LA BATALLA DE LAS REINAS, PARTE 5: LA REINA DE TRÉBOLES (MALEDICTADOR).


Era una mañana como cualquier otra en la ciudad de París.

Y tras los eventos ocurridos con Riposte, la Reina del Estilo y la Reina Avispa, finalmente las clases se habían reanudado de forma normal, con los chicos estando en otra aburrida clase de química con la señorita Mendeleiev, donde sólo Peter Parker estaba prestando atención a las explicaciones de la profesora.

Y mientras la profesora de ciencias terminaba su explicación sobre los átomos, las moléculas y sus enlaces, con Peter haciendo algunas anotaciones en su cuaderno, el timbre del final de las clases sonó y la clase pudo suspirar de alivio, menos el joven nerd de Queens, quien soltó un suspiro de decepción.

- Muy bien, clase, creo que eso finaliza la lección de hoy. - Dijo la profesora Mendeleiev. - Como tarea, deben completar la lección sobre enlaces moleculares.

Las palabras de la profesora no hicieron sino gemir de decepción a los estudiantes, cosa que hizo fruncir el ceño a la profesora Mendeleiev en señal de indignación.

- Quéjense todo lo que quieran, pero los ataques de akumas han atrasado el curso y los enlaces moleculares vienen dentro de sus exámenes finales. - Espetó la indignada profesora.

Mientras los alumnos estaban terminando de guardar sus cosas en sus mochilas, Chloé Bourgeois suspiró de exasperación ante las órdenes de la profesora y vió de reojo a su amiga, Felicia Hardy, quien le sonrió levemente y le hizo un ademán con la cabeza.

- Vamos, hagamos esa tortura juntas. - Dijo Felicia.

- Claro, ¿tu casa o la mía? - Dijo Chloé.

- Mi mamá estará teniendo una junta holográfica con el resto de la mesa directiva de OsCorp por lo que querrá silencio, así que mejor la tuya.

- ¿Pues qué esperamos?

Dicho eso, ambas chicas se colgaron sus mochilas al hombro y se levantaron de su mesa y dejaron el laboratorio junto al resto de su clase, notando por el rabillo del ojo al grupito de Marinette y Peter, junto como siempre y charlando animadamente, aún después de todo lo ocurrido el fin de semana.

Cosa que irritaba a Chloé un poco, pues para desgracia, su madre no había tomado bien el que Tony Stark los hubiera invitado a comer shawarma tras haberle dicho todas sus verdades, y cuando Chloé regresó de haber degustado el bocadillo de Medio Oriente que, bajo circunstancias distintas, jamás habría siquiera pensado en comer, su madre había procedido a echarla de su habitación inconscientemente al pasarse toda la noche en vela maldiciendo a Adrien y Gabriel Agreste, Norman y Harry Osborn, Pepper Potts, Happy Hogan, J. Jonah Jameson, y sobre todo, a Marinette Dupain-Cheng, Mary Jane Watson y Peter Parker.

Aunque lo más sorprendente era que aún creía que Tony Stark la quería y sólo había actuado así por influencia de los demás.

Y al notar a su amiga dirigiéndole una mala mirada a Marinette y su grupo, Felicia puso una mano en el hombro de Chloé, sacándola de su estupor y dirigiéndole una sonrisa.

- No preocupes por esos inútiles, Chloé, no valen la pena. - Dijo Felicia.

- Lo sé, es sólo que por su culpa, mi madre está insoportable... - Suspiró Chloé.

- Bueno... hay que admitir que es más cosa de tu mamá, ella está loca.

- Ugh... Tienes razón...

- Tranquila, si se pone intensa, yo la calmo. Créeme que la asistente de Stark no es la única que sabe pelear.

- Lo sé, Felicia, y si no temiera por mi integridad, te pediría que me enseñaras.

- Créeme que es por mi integridad que aprendí a defenderme.

Ambas rubias ricachonas rieron entre dientes y se dirigieron al auto inteligente que la madre de Felicia había designado para transportar a su hija, luego Felicia abrió la puerta para permitir que Chloé entrara y después ella misma abordó el auto, suspirando de alivio.

- Lace, llévanos al Hotel Grand Paris, y envíale un mensaje a mi madre de que fui con Chloé a hacer la tarea. - Dijo Felicia a la inteligencia artificial del auto.

- A la orden, señorita Hardy. - Dijo el auto mientras encendía el motor.

- Oh, y pon algo de XY para amenizar el trayecto.

- Adoro tu gusto en música, Felicia. - Dijo Chloé.

- Tengo que admitir que aunque soy más fan de la Condesa Coloratura, XY no está nada mal.

Chloé sonrió y se relajó un momento, disfrutando sólo de la compañía e su amiga y la suave música en su trayecto, sin imaginarse lo que estaba por ocurrir.


(Mientras tanto)


Era una tarde tranquila en el ayuntamiento de la ciudad de París, con André Bourgeois, el alcalde de dicha ciudad, oficiando una ceremonia de matrimonio entre dos ciudadanos con su usual calma y profesionalismo, mientras la feliz pareja estaba tomada de las manos.

- Y ahora, por el poder que me confiere la ciudad de París y nuestra bella nación, oficialmente los declaro marido y mujer. - Dijo André mientras sellaba el acta de matrimonio para hacer la unión legal.

La joven pareja sonrió animada en ese momento y compartió un beso para celebrar su matrimonio.

Desgraciadamente el momento de felicidad llegó a un abrupto fin cuando alguien abrió la puerta de golpe y trajo a los recién casados de vuelta a la realidad.

- ¡Ya se casaron! ¡Ahora largo! - Espetó una fúrica Audrey Bourgeois.

Sin dar lugar a explicaciones, Audrey tomó a la pareja, quienes sólo atinaron a tomar su acta de matrimonio antes de ser empujados fuera de la sala, luego Audrey miró con furia a su marido antes de estrellar un periódico en el escritorio, justo frente a André.

- ¡¿Cómo carajos permitiste que se escribiera esto?! - Rugió Audrey.

- ¿A-a qué te refieres, cariño? - Preguntó André desconcertado.

- ¡Lee el puto periódico!

En ese momento, Audrey tomó a André del cabello y prácticamente restregó su cara en el periódico, poniendo énfasis a uno en particular que tenía por título "La verdadera cara de Audrey Bourgeois."

Lo extraño era que el periódico estaba escrito en inglés y que era una edición del Diario El Clarín.

- ¿De dónde sacaste uno de éstos? - Preguntó André.

- ¡QUE LEAS! - Rugió Audrey.

Buscando evitar que Audrey se enojara más, André comenzó a leer, dándose cuenta que el artículo hablaba bastante mal sobre su esposa, poniendo énfasis en su trato hacia Chloé, el hecho de que Pepper Potts la había golpeado y que Mary Jane Watson, Marinette Dupain-Cheng y Peter Parker habían rechazado su oferta de trabajo.

Todo eso le dio bastante en qué pensar, como el cómo rayos J. Jonah Jameson se había enterado de todo y cómo Audrey había conseguido el periódico.

- Yo... yo no pude hacer nada... El Clarín se escribe en Estados Unidos, yo no tengo jurisdicción allá. - Dijo André.

- ¡Pudiste haber detenido al mocoso que lo escribió! - Gritó Audrey.

André se sintió confundido, pero para evitar enfurecer más a su esposa, simplemente volvió a leer el periódico y abrió los ojos con sorpresa al ver que el nombre de quien había escrito el artículo era Peter Parker.

- Un momento... creí que el chico Parker era fotógrafo... - Dijo un confundido André.

- ¡No me importa lo que sea! - Dijo Audrey. - ¡Quiero que hagas algo al respecto!

- ¿P-pero qué quieres que haga, mi vida?

- ¡Cierra la escuela, destierra al chico, no lo sé! ¡Se supone que eres el alcalde de París!

- Sí, cariño, pero creo que es un poco extremo todo eso...

- ¡El mocoso está arruinando mi reputación! - Dijo Audrey.

- Sólo es un artículo en un periódico de cuarta de Estados Unidos...

- ¡Un periódico con sede en donde yo trabajo!

- Pe-pe-pero...

- ¡Eres el alcalde de París y no puedes ni silenciar a un mocoso! - Dijo Audrey indignada. - ¡¿De qué te sirve el poder si no puedes hacer algo tan simple como proteger a tu esposa, Albert?!

Audrey tomó el periódico y se alejó de su esposo, con el alcalde rápidamente levantándose de su asiento y siguiendo a Audrey, pero antes de lograr alcanzarla en un fútil intento de detenerla, Audrey se volteó y le dió una fuerte cachetada, derribándolo.

- ¡No me toques, Antoine! ¡Lo nuestro acabó! ¡Es el colmo que seas tan inútil que ni siquiera puedas defenderme! ¡Apuesto que Anthony sí hubiera hecho algo al respecto! - Dijo Audrey.

En ese momento, André se sintió profundamente herido y furioso, luego se puso de pie y dijo:

- ¡Tony Stark es el mentor del niño Parker, así que seguramente él lo incitó a escribir ese artículo! ¡Y ha dejado bien claro no quiere nada que ver contigo! - Espetó André.

- ¡Mientes! ¡Anthony me ama y desprecia al chico, por eso lo envió a París, para mantenerlo lejos de él! ¡Incluso se arriesgó para protegerme de Carina! - Dijo Audrey.

- ¡Porque es un Vengador! ¡Eso es lo que hacen!

- ¡Como sea! ¡Eso no cambia el hecho de que eres un pésimo hombre y un pésimo alcalde! - Dijo Audrey tajantemente. - ¡Me voy de París para siempre! ¡Ah, y me quedo con Zoé, a diferencia de Cassey, ella sí es un orgullo para mí! ¡Tú te quedas con Carol! ¡Son igual de fracasados después de todo!

- ¡Por favor, Audrey! ¡Estás exagerando, sólo es una crítica!

Audrey simplemente ignoró a su esposo y se alejó con André sintiéndose herido e impotente, no pudiendo creer lo que había pasado, y peor aún, que nuevamente Tony Stark fuera el principal detonante de su tragedia.

Igual que siempre.


(Lejos de ahí)


Gabriel Agreste se sintió complacido al sentir una gran rabia e impotencia creciendo dentro de uno de los ciudadanos de París, y mientras se quitaba el corbatón que cubría el Broche de la Polilla, Nooroo se acercó a su maestro, con la misma expresión de preocupación que siempre tenía, al mismo tiempo que la ventana se abría y dejaba entrar la luz a la guarida del mal del hombre de negocios.

- Impotencia y desesperación en un hombre poderoso. - Dijo Gabriel. - La ironía de la situación es justo lo que necesito para adelantarme al Duende Verde y finalmente lograr mis objetivos... ¡Nooroo, alas oscuras elévense!

El arrepentido kwami suspiró y fue absorbido por el Miraculous del hombre, convirtiéndolo en Hawk Moth, quien inmediatamente tomó una de las muchas mariposas a su alrededor y la imbuyó de energía oscura, transformándola en un akuma, luego la soltó y la dejó volar a través de la ventana.

- Vuela, mi maligno akuma, ¡busca ese hombre desesperado y dale el poder que clama necesitar! - Dijo Hawk Moth.

El akuma voló suave y silenciosamente por el cielo parisino, dirigiéndose a toda prisa hacia André Bourgeois.


(De vuelta en la alcaldía)


André seguía sintiéndose devastado e incapaz, simplemente no podía entender porqué estaba pasando por esa situación, cuando de repente, un akuma entró por una ventana abierta de su oficina y se posó sobre su banda de alcalde, fusionándose con el objeto y proyectando una figura luminosa frente a sus ojos.

