¿APRENDAMOS?

"Por Fanny & Camili"

Capitulo XV: Cosas Inesperadas II.

(SA)

- ¡¡Oh, Por Dios!!

El grito de sorpresa fue tan fuerte que Sakura se sentó asustada en la cama, Shaoran también, pero un poco más adormecido que ella.

Miró a la puerta de la pieza de Shaoran y se tapó enseguida con la sabana e intento esconderse tras Shaoran.

- ¿Shieffa? –dijo Shaoran rascándose la cabeza- ¡Pero qué demonios haces aquí! –exigió saber.

Shieffa no articulaba palabra, sólo con la mano que tenía una llave apuntaba a su hermano y luego a Sakura, que seguía inútilmente escondiéndose tras Shaoran.

- Estaba con llave ¿Por qué entraste? –siguió preguntando el castaño.

- Yo…

- ¿Qué sucede, Shieffa, estas bien? –entraron cinco mujeres más a la habitación analizando a Shieffa quien aun seguía parada ahí sin mirar a nadie, solo a la pareja en la cama.

- ¡¡Oh, Por Dios!!

Esta vez gritaron las recién llegadas.

- ¡Ya salgan de aquí! –alzó la voz el único hombre.

- ¿Sakura, eres tú?

Pregunto delicadamente Meiling acercándose.

Sakura se aferro a Shaoran…recordaba que Meiling la odiaba.

- ¡No lo puedo creer! –enfatizó la prima de Shaoran mirando a las demás- ¡Es ella! –contó tan feliz que Sakura tuvo algo de miedo.

- ¡Sakura, Sakurita, has vuelto! –dijeron las cuatro hermanas de Shaoran lanzándose a la cama.

Sakura intento taparse lo más posible y esconderse en algún lugar donde nunca más pudiera volver a verles la cara a ninguna… se moría de la vergüenza.

Ieran Li de pronto cerró la puerta llamando la atención de todos que la miraron, hizo un gesto de silencio.

Segundos después golpeaban la puerta. Ieran seguía dando señas que todos se callaran.

- Xiao Lang ¿Estás ahí?

Todos supieron quien era al escuchar el perfecto chino en la voz. Sakura se aferró más a Shaoran.

Ieran miró a Shaoran para que hablara.

- Si abuela ¿Sucede algo? –respondió en chino.

- Escuche a tus hermanas gritar ¿Están bien?

Ante eso Shaoran mando una mirada asesina a todas las mujeres en la pieza menos a Sakura que entendió lo que sucedía, porque secretamente había estudiado chino durante esos meses. A ella le salió una gota en la cabeza.

- Si, es sólo que Shieffa se asustó por-no-sé-qué-cosa y todas se alborotaron y salieron de aquí diciendo algo de un vestido o qué se yo. Abuela, tú ya las conoces.

Ante eso: a todos les salio una gran gota en la cabeza.

- Oh, esta bien. ¿Bajaras a desayunar?

- Si, me levantaré de inmediato.

- Te espero abajo –dijo la anciana tras la puerta.

Ieran Li pegó su oreja a la puerta y cuando hubo sentido que se alejo puso seguro.

- Ahora nadie haga más alboroto que el necesario.

Luego se acercó un poco y dedico una sonrisa amable a Sakura.

- Es un gusto tenerte nuevamente acá, Sakura.

Sakura se quería morir y sacó su rojo rostro de la espalda de Shaoran.

- Señora Ieran yo…-se mordió el labio- Disculpe –soltó.

- Por esta vez haré que el detalle de que estés en la cama de Shaoran pase desapercibido para mí –dijo seria. Luego sonrió- Es un gusto tenerte de vuelta.

- ¡No sabes en el energúmeno que se había convertido Shaoran! –quien habló fue Meiling y Sakura la miro notoriamente sorprendida- Si lo sé, sobre eso…Kinomoto, yo…quería disculparme.

Sakura sonrió. Y en silencio sellaron una nueva posible amistad.

- Ahora debemos ver como la sacaremos sin que tu abuela se de cuenta, hijo –todos miraron a Ieran- Si queremos que la acepte debemos hacer las cosas bien y tu abuela no pasaría por alto este detalle.

Sakura volvió a enrojecer y sentirse avergonzada.

- Primero sería bueno que todas desaparecieran, para que podamos vestirnos –dijo Shaoran seriamente.

Todas asintieron y revisando que no hubiera moros en la costa salieron de la pieza sin antes advertirles que solo les daban tiempo de que se alistaran.

