Eto…ano…ARIGATOGOIMASU! Yo pensé que mi primer review lo tendría recién en unas cuatro semanas pero vi qe solo a paso un dia y ya tenia 13 reviews! Bueno, sobre la pregunta qe me hicieron de qe si es ichiruki o ichisen pues…es un secreto. Pero para los qe ya lo averiguaron xfavor no se lo digan a nadie…

Bueno, les dejo el segundo capítulo, pero les advierto qe este (creo yo) si me salió mal.

Disclaimer: Bleach y sus personajes no son mio, sino d TITE KUBO-SENSEI…

CUANDO SENNA REGRESA

II. Memorias perdidas

Después de todo el alboroto causado por la nueva estudiante (o más bien por Ichigo), la sensei al fin pudo calmar a la clase.

-Tsk, malditos críos, ¿así reciben a su nueva compañera?. Bueno, Saruyaki-san, te sentaras en…- la profesora se paralizo al ver que aun había un cuerpo tirado en el piso –Ku…¡Kurosaki-san!, ¡¿quien te ha hecho eso?-

-Él se lo busco- dijo Tatsuki en susurro.

-Shhhh, Tatsuki-san, alguien te podría oír- le susurro Orihime al oído. Pero pronto se dio cuenta de que nadie la delataría ya que los chicos de la clase le lanzaban miradas de ¨Te lo mereces¨ al pelinaranja.

Mierda, hoy vendrá el director a la clase así que no puedo dejarlo en ese estado pensó la sensei –Kuchiki-san, encárgate de llevar ¨esa cosa¨ a la enfermería- dijo la sensei, mientras todos la miraban con una gota en la cabeza por hablar del pelinaranja como un objeto. La shinigami, volviendo de su transe psicológico, se dio cuenta de las palabras de la profesora.

-P-pero…- dijo la pelinegra tratando de evitar estar a solas con Ichigo.

-¿Ocurre algo Kuchiki-san?- dijo la sensei.

-No, solo que…me siento algo indispuesta…- dijo la pelinegra.

-Bueno ,en ese caso…¡Oh ,ya lo tengo! Saruyaki-san, ¿podrías ayudar a Kurosaki-san a llegar a la enfermería? Es para que vayas conociendo a la clase. Kurosaki-san sabe donde es así que tú solo encárgate de ayudarlo. Además…- y cambiando su voz a un tono macabro -…parece que ustedes dos ya se conocen muy bien…-

-¡N-no es lo que piensa…!- dijo la nueva estudiante algo alterada y sonrojada al mismo tiempo que agitaba sus brazos de arriba a abajo.

Al escuchar lo último que dijo la profesora, la mayoría de los hombres se volvieron hacia Kurosaki con miradas de odio, pero a la shinigami le afectaron más esas palabras y, casi por inercia, se levanto de su silla de un salto y gritó:

-¡YO LO HARÉ!- mientras que tomaba el cuello de la camisa de Ichigo y corría rápidamente hacia la enfermería.

El joven shinigami, antes de salir siendo arrastrado por Rukia, llegó a divisar el rostro de la nueva estudiante y, por alguna razón, se le hizo familiar. Pero este volvió a la realidad al sentir que había parado de ser arrastrado por la joven shinigami apenas llegaron al pasillo.

-¿Rukia?-

-Ichigo- dijo la shinigami con voz fría y dándole la espalda al muchacho -Sabes dónde queda la enfermería ¿verdad?-

-Eh...si, supongo- dijo algo desconcertado.

-Bien- dijo ella. Tras esto la shinigami empezó a irse del lugar pero él la detuvo del brazo. -¡Suéltame idiota!- grito molesta mirándolo.

-¡Rukia, escúchame! ¡Lo que pasó ayer…!-

-¡No! ¡No quiero oírlo!-

-¡Te lo explicaré!-

-¡No necesito explicaciones, además ni siquiera te las estoy pidiendo! ¡Tú puedes andar con todas la mujeres que quieras! ¡Ni que fueras importante para mí!- esto último le dolió más a ella que a él.

-¡¿Entonces por qué estas molesta?-

-¿Eh?- mierda, no había pensado una excusa, pero tampoco podía decirle la verdadera razón de su comportamiento -Pues…porque…¡porque no avisaste que llegarías tarde y todos se preocuparon por ti!-

-¿Y tú?- dijo con un tono más calmado y mirándola a los ojos.

-¿Yo?- dijo desconcertada.

-Sí, tú. ¿Te preocupaste por mí?- dijo con un tono algo seductor. El muchacho aún no podía creer que había tomado valor para decir eso.

