Trent, Sitka y Chayo fueron asignados a la fase Tonanzin : El rescate de Denahi. Junto a ellos estarían Charly, Pegasus y Phoenix.

Antes de proceder, Trent se dirijo a Sitka para hacerlo enfocarse en la misión.

-Oye, sé que ahora te está hirviendo la sangre. Te pusieron a cargo de esta fase sólo porque se trata de tu hermano, pero que si dejas que tus emociones te dominen, nos vamos todos al carajo. Y tu hermano también.

-¿Se supone que esto deba calmarme?-dijo Sitka, por su voz era evidente que la ira lo estaba consumiendo.

-No, se supone que debe enfriarte la cabeza para hacerte entrar en razón. La vida de tu hermano y de esta gente está en tus manos ahora, así que actúa como un verdadero líder.

Sitka se quedó un momento pensativo, las palabras de Trent lo hicieron reflexionar. Miró a sus compañeros, sabía que la mayoría tenía familia esperándolos en la aldea, en ese momento volvió a sentir en sus hombros el peso de la responsabilidad de un líder. Volvió a ver a Trent y asintió con la cabeza, Trent le devolvió la seña y puso su mano en su hombro.

-Chayo, es hora de que Saya comience a trabajar.

-Enterado. Saya, ten, huele esto.

Chayo le dio a oler el tótem a Saya, en cuanto el perro detectó el olor comenzó a seguir el rastro por la oscuridad.

-Síganme.

-Vamos-ordenó Sitka.

Saya estaba guiando al grupo a través de la oscuridad de los corredores, Sitka trataba de mantener la cabeza fría. Pues ahora se estaba imaginando por todo lo que su hermanito debería estar pasando. Pero Sitka no era el único, Chayo también estaba luchando contra sus emociones de culpa y angustia al mismo tiempo que trataba de concentrarse en la misión.

Ahora más que nunca, su mente estaba más del cien por ciento en el objetivo de la misión.

No existía margen de error.

Todo parecía ir muy bien hasta el momento, no se habían topado con ningún enemigo. La misión resultaba fácil...

Demasiado fácil.

Cuando todo pasó tan rápido...

...

La mayoría de los niños habían sido evacuados, Sonny y Koda estaban liberando al último grupo. En eso Clay se les acercó.

-¿Son los últimos?-Clay

-Sí, ya es la última jaula-dijo Sonny al terminar de liberar al último niño.

-Bien, porque alguien en casa quiere hablar contigo Koda.

Al oír su nombre Koda levantó la mirada.

-Operaciones aquí Bravo 6, ¿me copian?-dijo Clay por la radio.

-Bravo 6 aquí Operaciones, reporte de situación-dijo la voz de Davis.

-Solicito comunicación con Kenai, hay alguien que quiere hablar con él.

Clay hizo entrega de la radio a Koda explicándole cómo funcionaba.

-¿Koda me escuchas?

-¡Kenai!

-¡Hola hermanito! ¿Estás bien?

-Sí, Sonny me encontró-dijo Koda volteando la mirada a Sonny, este le sonrió y le revolvió el cabello.

Pero ese tierno momento no podía ocultar la cruda realidad, el barco estaba cada vez más cerca del portal y aún había gente por evacuar. Finalmente Jason y sus tropas llegaron al punto de encuentro con el prisionero. Serkin tenía las manos atadas a la espalda y una bolsa negra en la cabeza.

-¿Estamos todos?-preguntó Jason a Ray.

-Los menores ya fueron evacuados, sólo queda este grupo.

-¿Qué hay de la fase Tonanzin?

-Aún no sabemos nada.

...

Gritos, disparos, oscuridad, desorientación...

Muerte.

Chayo comenzó a volver en si, había perdido el oído temporalmente, estaba en el suelo boca bajo aturdida, su visión era borrosa aún conservando sus lentes.

Saya movía su cabeza con su hocico, Chayo trató de moverse pero su cuerpo le respondió mal. Pudo ver a Sitka y Trent disparando al enemigo mientras este estaba contra atacando. También remarcó a los demás operativos luchando, algunos estaban heridos, otros parecían haber caído.

Chayo estaba dando la batalla por perdida, el enemigo los estaba superando en número y en posición.

"Este es el fin. Hasta aquí he llegado, no pude hacer nada. No pude proteger a mi familia, no pude salvar a Isaac. Lo lamento mucho, a todos los que me importan les he fallado, así que si este es mi final...que así sea"

Chayo derramó una última lágrima al cerrar los ojos.

Cuando escuchó una voz familiar, eran gritos de dolor, llantos, gemidos...

