Capitulo 16
"La historia comienza hoy"
En algún lugar…
- ¿Qué demonios te sucede? – Preguntaba Marina al ver que Agatha estaba demasiado molesta y no sabía el motivo –
- ¿quieres saberlo? ¿De verdad quieres? Pues bien… ¡estoy completamente desesperada porque la inepta de Olimpia no puede encontrar a la estúpida de Ilithya y ese cristal!
- Creo que en eso tienes demasiada razón, por eso debes darle prioridad a Azura, ella se encargará de todo y veras que Ilithya aparecerá más rápido de lo que tú crees…
- No… Azura no debe inmiscuirse en todo esto…
- ¿Y cuál es el motivo? – Preguntaba Azura, la cual entraba al enorme salón – Vamos, dime, ¿cuál es el motivo por el que yo no puedo buscar a Ilithya y a ese cristal? ¿Acaso desconfías de mí?
- No es eso… solo que…
- ¡entonces dile el motivo por el que no quieres que ella busque el Loto! – decía Marina –
- ¡tu calla Marina! Lo único que les diré es que tengo algo más grande para ti Azura…
- ¡Eso es una enorme mentira Agatha! Sabes a la perfección que lo que dices no es el verdadero motivo por el que no me das prioridad… ¡gracias a mi es cómo pudiste obtener ese maldito cristal! ¡¿Acaso eso no vale?
- esto no tiene razón para discutirse… será mejor que no sigas o…
- ¿o qué? ¿Qué es lo que me harás? ¡Si tu no confías en mi, será mejor que de una vez por todas deje que tú te encargues de buscar el Loto y a Ilithya por tu cuenta! ¡Yo deserto de la legión! Y ahora busca a alguien más para que haga el maldito trabajo sucio por ti… - decía mientras se daba la media vuelta para después irse –
- Azura… -susurraba Marina – ¡te has dado cuenta de lo que has hecho! ¡Has perdido a tu mejor elemento!
- Descuida, eh subestimado a Azura… ¡Olimpia!
- Si Agatha – decía Olimpia, que aparecía en medio del salón – ¿Qué deseas?
- Te daré una segunda oportunidad…. – decía Agatha plácidamente al idear un nuevo plan –
En la calle…
Azura sabia a la perfección que Agatha mandaría por ella, sabía también que esta no descansaría hasta verle acabada, pero eso no era lo que ahora importaba, lo primordial para ella en ese momento era una sola persona, esa persona era Darien, aquel hombre que sin querer se topó por casualidad en la calle, aquel que por eventualidades del destino salió de la nada y que le causó ese enorme sentimiento que ahora le hacía sentirse completamente distinta a la Azura que en realidad era…
- hola Dama – le decía una voz al oído – me alegra verte…
- Hola Darien… - decía temerosamente Azura – No esperaba verte.
- Mmm yo al contrario… ¿sabes algo? necesito hablar contigo… acompáñame… - decía mientras la tomaba de la mano y la conducía a un pequeño café de la cuidad –
En el crown…
- ¿Y bien?
- Antes que nada quiero decirte que te quiero mucho, que gracias a ti eh podido salir delante de un doloroso recuerdo…y es por eso que quiero que sepas el motivo por el que estás aquí…
- ¿Qué ocurre? - decía Dama un poco confundida –
- Esto pasó hace tiempo… yo tenía una novia, la amaba demasiado, a pesar de que pasamos miles de obstáculos pudimos ser felices tanto que nos íbamos a casar, todo estaba listo para la boda… - se detenía al sentir como se formaba un nudo en su garganta con el simple hecho de recordar aquel trago amargo–
- No te preocupes… si no quieres seguir, lo entiendo… yo no debo escuchar nada de esto, además si te es doloroso, no tiene caso que lo revivas…
- no, debo decírtelo, esto es demasiado importante para mi… - decía Darien mientras tomaba la mano de Dama – ¿Sabes? creo que lo debes saber para que no haya secretos y mucho menos mentiras entre tú y yo… éramos tan felices, y no solo nosotros, también lo eran las chicas, aquellas que conociste en la cena, ellas fueron sus amigas y las mías… desafortunadamente el destino nos tenía algo guardado, algo que cambio nuestras vidas rotundamente… el día de nuestra boda ella…
De pronto algo lo hizo interrumpir la historia… la silueta de Serena se podía ver a lo lejos, ésta se acercaba y por azares del destino justamente entraba en el crown, lo cual hizo que Darien fallara a la primera promesa que había hecho…
- De verdad, si no quieres recordarlo, no lo hagas, no tiene caso sufrir, además, creo que debes saber algo sobre mí que tal vez cambie el panorama que tienes respecto a mi persona…
- Lo siento… pero es necesario que sepas esto - respondía Darien asustado y regresando la vista hacia Dama – Bien… Ella… ella… murió, justo el día de nuestra boda algo le sucedió y murió en mis brazos… desde entonces me juré a mi mismo el no volver a creer en el amor… y apareciste tú – decía sonriendo – con tu mal carácter y prepotencia, el que cambiaste por la dulzura y amabilidad que desde entonces tienes… es por eso que te pido que me dejes formar parte de tu vida, compartir este sentimiento que tengo por ti para hacerte feliz…
