Hola, aquí les traigo el siguiente capi. Pero antes Pame-chan…GOMENSAIII! Iva a seguir tus consejos técnicos pero me puse a leer otros fics y me di cuenta d q cada uno tiene su estilo asi q me qedo con el mio (no es q no me gusten tus consejos, solo q…prefiero ser original XD). Otra cosa, para todos esos ichirukistas: YO TAMBIEN SOY ICHIRUKISTA! Solo basta con ver la imagen de mi perfil. Aunque senna también me cae bien (pero prefiero ichiruki), no c porque todos la odian. Bueno, los dejo para q lean el capitulo

Disclaimer: Bleach y sus personajes no son míos, son de Tite Kubo-sensei…

CUANDO SENNA REGRESA

III. Convivencia

Ichigo y Rukia permanecieron el resto del trayecto de la ruleta en silencio y sin mirarse. La pelinegra trataba de contener sus lágrimas mientras que el pelinaranja tenía la mente confusa. Había recordado a Senna, pero también recordó lo que sentía por ella. ¿Pero y lo que sentía por Rukia? ¿Qué hubiera pasado si hubieran llegado a besarse? Pero de una cosa estuvo seguro: antes de casi besarse, se olvido por completo de Rukia y pensó que Senna estaba enfrente de él. ¿Por qué habría pensado eso?

El muchacho siguió perdido en una mar de confusiones hasta que se dio cuenta que la ruleta había terminado de dar la vuelta.

-Bajen con cuidado- dijo el señor que controlaba el juego.

Pero Rukia no hizo caso al señor y bajó lo más rápido posible, mientras que detrás bajaba el pelinaranja.

-Haa…, a estado genial- dijo Inoue estirando los brazos.

-Si- dijo la ojimiel estirando los brazos de igual manera.

-Sado, entonces, le diremos a Urahara-san que nos deje entrenar en el almacén la semana que viene- dijo el pelinaranja.

-Si- asintiendo con la cabeza.

-Ishida-kun, ¿ya te sientes mejor?- preguntó la pelinaranja.

-Un poco…creó-

-Es una qué pena que no haigas venido con nosotros. ¿Kuchiki-san, como la pasa…?- se detuvo al ver que la pelinegra miraba hacia el suelo con los ojos apunto de llorar -¿Kuchiki-san, te ocurre algo?-

Todos miraron a la pelinegra ya que no se habían percatado de la tristeza que emanaba su rostro.

-No, no pasa nada- dijo con voz fría y apretando los puños.

-Es verdad, Rukia; te ves muy rara. ¿Qué es lo que te…?-

-¡He dicho que no pasa nada!- gritó la shinigami al pelirojo en seco. Todos la observaron extrañados -Me iré adelantando- dijo en tono más calmado. Tras estas palabras se alejó de la vista de los demás.

-Ichigo, ¿qué es lo que le pasa?- preguntó el pelirojo.

-No lo sé- mintió -Yo…también me iré adelantando- y empezó a seguir a Rukia con un poco de distancia. Todos se quedaron pasmados ante el comportamiento de ambos.

El camino a casa fue de lo más inquietante: Rukia caminando a paso ligero pero con la cabeza algo inclinada, seguida por un pelopincho confundido que mantenía la distancia de unos treinta pies o tal vez más.

¿Qué diablos había ocurrido aquí? ¿Cómo es que Ichigo había estropeado la oportunidad de su vida mencionando el nombre de otra persona? Pero dejando a un lado todas esas preguntas sentimentales, las memorias que el joven había perdido de Senna habían retornado a él, dejando en claro que todo lo que había dicho la ojimiel hasta el momento era verdad.

En el trayecto rumbo a casa, ninguno de los dos mencionaron palabra alguna.

Al llegar a la casa de los Kurosaki…

-¡Ichigo, hijo desgraciado! ¡¿Dónde has estado? ¡Tus hermanas y yo estábamos…!- se detuvo al ver la expresión que llevaba su hijo en el rostro, pero sobre todo…la de la pelinegra.

-Rukia-chan, ¿ocurre algo? Te ves…- antes de terminar la frase, Yuzu sintió la mano de su padre posándose sobre su hombro indicándole que debían retirarse.

