Rennesme
Hace 6 años que dejamos el estado de Washington, pero no todo fue tan fácil como parece. Durante todo este tiempo me han quitado una parte de mi existencia; en un afán de protegerme mis padres decidieron que era hora de conocer otros lugares. Hemos vivido durante 4 años en Alemania. Claro he intentado llevar una vida de lo más normal que se puede, lo que en mi caso es imposible.
¿Pero porque nos fuimos de Estados Unidos? Bueno, supongo que fue por el "pequeño" incidente que hubo con Leah. Había olvidado que cuando Jacob adoptaba su forma lupina compartía todos sus pensamientos con su manada y claro de esa manera ella se entero de mi sueño.
Ese día había decidido mostrarle a Jake uno de los sueños mas bonitos que había tenido hasta entonces. Le mostré cuanto lo quería y lo bien que la pasaba cuando estaba con el, y cuanto deseaba que permaneciéramos juntos por siempre, lo consideraba mi hermano y mejor amigo. Parecía ser el único que me entendía al pensar que yo jamás iba a aparentar más de siete años. O al menos eso era lo que pensábamos todos, por la información que nos había dado Nahuel, hace mucho tiempo, durante la visita de los Vulturis.
Leah se había enfurecido lo suficiente ante lo que ella considero una traición no solo a la tribu, sino a la manada. Había comenzado a entrar en fase a unos pocos metros de mí, lista para atacar. Para mi suerte Jacob intervino y lo impidió; claro eso no hizo que mi madre se pusiera menos histérica y decidiera que era hora de salir de Forks.
Eso implico dejar muchas cosas, alejarme del abuelo Charlie, de la manada, de los abuelos Carlise y Esme, de los tíos Jasper, Emmet, Rosalie, Alice y Seth; de mi mejor amiga, Claire, y sobre todo de Jake.
Claro, me comunicaba con el todos los días para evitar extrañarnos tanto, así que hace dos años me entere del nacimiento del segundo hijo de Sam y Emily, así que como cualquier persona en mi posición me escape de casa y atravesé la mitad del planeta para conocer al bebé y claro para ver a Jake. Cuando mis padres se enteraron estuve en arresto domiciliario durante bastante tiempo. Hasta el día de hoy.
Jacob
Han pasado prácticamente dos años desde la ultima vez que vi a Nessie, en aquel entonces parecía una niña de apenas unos siete años. Supongo que en todo este tiempo no ha cambiado. Claro a la única que le debo que ella se haya ido es a Leah.
Si no fuera tan impulsiva y controlara mejor su carácter, los Cullen tal vez no tendrían que haberse ido y el centro de mi mundo junto con ellos. ¿Por qué demonios no se dio cuenta de que era tan solo un sueño lo que me mostró? Claro yo sabía a lo que me iba a enfrentar Nessie jamás crecería, jamás iba a aparentar más que unos cuantos años a lo que realmente tendría; eternamente seria una mujer atrapada en el cuerpo de una niña.
-Jake!-grito mi hermana desde la cocina- el desayuno está listo.
Así que sin más salí del viejo garage y me dirigí apesadumbrado a la pequeña casa que compartía con mi padre y mi hermana. Rachel había decidido regresar a vivir a La Push, claro todos sabíamos que lo había hecho por Paul, y porque pronto nos darían la noticia de que se casaban.
-"genial"-murmure para mis adentros-"lo que nos faltaba, tener a Paul todo el día en la casa. Nos vamos a morir de hambre".
Cruce la pequeña puerta trasera y de inmediato tome asiento en la pequeña mesa de la cocina, desde el día en que Nessie se fue, deje de comer como lo hacía antes. Ahora se puede decir que comía como un humano cualquiera; había decidido que después del desayuno iría a dar una vuelta al bosque y si me daba algo de tiempo iría hasta la enorme casa blanca cerca del río, a preguntarle al Doctor Cullen si sabían algo de Bella y Edward; aunque claro la respuesta seria la misma de siempre: "lo sentimos mucho Jacob, pero no sabemos nada", claro no sabía si eso era cierto o no querían decirme la verdad: que ellos jamás volverían.
