Capitulo 2

"Comienzan los problemas"

La tarde era muy hermosa, todas las parejas disfrutaban de la bella vista que el atardecer les brindaba, y entre todas ellas había una que pasaba el mejor de sus tantos momentos felices que dentro de poco tiempo se volverían eternos.

- No puedo creer que dentro de poco tú serás mi esposa, y con eso, nuestras vidas serán unidas para siempre – le decía Darien muy emocionado a Serena –

- Así es – contestaba Serena – pero yo quiero que ese tiempo se pase rápido para estar día y noche a tu lado – abrazándolo –

- ¿Sabes?, mi sueño es y siempre será estar a tu lado, para siempre, por toda la eternidad, hasta el final de los tiempos – contestaba Darien –

Eres lo que pedía,

Lo que mi alma vacía

Quería sentir,

Eres lo que tanto esperaba,

Lo que en sueños buscaba y que en ti descubrí

-¿De verdad Darien?, yo también deseo eso, y sabes, a tu lado soy muy, pero muy feliz, créeme, jamás sería feliz con otra persona que no fueras tú… además el estar a tu lado me hace inmensamente feliz.

Eres el amor de mi vida

El destino lo sabia

Y hoy te puso ante mí

- Y además, si en otra vida me volviera a encontrar contigo, no lo dudaría ni un instante y me casaría de nueva cuenta – decía Serena con mucha seguridad –

Y cada vez que miro al pasado

Es que entiendo que a tu lado siempre pertenecí

Tú has llegado a encender

Cada parte de mi alma

Cada espacio de mi ser

Ya no tengo corazón

Ni ojos para nadie

Sólo para ti

Sólo para ti

Sólo para ti

Sólo para ti

-¿Hablas enserio Serena?, pues entonces yo haría lo mismo, y aunque reencarnáramos miles de veces yo seguiría amándote locamente -besándola- porque solo a ti te amo, solo a ti. Jamás imaginaria mi vida sin ti.

Eres todo lo que pedía

Lo que no conocía

Y que en ti descubrí.

- ¡Miren a estos tortolitos!, - decía Mina con ojos de estrella – ¡Se ven tan tiernos!

- ¡Mina! – decían todos al unísono –

- Lo siento… ¡Pero es la verdad!

- ¡Hola chicos! – decía Lita –

- Perdón por interrumpir – se disculpaba Amy –

- ¡Hola chicas! – les respondía Serena –

- No hay problema, ¿ocurre algo? – preguntó Darien –

- No, lo que pasa es que queremos que Serena nos acompañe al centro comercial. – dijo Rei –

-¿Acaso van de compras?, ¿Qué no habían ido hace dos días? – decía Darien –

- No, lo que pasa es que… - dijo Amy sin poder terminar la frase –

- ¡pues ya ves como somos nosotras, hubo cosas que se nos olvido comprar y pues!… ¡ya sabes! – decía Mina interrumpiendo a Amy –

- ¡Vamos déjame acompañarlas! – decía suplicante Serena –

- Si y además no tardando la vas a tener ¡todos los días! – decía Lita sin pensar en su comentario –

- Esta bien, ¡vallan y diviértanse! – respondía Darien sonrojado por el comentario de Lita –

- Eres un amor, ¡adiós! – se despedía Serena dándole un beso en la mejilla –

- ¡Gracias Darien! – decía Rei –

- ¡Vamos! ¡Démonos prisa! – decía Lita apurada –

- ¡Te quiero! – decía Serena mientras se alejaba –

- Igual yo, cuídate. – le respondía Darien con una linda sonrisa –

En el centro comercial…

-¿Y qué piensan comprar? – preguntaba Serena –

- Nada, no vamos a comprar nada. – decía Mina despreocupada mirando por todos lados –

-¿Entonces a que venimos?

- Lo que pasa es que los Three Lights darán un concierto aquí, por lo de su regreso. – le respondía Lita –

-Y nos invitaron, además Seiya quería que vinieras. – añadía Rei –

- Sigo creyendo que no estuvo nada bien el habérselo ocultado a Darien. – decía Amy un poco disgustada –

- Amy tiene razón, Darien se va a molestar conmigo.

- Tranquila, disfruta el concierto y tu Amy, no seas aguafiestas, ¿quieres? – decía Mina –

Más tarde…

- Se me olvido decirle a Serena que mañana no podre estar con ella, a lo mejor y ya está en su casa, iré a verla. – decía Darien mientras salía de su departamento –

En el centro comercial…

- ¡Estuvo fantástico el concierto! – decía eufórica Mina –

- ¡Estuvieron geniales! – le seguía Rei –

- Pero como no lo vamos a hacer bien… - decía Yaten –

- Si esto es lo que no gusta y por lo que regresamos. – completaba Taiki –

- ¿Y Serena? – preguntaba Lita –

- A lo mejor debe de estar con Seiya, pues si no lo han notado ninguno de los dos está – dijo Amy con cierta molestia –

En la fuente de sodas…

- Y dime, ¿te gusto el concierto? – decía Seiya sin dejar de mirar a Serena –

- Si, estuvo genial, lleno de luces y todo eso, sí me gustó – le contestó Serena sonriendo –

- Entonces en unos días te casas… Darien te debe de amar mucho ¿verdad?

- Si, tanto o más que yo – decía Serena suspirando – pero, ¿Por qué lo preguntas?