Ishin, Yuzu y Karin se dirigieron a la cocina en silencio mientras los recién llegados subían las escaleras, la pelinegra delante del pelinaranja.

La tensión era devastadora, el muchacho no pudo soportarlo más, tenía que explicarle lo ocurrido.

-¡R-Rukia, escuchame!¡Lo que pasó en la ruleta…!-

-Cállate- dijo en tono frío -Estoy cansada, así que me iré a dormir- dijo cerrando la puerta de la habitación de las gemelas en la que dormía.

Ichigo sintió el impulso de seguirla, pero sabía que no era el momento. Tenía que esperar a que las cosas se calmaran, así que se dirigió a su habitación.


Solo la luz de la luna alumbraba la habitación de las gemelas. Rukia se encontraba tumbada sobre la cama abrazando una almohada. La pelinegra sentía ganas de llorar, pero por algún motivo las lágrimas nunca salieron de sus ojos.

La rabia, el odio y todos esos sentimientos que estaba sintiendo en ese momento hacia el pelinaranja, parecian que explotarían su pecho en cualquier instante. ¿Cómo se había atrevido a mencionar el nombre de alguien más en un momento como ese? Era inaudito. Y, ahora, el problema también comenzaba a ser el nombre que había dicho. No era que odiara a Senna, eso era más que obvio. Solo bastó esa pequeña tarde que pasaron juntas para comprobar que la muchacha tenía un corazón puro. A demás, le agradó mucho. Pero el hecho de que Senna tuviera un impacto tan repentino en pelinaranja, llegando a hacer lo que había hecho, la inquietaba demasiado.

-Ichigo…idiota- susurró antes de quedar dormida aún abrazando su almohada.


Eran las tres de la mañana cuando Rukia sintió que alguien estaba al lado de su cama. Al abrir sus ojos se encontró cara a cara con un pelinaranja arrodillado en frente de su cama.

-¡Kuh!¡Idiota, ¿pero qué…?- fue interrumpida ya que la mano de Ichigo le cubrió la boca.

-¡Guarda silencio o mis hermana despertarán!- dijo en voz baja –He venido para…¡Maldita, no muerdas mi mano!– susurró con desesperación ya que la shinigami lo había atacado. Tuvo que dejar de taparle la boca.

-Estupido, ¿qué es lo que haces aquí? ¿Qué crees que pensarán tus hermanas si despiertan y te ven junto a mi cama?-

-Entonces no hagas ruido- dijo con el seño fruncido. En la frente de la shinigami se formo una pequeña vena de cólera.

-Y bien, ¿qué es lo que quieres?- dijo unos segundos después de volver a tomar la calma.

-¿Eh? Ah sí. Sobre lo de la ruleta rusa…-

Rukia abrió los ojos de impresión. Había olvidado el motivo por el cual estaba molesta.

-Ichigo- interrumpió la pelinegra.

-¿Eh?¿qué ocurre?-

-No necesitas explicarme nada-

-¿Por qué dices eso?-

-Es fácil de saberlo, dijiste el nombre de Senna porque…-

-La recordé-

-Si, por eso. Porque la re…¡¿LA RECORDASTE?- gritó impresionada.

-¡Shhh! ¡Baja la voz!- susurró exaltado.

-¿Eh? Ah, lo siento. Pero…¿en verdad la recordaste?- preguntó emocionada. Sus oidos no podian creer lo que escuchaban ya que se esto era verdad, entonces lo que había ocurrido horas atrás...

-Si- dijo rascándose la cabeza.

-Ah, qué alivio- suspiró la shinigami. Todo ese tiempo había pensado que había mencionado su nombre por otra razón.

-¿Alivió? ¿Por qué?-

-¿Eh?- Mierda, lo he dicho en voz alta pensó la shinigami -Verás…es qué…- no sabía que decirle, necesitaba un milagro cuanto antes. Pero entonces…

-¡¿O…ONII-CHAN?- gritó una voz aguda.

Los dos jóvenes se volvieron en dirección a aquella voz. La causante de aquel grito había sido nada más y nada menos que Kurosaki Yuzu.

-¿Qué ocurre Yuzu? ¿Por qué haces tanto…? ¡I…ICHI-NII! ¡¿QUE DEMONIOS HACES AQUÍ EN MEDIO DE LA NOCHE?- gritó Karin indignada, quien había sido despertada por su hermana.

