POR FIIN! LO TERMINEEE! (Aunque tampoco es la gran cosa, pero bueno -.-) Ya recordé porque deje de escribir: esta era una de las partes donde tenia que explicar muchas cosas serias y…pues…como yo prefiero escribir cosas entre comedia, drama y romance…pues…bueno ustdes me entienden (creo) Muchas gracias por los reviews que me alentaron a volver a seguir escribiendo por segunda vez y…pues…ya esta: enjoy.

Disclaimer: Bleach y sus personajes no son míos; son de Tite Kubo-sama

CUANDO SENNA REGRESA

VII. Bienvenido al Infierno

Fue una de las noches más tranquilas en toda la historia de la Sociedad de Almas. Pequeñas brisas resoplaban el lugar de maneras sigilosas e inesperadas de rato en rato. La oscuridad de la noche, tan intensa como el mismísimo fondo de un océano azulado, cubría el cielo tan solo dejando a la vista una luna resplandeciente con unas cuantas estrellas, las cuales se reflejaban en las aguas del lago. El lago…aquel rodeado por numerosos árboles que formaban un círculo casi perfecto…aquel en donde parejas buscando la felicidad habían hecho juramentos inolvidables…aquel en donde una joven veía el reflejo de su rostro el cual emanaba un aura de tristeza…

-Así que…mañana es el día…- susurró la ojimiel en voz melancólica para sí misma. Una sonrisa sin esperanza y ojos entrecerrados conteniendo gotas salinas de agua se reflejaban en su rostro. Quería pensar positivamente, pero era inútil: las cosas no saldrían como esperaban…


Dos días antes, en el cuartel del doceavo escuadrón…

-Verán- comenzó a hablar el científico –sino mal recuerdo, hace un mes enviamos a la teniente Kuchiki Rukia a una misión en el mundo humano la cual consistía en encontrar a un shinigami de bajo reiatsu el cual se había detectado en nuestro radar. Quiero informarles que esta misión acaba de ser completada-

-P-Perdone que lo interrumpa, capitán Kurotsuchi- habló Rukia –pero es imposible que esa misión esté completada, ya que yo aún no he encontrado a ese shini…-

-Te equivocas-

-¿Eh?-

-Esa misión finalizó desde el momento en que te encontraste con el Rosario de las Almas. En otras palabras, el shinigami que buscábamos en realidad era esta joven- dijo mirando a la ojimiel dejando a todos algo sorprendidos.

-Kurotsuchi-taichou- dijo la voz del anciano -¿A sido esta la razón por la cual nos ha llamado?-

-No- respondió al instante –Como les dije, según las mariposas infernales que les envié, tengo que hablarles sobre el por qué el Rosario de las almas aún sigue con vida, pero sobre todo, su situación actual. Será mejor que comience. Según tengo entendido, cuando el Valle de los Alaridos casi funde el mundo humano con la Sociedad de Almas, el Rosario de las Almas sacrifico su existencia haciendo explotar a todos los blanks que la conformaban para restaurar el orden entre ambos mundos. Luego de eso, la poca energía que quedo de Saruyaki Senna se desvaneció en presencia de nuestro shinigami sustituto- esas palabras hicieron que Ichigo cerrara los puños inconscientemente –Después, todos los recuerdos que teníamos sobre ella desaparecieron, ¿verdad?- todos asintieron con la cabeza –Bueno, prosigo. La verdad, es que no todos los blanks desaparecieron. Un grupo de estos permanecieron en lo alto del cielo del mundo humano después de la explosión. Cuando las últimas partículas de Saruyaki Senna se desvanecieron en el aire, estas fueron atrapadas por aquel grupo de blanks y se dirigieron a un lugar del mundo humano conocido como Francia; podría decirse que esos blanks tuvieron un instinto de supervivencia. Después, uno de los blanks, el cual tenía vivencias de haber sido un humano que había vivido en un área del mundo humano llamado Francia, se mezcló con las últimas partículas espirituales que quedaron de Saruyaki Senna, creando así recuerdos de haber vivido en Francia con padres y amigos además de los recuerdos de Karakura. Luego una gran parte de de los blanks utilizaron su energía para recrear a los padres del blank que se mezclo con la memoria de la joven, además de amigos, casa, etc. El resto de los blanks utilizaron su energía para regenerar el cuerpo de la joven. Según lo que ella me contó, decidió regresar a la ciudad de Karakura para contactar con la Sociedad de Almas. Tras encontrar a nuestro shinigami sustituto y a la teniente Kuchiki, tuvo que esperar entre un periodo de veinticuatro a setenta y dos horas para explicarles su situación ya que ninguno de ellos la recordaban. Esto se debe a que, como el Rosario de la Almas ya no está conformado por millones de blanks; la intensidad, al igual que el radio espiritual el cual nos permitía recordarla se redujo radicalmente. En términos más simples: para poder recordarla, se necesita estar en un rango aproximado de diez a veinte kilómetros o menos de ella durante un periodo de veinticuatro a setenta y tres horas-

