Ohayo!
Disclaimer: Sobra mencionar que Naruto ni sus personajes me pertenecen, son de Masashi Kishimoto ^o^
Esta de mas decir que este Fanfiction es de mi autoria.
I Capitulo
¡Golpe del destino!
Eran las 7:00 am en la villa oculta de la hoja y los estudiantes de segundo año de la academia ninja, acababan de entrar a su respectiva aula. Todos se encontraban dispuestos a recibir la magistral clase del profesor Yamato; pero por lo visto este día, el maestro estaba decidido a no aparecerse por el aula. Ya había pasado una larga hora y el profesor aun no hacia presencia en el lugar.
Los alumnos comenzaron a exasperarse conformé pasaba el tiempo; por lo que ellos podían asimilar, el maestro no llegaría ese día a clases y si el maestro no llegaba, quería decir…
¡Día libre!
—¡Shikamaru vamos a jugar un rato! ¿Sí?— preguntó un niño rubio y de ojos azules llenos de vida y alegría; mientras tomaba y jalaba de la camisa a un niño con el cabello café amarrado en una coleta muy alta, que daba la apariencia de una piña, y ojos negros; que le miraba con mucho aburrimiento y pereza.
—Oye Naruto, deja de jalarme ¿quieres?— preguntó el chico perezoso mirándolo con flojera y tratando de zafarse de su agarre; hasta que el pequeño rubio se canso y lo soltó con un bufido —Eres una persona bastante problemática… ¿Es qué acaso tienes que arrastrarme a tus juegos contigo?— cuestionó poniendo su cabeza sobre su mano mientras bostezaba.
—¡Vamos Shikamaru! nosotros también queremos jugar—dijo igualmente animado que el rubio, un niño algo gordito y con graciosas espirales en sus mejillas. Detrás de él, se encontraba un niño con marcas rojas en sus mejillas y un pequeño cachorro.
—Ah… todos son unos problemáticos— dijo el niño del cabello de piña mientras lanzaba un gran bostezo —Pero los acompañare.
—¡Sí, vámonos!— gritaron todos los demás; mientras lo arrastraban fuera del aula, a un lugar desconocido por los demás compañeros.
P.O.V. Sasuke
¡Maldito viejo! ¿Cómo se le pudo siquiera ocurrir no darnos clase hoy? Por culpa de él, me voy a retrasar en mis estudios y además me toco aguantarme a estas niñas que no se han ido por la única razón de fastidiarme ¡¿Qué tengo que me miran así?! ¿Es que acaso no hay un maldito payaso que las distraiga de mi rostro así sea por una milésima de segundo? ¡Lo suficiente para poder respirar! Ya me canse…
¡Me largo!
Y mala suerte para ese viejo si llega… porque bastante lo he esperado y ya estoy asfixiado con estas niñas. Le he preguntado a aniki que es lo que les pasa ¡¿Qué tiene la población femenina en mi contra?! Pero él solo se burla de mí y me dice que luego me dirá… para mí que algo se trae…
Me levanto sorpresivamente, asustando hasta a las que no han despegado los ojos de mí y camino con seguridad hasta la puerta del aula; pero cuando paso por uno de los asientos que quedan cerca de la puerta…
¡PUM!
¡¿Es que acaso no escogió otro momento para levantarse?! Cuando iba pasando por el asiento de esa niña, que no sé cómo se llama; va y se levanta precipitadamente. Es que hasta pensé que se aventaba sobre mí. Y para el colmo, me golpea la cabeza con la suya.
Levanta el rostro sonrojada y balbuceando disculpas, ya que de seguro en mi cara se ve el enojo; ¡pero es que ese golpe me dolió! y a esa torpe la tendré en mi lista negra toda…
Qué lindos ojos tiene…
La verdad es que nunca me había fijado en que esta niña; repito, que no sé cómo se llama; tuviera unos ojos tan hermosos… hasta parecen dos jades. Mi mirada por lo visto la perturba, hasta tal punto que sale como alma que lleva el diablo del salón.
Me quedo mirando el lugar por donde salió precipitadamente y luego dirijo mis ojos hacia su pupitre. Por lo visto estaba tan concentrada en huir de mí que olvido todas sus cosas. Las tomo sin pensarlo dos veces y camino directo a la salida… lo que menos quiero es ver el rostro de las niñas que me miraban antes; ya que siento un aura oscura por todo el lugar, y seguro viene de ellas.
FIN P.O.V. Sasuke
Eran ya las 5:00 pm, y una niña con un peculiar cabello rosa corría precipitadamente por la calles de la villa… y parecía muy preocupada
P.O.V. Sakura
¡Soy una estúpida! ¡Tonta! ¡Tonta! ¡Tonta! Además que me comporte patéticamente frente a Sasuke-kun hoy… se me olvidan mis libros. Es que acaso no pude haber recordado que ¡mañana tenemos evaluación!