- Sé que esto está mal… ¡pero al diablo todo! Darien, se que tal vez no sabes demasiado de mi, todo a su debido tiempo, a pesar de que todo lo que va a pasar desde hoy jamás lo imagine solo puedo decirte una sola cosa…Te juro que mientras esté a tu lado jamás volverás a sufrir, nunca volverás a ser desdichado… porque ahora ambos nos haremos felices mutuamente – decía mientras se acercaba y le daba un beso en los labios a Darien dejando atrás todo lo que le detenía para ser por una vez en toda su vida una persona feliz – Y quiero que sepas que odio que me llames Dama, mi nombre es Azura…
- ¿De verdad ese es tu nombre? ¿Entonces porque Ilithya te llamo así?
- porque está loca… eso era lo que me faltaba decirte – decía mientras reía – Pero… ¿Qué te parece si celebramos?
- ¿y se puede saber cómo?
- con una cena… una cena en mi departamento… ¿Qué dices, aceptas?
- ¡por supuesto!
A pesar de que llevaba tiempo en el café, Serena no se había percatado de que Darien y esa chica estaban ahí, al frente del café, mientras que ella estaba sentada en un lugar escondido del mismo, entonces todos aquellos recuerdos que había vivido al lado de Darien se le venían a la mente, el más fuerte era el de aquel día en que Darien le propuso ser su esposa…
FLASHBACK
Definitivamente Serena estaba muy nerviosa, la noche era perfecta, la luz de la luna brillaba tanto que pareciese que estuviera tan o más emocionada que la propia Serena, no sabía qué era lo que ocurría, lo único que tenia era una nota que le decía que debía estar en el crown a las ocho en punto, ¿el motivo? Era desconocido, pero ya no le quedaba otra, pues Darien le había dicho que estaría ocupado hasta tarde y no podría verle ese día, las chicas ni una llamada ni nada, así que para entretenerse un poco decidió acudir, para su sorpresa el crown se encontraba cerrado ¡a las ocho de la noche!, pensaba Serena, ya que Andrew nunca lo cerraba temprano, tal vez había ocurrido algo, así que decidió acercarse a la puerta que se encontraba cerrada, de pronto como por arte de magia la puerta se abrió y detrás de esta una chica alta de pelo castaño le hacia un gesto dándole a entender que pasara, por más que quería saber de qué se trataba todo era confuso pues hasta la chica que le había atendido en la puerta tenía en rostro cubierto con una máscara; ahora si era totalmente raro lo que ahí sucedía, entonces otra chica ahora menos alta que la primera y de pelo rubio le daba un pequeño sobre el cual daba comienzo a una enorme sorpresa…
- A ver qué es lo que dice… - dijo mientras abría el sobre y leía el mansaje – "Hoy será una noche especial…" ¿Qué es esto? – Se preguntaba mas confundida que antes –
De pronto comenzó a sonar una melodía que tenía como acompañamiento el piano, y de la nada se encendieron varias velas que hacían que se iluminara rápidamente el crown, y ahí estaba, era un sujeto alto, con un antifaz y vestido de smoking… Serena solo le brindó una sonrisa y se acercó a él…
- ¿Me podrías decir que significa esto? – Decía Serena esbozando una enorme sonrisa al saber quién era el hombre que estaba parado frente a ella –
- Esta noche es de nosotros dos… solo de nosotros, y esto es para ti… y por ti - decía Darien mientras se quitaba el antifaz y tomaba a Serena para comenzar a bailar –
Tengo la cabeza en la luna
Tengo lo que siempre soñé
Tengo una inmensa fortuna desde que te encontré
Tengo mi futuro en las manos
Tengo el corazón a tus pies
Tengo lo que tanto esperaba desde que te encontré…
- ¡Esto es mágico Darien! – decía Serena totalmente emocionada –
- Esto Serena… es solo una pequeña porción de una enorme sorpresa que te tengo preparada… dime, ¿te gustan las sorpresas?, porque a mí sí me gustan… - dijo a la vez que sonreía como si tuviera un enorme secreto guardado –
- Si vienen de ti… siempre Darien, siempre… - le decía mientras recargaba su cabeza en el pecho de Darien – porque tú siempre me sorprendes… no importa cuán pequeña sea la sorpresa…
- Te amo Serena… jamás lo dudes… - decía mientras se detenía y sacaba de su saco una cajita, acto seguido se arrodilló ante Serena y dijo lo que ella esperaba tan anheladamente que dijera – ¿Se casaría conmigo señorita Tsukino? ¿Se casaría con este hombre que le ama con todo su ser? ¿Con este hombre que daría la vida entera por hacerla feliz? ¿Se casaría con un humilde príncipe que le adora a pesar del tiempo, a pesar de todo lo que ha pasado junto a él? ¿A pesar de trascender un inmenso amor por usted a través de los cielos? ¿Aquel que le ofrece su amor eterno por todos los siglos y siglos que esté a su lado? ¿Por la eternidad hasta el final de los tiempos? ¿Hasta su último suspiro?
