El cuarto capitulo…
Disclaimer: Bleach y sus personajes no son mios, sino de mi sensei Tite-Kubo…
CUANDO SENNA REGRESA
IV. El llamado de la sociedad de almas
Al día siguiente Ichigo se despertó aún con demasiado sueño ya que apenas había podido dormir por la tensión de la situación. Abrió el armario para salir a cambiarse, pero se paralizó al ver a una chica durmiendo profundamente en su cama. Unos cuantos rayos de sol se divisaban por la ventana los cuales hacían brillar el rostro de la ojimiel. Ella en verdad…se veía hermosa durmiendo. Iba a levantarla para que se preparara para ir al instituto, pero se veía tan tranquila que decidió no hacerlo. Luego de volver del trance, saco su uniforme del armario y se dirigió hacia el cuarto de baño a cambiarse. Pero al abrir la puerta de su habitación, encontró a Rukia de rodillas. Cualquiera diría que estaba espiando por la cerradura.
-Tú…¿que se supone que estás haciendo?- dijo el pelinaranja con cara de ¨¿qué mierda haces aquí?¨.
-Hehehe…eto…¡bu…buenos días Kurosaki-kun!- fue lo único que se le ocurrió decir.
-No evadas la pregunta- dijo con una vena en la frente.
-Pues…vine a…- pero se detuvo al ver el aspecto del pelinaranja. Parecia como si hubiera estado en la guerra –Ichigo, ¿Qué es lo que te pasa? Tienes un aspecto fatal-
-¿En serio? Debe ser culpa de ese estúpido armario, jamás había dormido ahí- respondió rascandose un poco la cabeza.
-Armario…¡¿entonces no dormiste en la misma cama que Senna?-
-Por supuesto que no. ¿Acaso me crees capaz de eso?-
-Ahhh, mierda. Y yo que no dormí pensando que ellos dos estaban en la misma cama-
-Un momento, ¿por eso estabas espiandonos?-
-¿Huh? ¿Yo? ¿Por qué debería preocuparme de eso?- dijo en tono orgulloso.
-Kuh…no importa. Más bien deberías apresurarte y cambiarte o llegaremos tarde al instituto- dijo observando que la shinigami aún seguía en pijamas.
-¿De que estas hablando, Ichi-nii? Hoy no tenemos escuela- dijo la voz de Karin que pasaba por ahí. Al parecer, la pequeña acababa de ducharse ya que llevaba consigo una toalla alrededor del cuella.
-¿Eh?- respondió algo atónito, para luego recordar que en verdad no habían clases aquel día -Supongo que tienes razón...-
Minutos más tarde; las gemelas, Ichigo y Rukia; se encontraban desayunando en la cocina. La mesa, la cual había sido organizada por Ichigo, Karin y Rukia, consistia de tres tazas de leche y una taza de café; cada uno por un plato con dos tostadas y un pequeño bol de arroz (obviamente preparados por Yuzu)
-Oi, Karin: ¿Dónde está el viejo?- preguntó el hermano mayor.
-Está durmiendo- dijo molesta.
-No es verdad, se desmayó por tú culpa- le reprochó Yuzu.
-¿A qué te refieres con…?-
-Ese idiota... ¿A quien se le ocurre despertar a su hija con un beso en la mejilla?- dijo molesta dando en golpe a la mesa.
-Un padre que quiere a su hija…- pensaron Yuzu y Rukia.
-Se lo merece- dijo Ichigo orgulloso de su hermana a la vez que le daba un trago a su café.
-¿Qu-que les parece si cambiamos de conversación?- dijo Yuzu acon una gota en la cabeza -¿Alguno de ustedes piensa ir a algún lugar en especial?-
-Oh, es verdad. Hoy quedé con Taikeru y los demás para…-
-¡¿Saldrás con Taikeru-kun? ¡¿Acaso ya son novios?- dijo sorprendida Yuzu. Una vena apareció en la frente del shinigami sustituto.
-Deja de decir esas cosas Yuzu, él y yo solo somos amigos- dijo despreocupada.
-¿Y se puede saber quién es ese Taikeru?- preguntó el pelinaranja algo molesto.
-Es un amigo que juega en mi equipo de fútbol...-
-...Y también su novio- agregó la gemela.
