_ ¡Orihime!_ Tatsuki-chan me gritaba desde abajo. Lo feo de vivir en un departamento con balcón hacia la calle es que nadie te toca el timbre.

_ ¡Ya voy, Tatsuki-chan!_ Le respondí. Me había relajado tanto en la ducha que no me fije en la hora, me puse una falda de jean, una remera rosa claro con unas zapatillas largas negras. Agarre mi cartera y baje corriendo los escalones ya que no funcionaba el ascensor (vivo en un 5to piso)

_Lo siento, Tatsuki-chan_ me disculpe_ No me di cuenta de la hora_

_No te preocupes_ dijo ella sonriéndome_ Vamos que se nos hace tarde_

Empezamos a correr hacia la iglesia ya que se nos hacia tarde para la misa. Cuándo llegamos, Rangiku-san nos esperaba en la puerta

_Justo a tiempo_ nos felicito.

Entramos, casi todas las sillas estaban ocupadas menos las de la fila del fondo (eran 6 sillas por fila), nuestra iglesia era un edificio muy chico y solo asistía la mayoría de la gente del barrio. Nos sentamos, como todavía no había llegado el padre comenzamos a hablar en vos baja cuando tres chicos ocuparon las 3 sillas vacías junto a mi. Rangiku, Tatsuki y yo los observamos de reojo; el chico que estaba sentado en el medio, de pelo celeste del mismo tono que sus ojos nos miro y todas nos volteamos avergonzadas.

_ ¿Les gusta lo que ven chicas?_ Nos pregunto en tono pervertido.

_Cuando dejes de teñirte el pelo, llámame_ Le contesto Rangiku-san. Tatsuki-chan se rio y yo baje la mirada. El chico no tuvo tiempo de contestar porque justo llego el padre y empezó con su sermón.

(1 hora después)

_Bueno, que el señor este con ustedes_ finalizo el padre

_Amén_ Respondimos todos poniéndonos de pie. Las chicas y yo hicimos amago de irnos cuando el padre volvió a hablar_ Ahh, para los jóvenes de nuestra comunidad, la joven Kuchiki Rukia-chan a pedido que se reunan en la plaza para una ''sorpresa''_ Todos los chicos de 15 a 18 años se fueron corriendo de la iglesia.

_ ¿Vamos?_ Oí que el peli celeste les preguntaba a los otros dos, que se encogieron de hombros y siguieron a la multitud.

_Nosotras también vamos_ dijo Rangiku-san entusiasmada, nos tomo de la mano y salió corriendo.

_Rangiku-san ve más lentoooo_ le grite ya que literalmente me esta arrastrando, Tatsuki-chan le seguía el ritmo fácilmente pero yo no soy muy rápida que digamos.

Ella me ignoro y siguió corriendo hacia la siguiente cuadra donde se encontraba la plaza, desde la esquina se podía observar a la gente reunida entorno a la alta figura de Kuchiki-san quien aparentemente estaba subida a una silla.

_ ¿Ya están todos aquí?_ pregunto con un altavoz

_Siiiiii_ respondió la multitud entusiasmada. Mire a mi alrededor y note que no solo estaban los chicos de la iglesia sino también compañeros del colegio y gente que no conocía, enfrente nuestro estaban los chicos que se sentaron junto a mi en la iglesia.

_Muy bien_ dijo ella con una sonrisa arrogante_ Como sabrán, el sábado que viene cumplo 16 años y voy a festejar con una gran fiesta_ La multitud cuchicheo emocionada, algo me extraño, normalmente las fiestas de Kuchiki-san eran muy exclusivas y solo invitaba al 5% de la gente de la iglesia y el colegio juntos (y yo no me encuentro en ese 5%), ¿Por qué reunir a tanta gente que ni siquiera invitaba a ninguna de sus fiestas, incluyéndome a mi?

Pero inmediatamente se contesto mi pregunta, Kuchiki-san alzo una mano y mostro un sobre blanco sellado con el escudo de la familia Kuchiki (unos aristócratas esnobs). Todos se lo quedaron viendo como idiotas, al instante me di cuenta cual era la ''sorpresa''

_Tengo mi cartera llena de sobres como estos, el que logre agarrar uno de estos esta automáticamente invitado a mi fiesta_ Y dejo caer el sobre a sus pies, de inmediato todos se abalanzaron sobre el lugar donde cayó.

Así que eso somos para ella, unos animales haciendo trucos para que ella nos de un pedazo de comida. Miré horrorizada como Kuchiki-san seguía arrojando invitaciones y como todos se abalanzaban tratando de conseguir uno, todos se empujaban y se abrían paso para conseguir uno; así que fui arrastrada por el mar de gente.

_ ¡Tatsuki-chan!, ¡Rangiku-san!_ grite buscándolas mientras trataba de salir de entre la multitud, en una alguien me empujo y estuve por caer al suelo cuando sentí que alguien me agarraba por las axilas poniéndome de pie.

_Sígueme_ Me ordeno la persona rodeándome los hombros con un brazo, no lo tuve que pensar dos veces. Al minuto siguiente salimos de entre la multitud que seguía luchando por las famosas invitaciones mientras Kuchiki-san reía altaneramente.

_ ¿Estas bien?_ Me pregunto mi ''salvador''

_Si_ Respondí alzando la mirada para mirar a quien me había ayudado. Me quede boquiabierta, era el chico mas lindo que había visto en toda mi vida.