Viviremos enamorados
Una eterna luna de miel
Somos la pareja prefecta
Mañana seremos tres…
Yo nací para ti por eso es que hoy te vine a pedir
Cásate conmigo amor
Caminemos de la mano
Cásate conmigo hoy
Quiero estar siempre a tu lado…
- No… - respondía Serena con su rostro serio –
- ¿No? - decía Darien asustado por la respuesta –
- No puedo decirte que no… seria una desquiciada si me negara a tan bella propuesta -decía riendo– ¡Claro que acepto! –Decía mientras se arrodillaba para abrazar a Darien– ¡Me has hecho la chica más feliz de todo el universo entero! ¡Acepto! ¡Acepto! ¡Acepto!
Eres el amor de mi vida
Eres el amor de mi vida
Cásate conmigo…
Todas las chicas estaban muy emocionadas al grado de que comenzaron a gritar, mientras tanto Serena y Darien se fundían en un hermoso beso, uno que daba pauta a la felicidad que siempre anhelaron, a el destino que les esperaba juntos, Tokio de Cristal, sus amigas, su hija… todo lo que serian les hacía sentirse llenos de gozo por al fin ser lo que siempre quisieron ser y tener: la felicidad y amor de estar con la persona que mas amas en todo el mundo…
FIN FLASHBACK
- Eso ya pasó…- se lamentaba Serena en silencio al tiempo que se quitaba una lagrima furtiva de su rostro – Si tan solo no hubiera malinterpretado mis sentimientos… ahora seria yo la que ocupase el lugar de ella… pero no me daré por vencida, él debe de sentir todavía algo por mí, lo sé…
El rato era ameno, Darien estaba feliz al lado de Azura y viceversa, pero los estruendos de unas explosiones los hicieron romper con el momento…
- ¡Es verdad! – Interrumpía Darien para poder ir a donde las explosiones – ¡Olvidé por completo que tenía un asunto en el hospital! Siento el dejarte, pero…
- Descuida, anda ve… – dijo comprensivamente Azura – Nos veremos después…
- debo echar un vistazo… - pensó Serena mientras salía antes que Darien –
En el lago…
Había destrozos por todos lados, mucha gente estaba tirada en el piso a causa de los despiadados ataques de Marina, una Marina que estaba totalmente molesta y fuera de sí, la cual solo esperaba que Azura apareciera…
- ¡Tienes que aparecer Azura! – Gritaba coléricamente Marina – ¡tienes que aparecer! ¡No puedo permitir que hagas lo que te dé la gana!
- ¡Detente! – Le ordenaba Eternal Moon – No sigas causando destrozos…
- Será mejor que no te metas en lo que no es de tu incumbencia…. ¡Hoy no me siento de ánimos para pelear con una escoria como tú!
- ¡Oye! – decía indignada Eternal Moon por lo que había dicho Marina – Si eso quieres… entonces ¡A pelear! – decía mientras corría a donde se encontraba Marina –
- ¿Piensas que tú sola podrás contra mí? – Decía Marina que ya estaba frente a Serena y la tomaba por el cuello – Descuida, pronto dejaras de existir… el dolor no es nada comparado con el que te haría Agatha o Azura, pero yo soy un poco mas piadosa…
- Suel…ta…me – insistía Eternal Moon con dificultad pues el aire le comenzaba a faltar – Te…lo…su…pli…co…
- ¡Suéltala! – Gritaba Tuxedo Mask al ver que estaba asfixiando a Serena – ¿acaso no escuchaste? Bien… así lo has decidido… - decía al tiempo que sacaba una rosa y la arrojaba hacia Marina –
- ¡Idiota! – Marina le reprochaba por el ataque mientras soltaba a Serena quien caía inconsciente – ¡Me has lastimado, inepto! ¡Ahora si me han hecho enojar! – Hablaba en voz demasiado alta al tiempo en que concentraba una enorme esfera de energía en sus manos y acto seguido la arrojaba hacia donde estaba Darien – ¡Ustedes no debieron entrometerse en esto! ¡Pagaran el haberse entrometido!
