¿APRENDAMOS?
"Por Fanny & Camili"
Epílogo II: La vida es la vida y siempre nos enseña algo nuevo.
(SA)
Hace una semana le había contado a Shaoran sus miedos, después de eso las peleas terminaron, pero se asentó entre ellos una especie de silencio incomodo, hablaban, si, pero como dos personas que son compañeras de trabajo y ellos ni siquiera lo eran.
Se sentó frente al computador para revisar su correo y distraerse con su trabajo –si es que podía-, cuando abrió su correo sonrió, pues Nakuru y Yukito le habían escrito, abrió el mensaje y leyó:
"Querida Sakura, ¿cómo estás? ¿cómo sigue todo por allá?. Acá todo bien, mi embarazo ha ido de maravillas. Yukito te manda saludos (no me dejará escribir en paz hasta no escribírtelo)"
Sakura soltó una amena carcajada al leer aquello. Luego continuó.
"No imaginarás lo regalón que se ha vuelto" -¿Más?- pensó en voz alta la peli castaña. "…Si, más". Sakura volvió a reír ante eso, pues hubiera sido como si Nakuru le leyera el pensamiento.
"Bueno, te escribo principalmente por algo que paso hace una semana…no te preocupes, no es nada malo, es…simplemente extraño (? –no sé si sea el término adecuado-). En fin, Sakura, mi hija, hace una semana, a media noche se apareció en nuestro cuarto preguntando por ti y no sé, pero ella sabía que algo sucedía, sin nosotros haberle dicho. Ante la pregunta Yukito le respondió que pronto le hablarías por teléfono y que ya tendrías tiempo de visitarla, sin embargo, debe haber notado nuestra preocupación por ti todos estos últimos meses y nos dijo: "mamá, papá, tía Sakura estará bien y será la mejor mamá del mundo, después de ti mami". Con Yukito nos quedamos congelados, no sabíamos que hacer…es decir, solo tiene cinco años, era imposible que ella supiera que te ocurría…y aunque nos hubiese escuchado en algún descuido no creo que tuviera la información suficiente, con Yukito somos muy cuidadosos respecto a eso… La verdad Sakura, solo pudimos interpretar lo de mi hija como un presagio, como el que tu tuviste de ella antes que naciera"
Sakura no pudo seguir leyendo, las lágrimas caían por su rostro y le nublaron los ojos, aunque quisiera no podía seguir leyendo, de todas formas lo importante de aquel correo ya lo sabía.
Apagó el computador, no podría distraerse… ¿Podría ser que fuera presagio? Efectivamente ella había dicho que el bebe que esperaba Nakuru sería una niña, pero no era algo que ella pensara cuando lo dijo, simplemente cuando tocó el vientre de Nakuru, lo supo. Sin más explicación. Entonces, podía creer en la niña.
Pero aun no estaba nada seguro, Shaoran había mandado a hacer los análisis a una clínica médica muy privada con un médico de confianza, nada podía salir a la luz, si no, los comerían vivos.
Suspiró y se paró de la silla…una pequeña esperanza volvió a ella. Quería con todas sus fuerzas que lo que la pequeña Sakura había dicho fuera, como ya habría dicho su madre, un presagio.
Camino a la puerta de la habitación y la abrió, su sorpresa fue amplia al ver ahí parado a un Shaoran realmente complicado, que quedó paralizada al verla.
- ¿Sucede algo? –atinó a preguntar.
- Yo… -y la castaña notó que en su mano izquierda había un sobre que el chico apretaba celosamente.
- ¿Son…? –no necesitó terminar- ¿Cuándo te los dieron?
- Hoy…hace unas horas…
- ¿Los viste? –preguntó algo molesta, habían acordado verlos juntos.
- No, no rompería una promesa que te hice… -y Sakura se culpo por desconfiar- Simplemente no me atrevía…lo siento, debí decirte a penas me informaron que estaban listos.
Sakura suspiro y se hizo a un lado de la entrada para que Shaoran entrara, él lo hizo y ella cerró con llave. Era un momento decisivo.
Ambos jóvenes se sentaron a los pies de la cama, Shaoran le tendió el sobre a Sakura, ella negó…no podía…no quería.
- Está bien, yo lo haré- Sakura notó lo nervioso que estaba su marido.