-Ya te dije que no es cierto- dijo Karin esta vez algo ruborizada.
-Una niña como tú no debería salir con chicos aunque tengan la misma edad- gruño su hermano.
-Y me lo dice alguien que trae mujeres a casa-
-Kuh…- directo en el blanco, pero eso no permitiría que su hermana saliera con un chico –De todas formas, ¿el viejo ya sabe que saldrás con él?-
-Por supuesto que no-
-Entonces iré a decírselo en este momento- dijo a la vez que se iba levantando de su silla.
-¡E…espera un segundo ichi-nii!-
-¿Qué quieres?-
-¡Por favor, no se lo digas! ¡Si se entera, lo más probable es que no me de permiso!- dijo bastante alterada.
-Entonces déjame ir contigo-
-¿Huh? ¡De ninguna manera!-
-Bueno, entonces no me dejas opción. ¡OI, ANCIANO! ¡TENGO ALGO QUE PODRIA INTERESARTE! ¡TU HIJA…!- pero la mano de Karin le tapó la boca.
-¡De acuerdo, tú ganas! ¡Puedes ir conmigo pero deja de gritar o se despertará!- dijo derrotada pero a la vez tratando de callar a su hermano.
-Bien, iré a cambiarme después de desayunar-
-Tsk- chistó Karin.
-No te preocupes Karin, yo también te acompañaré para vigilar que Kurosaki-kun no haga nada indebido-
-¿Qué es todo ese ruido?- dijo una voz somnolienta que provenía de las escaleras.
Todos voltearon para ver de quién se trataba. Era nada más y nada menos que Saruyaki Senna que, al parecer, había sido despertada por los gritos de los hermanos.
-Senna-chan, buenos días-
-Buenos días-
-Buenos días Senna-
-Buenos días Yuzu, buenos días Karin, buenos días Rukia-
-¿Y qué demonios pasa conmigo?- dijo el pelinaranja indignado.
-Ellas si me saludaron, tú no-
-Maldita…se supone que estás en casa ajena, por lo tanto tú…- se quedó sin terminar la frase ya que había empezado a observar a la ojimiel. Al parecer, llevaba la camisa de dormir un poco desabrochada, dejando a la vista una parte de sus pechos los cuales habían empezado a ser observados por el pelinaranja.
-Ichigo, ¿qué te ocurre? ¿qué es lo que ibas a…? ¡¿Qué estás mirando, idiota?- dijo a la vez que se tapaba los pechos ya que se había percatado de su mirada.
-¿Heh?- Ichigo volvió de su transe, pero ya era demasiado tarde. Rukia y Karin lo rodearon con un aura demoniaca.
-Ichi-nii…creo que la charla que tuvimos la otra noche no te quedó muy clara ¿verdad?-
-KU-RO-SA-KI-KUN…-dijo Rukia con voz sádica.
-¡N-no! ¡Yo no…!-
-¡PERVERTIDO!- gritaron ambas al mismo tiempo en que golpeaban la masculinidad del pelopincho.
El muchacho cayó al piso con los ojos en blanco mientras que sospenía su ¨herencia¨entre las manos.
-Senna, vamos a alistarnos. Hoy saldremos con Karin y ese pervertido- dijo a la vez que se dirigía al segundo piso junto con Karin.
-Oni-chan, encárgate de recoger la mesa ¿de acuerdo?- le ordenó Yuzu a su hermano con una sonrisa en el rostro antes de retirarse.
-Ha…hai- alanzó a decir.
Media hora más tarde…
-Senna, el cuarto de baño esta libre. Ya puedes ducharte- dijo la pelinegra.
-Hai, iré en seguida-
La ojimiel entró a al cuarto de baño y empezó a ducharse. Después, se secó el cuerpo con la toalla, pero a la hora de coger su ropa, se dio cuenta que no estaba. En realidad, había olvidado llevar su ropa al cuarto de baño.
-Mierda, ¿ahora qué hago?- pensó desesperada.
Después de unos minutos, sacó la cabeza del baño y miró hacia ambos lados. Tras verificar que no había nadie, se dirigió hacia su habitación (la de Ichigo obiamente) cubierta solamente por una toalla. Antes de entrar tocó la puerta. No hubo respuesta. Abrió la puerta lentamente y vió que no había nadie en la habitación.
