Capitulo 9
"Reencuentros dolorosos I"
Un nuevo día caía en la ciudad de Tokio, todas las personas hacían la misma rutina de siempre, ir a la escuela, trabajar, etc.; pero había ciertas personas que no lo hacían así, este era el caso de Serena y Seiya, una pareja que hacía apenas unas horas había arribado a la ciudad en busca de continuar con la felicidad que hasta esos momentos ambos tenían, mas uno de ellos desconocía que ese regreso había sido la peor decisión tomada pues el simple hecho de estar ahí ya era el comienzo de la ruptura de su relación, ¿la causa?, una soledad combinada con el arrepentimiento abismal de haber tomado una decisión equívoca…
- ¿Habré hecho bien en regresar? – Se decía Serena mirando el techo de su habitación como si tratara de encontrar respuesta a todas sus preguntas – Todavía tengo las palabras de Darien en mi mente… chicas, no saben cómo las extraño… – suspirando – pero bueno, todo sea por empezar de nuevo. ¡Qué paradoja… empezar de nuevo en el mismo lugar donde todo se terminó!
- ¡Como amaneció mi amado Bombón! – Decía Seiya besando a Serena – ¿Dormiste bien?
- Si, ¿sabes? Me gustaría dar un paseo por la ciudad.
- Mmm… no sé, es que tengo que ir a la disquera a hablar con el productor para arreglar unas cosas sobre el audio del nuevo disco.
- ¡Anda Seiya! Necesito salir, distraerme… - dijo Serena en un tono molesto – ¡Desde que estas planeando ese disco ya no podemos salir a ningún lado!…
- ¡Es que no se si pueda acompañarte!
- Pues entonces déjame salir sola, ¡Por favor! – mirándolo tiernamente –
- Esta bien amor, solo que no quiero que llegues tarde.
- Llego a la hora de la cena… - saliendo a prisa de la habitación –
- Olvidaste tu… desayuno – Dijo al ver que Serena ya había salido del departamento – Sólo espero que no te encuentres con él. – finalizó –
En la calle…
- Como deseo verte solo una vez más, ver que estas bien, que a pesar de que ya no estoy contigo sigues con una vida normal… - decía Serena suspirando – Todo sea por verte. Solo verte…
En el hospital…
- ¡No puedo creer que tus heridas sanaran tan rápido! – Dijo Darien impresionado – Pero eso me alegra, creo que mañana te daremos de alta – sonriendo – ¿Qué te parece Ilithya?
- ¡Eso es una muy buena noticia! ¡Gracias Doctor!
- Bien, entonces voy a dejar estos papeles y después regreso – saliendo de la habitación –
- Está bien… ¿tiene bien guardado el cristal, verdad? – le decía un poco temerosa –
- Claro, está en un buen lugar, no te preocupes – sonriendo – Créeme, se que se tiene que hacer con algo así… adiós Ilithya.
- ¿Quién era ese hombre? – Preguntaba una chica parada detrás de la puerta –
- ¡Eso no te importa Azura!
- ¡que humor! – sentándose en la cama de Ilithya – entonces te dan de alta mañana, bien aquí estaré…
- ¡Ni se te ocurra venir! – interrumpiendo a Azura –
- ¿Quién te crees para ordenarme si debo venir o no? – Decía Azura mientras tomaba del cuello a Ilithya – No quieras pasarte de lista conmigo, ahora escucha muy bien lo que te diré: mañana vendré por el cristal, pobre de ti si no lo tienes, ya estoy cansada de esperar a que te decidas a entregarlo, solo un día Ilithya, solo uno – quitando su mano del cuello de Ilithya – Y no intentes escapar porque ya te tengo muy bien vigilada – dijo mientras desaparecía –
FLASHBACK
La noche caía, una tormenta azotaba el lugar de batalla en el cual se encontraban 4 personas combatiendo entre ellas; decenas de golpes entre espadas se escuchaban, los guerreros ya no podían con esa cruel batalla por una simple cosa: el poder del Cosmos…
- ¡Tal parece que se te están acabando las fuerzas! – decía una mujer vestida con un traje todo de color negro y cubierta del rostro por una mascara del mismo color –
- Me decepcionas demasiado Azura, a pesar de que tienes ventaja sobre mi te en demasiado difícil el poder acabar de una buena vez conmigo… - le respondia una chica vestida de Sailor con una cabellera de color rojo carmesí – Espero que ella no te deje a la deriva… - decía mientras dirigía su mirada hacia la guerrera que estaba a lo lejos cargando a un hombre en brazos –
- ¡Encargate de ella Azura! – decía la chica a lo lejos – Dejo todo en tus manos…. – una vez que dijo esto desapareció –
- Lo ves, te dije que solo te iba a dejar el trabajo sucio a ti para después ser ella la que disfrute el triunfo, claro si es que me matas… - decía sarcásticamente la sailor –
- ¡Ahora veras maldita!