- Pase lo que pase…debes saber…
- Te amo –la interrumpió- Pase lo que pase, Sakura…seas tú o yo.
Ella sonrió melancólicamente…y asintió.
El de ojos ámbar empezó a abrir el sobre con todos los nervios a flor de piel. En él se guardaba la esperanza de que si él no podía tener hijos la dejaría para que fuera feliz, con alguien que pudiera hacerla madre. Ella guardaba la esperanza de que si era ella, él podría rehacer su vida con alguien que si pudiera darle un hijo.
Por extraño que fuera, ambos deseaban que el otro pudiera tener hijos por sobre ellos mismos. Eso era amor, amor del puro.
Shaoran suspiró una vez el sobre estuvo abierto, sacó el documento doblado y dejo a un lado el sobre, miró al amor de su vida directamente a los ojos y la beso. Fuera el que fuera el resultado, la amaba por sobre todas las cosas.
- Bien… -abrió el documento. Ambos leyeron y se quedaron en silencio…luego se miraron a los ojos y los esmeraldas se cristalizaron, los ámbar se endurecieron para entregarle seguridad.
Sakura apoyó su cabeza en el hombro del castaño y se puso a llorar.
Luego de un rato volvió a levantar la cabeza.
- ¿Ya? –preguntó él con ternura- Ya ha pasado todo, mi amor –y besó su frente- Ya pasó todo.
Sakura sonrió pues…
"Él y yo podíamos ser padres"
…4 meses después…
Miraba a su esposo sonreír de oreja a oreja. La tomó en brazos y la hizo girar en el aire.
- ¡No, Shaoran, bájame!
Lo hizo, dejándola con delicadeza en el suelo y luego la beso con fervor, con deseo, con pasión, con amor, con felicidad.
- Te amo, te amo, te amo.
- Yo también, lobito, mucho, mucho, mucho.
- Al fin podré sacarte de las pasarelas –dijo entre risas- Al fin Tomoyo tendrá que dejarte en paz.
Ella lo miró alzando una ceja…ella no lo veía tan fácil.
- ¿Qué?
- Es Tomoyo Kinomoto, no dejara que mi estupidez de adolescente no recaiga sobre mis hombros a menos que sea una anciana fea y arrugada.
Shaoran alzó una ceja.
- Eso no sucederá… ¿Cierto? –y al decir eso la miro con desconfianza, Sakura lo golpeo- ¡Auch!
- Debería darte vergüenza insinuar que no me querrás por ser vieja y arrugada –dijo molesta.
El castaño soltó una buena carcajada y ella se le unió. Sabía que era broma.
(SH)
- ¡¿Qué?
- Tomoyo no es necesario que grites.
- ¡Cómo no voy a gritar! ¡Mi modelo está embarazada! Tengo un desfile en tres meses y ella estará…estará…
- Tomoyo Kinomoto, eres mi amiga, santos demonios ¡Felicítame! –dijo Sakura enfadada- Casi me cuesta mi matrimonio el no quedarme embarazada y tú te preocupas de un desfile –se cruzó de brazos.
- Vaya –soltó riéndose Tomoyo- Realmente lo estás.
Sakura alzó una ceja ¿Tomoyo estaba loca?
- ¡Acabo de decírtelo! –dijo exasperada, ante eso Tomoyo volvió a reír- ¡Eres una mujer fría y calculadora, Tomoyo! –pero la mujer de pelo negro no podía dejar de reír y entonces Sakura se puso a llorar.
- Oh, amiga, lo lamento, es solo que será demasiado entretenido ver tus cambios de humor, ¿Lo analizaste? Es obvio que mi desfile no interesa… ¡Serás mamá! ¡SERÁS MAMÁ! –gritó y Sakura se asustó, a Eriol y Shaoran les salió una gota en la cabeza- Te felicito amiga –y la abrazó, la castaña le devolvió el abrazo desconcertada- No sabes lo feliz que me hace que tu lo seas, siempre he querido lo mejor para ti, cualidad que se vio avivada aun más al casarme con el celoso de tu hermano –le sonrió- Pero… y escucha bien Shaoran -lo miró alzando una ceja- No conseguirás que deje de ser mi modelo.
- ¿Ah no? –dijo el castaño alzando una ceja, según él tenía todas las de ganar, Sakura estaba embaraza, quizás ahora no se le notara, pero en tres meses más se le notarían los 5 meses y luego ya no podría porque tendría que cuidar a su hijo.