Todo pasó tan rápido… Serena caía totalmente desmayada en el suelo, y Darien solo pudo ver una enorme haz de luz acercarse hacia él, después todo se volvió negro; había caído inconsciente por el ataque fulminante de Marina… ahora solo era cosa de recibir su golpe final, pero de nueva cuenta, la chica de la armadura negra surgía para detenerla; esa chica era Azura….
- ¿Qué es lo que haces? – preguntaba molesta Azura –
- ¡Desquitando mi odio por ti! ¿Crees que por el simple hecho de ser quien eres puedes hacer lo que se te venga en gana? –Reprochaba Marina–
- No entiendo nada de lo que haces, además, yo ya no pertenezco a la legión…
- Ahora ya no me importa si perteneces o no… - respondía mientras le veía con gran odio en sus ojos –
- Puede que tengas razón pero te desconozco, algo te está pasado, ¿o me equivoco?
- Eso no es un fundamento válido para mí… - decía Marina mientras caía de rodillas – en verdad lo siento Azura, yo… yo no pude hacer nada… ellas… ellas…
- No insistas Marina… no cabe duda de que ella no entiende cual es su lugar entre nosotras, ¿o acaso creías que de verdad eres la mejor?… - interrumpía Olimpia – Pero les soy sincera, me alegra el verlas pelear… es música para mis oídos…
- ¡Todo lo que dices es porque jamás podrás igualarme! – Refutaba Azura – Espero con ansias el día en que nos enfrentemos a ver quién de las dos queda de pie…
- ¿Por qué crees que estoy aquí? –Olimpia le miraba con frivolidad y ansia–
- ¿Qué quieres decir? ¡De seguro Agatha te mandó!... ¡utilizaste a Marina para traerme! ¡La controlaste! ¿Cierto?... Marina aléjate… - le decía Azura – Pero está bien, si eso quieres, eso te daré, al final de cuentas siempre eh deseado matarte… - decía Azura con mucho desdén –
- En eso tienes razón mi estimada Azura, yo deseo lo mismo que tu – contestaba Olimpia mientras sacaba su espada –
- ¿Vas a estar bien? – preguntaba Marina con cierto miedo –
- Descuida… solo una de nosotras quedará de pie, y esa seré yo… - respondía Azura desenvainando las dos espadas que lleva en su espalda –
Por primera vez, después de mucho tiempo se podía ver una real demostración de habilidad, destreza y fuerza, ambas daban todo de sí mismas con un solo objetivo: matar a la otra, Olimpia sabía que no sería fácil pues Azura era una dura contrincante, pero Azura tenía todas las de ganar; así ambas atacaban y respondían con la misma intensidad…
- ¿Cansada? – decía Olimpia respirando hondo –
- No más que tú – respondía Azura – Ahora el golpe final – decía mientras se abalanzaba con su espada en contra de Olimpia –
- Si puedes – respondía Olimpia y deteniendo el fuerte golpe – Mi turno – ahora era ella quien atacaba a Azura, logrando herirla en un costado – ¿Sabes algo? Tú y yo tenemos muchas cosas en común – decía mientras se acercaba a Azura, que estaba tendida en el suelo por el último ataque – somos intrépidas y muy poderosas – ahora le daba una fuerte patada en el abdomen – Además de que no le tememos a nada… absolutamente nada…
- Lo… único… que… tenemos… en… común… es… - respondía Azura con gran dificultad al tiempo que intentaba ponerse de pie – que ambas moriremos, en especial tú…
- ¿Ah sí? ¿Y como se supone que sucederá eso? – preguntaba irónicamente Olimpia –
- ¡Con mi espada atravesando tu cuello!
Todo había ocurrido tan rápido que lo único que se podía observar era una máscara dorada partida a la mitad que reposaba en el piso…
- Desafiante hasta el final Azura… - Olimpia decía mientras se limpiaba la sangre de su rostro – ¡Tonta! ¡Acaba de una vez con mi miserable vida! – le imploraba Olimpia a Azura al ver que era su fin –
- Esto es por lo que has hecho… - pateando fuertemente a Olimpia – por las cosas que pudiste haber hecho… y por la única cosa que te resta por hacer… - le decía abalanzando su espada hacia Olimpia y atravesando esta en su pecho – ¡Que es morir!
