Aquí os traigo el tercer capítulo del fic. Perdonen si hay alguna falta de ortografía .
Disclaimer: los personajes de Naruto no me pertenecen, le pertenecen a Masashi Kishimoto.
3.- ¿Por qué?
Hacía ya dos semanas que Sasuke no le era infiel a Hanabi, hacía ya dos semanas que el apartamento de Hinata estaba vacío por la noche, hacia ya dos semanas que no se veían…Trataban de evitarse.
Hinata se sentía muy sola y vacía sin la presencia del moreno rondándole cada noche, diciéndole comentarios inoportunos cada vez que podía, dándole besos imprevistos, haciendo que se sonroje por todo, que la lleve al cielo… hacía tiempo que Hinata no se sentía llena. Le faltaba algo, pero sabía que había hecho bien, por el bien de todos; de ella, de él, de Hanabi… no era lo más apropiado ser la "otra" en la relación de su hermana. Además Hinata no le amaba como lo hacía su hermana.
Sasuke ya no era el mismo burlón y pervertido que era cuando estaba a solas con Hanabi, y esto la entristecía. Ya no sonreía tanto, ya no la miraba juguetonamente y lo que era peor… ya no se acostaban cada vez que podían. Y esto estaba preocupando a Hanabi, ya que tener relaciones para Sasuke era como una religión para el moreno, o eso había deducido la castaña.
Sasuke se sentía vacío sin el "Baka" de Hinata, sin los golpes de ella, sin los sonrojos, sin los tartamudeos, hacía tiempo que no le encontraba sentido a… salir con la castaña. Y eso le preocupaba mucho, ya que él no estaba con la castaña por su hermana y eso lo tenía muy claro. Aunque últimamente nada tenía claro.
Trataba de evitar a Hinata ya que si la miraba a la cara no se controlaría las ganas que tenía de probar otra vez esos labios de miel que poseía la morena. No se controlaría, y si eso pasaba les iría muy mal a los dos. Sabía que Hinata y él no se querían pero… entonces… ¿por qué se sentía tan solo? No lo entendía.
Hoy tendría una reunión con la compañía Hyuuga, y realmente no tenía ganas de ir. Ya que seguramente ella estará ahí, y también estaría su novia. Hacia una semana que no hablaba con la castaña, también la evitaba, no podía dejar de pensar en que le recordaba a Hinata. Eso le enfurecía pero también le entristecía.
Sonó su despertador, a la misma hora de siempre. La reunión sería a la hora del medio día, más o menos. No tenía ganas de asistir a esa reunión, sería con todos los socios de la empresa Hyuuga, seguro que ahí estaba Sasuke. Quería verlo, pero a la vez no, ni ella misma se entendía.
Se metió a duchar, a ver si era quién a quitar ese mal estar que le atormentaba todas las noches, y que se despertaba con él. El malestar cesó un poco, después de la ducha. Se puso su típico traje, solo que este era de una tonalidad blanca. La falda era bastante ceñida a su cuerpo, y tenía una apertura en la parte derecha dejando al descubierto parte de su pierna. Se puso una camisa negra, contrastando con la chaqueta que era blanca, y los tacones negros, el tacón de aguja, eran bastante altos.
Como siempre se puso los dos primeros botones abiertos, dejando ver el nacimiento de los senos. Se ató una coleta alta al pelo, dejándolo caer todo en la espala menos unos mechones que eran demasiado cortos para agarrarlos con la goma.
Se pintó un poco, ya que tenía que estar presentable para esta reunión ya que solo se celebra una vez cada dos meses. Con todos los socios de su padre, entonces estará Sakura, ya que también asistían los herederos de las empresas. Eso la alegró un poco, hay veces que parecía una adolescente intentando evitar al chico que le gusta por el miedo a no saber qué hacer. La verdad era que eso era lo que le pasaba, omitiendo la parte de chico que le gusta.
Cogió las gafas de sol, ya que era una mañana calurosa, y salió de su departamento con la chaqueta colgada de un brazo. Saludó a la portera del edificio y se fue hacia su auto.