-Qué alivio- pensó la ojimiel mientras soltaba un respiro.
Luego de esto, cerró la puerta y empezó a vestirse.
-Ah, mierda ¿Dónde dejé mi camisa?- pensó Ichigo mientras caminaba con el torso desnudo en dirección a su habitación. Había olvidado llevar su camisa al cuarto de baño. Llegó hasta la puerta de su habitación y la abrió. Entró desinteresadamente y a la hora de voltear la silla de su escritorio en donde había olvidado su prenda de vestir, se encontró cara a cara con una chica en ropa interior que al parecer acababa de ponerse las bragas ya que aún sostenía el elástico de estas. Ambos se miraron atonitos antes la situación. El silencio era horrible, tenía que hacer algo…
-¡¿Q…q…que coincidencia no lo crees?- gritó el pelinaranja con voz nerviosa tratando de calmar la situación, pero no salió como esperaba.
A la ojimiel, tras escuchar sus palabras, se le formaron dos lágrimas en la ranuras de los ojos y…
-¡NOOO!- gritó la ojimiel. El grito fue tan fuerte que algunos vecinos salieron a la calle para saber que ocurria.
-¡Cálmate un poco!- dijo tapándose los ojos -¡Mi-mira, tengo los ojos tapados! Solo necesito mi…- fue interrumpido ya que la ojimiel había empezado a lanzarle objetos de su escritorio como borradores, colores, lápices, lapiceros, navajas, cuchillos, etc…
-¡So-solo necesito mi camisa!- dijo Ichigo con los ojos tapados a medida que se acercaba hacia la silla de su escritorio donde había dejado su prenda de vestir.
-¡Detente, pervertido!-
-¡Deja de gritarme, ya te dije que solo necesito mi…! ¡Waaa…!- gritó tras resbalar hacia adelante con una toalla que se encontraba en el piso (la de Senna).
-¡¿Idiota, que estás haciendo?- fue lo último que dijo la ojimiel antes de sentir el peso del muchacho caer sobre ella.
Ambos se encontraban en el piso, Ichigo encima de Senna. Cualquiera pensaría que aquella situación emanaría un aura amorosa entre ellos, pero en vez de eso, cuando Ichigo levantó la cabeza, vio a la ojimiel con un rostro endemoniado. ¨Maldito idiota, yo te mato¨ decía la mirada de Senna, mientras que la mirada de Ichigo decía ¨Yo solo quería mi camisa¨. Ichigo estaba seguro de que en cualquier momento recibiría su merecido, de no ser por…
-¡Senna-chan, ¿qué ocurre? ¡Escuchamos un grito y…!- la voz se cortó.
Ambos muchachos giraron sus cabezas para ver de dónde provenía la voz. Ahí, en la puerta, se encontraban las gemelas Kurosaki. Todos se quedaron en silencio. En verdad…era una situación embarasoza.
-Al menos no está Rukia- pensó el pelinaranja para tratar de de calmarse un poco, pero…
-¿Qué ocurre? Escuche unos gritos y pensé que…-
-¡RUKIA-CHAN!- gritaron las gemelas. Ambas empezaron a agitar sus brazos para evitar que la pelinegra pudiera ver algo.
-¿Qué pasa? ¿Por qué no me dejan…?- se calló al ver al pelinaranja encima de la ojimiel ya que las gemelas no eran los suficientemente altas como para bloquear la escena. –Ichigo…tú…- dijo con voz sádica.
-Estoy perdido…- fue lo último que pensó después de recibir una patada de Rukia la cual hizo que saliera volando por la ventana.
Luego de que el pelinaranja se recuperara del golpe causado por la pelinegra; él, Rukia, Senna y Karin; salieron de la casa.
-¡Buena suerte!-
-Arigato, Yuzu- dijeron todos.
Tras esto, los muchachos se dirigieron al centro comercial en donde se encontraron con el resto de los amigos de Karin.
-¿Huh? ¿Tu hermano y sus amigas también vendrá con nosotros?- preguntó uno del grupo.
