Bueno...... despues de reestructurar esta historia aqui les dejo el cuarto capitulo, se que a lo mejor les intriga lo que sucederá, pero creanme que me estoy esfrozando por hacer de esta historia una buena y que cuando llegue a su fin les deje un lindo sabor de boca.........

Y aquí tienen el:

Capitulo 4

"Confusion"

Los días transcurrían y faltaba poco para la boda, solo había un inconveniente : las discusiones de Darien y Serena eran cada vez mas frecuentes y mas intensas, el causante: Seiya, además de que Serena estaba muy confundida con lo de Darien y Amy, por lo que siempre tenia que recurrir a Seiya para que la consolara, lo cual estaba causando cierta confusión en sus sentimientos ya que sentía algo muy lindo por Seiya, pero anhelaba con fuerzas que lo que había visto fuera algo sin importancia, que Amy lloraba por algún motivo y que Darien como buen amigo que era solo la consolaba; mas temia que no era asi porque lo que Darien le decía a Amy a cerca de que hablaría con ella cambiaba rotundamente las cosas…

En la habitación de Serena…

- Oye Luna. – decía Serena –

- Si, dime.

- ¿Que harias si un dia tu corazón sintiera algo que antes no sentía y que te dieras cuenta de que estas a punto de cometer un grave error?

- No se a que te refieres, no te entiendo, Serena explícate.

- Olvídalo Luna… olvídalo.

- Yo solo te diría que siguieras lo que te dicta el corazón… sea lo que sea que me hayas dicho – decía Luna sonriendo – Pues no hay mejor consejero que tu propio corazón.

- Gracias Luna… será mejor que me distraiga un poco, luego regreso.

- Está bien Serena pero no vayas a olvidar que hoy es la cena con las chicas.

- No lo hare, adiós. – dijo mientras salía de la habitación –

En el parque…

- ¿Te das cuenta de lo que haces Seiya? – decía Yaten –

- Si, tan solo mírate, miralos a ellos, solo ve lo que haces y recapacita, por favor. – le suplicaba Taiki –

- No se de que me están hablando – dijo desentendido Seiya – Además en unos días me ire, porque no pienso quedarme a ver como Bombon comete un grave error casándose con ese mentiroso.

- ¡No digas locuras! – Decía Yaten tomando sin importancia lo que Seiya había dicho – Pero espero que no hagas una locura, como querete robar a la novia o algo asi…

- Creeme que lo eh pensado.- decía Seiya en un tono distante, como si sus pensamientos estuvieran en otro lado –

- ¡No por favor!, no nos asustes ¿quieres?, solo piensa en el daño que causaras si haces una locura de esa índole – decía molesto Taiki quien se levantaba y se retiraba de ahí –

- Piénsalo bien hermano – dijo Yaten quien siguió a Taiki –

Seiya solo podía pensar en una sola persona: Serena, sabia por lo que ella estaba pasando y no podía dejarla sola, pero, ¿que mas hacer si ella decidia seguir al lado de Darien?, él no podía hacer nada mas.

- ¿Qué haces aquí?, yo te hacia arreglando los últimos detalles de tu boda, pues no te has arrepentido ¿cierto?, y menos has hablado con Darien para aclarar eso, ¿o me equivoco? – decía Seiya –

- Tenemos que hablar – dijo Serena sentándose al lado de Seiya – ¡No puedo soportarlo más!, ya no puedo Seiya, ayúdame por favor – abrazándolo –

- ¿Qué sucede Bombón?, ¿Pasa algo con Darien?, ¿Te hizo algo?

- No, no es él, bueno, somos ambos… pero lo que quiero decirte es con respecto a mí… y a ti – decía Serena confundida –

- ¿A qué te refieres?, Serena, me estas preocupando.

- Yo… yo ¡¡estoy enamorada de ti!! no se como, ni cuando pero lo único que puedo decirte es que te quiero – abrazándolo - y no se que hacer.

Solo y tan triste estoy como un viejo piano

Tan leal y sin saber donde despierto sin rumbo

Porque el litro de vodka eh bebido ayer

Y una rubia en mi cama siempre me espera

Tal ves salida del cine que te hace morir si las ves.

Esas palabras eran lo que Seiya siempre esperó escuchar, y sin dudarlo mas beso a Serena como siempre deseo hacerlo, con esa calidez y ternura que ella se merecía, haciendo ese beso algo tierno, temeroso y lleno de amor de él hacia ella y quien sabe a lo mejor de ella hacia él…

Cuando hablamos por fin del luchar y el vivir

Del amor que tu sientes por mi

La verdad es, yo no soy nadie sin ti

Quiero tener tu amor entre nidos de rosas

Y olvidar por ti eso es lo que hare

Cerca de ti ser tu nombre

Ser tu sombra

Beber tu amor en tu cama de rosas

- Espera – decía Seiya con cierta duda – ¿Qué pasara con Darien?

