Antes que nada de nueva cuenta me disculpo por la demora xD, pero es que la verdad ahora nos estan poniendo mas tarea que la de costumbre.... pero se que eso no es pretexto así que eh decidido subir doble cap ya que el anterior era demasiado cortito, el motivo es porque la historia cambió.... espero que les guste!!!

Ah y acepto sugerencias con respecto a las canciones porque se me estan agotando a mí...... ahora si les dejo este cap!!!^^

Capitulo ocho

"Recordando viejos tiempos"

En el hospital de Tokio…

- Creo que el tiempo sin ti ha sido tan desesperante que de verdad no se qué hacer, tu ausencia me mata lentamente, - decía Darien, quien miraba una foto vieja y un poco arrugada en donde aparecían Serena y él – Pero tú lo decidiste y es mejor que de una vez por todas te saque de mi corazón… - decía mientras tiraba la foto a la basura – Para siempre y encontrar mi felicidad, ya que si no estás conmigo, no me sirve de nada seguir recordándote….

- ¡Doctor!, ¡Doctor Chiba! – Decía una enfermera desesperada – ¡¡Acaba de llegar una paciente y su estado es crítico!!

- Pues entonces vamos, ¡no hay tiempo que perder!

Minutos después…

- Aquí está doctor, es ella.

Darien no creí lo que veían sus ojos, frente a él se encontraba una bella joven de pelo castaño, y de un bello rostro, cosa que le sorprendía ya que era extraño el ver a una chica con las características de ésta en las ciudad.

- Valla que si está demasiado delicada – decía Darien mirando a la chica – ¿Qué le pasó? ¿Tienes datos de ella?

- Pues nadie vino con ella, la encontraron unas personas que decidieron traerla, y hubo un momento en el que estuvo consiente pero desafortunadamente no dijo nada, ni su nombre, y de ahí volvió a perder el conocimiento.

- Entonces ve por equipo, necesita curación de inmediato.

- Ahora regreso doctor… – respondió la enfermera saliendo de la habitación –

- ¿Dónde estoy? ¿Qué fue lo que me pasó? – decía confundida la chica que comenzaba a reaccionar –

- ¡Espera! Estas mal herida, debes quedarte quieta, enseguida viene la enfermera con el material de curación. – Dijo Darien mientras la tomaba del brazo – Estás herida, debo curarte….

- ¡no, no, no debo huir! Me están buscando, pronto me van a encontrar y no lo quiero – comenzando a llorar – ¡no quiero que ni Olimpia, ni mucho menos Agatha me encuentre! ¿Sabe lo que harán conmigo si me encuentran? – decía aterrorizada por el simple hecho de pensar en lo que decía –

- Tranquila ¿sí? Mientras esté aquí nadie te va a encontrar, lo prometo –le decía Darien para que esta se pudiera controlar– pero por favor no te muevas más, ahora necesito que me digas tu nombre.

- Ilithya, ese es mi nombre – contesto asustada la chica – Yo soy Ilithya…

- Aquí está todo el instrumento de curación. – decía la enfermera que entraba a la habitación –

- Bien Ilithya ahora te voy a curar y te vas a poner bien – le decía Darien sonriendo –

- Gracias – correspondiendo la sonrisa y un poco más tranquila –

Darien no sabía porque la presencia de esa chica le ocasionaba cierta melancolía, ya que en todo el tiempo que tenía en el hospital jamás le había sonreído a algún paciente, todo era debido a la ausencia de Serena por tanto si ella se había ido, ¿Qué razón había para que el sonriera?, él había decidido no volver a mostrar sus sentimientos jamás, para que demostrarlos si al final de cuentas alguien le haría daño, como el que Serena le hizo, por tal motivo decidió no volver a sonreír jamás y por ende no volver… a amar…

En algún lugar de la ciudad 10…

- ¿en qué tanto piensas Azura? – preguntaba una rubia que miraba con desprecio a ésta–

