Disclaimer: Ninguno de los personajes me pertenece; me adjudico la trama de la historia.

·

·

·

P.S.I.C.O.S.I.S.

Soledad

Vaya ¿quién lo iría a pensar? Es una simple situación bien ¿graciosa? En realidad, no lo sé pero si es bastante compleja. La verdad es como es y así se queda, no lo puedo cambiar. Como quién diría, es lo que hay.

Si me pongo a pensar en cuantas veces fui feliz –no me gusta mucho ese término. Mejor le calza tranquilidad, paz – en donde no conocía el dolor, el sufrimiento, la angustia. En ese entonces, si bien recuerdo, era tan solo una niña, pequeña e indefensa que vivía el mundo como un paraíso, pero me desvié.

Ahora bien, el tiempo ha pasado ¿Qué me presente antes de continuar? Pues, mi nombre es Sora Takenouchi, si esa misma, esa niñita, ya ni tanto, he crecido. De cabello rojizo y ojos del mismo color eso sigue igual, mas mi personalidad cambió. No soy esa pequeña ingenua, madura, feliz, carismática y con muy buenos amigos; todo eso se perdió al darme cuenta que alguien jugaba conmigo, que serví de juguete a un niñito mimado y rebelde, sin cerebro ni corazón.

Me quitó todo, hasta lo más preciado que tenía, mi alma como diría mi abuela. Caí en su juego, nadie hizo nada. Me quedé sola, sin nada que hacer, en completo silencio, sin nadie quien me apoyara. Creo que, sin no me equivoco, fue la primera ve que experimenté tal sentimiento fue cuando me di cuenta de que no valía nada para nadie, en que mi mundo dio un giro de 360º y que nunca más volvería a ser la misma de antes, quedé hundida en lo más profundo.

Pensé que alguna de esas personas que se denominan mis amigos me iban a ayudar, pero ninguno se acercó a mí, ni siquiera por lastima. Pasaron por mi lado como si no existiera, eso fue lo que más me dolió, que ellos, a los que le di mi apoyo y comprensión sin importar nada, que jamás les di la espalda no fueron capaces de mirarme otra vez a la cara.

Si me preguntan ¿qué pienso de ellos? Ahora valen la misma mierda, no son nada y nunca lo serán. Prefiero mil veces nunca haberlos conocido, no valen como personas, no son nada.

¿Qué dónde estoy? y ¿para qué? Está bien, ni yo lo sé, si lo supiera hace mucho que hubiera salido de aquí. Sé que está oscuro, ni mi sombra puedo ver.

¿Qué más les digo? Estoy viva y se parece a mi casa, un poco nada más, tan solo que está de noche. Da paz, siendo que hace meses quedé sin vida, sin espíritu y sola, cuando me encuentro aquí es como si todo eso no hubiera existido nunca.

Regresando, como dije me desvío sola, me utilizaron como a cualquier persona sin cerebro, no me daba cuenta de lo que hacían, me cegó.

Un día se acercó a mí y me rodeo con su brazo como si fuera lo más normal del mundo, como si nos conociéramos desde hace mucho tiempo. Quedé sin aire, me estremecí por completo, de pies a cabeza de los nervios que sentía al tenerlo a mi lado, tan solo era mi sueño en esos instantes y durante todo el tiempo que lo veía. Pero estaba ahí, a mi lado. Era, en esos momentos, la chica más afortunada del instituto.

Después nunca tuve el valor de decirle que no quería que jugara conmigo, que yo no era una perra con la que podía hacer lo que se le diese la gana, pero jamás logre decirle lo que sentía. Mi ciego amor fue más fuerte, temí que ya no se acercara a mí. Lo tenía a mi lado sin pronunciar una sola palabra, que no jugara conmigo nunca más. Lo necesitaba más de lo que creí.

Cada recreo iba al banco donde yo solía sentarme a contemplar la nada. Me ponía muy nerviosa su presencia, esto lograba que se aprovechara de mí. Nunca me respetó y nunca lo hará. ¿Por qué? Todo fue una trampa, jamás supo quién era yo en verdad, nunca sabrá nada de mí.

Ya no me puedo lamentar, fue, en parte, mi culpa al no decirle lo que en verdad sentía. Pero en esos momentos era tan feliz, olvidaba todos mis problemas a su lado. Me sentía plena, toda una mujer

Todo esto se volvió en mi contra cuando supe la verdad y, bueno, quedé sin amigos, sola; sin familia y centrada en mi propio mundo. Sin embargo, jamás llegaré a ¿amar? otra vez – en realidad no sé que sentía por ese bastardo – no tendré ni encontraré a alguien con quien me pueda sentir protegida.