-¡Es un malentendido!- gritó Ichigo agitando sus brazos -¿No es verdad, Rukia?- y se volvió hacia la pelinegra para que lo ayudara, pero ella…

-¡¿Ku…Kurosaki-kun? ¡¿Qué es lo que haces aquí?- gritó la shinigami a la vez que ponía cara de impresionada.

-¡Maldita, no finjas que no sabes nada!-

-Kurosaki-kun, podría ser que tú…¡¿Has venido a hacerme cosas pervertidas?- gritó a la vez que se tapaba con las sabanas. Ella en verdad…sabia actuar.

-Con que era eso ¿eh?-

Ichigo volteó para ver de dónde provenía esa voz. Karin estaba parada en frente de él con un aura tan maligna mientras que Yuzu se escondía detrás de ella.

-¡K-Karin, tienes que confiar en mí!- dijo con tono nervioso.

-¿Confiar…? ¡Y UNA MIERDA!- gritó antes de votar de la habitación a su hermano de una patada en el rostro –¡La próxima vez que hagas algo parecido, el golpe será en una zona más abajo!- le advirtió antes de cerrar la puerta.

-Todo…vuelve a la normalidad…- susurro el pelinaranja que se encontraba tirado en el pasillo con la nariz sangrando.

Después del incidente, las gemelas y Rukia se fueron a dormir. Las niñas se durmieron en tres segundos, pero la pelinegra no pudo. Se sentía incomoda. Por alguna razón, sabía que si no hacía algo, la próxima vez el malentendido podría ser peor. Esa razón era: Senna. -Pero…¿qué debería hacer?- Y entre tanto pensar y ensar, la pelinegra recordó vagamente un consejo de guerra que leyó una vez de un libro de su hermano. La frase era ¨vigila de cerca a tu enemigo¨. -Enemigo…no, Senna no…- la imagen de Senna e Ichigo juntos se le apareció –Ella no es mí…- otra imagen de ellos juntos paso por su mente. No estaba segura de si era su enemiga o no, pero sabía que tenía que seguir ese consejo -¨Vigila¨ de cerca a tu…¿pero cómo?- pensó y pensó. No se le ocurría nada, hasta que recordó una película que había visto con Ichigo –Espero que funcione…- fue lo último que pensó antes de quedar dormida.


Ya eran las ocho de la mañana, cuando el pelinaranja yacía hechado en su cama. Se encontraba profundamente dormido, pero un inexplicable peso en su abdomen lo empezó a ahogar obligándolo a despertar en el acto. Al abrir los ojos, se encontró a Rukia en pijamas (las de Yuzu) encima de él.

-¡Ichigo, despierta!-

-¿Q-que haces aquí?- apenas pudo decir.

-¡La he recordado!- gritaba con emoción.

-¿De que estás hablando?-

-¡A Senna! ¡Por fin la he recordé!-

-¿Eh...? ¡¿Eh?¡ ¡¿En serio?-

-Sí. Y no soy la única. Acompáñame- y tras estas palabras, la shinigami tomó a Ichigo por el brazo y lo arrastró por toda la casa hasta llegar al ordenador que se encontraba en la sala –Mira- le dijo señalando a la pantalla. El muchacho siguió la orden y vio tres rostros conocidos: Inoue, Ishida y Chad se encontraban en la pantalla.

-Kurosaki, todos la hemos recordado- dijo megane-kun.

-Es verdad Kurosaki-kun- dijo la pelinaranja.

-Urahara-san y Yoruichi-san me han dicho que sus recuerdos sobre Saruyaki-san también han vuelto- dijo Chad.

-Rukia- dijo el shinigami sustituto.

-¿Qué?- preguntó. Pensó que se encontraba sorprendido y que por lo tanto le iba a preguntar algo respecto a Senna, pero…

-Tú…¿Desde cuando sabes usar el ordenador?- pregunto desinteresadamente. Lo único que recibió fue un golpe en la cara.

-Eto…Kuchiki-san, ¿Qué deberíamos hacer?- dijo Inoue con una gota en la cabeza tras ver la pelea.