- siento débil la energía de Ilithya, su energía debe estar por agotarse además de que se encuentra cerca… - pensaba Azura ¿Qué demonios quieres Olimpia? Dime, ¿ya encontraste a Ilithya? – le decía con cierta molestia – Creo que no debes perder de vista tu objetivo…

- Pues fíjate que pronto la voy a encontrar, y sin ayuda de ¡nadie!, y mucho menos la tuya – dicho esto Olimpia desapareció –

- Ella no siente lo que yo, será mejor que la busque por cuenta propia – desapareciendo –

En el hospital de Tokio…

- Bien Ilithya ahora lo único que tienes que hacer es descansar. – le decía Darien a Ilithya –

- Muchas gracias… y… ¿Cuál es tu nombre? – Preguntó un poco apenada –

- Soy Darien Chiba, ahora descansa – Dijo mientras se detenía en la puerta – en unas horas vendré a ver como sigues ¿de acuerdo?

Sí, gracias, no sé porque pero creo que una de ellas ya se dio cuenta de que estoy cerca, debo esconder el cristal lo más pronto posible – pensó –

Cerca del hospital…

- ¡mmm que deliciosa helado! – decía contenta Mina –

- Tienes razón, creo que fue buena idea venir a dar un paseo. – dijo Lita –

- Si pero se les olvida que Amy no está con nosotras. – decía tristona Rei –

- ¡Es verdad! ¿Que les parece si la vamos a ver? – decía Mina –

- ¿pero dónde estará? – decía Rei –

- Creo que hoy es el día en el que viene al hospital a no sé qué… pero la idea es que creo que anda aquí en el hospital. – decía confundida Lita –

- ¡entonces vamos a verla! – decía emocionada Mina –

De vuelta en el hospital…

- no sé porque pero siento tu presencia en este lugar…- decía Olimpia caminando entre toda la gente del hospital – veré en las habitaciones, a lo mejor y andas por aquí…

- ¡¡Están aquí!! – Dijo Ilithya asustada al sentir la presencia de una de sus captoras – ¡debo escapar de este lugar! – Pero entonces escuchó un grito de la habitación contigua – ¡Demonios! ¡Es Olimpia!

En la habitación contigua…

- Vamos no te hagas la que no me conoces, se que eres Ilithya y solo vengo por algo que te llevaste, algo que no es tuyo – dijo Olimpia mientras tomaba la muñeca derecha de la chica quien se arremolinaba contra ella – Entonces si no cooperas por las buenas… ¡será por las malas! – transmitiendo un rayo negro a la chica –

La chica solo gritaba desesperada pues su cuerpo era rodeado por un haz de luz negro, mientras que Olimpia solo le observaba la muñeca que después de un tiempo mostraba una marca que hizo que ésta se molestara…

- ¡¡Diablos!! ¡No apareció la maldita rosa! Creo que por lo visto no eres Ilithya, mejor me voy antes de que te transformes, debo empezar a buscar en otro lugar – desapareciendo –

Amy pasaba por ahí cuando escucho demasiados gritos y decidió acudir, para su sorpresa en aquella habitación de donde salían todos esos gritos vio salir un monstruo que derribaba todo lo que encontraba a su paso.

- No me queda de otra que… no importa ¡Transformación!

Mientras tanto Darien rondaba las habitaciones en caso de que algún paciente necesitara algo, de pronto vio que algunas personas corrían despavoridas, después observó que un monstruo enorme peleaba con lo que al parecer era una… sailor.

- ¿Sailor Mercury? – Decía Darien confundido – ¿pero que hace ella aquí y peleando contra ese monstruo? Tal parece que tendré que transformarme.

- ¡este monstruo es demasiado fuerte para mi sola!