-Espera un segundo- interrumpió Hitsugaya –Si lo que dices es cierto, ¿Cómo es que nosotros (osea los shinigamis del Sereitei) no tardamos tanto en recordarla? Es más, ahora que lo pienso, antes de que ella llegara a la SA, nosotros ya la recordábamos-

-A eso voy. Verán, a diferencia del mundo humano, toda la Sociedad de Almas está básicamente compuesta por partículas espirituales. En el momento en que el Rosario de las almas entró a la Sociedad de Almas, las partículas espirituales del lugar que hicieron contacto con la joven transmitieron a todos nosotros aquellos recuerdos perdidos que teníamos sobre ella en aproximadamente 0.000749 microsegundos. No es que ya la recordáramos desde antes de que llegara, es solo que, ya que el periodo de tiempo para recordarla fue extremadamente rápido, tuvimos una impresión de ya tener recuerdos previos de ella-

-Ahora que lo dices…tienes razón- susurró Kyoraku en voz baja.

-Cuando empecé a realizar pruebas en el Rosario de las almas, parecía no haber ningún problema en cuanto a su salud física y psicológica, así que decidí que mi computadora podría hace el análisis final sin ningún problema…o al menos eso pensé- Ichigo fue afectado por esas últimas palabras –Verán, cuando mi computadora terminó de hacer el análisis final, apareció una extraña variante respecto a la estructura espiritual de la chica así que le dije a mi teniente que fuera a buscar a la joven mientras que yo volvía a revisar el análisis. Pero...lamentablemente el resultado era el mismo. Para los que no lo sepan, ayer esta joven se desmayó en presencia de nuestro shinigami sustituto. Esto se debió a que…el Rosario de las Almas está perdiendo su energía espiritual de manera radical. En otras palabras, está desapareciendo.

Todos reaccionaron algo sorprendidos.

-¡¿Qué? ¡¿Por qué está pasando eso? ¡¿Qué acaso no se encontraba bien?- gritó Ichigo desesperado.

-Deberías calmarte un poco, muchacho- le reprochó el científico algo molesto -Lo que ocurre es que la energía que la mantiene con vida no es como la de nosotros. Básicamente está conformada por los recuerdos de las almas los cuales se transforman en energía espiritual que solo ella puede usar. Pero ahora que ya no dispone de una reserva casi ilimitada de blanks, era solo cuestión de tiempo para que empezara a mostrar signos de que está perdiendo su energía. Afortunadamente, la teniente Kuchiki se traerla a la Sociedad de Almas. Esto ayuda mucho a que su energía se retenga en ella por mucho más tiempo. De haber seguido en el mundo humano, probablemente ya habría desaparecido para el día de hoy-

-S-Senna…- susurró el aturdido pelinaranja para sí mismo mientras trataba de hacer contacto visual con la ojimiel, quien se encontraba mirando hacía el suelo.