-¿Eh? Ah, no te preocupes Inoue. Ya he pensado en eso- dijo pensando un su ¨táctica de guerra¨ -Ahora necesito buscar a Renji. Ichigo- dijo volteándose hacia el pelinaranja –Dile a Senna que nuestras memorias han regresado-

-¿Eh? Ah, claro. Iré en este momento a su…- se detuvo a ver que la morena alzó el teléfono de la sala y se lo ofrecia con una sonrisa en la cara como si fueran galletas salidas del horno.

-Sería mejor que la llamaras- dijo Kuchiki. Por alguna razón no quería que Ichigo estuviera a solas con la ojimiel.

-H-hai...- asintió con una gota en la cabeza.

-Bueno, entonces…- y se tragó una píldora de chappy saliendo así de su gigai –Iré a buscar a Renji para hablar sobre esto-

-¿Por qué tienes que…? ¡!KAAH…!- gritó Ichigo ya que Pyon se le había lanzado para torcerle el brazo.

-No le preguntes cosas irrelevantes a Rukia-sama, Pyon- dijo alegremente.

-Bueno, me iré yendo. Adiós- dijo hacia el ordenador a la vez que lo cerraba la conversación de la pantalla del mismo. Tras esto, la pelinegra salió de la casa de los Kurosaki por la ventana de la sala.

-¡Ma…maldita! ¡No me dejes con…! ¡AAAHHH!-

-No molestes a Rukia-sama, o te arrancaré el brazo, Pyon-

Después de eso, Ichigo llamó a Senna y lo contó lo sucedido. Al parecer, la ojimiel se alegro ya que el muchacho recibió un fuerte ¨!QUE BIEN!¨ como respuesta que casi lo deja sordo. Horas más tarde, a las seis de la tarde exactamente, Rukia regresó a la casa de los Kurosaki, solo para encontrarse con un pelinaranja molesto.

-¿Qué es lo que te ocurre Ichigo?-

-Ya te dije que nada. Pero, ¿por qué te demoraste tanto?- con el seño fruncido.

-¿Ha? ¿Acaso me extrañaste tanto?- dijo entono burlón.

-Kuh…claro que no. Lo que quiero decir es: ¿que tanto hiciste con ese cabeza de piña?-

-¿Eh?- dijo angustiada recordando algo –Eto…veras…estuvimos platicando sobre Senna-

-¡¿Ha? ¿Me tomas el pelo? ¿Tantas horas solo para hablar de eso?-

-¿Tienes algún problema? Oh acaso podría ser que…¿Kurosaki-kun esta celoso?-

-Po…¡POR SUPUESTO QUE NO!- gritó sonrojado.

-Hahaha…- pero paró de rier ya que recordó algo –Dime, Ichigo, ¿sabes en donde vice Senna?-

-¿Eh? Eto...si ¿Para qué?-

-Necisito que me acompañes a su casa. Tengo qu einformarle alg...espera un momento- reaccionó la pelinegra -Tú...¿cómo es que sabes donde vive?- la mirada sospechosa la cual se parece a esto de aquí: T_T

-¡Kuh!- se exaltó el pelinaranja ante la pregunta. Recordó que Rukia no debía enterarse, por ningún motivo, de la ocasión en que él y Senna se habían saltado las clases -Eto...bueno...veras...yo...- gotas de sudor comensaban a recorrer la espalda del shinigami sustituto -Es que...¡Oh, me lo dijo cuando le pregunté si queria venir a la feria con nosotros! ¡Ya sabes, era para saber si le quedaba muy lejos!- gritó en desesperación.

-He...- no muy convencida. Sabía que el muchacho ocultaba algo, pero ya no importaba. Despues de todo, hoy pondría su plan en marcha -No importa. Vamos, deja de hacer el vago y llévame de una vez-

-Pero, ¿qué es lo que vas a hacer en ese lugar?- preguntó algo intrigado.

-No te preocupes, tú solo hazlo-

-¿Por qué debería de hacerte caso?-

-¿Quieres que llame a Pyon?- dijo maliciosamente.

-Kuh…de acuerdo- dijo derrotado.

-Renji…no me falles…- pensó la shinigami antes de salir.


Tras llegar a la casa de Saruyaki Senna…

-Renji regresó a la Sociedad de Almas hace poco para informarles sobre esto, así que posiblemente tengamos una respuesta en uno o dos días-

-¿En serio? ¡Qué bien!- gritó Senna abrazando a la pelinegra.

