Capitulo 15
"Marina"
Había destrozos por doquier, la gente se escandalizaba de aquella malvada chica que atacaban el salón, mientras que una chica que estaba sentada en una mesa que todavía estaba de pie les hacía saber que no solo era Olimpia el enemigo. La chica tenía un traje parecido al de Olimpia y la otra chica, solo cambiaba el color de la armadura en este caso era de color azul, un azul oscuro, sus ojos eran ámbar y su pelo de color negro con algunos rayos del mismo color que la armadura, era de mediana estatura y por lo que se podía observar era joven, más que Olimpia aunque la más notable diferencia era la de su mirada ya que era más tenebrosa y maquiavélica que la de la misma Olimpia, la cual calaba los huesos…
- ¡Basta! – gritaba Serena, la cual no estaba convertida en una sailor –
- ¡No puedo creer que estas pocas cosas te den pelea!…Olimpia… Olimpia, me decepcionas demasiado… – decía burlonamente la chica –
- ¡Calla Marina! Solo dices patrañas por el hecho de que a ti no te encomendaron esta misión…
- Eso crees… ¡Já! Sabes a la perfección que si fallas esta noche alguien te suplirá… ¿y me imagino que sabes de quien hablo? – decía con una sonrisa irónica –
- No des sorpresas Marina… - decía la chica de armadura negra que aparecía en escena al lado de Marina – Deja que haga su trabajo.
- No… ¡ella no puede suplirme! – Gritaba coléricamente Olimpia al ver que Azura hacia acto de presencia – Ahora verán todos ustedes…¡deja que Marina se encargue de todo, te quiero inmediatamente de vuelta! – Decía una voz en su mente – Está bien… ¡pero les prometo que acabaré con todos ustedes de una vez por todas! – una vez que dijo esto desapareció –
- Bien… perdón por este espectáculo tan bochornoso… descuiden, no todas somos como ella, - decía mientras se levantaba de la silla – me imagino que ya escucharon mi nombre, pero si no es así me presento: yo soy Marina, la menor de los ángeles caídos, y bueno, yo seré la que les de muerte a todos ustedes… - decía mientras sonreía ya que su máscara solo le cubría medio rostro dejando al descubierto su boca y mejillas – ¡Y esta es mi carta de presentación! ¡Sombras de metal ataquen! – dijo mientras estiraba sus manos –
- ¡Debemos actuar rápido! – gritaba Mars –
- ¡Si! – decían todas al mismo tiempo –
- ¡Rapsodia Acuática de Mercurio!
- No lo puedo creer… - dijo Marina después de esquivar el ataque de Mercury – ¿piensa que ese tonto ataque me haría tan siquiera un pequeño rasguño? ¡Por favor! Encárguense de ellas mis queridas sombras… mmm veamos, todos se han ido… entonces ¿a quién puedo tomar como víctima? ¡Ahí estas! – Decía mientras desaparecía y aparecía frente a Serena – Hola… espero que tú seas la maldita de Ilithya – mientras decía esto tomaba fuertemente de las muñecas a Serena, lo cual hizo que Seiya, quien permanecía oculto a la vista de todos, decidiera actuar –
- ¡No le hagas daño! – gritaba totalmente desesperado –
- ¿Qué no le haga qué? – Dijo Marina mientras soltaba un enorme rayo que cubría a Serena – ¡Ups! Creo que ya lo hice… en verdad lo siento… - decía irónicamente –
Todo había sucedido tan rápido que nadie se pudo meter entre Marina y Serena, un haz de luz iluminó todo el salón, lo cual hizo que se cegaran por unos segundos, teniendo como primera vista a Marina mirando atónitamente la marca que se había mercado en la muñeca de Serena…
- ¿Eres descendiente de la familia de la Luna cierto? – Decía sorprendida – Tu marca es digna de toda una guerrera, lástima que no estemos buscando reclutas, pues tú serías una buena pieza en nuestro grupo… pero no es así… - decía mientras formaba una esfera de energía color azul – Lo siento… ¡Auch! – Dijo mientras tomaba su mano en señal de dolor – ¿Quién osa de rebelarse contra mí?
- Eres… tú… Tuxedo Mask… - una vez que Serena dijo esto calló desvanecida en el suelo –
- ¡Bombón! – Gritó Seiya al tiempo que corría para levantarle –
- ¿Tuxedo Mask?... seas quien seas no debiste haber hecho esto… - decía mientras volvía a concentrar una esfera de energía en su mano – lo lamentarás…
- oigan estas sombras son demasiado fuertes… - decía Venus con dificultad –
- ¡Príncipe! – grito Neptune –
- ¡Debemos protegerlo! – decía Uranus mientras acababa con las sombras –
De nueva cuenta Marina desaparecía la esfera que había concentrado, pero no era por el ataque de alguien más que intervenía, sino por la simple orden de la chica que le acompañaba…
- Déjalos en paz Marina, no debemos gastar energía en estos insectos, será mejor que te vayas, yo me encargo de todo… después hablaremos.