- Maledictador, yo soy Hawk Moth. - Dijo la voz de Hawk Moth en la mente de André. - ¿Tu mujer está tan ensimismada en una fantasía con Tony Stark que menosprecia totalmente tus propias capacidades? Pues yo te doy el poder de hacer que todos obedezcan tus órdenes sin oportunidad de resistirse a ello, lo único que tienes que hacer es traerme los Miraculous de Ladybug, Chat Noir y Spider-Man.

- Incluye el dejarme destruir a Iron Man y tienes un trato, Hawk Moth. - Dijo André.

- No, no quiero tener a los Vengadores cerca de mis planes.

- Ya tienes a uno de ellos aquí, sé que Iron Man no se ha ido aún, sólo es cuestión de tiempo que el resto de sus amigos lleguen, pero conmigo, los tendrás a tus órdenes.

Hawk Moth ponderó un momento, luego asintió en completo silencio y André fue cubierto en un aura de energía oscura, transformando al alcalde, quien sonrió ampliamente y miró su nueva apariencia, después Maledictador pateó las puertas de su oficina y sonrió mientras los trabajadores del ayuntamiento soltaban un grito de sorpresa al ver al alcalde akumatizado.

Sin dar tiempo a explicaciones, Maledictador llevó dos dedos frente a su boca y murmuró:

- Por el poder que se me confiere, ¡declaro que todos ustedes me sirven ahora!

Una esfera de energía dorada se formó sobre los dedos de Maledictador, luego éste la lanzó contra un trabajador, atravesándolo sin causarle daño y dividiéndose, haciendo lo mismo con cada persona en el edificio.

Después de eso, Maledictador sonrió maliciosamente mientras los trabajadores del ayuntamiento se arrodillaban respetuosamente frente a su nuevo amo.

- A su servicio, Maledictador. - Dijeron todos los trabajadores al unísono.

- ¿Dónde está mi esposa? - Preguntó Maledictador.

- A punto de subir a su auto, señor. - Informó una secretaria mientras miraba por la ventana.

Maledictador frunció el ceño y se acercó a la ventana, luego volvió a acercar dos dedos a su mano y dijo:

- Por el poder que se me confiere, detente ahora mismo.

Otra esfera de luz se formó sobre los dedos de Maledictador y éste la lanzó contra el conductor del auto, quien movido por una fuerza invisible, pisó el freno de golpe y el auto derrapó unos metros antes de detenerse por completo, con Audrey maldiciendo al conductor a todo volumen y en varios idiomas, mientras éste aún no comprendía qué rayos le había pasado.

Antes que el conductor comprendiera qué había pasado y que Audrey pudiera dejar de insultar, alguien arrancó la puerta trasera y soltó una carcajada victoriosa, haciendo que el conductor y Audrey miraran a Maledictador con sorpresa, la cuál fue reemplazada casi de inmediato por molestia en el caso de Audrey.

- Angelo, de verdad eres patético... - Suspiró una exasperada Audrey. - Dejarte akumatizar como el resto de la chusma es lo más ridículo que te he visto hacer. Patético, totalmente patético...

- Por el poder que se me confiere, declaro que te quedarás aquí y serás una esposa cariñosa y fiel. - Dijo Maledictador mientras formaba otra más de las esferas de luz.

Audrey estuvo a punto de decirle a Maledictador que estaba loco al decir tal idiotez, pero justo antes de eso, la esfera de luz le dió de lleno en el pecho y la obligó a cambiar su semblante, forzándola a sonreír y lanzarse para abrazar amorosamente al Maledictador, haciendo que el villano sonriera complacido.

- ¡Oh, Maledictador! ¡No sabes cuán feliz me haces! - Dijo Audrey.

- Excelente, si tú eres feliz, yo también. - Dijo Maledictador mientras se preparaba para lanzarle otra esfera de luz al conductor. - Declaro que me lleves de inmediato al Hotel Grand Paris...

El conductor recibió la esfera en el pecho, obligándolo al instante a asentir, encender el auto y conducir al Hotel Grand Paris a toda prisa, mientras Maledictador viajaba en el techo, usando sus poderes para evitar que se formara tráfico en su camino, con Audrey en el interior del auto.


(En otro lado)


Dentro de una de las suites del Hotel Grand Paris, Tony Stark se encontraba riendo entre dientes mientras veía a Happy batallar para hablar con el botones del hotel, sosteniendo un diccionario traductor en una mano y señalando a las varias maletas de Pepper, Happy y el mismo Tony, mientras Pepper sostenía una conversación telefónica con el piloto del avión privado de Tony, arreglando los detalles para el despegue y confirmando la hora.

- Bien, estaremos ahí. - Dijo Pepper mientras colgaba su teléfono. - "Happy, ya deja eso, pero en serio necesitas aprender francés."

- "Perdóneme, señorita Potts, es solo que se me dificulta mucho el idioma." - Dijo Happy.

- Sólo lleva las maletas al helicóptero, chico, disculpa el mal rato por culpa de Happy. - Dijo Tony mientras el botones asentía.

Tras que el botones saliera de la habitación, empujando el carrito con las maletas, Happy le dirigió una mala mirada a su jefe, quien ignoró el gesto de su Jefe de Seguridad y procedió a salir de la suite en la que estaban, siendo seguido por Pepper y Happy.

Pocos minutos más tarde, Tony, Happy y Pepper estaban caminando por el pasillo con tranquilidad, hasta que de repente, se encontraron frente a frente con Felicia Hardy y Chloé Bourgeois, con ambos grupos deteniéndose de golpe e intercambiando miradas.

- Niñas. - Dijo Tony.

- Stark. - Dijo Felicia.

- Es bueno verlas juntas y bajo circunstancias que no implican un villano.

- Lo mismo digo, y gracias por la invitación de ayer.

- Aunque sus palabras no hicieron mucho para cambiar lo que piensa mi madre sobre usted, señor Stark. - Dijo Chloé.

- Audrey vive ensimismada en su propia fantasía. - Dijo Pepper. - Literalmente la ha golpeado la realidad y no la acepta porque rompe su pequeña burbuja.

- Lo sé, sin embargo espero que no vuelva a sacarme de mi habitación para quejarse toda la noche.

- "Bueno, creo que se nos hace tarde, así que es hora de irnos." - Dijo Happy.

- "Debería aprender francés, señor Hogan." - Dijo Felicia.

- "No empieces tú también, niña."

- Vamos, Happy, que tengo que comprarte un curso de francés en línea. - Dijo Tony, ganándose otra mirada asesina por parte de Happy.

Antes que todos pudieran proseguir con sus caminos, se sintió un ligero temblor en el techo del hotel, cosa que alertó a Stark y lo hizo mirar a Pepper.

- ¿Dónde está el Mark VIII? - Preguntó Tony.

- Lo mandaste con el resto del equipaje al helicóptero... - Dijo Pepper.

- Grandioso...

Con eso dicho, Tony corrió hacia las escaleras y se dirigió a toda prisa al helicóptero mientras activaba un pequeño auricular.

- ¡J.A.R.V.I.S., activa el lanzamiento remoto del Mark VIII! - Dijo Tony por su auricular.

- Aún no lo hemos probado, señor. - Dijo J.A.R.V.I.S.

- ¡No hay tiempo para pruebas, solo hazlo!

Entre tanto, en el techo, Maledictador había hecho un salto desde la calle, aterrizando justo frente al helicóptero que estaba por despegar y poniendo al piloto y al botones que estaba metiendo las maletas al helicóptero bajo su servicio de inmediato.

- ¿Dónde está Stark? - Preguntó Maledictador.

- Aún está allá abajo. - Dijo el botones.

Maledictador frunció el ceño, pero pronto cambió su expresión al notar un maletín rojo y dorado entre las maletas, sonriendo ante el hecho de que tenía una oportunidad de ventaja.

- Tráeme la armadura de Stark. - Ordenó Maledictador.

El botones asintió y tomó el maletín de entre el equipaje, luego se dispuso a llevárselo a Maledictador pero de repente el reactor de la armadura emitió un potente brillo y comenzó a vibrar, después se abrió y salió disparada de sus manos, derribándolo y haciendo que el villano gruñera mientras la armadura se ensamblaba y se dirigía a las escaleras de ingreso al hotel, de donde salió Tony Stark, quien saltó dentro de la armadura en cuanto estuvo cerca.

- ¡Por el poder que se me confiere, declaro que seas mi guardaespaldas personal! - Dijo Maledictador mientras lanzaba una esfera de luz contra Iron Man.

- ¡Y por el poder que me confiere mi armadura...! - Dijo Iron Man mientras destruía la esfera de luz con un rayo repulsor. - ¡... declaro que te rindas antes que tenga que lastimarte, André!

- ¡No soy André, soy el Maledictador y estoy aquí para destruirte, Stark!

- ¿Ah, sí? Bueno, yo soy Iron Man y estoy aquí para convertirte de nuevo en el alcalde de pacotilla que eras...

Maledictador rugió de ira y se abalanzó contra Iron Man, quien lo interceptó en medio del aire, entrelazando sus manos y comenzando un choque de fuerzas, con Maledictador teniendo dificultades para igualar la fuerza del Vengador Blindado, así que, usando un movimiento rápido, le dió un rodillazo en el abdomen, desestabilizándolo lo suficiente para arrojarlo hacia el helicóptero, luego Maledictador intentó poner a Iron Man bajo su control de nuevo, pero el Vengador creó un escudo deflector que desintegró la esfera de luz y después disparó un par de rayos repulsores contra el villano, quien los esquivó y arremetió contra Iron Man, logrando golpearlo en el abdomen y sofocarlo momentáneamente, para luego derribarlo tras golpearlo con ambas manos en la espalda, sin embargo, el Vengador no se quedó atrás y encendió sus repulsores de golpe, reincorporándose con rapidez y golpeando a Maledictador en el mentón con la parte trasera de su casco, para luego dispararle otro rayo repulsor que el villano esquivó apenas para volver a la carga contra Iron Man.


(Entre tanto)


En una de las calles de París podemos ver al grupo de amigos formado por Mary Jane Watson, Peter Parker, Harry Osborn, Alya Césaire, Nino Lahiffe, y Marinette Dupain-Cheng, habiendo tenido que dejar a Adrien Agreste irse a clase de esgrima con Kagami Tsurugi.

Tras las introducciones y despedidas entre MJ, su compañero modelo y su rival de esgrima, el grupo ahora se dirigía a dejar a Harry a su clase de Muay Thai con toda calma.

- ¿Y qué planes tienen ustedes? - Dijo Harry. - Yo tengo una racha de 20 victorias, 11 empates y 5 derrotas que hacer crecer.

- Harry, no deberías alegrarte por recibir una paliza y acrecentar tu racha de derrotas... - Dijo Mary Jane en un tono burlón.

- Jaja, muy graciosa, MJ...

- Bueno, yo planeo felicitar a nuestro compañero. - Dijo Alya mientras ponía su mano sobre el hombro de Peter. - Alguien que pasó de ser fotógrafo a ser un escritor.

- ¿A qué te refieres? - Preguntó Marinette.

- ¿Qué ustedes nunca ven los mensajes que les envío en nuestro grupo?

En ese momento, todos menos Alya no pudieron evitar mirar a un lado nerviosamente y rascarse detrás de una oreja, mientras Alya los fulminaba a todos con la mirada.

- En nuestra defensa, te pones algo intensa con tus blogs sobre los Vengadores y Ladybug... - Dijo Nino.

- Son unos cretinos... En especial con Peter. - Dijo Alya. - Porque de haber leído mi mensaje, sabrían que Peter escribió su primer artículo para El Clarín.

- Espera, ¿qué no Peter era fotógrafo? - Preguntó un confundido Harry.