La chica se sonrojó un poco y trato de evadir la mirada del chico. Luego de unos segundos, la chica contesto:

-Sí, supongo…pe…¡pero fue porque si un hollow apare…!- no termino de decir lo que quizo ya que suavemente fue arrinconada por el muchacho contra la pared (aunque ella tampoco puso mucha resistencia, claro)

-Entonces, te lo pido. Déjame explicártelo-

La chica solo lo miró a los ojos y asintió tímidamente con la cabeza.

Tras la explicación de fresita-kun, Rukia preguntó solo una cosa:

- ¿Y que pasa con la nueva? ¿Como la conociste?-

-¿La nueva? Ah, ella. No lo sé-

-¿Eh? ¡Idiota, eso ni tú te lo crees!- dijo Rukia algo indignada.

-¡Pero es la verdad!- grito Ichigo tratando de que le creyeran.

Rukia se dio cuenta de la mirada que tenia Ichigo y supo que lo que decía era cierto.

-¿En serio?- con voz juguetona.

-¡En serio, yo jamás…!- se quedó sin habla al ver que la pelinegra se había apoyado en su pecho y se iba acercando cada vez más hacia él.

-Entonces…- dijo con un tono delicado y seductor a la vez que se iba acercando cada vez más a la cara de Ichigo –…antes de llevarte a la enfermería…-

-Ru... ¿Rukia?- dijo el muchacho muy nervioso al ver a su enana acercándose cada vez más a él. Pero luego se dio cuenta de que esta seria su oportunidad de besar a Rukia. Se preparo psicológicamente, no podía fallar, no era una opción fallar. Fue cerrando los ojos hasta que…

-¡ESTO ES POR NO AVISAR QUE LLEGARÍAS TARDE!-

-¿Eh?- fue lo último que dijo tras sentir la pierna de la shinigami incrustándose brutalmente en sus partes íntimas. Cayó al piso con los ojos en blanco…

Tras esto, el muchacho fue arrastrado por la shinigami hacia la enfermería la cual iba saltando y cantando alegremente la canción de su serie favorita: Chappy Ranger.

Después de haber sonado la campana del descanso y haberse recuperado del incidente que podía haberlo dejado sin descendientes, Ichigo se dirigió al patio trasero con la nueva estudiante para aclarar lo que había pasado esa mañana. Esto no se lo dijo a Rukia ya que si le decía que ¨Iría con la nueva estudiante a aclarar el incidente¨, ella cambiaría el sentido de la frase a ¨Llevaría a una pobre e inocente chica a un lugar donde nadie pudiese verlos para estar los 2 solos y hacer cosas indebidas…¨ o algo así.

-Que pasa Ichigo, pensé que te alegrarías de verme después de tanto tiempo- dijo la chica del listón rojo algo decepcionada.

-De eso quería hablarte ¿Cómo es que me conoces?-

-¿Eh?, que idiota-

-¿Que has dicho?- dijo el pelinaranja con una vena en la frente.

-No te hagas el idiota. Si incluso tus amigos y los otros shinigamis me conocen-

-Shinigamis…¡¿Entonces sabes de ellos?- grito el pelinaranja. Jamás hubiera imaginado que alguien como ella supiera de esas cosas.

La muchacha se extraño mucho al escuchar las palabras de fresita-kun.

-Entonces…¿en verdad no sabes quién soy?-

-No-

-…

-…

-Entiendo…- dijo con voz algo triste a la vez que apretaba sus puños inconcientemente -…entonces, fue un desperdicio venir a Japón después de todo. Pero…no puedo creer que justamente tú la haigas perdido…-

-¿Perder…que?- dijo Ichigo con una gota en la cabeza.

-¡¿AH? ¿Que acaso no es obvio? Tu memoria- dijo algo molesta.

-Tsk, no hables como si fuera algo obvio. Además ya te dije que no te conozco-

-Y yo ya te dije que tú y tus amigos si me conocen-

-Ah…parece que eres muy terca ¿verdad?-

-Y parece que tú eres muy tonto ¿verdad?-

-Maldita…- ambos empezaron a doblar un poco la cabeza a la vez que se veían con odio –entonces explícamelo-

-¿Eh? ¿Explicar qué?-

-¨¿Qué acaso no es obvio?¨- dijo en tono burlón -El cómo es que me conoces-

-Kuh…- se dio cuenta de la burla del muchacho, pero decidió no hacerle caso. –D-de acuerdo-

Después de que la explicación de la chica del listón rojo (no pongo la explicación ya que se supone que han visto la película. Y si no la han visto pues…les recomiendo que la vean o seguramente no entenderán mucho la historia), Ichigo aún no podía creelo, pero tenía que ser cierto ya que ella conocía a los shinigamis.