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En la sala de juntas de la empresa Hyuuga, varias personas esperaban a la gente que faltaba. No era que esas personas llegasen tarde era que las que estaban habían llegado temprano. Las personas que esperaban eran, Fugaku, Itachi y Sasuke Uchiha; Sakuya y Sakura Haruno; Ino e Inoichi Yamanaka. Bueno los anfitriones también estaban allí, solo faltaba la heredera. La hermana pequeña, el primo y el padre de esta ya estaban presentes.
La puerta se abre dejando pasar a una atractiva chica con gafas de sol, haciéndola ver más atractiva de lo que era. Sus tacones sonaban por toda la sala, ya que todos los demás estaban sentados en la gran mesa cuadrada que había en el centro de la oficina.
-Siento la demora.-Se disculpó la recién llegada a todos los presentes. Aunque realmente no había llegado tarde, pero los había hecho esperar asique se tenía que disculpar.
-Tranquila, no pasa nada.-Le contestó un rubio de coleta, fundador de las floristerías Yamanaka. Ese hombre era muy amable y sociable. Siempre le había agradado ese hombre, lo conocía a la perfección ya que su hija era una de sus mejores amigas.
-Hai.-Dijo mientras se sentaba a la derecha de su padre. Y justamente enfrente de ella estaba Sasuke, que no se atrevía a mirarla por el miedo a no controlarse.
Estaban en completo silencio, cuando por el pasillo se oyen unas alegres voces acompañadas de murmullos. Y sin picar entraron como Pedro por su casa. Los dueños de esas voces eran dos rubios de ojos azules como el mar, tan alegres y vivaces como niños de preescolar. Esos eran Minato y Naruto Uzumaki. Minato es el dueño de las gasolineras, y presidente del gobierno. Naruto sueña con convertirse en presidente y superar a su padre.
Los murmullos eran de Shikaku y Shikamaru Nara, dos morenos de coleta alta. Con un gesto de vagancia en la cara. Shikaku es el dueño de todas las escuelas del país. Y se dice que Shikamaru tiene el mayor coeficiente intelectual de Tokio. Por eso el motivo de que sean dueños de escuelas.
También llegaron, a la par, Tobi y Sai, dos morenos de ojos oscuros. Son primos, Tobi es dueño de todas las galerías de arte y museos que tiene Japón. Sai es el heredero y un magnífico pintor, él es el mentor de Hinata en esa materia.
Tiempo después de que los Uzumaki, los Nara y los dos morenos se situaran llegaron, Los Sabaku No. Gaara, Temari y Kankurou. Gaara controla todas las exportaciones que salen del país.
También llegaron los Inuzuka, dueños de todas las veterinarias y perreras del país, tienen una obsesión por los perros. La dueña de dicha empresa era Tsume, era la única socia que tenía su padre, aunque esto no sería igual en la siguiente generación de dueños, ya que sus amigas Tenten, Sakura e Ino serían las encargadas, y Hana la heredera de los Inuzuka también.
Y esos eran todos los socios de Hiashi, pocos… pero todos ganan bastante dinero como para alimentar la ambición del castaño y su hija. Aunque no estaban todos, faltaban los Nakamura esos se ocupaban de las armas, que entraban y salían, también eran dueños de los cuerpos militares. Ellos eran Ren y Tenten Nakamura, Ren es el dueño y Tenten la heredera.
-Bueno, como veo que ya estamos todos empezaré con la junta.-Declaró el anfitrión. Mientras se dirigía hacia la pizarra blanca, cogía un rotulador y comenzaba la misma charla de todos los meses.
Dos personas no tenían la cabeza en ese sitio, en esa reunión, en las palabras de su padre. Estaban concentrados en no mirarse. Mientras que el Uchiha miraba en todas direcciones y trataba de no mirarla a la cara, desvió su mirada a su novia. Se veía más cansada, y menos arrogante que de costumbre. Mantenía su mirada fija en el bolígrafo que tenía en la mano, y lo movía con rapidez.