- ¡cadena de amor y belleza de Venus! – decía una sailor de traje naranja –

- ¡¡Venus!! ¡¡Chicas!! ¿Qué hacen aquí? – decía Mercury mientras forcejaba con él monstruo –

- Pues ya ves, aunque se supone que hoy sería un día para pasear pero en fin – decía Venus con cierto aire de decepción –

- ¡¡Bueno Venus no reproches!! – decía Mars con una gotita en la cabeza –

- Además es bueno recordar lo viejos tiempos ¿no creen? – decía Jupiter con una sonrisa –

- ¡¡Entonces a pelear!! – decía Mercury –

A pesar de que ellas estaba contentas de recordar aquellos viejos tiempos en los que peleaban contra el mal, empezaban a condescender frente al monstruo quien mostraba que era muy fuerte mediante ataques y el uso de su fuerza, lo que causaba que las sailors poco a poco cedieran y empezaran a retroceder…

- ¡¡Este demonio es demasiado fuerte para nosotras!! – decía Jupiter –

- Creo que hemos perdido la práctica. – añadía Mars –

- ¡¡¡Cuidado!!! – Gritaba Venus al ver que el monstruo estaba a punto de dar su golpe final –

- ¿Qué lo detuvo? – Decía Mercury mirando como el monstruo había detenido su ataque - ¡¡Pero si es…!! – dijo sorprendida –

- ¡es Tuxedo Mask! – decía sorprendida Mars –

- ¡Por fin no volvemos a ver! – decía Venus –

- Creo que no es el momento Venus, ¡¡debemos ayudar a Tuxedo Mask!! – Dijo Jupiter al ver que Tuxedo Mask peleaba solo contra el monstruo –

- ¡Es demasiado fuerte! No puedo con el… - dijo Tuxedo Mask mientras batallaba con el monstruo –

Todo pasaba tan rápido que en un abrir y cerrar de ojos el monstruo ya tenía rodeados a todos los guerreros, inminentemente solo esperaban el último ataque de éste pero de nueva cuenta algo se interpuso entre el monstruo y ellos…

- ¿Qué pasó? – Preguntó Tuxedo Mask –

- ¿Quién es ella? – decía Mercury –

Delante de ellos se encontraba una joven que por su aspecto era de la estatura de Lita, su vestimenta era toda de color negro, sus botas hasta las rodillas, su pantalón del mismo color pero con cierto brillo y una gabardina de piel que le tapaba hasta media pierna, su pelo estaba atado en una cola de caballo que le llegaba hasta la espalda pero su rostro no se veía pues le daba la espalda a los demás, a pesar de que su aspecto físico era de mencionarse impactó a todos pues lo que había hecho heló la piel de Tuxedo Mask y de las Sailors…

- No me digan que… - dijo Mars incrédula –

- ¿Pero como…? – decía Mercury –

- Entonces… - decía Jupiter –

- Si… - añadió Venus –

- ¡¡lo mató!! – Dijo enojado Tuxedo Mask - ¿Pero como… pudiste? – titubeo al ver a la persona que había matado al monstruo –

Ahora veía perfectamente a la chica, ésta tenía un corsé que se sujetaba por el cuello y dejaba ver la atractiva figura de ella, pero lo más inusual era la máscara de color negro que le cubría todo el rostro teniendo como enorme contraste su bella cabellera larga de color rojo carmesí, la cual causaba cierto miedo por el simple hecho de verla…

- ¿Te preguntas cómo es que lo hice? – dijo sarcásticamente mientras limpiaba la sangre de su espada –

- ¡¡Pero si era una persona!! – le reprochaba Mercury –

- Te equivocas, - mirando la muñeca del monstruo que comenzaba a tomar forma de persona – desde el momento en que Olimpia usó su energía dejó de ser humano…- tirando la muñeca del paciente como un trapo viejo –

- ¿Olimpia? ¿Quién es ella?- preguntó Mars confundida –

- Muy pronto la conocerán… muy pronto… - dijo mientras se alejaba de los guerreros –

- ¿Quién rayos era esa chica? – se preguntaba Jupiter –

- No lo sé, pero me inspiraba un miedo que ¡uy! – decía Venus –

- creo que es mejor que me retire, me dio gusto verlas de nueva cuenta – dijo Tuxedo Mask retirándose –

