Él se sienta indiferente entre la multitud de estudiantes…mientraz la tranquilidad aun parece algo posible…
Ella se rie de un chiste improvisado, que pronuncio algun presente…
El mundo en el que viven esta cambiado, y su historia jamas sera la misma…la paz parece solo una promesa hecha al viento…
Sin embargo la vida alli dentro continua su curso, y el comedor como siempre se encuentra concurrido por los alumnos que intentan proporcionarse de un desayuno antes de sus clases matutinas…
Es por eso que cuando James roza sin darse cuenta la mano de Lily, al momento en que ambos intentan tomar una misma porcion de tarta, ninguno expresa su acostumbrada actitud ante aquello…
Esta vez no hay gritos, ni insultos, ni un gesto de coqueteo indiscreto o una directa insinuacion.
Simplemete la cordial invitacion del chico a compartir aquella comida, con solo un sutil gesto de cabeza, y la sincera y candida sonrriza de agradecimiento de la pelirroja, ante las miradas de incomprencion de los presentes, que intuyen que algo esta ocurriendo…
Y es que es verdad… su alrredor esta cambiando, la guerra es una cruel maestra, que nos enseña los rostros mas oscuros de la vida, y es allí donde debemos comenzar a aprender por nosotros mismos, a encontrar la esperanza en los lugares mas insolitos, donde quizas nunca antes se nos hubiese ocurrido buscar…
Las noticias de la noche anterior son desalentadoras y muchas de las novedades enviadas por los conocidos son aun mas desperantes, por lo que ambos comprenden que es momento de madurar, y dejar de lado muchas cosas, para abrirle paso al corazon, quien al fin de cuentas, sera su unico fiel aliado en esta batalla...y que mejor manera de comenzar que con una dulce tarta de melaza…