-Lo siento, no tuve opción-
-Y bien- interrumpió Ichigo –¿quién de todos ustedes es Taikeru?-
-¡Ichi-nii, por que…!-
-Soy yo- dijo uno de ellos. Era un chico de ojos verdes y cabello castaño. ¨El típico guaperas¨ según Ichigo.
-Bien. Te lo voy a dejar en claro: si intentas tener alguna relación con mi hermana, te las verás conmigo-
-Y me lo dice alguien que tiene 2 novias- dijo burlonamente refiriéndose a Rukia y a Senna.
-Maldito crio, te voy a…-
-Es tú culpa Ichigo, no deberías de ser tan agresivo con él-
-¿P…por qué mejor no nos vamos a divertir de una vez? Es por eso que hemos venido ¿no?- dijo uno de los chicos del grupo.
-Tienes razón- dijo Senna -¡En marcha camaradas!-
-¡Sí!- respondieron todos los muchachos.
Tras esto, se dirigieron al cine. Eligieron una película de terror, la cual Ichigo se negó al comienzo ya que pensaba que Karin no era lo suficientemente mayor como para verla. Pero el mayor problema fue la ubicación de los asientos. Karin se sentó al lado de Taikeru. Ichigo, al ver esto, se dispuso a sentarse detrás de ellos pero fue arrastrado 3 filas atrás por sus dos compañeras. Durante la película, vio como ¨el niño bonito¨ pasaba su brazo por detrás de Karin.
-¿Qué cree que está haciendo ese crio? Ire en este momento a…-
-Cálmate un poco, Ichigo- le dijo la pelinegra.
-Es verdad, cálmate. Debes entender que tu hermana está creciendo. ¿Acaso tú nunca has hecho eso con una chica?-
-¿He?- se detuvo a pensar un poco -Bueno, ahora que lo dices…-
-Espera, ¿en verdad hiciste eso con una chica?- dijeron sorprendidas las dos muchachas.
-Sí, pero fue cuando tenía once años. Ademas fue con Tatsuki- dijo recordando un poco de su infancia.
-¿Arizawa? Jamás me hubiera imaginado eso-
-Sí, fue cuando aún éramos pequeños. Nosotros…¡¿Ka-Karin? ¡¿Qué demonios está haciendo?- gritó al ver que su hermana había reposado su cabeza en el hombro de Taikeru –¡Suéltenme! ¡Yo lo mato, lo mato!- dijo a la vez que trataba de liberarse de los brazos de sus dos acompañantes.
Despues de que terminara la película, todos se dirigieron a los videojuegos. Ahí, Ichigo retó a ¨su futuro cuñado¨ a un juego de peleas para dejarlo en ridículo en frente de su hermana. Pero su plan falló ya que su contrincante ganó la batalla con una diferencia de 3000-250.
-Maldito enano…- pensaba el pelinaranja mientras que veía como su contrincante alardeaba de su victoria junto Karin.
Después de los videojuegos, todos fueron a un pequeño parque de atracciones en donde los niños empezaron a hacer una larga fila para entrar en una atracción.
-Sentémonos aquí- dijo Rukia señalando un banco.
-Sí. No creo que esa fila avance muy rápido, así que creo que no hay necesidad de vigi…- la ojimiael se quedó callada al ver que el pelinaranja se encontraba observando con unos vinoculares en dirección hacia la fila. Concretamente, en dirección hacia Karin.
-Deberías dejar de preocuparte tanto Ichigo. De todos modos, ella ya no es solo una niña-
-Cierra la boca- le respondío bruscamente a la pelinegra -Yo no te digo como actuar con tu hermano, así que dejame en paz-
-¡Q-que groseró!- le reprochó Senna.
-No te preocupes, Senna. No pasa nada- respondió Rukia sorprendiendo bastante a sus dos acompañantes.
-¿Por qué?- preguntó extrañada -¿Acaso no te molesta?-
-Es que, veras, Ichigo puede lucir fuerte pero...- y cambiando su voz a un tono entre arrogante y fastidioso -la verdad es que si mi hermano estuviera aquí, no se atrevería a decir eso porque a Ichigo le da mucho miedo-
-¡Maldita, deja de decir tonterías!- respondío Ichigo ante aquella burla.