- Darien… - pensó Mercury –

En la habitación de Ilithya…

- Así que es aquí donde te escondes… - dijo para sí misma – Valla valla, y pensar que Olimpia fue tan tonta para no encontrarte. ¡Despierta Ilithya! – Dijo alzando un poco la voz –

- ¿quién es? – decía Ilithya entreabriendo los ojos –

- Soy el fantasma de las navidades pasadas – riendo – ¡¡Y vengo por ti Ilithya!!

- ¡¡No Azura no me hagas daño, te lo suplico, por favor no!! – comenzó a gritar Ilithya –

- ¡¡Silencio inepta!! – Decía Azura enojada – sólo dame lo que te robaste y te dejaré que conserves tu mísera vida.

Entonces se comenzaron a escuchar pasos que se acercaban a la habitación…

- ya sé donde estas, pronto vendré por el cristal y créeme que no seré indulgente con tu vida… - decía Azura quien el sentir la presencia de que alguien se acercaba desapareció –

- ¿Qué pasa? ¿Por qué gritas? – decía Darien quien iba entrando a la habitación –

- Gracias que viniste… - le respondía agitada y pensando en lo que Azura le había dicho – Sabe… hay algo que me gustaría darle… - dijo apresuradamente al pensar que Azura vendría pronto por el cristal –

- ¿a mí? ¿Y por qué? – decía un poco confundido -

- mmm… por salvarme… tome esto es para usted – dijo Ilithya mientras le daba un cristal –

Ilithya le había dado un bello cristal en forma de flor de loto que brillaba en un color blanco, era demasiado hermoso y al parecer costoso…

- Yo… yo no puedo aceptar esto. – dijo Darien –

- Créame que es mejor que lo acepte, así nadie podrá encontrarlo, pero lo más importante es que nadie sospechara que usted tiene el loto de plata pues además de guardarlo, usted estará salvando mi vida – decía con algunas lágrimas en su rostro –

- ¿loto de plata? No entiendo nada – dijo Darien un poco confundido –

- solo acéptelo ¿Sí?, es un intento desesperado por salvar mi vida.

- Está bien, ahora vuelve a dormir, vendré a verte por la noche para ver como sigues – retirándose de la habitación –

- Gracias – le decía más tranquila –

- Ahora dime ¿Dónde tienes el cristal? – le decía Azura, quien aparecía de nueva cuenta frente a Ilithya al ver que el sujeto que minutos antes había entrado a la habitación se había retirado–

-¡Yo no lo tengo! Lo escondí donde nunca lo encontraran y menos tú – dijo Ilithya enojada –

- ¡¡con que esas tenemos!! Solo una vez más voy a repetir esto: ¿Dónde…? - se detuvo pues comenzó a escuchar una voz en su cabeza - ¿Dónde demonios estas Azura? Agatha quiere hablar contigo urgentemente… Te has salvado, pero no olvides que ya sé donde estas, no dudes que un día de estos te visite, y entonces si me tendrás que dar ese maldito cristal – una vez dicho esto desapareció –

En el departamento de Darien…

- ¿El Loto de Plata? ¿Qué será eso? – se decía confundido mirando a través de la ventana la bella iluminación de la cuidad – Y pensar que un nuevo enemigo aparece… Serena, ¿Qué será de ti? ¿Dónde estarás? – pensó –

En el aeropuerto de Tokio…

- ¡Vamos Serena date prisa!

- ¡Oye estas maletas pesan! Yo no puedo sola con ellas, ¡¡Seiya ayúdame con esto por favor!!

- Bombón, Bombón – tomando las maletas de Serena – ¿estas contenta de regresar?

- Claro, ¿Por qué no debería? – Dijo muy convencida – Espero que Darien siga radicando en la ciudad, deseo con ansias el encontrarlo… Darien – pensó –