—¡Es favorable saber que nos memorizamos los cuadernos!
¡Sí! Por lo menos no perderé la prueba de mañana… aunque siento que estoy olvidando algo… algo importante.
—Pues entonces miremos la agenda… hay escribimos las cosas importantes, cosas como ¡Sasuke-kun!
Si… la agenda… ¡la agenda! Eso estaba en mí… bolso.
No puedo evitar perturbarme, mis más profundos secretos, insultos a las personas que detesto ¡incluyendo maestros! Si eso cae en manos equivocadas, voy a estar más abajo en la escala social… además de los problemas venideros… y eso quiere decir…
—¡Iríamos junto a Naruto!
¡No puede ser! mi vida no puede ser más triste; soy una niña que carga la nube negra de la mala suerte, junto con el gato negro y la sal.
Por fin veo la entrada de la academia, no lo pienso dos veces y me precipito a ingresar. Corro como nunca hasta mi aula y llego en menos del tiempo normal hasta mi asiento. Veo, rebusco, miro, toco… ¡si tuviera el maldito byakugan lo usaría! Pero no… no encuentro nada, absolutamente nada. Ya me imagino a Tania junto a sus secuaces, esculcando mis cosas y riéndose de mis sentimientos y pensamientos.
¡El maestro Yamato me va a expulsar, seguramente!
—¡Nuestra vida social acaba de terminar!
FIN P.O.V. Sakura
P.O.V. Sasuke
¡No puede ser! ¡La prueba de mañana!
Me la he pasado todo el día jugando con las shurikens y no me he percatado que ya son las 6:00 pm. Si no estudio ahora, seguro mañana voy a reprobar. Guardo todos mis juguetes y cojo de mi bolso el cuaderno correspondiente; comienzo a buscar el tema… pero…
¡No lo tengo!
Ahora estoy desesperado buscando en cada uno de los rincones de mis apuntes; pero definitivamente ¡olvide escribirlo! Olvide escribir el tema más importante por confiar en mí sinvergüenza memoria. La cual, ahora me dice que está totalmente en blanco.
¡Definitivamente repruebo el examen! Y si repruebo el examen bajaran mis calificaciones perfectas y si eso pasa… ¡padre me deshereda! No puedo darme el lujo de reprobar ¡no señor! Aniki nunca reprobó nada y… ¡yo no seré la gran y nefasta excepción!
No me había dado cuenta; pero estaba sentado en mi cama cogiéndome la cabeza con ambas manos y ya creo adivinar la expresión de mi rostro. Estoy más que asustado, imaginándome el rostro de mi padre regañándome y de mi hermano haciendo un "no" con la cabeza.
¡Yo soy perfecto! Y reprobar no está entre mis planes de vida ¡eso quedara para siempre en mi hoja de vida! Me haría pasar vergüenza y tendría que entablar amistad con…
¡Con Naruto!
Eso sí que no… estoy seguro que hasta haya no llego. Tengo que hacer algo, yo no reprobare NUNCA…
Doy un vistazo esperanzado por la habitación y… en el extremo izquierdo veo un bolso color lila… ¿de quién es ese bolso? ¡Yo no usare nada lila!
¡¡Si mi padre quiere burlarse de mí, no se le permitiré!!
Camino decidido hasta el bolso y recuerdo… ese bolso NO es mío, y mucho menos un regalo para mí. Teniendo en cuenta que padre, pocas veces me obsequia algo. Esto es de la niña torpe. ¡Es cierto! me lo traje para devolvérselo mañana y poder entablar comunicación… lo de entablar comunicación NO; pero si se lo devolveré mañana.
Lo tomo y se me ocurre la más brillante idea que jamás había pasado por mi mente; ella debió tomar apuntes, así que… ¡No reprobare!
Camino con el bolso lila hasta la cama; me siento de lleno en ella y vacio toda la maleta sobre mi colchón. Al hacerlo comencé a revisar cuaderno por cuaderno hasta que encontré lo que necesitaba. Y justo como lo había previsto allí estaba el tema de evaluación; estoy seguro que mis ojos debieron brillar como nunca. Definitivamente soy la persona más afortunada del mundo; la luz del sol está sobre mí todo el tiempo y Kami-sama nunca me desampara.
Comienzo a guardar cada uno de los cuadernos dentro de la maleta y me bajo de la cama; ya madre esta gritando para que vaya a comer y lo mejor para mi salud mental, es bajar y obedecer sus órdenes.
Él lo sabía, leer las cosas ajenas era un delito y ahora estaba pagando por ello. Hay cosas que difícilmente salen de nuestros pensamientos; pero él no pensó en ello cuando se le ocurrió la maravillosa idea de obedecer a su hermano. Todo por ser un buen ninja.