-Pero, si dices que moriste tratando de salvarnos, ¿cómo es que estas aquí?-

-Mmmm, no estoy segura, pero tengo mi teoría. En realidad no es que haya muerto-

-Explícate-

-Veras…entiendes que los blanks son todos los recuerdos que tenía ¿cierto?-

-Sí-

-Bueno, parece que algunos blanks me protegieron de manera automática antes de la explosión y me llevaron muy lejos de ese lugar. Cuando desperté, era como si nada hubiera pasado, tenía una vida en Francia con mis padres y todo, pero también recordaba mi vida en Karakura-

-¿Y cómo es que pasó todo eso?-

-No lo sé. Es por eso que le pedí a mis padres que me dejaran vivir en Japón un semestre, para buscarte a ti y a los otros shinigamis y saber cómo ocurrió. Pero…parece fue un desperdicio ya que nadie me recuerda…- dijo esto ultimo mirando tristemente hacia el suelo.

-Mmm…en realidad, no creo que haiga sido un desperdicio- dijo el muchacho rascándose la cabeza.

-¿Eh? ¿Qué quieres decir?-

-Veras, de alguna manera a veces siento que te conozco. Como un deja vú- dijo recordando cómo le pareció familiar la cara de la chica antes de salir de la clase siendo arrastrado por Rukia esa mañana.

-Mmm…- dijo la chica de una manera pensativa -¡Ya lo tengo!- gritó a la vez que aparecía un foco encendido en su cabeza –Mi teoría es que como ya no estoy conformada por tantos blanks, mi energía es muy baja y como vivía en Francia, que está muy lejos de Japón, mi energía no era suficiente como para que llegase a Karakura y eso afectó tu memoria y la de los demás causando que me olvidaran. Pero como ahora estoy en Karakura, tú y tus amigos deberían ir recordándome poco a poco como lo haces tú. Es solo una teoría, pero tiene sentido. ¿Entendiste?-

-S-Sí…supongo…- dijo con cara de idiota. No podía creer que una chica de instituto podía tener tal razonamiento. Pero se dio cuenta de la cara que había puesto y para disimular que había entendido la explicación decidió hacer una pregunta –Entonces, según tu teoría, si permanecemos juntos te recordaría más rápido ¿verdad?-

-Así es. Pero necesito que tú recuperes más rápido la memoria para tenerte como prueba cuando le cuente esto a los otros shinigamis. Supongo que si te llevo a lugares donde estuvimos cuando vivía en Karakura tú memoria regresará aún más rápido. ¡Así que en marcha!- dijo tomando del brazo al pelinaranja, pero este se liberó fácilmente.

-¡¿A dónde demonios me llevas?- gritó el shinigami sustituto.

-Tú no te preocupes, cuando lleguemos seguro que lo recordarás- con voz despreocupada.

-¡Y una mierda! Además, aún tenemos clase-

-Hmm, parece que será un problema sacarte del instituto. Mmm, déjame ver…¡ya lo tengo!-

-Cualquier cosa que hayas pensado, no funcio…¡qué estás haciendo!- grito nerviosamente. Se había percatado de que la ojimiel lo había arrinconado contra la pared del instituto y cada vez se iba acercando hacia él. Recordó como Rukia había hecho lo mismo esa mañana y esta vez no dudó que lo que Senna iba a hacer era besarlo -¡De acuerdo, tu ganas!- dijo con voz nerviosa.

-No. Si no hago esto, huiras…- dijo en susurro a medida que se iba acercando al pelinaranja.

Ichigo tenía la intención de salir corriendo del lugar, pero la cara de la muchacha era tan hermosa que el cuerpo se le había paralizado. Resignado a luchar, decidió simplemente cerrar los ojos y esperar a que sus labios chocaran contra los de ella. Esperó…y esperó… y esperó… pero nada ocurría. Abrió lentamente los ojos y vio que la ojimiel se encontraba a unos seis pasos de él con una sonrisa burlona y agitando un objeto que se le hacía familiar. Eso era…eso era… -¡MI BILLETERA!¡MALDITA, REGRESAME MI BILLETERA!-

-Solo si me atrapas- dijo con una sonrisa. Tras estas palabras salió corriendo mientras que el pelinaranja la perseguía por detrás.


Ya eran las 6:30 de la tarde y aún no la encontraba. El pelinaranja había perdido de vista a la ojimiel en cuanto llegaron al centro comercial ya que se había mezclado con toda la gente del lugar.

-Mierda, ¿donde se habrá metido esa idiota?- dijo el pelinaranja para sí mismo.

-Oi, esa ¨idiota¨ de la que hablas se encuentra detrás de ti- dijo una voz conocida.

Ichigo se volvió hacia atrás y vio a Senna con cara de ¨mira quién habla de idiotas¨.

-¿Me das mi billetera ahora?-

-Oh, claro. Casi lo olvido. Pero con una condición: invítame a cenar ahí- señalando un puesto de hamburguesas con mesas al aire libre.

