Hoy no voy a ir al colegio, ¿Por qué? Porque no tenia ganas, después de que Cifer-kun, Jiruga-san y Grimmjow- san (lo llamo por el nombre porque el apellido es difícil de pronunciar) se fueran, Kurosaki-kun comenzó a despotricar contra Cifer-kun. Me molesto mucho ya que el no lo conocía para hablar de el pero yo tampoco así que no se me ocurrió nada que decir para defenderlo, su ''discusión'' por ver quien me iba a ayudar a encontrar a mis amigas le había dado una mala impresión de el. Tatsuki-chan me mando un mensaje preguntándome si quería que me fuera a buscar para ir juntas al colegio, así que le mande un mensaje diciéndole que me quede dormida y que nos viéramos allá. Luego deje mi celular en la mesita de luz, maldiciendo por milésima vez no haberlo llevado ayer a la iglesia, me volví a acostar y me dormí.

_Si te apresuras llegaras para las clases de la tarde_ Tatsuki-chan me llamo a la hora de la almuerzo para saber porque no había ido a clases, me volví a excusar diciendo que me quede dormida.

_Mejor no Tatsuki-chan, ni siquiera desayune acabo de levantarme jeje_ le dije mientras me preparaba un te.

_Umm… Ok, mañana te paso las tareas, hoy me quedo hasta tarde en el club_ Tatsuki-chan estaba en el club de karate del colegio.

_De acuerdo, gracias Tatsuki-chan_ le agradecí y colgué. La verdad es que me arrepiento mucho de no haber ido a clases, no soy de las que faltan porque si pero no me siento con muchos ánimos hoy.

Aburrida empecé a ordenar mi pequeño departamento, entre al que antes era el cuarto de mi hermano y vi toda la ropa que el solía usar, me angustie; todavía me hacia mal ver cosas de el así que decidí donar esa ropa a la iglesia. Suelo donar ropa mía que ya no uso, pero nunca se me había pasado por la mente donar cosas de mi hermano. Puse algunos de sus trajes y camisas en una caja, me abrigue y salí. El ascensor todavía no andaba así que baje lentamente las escaleras para que no se me cayera la caja, cuando logre abrir la puerta de entrada camine despacio hacia la iglesia ya que no quería que se cayera nada. Cuando llegue puse la caja en una de las sillas y me frote los brazos, cuando escuche que atrás mío alguien me llamaba:

_ ¡Orihime-chan!_ me di vuelta y vi a Jiruga-san, Cifer-kun y a una mujer alta, rubia, de piel morena con ojos verdes que me miraba curiosa

_Jiruga-san, Cifer-kun_ dije sonriendo, tomando mi caja y acercándome hacia ellos.

_ ¿Jiruga-san? Jajaja, ¡no seas tan formal! Solo llámame Nnoitra_ me dijo dirigiéndome una de sus terroríficas sonrisas.

_De acuerdo Nnoitra_ El acentuó su sonrisa_ ¿Qué hacen aquí?_ pregunte curiosa.

_Venimos a dejar unas cosas que no nos sirven_ contesto el_ Veo que tu también_ dijo mirando mi gran caja.

_Si, jajaja_ mire a Cifer-kun y note que estaba mirándome fijo igual que ayer, la rubia que estaba parada junto al lado de Nnoitra lo noto y le dijo:

_ ¿No vas a saludar, Ulquiorra?_ el solamente la miro y alzo una mano como gesto de saludo, yo lo imite y la rubia nos miro fastidiada_ Nnoitra, ¿esta es la chica de la que nos hablaste ayer?_

_Ah, siii_ contesto el emocionado_ Orihime-chan, ella es nuestra hermana mayor: Tia Harribel_

No pude evitar sorprenderme: ¿esa hermosa mujer era su hermana MAYOR? No debía tener mas de 20 al igual que Nnoitra, ¿encima Cifer-kun, Nnoitra y Grimmjow son hermanos? No pude ocultar mi sorpresa.