- Lo soy, pero Jameson se enteró del altercado con Audrey por lo de la Reina Avispa, y con las fotos que le mandé, él quiso toda la noticia y pues le describí todo lo mejor que pude porque Jameson no dejaría de incordiarme, Robbie, Hoffman y Betty lo leyeron todo, y Jameson lo editó para publicarlo... - Dijo Peter. - Aunque como de costumbre, terminó culpando a Spider-Man por todo...

- Wow, eso es grandioso. - Dijo Marinette. - Espero que Jameson te pague bien por el artículo.

- Pues al menos es más que lo que me paga por las fotos.

- ¿Y cómo lograste tomarle fotos a Chloé malignizada si eras su rehén?

- No lo hice, Alya sí y yo le di todo lo que Jameson me pagó por ellas.

- Y por eso ahora ambos somos empleados de la prensa. - Dijo Alya con una sonrisa. - Lo cual es bueno porque quisiera ir a la gala de la premiere de la próxima película de Ladybug y Chat Noir, ahora incluyendo a Spider-Man, Rena Rouge y American Son.

- Quizás, pero no guardes esperanzas, Jameson es un tacaño y ahorrará dinero a la menor oportunidad, además dudo que quiera venir a la premiere de una película sobre su persona menos favorita en el mundo...

- Pues al menos pudiste dar a conocer la verdadera cara de esa estirada de Audrey Bourgeois, de haber estado en tu lugar, hubiera escrito el artículo gratis sólo para poder quejarme de ella. - Dijo Mary Jane con una sonrisa.

- Yo opino que Jameson no debió enterarse de eso, ahora quién sabe qué podría hacer Audrey Bourgeois para vengarse de él... y de Peter. - Dijo Nino.

- Por favor, ¿qué es lo peor que puede hacer?

Mientras el grupo de amigos seguía caminando tranquilamente, Peter de repente sintió una punzada en la parte posterior de su cuello, reconociendo de inmediato la sensación, la cual lo incitó a hacer algo súbito.

- ¡Cuidado! - Gritó Peter mientras empujaba a Harry, MJ y Marinette, y hacía que él, Nino y Alya dieran un paso hacia atrás.

Antes que cualquiera de los adolescentes pudiera preguntarle a Peter qué rayos le sucedía, un pedazo de escombro de un techo cayó al suelo, pudiendo haber herido de gravedad a cualquiera de ellos.

Después, una multitud comenzó a correr mientras se escuchaba la alerta de akuma resonando por la calle, al mismo tiempo que Peter logró notar en el cielo lo que parecían ser rayos repulsores volando por todos lados.

Casi de inmediato, MJ y Alya voltearon a ver a Harry y éste simplemente se levantó y salió corriendo directo hacia un callejón, después el resto de los adolescentes se reincorporó, con todos saliendo corriendo en direcciones opuestas sin pensar, excepto por Nino, quien se quedó con la palabra en la boca sólo viendo cómo sus amigos lo habían dejado solo.

Por su parte, tras haberse transformado, Spider-Man saltó sobre una pared y comenzó a treparla con rapidez, llegando al techo y luego empezó a saltar por los techos, logrando ver cómo American Son, Queen Bee, Chat Noir y Ladybug iban también dirigiéndose a la fuente de toda la conmoción, la cual nuevamente era el techo del Hotel Grand Paris.

- ¡Creí que sería la única que notó los rayos repulsores volando por el cielo! - Dijo Queen Bee mientras sonreía alegremente.

- ¡Habrá tiempo para alegrarse cuando nos aseguremos que Iron Man está bien! - Dijo Spider-Man. - ¡Cuando hay tantos repulsores fallidos significa que Iron Man está peleando contra alguien muy poderoso o muy peligroso! ¡O ambos!

El equipo de héroes asintió y siguió su camino, soltando un grito ahogado colectivo al llegar a la cima del Hotel Grand Paris y ver cómo Iron Man intentaba alejar a un botones y a un piloto de él con un escudo deflector mientras un sujeto de piel azulada que vestía un atuendo similar al de Napoleón con una banda similar a la de un alcalde reía maliciosamente.

- ¡Enfréntalo, Stark! - Declaró Maledictador. - ¡Nada de lo que hagas podrá detenerme! ¡Excepto lastimar a estos civiles!

- ¡Es muy bajo de tu parte usar a gente inocente de escudo! - Dijo Iron Man antes de sonreír maliciosamente bajo su casco. - ¡Pero no importa porque están a punto de darte tu merecido!

Maledictador arqueó una ceja y se sintió confundido por un momento, luego escuchó un grito de batalla y sintió cómo una poderosa patada en la espalda lo envió directo a la piscina del hotel, empapándolo.

Mientras Maledictador se las arreglaba para salir de la piscina, los héroes de París aterrizaron junto a Iron Man, con Spider-Man rápidamente envolviendo en telarañas a los civiles, quienes forcejearon para intentar liberarse.

- Entiendo que tenga personas que lo siguen a todos lados, señor Stark, pero ésto es ridículo. - Rió Chat Noir.

- No es momento para bromas, Chico Gato, André Bourgeois fue akumatizado y es peligroso. - Dijo Iron Man.

- Entonces qué bueno que estamos aquí... - Dijo Ladybug mientras giraba su yoyo.

- ¡Por el poder que se me confiere, ordeno que se rindan! - Dijo Maledictador mientras lanzaba varias esferas de luz contra los héroes.

- ¡Por el poder que me confiere mi armadura! - Dijo Iron Man mientras destruía las esferas de luz. - ¡No vas a tocar a esos niños!

- ¡Acabemos con él! - Dijo American Son mientras cargaba sus repulsores.

Ladybug lanzó su yoyo, Chat Noir dividió su vara y arrojó ambas piezas contra Maledictador, Spider-Man disparó varias bolas de telaraña, Rena Rouge arrojó su flauta y American Son disparó sus repulsores, pero Maledictador logró esquivar todos, alcanzando a tomar el yoyo de Ladybug y tirando de la cuerda para atacarla.

Ladybug soltó un grito ahogado mientras se acercaba a Maledictador, pero American Son logró dispararle un par de rayos repulsores al villano y derribarlo, mientras Ladybug hacía una pirueta en el aire para aterrizar de manera grácil justo al borde de la piscina.

Sin embargo, Maledictador aprovechó el momento para crear más esferas de luz para intentar controlar a los héroes alrededor de él.

- ¡Por el poder que se me confiere, declaro que todos ustedes sean mis sirvientes! - Declaró Maledictador mientras lanzaba las esferas contra los héroes.

American Son reaccionó a tiempo y alzó el brazo para destruir la esfera que iba contra él, mientras que Iron Man hacia lo mismo contra las otras.

- ¡Ésto es entre tú y yo, André! ¡Deja a los niños fuera de ésto! - Dijo Iron Man.

- Ah, así que te preocupas por ellos... - Dijo Maledictador mientras sonreía maliciosamente. - Tú quisiste quitarme a mi familia, ¡ahora yo te quitaré a tus mascotas!

Dicho eso, el Maledictador intentó crear una esfera de luz más grande para controlar a los héroes de golpe, pero Iron Man simplemente se abalanzó contra el villano y lo estrelló contra el suelo de tal manera que ambos terminaron atravesando el techo y un par de pisos más para terminar rompiendo la cama de Chloé, asustando al pequeño grupo de personas que se estaba resguardando dentro de la habitación.

Antes que Iron Man pudiera noquear a Maledictador con un puñetazo, el villano lo pateó con ambas piernas y lo alejó de él, logrando que el Vengador atravesara el techo y se levantó, viendo directamente a Happy, Pepper, Felicia y su hija.

- Quédense detrás de nosotros. - Dijo Pepper mientras ella y Happy se ponían delante de Felicia y Chloé, e intentaban hacerse hacia atrás.

- Señor Hogan, señorita Potts... - Dijo Maledictador mientras creaba dos esferas. - ... por el poder que se me confiere, ¡declaro que ahora trabajan para mí!

En ese momento, Iron Man trató de derribar a Maledictador antes que pudiera arrojar sus esferas de control mental contra Pepper y Happy, pero para su desgracia, aún derribando a Maledictador, las esferas de luz siguieron su camino y le dieron de lleno a la novia y el amigo de Tony.

- ¡Pepper! ¡Happy! - Dijo Iron Man preocupado.

- ¡Les ordeno que destruyan a Iron Man! - Ordenó Maledictador a Pepper y Happy.

- ¡A la orden, Maledictador! - Dijeron Pepper y Happy mientras sacaban una especie de dispositivos de su bolso y bolsillo, respectivamente, los cuales activaron y se transformaron en unos guanteletes de metal con un generador repulsor en las palmas.

- J.A.R.V.I.S., recuérdame que no les dé tecnología mía a Pepper y Happy. Nunca más... - Dijo Iron Man.

- Lo haré, señor. - Dijo la IA de Iron Man.

Mientras Iron Man era enviado a través de la pared por dos potentes rayos repulsores que le dieron en el pecho disparados por los guanteletes de Pepper y Happy, Maledictador dirigió su atención hacia Felicia y Chloé, haciendo que Felicia se pusiera frente a su amiga para protegerla.

- Aléjate de ella... - Dijo Felicia.

- Te atreves a darle órdenes al Maledictador... - Dijo el villano. - Qué chica tan insolente... ¡Por el poder que se me confiere, declaro...!

- ¡Declaro que te alejes de esas chicas! - Dijo Spider-Man mientras derribaba a Maledictador con una patada al rostro.

Maledictador gruñó mientras caía al suelo, luego intentó arremeter contra Spider-Man, pero éste lo esquivó y lo puso justo en el camino de otra patada por parte de Queen Bee, la cual envió al villano hacia el balcón de la habitación a través del ventanal.

Sin embargo, tanto Queen Bee como Spider-Man fueron derribados por otros dos rayos repulsores disparados por Pepper y Happy, mientras el resto del equipo bajaba por el agujero que Maledictador y Iron Man habían hecho anteriormente.

Mientras tanto, Chloé tomó a Felicia del brazo y tiró de él para intentar salir de la habitación mientras los héroes distraían a Maledictador, pero justo al dar la vuelta, ambas rubias soltaron un grito ahogado al ver a un montón de personas lideradas por Audrey Bourgeois, todas ellas con intenciones de capturarlas.

Sin pensarlo, Felicia arrojó a Chloé al sofá y lanzó una patada giratoria contra el rostro de Audrey, derribándola y varios puñetazos a los ciudadanos cercanos.

Para desgracia de la joven, Maledictador vio perfectamente lo que le había hecho a su esposa, cosa que lo hizo enfurecer y comandar mentalmente a que Pepper y Happy apuntaran sus repulsores contra la chica, logrando darle en la espalda mientras seguía peleando tanto como podía ella sola contra una multitud, logrando que varios de los trabajadores de la alcaldía lo atraparan.

- ¡Contengan a esa revoltosa! ¡Los demás, ataquen a los héroes y quítenles sus Miraculous! - Ordenó Maledictador.

- ¡Has ido demasiado lejos, André! - Rugió Iron Man mientras apuntaba sus repulsores contra Maledictador. - ¡Tu reino del terror se acaba aquí y ahora!

- ¡No te dejaremos atacar a nuestro amo, Stark! - Dijeron los ciudadanos bajo el control del villano.

- ¡Papi, por favor basta! - Rogó Chloé.

- Descuida, querida hija, pronto seremos una gran familia feliz, tal como querías. - Dijo Audrey mientras se levantaba. - Tú, yo, Zoé y tu padre, Maledictador.

- Ok... En primera: Zoé no es mi hermana, sólo es una presumida que adora ser el centro de atención y se cree la gran cosa por trabajar para Carlton Drake desde los 16. - Dijo Chloé. - Y sobre lo otro, Maledictador no es mi papi, quiero que vuelva el verdadero.

- ¡André Bourgeois era débil! ¡Él no pudo nunca plantarle cara a Iron Man! ¡Pero yo lo destruiré! - Declaró el Maledictador.

