Capitulo 4

El regalo

Jacob

A la mañana siguiente el cielo estaba de nuevo cubierto de unas cuantas nubes, pero no lo necesario como para quedarse en casa encerrados. Rachel había regresado a su casa, así que como siempre Billy y yo estábamos solos, comenzamos a desayunar….

-que fue lo que sucedió con Ness?-comenzó a preguntar Billy.

-lo que te dije, papá. Creció.

-pero como es posible?-pregunto realmente sorprendido.

-no lo se, pero supongo que has de querer verla? Si quieres puedo traerla-comencé a decir rápidamente, -esta vez iba a aprovechar cada minuto con ella y si íbamos a pasar la mayor parte del tiempo en esa "cripta" lo haría feliz-que dices?

-me gustaría mucho, Jake-dijo felizmente mientras observaba mi rostro. Supongo que lo hacia feliz ver de nuevo luz en mis ojos.

Terminamos de desayunar y sin perder mas el tiempo volví a salir de la pequeña casa roja, esta vez decidí llegar a la enorme casa blanca en moto, aunque obviamente era más fácil que llegara corriendo pero no debía llamar tanto la atención, tarde menos de lo que esperaba; pero eso también se debía a que el viaje lo realice a unos 160 km/h en una carretera llena de curvas y mortalmente peligrosa para cualquier humano.

Cuando llegue a la casa todo se veía tan tranquilo, comencé a subir los escalones del porche pero antes de que llegara a la puerta, esta se abrió de pronto dejándome ver a la cosa más hermosa que había visto en mi vida….

-Jake!-me saludo Ness con un abrazo-papá me dijo que habías llegado.

A pesar de que la había visto hacia menos de 12 horas, verla a la luz del día me dejo sin palabras. Tal y como lo supuse el día anterior ahora estaba completamente cambiada, era mucho mas alta que la ultima vez, claro a mi lado se debía ver como una niña. Esa mañana llevaba unos pantalones de mezclilla negros bien ajustados a sus largas piernas, una blusa azul sin mangas y con zapatos tenis del mismo color que la blusa; llevaba el cabello recogido en una coleta aunque algunos mechones de cabello se le escapaban por los lados.

-pensé que ya no ibas a venir?-dijo de pronto alejándose un poco de mi.

-jamás, estaba con Billy-comencé a decirle-quiere verte, así que, que dices quieres ir a dar una vuelta por La Push?

-me encantaría-dijo con una enorme sonrisa.

Me tomo de la mano y me llevo dentro de la casa, a estas alturas Edward ya les habría dicho de mi llegada. Como siempre el más cordial fue el doctor. Me saludo como si fuéramos viejos amigos; incluso Esme se levanto del sillón y me recibió como si fuera un hijo más, la única que no me recibió feliz fue la rubia psicópata, Rosalie.

-que bien que llegaste Jacob-dijo con una enorme sonrisa Bella.

-que sucede?-pregunte con cierta sospecha.

-necesitamos a alguien que demuestre el entusiasmo apropiado, solo por si acaso-explico Edward.

Edward se encamino hacia el garage de la casa, detrás de el iban todos los miembros de su familia, Ness y yo nos quedamos un poco sorprendidos pero unos segundos después los seguimos.

El garage estaba justo como lo recordaba ahí se encontraba un Aston Martín, un M3, un Jeep, el Volvo plateado, un Porsche Turbo 911, un Ferrari, el Mercedes-Benz negro y un auto oculto por una manta. Todos estaban alrededor de este último, no me imaginaba que rayos hacia ahí.

-muy bien Ness, supongo que sabes que es esto?-dijo feliz Bella.

-mi auto?-pregunto asombrada Ness.

Edward retiro la manta del pequeño auto dejando al descubierto un pequeño deportivo color negro.

Rennesme

Esa mañana el sol comenzaba a entrar por la ventana de mi habitación, por fin la noche que tan larga se me había hecho llego a su fin. Ese día lo pasaría completamente con Jake.

Cuando por fin fue hora de ir a la casa grande, todos nos estaban esperando; claro la primera que me felicito por mi buen gusto en la ropa fue Alice; algo había aprendido de ella durante años aunque a mi no me importaba en lo mas mínimo el reutilizarla, pero ahora que habíamos vuelto tendría que dejar de utilizar mucha ropa para poder regalara, aunque claro no pudo evitar quejarse de mamá después de tantos años seguía sin interesarle lo más mínimo la moda.

A los pocos minutos papá me dijo que Jake había llegado así que sin pensarlo dos veces salí corriendo hacia la puerta principal, justo cuando la abrí lo vi a el. Estaba igual de guapo que siempre, esa mañana iba solo con una playera negra y unos pantalones de mezclilla azul. La vieja motocicleta descansaba cerca de los escalones del porche, lo recibí con un enorme abrazo y…..

-pensé que ya no ibas a venir?-dije de pronto alejándome un poco. ¿Por qué me sentía tan extraña cuando estaba junto a él?

-jamás, estaba con Billy-comenzó a decirme-quiere verte, así que, que dices quieres ir a dar una vuelta por La Push?

-me encantaría-dije con una enorme sonrisa.

Lo tome de la mano y entramos en la casa, los abuelos como siempre lo recibieron con gran cortesía, a la única que no le hacia ninguna gracia las visitas de Jake era a Rosalie.

A los pocos minutos papá se dirigió al garage y todos detrás de él, Jake y yo fuimos los últimos que los seguimos, cuando llegamos todos estaban rodeando un coche cubierto con una manta, así que esa era la sorpresa: era el día en que me darían mi auto.

Cuando papá dejo al descubierto mi auto casi me desmayo, ahí estaba era el auto perfecto para mi. Era un Porsche 1965 convertible, con interiores de piel y llantas radiales; esa belleza podía ir de 0 a120 km/h en tan solo 5.3 segundos.

Fue una suerte para mí que Jake estuviera a mi lado para sostenerme, temblando avance hasta donde se encontraba mi auto.

-te gusta?-pregunto papá un poco ansioso.

-gustarme?-fue lo único que pude decir-me encanta!

Me puse a brincar como loca en el garage, me acerque al auto y lo toque con las puntas de los dedos esperando que no fuera un sueño o una ilusión.

-vaya ese auto es genial-dijo Emmett con una enorme sorpresa-no se si sea para una niña como tu.

-que quieres decir?-le pregunte un poco molesta.

-vamos Ness, este auto es para correrlo no para tenerlo guardado, además yo lo quiero.

-ni se te ocurra, Em-dije mientras me ponía delante del auto para evitar que se le acercara-este auto es mío.

-no por mucho Ness, no por mucho -dijo Emmett con una gran sonrisa- recuérdalo.

-hecho, ya sabes lo que yo quiero-dije fieramente-tu decide.

-tu lo has decidido, Ness. En una semana-dijo finalmente Emmett.

Todos los demás se nos quedaron viendo sin comprender muy bien de que hablábamos, ni siquiera papá. Esta vez lo habíamos engañado o por lo menos lo habíamos dejado confundido.

-de que hablan?-pregunto mamá un poco molesta.

-solo son negocios Bella, solo negocios-explico Emmett viendo avariciosamente mi auto- este es un asunto entre Ness y yo.

Esta vez no iba a dejar que Emmett me lo quitara, esto me iba a ocasionar serios problemas pero no iba a dejarme vencer tan fácilmente, así que sin mas aceptaría las consecuencias de mis actos. Pero si yo caía el también.