_Adoptados_ dijo Cifer-kun de la nada. Parecía que podía adivinar mis pensamientos con solo mirarme.

_Oh_ fue lo único que alcance a decir_ Es un placer conocerte_ dije haciendo la típica reverencia japonesa hacia Harribel. Ella solo se limito a mirarme como si fuera superior a mi, me miraba igual que Kuchiki-san. Baje la mirada al notar esto, me sentí incomoda de golpe así que me excuse diciendo que iba a ir a buscar al padre y me fui corriendo por la puerta que daba al pequeño patio trasero hasta llegar a la oficina del padre, entre sin tocar.

_ ¡Padre!_ grite cuando entre.

_ ¿Orihime-chan?_ dijo este sorprendido. Yo no soy de las chicas que hacen escándalos en la iglesia y menos de las que entran a lugares sin antes tocar la puerta_ ¿Sucede algo?_

_Eh… Esto… ¡Vine a dejar esta ropa de mi hermano!_ dije dejando la caja sobre la silla frente a su escritorio.

_Gracias, Orihime-chan. Dime, ¿sucede algo, hija mía?_ pregunto, preocupado al verme tan agitada.

_ ¿Suceder algo? No, nada_ respondí al instante_ Es que estoy apurada porque… Tengo que… Darle de comer a mi lora_ Dios bendiga a mi lorita, Selenia.

_Ahh_ se notaba que no me creía_ Entonces ve en paz, hija mía. Que el señor te acompañe y te cuide _ dijo recalcando la ultima palabra.

_A usted también padre_ dije yéndome corriendo del lugar. Recé porque Nnoitra se hubiera ido con sus hermanos, pero estaban sentados (aparentemente rezando) cuando pase.

_Orihime-chan_ dijo Nnoitra contento_ Se escucho tu escándalo hasta aquí_ dijo el comenzando a reírse.

_ ¿Rezaras con nosotros?_ me pregunto Cifer-kun señalando la silla junto a el. Me senté, puse mis manos en mi pecho y recite en voz baja el Padre Nuestro; hice la señal de la cruz y me levante.

_Bueno, tengo que irme_ dije empezando a caminar hacia la salida

_ ¿Tienes que darle de comer a tu lora?_ me pregunto Nnoitra con tono de burla. Reí en voz baja, llegue hacia la puerta cuando vi a Cifer-kun levantarse y caminar hacia mí

_Te acompaño_ me dijo, sin darme tiempo a responder ya había salido. Lo seguí despidiéndome con la mano de Nnoitra, que había empezado a reírse otra vez. Harribel ni siquiera volteo a vernos.

_No hace falta que me acompañes, Cifer-kun_ le dije caminando junto a el.

_Me queda de camino_ respondió y no se porque esa respuesta me entristeció_ ¿De quien era esas cosas que donaste?_ me pregunto de repente.

_De mi hermano, el falleció en un accidente de trafico cuando tenia 10 años_ respondí murmurando.

_Entonces vives sola_ no era una pregunta, era una afirmación.

_Si_ conteste animada de repente, porque parecía tener interés en como vivía. En las tres cuadras de camino le conté que mi tía y mi madrina me mandaban dinero de vez en cuando, que era la tercera mejor en mi clase y sobre mi lora, Selenia. Me sentí triste cuando llegamos a la puerta de mi edificio, no quería despedirme de el.

_Bueno, aquí vivo_ le dije sonriendo. El solo se limito a mirarme_ Gracias por acompañarme, Cifer-kun_ le di un beso en la mejilla y el abrió los ojos sorprendido. Reí y me di vuelta para abrir la puerta, cuando estaba entrando oí que el me hablo:

-Ulquiorra, llámame Ulquiorra_ tenia la mano sobre el lugar donde lo había besado.

_Esta bien, Ulquiorra_ dije sonriendo y cerrando la puerta. El se dio vuelta y se fue.