- Yo no estaría tan seguro de eso... - Dijo Spider-Man mientras se las arreglaba para contener a varios ciudadanos con sus telarañas.

- ¡Mallitas, tú, Abeja Asesina y Puntitos encárguense de controlar a los ciudadanos! - Dijo Iron Man. - ¡Gatito, Colas, Imitador, saquen a las rubias de aquí!

- ¡Nunca lo harán! - Dijo Maledictador mientras creaba nuevas esferas de luz. - ¡Por el poder que me confiere, declaro que ustedes sean mis sirvientes!

Iron Man preparó sus repulsores para dispararle a las esferas de Maledictador, pero éste simplemente las arrojó hacia abajo, dándole a cada persona en el hotel y poniéndolas bajo el control del villano.

Y mientras tanto, Chat Noir y Ladybug giraron sus armas lo más rápido que podían para detener los rayos repulsores que Pepper y Happy seguían disparando y mientras Spider-Man, Rena Rouge, Queen Bee y American Son ponían fuera de combate a los ciudadanos tan cuidadosamente como podían.

- ¡No podemos seguir así! - Dijo American Son mientras le disparaba un rayo repulsor modulado para aturdir a un ciudadano.

- ¡Terminaremos hiriendo a alguien por error! - Dijo Ladybug mientras seguía bloqueando los repulsores de Pepper.

- ¡Me encargaré de André! ¡Ustedes sólo saquen a las niñas de aquí como se los ordené! - Dijo Iron Man mientras se abalanzaba contra Maledictador.

Antes que Iron Man pudiera estrellarse contra Maledictador, un grupo aún más grande de personas entró al cuarto, distrayendo a los héroes lo suficiente para que Pepper y Happy aprovecharan la oportunidad y les dispararan un rayo repulsor en la cabeza a cada héroe, aturdiéndolos y derribándolos.

Mientras los héroes seguían recuperándose, los esbirros de Maledictador también arrojaron a Felicia y Chloé junto a ellos, con Pepper y Happy apuntando los repulsores contra ellos, y Maledictador creó una gran esfera de luz para lanzársela a los héroes.

- Por el poder que se me confiere... ¡Declaro que sus Miraculous son de mi propiedad y que me servirán a partir de ahora!

El tiempo ralentizó para Iron Man y los héroes, quienes intentaron cubrirse del ataque, pero aún los escudos deflectores de las armaduras serían demasiado lentos para poder protegerlos.

Sin embargo, el destino parecía estar del lado del bien esa tarde, pues justo antes que las esferas pudieran acercarse lo suficiente, un bastón con un gancho dorado rompió la ventana, girando rápidamente cubierto de energía eléctrica, logrando destruir las esferas de control mental con facilidad antes de rebotar en la pared y regresar a la mano de su dueño, quien era nadie más que un sonriente Raccoon Thief.

- Lo siento, casi llego tarde. - Dijo Raccoon Thief. - No recibí mi invitación a esta fiesta.

- ¿Quién rayos eres tú? - Preguntó Maledictador.

- Hmm, ésto se vuelve cada vez más perfecto... - Dijo Hawk Moth en la mente de Maledictador. - Se llama Raccoon Thief, y es un antihéroe, ten cuidado con él, no está sujeto a las mismas normas morales que Iron Man y sus ayudantes.

- Descuida, Hawk Moth, pronto lo tendré a mi servicio... - Dijo el villano akumatizado antes de crear otra esfera de luz. - Por el poder que se me confiere, ¡declaro que me ayudes a destruir a Stark!

Maledictador lanzó una esfera de luz contra Raccoon Thief, pero éste simplemente giró su bastón de nuevo, cubriéndolo de energía eléctrica, bloqueando efectivamente la esfera de control mental.

- Lo siento, amigo, pero sólo Nick Fury me da órdenes. - Dijo Raccoon Thief.

- ¡Acaba con él, Maledictador! - Dijo Hawk Moth en la mente de Maledictador.

- ¡Súbditos! ¡Vayan por ese mapache! - Ordenó Maledictador.

Una parte de los ciudadanos bajo el control del villano akumatizado prontamente intentó abalanzarse contra Raccoon Thief, pero éste simplemente rió y se hizo a un lado rápidamente, luego siguió haciendo pirueta tras pirueta hasta regresar al balcón y reír burlonamente ante la mirada de molestia del villano.

- Lo lamento, chicos, tengo que volar, hay asuntos importantes de S.H.I.E.L.D. que debo atender. - Dijo Raccoon Thief. - Nos vemos luego, Tony.

Raccoon Thief esquivó a otro ciudadano antes de volver a dar un salto hacia atrás sobre la barandilla del balcón, desapareciendo nuevamente.

Al mismo tiempo que Raccoon Thief desaparecía del mismo modo por tercer ocasión, Iron Man rápidamente alzó su brazo derecho y cargó su repulsor al máximo para dejar inconsciente a Maledictador, pero justo antes de disparar, Pepper vió las acciones de Stark y abrió los ojos en sorpresa, luego corrió enfrente del villano y recibió el rayo repulsor justo en el abdomen, haciendo que los héroes soltaran un grito ahogado al ver a la mujer caer al suelo, con un hililo de sangre fluyendo por las comisuras de sus labios.

Maledictador levantó cuidadosamente a Pepper y fulminó con la mirada a Iron Man, luego le quitó el guantelete a la mujer inconsciente en sus brazos y disparó un rayo repulsor contra el Vengador Blindado, cosa que no hizo más que aturdir al ya estupefacto héroe, mientras Maledictador se dirigía a la salida.

- Hogan, cubre a mi esposa. - Dijo Maledictador mientras cargaba a la inconsciente Pepper en brazos. - Ustedes, traigan a Chloé. Los demás, encárguense de Iron Man y sus lacayos...

De inmediato, un par de los ciudadanos controlados cargaron a Chloé, quien soltó un grito de terror mientras era sacada del cuarto detrás de Maledictador, mientras el resto de los ciudadanos atacaron con todo lo que tenían a la mano a los héroes.

Mientras tanto, aprovechando que la multitud estaba más enfocada en atacar a Iron Man, Spider-Man y los demás héroes, Felicia le dió un puñetazo a una mujer cercana, haciéndola trastabillar lo suficiente para abrir un hueco en la multitud y poder escabullirse por él y escapar de la habitación sin que nadie lo notara.

Una vez fuera de la habitación, Felicia corrió por el pasillo, mientras su kwami salía de su escondite para volar junto a su elegida.

- Sabes que no puedes vencer a Maledictador tú sola. - Dijo Ivoire.

- Lo sé, pero alguien debe salvar a Chloé. - Dijo Felicia.

- Entonces transfórmate y ve a ayudar a tus amigos héroes.

- Ellos no son mis amigos...

- Me importa un bledo lo que pienses de ellos o de ser una heroína, hazlo si quieres tener una oportunidad de salvar a tu amiga.

Ante las palabras de su kwami, Felicia gruñó y se dirigió al cuarto de mantenimiento más cercano para encerrarse y transformarse, ya que sabía que ésta tenía razón.

Entre tanto, Iron Man y American Son crearon una onda expansiva con sus armaduras para alejar a todos de ellos, logrando liberarse de los ciudadanos bajo control mental pero también arrojando a sus compañeros héroes lejos de ellos, haciéndolos estrellarse contra el techo, los muebles y las paredes.

- Lo siento, me había quedado sin ideas. - Dijo American Son mientras ayudaba a Spider-Man a levantarse.

- Tampoco tenía ideas, descuida... - Gimió Spider-Man mientras se levantaba y retenía a la gente bajo control de Maledictador con sus telarañas antes que se pusieran de pie.

- Un momento, ¿dónde está la chica Hardy? - Preguntó Queen Bee.

- Debe haber huído cuando tuvo la oportunidad, mejor para nosotros, tenemos que detener a Maledictador antes que ésto se salga de control. - Dijo Chat Noir.

- No. - Dijo Iron Man firmemente.

- ¿Qué?

- Ya se arriesgaron mucho, ustedes se quedan aquí. - Sentenció el Vengador. - Además, ésto es personal...

Con eso dicho, Iron Man caminó hacia el balcón sin siquiera dignarle una mirada a los héroes adolescentes, pero antes que se marchara, Spider-Man le disparó una hebra de telaraña a la espalda y lo detuvo en seco, haciendo que Iron Man gruñera de frustración.

- Súeltame ahora. - Ordenó Iron Man.

- No. - Dijo Spider-Man. - Estamos juntos en ésto y tenemos que trabajar como equipo si queremos detenerlo.

Iron Man no dijo nada y simplemente le disparó un rayo repulsor a Spider-Man como advertencia, sin embargo, a pesar de creer que el chico esquivaría el ataque, el mal funcionamiento de su Sentido Arácnido no le avisó del peligro y, al haber sido un ataque inesperado, el héroe de rojo y azul terminó recibiendo el rayo repulsor directo al estómago y estrellándose de espaldas contra la pared ante la mirada atónita del equipo de héroes.

Cuando Spider-Man cayó al suelo, los héroes adolescentes soltaron un grito ahogado, luego se escuchó cómo Queen Bee activaba su florete de luz y rugía, abalanzándose contra Iron Man, quien alcanzó a crear un escudo deflector justo a tiempo para evitar que la pelirroja le cortara el brazo.

Sin embargo, el escudo fue prontamente destruido al recibir impactos directos de las armas de los otros portadores de Miraculous, así como un par de rayos repulsores de American Son, y pronto Iron Man se encontró rodeado.

- ¡¿Qué mierda te pasa, Stark?! - Dijo American Son.

- ¡Spider-Man debió esquivar eso! ¡Su Sentido Arácnido debió alertarlo! ¡Lo ha hecho con cosas incluso más rápidas e inesperadas! - Espetó Stark.

- ¡Pues le tenemos noticias, señor Stark! - Dijo un enojado Chat Noir. - ¡Nuestros poderes han sido un lío desde lo del Lagarto! ¡No tenemos nuestros poderes cuando deberíamos e incluso a veces los tenemos como civiles!

- ¿Qué? - Preguntó Rena Rouge.

- ¿¡Y porqué rayos no me lo dijeron?! - Espetó Iron Man.

- Porque no hubo tiempo de hacerlo... - Dijo Spider-Man mientras se levantaba. - Además, con todo lo que ha pasado, lo olvidé...

- Ésto es lo más irresponsablemente estúpido que has hecho, Spider-Man...

- ¡Por el poder que se me confiere, declaro que todos son mis esbirros! - Interrumpió una voz desde el balcón.

En ese momento, Iron Man logró girarse justo a tiempo y disparar un rayo repulsor contra tres de las esferas de luz, sin embargo, los héroes adolescentes no lograron reaccionar a tiempo, cosa que hizo que Queen Bee, American Son, Ladybug y Rena Rouge fueran alcanzados por ellas.

- ¡No! - Dijo Iron Man.

Antes que alguien pudiera hacer algo, una cuerda de saltar entró de golpe a la habitación y logró amarrar a Spider-Man, Chat Noir y Iron Man para sacarlos al pasillo del hotel mientras American Son disparaba un rayo repulsor contra Iron Man.

- En serio, ustedes son un montón de inútiles. - Dijo Black Cat mientras retraía su cuerda de saltar.

Ante las palabras de la rubia platinada, Spider-Man iba a decir una respuesta ingeniosa, pero logró notar algo por el rabillo de su ojo y derribó a Black Cat, arreglándoselas para esquivar una arremetida del florete de luz de Queen Bee, el cual terminó clavándose en la pared, luego Spider-Man se regañó mentalmente por tener que lastimar a uno de sus aliados, antes de patear a Queen Bee para alejarla de ambos.

- El burro hablando de orejas... - Dijo Spider-Man. - ¡Chat, Stark, vámonos!