-Denahi-dijo después de abrir los ojos y recuperar sus sentidos.

Trató de moverse pero su cuerpo estaba muy adolorido, cuando vió a Saya inmóvil frente a una pila de paquetes negros. Chayo entonces tuvo una idea, una muy loca, arriesgada y mala idea. Ignorando el dolor se arrastró a la pila, tomó un paquete y lo abrió con su cuchillo.

-Al diablo-dijo para después hundir su nariz en el polvo blanco.

Chayo jamás había consumido drogas en su vida, lo que explicó la horrible sensación de la cocaína por sus vías respiratorias. Más aparte que estaba consumiendo una cantidad bastante peligrosa, pero no le importó, necesitaba toda la energía posible para seguir adelante. Chayo comenzó a sentirse diferente, el dolor comenzó a desaparecer, su temperatura corporal comenzó a aumentar al igual que su ritmo cardiaco y su presión arterial.

Finalmente sus pupilas se dilataron, tomó su arma y al ponerse de pie comenzó a contraatacar.

-¡CHAYO NO!-gritó Sitka al verla correr.

Chayo no le hizo caso y siguió con su ataque, se había transformado en una bestia. Estaba disparando a cualquiera que se le atravesara en su camino, en un momento su arma se le cayó de las manos y un enemigo la tomó del cuello con su brazo por atrás. Chayo tomó el cuchillo de su pantalón y apuñaló la pierna de su atacante, el hombre gritó de dolor, después Chayo retomó su cuchillo, dió un cabezazo hacia atrás y de un movimiento rápido dió el golpe final en la garganta de su adversario. Otro mercenario apareció, pero de un reflejo le lanzó el cuchillo a la cara matando al mercenario. Corrió para recuperar su cuchillo sin saber que sería atacada por atrás, pero fue salvada por Saya quien se lanzó al brazo del adversario. Rápidamente Chayo tomó su nueve milímetros y disparó tres veces al brazo libre del mercenario. La joven se puso de pie y dió orden a su K9 de liberar al adversario.

-¿Dónde está el muchacho?-dijo Chayo poniendo su rodilla sobre el brazo mordido.

-Véte al carajo perra.

El mercenario gritó al recibir un disparo en sus genitales.

-Te lo vuelvo a preguntar: ¿Dónde p* está el muchacho?

-Chayo

La chica volteó al escuchar la voz de Trent, el resto del grupo lo había seguido. Entonces el médico remarcó la extrema dilatación de las pupilas de Chayo.

-Habla antes de que te deje sin huevos cabrón

El mercenario rió.

-Llegan tarde, ya nos ocupamos de él.

Sitka fue consumido por la ira, lo que explicó el golpe en la cara que le dió a su enemigo. Enseguida lo tomó de la camisa y puso su cuchillo en su garganta.

-¿Qué le hicieron a mi hermano?

Unos gritos cercanos respondieron su pregunta. Chayo localizó su M4 y rápidamente le dió a oler el tótem a Saya una vez más. El perro comenzó a seguir el rastro seguida de Chayo hasta dar con una puerta donde provenían risas malvadas y gritos de dolor. Chayo disparó al cerrojo y pateo la puerta, dentro estaban tres hombres: dos mercenarios y un joven semidesnudo encadenado al techo con una mordaza en la boca, era Denahi. Saya se lanzó contra el brazo de uno de los torturadores mientras que Chayo llenó de agujeros al otro y remató volando la cabeza del primero a balazos.

Una vez más calmada se dirijo a su novio, Denahi estaba temblando tanto de frío como por el trauma de haber sido torturado.

-¡No! ¡Por favor déjenme en paz!-dijo cuando sintió que tomaban su cabeza. Aunque sus palabras fueron asfixiadas por la mordaza.

-Flaquito soy yo.

Denahi abrió los ojos y pensó que estaba alucinando.

-¿Qué te hicieron esos cabrones?-dijo Chayo al quitarle la mordaza de la boca.

-¿Chayo? ¿Estás aquí? ¿O ya estoy muerto?

-Quisieras-dijo Chayo con una risa y después le dió un beso en los labios.

-¿Pero cómo es posible? Yo te ví morir-dijo Denahi casi sollozando.

-Es una larga historia.

-¡Denahi!

-¡Sitka!

Él y Trent entraron a la cámara. Trent localizó rápidamente las llaves de las cadenas y liberó a Denahi. Chayo y Sitka ya lo tenían así que no había riesgo de que cayera. Con cuidado lo sentaron en una silla para que Trent pudiera revisarlo, entonces pudieron ver los moretones, cortadas, quemaduras, azotes, las uñas faltantes, los hoyos de las manos y los pies, vieron la sangre en la mordaza y descubrieron las muelas faltantes.