En el parque…
- Por lo visto no ha cambiado nada el parque – decía Serena sentándose en una banca – ¡Qué recuerdos tan lindos! Las chicas… mi familia… los paseos con… Darien… mi Darien…
Sola, sola otra vez
Tan sola, sola porque
Cuanta noche puede abarcar mi piel
Y cuanta libertad no sé
Sola otra vez
Sola busco una luz
Tan sola y yo como tú
Alcanzo mis manos para tanto así morir
En el abismo de este cuarto gris al amanecer…
- Lástima que ahora ya no tengo nada de eso… Seiya es un buen chico, el me ama y yo creí hacerlo pero no sé cómo decirle que la verdad jamás sentí lo mismo… que no lo amo… que jamás olvidé ni olvidaré a Darien… que lo sigo llevando aquí – señalando su corazón – que me gustaría volver a estar en sus brazos…
Sola, sola otra vez
Ay sola que sensatez
El tiempo me envuelve en un capricho de soledad
En una falsa libertad que no puedo entender
Y para que vivir en este afán de hoy
Que gano con ser libre si no sé dónde voy
No quiero más fungir que todo marcha bien
Si no hay tú sin mí y yo sin ti…
- ¿Quién me viera?- dijo riendo – ¡Estoy hablando sola! Bueno eso es lo que me gano por hacer las cosas sin pensar en las consecuencias, sin pensar en que puedo herir más de lo que pienso a los seres que amo, ¿y ahora? Sigo hablado sola, todo por una maldita confusión… una tonta confusión que me llevo a alejarme del hombre que más amo en el mundo. Además sin pensarlo también estoy hiriendo al pobre de Seiya, él no tiene la culpa de mis malas acciones, pero no se puede ser feliz para siempre, debo de hablar con él y decirle que lamentablemente me equivoqué… y que al único que amo es a Darien. - levantándose de la banca –
Ya para que vivir
La vida era un disfraz siguiendo siempre al mundo si a ti te quiero más
Ya para de sufrir
Contéstame anda dime
Si la distancia oprime queda mejor morir
No quiero más fingir que todo marcha bien
Si no hay tú sin mí
Y yo sin ti no sé
Que puedo hacer
Sola otra vez
Sola otra vez
Sola otra vez.
En otro lado del parque…
- Veamos… - decía Olimpia mirando a diferentes chicas que caminaban en el parque – ¡Voilà tu eres la ganadora! – Dijo mientras se acercaba a su víctima – ¡Hola mi querida Ilithya!
La chica que había escogido Olimpia estaba demasiado asustada por lo que tuvo que darle un golpe con lo cual logró que ésta callera desmayada y así Olimpia comenzó a transmitirle de su energía, pero de nueva cuenta no apareció la marca que ella esperaba…
- ¡Carajo! ¡Me volví a equivocar! Buscaré por otro lado…
Mientras tanto Darien iba pasando por donde se encontraba inconsciente la victima de Olimpia, hasta que unos extraños ruidos le hicieron percatarse de que alguien estaba ahí, así que decidió actuar…
- ¡Debo hacer algo! – Dijo mientras se transformaba – ¡Detente!
- ¿Me hablas a mí? – Decía Olimpia quien pretendía retirase – ¡No te metas si no quieres salir herido, maldito gusano! ¡Ataca! – le decía Olimpia al monstruo –
Olimpia vestía toda de dorado, desde su blusa sin tirantes, hasta su pantalón, incluyendo la máscara que al igual que la de la chica que había aparecido en el hospital le tapaba todo el rostro, sólo que Olimpia tenía el pelo corto, un poco más largo en uno de los costados y era rubio.
- ¡Tierra tiembla! – se escucho a lo lejos –
- ¡Sailor Uranus! – Decía Tuxedo Mask al ver que ella había detenido el ataque del monstruo –
- Hola – decía Neptune – Creo que te hace falta un poco de ayuda.
- ¿Más gusanos? – Decía Olimpia con cierto enojo – ¡Ustedes no son oponentes para alguien como yo! – Lanzando un poder – ¡Pero me gustaría ver como este monstruo acaba con ustedes!