Antes que los héroes pudieran salir del pasillo, una parte de éste se llenó de más subordinados de Maledictador, mientras American Son abría un hueco en la pared con sus rayos repulsores para que él, Rena Rouge, Ladybug y la recién recuperada Queen Bee les bloquearan el paso.

Pensando rápido y sabiendo que el Maledictador estaba en el balcón de la habitación de Chloé, Spider-Man le disparó telarañas a la boca a Rena Rouge, Queen Bee y Ladybug mientras que Chat Noir puso su palma contra el suelo del pasillo y dijo:

- ¡Gataclismo!

Al instante, la mano de Chat Noir fue envuelta en energía de destrucción, siendo inmediatamente transferida al suelo debajo de los héroes, destruyéndolo al instante y haciendo que todos cayeran por él.

Iron Man, Spider-Man, Chat Noir y Black Cat rodaron por el suelo y se metieron en una de las habitaciones para saltar desde la ventana y alejarse del Hotel Grand Paris, mientras Maledictador los veía con el ceño fruncido.

- No importa, Maledictador, Spider-Man, Chat Noir, Black Cat y Iron Man volverán. - Dijo Hawk Moth en la mente de Maledictador. - Quítale la telaraña a Ladybug, Rena Rouge y Queen Bee para que te digan sus identidades.

Maledictador asintió y se acercó a los héroes bajo su control, sin embargo, la armadura de American Son tomó control por sí sola y apuntó sus repulsores contra el villano akumatizado, haciendo que éste se enfadara.

- ¿Qué crees que haces? - Espetó Maledictador.

- Oh, yo no regañaría al chico aún, él trata de seguir tus comandos, pero yo tengo control de su armadura. - Dijo una voz femenina por los altavoces de la armadura.

- ¿Qué...? ¿Quién eres? ¡Identifícate ahora mismo!

- Lo haría pero también tengo una identidad secreta... Sin embargo, puedes llamarme V.I.E.R.N.E.S., siglas para Virtual Inteligencia de Enlace Retroactivo iNformático Especializado en Soporte heróico.

- ¿Eres otra de las inteligencias artificiales de Stark?

- No diré nada sobre mi origen, pero sí sobre tu futuro y es que te patearán el trasero. Oh, y si intentas cualquier cosa para averiguar la identidad de los héroes bajo tu control o robarte sus Miraculous, seré yo misma quien lo haga.

- Por el poder que se me confiere...

- Yo no haría eso si fuera tú... - Advirtió V.I.E.R.N.E.S. mientras apuntaba los repulsores de American Son contra Maledictador. - Puedes seguir con tus planes si quieres, pero bajo mis términos. Y créeme, podría terminar toda la pelea aquí, pero no necesito hacerlo, el señor Stark y los demás lo harán.

Maledictador gruñó ante las palabras de V.I.E.R.N.E.S., sin embargo, una figura luminosa pronto apareció frente a sus ojos.

- No importa, Maledictador, sólo espera a que Spider-Man, Chat Noir y Iron Man vengan a rescatar a sus compañeros. - Dijo Hawk Moth en la mente de Maledictador. - Así podrás tomar control de Stark y él desactivará a su molesta IA.

- Como desees, es hora de moldear mi reino tal como debe ser. - Dijo Maledictador. - Súbditos, es hora de esparcir mi ley. Todo aquél que no esté de mi lado, debe ser capturado para su futuro juicio.

- Como ordene, Maledictador. - Dijeron todos los ciudadanos y héroes bajo control del villano.


(Entre tanto)


Iron Man, Spider-Man, Chat Noir y Black Cat aterrizaron en la azotea de un edificio, con los cuatro héroes jadeando y el Vengador Blindado sintiéndose especialmente culpable, ya no sólo por el hecho de haber lastimado sin querer a Pepper o que ella y su segundo mejor amigo terminaran bajo el control de Maledictador, sino que por no haber terminado la pelea antes que todo se le fuera de las manos, así que para ventilar su frustración, Iron Man no pudo hacer otra cosa que golpear una chimenea con su puño, creando una grieta en ésta.

- Bueno, las cosas van mal. - Dijo Spider-Man.

- Diría que peor, ni siquiera con la Reina del Estilo, el vampiro o la Reina Avispa estuvimos en tantos problemas. - Dijo Black Cat. - Y gracias a ustedes, nuevamente tengo que jugar a ser la heroína.

- ¿Por qué siempre dices eso? - Preguntó Chat Noir con verdadera curiosidad. - No entiendo porqué dices no ser una heroína tras todo lo que has hecho.

- Confundes no ser una mala persona con ser héroe, Gatito.

- Como sea, tengo que ir tras Maledictador y acabar con él de una buena vez. - Dijo Iron Man. - J.A.R.V.I.S., envíame el Mark IX.

- Señor, el Mark IX no está listo para despliegue. - Dijo la IA.

- Tengo prisa, olvida los acabados. Ni siquiera la pintes, sólo termínala y mándala.

- Hay partes del software de la armadura que aún no han terminado de cargar...

- Sáltate los protocolos de seguridad, necesito la armadura aquí ahora.

- El uso de un traje sin los protocolos de seguridad...

- Sé perfectamente lo que pasaría, J, yo diseñé los protocolos precisamente por eso. Sólo ingresa los softwares de vuelo, regulación de los repulsores y apuntado, yo me encargo del resto, pero necesito el traje ya.

- Iron Man, tranquilízate. - Dijo Spider-Man con calma. - Alterarse no nos ayudará a salvar a Queen Bee, Ladybug, Rena Rouge y American Son.

- No, pero el Mark IX sí.

- Tony...

- Mallitas, en serio te admiro por tu capacidad de mantener la calma cuando todo va como la mierda, pero en serio no estoy de humor para charlas motivacionales.

- Entonces sólo diré que dejes de actuar como un perfecto imbécil.

El dúo de héroes y la portadora de Miraculous soltaron un grito ahogado al escuchar a Spider-Man, y antes que Stark pudiera reprender tal insulto, el joven arácnido se mantuvo firme y se le adelantó.

- Como oíste, Tony. - Reafirmó Spider-Man. - Si estamos en ésta situación es precisamente porque estás actuando como un idiota, porque no tomaste esto como normalmente lo tomarías, como un nuevo reto. Dejaste que Maledictador se metiera en tu cabeza y lo tomaste como algo personal, por eso no pudiste terminar con él tú solo y nos heriste a Pepper y a mí.

- Odio admitirlo, señor Stark, pero el Cabeza de Red tiene razón. - Dijo Chat Noir. - Mire, sé que no quiere que nos arriesguemos, en especial tras lo que ha pasado desde el Lagarto, pero nosotros peleamos contra los akumas desde hace ya varios meses, lo quiera o no, nos necesita.

- Así que J.A.R.V.I.S., no envíes el Mark IX, en especial si es tan riesgoso.

- Señor, entiendo que quiera seguir adelante, pero le sugiero que me permita aceptar la orden de Spider-Man. - Dijo J.A.R.V.I.S.

Iron Man suspiró y sopesó las palabras del chico.

Tenía razón en que había tomado la pelea con Maledictador como algo personal, aunque lo de herir a Pepper y al chico había sido más un error inconsciente que algo provocado por ira cegadora, aún así, tuvo que admitir que Spider-Man y Chat Noir tenían un buen punto sobre la situación.

- Está bien... Hazlo... - Suspiró Iron Man. - Aunque aún te haré pagar por el insulto, Mallitas...

- No me esperaba otra cosa. - Dijo Spider-Man. - Ahora, tenemos que actuar rápido. La telaraña que les disparé a Rena, Queen Bee y Ladybug se disolverá en menos de dos horas, así que tenemos hasta ese momento para detener a Maledictador, o de lo contrario averiguará las identidades de nuestros amigos... En serio es conveniente que los Miraculous tengan que ser activados o desactivados por voz o habríamos perdido ya.

- Descuida, aunque no logren llegar a tiempo, yo ya le dejé en claro a Maledictador que no podrá averiguar la identidad de tus amigos héroes, o lo golpearía por eso. - Dijo una voz a través de la armadura de Iron Man que éste último y Spider-Man reconocieron de inmediato.

- ¿V.I.E.R.N.E.S? - Preguntó Spider-Man.

- La que viste y calza... o bueno, la que piensa y habla, no tengo un cuerpo físico para usar ropa... todavía.

- ¿Qué está pasando? - Preguntó Black Cat.

- Soy V.I.E.R.N.E.S., Virtual Inteligencia de Enlace Retroactivo iNformático Especializado en Soporte heróico.

- ¿Qué no eso significaría que tu nombre debería ser V.I.E.R.I.E.S.H. y no V.I.E.R.N.E.S? - Dijo Chat Noir.

- Concéntrate, Chat Noir.

- Ok, pero ¿de dónde saliste? - Preguntó Black Cat.

- Fui diseñada por Spider-Man como un apoyo similar a J.A.R.V.I.S. de Iron Man, pero con más personalidad.

- Lo que digas, niña... - Suspiró Iron Man. - ¿Tienes algo más que decirnos o sólo vienes a burlarte de J.A.R.V.I.S?

- Sólo que el lugar de la pelea final contra Maledictador será en el ayuntamiento, lo quiere convertir en una especie de castillo... Ah, y tengo noticias sobre May Parker.

- ¿Qué le pasó? - Preguntaron unos preocupados Chat Noir y Spider-Man.

- Maledictador llegó a ella, quería encontrar a Parker el fotógrafo pero como no estaba, la controló a ella para autoexiliarse de París a Versalles. Pero descuiden, tengo la Iron Spider cuidándola y asegurándose de que no estará en peligro.

- Pero la Iron Spider sigue en malas condiciones... - Dijo Spider-Man.

- No del todo, querido padre, hace un par de días que terminé de repararla, al menos en lo básico, de lo contrario estaría usándola para ayudarlos contra Maledictador.

- No me llames padre, es raro...

- ¿Por qué no, papá? Tú me creaste, así que eres como mi padre.

- Sí, pero no ves a J.A.R.V.I.S. llamando padre a Stark, ¿o sí?

- No pero sí a H.E.R.B.I.E. llamar creador a Mr. Fantástico, así que yo te seguiré llamando papá.

- Ugh, definitivamente debí escoger otro patrón de ondas neurales...

- Te recuerdo que ese patrón lo escogí yo.

- Como sea, hay que ir al ayuntamiento a detener a Maledictador, hay que salvar a la chica Bourgeois y a sus amigos. - Dijo Black Cat.

- Vamos. - Dijo Spider-Man. - Aunque primero necesitamos un buen plan.

- Si se me permite seguir interrumpiendo, yo tengo una pequeña estrategia que tal vez les pueda ser útil, aunque Black Cat va a necesitar ser una heroína.

- Ya me caes mal, Cortana de cuarta... - Dijo Black Cat.

- Espera, ¿acaso acabas de hacer una referencia a Halo...? - Dijo Spider-Man.

- Después hacen sus referencias a la cultura pop, sólo dinos tu plan, V.I.E.R.N.E.S...


(Más tarde en el ayuntamiento)


Maledictador se sentía complacido.

Sus súbditos habían aumentado exponencialmente, la tía del molesto fotógrafo de El Clarín había sido desterrada de París, su palacio estaba siendo remodelado para acomodar de manera digna a su familia, y lo más importante, su esposa y su hija estaban a su lado.

Y a pesar de que Chloé seguía renuente a ser parte de esa hermosa familia, Maledictador sabía que más temprano que tarde ella se acoplaría y decidiría quedarse de su lado.

Y mientras supervisaba la remodelación del ayuntamiento desde el centro del recibidor, sentado en una especie de trono con Chloé y Audrey a cada lado, el villano soltó un suspiro de felicidad.

