Capitulo 5
"La última noche"
Todos descansaban plácidamente, algunos soñando con un anhelo por cumplirse, otros con algo que debían de solucionar o simple y sencillamente tratando de encontrar una forma para poder continuar con una farsa imposible de seguir…
- No puedo dormir – decía Serena sentándose en la orilla de su cama – falta poco para que amanezca… será mejor que vaya a caminar por ahí, a lo mejor y eso me aclara un poco mis ideas… - dijo mientras se cambiaba de ropa para salir –
- ¿A dónde vas? – decía Luna somnolienta y mirando el reloj – ¡¡Es demasiado temprano para que tú estés despierta!!
- Tranquila, sigue durmiendo Luna – decía Serena sonriendo – Yo luego regreso. – saliendo de la habitación –
El sol se divisaba ligeramente por el horizonte, solo unos pequeños rayos alumbraban un camino inexplorado que poco a poco iba tornándose claro, al menos para Serena…
- Creo que esto será lo mejor, no solo para mí, también para Darien… así sentirá lo que yo cuando lo vi con Amy – decía Serena mientras se detenía en la calle –
- ¡Valla que suerte el encontrarte!, tengo la solución para todo esto Serena, - decía un chico de pelo negro y largo atado en una cola de caballo –
- ¡¡Seiya!! Pensaba ir a buscarte – abrazándolo –
- No Bombón, debemos actuar como si nada por el momento.
- Bien, entonces dime, ¿qué es lo que piensas hacer?
Y así Serena y Seiya hablaron durante mucho tiempo, el sol salía por completo y daba una deslumbrante luz, como anunciando un futuro para ambos…
- ¿Entonces estás segura de esto? – decía Seiya –
- Si, esto es lo que quiero, y es lo que haré, si de algo estoy bien decidida es de esto.
- Entonces ahí estaré.
- Se puntual, adiós Seiya – besándolo – te quiero.
- Yo también – acariciando la mejilla de Serena – Adiós Bombón.
En el templo…
- ¿Entonces por eso fue que llegaste tarde el día del ensayo? – decía Lita –
- Si fue por eso. – contestaba Amy –
- ¿Y Darien que te dijo? – pregunto Rei –
- ¡Pues que le iba a dar una paliza! ¿O me equivoco? – decía Mina –
- No Mina… me dijo que él pensaba lo mismo, y que hablaría con Serena, pero creo que no lo ha hecho, yo creo que…
- Vamos Amy, ¡¡dinos que es lo que crees!! – dándole un sorbo a su soda –
- Creo que… ya es demasiado tarde – dijo Amy conteniendo el llanto – No sé si le hayan prestado atención al comportamiento de Serena desde que Seiya llegó…
- ¡¡tienes razón!! – decía Lita preocupada – Pero ella no es capaz, jamás haría algo así, o ¿tu qué piensas Rei?
- No… no sé qué decir – dijo pensativa – Serena es tan impredecible que no se qué… que decir… – saliendo de la habitación –
- ¿Y entonces que haremos chicas? – decía Mina con gran preocupación –
- Rogarle a Dios que todo salga bien, y que Serena no haga ninguna locura… - juntando sus manos –
Horas después, en la casa de Serena…
- ¡¡Buenas tardes Sra. Tsukino!! ¿Esta Serena? – preguntaba Darien –
- ¡¡Hola Darien!! Pasa, enseguida le digo que vienes a verla… o mejor pasa a verla, está en su habitación. – decía Ikuko –
- Muchas gracias, con su permiso.
- Todo debe quedar listo, no debo dejar nada para mañana… creo que es hora de que te quedes aquí… - dijo Serena mientras miraba una fotografía de ella y Darien –
- ¿Se puede? – decía Darien tocando la puerta –
- ¡Darien! ¿Qué haces aquí? – respondió Serena cambiando la expresión de su rostro –
- Sólo quería verte – besando las manos de Serena- ¿Acaso tengo que esperar hasta mañana?
- No, Sólo lo digo por… nada, olvídalo.
- Además sólo venia un rato, pero si quieres me puedo ir – dijo comprensivamente –
- ¡No! Mejor quédate aquí conmigo o… o ¡ya se! ¿Qué te parece si vamos al parque? – dijo Serena contenta –
- ¡estupenda idea amor!
En el parque…
- ¡¡Mira que hermosa está la noche!! – decía Darien con cierto brillo en sus ojos –
- Si… veras que mañana es un día hermoso – dijo con cierta melancolía –
- ¿Te puedo decir algo? – preguntó Darien –
- Te escucho… - sonriendo –
- Desde el primer momento en que te vi me enamoré perdidamente de ti, de tu sonrisa angelical, de esos lindos ojos azules – tocando el rostro de Serena – y me di cuenta de que tú eras y eres la persona con la cual quiero compartir eternamente mi vida. Cuando supe lo que nos ocurrió en el Milenio de Plata me dije a mi mismo que jamás, escúchame, jamás dejaría que nada ni nadie nos separara, incluso la muerte…
- shu… - decía Serena poniendo su dedo índice en los labios de Darien – No me digas nada mas, yo lo sé – le dijo con sus ojos cristalizados, como si quisiera llorar –
- Gracias princesa.