-¡Extorsionista!-

-Entonces me la quedo-

-Kuh…de acuerdo- dijo Ichigo derrotado.

Tras sentarse en una de las mesas al aire libre, Ichigo ordenó una hamburguesa con queso para él, una vegetariana para Senna y dos sodas.

-Y entonces, ¿para qué me trajiste aquí?- dijo dándole un sorbo a su refresco.

-¿Uhm? Pensé que lo recordarías. Creo que fue un desperdicio correr hasta aquí después de todo- dijo con tono despreocupado.

-Kuh…¡¿Me trajiste hasta aquí solo para ver si recordaba este lugar? ¡Podías habérmelo preguntado en el instituto!- dijo apretando su bebida.

-Bueno, tranquilo. No te molestes tan fácilmente. Mmmm, el viento está refrescante- dijo estirando los brazos y las piernas.

-Y tú no seas tan despreocupada. Deberías pensar en madu…- se detuvo al ver que la ojimiel se paró en su silla con una sonrisa cautivadora en el rostro. -¿Qué haces?-

-Es que así, el viento se siente mejor-

-Parece que te gustan los lugares altos ¿eh?-

De pronto, la chica lo observo algo admirada por lo que acababa de decir.

-Jeje, que curioso. Aquella vez…me preguntaste exactamente lo mismo-

-¿E-en serio?-

-Sí. Sabes, me gustan los lugares altos porque…- y empezó a mirar el cielo -…cuando estas arriba, todo lo que parece confuso se vuelve cristalino-

El chico se quedo mirándola como se fuera alguna especia de obra maestra. Pero de pronto, la chica que estaba observando, apareció caminando sobre una especie de cuerda floja. Y derrepente…la chica se resbaló, cayendo desde muy alto…

-¡CUIDADO!- gritó el pelinaranja estirando el brazo para poder alcanzarla. Pero luego, la imagen desapareció de su vista y lo que observó fue a Senna cayendo de su silla hacia él ya que la había jalado del brazo.

La joven cayó encima del pelinaranja y cuando quiso levantarse, ambos se encontraron con la mirada, quedándose los dos quietos por una largo rato. Los dos se habían sonrojado, sus corazones palpitaban rapidamente y se estaban acercando lentamente hasta que…

-Eto…está prohibido hacer esas cosas en frente de este local- dijo la camarera con una gota en la cabeza.

Ambos se dieron cuenta de la situación vergonzosa en la que se encontraban y, sin pensarlo dos veces, se levantaron y salieron corriendo lo más rápido posible hasta llegar a la estación.

-¡IDIOTA!¡ ¿POR QUE ME TIRASTE DE LA SILLA?-

-¡No lo hice apropósito!-

-Si claro, cuando una persona tira a otra de una silla, siempre es sin querer-

-¡Tengo una buena razón!-

-¡Más te vale!-

Ichigo le explicó lo sucedido a la ojimiel, dejándola algo sorprendida y a la vez alegre.

-¡Entonces, eso quiere decir que me estás recordando poco a poco!-

-¡¿Entonces, en verdad te caíste de aquella cuerda?-

-No te preocupes, eso era parte del acto- dijo con la voz despreocupada que el pelinaranja odiaba tanto.

-¡Caer de una cuerda floja no lo hace ni siquiera un profesional!-

-Ya, tranquilo. Lo importante aquí es que ya estás empezando a recordarme. Bueno, ya es tarde, así que me voy yendo-

-Te acompaño-

-No te preocupes, puedo ir yo sola-

-No. Una chica no debería ir sola a casa a estas horas de la noche-

-¡¿Que acaso eres machista?-

-¡Por supuesto que no! ¡Solo lo hago para asegurarme de que no te roben en el camino!-

-¡¿Tú? ¡Ni siquiera te diste cuenta cuando robé tu billetera!-

-¡Maldita!¡Eso no cuenta!-

Ambos fueron discutiendo todo el camino hasta llegar a la casa donde vivía Senna.

-Bueno, ya llegamos. Podría haber llegado más rápido si ¨alguien¨ no me hubiera estado molestando todo el camino-

-Tsk, y yo que lo hacía solo por protegerte- dijo algo molesto. Pero ambos se dieron cuenta que de alguna manera esas palabras habían sonado un poco románticas. Los dos se sonrojaron y se quedaron cayados tratando de evitar la mirada. Hasta que Senna decidió romper el silencio.

-E-entonces...por protegerme…aqui tienes una recompensa…- dijo algo timida.

-¿Una recompen…?- se quedó callado al ver que la ojimiel se había acercado y, suavemente, le había dado un cálido beso en la mejilla derecha. Después de que la chica le dio su ¨recompensa¨, se quedo inmóvil y a la vez sonrojado mientras que veía como la ojimiel se alejaba hasta llegar a la puerta de su casa.