- El palacio está quedando divino, mi amor. - Dijo Audrey felizmente. - Aunque he de admitir que aún la más lujosa vivienda del planeta sería indigna para mi Rey...

- Oh, esposa mía, no te preocupes, mientras mi Reina y mi Princesa estén a mi lado, yo estaré conforme. - Dijo Maledictador. - Aunque aún falta una de mis princesas...

- No empieces a hablar sobre esa estúpida, villano akumatizado de cuarta... Ella es todo menos una princesa. - Masculló Chloé en un tono de molestia.

- Muy bien, he sido paciente contigo, pero tú sigues siendo una niña malcriada... - Dijo Maledictador mientras se levantaba de su trono. - Por suerte, yo puedo arreglarte ahora mismo...

En ese momento, Chloé intentó salir corriendo de la habitación, pero su madre se le adelantó sin que la chica se pudiera dar cuenta y la retuvo, haciendo que Chloé forcejeara para intentar liberarse mientras Maledictador se acercaba amenazadoramente hacia ella.

- ¡Suéltame! - Dijo la niña a su madre.

- Tranquilízate, cariño, Maledictador sólo quiere lo mejor para tí. - Dijo Audrey mientras sonreía felizmente.

Chloé simplemente soltó un grito de terror mientras su akumatizado padre se acercaba a ella, temiendo terminar como un títere sin sentimientos ni cerebro.

- Por el poder que se me confiere, declaro que seas una niña obediente y buena. - Dijo Maledictador mientras creaba una bolita de luz.

El villano sonrió con malicia y apuntó la esfera de luz contra Chloé, sin embargo, la suerte le sonrió a la rubia en ese momento, pues un rayo repulsor atravesó la puerta y golpeó en la cara a Maledictador, derribándolo mientras Audrey profirió un chillido de horror al tiempo que inconscientemente soltaba a Chloé y se acercaba a su akumatizado marido para ayudarlo.

- ¡Maledictadorcito! ¿Estás bien? - Dijo una preocupada Audrey.

- Stark... - Gruñó Maledictador.

En ese momento, mientras Chloé corría a esconderse tras un pilar, la puerta estalló en pedazos y entre la pequeña nube de polvo y humo que se alzó por la explosión, Iron Man apareció flotando un par de metros en el aire.

- Hey, André, espero no interrumpir tu prematura celebración. - Dijo Iron Man. - ¿A quién engaño? Claro que espero interrumpir tu prematura celebración.

- Nunca dejas de ser un dolor en el trasero, ¿o sí, Stark? - Dijo Maledictador mientras se levantaba. - No importa, ya que pronto te destruiré...

- Yo no estaría tan seguro de eso...

En ese momento, un par de rayos repulsores fueron disparados desde la segunda planta del ayuntamiento e intentaron derribar a Iron Man, pero éste ya esperaba ese movimiento y ya tenía listo su escudo deflector para evitarlo, y mientras American Son, Ladybug, Rena Rouge y Queen Bee aparecían con sus armas listas para enfrentar a Iron Man; Chat Noir, Spider-Man y Black Cat saltaron sobre ellos desde atrás, logrando derribarlos y hacer una pirueta para aterrizar junto a Iron Man en posición de combate.

- Parece que estamos empatados. - Dijo Maledictador.

- Parecería, pero sinceramente me inclinaría más por mi equipo. Ellos han enfrentado peores probabilidades.

- Eso es porque aún no has visto a todo mi equipo, Stark...

Al instante, Maledictador chasqueó los dedos y dos hileras de policías rápidamente rodearon a Maledictador y su familia, con su equipo antimotines listo, haciendo que los héroes fruncieran el ceño.

- Sigues cayendo cada vez más bajo, André. - Dijo Iron Man. - Pero no me preocupo, te vamos a vencer.

- Yo no estaría tan seguro... Esbirros, acaben con los Vengadores.

- ¡A la orden, Maledictador! - Dijeron los policías controlados.

- ¡Chicos Gato, cúbranse los oídos! - Dijo Iron Man.

Al instante, Chat Noir y Black Cat sacaron un par de orejeras hechas de telaraña y se las pusieron, ajustándolas firmemente mientras Iron Man activaba su disruptor sónico y lo usaba contra los policías, haciendo que todos cayeran al suelo tras ser aturdidos por las ráfagas sónicas, donde fueron rápidamente inmovilizados por las telarañas de Spider-Man.

- Fase uno completa. - Dijo Spider-Man mientras recargaba sus lanza-redes. - Pasemos a la fase dos.

- Ésto será divertido. - Dijo Black Cat mientras sonreía y mostraba sus garras.

- No los lastimes, recuerda, ellos están bajo control de Maledictador, sólo queremos liberarlos. - Dijo Chat Noir firmemente mientras tomaba su vara.

- Tranquilo, sólo los dejaré algo... aturdidos...

- No te pases o te cuelgo en un capullo de la Torre Eiffel, Black Cat. - Advirtió Spider-Man.

Black Cat simplemente soltó una risita y se abalanzó contra Queen Bee, a quien lanzó un zarpazo el cual fue bloqueado por la heroína controlada y respondido por un uppercut al mentón, mientras American Son se abalanzaba contra Spider-Man, quien dejó que lo derribaran para poder patear en el estómago al héroe controlado y enviarlo a estrellarse contra el techo, mientras Chat Noir lograba desviar una patada de Ladybug para recibir un puñetazo que lo derribó por parte de Rena Rouge.

Por su parte, Maledictador comenzó a lanzar más de sus esferas de control mental contra Iron Man, quien usando unos micro-generadores repulsores en la punta de los dedos de su armadura, destruía las esferas con pequeños rayos repulsores.

- En serio necesitas una mejor estrategia que esa, André... - Rió Iron Man.

- ¡Deja de burlarte de mí, Stark! - Rugió Maledictador.

- Es tu culpa por ser nada más que un chiste, aún con todo el poder que tienes a tu disposición.

Maledictador gruñó y fulminó con la mirada a Iron Man, luego soltó un fuerte silbido y un poderoso rayo de energía golpeó a Iron Man en el pecho, haciendo que el Vengador terminara estrellándose de espaldas contra una pared.

Tras el ataque, Iron Man, Chat Noir, Black Cat y Spider-Man miraron en la dirección de donde había llegado el rayo y vieron a Happy sosteniendo un enorme rifle cuyo cañón seguía emitiendo humo.

- J.A.R.V.I.S., recuérdame no volver a dejar armas peligrosas en las instalaciones francesas. Nunca más... - Dijo Iron Man.

Iron Man intentó utilizar el disruptor sónico para dejar a Happy fuera de combate, sin embargo, el arma fue prontamente destruida por un pequeño rayo de energía que Pepper disparó con su repulsor de mano. Y aprovechando la distracción de la aparición de Happy y Pepper, los héroes bajo control de Maledictador arrojaron sus armas contra Spider-Man, Black Cat y Chat Noir, logrando hacer que éstos cayeran de espaldas contra el suelo, luego los héroes controlados se lanzaron contra los héroes aturdidos, logrando retenerlos contra el suelo. Para finalizar, Iron Man intentó dispararle un rayo repulsor a Ladybug para derribarla y darle oportunidad a Black Cat para liberarse, pero American Son interceptó el ataque con un rayo repulsor propio, y Ladybug arrojó su yoyo contra el Vengador para restringir sus movimientos, cosa que Black Cat aprovechó para liberarse, pero American Son produjo una especie de grilletes con su armadura para restringir los brazos y piernas de Spider-Man, luego volvió a derribar a Black Cat con un rayo repulsor y se abalanzó contra ella, tomando su cuerda de saltar y logrando amarrar a la portadora de Miraculous con ella.

Finalmente, Maledictador sonrió maliciosamente al tener a las molestas pestes que arruinaban sus planes de tener un mundo y una familia perfecta, intentando liberarse fútilmente mientras los héroes bajo su control los retenían contra el suelo.

- Se acabó, Stark... - Dijo Maledictador. - Por fin te vencí

- Muy bien hecho, Maledictador... Pero antes de derrotar a Iron Man, destruye la última parte de su confianza revelando las identidades secretas de sus queridas mascotas. - Dijo Hawk Moth en la mente de Maledictador.

- Tienes razón, Hawk Moth... - Asintió Maledictador. - Hora de pagar por todo, Stark... y ahora, antes de tu inevitable derrota, verás cómo tus restantes mascotas se ponen en tu contra... ¡Por el poder que se me confiere, ahora están bajo mi dominio y les ordeno revelar su verdadera identidad!

Con eso dicho, Maledictador creó varias esferas de luz para controlar a los héroes juveniles restantes, haciendo que American Son, Ladybug, Rena Rouge y Queen Bee liberaran a sus camaradas, quienes procedieron a ponerse de pie y murmurar algo ininteligible.

Sin embargo, en ese instante, la sonrisa victoriosa de Maledictador se borró al ver cómo una especie de plástico se desintegraba y revelaba que bajo las máscaras de Spider-Man, Chat Noir y Black Cat estaban una especie de androides con exoesqueleto grisáceo que podían modificar su apariencia, cosa que hizo que Maledictador mirara con indignación a Iron Man, quien comenzó a reír entre dientes mientras abría la máscara de su casco.

- Creo que olvidé decirte que "mis mascotas" son en realidad viejas creaciones mías que le vendía a S.H.I.E.L.D. - Dijo Iron Man. - Señuelos Modelo de Vida, o LMDs. De verdad logran imitar a los niños, ¿no crees?

- ¡Te voy a aniquilar por ésta burla, Stark...! - Rugió Maledictador.

- Meh, todos son críticos... ¡Ahora, "mascotas"!

- ¡En eso estamos, señor Stark! - Gritó el verdadero Chat Noir desde la planta alta. - ¡Gataclismo!

En ese momento, Chat Noir dió un salto y tocó el techo del vestíbulo para destruirlo, causando que varias piezas de escombro terminaran cayendo sobre sus compañeros de equipo, mientras Black Cat y Spider-Man alejaban a Chloé y Audrey del peligro con su cuerda de saltar y una linea de telaraña. Luego, mientras los héroes bajo control de Maledictador y el propio villano se recuperaban del ataque de Chat Noir, Black Cat aprovechó y se abalanzó contra el villano akumatizado mientras gritaba:

- ¡Infortunio!

Una energía púrpura cubrió la mano derecha de Black Cat justo antes que la chica golpeara en el pecho al villano, dejándolo sofocado y haciendo una pirueta para volver a caer de pie grácilmente y usar su cuerda de saltar para amarrar a Queen Bee antes que ésta pudiera volver al combate, al mismo tiempo que Chat Noir le hacía un daño considerable al reactor de la armadura de American Son con sus garras, logrando desactivarla momentáneamente. Por su parte, Spider-Man disparó sus telarañas contra Rena Rouge y Ladybug, dejándolas bajo dos redes que evitaron que pudieran ponerse de pie.

Por su parte, Iron Man tacleó al Maledictador con su hombro en cuanto éste intentó ponerse de pie, y gracias al poder de Black Cat, el villano pisó una cáscara de plátano que había salido de un bote de basura aplastado por el escombro del techo y se deslizó por un par de metros en dirección hacia Spider-Man, quien preparó su mano derecha y dijo:

- ¡Mordedura!

Una energía eléctrica rojiza se formó en la mano del héroe arácnido, luego éste simplemente alzó la mano y la cabeza de Maledictador terminó justo en su palma, logrando transmitirle la descarga eléctrica y dejándolo fuera de combate, tras lo cual Iron Man aprovechó para tomar su banda y arrancársela, liberando al akuma y a todos los que estaban bajo control del villano.

- Lo siento, Ladybug, pero tú sigues recuperándote de lo del Maledictador. - Dijo Spider-Man mientras abría el compartimento en su lanza-redes derecho tras soltar a Maledictador. - No más maldades para tí, pequeño akuma...