- Eso es Azura… has acabado conmigo… te felicito… - decía con dificultad Olimpia – Pero no olvides que tu eres tanto o más infeliz que yo… - una vez que dijo esto murió y después desapareció –
- Por fin… todo ha terminado y me alegra… - decía Azura mientras caía de rodillas en el suelo –
Tuxedo Mask comenzaba a despertar al igual que Eternal Moon, ambos estaban completamente desorientados por los ataques recibidos de Olimpia, mientras que Azura era asistida por Marina, la cual estaba asustada por el hecho de que su hermana estaba gravemente herida y caía desvanecida…
- ¿Qué es lo que sucedió? – Preguntaba Tuxedo Mask a Marina –
- Espera… no deberías ayudarles… ¡son el enemigo!… - reprochaba Eternal Moon –
- Descuida… ¿A dónde te llevo?
- a mi departamento… -susurraba Azura – llévame a mi departamento…
- está bien… - acto seguido desaparecieron –
Horas después, en del depto. De Azura…
- tus heridas no dejan de sangrar… esto se ve demasiado mal Azura…
- ¿De verdad? Eso quiere decir que la energía se nos está agotando, ahora es cuando debemos tener más cuidado, Agatha usará todas sus artimañas para destruirme… destruirte a ti…
- Calla, ahora lo primordial es que debemos sanar tus heridas…
Fuera de ahí…
- no cabe duda de que Azura tiene gustos demasiados ostentosos… - decía Ilithya mientras observaba el enorme edificio – pero en fin, espero que se encuentre…
- ¿Ilithya?, pero ¿Qué haces aquí?
- ¡Hola Darien! Vaya, vaya, veo que hay progresos con Dama, ¿no?
- Pues digamos que si, además creo que Azura ya cedió… -
- ¿Dijiste Azura?
- Si, eso dije, es que ella me dijo que su nombre no era Dama, si no que en realidad era Azura, ¿Por qué, ocurre algo?
- No, no… no te preocupes, ¿que te parece si mejor vamos a verla?
- Me parece muy bien…
De vuelta al departamento…
- ¡Ya no se qué hacer! Esto no deja de sangrar… - decía Marina muy preocupada – Debemos hacer algo y pronto… ¿esperas visitas Azura? – Decía al escuchar el timbre – Debo ver quien es…
- ¡Hola!
- ¿Tu maldita? – Decía Marina mientras tomaba por el cuello a Ilithya – jamás pensé decir esto, pero ahora no importa: ¡¿te das cuenta de todos los líos que has cometido? ¿Acaso eres tan tonta como para haberte robado el loto? ¡Lo peor es que ahora Azura está a punto de morir y por tu culpa!
- ¡Suéltala! – Decía Darien mientras separaba a Marina de Ilithya – ¿Qué es lo que has dicho? ¿Qué le ocurre a Azura?
- ¿y tu quien eres? ¿Saben qué? ¡Lárguense! Debo encontrar ayuda, ¡Azura se está muriendo y yo perdiendo el maldito tiempo con ustedes! Pero una cosa si te digo Ilithya, cuídate, porque ahora la que te busca es la mismísima Agatha, y creo que sabes a la perfección como es ella y más cuando no salen las cosas como ella quiere…
- Debo verla… - intervenía Darien mientras corría hacia la habitación principal –
- ¿Quién esta ahí? – Decía con dificultad Azura – ¿Eres tu marina?
Darien no podía dar crédito a lo que sus ojos veían, frente a él se encontraba la misma chica que sanó sus heridas en una ocasión, la misma que aparecía en todas las batallas anteriores, una chica de la cual no sabía absolutamente nada y a la vez sabia todo de ella; todo se volvía confuso con cada paso que daba, con cada latir de su corazón el cual se estremecía por el incertidumbre de poder disipar la duda con respecto a esa chica, a la cual llamaban Azura, pero, ¿y si ella no era la Azura que el conocía? ¿Que es lo que debía hacer? O en caso contrario, ¿Qué haría si era la Azura que el conocía? Sin dudarlo un instante mas, se acerco lo más que su temor le dejo para después retirarle la máscara que finiquitaba con la incógnita sobre aquella chica que yacía en esa cama…
- No puedo creerlo…
Continuará….
Canción:
Cásate conmigo – Reyli