A el moreno le sorprendió la actitud de la Hyuuga castaña ¿le habrá contado Hinata algo de lo que tuvieron? ¿Sería capaz? Instintivamente miró hacía la mencionada, y le sorprendió que esta le estaba mirando con el ceño fruncido, le sorprendió ese gesto. ¿Estaba molesta? ¿Por qué? Nunca entendería a la morena.
Cuando sus miradas se encontraron, todos los demás desaparecieron incluso la hermana de la morena, dejándolos solos en un mundo que solo ellos compartían. Aunque quisieran, no podían apartar la mirada el uno del otro, se sentían bien.
Los ojos de Hinata mostraban soledad, amargura, nostalgia…estaban llenos de sentimientos que el Uchiha antes no había visto en ellos. Además de que estaban apagados, y con un poco de esperanza. Se estremeció al ver esos ojos que siempre estaban llenos de vida, de orgullo…ahora estaban apagados y sombríos. La necesitaba, quería tener el pleno control que tenía en la Hyuuga mayor, quería que lo acompañase por las noches…la quería con él.
Los de él mostraban confusión, soledad, necesidad, anhelo…sentimientos que nunca había visto en el Uchiha, ya que estos siempre estaban llenos de maldad, orgullo y prepotencia. Esos ojos la hechizaron, quería volver a sentirlo con ella, que le dijera lo mucho que disfrutaba estar con ella…quería volver a sentirlo, pero eso no les era permitido.
De un momento a otro, la morena se decidió a apartar la mirada. Mirada que hacía tiempo que no sentía, que no la veía…lo echaba de menos, pero eso era lo mejor. Al menos al parecer no era la única que se sentía así, pero como decía su madre; "el que se consuela con el dolor de otros, consuelo de tontos." (En realidad es un refrán)
Decidió prestarle más atención a su padre, ya que cuando éste se retirase ella tendría que saber que decir en esta junta. Recordó la sensación que había sentido cuando Sasuke miró con esos ojos preocupados a su hermana, sintió un malestar y una furia que venía directamente de su corazón, tenía una furia que le hacía querer golpearles a los dos. Pensó que era porque estaba estresada, y no le tomó importancia al asunto.
Cuando acabó la junta, Kiba se acercó a ella, el hijo segundo de Tsume Inuzuka.
-¡Ohayo, Hina-Chan!-Saludó alegremente un castaño, de ojos oscuros a la Hyuuga mientras la abrazaba fuertemente.- ¿Cuánto hace que no nos vemos? ¡Por lo menos unos cuatro o cinco meses!- Contestó a su propia pregunta mientras la volvía a abrazar, apegándola a él. Haciendo que a un moreno le hirviese la sangre pero se controló, de lo contrario le iría muy mal al castaño.
-¡Kiba cállate! ¡Haces mucho ruido, idiota!-Contestó furiosa Ino, mientras ponía sus manos en la cadera para regañarlo.-Y suelta a Hinata, la estás asfixiando. Esa no es forma de llamar la atención de una dama.-Le volvió a reñir Ino, mientras Kiba lentamente soltaba a la morena.
-Tranquila Ino, tampoco me molestaba tanto.-Contestó de forma "coqueta", que hubiese acabado lo que tenía con el Uchiha, que ni ella misma lo sabía y dudaba que el moreno tampoco, no le impedía salir con otros hombres.
-¡Hinata, tú sí que me entiendes!-Contestó volviendo a abrazarla. Haciendo que al moreno el momento de relajación que había sentido cuando la soltó, desapareciese. Apretó sus puños fuertemente, poniendo sus nudillos blancos.
-Pero tampoco es para tanto.-Dijo con un poco de dificultad la Hyuuga entre los brazos de Inuzuka.
-¡Chicos que dicen si salimos a comer algo!-Gritó a los cuatro vientos el heredero de las empresas Uzumaki. Todos aceptaron gustosos, cada una a su manera.
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En un restaurante, bastante lujoso, estaban todos los herederos de las empresas más conocidas. Kiba, Naruto y Kankurou hablaban alegremente, compitiendo todo el tiempo. Sakura, Ino, Temari y Hinata hablaban cosas de chicas, mientras la morena le presentaba a la heredera Haruno. Y Sasuke, Shikamaru, Sai y Gaara comían en silencio mirando a todos los demás comer.
