la lengua y boca de la castaña, que hacía círculos o figuras sin sentido.

Shaoran se excito más.

Sacó su mano delicadamente de la boca de Sakura y abrió más las piernas de ella para poder colocarse ahí.

- Te amo –dijo Sakura antes de que él la penetrara.

- Te amo –repitió Shaoran y la penetró.

Entro en ella tan lentamente y mirándola a los ojos que todo lo demás desapareció para ambos.

Sus corazones latieron lentamente, sus respiraciones se acompasaron. Todo, todo se detuvo o todo anduvo al mismo tiempo.

Entro completamente en ella cuando ella sintiéndolo ya cerca alzó sus caderas.

La unión de esos cuerpos fue perfecta.

Nuevamente las manos de Sakura fueron a la espalda de él. Clavó allí sus uñas cuando ambos hubieran sincronizado sus cuerpos al mismo compás.

Shaoran aumento las embestidas, Sakura lo agradeció.

Shaoran bajo el ritmo, Sakura sonrió.

Sus bocas se encontraron nuevamente hambrientas, deseosas.

Ambos aumentaron el ritmo, sus cuerpos lo agradecieron.

- Sakura / Shaoran –se dijeron al mismo tiempo.

Y las embestidas continuaron. Sakura se aferró más a la espalda del castaño y mordió su hombro, ante eso Shaoran gruño.

El ritmo de las embestidas aumento y Sakura llevo esta vez sus manos a cerrarlas en puño en la sabana, echando su cabeza hacia atrás y soltando un gemido de placer.

Quiso gritar, también Shaoran, pero ahogaron esos gritos en la boca del otro cuando les llego el clímax.

Shaoran se dejo caer sobre ella y Sakura volvió con sus manos a la espalda de él.

El castaño resopló en el oído de Sakura, por casualidad.

Sakura soltó una risita agradable e intento esconder su oreja. Shaoran entendió y saco su rostro de ahí.

- Me haces cosquillas –se quejó sonriendo.

Shaoran asintió y apoyando parte de su peso sobre sus codos y aun sin salirse de ella, con sus manos ordenó algunos cabellos de la castaña tras su oreja.

- Eres preciosa –soltó acariciándole la mejilla.

- Tú también lo eres –respondió Sakura trazando en la espalda del castaño figuras sin sentido.

- ¿Preciosa? –Shaoran alzó una ceja divertido.

Sakura no contuvo la carcajada y le golpeo el hombro con una de sus manos que luego llevo al rostro de él, dejándola ahí, quieta.

- Eres hermoso –le dijo colorándose al instante.

- ¡Y después de lo que hicimos tienes el descaro de sonrojarte! –exclamo divertido Shaoran.

Sakura aparto su mano de la cara de él y llevo ambas al pecho del castaño para empujarlo mientras fruncía el ceño.

- Ya, déjame.

- No –se negó Shaoran tomando con sus manos ambas muñecas de Sakura y llevar así los brazos de la misma sobre la cabeza de ella, haciendo con eso que sus senos se movieran incitantes, Sakura notó que él se había percatado y sonrió triunfante- ¿Qué harás ahora? –pregunto él.

- Esto –dijo y seguido alzó su cadera.

- Ah… -salió roncamente de los labios de él – Eso no hace que salga de ti, precisamente –aclaro.

- En realidad si –comento ella, él la miro dudoso- Te hará salir y entrar nuevamente…muchas veces.

Oh…era cierto.

Shaoran sonrió de medio lado y la besó.

Habían empezado nuevamente.

Esas almas se habían reencontrado.

Esos corazones latían al mismo tiempo.

Ese loco y hermoso frenesí se apodero de la situación y los llevo a amarse como nunca…como siempre, hasta dejarlos sin energías.

- Debo volver con Tomoyo, mañana temprano –avisó Sakura adormecida una vez se habían saciado sus cuerpos y era acomodada por Shaoran en el pecho de él.

Shaoran murmuro algo que debía ser un si.

- Es en serio –repitió ya con los ojos cerrados.

- Descuida –dijo él acariciándole la espalda a nivel de la cintura – Ya me acostumbre a despertar temprano con lo de mi trabajo.

Sakura asintió, pero ya estaba rendida en los brazos de Morfeo.

Shaoran con una sonrisa estúpida, también se dejo caer al sueño.

"Esa noche dormí como hace diez meses no había podido hacerlo"

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Fanny: Ok, bien, creo que esto es el colmo: se ha creado una especie de "Organización ACEUIDPELE" (o sea: Agencia Contra El Uso Incorrecto Del Poder En Los Escritores) que ha amenazado con raptarnos cada vez que algo no les guste. Y he ahí la situación.

Agradecemos enormemente los comentarios recibidos y que nos brinden su apoyo aunque no les guste lo que escribamos. También aclaro que si no les hemos contestado personalmente como antes no es porque no queramos, si no, por falta de tiempo… Camili con la Universidad y su computador descompuesto, y yo con mi absorbente trabajo y las horas de lectura sin parar.

Camili: Luego de mucho meditarlo, hemos decidido dejar el capitulo hasta acá, por motivos de que era el penúltimo capítulo y el último no está terminado. El capítulo original continuaba, pero fue divido en dos para su deleite. Nuestro agente fue raptado y estamos las dos con Fanny, esperamos contar con la aprobación de todas ustedes lectoras y que les agrade el capitulo. Como ya indico Fanny, gracias también a los lectores que no les gusto del todo el rumbo de la historia, pero que nos apoyaron igual. También reiterar las disculpas de no responderles individualmente, pero es cierto la universidad me ha tenido un poco ocupada, pero los leemos todos y agradecemos cada uno de ellos.

PD.: la cancion es producto y creacion de fanny en estado depresivo probablemente mas adelante la encuentre en youtube aunque no con musica mas bien como se supone que su mente decidio que sonara