La chica, antes de cerrar la puerta, se volvió hacia el pelinaranja y dijo en tono burlón:

-Hasta mañana, fresita-kun-

-¡Maldita! ¡Vuelve aquí y repite lo que has dicho!- gritó Ichigo volviendo a la realidad.

La ojimiel solo le sacó la lengua y cerró la puerta, dejando al chico con la palabra en la boca. Unos segundos más tarde, el pelinaranja emprendió su rumbo a casa mientras que pensaba en lo que había ocurrido instantes atrás. Era la segunda vez que habia recibido un beso...claro, este fue en la mejilla, por lo que no sabía si considerarlo un beso ¨oficial¨ o no. A demas, no era que estuviera enamorado de la ojimiel...¿o sí...?

-¡¿Qué demonios estoy pensando?- reaccionó sonrojado dandose una palmada en la mejilla.

Entonces fue cuando el pelinaranja recordó a la persona que dormía en la habitación de sus hermanas. Sí, no tenía por que pensar en otra chica; Rukia era su ¨persona especial¨ aunque no siempre lo demostrara. Pero entonces, ¿qué era ese sentimiento que estaba comenzando a molestarlo cada vez que recordaba a Senna? Era cierto que para no recordarla, se habían llevado bastante bien en tan poco tiempo. A demás, casi al igual que Rukia, sentia que ella era diferente a las demás chicas. Y, aparte de todo eso, tenia que admitirlo: era algo...linda...

¨PLAH¨

-¡Maldición!- gritó Ichigo de nuevo golpeando sus mejillas con ambas palmas de las manos. Tenía que dejar de pensar en tanto problema antes de que su cabeza explotara.

Para distraerse, comenzó a observar su reloj, el cual lo dejó algo impresianado.

¿Ya son las nueve? Y, ahora que lo recuerdo, no llamé a Rukia para decirle donde estaba. Espero que no estén preocupados… y de la nada, una imagen de Rukia golpeándolo sadicamente se le vino a la cabeza. ¿Deja vú? Creo que estoy teniendo muchos de esos últimamente pensó haciendo referencia a los recuerdos que tuvo de Senna. Caminó hasta la estación que lo llevaría a su casa, sin saber que aquel deja vú, en verdad pasaría apenas entrara por la puerta de su habitación…


Al día siguiente; Ichigo, sabiendo que sus amigos le preguntarían el por qué desapareció del instituto, les mintió diciendo que se había quedado dormido detrás de un árbol (una mentira muy estúpida por cierto ya que casi nadie le creyó, pero tuvieron que conformarse con eso). Mientras que Senna, por su parte, dijo que se había sentido mal y decidió volver a su casa (a ella si le creyeron. Ichigo llegó a pensar que la chica había tomado clases de actuación).

En el descanso…

-¿Entonces como es que te conoce?- preguntó el tipo con lentes.

-N-no tengo la menor idea- dijo mintiendo ya que si les decía todo lo que Senna le había contado, estos le preguntarían cuando fue que habló con ella y eso era lo que no quería responder ya que no quería ni pensar como reaccionaria Rukia si se enteraba de que había pasado toda la tarde con la ojomiel.

-Entonces, iré a preguntárselo ahora mismo- dijo la pelinegra.

-¿Eh? ¡Espera!- gritó el pelinaranja desesperado. Había olvidado decirle a Senna de que no podía decirles a Ishida, Rukia, Chad e Inoue que habían pasado la tarde juntos.

-¿Qué ocurre Kurosaki-kun?- pregunto la pelinaranja.

-Sí. ¿Qué te pasa Ichigo? Solo voy a preguntarle cómo es que te conoce-

-Es que…- debía pensar en una respuesta rápidamente o sería hombre muerto en cuanto Rukia hablara con Senna -…veras…¡necesitamos que confíe más en nosotros!, ¡sí, eso es! Si se lo preguntamos ahora, podría mentirnos o algo así-

Sabía que Rukia aún no entendía muy bien el comportamiento humano así que podría aprovecharse de esa debilidad.

-¿En serio? Que rara es la mente humana-

-Ku…kurosaki, ¿no crees que eso es un poco estu…?-

-¡¿No es verdad que lo que digo es cierto?- dijo lanzando una mirada de ¨siganme la corriente o los asesino¨ a todos sus amigos. Estos, al notar la indirecta, se limitaron a asentir con la cabeza temiendo un poco por sus vidas.

-Entonces, ¿qué deberíamos hacer para que nos tome confianza?-

Todos se pusieron a pensar.

-¡Ya lo tengo! ¿Por qué no la invitamos a la feria mañana?-

-Oh. Buena idea, Inoue-san-

-Si- dijo Chad.