- Si, diseñare ropa de embarazada. En realidad ya lo hice, tenía bosquejos de diseños para embaraza de Sakura desde que se caso contigo.
- ¿Si? –pregunto Sakura interesada.
- Si amiga, pero esa idea idiota tuya de no embarazarte hizo que quedaran empolvándose, pero los tengo, siempre supe que este momento llegaría –termino con una sonrisa de triunfo, Shaoran con rabia y Eriol y Sakura riéndose de Shaoran, pues esa pelea entre él y Tomoyo había sido desde que se entero que debía modelar para siempre por el trato que hicieran cuando eran universitarias.
- ¡Tía Sakura, tía Sakura! –todos en el salón se dieron vuelta y vieron entrar corriendo a una niña de cinco años de pelos castaños y ojos de igual color que corrió a abrazar a Sakura, ésta última la recibió con todo gusto.
- ¿Pero qué haces aquí? ¡Que gran sorpresa! –dijo Sakura.
- Buenas tardes –en la entrada del salón estaban Yukito y su esposa.
- Buenas tardes.
- ¡Yukito!, ¡Nakuru! –exclamó Sakura llena de alegría- ¿Pero qué hacen aquí? ¿Cuándo llegaron?
Nakuru hizo un gesto apuntando a su hija.
- Sakura quería venir, hace dos días que insistía e insistía. Dijo que era importante venir hoy.
Sakura miró a la pequeña… ¿Acaso…?
- ¿Verdad que serás una buena mamá, tía Sakura?
Todos quedaron boquiabiertos… Y la pareja de casados que recién había llegado notó como los ojos de la esmeralda se cristalizaron…nunca pesaron que su hija sería tan indiscreta.
- Sakura Tsukishiro –reprendió la madre de la niña.
- No, déjala –dijo la esmeralda.
- Sakura, lo lamento, ella…
- Ella está en lo correcto, Nakuru –quien habló esta vez fue el castaño, quien se acercó a su esposa y la abrazó por los hombres mientras ésta tenía en brazos a la niña con su mismo nombre, Sakura sollozó.
- Pero no llores tía Sakura, a él no le gustará.
- No te preocupes pequeña Sakura, está emocionada y no me molesta –le dijo tiernamente el joven Li.
- No tío, a él –y la pequeña mano de la niña apuntó el vientre de Sakura. Los presentes volvieron a quedar impactados. Ya todos sabían la historia del nombre de la pequeña Sakura, del presagió que hizo la misma Sakura sobre esa niña y el que la niña hizo y estaba haciendo sobre Sakura.
- Supongo que ya sabemos que será –comentó Tomoyo amenizando el ambiente.
Sakura asintió y beso la frente de la niña.
- Muchas gracias por devolverme la esperanza.
La niña sonrió y se abrazó a la mujer.
Y Shaoran sonrió…
"La vida, la vida…siempre era tan enigmática para sus cosas"
17 años después.-
(Li)
La corbata floja, el chaleco azul marino cuello en V, la camisa blanca fuera del pantalón gris, los zapatos negros bien lustrados y una parte de la camisa de adelante afuera y la otra escondida bajo el chaleco cerrado.
Si, no era la mejor descripción de alguien, pero en él definitivamente encajaba, a la medida, para ser precisos.
Caminaba a su casa. Llevaba su mochila en la espalda pasando los tirantes por sus hombros. Como pocas veces, caminaba a casa. Esta vez lo hacía porque presentía que no solo se estaba acabando el año escolar, es más, si fuera sólo eso, su malestar no sería el mismo –al contrario-. Pero dadas las circunstancias, hace algún tiempo notaba algo extraño en su madre y hermanas, no podía decir con precisión que era lo que a ellas les preocupaba y no querían decirle, pero sabía que era algo que, claramente, a él no iba a gustarle.
Las calles de Hong Kong, China, estaban iluminadas ya a estas horas, quizás sin darse cuenta llevaba más de un ratito caminando y mejor se apresuraba, no quería preocupar a nadie, no más de lo que ya están.
Llego a su casa justo a tiempo, a penas entro al vestíbulo la lluvia había comenzado, algo extraño, pero allá el clima y su humor.