Con eso dicho, Spider-Man disparó una línea de telaraña hacia el akuma y lo capturó, luego retrajo la ínea y purificó el akuma para luego soltarlo y suspirar:

- Adiós, mariposita...

Mientras el akuma purificado se perdía de vista, Ladybug, Rena Rouge, Queen Bee, American Son, los policías y funcionarios controlados, y Audrey Bourgeois soltaron un gemido colectivo y se agarraron la cabeza, tratando de aclarar sus ideas mientras un par de transportes de S.H.I.E.L.D. aterrizaban frente al ayuntamiento para liberar varios vehículos y personal que comenzaron a limpiar los escombros del área.

Por su parte, André Bourgeois soltó un gemido de dolor mientras recuperaba la consciencia, abriendo los ojos y encontrándose el sonriente rostro de Tony Stark mientras el Vengador le ofrecía una mano para ayudarlo a ponerse de pie,

- ¿Q-qué sucedió...? - Preguntó André. - ¿Por qué el ayuntamiento está tan destrozado y qué hace S.H.I.E.L.D. aquí?

- Es el Departamento de Control de Daños, vinieron porque te akumatizaron y tuvimos que destruir parte del ayuntamiento para detenerte y dado que Ladybug no usó su Amuleto Encantado, no puede repararlo ella. - Dijo Iron Man mientras ayudaba a André a ponerse de pie.

- Bien pensado, Tony. - Dijo Spider-Man.

- Stark... siempre terminas arruinándolo todo... - Soltó André de forma despectiva.

- Oye, si no fuera por mí y los chicos, todo París estaría bajo el control de la versión más lunática y de colores primarios de tí.

- Anthony tiene razón igual que siempre. - Dijo Audrey de forma despectiva. - Tú y tu patética forma akumatizada no hicieron sino causar destrozos y hacerme perder mi vuelo.

- P-pero, cariño... n-no es mi culpa... - Dijo André.

- Claro que es tu culpa. Lo único que has hecho desde que te conocí es arruinar todo lo que hago, por eso me fui a Nueva York con Zoé y te dejé con Calliope, que diga, Chloé. No eres más que un triste remedo de hombre que no merece absolutamente nada de mí.

- Audrey, ya cállate. - Dijo Iron Man en un tono de molestia.

- No, creo que es el momento perfecto, Anthony. En especial cuando sepas que ahora soy una mujer libre, ya no estoy atada más a ésta alimaña patética. Andrias jamás se ha podido comparar contigo y haber perdido mi vida junto a él simplemente me da asco...

- Te lo advierto, Audrey...

- Por fin podremos estar juntos como siempre hemos deseado y dejar de lado a las personas inútiles como Callie, Asmodeus y el simio...

En ese momento, Iron Man disparó un mini rayo repulsor desde su palma, haciéndole un hoyo al icónico sombrero de la diseñadora y silenciándola de golpe mientras cerraba la máscara de su traje, y para mayor desgracia de la diva, tanto los héroes juveniles como Chloé la rodearon y la fulminaron con la mirada.

- Dije basta, Audrey... - Demandó Iron Man en un tono furioso. - Ya que veo que el incidente de ayer hizo absolutamente nada para cambiar tu actitud, tendré que ser terminantemente claro... Te detesto, Audrey Bourgeois. No bromeo cuando digo que preferiría mil veces estar junto al Mandarín y al Doctor Doom que junto a ti. Preferiría ser atacado 52 veces al día por Fin Fang Foom que tener que escucharte quejarte de todo mundo cada 2.3 segundos... Literalmente preferiría morirme antes que siquiera salir en una cita contigo.

- P-pero, Anthony... T-tú... tú me amas... - Tartamudeó una shockeada Audrey.

- No, Audrey, ni siquiera me agradas. La única razón de que te tolerara hasta hoy era que creía que simplemente eras una niña caprichosa, ahora veo que eres una maldita víbora llena de veneno hasta la médula. Y tal vez André sea muy manipulable y le falten agallas, pero aún así sé que vale cuando menos mil veces más que tú como persona...

- Ella no es sino una patética mujer que cree que es superior a los demás, cuando incluso ella misma tiene que meterse en su propia fantasía para escapar de su triste realidad. - Dijo Black Cat.

- Una estirada que se cree superior a los demás cuando ni siquiera en moda es buena. - Dijo Queen Bee con desdén.

- Y papi es mucho mejor persona que tú... - Dijo Chloé mientras se ponía frente a su hija. - Tienes razón en algo que siempre has dicho de mí, tengo más de papi que de tí, él y yo sí conocemos la realidad. Tú eres tan aborrecible, cruel, mandona, altanera, soberbia y fastidiosa como el engendro que trabaja para la Fundación Life...

En ese momento, guiada por la ira, Audrey levantó su mano lista para abofetear a Chloé, pero antes de siquiera bajar la mano, alguien la detuvo de golpe y la derribó golpeando su rodilla por detrás, obligándola a quedarse de rodillas mientras su brazo era girado en un ángulo doloroso.

- Amenaza a la chica otra vez y dejaré de ser piadosa... - Dijo Black Cat mientras sostenía a Audrey por el brazo.

- ¡Albert! ¡Haz algo! - Ordenó Audrey mientras miraba suplicante a André.

En ese momento, André suspiró pesadamente y se acercó a los héroes, pero en lugar de tomar acciones contra Black Cat, él simplemente tomó por el hombro a Chloé.

- Creo que convendría que te vayas. - Dijo André calladamente. - No quiero que veas lo siguiente.

- Yo me quedo, papi... - Dijo Chloé firmemente.

- Chloé, por favor, márchate.

Por primera vez en su vida, Chloé Bourgeois miró a su padre y vió una expresión que no pudo describir, sin embargo le hizo sentir que su padre no se doblegaría ni cedería ante sus exigencias y caprichos como de costumbre.

Ante eso, Iron Man abrió su armadura y salió de ésta, acomodándose la ropa y haciéndole un gesto a su traje para que tomara a Chloé y la alejara.

Siguiendo el sentimiento que le transmitía la mirada de su padre, Chloé dejó que la armadura de Tony la alejara del lugar mientras André suspiraba pesadamente, al tiempo que Black Cat soltaba a Audrey y la dejaba caer de bruces al suelo, justo a los pies de André.

- En serio no puedo creer lo que voy a decir... - Dijo André. - Pero Stark tiene razón. Ya me cansé de tus desplantes, de tu desdén y sobre todo de tus insultos hacia Chloé. Desde pequeña siempre la has comparado con Zoé y sé la gran diferencia de talentos entre ambas, pero eso es porque cada vez que Chloé intentaba algo, tú menospreciabas lo que hacía, diciendo que Zoé lo había hecho antes y mejor. Cometí un terrible error al dejarlo pasar, pero ya no más, puedes insultarme todo lo que quieras, pero no te voy a permitir lastimar a Chloé nunca más.

Dicho eso, André suspiró de nuevo y en un movimiento rápido, se quitó el anillo de bodas, dejándolo caer frente a su esposa, quien lo miraba confundida.

- Nuestro matrimonio se acabó. Puedes irte cuando te plazca, y no me preocupo por dejar a Zoé en tu custodia, después de todo, ambos sabemos que ella ya se cuida sola perfectamente. - Dijo André.

- N-no... ¡Tú no puedes botarme a mí! - Dijo Audrey con el ego herido. - ¡Yo te boté primero!

- Yo creo que sí puede, porque lo acaba de hacer. - Dijo Tony mientras ponía una mano sobre André. - Lamento haberte causado tantos problemas, André. Lo digo en serio.

- No es tu culpa, Stark. - Asintió André. - Siempre fue culpa de Audrey, pero estaba tan cegado con querer creer que podía ser una buena esposa y madre para darme cuenta que sólo es una vividora y una víbora.

- ¡¿Cómo te atreves...?! - Dijo Audrey antes que le taparan la boca con una muy delgada capa de telaraña.

- Cállate y deja que los adultos hablen en privado. - Sentenció Spider-Man mientras reía entre dientes.

- Como sea, creo que se les acaba el tiempo. - Dijo Tony mientras señalaba los Miraculous de los chicos.

Spider-Man, Black Cat y Chat Noir le echaron un vistazo a sus Miraculous, suspirando y dedicándole una mirada de empatía a André Bourgeois.

- Lamentamos todo lo que pasó, Alcalde Bourgeois. - Dijo Chat Noir.

- Si de algo le sirve, hizo bien en terminar con Audrey, y tiene mi respeto por eso. - Dijo Black Cat.

- Gracias, jóvenes héroes. - Dijo André con una sincera media sonrisa. - Por proteger a París incluso de mí.

- Ese es nuestro don y nuestro deber, no tiene porqué agradecer. - Sonrió Ladybug antes de arrojar su yoyo. - Nos vemos luego.

Dicho eso, Ladybug, Rena Rouge, Queen Bee, Black Cat, Chat Noir y Spider-Man se alejaron de la escena, dejando a Iron Man y los demás a solas con el alcalde, mientras Chloé corría a abrazar a su padre, gesto que André replicó.

No muy lejos de ahí, Black Cat se escabulló en un callejón cercano y se dejó caer al suelo, destransformándose en cuanto lo tocó con sus pies, luego la chica se acomodó la ropa lo mejor que pudo, sacó un pequeño malvavisco de su bolsillo y se lo dió a su kwami antes de tomarla y meterla al interior de su suéter, tras lo cual Felicia Hardy salió corriendo del callejón rumbo al aún destruido ayuntamiento, pensando en formas de esquivar al Departamento de Control de Daños para llegar con Chloé.

De vuelta en el ayuntamiento, mientras Chloé y André tenían su momento de unión, Audrey se levantó, sintiéndose indignada y humillada, pero dispuesta a quedar con la frente en alto y con la última palabra.

Así pues, la diva se acomodó el vestido y tomó su dañado sombrero para volver a ponérselo y se dirigió furiosa hacia Tony y André, quienes se pusieron frente a Chloé instintivamente para proteger a la niña de cualquier retaliación que Audrey pudiera tomar contra ella, mientras la diva lograba arrancarse la telaraña que Spider-Man le había disparado, haciendo un esfuerzo sobrehumano para no gritar de agonía tras hacerlo, aunque dejando escapar una visible lágrima de dolor.

- Veo que es más que obvio que todos ustedes son tal para cual. - Soltó una indignada Audrey Bourgeois. - Nada más que un montón de perdedores, inclusive tú, Tony, pero bueno, tú te lo pierdes.

- Oh no, se pierde de una tipa mimada y ensimismada que no sabe hacer nada sino criticar e insultar a los demás. ¡Qué tragedia! - Dijo Pepper en un tono sarcástico mientras ella y Happy se acercaban a Tony.

- ¡Tú ni hables, simio en harapos! ¡Ahora veo porqué Tony gusta de tí, es porque es tan insignificante y tiene tan pésimo gusto como tú, totalmente pésimo!

- Basta de berrinches, Audrey, y lárgate de París de una buena vez. - Espetó André.

- Disculpen, pero por orden del Departamento de Control de Daños, deben desalojar el área hasta que haya sido reparada. - Indicó una agente de S.H.I.E.L.D.

- Mejor nos vamos, no estoy de humor para pelear con Fury o peor, con María Hill... - Dijo Tony. - Aunque sí tengo hambre... ¿Vienes, André? Para iniciar de cero de forma oficial.

- Claro, St... digo, Tony. - Sonrió André.

- Oh, ¿podría ser a ese lugar de shawarma al que fuimos con Dupain-Cheng y Parker? - Pidió Chloé en un tono inusualmente cortés.

- Te dije que una vez que lo probaras, te encantaría, niña. - Rió Stark.