-Bueno, entonces iré a decircel…-

-¡N-no te molestes Rukia, yo se lo diré ahora mismo!- gritó el pelinaranja mientras salía corriendo de la clase a la cafetería donde se encontraba Senna. Todos quedaron absortos tras la salida de fresita-kun.

-¿No creen que Kurosaki-kun actuó un poco raro?-

-Sí- dijeron todos al unisono.


En la cafetería…

-Entendiste? No debes decirle que estuvimos juntos ayer o pensaran cosas raras- dijo el pelinaranja a la ojimiel.

-De acuerdo- dijo Senna despreocupada mientras tomaba un sorbo de su refresco de naranja.

-Y sobre lo de la feria…¿irás?-

-Claro, ¿por qué no? Será una buena oportunidad para explicar como nos conocimos y eso.

-De acuerdo, pero recuerda que debes actuar como si nada de lo de ayer hubiera ocurrido-

-Me lo has dicho como tres veces. ¿Acaso me crees idiota?-

Sí…pensó Ichigo.

Las clases terminaron, dejando a todos agotados. Mientras que todos se dirigían hacia sus casas, Ishida, Inoue y Chad no podían dejar de hacerse una pregunta: ¿Por qué Ichigo se comportó tan extraño cuando empezaron a hablar de Senna?


Al día siguiente, Rukia despertó a Ichigo (como siempre, a golpes) para que se alistara para la feria. El muchacho solo tardo veinte minutos y bajó a la puerta a esperar a la shinigami. Pasaron veinte minutos, treinta, cuarenta, cincuenta, una hora… El muchacho no aguanto más y grito:

-¡ENANA! ¡BAJA DE UNA PUTA VEZ!-

Una voz se empezó a disuadir por las escaleras:

-¡No me grites idiota!-

-¡Entonces baja de una vez!-

-¡Cállate!-

-¡¿Por qué habría de...?- se quedó atónito al ver a la shinigami. Estaba más hermosa que de costumbre: llevaba una minifalda azul y una blusa sin mangas media celeste las cuales resaltaban su hermosa figura, además del maquillaje que resaltaba sus extraños ojos violeta.

-Y, ¿cómo me veo?- preguntó la shinigami con una sonrisa.

-¿Eh?- Ichigo volvió a la realidad. Eraalgo obvio: la shinigami se encontraba hermosa. Pero él no se lo diría, no. Si alguna frase tierna llegara a salir de su boca, acabaría destruyendo la imagen que Kurasaki Ichigo había formado con el paso de los años. Aún así, trataría de decirle algún elogio que no no fuera ni demasiado, ni poco. Pero las ideas elogiar a la pelinegra se mezclaban con otras dentro de su baza haciendo aún más dificil lo que tenía que hacer.

¿Qué le digo? ¿Qué le digo? ¿Qué le digo? pensaba ya desesperadamente.

-¿Y entonces?- habló Rukia esperando una respuesta.

-Tú...- comenzó a hablar el pelopincho aún con una guerra de frases en su cabeza -Tú...te ves...- y, en la confución de Ichigo por tratar de elogiarla, la frase que menos debió de aparecer dentro de su cabeza apareció: -Te ves gorda-

-...

-...

Una ráfaga de viento se escucho dentro de la casa de los Kurosaki.

-Go...go…¿¡GORDA? ¡Y UNA MIERDA!- gritó la shinigami al mismo tiempo que se lanzaba desde las escaleras hacia el pelinaranja el cual recibió una patada en la cara.

-¡Date prisa o llegaremos tarde!- decía la shinigami mientras que salía de la casa con una cara endemoniada.

-S…si- dijo Ichigo mientras que se levantaba con dificultad.


Al llegar a la feria, Ichigo y Rukia vieron a lo lejos a Chad, Inoue, Ishida y Senna. Tras reunirse con ellos, ambos pidieron disculpas por el retraso.

-No se preocupen, todos acabamos de llegar- dijo la pelinaranja con una sonrisa.

-Bueno, entonces…¡a divertirnos!- gritaron Inoue y Senna al mismo tiempo. Parecían llevarse bastante bien.

-No seas tan infantil, Senna-

-¿Eh? Que aburrido. Deberías tratar de relajarte, al fin y al cabo estamos en una feria-

Todos se extrañaron al ver que ambos hablaban como si se conocieran muy bien.

-¿Cuantos años crees tienes? Ya estás bastante grande como para alegrarte tanto por unos jue…- empezó a mirar bien la ojimiel. Se veía hermosa. Estaba vestida con una camiseta color lila, acompañado un pantalón algo apretado los cuales resaltaban sus delicada silueta y, como siempre, llevaba un listón rojo en el cabello. Se dio cuenta de que había dejado de hablar por un segundo y rápidamente (y algo sonrojado) terminó la frase -...gos...-

Solo Rukia se percató del comportamiento de fresita-kun, lo cual hizo que se molestara un poco.