- ¡Que vergüenza! –chilló Sakura tapándose el rostro con ambas manos.

- Anda, que ha sido divertido –dijo el castaño en una carcajada.

Sakura le dio un codazo.

- Idiota ¿Qué tiene de divertido que tu madre me vea en la cama contigo?

Shaoran tragó seco.

- Bueno eso no, pero las expresiones de todas sí –y volvió a reír y Sakura se le unió, le dio un corto besos en los labios y se alejo- Debemos vestirnos, no quiero que esas locas entren de nuevo y nos pillen en otra cosa.

Sakura sonrió ante eso y buscando su ropa en el suelo se vistió. Luego entro al baño a lavarse la cara, lavarse los dientes –llevaba un cepillo en su bolsa- y peinarse. Shaoran hizo igual, sólo que en vez de peinarse pasó sus manos por sus cabellos despeinándolos.

Sakura miró la hora.

Las nueve de la mañana en punto.

- Es la hora perfecta para regresar con Tomoyo –le sonrió al castaño quien se acercó a darle un corto beso.

- Ya tortolitos –la que entro fue Meiling- Tía Ieran dice que abuela está en el comedor esperándonos para desayunar y que deberías salir con Sakura por la puerta de atrás de la cocina.

"Por donde entramos", pensó Sakura.

- Bien –dijo Shaoran.

Meiling abrió la puerta de la habitación de Shaoran, se aseguro que no hubiera nadie y les indico que salieran.

A la vuelta del pasillo estaba Fanren esperándolos, los encamino hasta la siguiente parada, donde estaba Feimi.

Ahí tuvieron que meterse rápidamente en la primera puerta cercana porque venía una sirvienta. Feimi se paro fuera de la puerta para asegurarse que dicha sirvienta no entrara, luego les avisó cuando salir. Siguieron el trayecto a las escaleras y Futie les ayudo a bajarlas rápidamente, se escondieron al llegar a bajo. Cuando la abuela salió del comedor.

- Xiao Lang ¿Eres tú? –llamo la abuela.

Sakura y Shaoran se miraron y asintieron.

- Si, abuela, soy yo –dijo saliendo de su escondite.

- ¿Qué hacías ahí?

- Es que bajé rápidamente y se me callo el celular.

Sakura sintió un cosquilleo en su estomago y despacio se fue acercando a Shieffa que la esperaba en la cocina.

La hermana de Shaoran la tomo de la muñeca y la llevo fuera de la casa. Cuando llegaron a la reja Shieffa se detuvo, se dio vuelta y la abrazo.

- Gracias por volver con él –le dijo. Sakura no reacciono- No sabes lo que ha significado vivir con ese ermitaño desde que lo dejaste.

- No volverá a pasar –dijo Sakura feliz.

- Lo sé, ninguno permita que algo los separe –aconsejo sincera.

Sakura asintió en silencio y se abrazaron por última vez para que la esmeralda saliera de ahí, rumbo donde Tomoyo, que justamente empezaba a llamarla.

"Bien, Sakura, a probarte vestidos"

(TOM - POV)

- Tomoyo, en serio, estoy cansada y tengo hambre -dijo Sakura con sus brazos extendidos mientras yo retocaba el último vestido de esa presentación.

- Pues te aguantas, Sakura.

- ¡Pero hemos estado toda la mañana aquí! -me replicó, me pare frente a ella con las manos en mis caderas.

- Sakura Kinomoto, cuando te dije en el aeropuerto: "Es tu oportunidad", no me refería a que pasaras la noche con él, sólo a que conversaran y se juntaran luego, después del evento o en el evento –mi amiga se sonrojo- Ahora, si aceptaste pasar la noche con él y lo disfrutaste, asume las consecuencias.

Me reí ante su cara que expreso diferentes cosas, se sonrojo ante lo que supuse serían sus recuerdos nocturnos y luego paso de contrariedad a enfado cuando clavo su mirada en mí.

- Eres una abusiva, he estado a tu merced desde las nueve y media de la mañana y ya son… -miro en el cuarto de hotel buscando un reloj, mire el mío.

- Las dos y media –le facilité.

- ¡Las dos y media! –me miro horrorizada- ¡Y no pretendes alimentarme!

Reímos ante sus palabras. Asentí y le dije que podía quitarse el vestido y ponerse ropa cómoda.

- Si no ganas este estúpido concurso no vuelvo a modelar para ti -me dijo de pronto, una idea vino a mi mente y le estire una de mis manos.