-¿Ha? Aún no me creo que hayas tardado tantas horas solo para hablar de eso con ese idiota-

-Hehehe…- rió nerviosamente la shinigami, pero de repente el timbre de su móvil comenzó a sonar. Lo abrió y encontró un mensaje en la pantalla que decía: ¨Permiso aceptado¨ -Bien hecho, Renji- pensó.

-¿Qué ocurre Rukia?- preguntó la ojimiel al ver que la otra no paraba de mirar la pantalla de su móvil.

-Saruyaki Senna- dijó en tono serio el cual alteró un poco a los dos oyentes –Por ordenes de la Sociedad de Almas, necesito vigilarte hasta recibir una respuesta ellos. Así que por lo tanto, a partir de ahora, vivirás con Ichigo y conmigo en casa de los Kurosaki-

-…

-…

-…

-¡¿QUEEE?- gritaron Ichigo y Senna.

-Es una orden, así que no puedo hacer nada- dijo maliciosamente.

FLASH BACK

Renji se encontraba caminando por el centro comercial hasta que por fin llegó Rukia. Tras esto, la shinigami le explico el como ella y sus amigos habían recordado a Senna aquella mañana.

-Bien, entonces iré a pedir instrucciones a la Sociedad de Almas-

-Espera un segundo-

-¿Huh? ¿Qué ocurre?-

-Bueno…aparte de lo que vas a hacer…tengo un favor que pedirte-

-¿Y cuál es? Date prisa-

-Eto…¿podrías preguntarle a nii-sama si puede hablar con el comandante-capitán para que me de permiso de llevar conmigo a Senna a casa de Ichigo?-

- ¿Huh?¿Para qué quieres…?-

-¡Y-ya sabes, ella tal vez podría escapar o algo parecido!- gritó nerviosamente.

-¿Mmm? ¡Oh, ya entiendo!- dijo recordando los sentimientos de su amiga –Quieres ¨vigilar de cerca a tú rival¨ ¿verdad?- supo que había dado en el blanco ya que notó que su amiga se sonrojó -Yo también he leído ese libro del capitán Kuchiki. No te preocupes, no se lo diré a Ichi…- pero una bofetada en la cara lo calló -¡Pero que demonios…!- otras bófetas empezaron a caer sobre su rostro.

-¡NO TIENE NADA QUE VER CON ICHIGO! ¡NO TIENE NADA QUE VER CON ICHIGO! ¡NO TIENE NADA QUE VER CON ICHIGO…!- gritaba Rukia mientras abofeteaba a su amigo de la infancia, pero se detuvo al ver que este se había desmayado -¿Renji? ¡¿Renji? ¡Renji, despierta!-

Tras esto, la shinigami llevó al ¨cadáver¨ a la tienda de Urahara y esperó a que despertará para confirmar que no había olvidado su petición a causa de los golpes. El teniente demoró horas en despertar, fue por eso que Rukia había llegado tarde a casa.

FIN DEL FLASH BACK

-Pero, pero, pero, pero…- era lo único que decían Ichigo y Senna mientras eran arrastrados por Rukia hasta la casa de los Kurosaki. Al llegar, Rukia mintió a Ishin diciéndole que Senna era acosada constantemente en su casa por unos pervertidos de la zona y que por eso Ichigo había decidido en traerla a casa.

-No esperaba menos de ti hijo mio, estoy orgulloso de ti- decía Ishin con lágrimas en el rostro.

-Es que acaso no le preocupa que su hijo traiga a dormir a chicas a su casa- pensaban Ichigo, Karin y Senna.

-Pero, no deberíamos hablar con sus padres como hicimos con Rukia-chan- dijo Yuzu refiriéndose a Kuchiki Byakuya.

-Oh, tienes razón. ¿Senna-chan, podrías darme el teléfono de tus padres?-

-¿Eh? Ha…hai- dijo dándole a la vez un papel con un número telefónico escrito. Tras esto, Ishin empezó a marcar el teléfono.

-Bien, aún quedan tus padres. No creo que ellos permitan algo así ¿verdad?- le dijo Ichigo a la ojimiel en susurro, pero ella…

-No, tú…no conoces a mis padres- dijo decepcionada.