Mientras esperaban el postre un tema salió a flote.
-Bueno chicos… ¿Qué tal los romances, en esta temporada que llevamos sin vernos?-Preguntó al aire Ino, haciendo que algunos se sonrojasen, como Sai o Sakura. Pero haciendo que dos morenos se sintiesen incómodos, dos semanas intentando evitar ese tema para que a la primera de cambio tuviesen que hablar de ello.
-¡Como siempre! ¡Rompiendo corazones! ¡Si es que soy irresistible!-Gritó enérgicamente Kiba, haciendo que todos los demás se carcajeasen, menos Gaara y Sasuke que sonreían de lado. Sasuke miró a Hinata reír, hacía tiempo que no la veía tan llena de vida…y no pudo evitar sentirse culpable por todo lo que les estaba pasando.
-Sí que eres irresistible ante la vista, no hay quién pueda resistir tanta cosa fea junta.-Le contestó Ino mientras le sacaba la lengua en un gesto infantil. Haciendo que Kiba se sonrojase, no podía negar que Ino era atractiva y que tiempo atrás le haya atraído, pero ahora tenía en la mira a otra chica. E instintivamente miró hacia Hinata que reía alegremente, mientras se sonrojaba. Todo eso no pasó desapercibido por el Uchiha que lo miraba furioso, mientras apretaba el cuchillo que tenía entre las manos, haciéndose un corte.
-¡Sasuke-Kun estás sangrando!-Contestó un poco histéricamente la Haruno, mientras lo miraba horrorizada. Ella se acercó a él rápidamente.-Menos mal que me he preparado un botiquín para llevar en el bolso.-Informó la Haruno mientras miraba la profundidad de la cortadura, cogiéndole la mano, molestando a Hinata. La Hyuuga solo se limitó a bajar la mirada, no le gustaba que la Haruno tocase la mano del moreno. El malestar que sintió en la junta volvió a ella.
-Voy al baño.-Informó la Hyuuga, aún con la mirada ensombrecida, no le gustaba que Sasuke hablase, mirase o tocase a otras chicas, ¿Por qué?
-¿Te pasa algo, Hina?-Preguntó Temari, mirándola. La conocía bastante para saber que algo le perturbaba. Siempre que algo le molestaba siempre trataba de evitarlo buscando una escapatoria.
-Tema, no sería muy apropiado decirlo aquí delante.-Le contestó con una sonrisa fingida. A Sasuke le divertía lo que él causaba en ella al estar con otras chicas. Conseguiría un poco de entretenimiento, a causa de torturar a la Hyuuga era un venganza por haber terminado lo que tenían, fuera lo que fuese.
La Hyuuga se fue al baño, taconeando en su salida. Sentía una mirada en la nuca de ella, no quería mirar atrás y encontrarse con la mirada que le confundía tanto. Cuando llegó al baño, se mojó las manos y las pasó por la nuca, refrescándose.
-¿Qué te pasa, Hinata?-Preguntó al aire, mientras se miraba fijamente al espejo. Tenía miedo de encontrar una respuesta al malestar que sentía, tenía miedo que fuese…lo que trató de evitar al "cortar" con el moreno. ¿Eran celos? Cabía esa posibilidad, pero…ella no estaba enamorada del Uchiha, ¿por qué iban a ser celos? Y que ella no estaba enamorada del Uchiha lo sabía ella, ya que no había tenido los síntomas de estarlo.
No había sentido las mariposas en el estómago, tampoco lo miraba como más que a un amigo…lo miraba como a otro hombre más que pasa por su vida. A lo largo de esta habrá muchos que pasen y el moreno no era una excepción…entonces… ¿serían celos? Puede que sí, puede que no. Lo mejor será salir ya porqué se van a preocupar.