- Bien, pero si lo gano modelaras para mí siempre.

Noté que abrió sus ojos sorprendida. Meditó un momento y estiro su mano para tomar la mía en un pacto.

- Hecho –dijo.

- Hecho –le dije.

"Ganaría ese concurso cueste lo que cueste"

(SH – POV)

Eran las nueve de la noche y no había podido contactarme con Sakura, su celular sonaba apagado y cuando contestaron fue Tomoyo diciéndome que Sakura estaba nerviosa con todo el ajetreo de las modelos y que la necesitaba concentrada.

Vah, mujeres.

Ahora me arreglaba para el evento de Meiling, al que al parecer irían todas en mi casa.

- Meiling ¿Dónde vamos? –pregunte cuando íbamos saliendo.

- Ya verás que me lo agradecerás.

- ¡Si! –dijeron cuatro voces detrás de mí.

Fanren, Futie, Shieffa y Feimi me helaban la piel cuando aparecían tan sigilosamente a mis espaldas.

Esperé que todas subieran a la limosina, mi madre se demoro un poco y espere que ella subiera también para subir yo.

- Su abuela vendrá –dijo de pronto.

A todas se les cayó el mundo encima ¿Qué tenía de malo?

Esperamos que subiera mi abuela y partimos rumbo al lugar.

Cuando llegamos vi lleno de cámaras, fotógrafos, hasta alfombra roja en la entrada.

Baje primero y ayude a bajar a todas las mujeres que me acompañaban.

Pronto sacaron muchas fotos… ¿A dónde demonios me habían traído?

Y de repente la vi.

Mi mujer en traje de baño en una foto de la entrada.

Alcé una ceja. Y leí su cuadro.

Salía su nombre, su edad, su diseñadora y el lugar que sacó en el concurso de las universidades de Japón.

Recuérdenme asesinar a su diseñadora: Tomoyo Daidouji.

Todas mis hermanas rieron tras de mí. Las miré feo.

Luego recordé: ¡mi abuela!

La busqué con la mirada, estaba más adelante dándonos la espalda y mirando dentro del lugar.

Busque luego la mirada de mi madre, entendió mi pregunta y asintió.

Al parecer, mi abuela, le daría una oportunidad a Sakura. Sonreí.

¿Podía algo salir mal?

Nada.

Seguí caminando y tomamos asiento en una de las mesas cerca de los distintos diseñadores, mi madre debió haber contactado a sus conocidos para obtener asientos privilegiados.

Excelente, nunca había visto modelar a Sakura y eso a pesar de todo lo disfrutaría.

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Respire trescientas veces.

Sakura no era una modelo profesional, pero ¡Dios, bendito el don de lo natural!

Y no era el único que pensaba así, había ya tenido que morderme la lengua ante algún descortés, pero acertado comentario de algún tipo hacia Sakura.

Solo quería que terminara pronto.

Tomoyo, como diseñadora ya había clasificado en los primeros cinco lugares, ahora estaban en un descanso de tres minutos donde debían preparar a sus modelos con lo que venía.

Tome el folleto que indicaba el orden de las representaciones.

Íbamos en las últimas cinco. Busque los últimos cinco motivos.

Cinco: trajes de noche.

Cuatro: vestido auténtico.

Tres: vestidos de novias.

Dos: ropa interior.

Uno: vestido de gala.

Trague seco…las tres últimas finalistas debían lucir los vestidos de novias, la ropa interior y el traje de gala.

Que Tomoyo me perdonara, pero rogaba que perdiera ahora.

Sacar cuarto lugar en su primer concurso no era malo ¿Cierto?

El presentador volvió a la pasarela y todos se entusiasmaron.

Pero le deje de escuchar cuando algo en el folleto había querido pasar desapercibido para mí.

La diseñadora ganadora, hará que su modelo muestre un provocativo conjunto para una perfecta noche de bodas.

Cerré los ojos. Tomoyo no podía ganar.

Sakura pasó con el traje de noche, había que decir que Tomoyo era excelente diseñadora.

Sakura pasó con el vestido auténtico y no había duda, Tomoyo realizaba un excelente trabajo…pero ¡Su modelo era mi novia! Y si pasaba esta ronda tendría que mostrase ante todos en ropa interior.

Que no gane, que no gane, que no gane, que no gane…

- Los tres últimos finalistas son…

Que no gane, que no gane, que no gane, que no gane…

- ¡Ettore Zavettieri, de Italia!