- Está bien Azura…. Agradezcan que no acabe con su mísera vida… - decía mientras veía a Azura, la cual solo estaba parada frente a ella observando toda la escena –
- Descuida, pronto los volverás a enfrentar…
- Yo mejor me largo…. – una vez que dijo esto Marina desapareció –
- ¿Están todas bien? – Preguntaba Tuxedo Mask –
- Sí – respondían las sailors –
- ¡Será mejor que tengan cuidado, pronto comenzará la verdadera batalla! ¡Sombras desaparezcan! - les decía Azura– Debo salir de aquí… - acto seguido desapareció –
- Será mejor retirarnos – decía Mars indiferente ante la situación de Serena – Tenemos demasiadas cosas que planear con respeto a estos nuevos enemigos.
- ¿y no vamos a ayudar? – preguntaba Mercury –
- ¿piensas que lo merecen? – decía Uranus –
- No hace falta… ¡lárguense! – decía un Seiya muy furioso –
Horas después en el depto. De Seiya…
Serena despertaba después de varias horas de estar inconsciente, sus energías estaban bajas y debían descansar, se encontraba recostada en su cama mirando fijamente un florero de rosas rojas…
- ¿Cómo te encuentras amor? – Decía Seiya sentándose en la esquina de la cama – ¿Ya te sientes mejor?
- Solo estoy agotada… solo es eso… ¿sabes? – Decía mientras miraba el florero –Eh pensado muchas cosas y me acorde de algo que pasó hace mucho, algo que sucedió antes de que yo… - hizo una pausa – de que ocurriera todo lo que ha pasado…
- ¿y que es de lo que te acordaste?
FLASHBACK
Sailor Tin Nianko había escapado, Serena solo podía contemplar aquella rosa que estaba incrustada en el piso, sentía que no podía mas con lo que guardaba dentro; por otro lado estaba Seiya, el cual miraba a Serena como si no comprendiera que pasaba con ella, y a la vez algo dentro de él le decía que Serena estaba mal…
- A decir verdad, yo no soy una persona entusiasta como todos, ¿no crees? – Decía Serena al tiempo que apretaba sus puños –
- ¿Qué? – preguntaba Seiya confundido –
- Bueno… aunque me proponga el día de hoy hacer la tarea llegando a casa, siempre como dulces, me da un poco de sueño y al fin de cuentas me quedo dormida sin importarme lo demás; también me propuse esforzarme sin ayuda de nadie – decía mientras comenzaban a llorar – ¡pero recordé a Darien al ver esa rosa roja!
- Bombón… - le decía Seiya confundido por lo que ella estaba diciendo –
- Pensé que no habría ningún problema si él no me escribía o me llamaba porque se dedicaría a estudiar… creí que mi obligación era vivir sola un tiempo… ¡pero… pero… no puedo vivir sola… no puedo!
- Bombón…. – ahora Seiya comprendía la razón de ese amargo llanto –
- ¡Te extraño, te extraño Darien! – Gritaba Serena en un amargo llanto y al tiempo que caía de rodillas al suelo –
- ¿Y no puedo reemplazarlo?... Déjame reemplazarlo… - decía Seiya mientras se hincaba y tomaba los hombros de Serena –
FIN FLASBACK
- Me acordé de aquellas vez que me preguntaste si podías reemplazar a Darien… Seiya no sabía que decir ni que contestar ya que eso había pasado mucho tiempo atrás, antes de que sucediese todo lo que había pasado…
- Bueno… eh… yo sí, sí recuerdo pero, ¿Por qué lo preguntas?
- No puedes… - decía Serena girando su mirada hacia donde él estaba – Me preguntaste que si podías reemplazarlo y la respuesta, aquella que no contesté… es no… - Serena decía completamente segura de todas y cada uno de las palabras que había dicho –
- ¡Como te atreves a decir eso Serena! – Seiya respondía abruptamente –
- Como escuchas… no puedes ni podrás, alguna vez pensé que de verdad me había enamorado de ti, que de verdad te amaba – sus lagrimas comenzaron a salir – pero ahora… volví a ver a Darien y… y me di cuenta de que no soy feliz sin él…
- ¿Éstas loca? ¿Por qué después de todo lo que pasó se te ocurre decir esto? Después de que renuncié a todo lo que tenía, mi familia, las chicas, mi carrera con los chicos… ¿vienes y dices que todo fue una maldita mentira? ¡Diablos Serena! ¡Yo te creí todas y cada una de esas malditas palabras de amor que me decías!