Cuando salió, vio que la Haruno se había sentado al lado de Sasuke para curarlo, y al parecer al Uchiha no le molestaba en lo más mínimo, el malestar volvió. Una furia se desató en ella, al parecer…empezaría a odiar al Uchiha dentro de poco. ¿Podía ser eso? ¿Qué odiase al Uchiha? ¿Tanto como para no querer que se acerque a sus amigas o hermana? Puede que sí.
-¡Hina-Chan, siéntate aquí!-Dijo el Inuzuka mientras le señalaba el sitio libre al lado de él, ya que en ese hueco tenía que estar la Haruno, pero se cambió al lado de Sasuke.
-Hai…-Contestó Hinata a las palabras del castaño. Lo malo era que estaba enfrente de la "parejita" que no paraba de coquetear, y eso la enfurecía más. Se acercó lentamente al sitio libre al lado del Inuzuka que la esperaba impaciente. Al parecer no sería tan malo estar enfrente de ellos. Se sentó y escuchó la conversación que tenían sus amigos.
-Y dime Sakura…-"¿Sakura? ¿Desde cuándo hay tanta confianza entre ellos?" Pensó una molesta Hinata que trataba de ignorarles.- ¿Hace mucho que estás aquí?-Preguntó galantemente mientras pasaba un brazo por la silla de la pelirosa, acercándose a ella, haciendo que se sonrojase.
-La v-verdad es que h-hace unas tres o cuatro semanas…Hi-Hina-Chan se encargó d-de recogerme en e-el aeropuerto, ¿Verdad, Hina-Chan?-Preguntó una colorada pelirosa.
-¿eh? Ah…hai. Yo la he traído.-Contestó aparentando no tomar importancia a la conversación de ellos dos. Comía tranquilamente su postre que ya había llegado. De hecho todos estaban en silencio por eso, estaban comiendo. Menos el Uchiha, que no le gustaban y la Haruno para controlar su figura.
-Am… ¿Y vives muy lejos de aquí?-Coqueteó Sasuke mientras miraba de reojo a la Hyuuga, que cada vez se achicaba más en su asiento. Al parecer estaba a punto de estallar, Sasuke sonrió arrogantemente.
-Sí, e-está un poco r-retirado. ¿Por qué, Sasuke-Kun?-Se atrevió a preguntar la pelirosa, que cada vez estaba más sonrojada y nerviosa por la cercanía peligrosa del moreno.
-Pues para visita-Pero fue interrumpido por una furiosa, pero calmada voz.
-No te atrevas a decirlo, Uchiha Sasuke.-Interrumpió la Hyuuga mirándolo furiosamente, la había sacado de sus casillas, pocas personas eran capaces de esto, solo su hermana y el sujeto que tenía delante.
-¿Por qué?-Desafió el Uchiha mirándola retadoramente, todos los demás estaban estupefactos.
-¿Le tengo que recordar que tiene novia, Uchiha?-Sonrió arrogantemente la Hyuuga. Sasuke se sorprendió, él pensó que era por otra cosa. Pero no pararía hasta que Hinata le pidiese que parara y que se encontrasen todas las noches. Deseaba volver a estar otra vez con ella…pero tenía que ser ella quién se lo pidiese.
-Bueno…pero ella no está aquí.-Contestó sin importar que significado podían tomar los demás con esas palabras, aunque los demás estaban acostumbrados a la riñas de ellos. Solo que esta era verdadera, solo al principio de que se conocieron eran verdaderas. Desde que se visitaban por la noche, habían sido todas falsas.
-Ya. Pero yo soy su hermana, no dudaría en contárselo.-Le retó la Hyuuga, mirándolo directamente a los ojos. Al parecer la máscara había vuelto a ella. A veces agradecía tenerla ahí.
-Pero… ¿porqué? Sería un pequeño secreto ¿no, cuñadita? Estamos en confianza.-Dijo mientras alargaba su mano para tocar la de ella, necesitaba tocarla, necesitaba sentirla…Solo sintió el roce de ella cuando ella la separó rápidamente, sorprendiéndolo.