Antes hubo alguien – no importo mucho – suena raro que yo haya querido a alguien pero antes era totalmente diferente, no creía en lo de ahora, era tan inocente.

Pero hay algo que me dolió aún más que lo que sucedió con él. No olvidaré nunca el día en que la persona que quería me traicionara, que ya no me hablara, que me hizo, por primera vez, conocer la Soledad. Destruyó en mi lo que significaba amistad; se fue con él, se rió en mi cara. Le hubiera permitido que me dijera cualquier otra cosa, como por ejemplo que se iba con él porque eran hermanos, que iba a volver algún día a apoyarme, pero calló, no dijo nada ni dio un suspiro. Me miró con una expresión que no conocía y bajó su rostro. Era el final supuse, desde ese miserable día, que no volvería a verlo jamás, mi lado estaría vacío sin su compañía.

Ahí, en esos momentos, fue cuando mi realidad cayó hasta lo que es hoy. Le quería demasiado, era un pilar fundamental en mi vida, quizás fue mi culpa pero creo que merecía una explicación por muy insulsa que fuera. ¿Por qué se fue? ¿acaso no le importó que yo sufriera por su culpa?¿quería otra cosa de mí? Estuve mal por él, no deseaba hacer nada de lo que habitualmente solía hacer. No tenía ánimos, ni mucho menos deseos de ver a alguien. Tal vez si lo deseaba pero nadie llegó a hacerme compañía, fue como si hubiera muerto.

Ahora ya no sé qué hacer. Estoy perdida, salgo sólo para ir al instituto y cuando lo veo corro hacia el baño. No paro de sollozar, todavía siento algo por él; me dan ganas de abrazarlo y tenerlo para mí todo el día, mas no puedo.

Cuando veo a las personas que se nombraban mis amigos en clases o en los pasillos siento unas ganas de ir y decirle unas cuantas verdades, no los soporto. Sé que no debería pensar eso, que ya pasó pero siguen ahí como si nada no se inmutan con mi presencia, son lo más cínico que hay en este mundo.

¿Mi familia? Se fueron a no sé donde y me dejaron sola en ese departamento sin nada. Mandan dinero una vez al mes para que me alimente y lo demás me lo costeo sola. Soy casi independiente, eso una vez molestó a una persona que quise mucho, me juzgó por ser como soy, por no ser igual que las demás. Me molestó hasta que decidí decirle que nosotras no eran más que simples conocidas, esto jamás dio resultado.

Puso a todo el mundo en mi contra pero hubo personas que se quedaron a mi lado, que más tarde me traicionaron.

Ahora, después de este gran resumen, estoy más tranquila. Sí, difícil de creer, pero hablar mal de las personas cuando no las soportas hace tan bien.

- Sora, hemos terminado por hoy, te puedes ir a descansar – me dice una señora que estaba conmigo hace unos momentos. Es muy dulce, llega a desagradar pero me escucha, no me juzga.

Salgo de ahí, veo el sol y me cubro los ojos, me carga la luz. Me escondo bajo la sombra de un árbol de cerezo y cierro levemente mis ojos.

Suspiro y pienso desearía desaparecer de aquí. Me hiciste daño y ahora yo también te dañaré a ti. Me dejaste en Soledad.

·

·

·

Continuará…

·


Autora:

Aquí el primer capítulo de P.S.I.C.O.S.I.S. está corto porque es lo que precisamente quería mostrar en él…si lo hacía más largo no quedaría bien…como me dijo una amiga "no importa si está corto sino lo que hay en él"…y le hice caso.

Trato de mostrar el principio y primera sesión que Sora tiene con la psiquiatra, todo el fic estará narrado en primera persona y quizás con alguna intervención mía pero lo dudo.

Gracias a Zuki-chan, SkuAg, Criskizuna, Dark angel love, Destino, Mane, Bkpets. Lain4, Atori-chan, Alexeigirl, Isfryd Beloved, Izzy… por confiar en mi...les prometo que no los defraudaré…tal vez este capitulo no es como lo esperaban pero si le ponía más cosas… ¿Qué contenido tendrían los además capítulos?...

Chikage-SP.