Pero lo peor fue la sangre entre sus piernas.

-Denahi-dijo Chayo tratando de controlar su voz-¿...te...violaron?

Denahi desvió la mirada por la vergüenza. Creyó que el amor de su vida lo rechazaría ahora que le habían arrebatado su dignidad. Pero Chayo lo envolvió en un abrazo tratando de no lastimarlo y le dió un beso en la cabeza.

-Ahora estás a salvo hermano-Sitka-Te llevaremos a casa.

-¿Dónde está Koda?

-Ya está libre-dijo Trent mientras terminaba de revisarlo-Acaban de comunicar que la fase Horus y Artemis tuvieron éxito.

-Bien, Operaciones aquí Phoenix uno, Fase Tonanzin completada, repito, Fase Tonanzin completada. Procediendo al punto de extracción.

-Enterado Phoenix uno, Fase Tonanzin completada-dijo Davis por la radio.

Chayo le había quitado la camisa y los pantalones al cadaver de la cabeza ametrallada para vestir a Denahi. Trent le había vendado las manos y los pies mientras que Sitka le colocaba unas botas con cuidado de no lastimarlo.

-¿Puedes caminar?-Chayo

-Déjame ver.

Trent y Sitka lo ayudaron a levantarse, pero al primer paso Denahi volvió a sentir el dolor en el pie.

-No, esperen, no puedo...me duele mucho.

-Está bien, voy a llevarte en mis hombros-le dijo Sitka.

El mayor lo tomó de las muñecas y la pierna y lo cargó en sus hombros.

-Dame un arma.

-Denahi

-Estoy herido, lo sé, pero quiero ayudar. Así que dame un arma.

Sitka miró a Trent asintiendo con la cabeza. Trent tomó una nueve milímetros de los cuerpos y se la dió a Denahi.

-El cargador está lleno.

-Gracias.

-Bien, entonces ya vámonos-dijo Chayo pero enseguida Trent la detuvo del hombro.

-Déjame ver tus ojos.

Sin pedirle permiso le abrió el ojo izquierdo y lo iluminó con su lámpara de doctor. La pupila estaba más dilatada de lo normal. Su ojo derecho estaba igual.

-¿Qué ocurre?-preguntó Sitka preocupado.

-Nada, vámonos.

El grupo comenzó a dirigirse al punto de extracción, en eso comenzaron a aparecer más hostiles, Sitka se quedó en la parte de atrás para mantener a salvo a su hermano. Pero por atrás aparecieron tres mercenarios, Denahi apuntó con su arma y dió tres tiros perfectos a cada cabeza. Sitka volteó al oír los disparos y vió a los tres cadáveres, luego a su hermano.

-¿Ves? No soy tan inútil después de todo.

Chayo lanzó una granada de humo al pasillo y logró darle a dos objetivos, entonces vió una oportunidad para Saya de atacar la cual aprovechó. Una vez el perro tenía sumiso al objetivo Chayo remató con dos tiros a la cabeza. Cuando vió a uno de los mercenarios correr hacia una salida. Sin pensarlo comenzó a seguirlo hasta que se dió cuenta a dónde se dirigía: era la parte del barco donde tenían encerrados a los niños. Chayo corrió hacia el, estaba a punto de disparar cuando por la velocidad, la chica lo tomó de la cabeza con los brazos y ambos pasaron por encima del barandal del camino. Cayeron sobre una plataforma, pero Chayo fue más rápida, tomó su cuchillo y lo apuñaló varias veces en el cuello.

En eso sintió un montón de miradas sobre ella, al levantar la mirada se dió cuenta de los rostros de los demás. Bravo la miraba desconcertado mientras que Koda había presenciado con horror lo que había hecho, el cadaver, la sangre en su cuchillo, sus manos y su rostro, esa mirada de ira. Koda sabía que Chayo era una guerrera y era muy protectora, pero jamás se pensó que sería capaz de hacer semejante cosa.

Finalmente Trent, Sitka y los demás habían llegado al punto de extracción. Los últimos en entrar bloquearon la entrada por dentro para después bajar con los demás.

Mientras evacuaban a los últimos pequeños Trent tomó el brazo de Chayo y la llevó a un rincón.

-Trent suéltame.

-Tus pupilas están demasiado dilatadas. ¿Qué fue?

Chayo no respondió, pero el simple gesto de su nariz le dijo todo a Trent. Quien ahora se preocupó por algo más.