-No se atreva a tocarme, Uchiha. Yo no soy como las demás.-Todos los demás la miraron sorprendida, su máscara se estaba quebrando, sus ojos se estaban empapando… "Asique…ese es el problema…" Pensó Sasuke mirándola fijamente, y se sorprendió al ver los ojos de ella…-Téngame respeto.-Contestó para arreglarlo y se levantó aparentando enfado, pero en realidad necesitaba desahogarse… salir de allí…no quería ver a Sasuke coquetear con otra chica que no fuese…ella…
-Lo siento, pero me tengo que ir. He quedado. Nos vemos.-Se limitó a contestar mientras se apresuraba, no quería que nadie la siguiera. Esperó a que un camarero le diese su chaqueta al salir. Estaba lloviendo… el tiempo había cambiado, por la mañana era soleado y ahora estaba lloviendo, no caía muy fuerte, pero mojaba igual. Se puso la chaqueta y caminó en dirección a la calle principal para pedir un taxi.
Decidió soltarse el pelo para que no se le estropease. El pelo se desparramó por toda su chaqueta blanca, su maquillaje estaba empezando a mancharle la cara a causa de la lluvia. Estaba tan absorta que no se había percatado de que no iba en dirección a la calle principal. La lluvia ya le empezaba a calar, y cada vez se hacía más fuerte. Estaba toda empapada, con las manos metidas en los bolsillos de la chaqueta, y con la chaqueta desabrochada. Haciendo que la camisa le trasparentase.
Caminaba sin rumbo, no tenía sentido ir a su departamento, lo recordaría por todas partes. Hacía apenas unos minutos que sabía lo que sentía por el moreno, y tenía miedo a reconocerlo por su hermana. Hanabi se merecía amar y ser amada, ella ya tuvo la oportunidad pero no la aprovechó. Y caminó, caminó, caminó…bajo la lluvia sin rumbo.
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Los chicos pagaban al camarero por lo comido, y Kiba pagaba lo de Hinata.
-¡Qué injusto! ¡Hina se fue sin pagar!-Se quejaba el rubio a los cuatro vientos, recibiendo un golpe de Sakura, para sorpresa de todos menos de los cuatro serios del fondo.
-¡Baka! ¡Ella está con un chico en estos momentos!-Dijo Sakura un poco enfadada, que juzgasen a las personas sin tener razones no le gustaba nada. Seguramente Hinata tenía un buen motivo para marcharse sin pagar. Además que el dinero para ellos no era problema.
-Hai…Sakura-Chan.- La pelirosa al escuchar su nombre salir de los labios morenos del rubio, pensó que no era nada comparado cuando lo decían los demás chicos.
Salieron a fuera y se sorprendieron del tiempo que hacía. Pero más se sorprendieron al ver…
-¿Qué…qué hace el coche de Hina aquí?-Preguntó muy preocupada Temari, si el coche de ella estaba ahí, ¿dónde estaba ella? Eso preocupó a un moreno que no había dejado de pensar en la ojiperla. No podía dejar de pensar en esos ojos llorosos que había visto antes de que se marchase.
-¿Cómo que el coche de Hinata está aquí?-Preguntó un preocupado Sasuke, ahora mismo no era él el que hablaba sino la preocupación. No era él, ¿dónde estaba Hinata? Ya estaba anocheciendo.
-La llamaré al móvil.-Dijo Sakura mientras sacaba el móvil del bolso, y buscaba el número de ella. Sonaron los toques…pero nadie lo cogía.-No lo coge…-Dijo la pelirosa una vez que separó el celular del oído y lo volvía a meter en el bolso.
-¿Don...Dónde se habrá metido?- Preguntó una preocupada Temari, estaba empezando a refrescar. ¿Qué hacía Hinata paseando por ahí?
-A lo mejor, está en su departamento.-Contestó Shikamaru mientras, trataba de consolar a su novia, Temari. La abrazaba, para brindarle apoyo.
-La llamaré.-Sentenció Sasuke, sacando su móvil y llamando a la casa de la Hyuuga. Pero le pasó lo mismo que a Sakura, si esto era un broma era de muy mal gusto.-No lo coge.-Dijo para después guardar el móvil en su bolsillo.-La iré a buscar.-Sentenció el moreno yendo por el camino que anteriormente había tomado la Hyuuga.