-Kurosaki, lo que dice Saruyaki-san es cierto. Deberías de relajarte un poco-

-Cállate, no necesito que me lo repitan-

-B-buen, entonces ¿nos vamos?- dijo Inoue tratando de suavizar el ambiente.

-Espera un momento Inoue-

-¿Que ocurre Kuchiki-san?-

-Es que aún falta alguien- Todos se miraron. ¿Quién podía faltar? Pero la shinigami les contestó la duda al instante –Invité también a Renji-

-¿Ha?, ¿ese idiota va a venir?-

-Ichigo, ¿por qué siempre tienen que hablarse de esa forma?-

-Sí, Ichigo, ¿por qué siempre me tienes que tratar de esa forma?- dijo Renji en tono burlón, quien había aparecido detrás de Ichigo sin que nadie se diera cuenta.

-¡Idiota, casi me matas del susto!- gritó el shinigami sustituto al darse cuenta de la aparición de Renji. -¿Para qué has venido?- dijo con tono algo molesto.

-Calmate un poco. Tsk, si hubiera sabido que tú también venias me hubiera ido a cumplir la misión que me ordenaron-

-¿Misión?- dijo Senna desconcertada.

-Sí, me encomendaron una…oh…hola, me llamo Renji. Encantado de cono-¡PLUAHA!- gritó en agonía.

Antes de terminar la oración, Rukia le había dado un codazo en el estómago.

-Idiota, ella no sabe nada de los shinigamis. No hables de tus misiones como si fuera cosa de todos los días- dijo Rukia en susurro para que no la escuchasen. Ichigo sabía que eso no era cierto, pero igual no podía decir nada.

-Ah, perdón, yo solo…oh, Rukia, te ves genial- dijo Renji al ver a la shinigami mientras que en la cara de Ichigo se iba formando una vena de cólera al escuchar eso.

-Arigato, Renji- y después de ver a Ichigo con esa mirada de celos que le gustaba se volvió a Renji y dijo -Tú también te ves bien-

¿Cómo que también se ve bien? ¡Yo me veo mucho mejor!¡Debo decirle que se ve hermosa!¡Tengo que decírselo!¡Tengo que decírselo!¡Tengo que decircelo!...el shinigami sustituto estaba perdido en sus pensamientos.

-Oi, Kurosaki. ¿Te pasa algo?-

¡Tengo que decírselo¡!Tengo que decírselo!...¡TENGO QUE DECÍRSELO! Tomo a la shinigami de los hombros y grito con los ojos cerrados:

-¡TE VES HERMOSAAAAA!-

Ichigo notó después de unos segundos que había un silencio incomodo. Decidió abrir los ojos para ver a la persona que había tomado por los hombros. Primero vio unos zapatos marrones…, unos pantalones vaqueros…, una camisa blanca, unos lentes…, la cara de Ishida… ¡Le había gritado ¨hermosa¨ a Ishida!¡Prefirió con todo su alma haberle dicho eso a Inoue o a Senna! Pero a Ishida… Luego vio como todos los miraban de forma extraña y por un momento leyó la mente de los demás: ¨Jamás me hubiera imaginado eso de ti¨, ¨No puedo creerlo¨, ¨Eres de lo peor¨…

Después de eso todos ignoraron lo que pasó y se fueron a los juegos alegremente. Todos excepto alguien…

-Oi, Ichigo, ¿Vienes o qué?- preguntó Renji.

-Cállate, voy en un momento- dijo Ichigo con lagrimas en el rostro y en posición fetal.

Después de eso, Ichigo se incorporó al grupo y fueron a algunos juegos, pero la mayoría de estos eran muy tranquilos, cosa que les parecía raro a los chicos ya que habían escuchado que a la mayoría de las mujeres les gustaba los juegos peligrosos.

A la una 1:20, decidieron sentarse a almorzar.

-Saruyaki-san, hay algo que queremos preguntarte- dijo megane-kun.

-¿Qué es?-

-Eto…pués…¿cómo es que conoces a Kurosaki?-

-Oh, eso. No será muy fácil de explicar. Aún así ¿quieren saber?-

Todos asintieron con la cabeza juntó con Ichigo, ya que este último tenía que pretender que tampoco sabía nada.


Tras la larga explicación de la ojimiel, todos se quedaron con la boca abierta. Pero sabían que no mentía ya que había hablado acerca de los shinigamis.

-¡Maldita, ella si sabía acerca de los shinigamis y tú me golpeaste por hablar de mis misiones!- gritó Renji refiriéndose a Rukia.