- ¿Por qué te has demorado? Ya empezabas a preocuparnos –preguntó su hermana menor.
- Caminaba –contesto sin ganas. - ¿Qué sucede, por qué me miras así?
La joven había de pronto puesto una cara de pena, en sus ojos se podía distinguir algo de angustia, frustración quizás.
- Mamá está en la cocina, dijo que apenas llegaras te acercaras a hablar con ella…es…importante.
- Tú a veces me asustas…
La muchacha al escuchar esas palabras sacudió su cabeza de un lado al otro para luego darle una hermosa sonrisa, pero no tan sincera como ella hubiera querido.
- Descuida. Ahora anda, que está hace un buen rato preguntado por ti.
Y sin más lo empujo rumbo a la cocina.
"Y supe que mi vida daría un giro de 360 grados…No, no quería ir a la cocina a hablar con mi madre"
(Hiraguizawa)
La vida de adolescente –pensaba ella- era una completa idiotez la mayoría del tiempo. Era eso, o ella aún no cabía en cuanta que había que crecer.
Empezó a darse cuenta –algo tarde- que las cosas a su alrededor estaban cambiando, no drásticamente, si no, de forma normal.
Su grupo de amigas habían entrado a la etapa de la adolescencia antes que ella, es decir, mentalmente pasaron de niñas a adolescentes antes.
Cuando sus amigas pensaban en algún amor prohibido, en alguna caricia subida de tono, en una aventura problemática, en algún musculoso modelo a medio vestir pegado de forma escondida en sus agendas personales, en películas ya no de monitos animados, en asistir a las fiestas del colegio y de quien fuera; ella aun pensaba en algún amor de príncipe, en cómo sería su primer novio, en alguna aventura normal, en algún actor –totalmente vestido- pegado en su agenda personal, en la siguiente película que sacaría Disney o Pixar, en no asistir a esas fiestas que solo Dios sabía en que terminaban y más si las daba algún extraño chico que invitaba a todo el mundo.
Suspiro pesadamente. Quizás si debía crecer un poco o, por lo menos, intentar aceptar alguna de las actividades de la adolescencia.
Bueno, ya tenía algo: ella ya había besado. Algo era algo. No podía decirse que nunca había besado y eso para ella era de adolescentes. El hecho que nunca hubiera tenido novio nada más era porque –a su parecer- no había llegado el hombre que le quitara el sueño.
Tampoco era una especie de puritana física y mentalmente, porque ella si sabía distinguir un buen filete cuando lo veía –según su gusto-. Y el tipo que venía entrando a su sala de clases era lo que ella describiría como un buen filete: un poco más alto que ella, ojos verdes, pelo castaño alborotado y de color chocolate, llevaba el entrecejo fruncido y sus labios eran ni muy finos ni muy carnosos… Se recordó a si misma que debía respirar y notó que no fue a la única que se le había olvidado al escuchar un sinfín de suspiros.
El chico la miro penetrante y se mordió el labio ¿Acaso sabría que se le quedó mirando sin aire?
"Claro, estúpida, hasta el más despistado podía darse cuenta como te lo comes con la mirada… "
(Li)
La campana sonó indicando que el recreo había llegado. Y era el primero de su último año escolar.
Miró la espalda de su compañera del banco de adelante y antes que ella se pusiera de pie le hablo.
-Hiraguisawa –ella roja como un tomate se dio la vuelta.
-L…Li –se aclaró la garganta- ¿Qué deseas?
-Mamá dijo que me encontraría contigo, no pensé que estaríamos en el mismo curso –dijo él, pero notó que la chica no entendía nada- Soy hijo de Shaoran y Sakura Li.
- ¡¿De la tía Sakura? –casi grito la muchacha.
- Si, eso dije, pequeña tonta.
Al escuchar eso la muchacha inflo sus mejillas sonrojadas y frunció el ceño.
- ¡Eres un pesado! –y él no pudo evitar reír.
- Ya anda, muéstrame el colegio… además debes acostumbrarte, porque por alguna extraña razón mis padres quisieron enviarme a Japón por una temporada y seremos algo así como… primos lejanos.
Ella volvió a mirarlo extrañada y se puso roja como un tomate cuando éste le paso el brazo por sobre los hombros para caminar juntos.
- ¿Qué…haces? –dijo como pudo y más roja se puso cuando éste le respondió con su boca cerca del oído casi en un susurro.