-¿Cuánto consumiste?

-...

-¿Chayo cuánto consumiste?

-No lo sé...medio paquete...quizás un poco más.

-¡¿Qué?!

-¡Era eso o que nos acribillaran allá atrás!

-¿Oigan qué está sucediendo aquí?-dijo Jason al remarcar la conversación.

Ambos miraron a Bravo 1, después el uno al otro.

-¿Le dices tú o le digo yo?

Chayo suspiró desviando la mirada.

-¿Decirme qué?

-...

-¿Bien?

-Hace rato nos emboscaron y yo quedé inconsciente y aturdida. Me dolía el cuerpo y no podía moverme, entonces Saya remarcó una pila de narcóticos. Tomé un paquete, lo abrí, vi que era cocaína y la inhalé.

-¿Cuánto consumiste?

-Medio paquete quizá más. Pero estoy bien...

Pero en eso Chayo casi cae al suelo cuando caminó hasta Jason, por suerte logró atraparla a tiempo. Después le ayudó a sentarse sobre un gran tubo de metal.

-Trent dime los síntomas de una sobredosis-Jason

-Agitación, convulsiones, temblores, delirios, paranoia, alucinaciones, dificultad respiratoria, náuseas y vomito, agresividad y en el peor de los casos...la muerte.

Jason entonces miró impotente a Chayo, su estado no era el mejor en ese momento. Aparte que no sabía si la chica sobreviviría a la sobredosis.

Pero no había tiempo para pensar en eso, habían más hostiles en el barco y se estaban acercando cada vez más a su posición. Además el barco seguía moviéndose, si llegase a cruzar el portal con la gente dentro sería demasiado tarde.

-Jace...

Chayo sacó una usb de su bolsillo y se la entregó a Jason.

Mientras tanto Denahi estaba siendo revisado por un médico. Pero no apartaba la vista del lugar donde estaba su novia, algo no andaba bien, podía sentirlo en sus entrañas. Trató de levantarse pero el dolor lo devolvió a su lugar.

-No te esfuerses Denahi- le dijo Sitka poniendo una mano en su hombro.

-Tengo que ver a Chayo.

-Ella esta bien-mintió

Sitka también sabia que algo andaba mal con Chayo, después de unos minutos ella, Jason y Trent volvieron con el grupo. Solo para recivir malas noticias de parte de Davis por la radio:

-Atención a todas la unidades abordo de la nave, las cámaras de seguridad muestran a varios hostiles acercarse a su posicion. La imagen satelital también muestra que la nave está cada vez mas cerca del portal.

-Operaciones aqui Bravo uno, ¿cuánto tiempo para ambos eventos?

-Menos de diez minutos.

-Muy bien, hay que salir de aqui ya.

El grupo se acercó a la salida, una lancha estaba lista pero no habia suficiente espacio para todos. Por lo que solo la mitad del grupo subió y la otra mitad esperaba la siguente lancha que estaba de camino.

Chayo ayudó a Denahi a levantarse, ambos comenzaron a caminar a la salida donde la última lancha los estaba esperando. El resto del grupo ya había subido al pequeño bote, Chayo dió orden a Saya de saltar al bote, así que el perro fue recivido por Trent, ahora solo faltaba la pareja.

-Denahi tu turno-dijo Sitka.

Pero su hermano negó con la cabeza insistiendo que Chayo fuese primero.

-Por si no te has dado cuenta estás herido.

-No me importa, ve tu primero.

-Flaquito mírame-dijo Chayo tomando su cabeza con sus manos y lo miró a los ojos-Isaac estaba tan mal herido como tú cuando lo perdí, no pienso perderte a tí también, no voy a cometer el mismo error.

En eso vieron que la niebla estaba comenzando a acercarse cada vez más al igual que los rayos rojos.

-Bravo uno aquí operaciones, tienen que salir de ahí ya-anunció Blackburn por la radio.

Denahi tomó las manos de su novia.

-No puedo Chayo, no sin tí.

Chayo trató de resistir las lágrimas, entonces se quitó las placas del cuello y se las colocó a su novio, lo tomó de la cabeza nuevamente y le dió un beso apasionado, entregando todo su amor atravez de ese gesto. Trató que durara bastante tiempo, pues ese sería el último beso que compartirían.

-Entonces no me dejas opción-le susurró

-¿Qué estás diciendo?

-...Te amo.

Chayo empujó a Denahi quien fue atrapado por Jason y Sitka.

-¡No! ¡Chayo!

-¡Arranca ya!-ordenó Jason al timonel quien comenzó a navegar a toda máquina hacia tierra firme.