-Ya te dije que lo siento, ¿de acuerdo?-

-Pero saben, jamás hubiera imaginado algo así- dijo la pelinaranja.

-¿Qué cosa?- pregunto Ichigo.

-El cómo conociste a Saruyaki-san, estaba segura que era una amiga de tu infancia que habías olvidado-

-¿En serio? Yo pensé lo mismo- dijo Ishida.

-Pero, ¿en verdad crees que la sociedad de almas te ayudará?- preguntó el pelirojo.

-Sí, pero antes necesito que alguno de ustedes me recuerde para que me crean-

-Bueno, entonces ¡hay que pasar el resto del día juntos!- gritó Inoue llena de alegría.

-Sí, así podremos recordarte más rápido- dijo Rukia alegremente.

-Ya que todas están tan animadas, deberíamos ir yendo al resto de los juegos. Pero, ¿por qué eligieron juegos tan tranquilos? Abría jurado les gustaba los juegos peligrosos- dijo en pelinaranja.

-Verán, es que…lo mejor se guarda para el final- dijeron todas con una sonrisa macabra.

Todos los chicos se miraron asustados. ¿Lo mejor se guarda para el final? No será que…

Toda la tarde, las chicas llevaron a los chicos a los juegos más horrorosos: la casa del terror, el salto bonji, la montaña rusa (en este último, Ishida vomitó), etc… Ya había aparecido el sunset, cuando decidieron ir por último a la ruleta rusa.

Inoue se sentó con Senna para seguir hablando ya que parecían llevarse bastante bien, Renji se sentó con Chad ya que tenían intención de hablar sobre su entrenamiento con Urahara, Ishida no fue ya que aún estaba afectado por la montaña rusa, por lo tanto, la única pareja que quedaba era…

Ichigo y Rukia entraron en la cabina y se sentaron uno enfrente del otro con la cabeza agachada.

-N-ne…Ichigo- se decidió a hablar pero con voz algo nerviosa.

-Dime- aún con la cabeza agachada.

-Sobre lo de esta mañana…ya sabes, lo que dijiste…-

-¿Eh?- Ichigo trató de recordar hasta que se le aclaro la mente –¡Perdona, tú de ninguna manera te ves gorda!-

-¿Ah?- se le formó una vena en la frente -¡Idiota, eso no!-

-¿Eso no? Entonces…¿qué?-

-Ya sabes, sobre lo de que Ishida lucia hermosa…-

El muchacho recordó rápidamente que no había aclarado eso aún.

-¡No quise decírselo a él!- dijo exaltado.

-Lo sé-

-¿Eh? ¿De verdad?-

-Sí- y con algo de tristeza dijo… -Se lo dijiste a Senna, ¿cierto? Noté cuando te sonrojaste al verla-

-¡T-te equivocas! ¡Te lo dije a ti! Te lo dije a…ti- dijo lo último algo apenado.

Rukia abrió los ojos al escuchar las palabras del pelinaranja. Y como si no lo hubiera creido, se acerco y le preguntó algo impresionada -¡¿De verdad me veo hermosa?-

-Por supuesto que te ves hermosa. Siempre te ves así…- dijo el muchacho desviando la mirada hacia la ventana. -Tú…¡cuidado!-

La chica había sido empujada hacía el cuerpo del shinigami sustituto por un movimiento en seco producido por la ruleta. Esta cayó sobre el pecho del muchacho mientras que él la abrazó casi por inercia. Los dos se quedaron en silencio viéndose a los ojos mientras que sus corazones palpitaban cada vez más fuerte...hasta que ambos empezaron a juntar sus rostros.

-Ichi…go...- susurro la pelinegra mientras que, poco a poco, iba cerrando los ojos.

Ichigo también fue cerrando los ojos a medida que iban acercandose. Pero de pronto, recordó una frase: ¨Cuando estas arriba, todo lo que parece confuso se vuelve cristalino¨. Ichigo…había recordado a Senna. Todos los momentos que pasaron juntos empezaron a recorrer su mente y… por un momento, sintió que la iba a besar...

-Senna…- susurro. Pero se dio cuenta que su acompañante había parado de acercarse a él. Cuando abrió los ojos, se encontró con los ojos violeta de Rukia. Estaban muy abiertos, llenos de sorpresa y tristeza. Parecían como si…fueran a llorar...

CONTINUARA…


Eto…que tal? Les gusto? Yo creo que el primero estaba mejor no se porque. Tambien me acabo de dar cuenta que hay mucha gente qe odia a Senna. Ella es buena, no sean tan duros con ella. Bueno,espero qe dejen reviews para saber si les gusto o no y de paso…darme algunas ideas…

Ah, otra cosa: también pongan en los reviews (si es que los ponen claro XD) si quieren un final lemon o no…

Bye-nee….?