Hasta hoy me doy cuenta que la vida no es nada si no tengo tu mirada,
Ni siquiera imaginaba que me harías tanta falta
No sé qué es lo que pensaba…
- ¿Por qué? – decía Serena confundida –
- Por ser todo lo que amo, por tener todo lo que necesito, por amarme tanto o más que yo y por aceptar ser mi esposa y quedarte a mi lado para siempre – abrazandola – te amo Serena…
Serena no sabia que contestar, pues ¿Qué le iba a decir?, ¿Qué era lo que haría cuando Darien se enterara de todo? Lo único que quería era llorar por las palabras que Darien le había dicho pues jamás imagino que su destino, su futuro y su vida ya no fueran al lado de él, pero no había más que regalarle su ultimo día junto a ella, su ultimo dia de felicidad…
- solo entiende que me estoy esforzando para que sonrias y seas feliz esta noche – dijo casi en un susurro mientras lo abrazaba –
- ¿dijiste algo amor? – decía mientras le correspondía el abrazo –
- Si, que quiero que seas feliz – con una lagrima en su rostro –
Mentiras piadosas no me vienen nada mal… no me vienen nada mal…
En la casa de serena…
- Gracias por traerme a mi casa Darien – decía Serena sonriendo –
- De nada amor, además quiero que descanses para que asi mañana te veas bellísima – tocando el mentón de Serena – porque mañana sera un dia especial para los dos.
- Sí, tienes razón, descansa Darien – metiéndose a su casa –
- ¿Serena?
- ¿Qué pasa?
- Te amo – dándole un beso en la mejilla – Que descanses, adiós. – cerrando la puerta –
- ¡¡Lo siento pero yo no te puedo cerresponder!! – Llorando amargamente - ¡Demonios! ¡A pesar de lo que me hizo siento como si sus palabras fueran verdaderas! – Escribiendo en un papel – Yo se que entenderas, todos lo harán – secándose las lagrimas – lo harán… lo harán.
Creo que voy a enloquecer si no te vuelvo a ver…
Dime que mañana vendrás dime que no puedes vivir solo dimelo asi
y yo te creo solo quiero ser feliz
dime que te duele terminar
dime que te sientes muy mal
Mentiras piadosas no me vienen nada mal… no me vienen nada mal…
Al otro día…
- Hoy es el día – decía Serena mirándose en el espejo – mi vida será distinta.
- Hija mía, ¡¡ Estas preciosa!! – decía Ikuko con lagrimas en los ojos – Y pensar que hoy te casas.
- No llores mamá.
- Si, ya no lloraré – limpiándose sus lágrimas – Nosotros nos adelantamos, tú te vas con Sammy, la limosina no tarda en llegar.
- Está bien… ¿mamá?
- Dime hija.
- Te quiero mucho, también a papá y a Sammy, los quiero, no lo olviden ¿si?
- Bueno hija, parece que te irás lejos o algo así, mejor apúrate ¿quieres?
- Si Mamá.
Un rato después…
- ¡Date prisa Serena, ya está aquí la limosina!
- ¡Si ya estoy lista! – Bajando las escaleras – ¡Mi ramo! Sammy, está en mi habitación.
- ¡Hay Serena, ahora regreso!
- ¡¡Pensé que no ibas a llegar!!... – dijo mientras se asomaba por la ventana y acto seguido salió de su casa –
- Ya aquí esta… tu… ramo… ¿dónde te metiste Serena? – dijo Sammy preocupado –
En la iglesia…
- ¡Mira ahí vienen Taiki y Yaten! – decía Lita señalándolos –
- ¡Hola chicos! ¿Y Seiya? – preguntaba ansiosa Mina –
- Mmm, él no vendrá.- decía Yaten mirando a Taiki –
- ¿Acaso el chico que viene allá es Sammy? – dijo Rei –
- ¿No está Serena aquí? – dijo Sammy respirando agitadamente –
- No… - dijo Amy mirando a las demás –
- ¿La buscaste bien? – decía Lita preocupada –
- Si… - decía Sammy respirando hondo – Me dijo que se le había olvidado su ramo, yo fui por él y cuando bajé ya no estaba.
- ¿Acaso creen que…? – decía Mina –
- Creo que aquí está sucediendo algo raro… - añadía Taiki –
- Chicas… hay problemas… y graves… - decía Amy como si presintiera lo que iba a suceder –
Continuara…
Canción: "Mentiras piadosas"- Alejandra Guzman.