-¿Huh? ¿A qué te refieres con…?-

-¡Bounjiur! ¡Saruyaki Tai al habla!- dijo una voz que provenía del teléfono. Su modo de hablar era casi idéntico al del padre de Ichigo.

-Papá, soy yo, Senna-

-¡KYYAA! ¡HIJA MIA, CUANTO TIEMPO SIN ESCUCHAR TU VOZ! ¿COMO HAS ESTADO?- gritaba entusiasmada la voz del teléfono.

-Eto…pero si acabamos de hablar en la mañana- dijo con una gota en la cabeza –No, importa. Papá, ¿se encuentra mamá en casa?-

-SI, ¿POR QUÉ LO PREGUNTAS?-

-Verás, necesito que los dos se pongan al teléfono. Hay alguien que quiere hablar con ustedes- dijo refiriéndose a Ishin.

Tras esto, Ishin converso con los padres de la ojimiel y les explicó el por qué ella iba a pasar la noche en su casa. Estos, aceptaron la oferta alegremente.

-KUROSAKI ICHIGO-SAN, TE ENCARGO MUCHO A MI HIJA- dijo la gentil voz de la madre de la ojimiel.

-¡SI LE HACES ALGO A MI TESORO, TE LAS VERÁS CONMIGO!-

-Ha…hai- fue lo único que dijo en pelinaranja.

-CUIDATE MUCHO SENNA-

-Tú también mamá-

-ADIOOOS- fue lo último que se escucho por el teléfono.

Tras esto, la primera en hablar fue Karin.

-Y bien, ¿en dónde va a dormir?-

-Es verdad, nuestra habitación ya está llena-

Rukia se sorprendió tras escuchar a Yuzu. Había olvidado ese pequeño detalle.

-Mmm, es verdad- dijo Ishin.

-No se preocupen, puedo dormir en el sofá…-

-¡De ninguna manera! Esa no es manera de tratar a una invitada. Déjenme pensar…!ya lo tengo!- y con tono pervertido -Senna-chan, ¿te gustaria dormir conmi…?-

-¡NI SIQUIERA LO PIENSES!- gritaron Ichigo y Karin a la vez que le daban un golpe a su padre.

-E…entiendo…- dijo Ishin con la cara hinchada –Entonces, el único lugar que queda es la habitación de Ichigo. Ichigo, ¿tomarás la responsabilidad?-

-¡¿QUE?- gritaron Ichigo, Senna y Rukia.

-¿O prefieres que ella duerma en mi habitación?-

Esas últimas palabras aturdieron al pelinaranja. Entre que ella durmiera con su padre o con él, pues, la mejor opción era…

-D-de acuerdo. Senna, puedes…dormir en mi habitación- dijo Ichigo algo sonrojado.

El silencio se apodero de la habitación. El plan de Rukia había terminado en un desastre.

-So…solo por esta vez- dijo Senna tímidamente.

-Ya es muy tarde, así que lo mejor será que nos vayamos a dormir- dijo Karin.

-Tienes razón. Buenas noches papá, oni-chan, Senna-chan. Rukia-chan, vamos a dormir-

-Pe-pe-pero, pero, pero…- decía Rukias intentando arreglar su error, pero era inútil. Las gemelas la empezaron a empujar hacia las escaleras.

-Nosotros…también deberíamos ir a dormir- dijo Ichigo aún sonrojado.

-Si…- asintió tímidamente la ojimiel con la cabeza.

Después de unos minutos todos se encontraban en sus habitaciones durmiendo. Todos excepto Ichigo, Rukia y Senna. Ninguno de ellos pudo dormir aquella noche.

-Soy…¡una idiota!- pensaba Rukia mientras que mordía su almohada con todas sus fuerzas. Aún no podía creer que Ichigo, en ese momento, se encontraba durmiendo en la misma cama con Senna…o al menos eso creyó, ya que en realidad…


-Senna…-

-¿Q-qué es lo que quieres…?-

-Pu…puedes dormir en mi cama, yo dormiré en el armario…-

-Ha…hai- dijo algo aliviada.

Tras esto, las luces se apagaron. Pero los jóvenes no pudieron dormir…

CONTINUARA…?

eSte capi está muy flojo, será porque se qe estaré en este avión durante 11 horas…

al menos agradesco qe esta aerolínea tiene para conectar los ordenadores al avión…