-Capitán Kurotsuchi- empezó a hablar el anciano –Ya hemos escuchado el estado en el que se encuentra el Rosario de la almas. Díganos, ¿tiene alguna solución para este problema?-

En un instante, todas las miradas de los oyentes se dirigieron hacia el capitán Kurotsuchi. Todos se sintieron impacientes esperando su respuesta, hasta que…

-Si- respondió aliviando inmensamente al pelinaranja –Para mi buena suerte, después de haber derrotado a uno de los espadas (Sayel Aporro) del ejército de Aizen en la guerra de aquel invierno, encontré su laboratorio y todos sus implementos. Con la ayuda de mi teniente, traslade todos sus experimentos y maquinarias a mi laboratorio después de la guerra. Entre todas esas maquinas, había una la cual, después de haberla investigado, resultó ser una especie de convertidor de partículas. Llegué a la conclusión de que, con esta máquina, podría convertir la energía de los blanks en partículas espirituales estables como la de nosotros, evitando así que esta joven desaparezca-

Esas palabras llenaron de esperanza a Ichigo…

-Entonces Senna va a…-

-Sin embargo- lo interrumpió el científico con voz bastante seria –Al no poseer ni la más mínima información acerca de los blanks, las posibilidades de que este proyecto se logre con éxito es de un…- y tomando una breve pausa para respirar -…once porciento-

Después de las palabras del capitán Kurotsuchi, no hubo una sola persona que no hubiera quedado paralizada ante tan pequeña probabilidad de vida. ¿Once porciento? ¿Cómo podía ser eso posible? Solo un milagro podría hacer que el resultado fuera exitoso. Y en cuanto al shinigami sustituto…eso era una historia totalmente distinta.

Pareciera como si su mundo entero hubiera colapsado en tan solo un instante. Senna…la ojimiel hiperactiva que desaparecido ya una vez sin dejar siquiera recuerdos de ella…la pequeña mujer de lazo rojo que acababa de convertirse en algo más que una amiga…¿iba a volver a desaparecer? ¿Aquel porcentaje era lo único que tenían? Era una broma…tenía que ser una broma.

Intencionalmente, la expresión facial de Ichigo comenzó a tornarse más y más en la angustia que estaba sintiendo, mostrando una mirada perdida llena de nerviosismo. El capitán Kyoraku, al notar la inquietud del pelinaranja, trató de calmarlo.

-Tranquilo, Ichigo-san. Todavía hay solución- le habló el capitán al muchacho mientras posaba una mano sobre su hombro. Pero…

-¿Qué me tranquilice…? ¡NO ME JODAS!- gritó enfurecido, quitando la mano de su hombro con brusquedad -¡¿Acaso no has escuchado? ¡¿Ha dicho once porciento! ¡¿Cómo demonios podría permanecer calmado?- gritó lleno de ira. Para ese entonces, Ichigo tenía la mirada de todos los que se encontraban en el lugar.

-¡Ichigo! ¡Estás hablando con un capitán de Sereitei!- le reprendió Rukia al instante detrás de él -¡Compórtate como debe ser!-

-Eso es lo único que te importa verdad, ¿verdad?-

-¿De que estas…?-

-¡Tú y tus malditas reglas! ¡No haces otra cosa más que pensar en ella todo el tiempo!-

-¡I-Ichigo, deja de…!-

-¡Que acaso estás sorda? ¡Senna esta despareciendo! ¡¿Acaso no te importa? ¡Si no hacemos algo, Senna…!-

-Ella es lo único en lo que piensas, ¿verdad…?-

-¡…podría…!- la voz de Ichigo fue paralizada al escuchar el claro susurro de la morena. Esta vez, la voz de Rukia había sonado baja pero llena de un sentimiento que pareciera que inculpaban al pelinaranja de un crimen -¿Qué haz…?-

-¡SILENCIO!- ordenó la voz de mando del comandante-capitán Yamamoto Genryuusai. La potencia del sonido fue tan fuerte que incluso, algunos shinigamis del exterior escucharon la orden. Todos los presentes quedaron pasmados –Kuchiki Rukia, agradezco tu intención de querer intervenir en esta situación. Pero no necesito de la ayuda de ningún teniente a meno0s que lo ordene. ¿Quedo claro?- la morena soltó una débil afirmación con la mirada hacia abajo –Y en cuanto a ti, Kurosaki Ichigo; es cierto que fuiste de gran ayuda en la guerra contra el traidor de Aizen Sousuke. Pero eso no te da ningún derecho a expresarte en esta sala de esa manera. Recuerda que solo estas en esta sala por estar relacionado con el Rosario de las Almas, mas no porque te necesitemos-

-Si…- dijo con sentimiento de culpa. Luego, giró hacia Shunsui –Kyoraku-san, yo…lo siento mucho. No fue mi intención…- bajando la cabeza.