- ¡Valla que si es fuerte! – decía Neptune esquivando el ataque de Olimpia –
- ¿Quién eres tú? – Preguntaba Tuxedo Mask –
- Yo soy ¡la magnífica Olimpia!
- Olimpia, ella es de quien habló la chica misteriosa del hospital – se decía a sí mismo Tuxedo Mask –
FLASHBACK
- No me digan que… - dijo Mars incrédula –
- ¿Pero como…? – decía Mercury –
- Entonces… - decía Jupiter –
- Si… - añadió Venus –
- ¡lo mató! – Dijo enojado Tuxedo Mask - ¿Pero como… pudiste? – titubeo al ver a la persona que había matado al monstruo –
- ¿Te preguntas cómo es que lo hice? – dijo sarcásticamente mientras limpiaba la sangre de su espada –
- ¡Pero si era una persona! – le reprochaba Mercury –
- Te equivocas, - mirando la muñeca del monstruo que comenzaba a tomar forma de persona – desde el momento en que Olimpia usó su energía dejo de ser humano…- tirando la muñeca del paciente como un trapo viejo –
- ¿Olimpia? ¿Quién es ella?- preguntó Mars confundida –
- Muy pronto la conocerán… muy pronto… - dijo mientras se alejaba de los guerreros –
FIN FLASHBACK
- Pues de magnifica no tienes nada – decía burlonamente Uranus –
- creo que no debes decir eso y menos de… ¡mí! – Decía Olimpia que en un abrir y cerrar de ojos estaba detrás de Uranus apuntando su cuello con una espada –
- ¡Uranus! – decía con miedo Neptune –
- Creo que en vez de pelear con estos insectos debes buscar lo que se te pidió, ¿no crees? – decía una chica con un atuendo parecido al de Olimpia pero de color negro –
- ¡Calla! Además nadie te pidió tu opinión y esto no es asunto tuyo, así que no te metas – decía Olimpia exasperada – Ella se merece una reprimenda por lo que me dijo, ¡Esto es para que te acuerdes de mí! – Dijo al tiempo que le daba un fuerte golpe a Uranus y la lanzaba lejos – ¿Ya viste porque soy magnifica? – Decía mientras se acercaba a Uranus – así que mide tus palabras la próxima vez – dándole una fuerte patada – ¡Todos ustedes ya me fastidiaron! Y tú, no te vuelvas a meter en mis asuntos, encárgate de ellos monstruo – dicho esto desapareció –
- ¿Estás bien Uranus? – Decía muy preocupada Neptune – Ya ves, debes tener más cuidado con lo que dices.
- ahora no Neptune, ahora no – respondía con dificultad Uranus –
- ¡Chicas cuidado! – Gritó Tuxedo Mask –
- Tranquilos, ya lo tengo – decía Azura deteniendo al monstruo con su espada – ¡Ahora maldito, te llegó tu hora!
- ¿Por qué no llega Sailor Moon? – decía Neptune –
- Es cierto, ¿Por qué demora tanto? – decía Uranus mientras se ponía de pie –
- Hay cosas que ustedes no saben, y es mejor que ella no venga – decía con cierto enfado Tuxedo Mask – ¡Ahora debemos evitar que ella mate al monstruo pues este es un ser humano! – tratando de cambiar el tema –
- Sí – decían Uranus y Neptune –
- ¡No lo mates! – Decía Neptune – ¡Es un ser humano!
- Bien, entonces arréglenselas como puedan – decía Azura mientras se hacía a un lado para que el monstruo se dirigiera a atacar a las sailors y a Tuxedo Mask – Yo no me voy a interponer.
- ¡Debemos esquivarlo! – Decía Tuxedo Mask –
- Tuxedo Mask, ¡estás sangrando! – decía Uranus –
- es verdad – decía mientras miraba su herida –
- ¡Cuidado! – gritó Neptune –
El monstruo había lanzado un ataque directamente hacia Uranus y Tuxedo Mask pero fue desviado por una tiara que cruzó la escena, lo que provocó que Tuxedo Mask sintiera que su corazón se volvía a romper como aquella vez…
- ¿¡Cómo te atreves a interrumpir un lindo día con tú sola presencia! – Decía una chica de coletas rubias – ¡Soy una Sailor Scout que lucha por el amor y la justicia! Yo soy…
- No puede ser… - decía Tuxedo Mask –
Continuara…
Canción: Sola otra vez – Lara Fabián