- Me sorprende pero me alegra ver que le diste oportunidad a otro platillo nuevo, no lo has hecho desde el sushi. - Dijo André mientras el grupo comenzaba a alejarse.

- ¡Oigan! ¡No se atrevan a ignorarme! - Gritó Audrey.

- Bueno, es que el shawarma definitivamente es algo delicioso, totalmente delicioso, y quiero que tú también lo pruebes, papi. - Dijo Chloé.

- ¡Dejen de ignorarme!

- Y ésta vez tengo que darle la razón a la niña. Tony ha estado obsesionado con el shawarma desde que lo probamos poco antes de que se fundaran los Vengadores. - Soltó Pepper.

- ¡NO PUEDEN SIMPLEMENTE DEJARME CON LA PALABRA EN LA BOCA!

- Señora Bourgeois, por favor debe salir de aquí. - Insistió la agente de S.H.I.E.L.D.

- ¡No me toques!

En ese momento y estando ya harta de las ofensas a su persona, Audrey intentó darle una cachetada a la agente, pero ésta bloqueó el ataque y la derribó mientras le colocaba unas esposas, cosa que hizo jadear a Audrey de indignación.

- ¡¿Quién te crees que eres?! ¡¿Acaso tienes idea de quién soy?! - Rugió Audrey.

- Una mujer muy gritona que está a punto de ser enviada a la Hidro-Base por intentar atacar a un miembro de S.H.I.E.L.D. - Dijo la agente tranquilamente mientras levantaba a Audrey.

- ¡N-no! ¡No pueden hacerme esto a mí! ¡Yo soy Audrey Bourgeois!

- Ahora sólo es una delincuente más arrestada por una agente de S.H.I.E.L.D.

En ese momento, Audrey intentó liberarse de su captora, siendo totalmente inútil para lograrlo y en uno de sus intentos, la mujer rompió su tacón con un trozo de escombro, cosa que la hizo trastabillar y caer de bruces al suelo, atrayendo la atención de su ex-marido, su hija, Tony, Happy y Pepper.

- ¡Haz algo, Armand! ¡Díle que me suelte! - Rogó Audrey.

André suspiró y simplemente le dió la espalda a Audrey, haciéndola jadear de sorpresa.

- Tú misma lo dijiste. No me sirve de nada el ser el alcalde de París, así que no puedo hacerlo. - Dijo André. - Y aunque pudiera, no lo haría.

Dicho eso, Tony, Pepper y Happy sonrieron hacia el alcalde y se dieron la vuelta también, alejándose del lugar, mientras Audrey rugía de rabia y frustración mientras era llevada a uno de los transportes de S.H.I.E.L.D.

Y al tiempo que ocurría ésto, una pregunta se formuló en la mente de André.

- Oigan, ¿no sé suponía que S.H.I.E.L.D. era una organización de Estados Unidos? ¿Qué hacen en mi ciudad? - Preguntó André a Tony.

- El Concejo de Seguridad de las Naciones Unidas ha estado en pláticas tanto con S.H.I.E.L.D. como con sus ramas hermanas S.W.O.R.D. y W.A.N.D., y se llegó a la decisión de que, debido a la amenaza que representan los supervillanos que aparecen a diestra y siniestra en todos los países, las tres iban a operar bajo la supervisión del Concejo y convertirse en una red de defensa global. - Dijo Tony. - Lo cual es perfecto, si Maria Hill ya era una lunática amante del control, ahora se pondrá peor...

- Yo sugeriría no pelearte con ella, aunque Fury ha vuelto como Director de S.H.I.E.L.D., no quiero que Hill tenga a tí y a tus coloridos amigos en la mira, Tony. - Dijo Pepper.

- Yo me preocuparía más por todos los niños con poderes que están apareciendo. Con Mallitas y sus amigos no me preocupo porque Fury sabe que meterse con ellos es meterse con los Vengadores, y eso es algo que no quiere hacer. Pero Gyrich y la tal Cinch ya reclutaron a las niñas de Ohio y a los tipos de California.

- Me sorprende lo mucho que te preocupas por todos ellos, Tony... - Dijo André.

- Todos son chicos extraordinarios, no quiero que S.H.I.E.L.D. los termine usando como armas para su propio beneficio. No permitiré que lo hagan.

- ¿Es por el bien de los chicos o por el de su propio equipo, señor Stark? - Preguntó Felicia mientras se acercaba al grupo.

- ¿A qué te refieres?

- A que si de verdad es por desinterés y no por tener a los demás héroes bajo su control y no el de S.H.I.E.L.D.

- Mi único interés es que el mundo tenga héroes que puedan defenderlo de las amenazas que surgen, en especial si los Vengadores desaparecen de repente.

- Y fastidiar a Maria Hill... - Soltó Pepper.

- Y fastidiar a Maria Hill, pero eso ya es aparte.

- Le daré el beneficio de la duda, Stark, aunque debo decir que mi madre habla mal de usted y su manera de manejar Industrias Stark. - Dijo Felicia. - Además, está lo del Hombre Púrpura...

- Eso es un golpe bajo, niña, él no estaba en control de sí mismo. - Espetó Pepper.

En ese momento, Tony suspiró y miró al suelo, sintiéndose culpable de nueva cuenta por los eventos ocurridos con el Hombre Púrpura.

- No, tiene razón... - Dijo Tony. - Mis ideas... mis planes... El Hombre Púrpura no hizo sino hacer que yo cumpliera con todas...

- Él te obligó, Tony. Si no habías seguido adelante con nada de eso fue porque tú mismo sabías que era perverso el seguir adelante con ello. - Dijo Pepper.

- No es un mal sujeto, señor Stark. - Dijo Chloé en un tono inusualmente empático. - Tal vez despistado, sin sentido de la moda, grosero, tosco y lunático, pero después de todo, es el tipo que financia a los Vengadores.

Ante las palabras de la niña, Tony no pudo evitar soltar una risa de ironía y sonreír, justo antes de decir:

- Bueno, eso es verdad.

- De verdad estoy orgulloso de tí, mi cielito. - Dijo André, sonriendo de oreja a oreja. - Jamás había escuchado un cumplido de tu parte hacia otra persona.

- O lo que podemos llamar un cumplido de su parte. - Rió Pepper.

- Chloé es así de humilde, siempre viendo lo bueno en todos. - Dijo Felicia mientras abrazaba a su amiga.

- Bueno, bueno, basta de cursilerías. - Dijo Chloé. - Sinceramente, tengo hambre y esos shawarma no van a conseguirse solos.

En ese momento, el grupo no pudo evitar soltar una carcajada ante las declaraciones de Chloé, luego todos siguieron caminando hacia el modesto puesto de shawarma al que Tony había llevado a los jóvenes el día anterior.


(No muy lejos de ahí)


En la guarida de Hawk Moth, el villano simplemente sonreía mientras miraba a través de su ventana.

Tal vez sus planes con Maledictador habían fracasado, pero su batalla con Iron Man y los héroes había demostrado algo.

El campo de juego tenía más jugadores que sólo los Vengadores, el Duende Verde y él.

Y aún con todo en contra, podía ponerlos a todos contra la pared.

- Tal vez hayas logrado escapar ésta vez, Ladybug, pero ésto apenas empieza. - Dijo Hawk Moth para sí mismo. - Y esa IA, V.I.E.R.N.E.S., podría ser de ayuda...

En ese instante, la ventana comenzó a cerrarse, dejando la guarida a oscuras mientras Hawk Moth soltaba una maligna carcajada, pensando a futuro y en cómo sus metas se cumplirían.


(Muy lejos de ahí)


La noche se cernía en la ciudad de San Francisco.

Los cálidos vientos anunciaban la llegada del verano, cosa que alegraba a todos los estudiantes de Estados Unidos.

Sin embargo, para Carlton Drake y Zoé Bourgeois sólo significaba una cosa: El inicio del Proyecto Última Frontera.

Tras haberse conocido hacía 4 años y haber comenzado a trabajar en la creación de la Fundación Life hacía 3, Drake y Bourgeois habían logrado convertir una idea en una compañía multimillonaria que podía competir con Industrias Stark y OsCorp. Y tras lograr eso, ambos habían pensado en lo minúsculos e insignificantes que eran los humanos a comparación de otras especies recién descubiertas como los mutantes y los Inhumanos, y ya ni hablar de alienígenas como los Skrull o los Asgardianos.

Y como tal, ambos habían dedicado una cuantiosa suma de dinero, bastante esfuerzo y tiempo en hallar la forma de fortalecer a la humanidad, o al menos a la tecnología que disponían, y apenas hacía un par de meses, sus esfuerzos habían rendido frutos.

Usando un par de satélites de escaneo de largo alcance que habían lanzado justo al inicio del año, ellos habían encontrado un asteroide de una composición extraña flotando cerca de la Luna. Y tras un par de semanas, el objetivo cayó en el lado oscuro, cosa que permitió enviar una pequeña sonda que logró captar una muestra del asteroide y descubrir que su composición era muy similar a la de elementos radioactivos como el uranio o el plutonio, pero de manera inactiva, por lo cual parecía ser un material mucho más seguro para fisionar, y dado que era un nuevo elemento, Bourgeois lo había bautizado como Prometio X.

Así pues, tras el descubrimiento del Prometio X, el dúo comenzó la siguiente fase del proyecto, la cual sería enviar un equipo al lado oscuro de la Luna y obtener la mayor cantidad posible de Prometio X, lo cual aseguraría no solo que la Fundación Life estuviera décadas adelante de sus principales competidores como Roxxon, OsCorp, Industrias Stark y Hammer Multinacional, sino que también podrían comenzar con su visión de una humanidad mejorada.

Ahora, mientras el ilustre dueño y co-creador de la Fundación Life se encontraba revisando los planos generales del transbordador que usaría su equipo de exploración, así como los prometedores resultados de sus exámenes médicos y psicológicos esbozando una sonrisa más bien siniestra, la co-creadora y Directora de Operaciones Ejecutivas atendía una llamada con una mirada de fastidio en el rostro mientras miraba por la ventana, supervisando la construcción de dicho transbordador.

- Ok, mamá, veré qué puedo hacer, te quiero, adiós. - Dijo Bourgeois en un tono dulce antes de suspirar de exasperación y rodar los ojos. - Y nuevamente demuestras que eres nada más que un incordio y un puto lastre para mi vida, madre...

- ¿Puedo preguntar qué hizo ésta vez? - Preguntó Drake mientras leía los resultados del candidato John Jameson.

- Dice que S.H.I.E.L.D. la arrestó y la enviarán a la Hidro-Base. Y por mucho que me encantaría que esa harpía lunática y sin cerebro se pudriera en la prisión de S.H.I.E.L.D., aún es muy pública y admirada, terminaría dañando mi imagen y la de la Fundación Life el dejarla sufrir su bien merecido destino...

- Haz lo que debas hacer, Zoé, ya encontraremos la forma de deshacernos de ella y de todos los lastres que se interponen en nuestro sueño de una humanidad mejor. - Dijo Drake mientras se daba la vuelta para sonreírle a Bourgeois. - Incluyendo a tu descerebrada y totalmente inútil familia.

- Oh, Carlton, el mundo definitivamente no te merece. - Dijo Bourgeois mientras sonreía de forma maliciosa antes de tomar a su novio por la corbata de forma más bien agresiva. - Pero debo recordarte que sólo YO puedo insultar a mi descerebrada familia...

- Lo que digas, cariño. - Rió Carlton con una sonrisa desafiante.

La joven de 18 años y el magnate de 20 se acercaron y se dieron un corto beso en los labios, luego ambos se dieron la vuelta y Zoé salió de la sala, pensando en una forma de convencer a Maria Hill de dejar libre a su estúpida madre, mientras Carlton comenzaba la selección de la tripulación de su transbordador espacial.