¡Bien, quedan dos!

Que no gane, que no gane, que no gane…

- ¡Charlotte Leblanc, de Francia!

Que no gane, que no gane, que no gane…

- Y… ¡Tomoyo Daidouji, de Japón!

¡Bien!

Un momento.

¿Gano?

Gano.

- ¡Tomoyo clasificó a la final! –dijo una de mis hermanas.

- Se lo merecía, la verdad es que es realmente buena –acotó mi madre.

- ¿Shaoran estás bien? –pregunto Meiling.

Negué con la cabeza.

- ¿Por qué? –preguntaron todas mis hermanas.

- ¡Oh! –exclamó mi madre leyendo el folleto que yo arrugue en mi mano- Sakura deberá salir con ropa interior.

Y todas entendieron.

- Necesitamos que las tres modelos ingresen con sus vestidos de novias –dijo el presentador.

Entraron en el orden que las nombraron al clasificarlas.

Primero entró la modelo del italiano, el hombre si sabía de traje de novias, pues su modelo llevaba un bello vestido. Luego entro la modelo de la diseñadora francesa, era algo sencillo y elegante, sí, era bonito. Y por último entro Sakura…y ese vestido debía usarlo cuando se casará conmigo.

Noté que me miro sonrojada cuando llego al final de la pasarela y clavó su mirada en mí hasta dar la vuelta. Sonreí. Era preciosa y entendía a Tomoyo por escogerla.

Los jueces miraron a las tres modelos y pusieron sus notas, sin darlas a conocer.

- Ahora ropa interior.

Tragué seco y mire a mí alrededor.

Demasiados fotógrafos de revistas de modas para mi gusto.

Nuevamente la modelo de Italia…la de Francia…y la de Japón.

Abrí la boca.

- ¡Shaoran! –me pegó un codazo Meiling - ¡Controla tus hormonas!

¿Qué las controlara? ¡Pero si ella se veía…se veía…todos la veían!

Cerré la boca y fruncí el ceño.

Sakura volvió a clavar su mirada en mí y esta vez ella sonrió, sabía porque yo estaba enojado.

Los jueces las vieron a las tres, pusieron sus notas y volvieron a desaparecer por donde aparecían.

- Ahora entraran con el vestido que serán coronadas.

Italiana, francesa…japonesa.

Las tres se pararon en la pasarela, Sakura llevaba un vestido verde largo ajustado a su menuda cintura, al lado llevaba tiras que subían en zig-zag y caía en tiritas. Su pelo estaba completamente ondulado e iba afirmado como en dos coletas imaginarias, algunos mechones caían más largos que otros…y simplemente se veía divina.

Los jueces volvieron a poner sus notas y entregaron el resultado total al presentador.

- ¡Wow, este año estuvo bien peleado el primer lugar! –exclamó leyendo el sobre– Bueno, como sabrán la nota máxima por tenida que podían poner era un diez. Cada modelo en esta última ronda podía sumar noventa puntos, por ser tres jueces.

Todos gritaban eufóricos, y alentaban a que diera los resultados.

Cada diseñador subió y se puso junto a su modelo, Sakura tomo la mano de Tomoyo apoyándola, pero en su mirada había miedo.

¿Por qué?

(SA – POV)

¡Perfecto!

¡Bendita la hora en que hice ese trato con Tomoyo! Ahora estaba a un paso de que mi amiga ganara y aunque debiera sentirme feliz por ella… ¡Me sentía aterrada por mí!

¡Tendría que ser su modelo por siempre!

Yo y mi bocota.

Me tranquilice mirando a Shaoran, le sonreí.

- ¡Daré primero los puntajes! –dijo el animador, clave mi mirada en él- ¡El tercer lugar sacó 80 puntos!

Wow, eso era bastante.

- El segundo lugar 85.

Realmente había estado peleado. Quizás Tomoyo se conformara con ese segundo lugar…

- ¡Y el primero lugar…! –y se quedo ahí, mis nervios aumentaron- ¡87 puntos!

Todos exclamaron sorprendidos.

¡Era casi perfecto! Y cualquiera de los rivales de Tomoyo se lo merecía.

- ¡El tercer lugar es para…Francia, representada por su diseñadora Charlotte Leblanc!

Todos aplaudieron y vociferaron distintas cosas.

Tragué seco.

Tomoyo Daidouji debía sacar el segundo lugar.

(SH - POV)

- ¡Por favor, Japón, Italia, un paso adelante!