-¿Acaso no es verdad?- con burlona -Incluso cuando peleaste con él por primera vez no duraste mas de diez segundos, ¿o me equivoco?-
-¡E-eso fue porque...!-
Pero antes de que pudiera hablar, el sonido del móvil de Rukia lo cortó. Sin perder tiempo, la pequeña se paró de un salto para revisar la pantalla, dejando a la ojimiel algo confusa.
-¿Hollow?- preguntó el pelinaranja.
-Así parece- con voz seria.
-¿Donde?-
-Parece ser que se dirge hacia...- pero al ver a Senna, sintió que seria algo grosero dejarla sola -No hay problema, puedo encargarme yo sola. Vuelvo en seguida-
-¿Eh? ¿En serio?-
-Por supuesto. Regreso en seguida-
Tras esto, la pelinegra emprendió su camino. Ichigo y Senna solo pudieron ver como la figura de la shinigami iba desapareciendo a lo lejos hasta que se desvaneció.
-¿Seguro que no es mejor si la acompañas?-
-Cuando ella dice que puede sola, es porque puede- afirmó demostrando confianza en su compañera.
-Rukia-chan...debe ser muy fuerte- suspiró admirando a la pelinegra.
-Sí, ¡pero no tanto como yo!- dijo algo vanidoso –¡Deberías haberme visto cuando pelee contra Aizen¡ !Aquella vez, yo...!-
-¿Huh? No te creas tanto, recuerda que ella te hecho por la ventana de una patada esta mañana-
-Kuh…- reaccionó -Eso fue porque me tomó desprevenido-
-Hai, hai. Lo que tú digas ¨fresita-kun¨- dijo burlonamente.
-¡Maldita, ya empezaste otra vez!-
-¿Empezar con qué, ¨fresita-kun¨?-
-Ladrona- fue lo único que dijo en su defensa.
-¡¿Qué?- dijo indignada –¡Yo jamás he robado nada!-
-¿Y esa cinta que llevas en el cabello?-
-¡No…no la robé! Tú me la ¿compraste recuerdas?-
-¡Eso fue después de que la robaste!- le reprochó -Además, ¿recuerdas que también robaste mi billetera?-
-¡E…eso fue porque…!- pero se detuvo ya que sintió un mareo. La muchacha se recostó en el hombro del pelinaranja debido al mareo.
-¿Senna? ¡Senna! ¡Oi, Senna, ¿te encuentras bien?- grito preocupado.
-S…sí, eso creo. Solo sentí un pequeño mareo, eso es todo-
-Ha…no me asustes así, idiota. Pensé que te había pasado algo grave-
-¿Tanto te preocupe, ¨fresita-kun¨?- dijo en tono burlón.
-Por supuesto que…- ambos se quedaron callados. Sus ojos se habían encontrado y no podían dejar de verse –yo no…- decía a medida que se iba acercando a la ojimiel.
-Ichigo…-susurró la ojimiel. Ambos jóvenes empezaron a cerrar sus ojos. Ambos podían sentir la respiración de cada uno, podían escuchar como sus corazones latian mil veces por segundo. Se acercaron cada vez más hasta que…sus labios entraron en contacto. Ambos muchachos…se habían besado.
-Tan solo era una pequeño hollow- pensaba Rukia mientras se dirigía hacia el lugar donde había dejado a sus amigos. Al llegar, divizó a lo lejos al pelinaranja y a la ojimiel. Se veían curiosamente demasiado juntos.
-¡Oiii, Ichi…- se detuvo al descubrir porque sus amigos se veian tan juntos. Ellos…se estaban besando. –No…no…- fue lo único que dijo antes de salir corriendo del lugar. Corria y corria por todo el cetro comercial. –¿Por qué?, ¿Por qué? No lo entiendo…- era lo único que pensaba mientras corria hast que choco con una persona.
-Pe…perdón, no me di cuenta que se encontraba…-
-¿Kuchiki-san?-
-¿I…Inoue?-
La pelinaranja llevó a la shinigami a su casa ya que se encontraba alterada.
-Kuchiki-san, quieres algo de comer con tu té-
-N…no gracias, Inoue. Así estoy bien-
-Aquí tienes- dijo ofresiendole un té verde.