- Mira, ahí vienen todos – decía Seiya cambiando el tema – Creo que apenas se dieron cuenta de que no estábamos – riendo –

- ¿Dónde se habían metido? – Decía Mina preocupada más por Seiya que por la misma Serena –

- ¡Los estábamos buscando! – decía Rei –

- Sí, pensamos que te habías robado a la novia – decía Yaten riendo –

- Solo vinimos por una soda, solo eso decía Seiya sonrojado –

- Lo sentimos – se disculpaba Serena –

- Bueno, ya pasó, solo queríamos decirte que ya nos retiramos – dijo Rei –

- Perfecto, me voy con ustedes. – decía Serena mientras se levantaba –

- Si quieres yo te llevo a tu casa, por favor no seas mala ¿sí? – le dijo Seiya a Serena –

- Entonces me voy con Seiya Rei. – dijo Serena –

- Bueno, nos vemos chicos, adiós. – se despidieron las chicas –

- Adiós chicas. – decían Taiki y Yaten –

En el camino Serena y Seiya no dejaban de platicar sobre cualquier cosa, hasta que llegaron a la casa de ella sin imaginarse las consecuencias que Seiya le traería a Serena con su acción…

- Bueno… gracias por haberme traído a mi casa, te lo agradezco.

- No es nada, me gusto el haber platicado contigo, ¿Serena?

- ¿Qué pasa?, ¿Ocurre algo?

- Me preguntaba si a lo mejor… te gustaría dar un paseo conmigo mañana… solo tú y yo.

- ¿Mañana?, pues no sé si tenga planes con Darien, pero… no ahora que lo recuerdo no, no tengo nada planeado, acepto.

- Entonces al medio día, ¿en el parque te parece bien?

- ¡Claro!

Mientras tanto Darien escuchaba esa conversación recargado en un coche que estaba parado en la casa de Serena el cual no era visible desde la perspectiva de Serena y Seiya debido a la penumbra de la noche.

- Creo que no vale la pena quedarme mañana – pensó Darien Buenas noches

– dijo en un tono molesto –

- ¡Hola Darien! – dijo Serena mientras corría a abrazarlo –

- ¿Y cómo te fue en el centro comercial? – le pregunto a Serena ignorando la presencia de Seiya –

- Muy bien – respondía Serena con una sonrisa de nervios –

- Si además, el concierto fue todo un éxito, ¿verdad Serena? – decía emocionado Seiya –

- ¡Valla así que fueron a un concierto y no de compras! – decía Darien mirando a Serena –

- ¿Compras?, ¡no!, yo le dije a las chicas que fueran. – intervenía Seiya que no se daba cuenta del enorme error que estaba cometiendo –

- ¿Enserio?, ¡Que bien!, - dijo Darien sarcásticamente – Entonces te divertiste mucho, ¿no Serena?, ahora comprendo el porqué no traes contigo ni una sola bolsa de compras.

- Déjame explicarte… - decía Serena al ver que Darien ya estaba molesto – Verás… lo que pasó fue que…

- No, mejor ya no digas nada – decía Darien interrumpiendo a Serena –

- Gracias Seiya, nos vemos. – dijo Serena con cierta molestia debido a la indiscreción de éste –

- Está bien, adiós Bombón, Darien.

- Si adiós – respondía enojado – Valla, veo que ya hiciste planes para mañana, y yo que pensaba no asistir a la convención para quedarme todo el día contigo…

- ¿Por qué no me lo dijiste antes?

- ¿A qué crees tú que vine?, ¿a ver como ese trata de conquistarte tan descaradamente? – Decía Darien moviendo su cabeza negativamente – ¡Vamos Serena! ¿Acaso no te das cuenta de eso?

- ¡No te enojes por favor! – decía Serena tomándolo de las manos –

- ¡Es que tu sabes perfectamente que él no es santo de mi devoción, y no me gusta, es más me pone furioso el verlo cuando se acerca a ti! – decía Darien gritando –

- Si quieres le digo que se cancela lo de mañana, pero no te enojes, ¿quieres? – decía suplicante Serena que estaba atemorizada por la reacción de Darien –

- ¡Para qué si no voy a estar! – le decía Darien aún molesto –

- Pero tú dijiste… - decía Serena casi a punto de llorar –

- Sí lo sé, lo sé – decía Darien viendo como Serena estaba a punto de llorar – Perdón princesa, no debí haber hecho todo esto – respirando hondo – Pero compréndeme.

- No perdóname tú a mí, no debí haber aceptado su compañía, lo siento – decía Serena secándose las lágrimas –

- Será mejor que me valla – dijo Darien alejándose de Serena – Adiós.

- ¡Te amo, no lo olvides! – le decía al oído mientras lo abrazaba con todas sus fuerzas –

- Adiós Serena –dijo mientras se separaba de ella y acto seguido subía a su moto –

- Darien… - decía Serena con cierta tristeza en su voz –

Darien por primera vez sintió algo dentro de él que no le daba mucha confianza, la aparición de Seiya no era un buen augurio, presentía algo malo pues con el simple hecho de pensarlo le erizaba la piel al grado de sentir miedo, un miedo que le calaba los huesos; además había discutido con Serena, a quien nunca le había gritado y menos hecho llorar, eso le dolía demasiado y por más que quería que no sucediera de nueva cuenta, estaba equivocado, pues esa discusión era sólo la punta del iceberg…