Mentira, tu vida siempre fue una mentira
Una piadosa pero cruel mentira
Esas palabras bellas que se dicen
Nos dejan en el fondo cicatrices…
De pronto, mi vida se lleno de tu existencia
Mi suerte se cambio con tu presencia
Y descubrí que el mundo era bello
Volé por los caminos del ensueño…
- Perdóname, pero créeme que por un tiempo me sentí a gusto contigo, el estar a tu lado me hacía sentir feliz, pero después de todo te volviste posesivo, solo querías saber todo de mi, a donde salía, que era lo que hacía, ¡te habías vuelto mi maldita sombra! Y eso me hartó…
- Sé que soy posesivo, ¡pero solo lo hacía porque te amo! – Le decía al tiempo que la tomaba por los hombros y contenía el llanto – ¿Me escuchaste? Te amo, y ese maldito miedo de perderte me hacia actuar de esa forma…
- Es por eso que no quiero lastimarte más… es por eso que quiero decirte que me dejes ser libre…
- ¿para qué? ¿Para que vayas y busques de nueva cuenta a Darien? ¿Acaso no te diste cuenta de que el ya es feliz? ¿Y sin ti? ¿Qué tu maldita traición le dolió tanto que decidió buscar una mujer que de verdad le amara? ¿Es que eres tan tonta para darte cuenta de que él jamás volverá a verte como antes?
- ¡Basta! – Gritaba mientras le daba una bofetada – ¡Él me sigue amando!
- De verdad que ni tú misma crees que eso sea verdad… Espero que lo logres… - finalizo mientras se daba la vuelta y salía de la habitación –
Me marcho mordiéndome de rabia y de tristeza
Me guardo mis afanes de grandeza
Jugué a ganar y solo eh conseguido
Un puesto en el reparto del olvido
Y fui creyendo en ti sin sospechar
Que solo estaba frente a una profesional de la mentira
Tu vida siempre ha sido una mentira
Una vulgar y estúpida mentira
Jugué a ganar y solo eh conseguido ser un juguete mas…
Mentira, tu vida siempre ha sido una mentira
Una vulgar y estúpida mentira
Jugué a ganar y solo eh conseguido
Ser un juguete más de tus mentiras…
Ahora todo el mundo se Seiya se venía abajo, todo en lo que había creído, todo lo que había amado solo fue una vana ilusión de algo que jamás fue, ahora las palabras de Taiki tomaban sentido, unas que decían "¡Anda vete y espero que no estés cometiendo un error y que al final de todo esto él se quede sin nada, el que se quede con las manos vacías, el perdedor, seas tú!"… todo lo que le había dicho se volvía realidad, ahora aquellas palabras… qué razón tenía, si tan solo hubiera hecho caso a esas palabras… no estaría solo sin persona alguna que le ayudara a seguir, sin la única persona a quien había amado, aquella que le mintió por el simple hecho de estar en la misma situación de él, en la situación de haber perdido todo por una mala decisión…
En las calles de Tokio…
- en verdad lamento que todo se haya estropeado…
- descuida, yo no debí salir de esa manera, pero creo que debemos dejar claro esto… verás, a pesar de que no puedo darte explicaciones por las que no quiero hacer esto, solo puedo decirte que yo…
- no digas nada mas – le decía Darien mientras ponía su dedo índice en los labios de Dama. – entiendo que no puedo forzarte a que sientas algo por mi y en verdad te comprendo, es más, si no me quieres volver a ver, así será, descuida, estaré bien… fue un placer conocerte. – acto seguido Darien se dio la media vuelta y después comenzó a alejarse –
- ¡espera Darien! No me dejaste terminar…
- para que quieres que me quede a escucharte decir que no sientes absolutamente nada por mí, eso no tiene caso…
- es que no es eso lo que iba a decir… como ya había dicho, solo puedo decirte que yo… muy a pesar de que traté y traté de luchar contra este sentimiento, creo que me eh enamorado de ti…
A pesar de que eso era lo que sentía, Azura no podía dar crédito a lo que había dicho, esas palabras le hacían sentirse rara, pero ya todo estaba dicho, mientras que Darien solo veía que Dama cambiaba totalmente en cuanto hablaba de amor, esas dulces palabras que ahora le traían una felicidad perdida y eran el nuevo comienzo de algo totalmente distinto a lo vivido con Serena, algo en verdad totalmente distinto; donde hasta ese momento dos personas eran beneficiadas: Darien por encontrar un nuevo amor e Ilithya, la más beneficiada ya que ahora Azura cambiaria y con ella muchos de los planes que Agatha tenia se vendrían abajo…
Continuará…
Canciones:
Mentira – Manuel Mijares.