Las cuatro personas dieron un paso adelante.

- Es necesario decir que el primer y segundo lugar solo son separados por dos puntos, que ambos diseñadores hicieron un trabajo maravilloso y que tienen una carrera prometedora.

Ambos diseñadores asintieron agradecidos.

- ¡Y el primer lugar es para……!

Y nada…lo segundos se hicieron eternos.

Italia, Italia, Italia…

- ¡¡Japón, representado por la joven prodigio Tomoyo Daidouji y su hermosa modelo Sakura Kinomoto!!

Me deje estar en mi asiento cuando todos se pararon a aplaudir.

Tomoyo abrazó efusiva a Sakura, ella le devolvió el abrazo.

Le entregaron un premio a Tomoyo y la hicieron dirigir unas palabras.

No tomé mucha atención, porque miraba a Sakura que se debatía entre la alegría por su amiga y la frustración de ella.

Quizás Tomoyo la había amenazado con que si ganaba tendría que ser su modelo siempre. Yo podría interferir en eso ¿No? Le sonreí apoyándola.

- Y quiero agradecer a mi madre y a mi novio, por apoyarme –iluminaron la mesa de ellos dos.

¡Oh…estaba su hermano!

- Pero…a quien más debo agradecer es a mi prima y gran amiga Sakura –e iluminaron a mi novia que enrojeció- Sin ella no hubiera ganado, porque todo fue pensado más que nada en ella.

Todos aplaudieron.

Y mi madre se acerco a hablarme al oído.

- Estoy segura que no has notado algo.

Alcé una ceja… ¿Notado qué?

- ¿Qué? –pregunte.

Mi madre sonrió.

- Mira a Sakura.

Hice lo que me pidió. La mire de pies a cabeza.

Mi novia era exquisita, no había duda. Pero dudo que mi madre haya querido que notara eso.

- ¿Qué tiene?

Negó frustrada.

- ¡Hombres! –la mire alzando una ceja- Sakura lleva puesta la gargantilla.

Oh.

Mire el cuello de mi amada, era cierto.

- La llevó con todo lo que tuvo que modelar aquí, como en Japón.

Abrí lo ojos.

- Si –me dijo y se acercó a explicarme- Hay una entrevista que Tomoyo dio en Japón, está en Internet y es para una página de modas, donde un aficionado pregunta por qué su modelo siempre llevaba el mismo accesorio en su cuello –la mire interesado- Y Tomoyo explico, esperando que tu vieras esa entrevista, que Sakura acepto modelar, pero cuando le pidió que se sacara la gargantilla se negó rotundamente por ser algo demasiado especial para ella y le dijo a Tomoyo que si quería que ella fuera la modelo tendría que diseñar para ella y esa gargantilla.

- Wow…- solté sorprendido.

Es decir…ni si quiera por Hiraguizawa se sacó lo que de mí le pertenecía.

Sonreí.

Sí, la amo como a nadie más podría amar y si ella me amaba yo tenía todo lo que necesitaba.

Pero de pronto, de un momento a otro, cuando cruce mi mirada con ella mi pecho se apretó.

Me dedico una sonrisa, se la devolví.

Un gritó de una mujer llamo la atención de todos.

Un estruendo rompiendo la paz.

La gente empezando a correr.

Un disparo.

- ¡Sakura! –grito Tomoyo, cuando mi novia caía herida.

Corrí a la pasarela, la gente se amontonaba.

Me encontré con Touya subiendo al mismo tiempo que yo, nos miramos.

Noté la sangre en el suelo cuando nos acercamos a Tomoyo y Sakura.

Sakura tenía su mano en donde había dado la bala e intentaba murmurar algo.

Miré en la dirección de donde había venido el disparo.

"No podía ser"

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Agente al Mando (tras su espalda y apenas asomada esta Fanny): Contratado esta vez por Fanny, pues debido a un reciente suceso tiene miedo y sufre, pues se han llevado lo que más quiere, es decir, a Camili…entonces pide que le devuelvan lo que con trabajo ya le pertenece. No sabe si fueron las mismas lectoras que la raptaron a ella, lo duda puesto que en el capítulo anterior los personajes estaban ya reconciliados…no entiende el motivo y no sospecha quien pudo ser, pero insiste en que se la devuelvan. Agrega además sus eternos agradecimientos por su apoyo y sus mensajes, siempre es bueno saber sus opiniones respecto a la historia.

Fanny: ¡¡Regrésenme a Camili!! –y solloza en el hombro del guapo agente.