- Me divierto un poco con tus compañeras.
Ella miró a su alrededor y pudo ver como las mujeres de su salón la miraban con odio, casi destripándola con la mirada, sintió un escalofrío recorrer su cuerpo y suspiro pesadamente, su año escolar estaría muy…ajetreado.
- Pues ni modo, si han de odiarme que sea con ganas –y antes que el castaño pudiera predecir lo que vendría, la joven Hiraguizawa se empinó y le dio un beso en la mejilla, un toque delicado y perfecto.
El hijo mayor del matrimonio Li supo entonces que su destino era ir a Japón, conocer a la hija del famoso Eriol Hiraguizawa y aprender del amor y esas otras estupideces.
(SH)
- ¿Crees que hicimos bien? –preguntó a su esposa.
- ¿En enviar a Hien a Japón? –él asintió.
- Sabes que si –sonrió- Sakura me lo dijo en un sueño. Y ella y yo tenemos una conexión muy especial, siempre la hemos tenido.
- Tienes razón, cariño.
- Además algo me dice que todos debemos volver a Japón, que es en ese lugar donde la vida nos enseñó a crecer, a llorar, a apreciar cada momento junto a los amigos y la familia. Crecimos ahí Shaoran.
El se acerca a su esposa para besarla, están en el balcón de su pieza.
- Como ha pasado el tiempo… Hien ya es todo un hombre con sus 17 años, Saory una mujercita de 15 años y la pequeña Nadeshiko de 9 años.
- Y todo eso después de no poder tener hijos –dijo ella- Fue un tiempo bastante duro.
- Pero eso ya paso, mujer, olvídalo. Tenemos tres preciosos hijos, una familia bastante enorme y a pesar de que por motivos de trabajo al final terminamos todos viviendo en países distintos el destino ha querido que todos regresemos al lugar de inicio.
- La vida, siempre nos enseña algo –concedió Sakura.
- Ahora qué tal si tu marido te enseña lo que podemos hacer en una cama… -dijo Shaoran con su tono grave, ese tono que Sakura conocía de memoria, pero que nunca la aburriría, pues con ese tono se sentía la mujer más hermosa y deseada del mundo.
- Señor Li, sería un honor volver a pasar la noche con usted –se acercó a su oído- Y no precisamente durmiendo.
- Deseo concedido.
Y se la llevo en brazos hasta la cama, donde una vez más y por más de 20 años la había hecho su mujer en cuerpo y alma.
"Hasta que la muerte nos separe"
(SA)
"Hasta que la muerte nos separe"
Pensaron ambos antes de dejarse llevar por los brazos deMorfeo.
FIN
Camili al mando:Sé que cualquier tipo de justificación es inútil, por ende solo pediré disculpas por la horrorosa espera, sin embargo, para quienes creían que el final nunca llegaría…pues aquí está. Quedo satisfecha, hemos cumplido la promesa de nunca dejar un proyecto sin terminar, y como ya dice el viejo refrán "más vale tarde que nunca". Ojalá les guste, ya he dicho en alguna otra ocasión que espero sientan que "la espera valió la pena", si no, me disculpo doblemente por no lograr cumplir con sus expectativas, pero aviso que es un capítulo que tanto a Fanny como a mí nos ha gustado…no sé si lo notaron, pero lo que viene después de los "17 años" es lo mismo que ocurrió en el prólogo de ésta historia ¿Lo recuerdan? ((Agente: que vana arecordar si eso lo leyeron el siglo pasado ¬¬)) ¡No molestes agente, si no ha pasado tanto tiempo…!
En fin, de todo corazón espero que les guste éste final, saben que a pesar de que uno escribe por gusto propio una vez ya publicada la historia es importante saber si les gusta o no el giro que toma la misma y el final que le damos los escritores. Así que sin otra cosa más, me despido, como le decía a Fanny, mientras no concluyéramos esta historia no hubiera podido empezar otra…así que espérennos, quizás más temprano que tarde publiquemos un nuevo proyecto.
Muchos saludos.
P.D: Fanny no tiene internet hace algún tiempo y eso nos ha dificultó aun más poder darle un final a la historia, pero lo logramos, y ella les manda muchos saludos y les agradece por su fiel espera y confianza. ¡Arriba la Locura!
=)