Chayo no tenía mucho tiempo, no solo porque el enemigo ya estaba en la puerta, pero también porque la sobredosis estaba acabando con ella. Rápidament abrió varios contenedores de combustible y vertió el líquido por todas partes, llegando incluso a bañarse con gasolina.

Mientras tanto en la lancha Denahi no paraba de retorcerse, gritando que tenían que volver por Chayo, que no podían abandonarla, pero nadie lo escuchó. Sitka trataba de calmarlo mientras lo abrazaba y trataba de decirle palabras de consuelo.

Devuelta al barco Chayo estaba sentada recostándose frente a la vía de escape, había puesto los contenedores vacíos para cubrirla. Ahora sólo estaba esperando a los rusos. Tenía que resistir lo más que pudiera, pues la sobredosis ya la estaba matando.

-La misma situación, ¿no amiga?

Miró a su izquierda y vió de dónde provenía la voz.

-Hola Isaac. ¿Estoy alucinando verdad?

-Pero estamos teniendo esta conversación.

Ambos rieron un poco, luego Chayo vió las piernas destrozadas de Isaac.

-Lo lamento mucho Isaac, no pude salvarte.

-No, no fue tu culpa. No sabías que había un francotirador. Además, lograste salvarlo. Ya sabes a quien me refiero.

Eso último la hizo sonreír y sacarle una pequeña lágrima, Isaac le devolvió la sonrisa.

En eso se escuchó que forzaron la entrada seguido a varias voces. Isaac le envió una mirada de determinación al mismo tiempo que levantó su mano.

-Vatos Locos por siempre.

Chayo lo miró de igual forma y juntó su mano con la de él.

-Vatos Locos por siempre.

Entonces cerró los ojos y trató de concentrarse en todos los recuerdos felices a lo largo de su vida. Recordó la calle donde vivía con toda su familia, los buenos momentos que pasó con sus hermanas, sus padres y el resto de su familia. Recordó cuando conoció a Isaac en el reclutamiento, las aventuras que tuvieron en el entrenamiento, las bromas que les hacían a los demás en las barracas. Recordó cuando conoció a Denahi por primera vez, cuando se salvaron el uno al otro, cuando Denahi le pidió ser su novia y ambos descubrieron el amor.

Al abrir los ojos Isaac se había ido, Keldysh apareció detrás de la estructura del barco seguido por varios hombres. No podía creer que la chica a la que había disparado seguía viva. Pero sospechó que se trataba de la misma magia que ellos habían usado.

-Valla, valla, valla, miren qué tenemos aquí.

Chayo sólo lo miró con desprecio.

-Parece que tus amigos te han abandonado, mejor así. Ahora finalmente podré divertirme contigo-dijo el mercenario mientras se desabrochaba el pantalón-He esperando mucho para este momento.

Pero Chayo sólo sonrió y le mostró el dedo medio.

-Sigue esperando perra.

Y presionó el detonador que estaba enlazado a un cinturón suicida.

...

La lancha había llegado a tierra firme, todo el mundo desembarcó pero enseguida Denahi se puso de pie después de que Sitka lo dejara sentado en una roca para recuperarse. Ignorando el dolor comenzó a caminar a la orilla.

-¡Denahi espera!-Sitka

-¡Tengo que volver por ella!

Estaba a unos pasos de la lancha cuando hubo una explosión en el barco, justamente por donde habían salido. La explosión se expandió por toda la nave hasta destruirla. La onda expansiva logró derribar a Denahi junto con los demás, trató de incorporarse con dificultad.

Solo para ver con horror el barco en llamas.

-¡NO!

Denahi corrió de nuevo a la orilla, pero fue detenido por Sitka quien trataba de calmarlo mientras su hermano menor luchaba contra él, lloraba de dolor y gritaba el nombre de su novia.

Saya no se quedó atrás, al ver la explosión Trent tuvo que sujetarla de la correa. Pues el perro estaba ladrando desesperadamente hacia el barco en llamas. Sabía que su compañera seguía ahí y tenía que salvarla. Así que al igual que Sitka con Denahi, Trent trataba de calmarla acariciándola.

-¡NO! ¡CHAYO!

-¡Denahi basta!

-¡SUÉLTAME! ¡TENGO QUE IR POR ELLA!

-¡Denahi! Se ha ido. No hay nada más que puedas hacer.

-No, no, ella sigue ahí. ¡Lo sé!

-Denahi, Chayo ha muerto. Lo lamento mucho hermano.

Denahi miró una última vez el barco, su rostro estaba lleno de lágrimas.

¡CHAYO!