- No sé, no sé, no puedo pensar, tengo en mi cabeza una terrible confusión…

- Tranquila, entonces solucionaremos esto juntos ¿si?

- No creo que le duela – decía Serena llorando – A lo mejor y nos lo agradece, al final de cuentas creo que él no me amaba como decía.

- Ahora lo que más importa es que tú me quieres, solo eso es lo que me importa más a mí. – Dijo Seiya susurrándole al oído – Te quiero Serena, te quiero.

Para que la vida no te pese tanto

hare una maleta con tus desencantos

Y la mandare de viaje muy lejos

para que las penas no nublen el cielo

para que la risa te brille de nuevo

pintare las tardes de un azul intenso

Y atare un rayo de sol en tu pelo

Para que no temas al frio en invierno

Para que explicarte que te quiero tanto

Y que no puedo verte llorar

- Yo también te quiero, pero ¿sabes?, me siento rara diciendo esto.

- No te preocupes, te acostumbraras. – decía Seiya con una enorme sonrisa de felicidad –

Sabes que hoy me quedo

Y mañana lo hago de nuevo

Yo no me voy a marchar

- Además no sé como lo van a tomar las chicas, ¡mis padres!, eso es lo que me inquieta, no los quiero lastimar

- Todo va a salir bien, pues has tomado una buena decisión al decidirte por mí.

- ¡Dios mío, la cena!, se me había olvidado por completo la cena – decía Serena – ¡Cómo la pude olvidar! Tengo que irme…

- Entonces anda, ve a la cena, diviértete – dijo Seiya besándole la frente – yo te buscare después, y no olvides que pase lo que pase yo no te dejaré sola, porque te amo.

- No lo olvidare Seiya, jamás.

En la casa de Serena…

- Estoy lista, ¿Cómo me veo Luna? – preguntaba Serena –

- Como una princesa.

- No me veo como una, ¡¡soy una princesa!!

- Anda baja antes de que te lo creas más. – decía Luna con una gotita en su cabeza –

Todos estaban esperando solo que bajara Serena, quien al bajar dejo muy impresionados a todos pues el vestido que traía puesto se le veía hermoso a pesar de que era un sencillo vestido rosa atado a su cuello, dejaba mostrar que ya era toda una linda mujer…

- ¡pero mira lo hermosa que estas hija mía! – decía el Sr. Kenji –

- Ya Darien deja de mirarla así, ¡no ves que la asustas! – decía la siempre indiscreta de Mina –

- Lo siento, pero es que se ve muy hermosa…

- ¿Podemos cenar ya? – dijo Serena en tono distante –

- Entonces pasemos a la mesa. – dijo Ikuko –

- ¿Te ocurre algo Serena? – dijo Rei –

- ¡No, nada! – respondió Serena sonriendo –

Después de la cena…

- Señora, mis felicitaciones por su comida, ¡¡estuvo suculenta!! – decía Mina –

- Ya Mina, además si sigues comiendo de esa forma no vas a entrar en el vestido – El comentario de Lita hizo estallar a carcajadas a todos, menos a Serena –

- Y dinos Darien ¿Estas nervioso? – decía Rei –

- Pues la verdad un poco.

- Y tu Serena, ¿Serena?

- Gracias mamá por la… cena, ¿Qué sucede?... ¿Por qué me miran así?

- Definitivamente, si está nerviosa – dijo Mina riendo –

Todos estaban pasando un rato muy agradable, pero desafortunadamente tenían que retirarse…

- Muchas gracias por la cena. – decía Lita –

- Si estuvo deliciosa – agradecía Amy –

- A ver que otro día de estos hacen otra eh. – dijo Mina –

- ¡Ay Mina!, muchas gracias por todo. – decía Rei –

- Será mejor que yo me retire también, gracias por todo, Serena – Dándole un beso en la mejilla – te amo.

- Yo… también. – le respondió distante –

Y así todos se retiraban, la familia de Serena ya estaba durmiendo, sin embrago ella estaba sentada en su cama recordando las palabras de Darien que si bien dudaba de ellas, sentía que de verdad las decía con el corazón en la mano, pero ya no podía creerle nada… ya no, porque ella había tomado una decisión y nada la haría dar marcha atrás ni siquiera todas las palabras más hermosas que Darien pudiera decir…

canciones:

cama de rosas - Bon Jovi

nadie se va a marchar - Noel Schjaris