-¡Espera voy contigo!-Gritó Kiba mientras se acercaba a él.
-No. Tú y los demás buscar por otra parte yo voy por esta parte.-Dijo para retomar el camino e ir en línea recta, perdiéndose en la oscuridad.
-Naruto y Sakura ir por allí. Sai y yo iremos por esa calle de allí, Temari y Shikamaru ir en dirección contraria a Sasuke. Gaara y Kiba ir por allá. Kankurou tu quédate aquí por si regresa, si lo hace nos mandas un mensaje ¿vale?-Ordenó Ino mientras todos lo demás asentían.- Y si alguno la encuentra que nos mande un mensaje a los demás.-Volvió a hablar la rubia.
Y todos se marcharon por las direcciones indicadas, menos Kankurou que se quedó allí, esperando dentro de su coche.
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Hinata había acabado en un sitio que no conocía de nada, tenía mucho frío, estaba tiritando, estaba más pálida de lo normal, el cuerpo le pesaba demasiado, los labios los tenía morados… Se sentó en un banco y se echó en él. Estaba muy cansada, le costaba respirar, y no podía dejar de tiritar. Al parecer estaba toda empapada y la lluvia no pareciera que fuera a parar.
Se oyó el teléfono de la chica, lentamente lo sacó del bolsillo, y lo llevó al oído.
-¡Hinata! ¿¡Dónde estás!-Gritó una voz desesperada al otro lado de la línea, la Hyuuga no tenía fuerzas ni para mantener los ojos abiertos. La lluvia se estaba volviendo fría y dura.
-¿Sa…su…ke…?-Le costó mucho esfuerzo poder hablar, en su voz se notaba el frío y el cansancio que sentía.
-¿¡Dóndes estás, Hinata! ¡Dímelo!-Gritaba el moreno al otro lado de la línea, estaba muy preocupado por ella. Si seguía en la calle podía llegar a coger una pulmonía.
-No… lo… sé…-Volvió a contestar con el mismo cansancio, no tenía fuerzas ni para hablar. Ella no sabía cómo podía sujetar el móvil.
-Hinata, escucha. No te muevas de dónde estás. Descríbeme tu alrededor.-Le ordenó el moreno, notaba por la voz de ella, que dentro de poco se quedaría inconsciente por el frío.
-Está…muy…oscuro. Hay…árboles… bancos… plantas… y… muy… pocas… casas.- Contestó como pudo a la pregunta del moreno. Le gustaba que se preocupase por ella, pero no tenía porqué. Él ya tenía a una novia a la que cuidar y amar…
-¡Hinata! ¡Por Kami-Sama no te duermas! ¡Por favor!- Recurrió a eso, estaba desesperado, no podía permitir que ella se durmiese, por el contrario quedaría inconsciente.
-Demo…me…pesan…los…párpados…-Contestó la Hyuuga, no aguantaría con ellos abiertos por mucho más tiempo. Estaba muy cansada y la lluvia no ayudaba Tenía que entretenerse de alguna manera para no dormirse.-Sasuke…háblame…no…dejes…que…me…duerma…-Le dijo en un susurro, al chico.
-¿Qué quieres que te diga?-Le preguntó un poco más tranquilo que al principio de la llamada, la verdad es que sin que ellos se diesen cuenta habían vuelto a estar como estaban antes.
-Lo…que…quieras…-Cada vez su voz se apagaba más y eso asustaba al chico de la otra línea.
-Em… Soy Uchiha Sasuke, moreno, alto, serio, arrogante, guapo…-Dijo de forma arrogante a ver si la Hyuuga respondía.
-¿Qué…más?-Preguntó la Hyuuga, no se quería dormir, no sin ver antes a Sasuke.
-Emm…tengo novia…es muy guapa…simpática…-No sabía que decir.-Pero tiene una hermana mucho más guapa y simpática que ella.-Le dio un cumplido.
-Sasuke…no…aguanto…más…gomen…demo…tengo…mucho…sueño…-Dijo mientras le caía la mano, y el móvil se desmontaba en el suelo.