-Arigato-
-…-
-…-
-Y bien, ¿por qué estabas corriendo?-
-…-
-…-
-La verdad…ni yo misma lo sé. Es solo que…cuando los vi…yo…- empezó hablar con voz temblorosa a la vez que apretaba su taza de té. La pelinaranja se dio cuenta de eso -yo…!¿I…Inoue?- dijo atónita ya que la pelinaranja la había abrazado sorpresivamente -¡¿Por qué…?-
-Dejalo salir…- le susurró al oído.
-¿Huh? ¿De qué estás hablando? Yo no…- pero de pronto unas pequeñas gotas emanaron de sus ojos violetas –yo no…- no pudo más. Lloró abrazando fuertemente a su amiga.
-Tranquila, solo dejalo salir- la consolaba –Yo…conozco tu dolor…- pensó recordando cómo se sintió alguna vez.
Después de unos minutos, Rukia recibió un mensaje de Renji. La pelinegra se despidió de su amiga y se dirigió a la tienda de Urahara.
Ichigo y Senna hubieran seguido besándose si no hubiera sido por la interrupción de su hermana y sus amigos.
-¡Eto…eto…Ichigo solo me estaba dando respiración de boca a boca ya que me había mareado un poco! ¡¿No es verdad, Ichigo?-
-¡Totalmente de acuerdo!-
-¿Heh? Según tengo entendido, eso solo se le hace a las personas que se están ahoganod. Y ella solo tuvo un mareo- dijo el ¨amigo¨ de Karin.
-Además, en la respiración de boca a boca, hacer sonidos mientras estas realizando la acción no es muy común ¿o me equivoco?- les reprochó Karin.
-¡D…de cualquier manera, esto no tiene nada que ver con ustedes! ¡Larguense de una vez!-
Tras esto, los niños se fueron a otros juegos, dejando a los dos jóvenes solos.
-…
-…
-..
-Eto…sobre lo de hace un momento…-
-N…no hace falta hablar de eso…- dijo Senna sonrojada.
-¡Por supuesto que debemos hablar de eso! ¡Cuendo dos personas hacen eso, se supone que ambos se…ya sabes…gustan…- dijo también ruborizado.
-Entonces…tu…de mi…-
-Bueno…yo…
-¿De que están hablando- interrumpió Urahara.
-¡KYAAAAA!-
-¿Qué ocurre, tanto miedo doy?-
-Idiota, casi nos matas del susto-
-Gomen, gomen. No era mi inteción. Pero la verdad, es que necesito que vengan conmigo-
-¿Para qué?-
-No puedo decírtelo-
-Mmmm, buenon no importa. Vamos, Senna-
-Espera, le diré a Karin que regrese a casa sola-
-Oh, es verdad. Bine, ve y díselo-
-Hai- dijo. Tras esto, corrió hacia donde se escontraban los niños.
-Tal vez, ella sea la causa de su comportamiento- pensó Urahara.
Tras llegar a la tienda de Urahara, se encontraron con lapuerta de la sociedad de almas abiertas. En la entrada se encontraban Renji y Rukia. Esta última se enctraba con la mirada tapada por su mechón de cabello. El pelinaranja y la ojimiel se dieron cuenta de eso, pero decidieron no preguntar nada.
-Saruyaki Senna- dijo Renji con voz seria –tengo órdenes de llevarte a la Sociedad de Almas-
-¿Eso quiere decir que la SA me ayudara a poder explicar el por qué sigo viva?- dijo emocionada.
-Hai-
-¡Qué bien!-
-Bueno, será mejor que nos demos prisa-
-Yo también voy- dijo Ichigo.
-Sabía que dirias eso, así que le trage conmigo una mariposa infernal extra-
-Bueno, bueno. Será mejor que se vayan de una vez ¿no es verdad?- dijo Urahara.
-Hai- dijo Senna.
-Urahara-san, ¿podrías encargarte de mi cuerpo?-
-No te preocupes, todo esta calculado a la perfección-
-Arigato. Bueno, entonces…- y tras esas palabras; Renji, Rukia, Ichigo y Senna; desaparecieron por la puerta de la SA.
CONTINUARA…?
SON las 11:44pm así que aún sigue siendo sábado 21…