-No te preocupes- le respondió con una fresca sonrisa –Después de todo, la gente hace locuras por las personas que aman, ¿verdad?-

La última frase tuvo cierto efecto en Ichigo y Rukia.

-Aún así, yo…lo siento- susurró apenado.

-Ya te dije que no pasa nada- se apresuró a decir moviendo su mano como un abanico.

-Entonces, puede proseguir, capitán Kurotsuchi- ordenó el anciano.

Sí- afirmó este –Como ya he mencionado antes, las probabilidades de que este proyecto tenga éxito son muy remotas. Pero si no hacemos algo, el Rosario de las Almas terminará despareciendo en un periodo de diez u once días. Aunque para realizar este proyecto necesitaé la ayuda de…¨ciertas personas¨- con un tono que mostraba incomodidad –antes, necesitaré la aprobación del Rosario de la Almas debido a l-la l-ley trescientos cuarenta y dos- con algo de furia –Saruyaki Senna- dirigiéndose hacia ella –Aceptas someterte a este…-

-Sí- respondió cortándolo incluso antes de poder terminar de hablar.

-Niña, no es que esté en contra de proseguir con esto, pero incluso alguien como yo se que se que una decisión de ese calibro no es algo que se pueda decidir en tan solo en cuestión de segundos- le aconsejó. Y, por primera vez, Ichigo concordaba al cien por ciento con el científico. ¿Qué acaso no había escuchado? ¡Solo había un once por ciento de probabilidades! Intentaba de hacer contacto visual con la ojimiel para insinuarle que lo pensara mejor. Pero ella no dejaba de ver al capitán Kurotsuchi directamente a los ojos –Te recomiendo que lo pienses al menos un par de…-

-Si no hacemos algo, de todas maneras desapareceré, ¿verdad?-

-Eso es cierto, pero…-

-Entonces, no veo ningún motivo para no intentarlo. Aunque las probabilidades son demasiado pequeñas, el hecho de no hacerlo con tal de poder vivir pacíficamente durante diez días y luego desaparecer me parece absurdo. Por lo tanto, mi respuesta sigue siendo la misma.

-Ya veo…- susurró el científico con una sonrisa algo sombría –Me encanta tu actitud, pequeña…ojala todos los sujetos de prueba fueran igual que tú…- susurró.

-Entonces, está decidido- habló la potente voz de Genryuusai –Capitán Kurotsuchi, tiene el permiso para proseguir con este proyecto. Esta reunión queda concluida- terminó con una colisión entre la punta de su bastón y la madera del suelo.

Tras esto, toda la multitud comenzó a salir del lugar.


-¡S-Senna, espera un momento!- gritó al mismo tiempo en que tomaba la muñeca de la ojimiel por detrás.

Apenas terminó la reunión, Ichigo trató de acercarse a Senna para hacerla recapacitar sobre la decisión que había tomado. Pero, apenas la puertas del escuadrón fueron abiertas, alrededor de unos cincuenta shinigamis entraron en dirección al capitán Kurotsuchi probablemente con intensión de pedir instrucciones, causando que el llegar a la ojimiel se convirtiera en una misión algo complicada. Afortunadamente, el pelopincho pudo ver un lazo rojo saliendo del lugar, lo cual le sirvió de guía.

-¿Eh? ¿Q-Qué ocurre, Ichigo? No tienes que gritar tan alto, para tu información- algo fastidiada.

-¡He estado llamándote todo este tiempo, idiota!- con una vena de furia.

-Ah…lo siento…- con una pequeña gota de sudor –Entonces, ¿Qué ocurre?-

-Eso es lo que debería preguntarte: ¿Qué demonios fue eso?-

-¿Eso? ¿De qué…?-

-Un once por ciento no es algo que se deba tomar a la ligera. ¿Tienes idea de cuan arriesgado es eso?-

-Ah…eso…- desviando un poco la mirada –N-No es que no lo haya pensado ni…-

-¿Estás bromeando? Ni siquiera dejaste que ese loco terminara de hablar. Tenias que haberlo pensado mucho mejor. Tú…-

-Te equivocas. Yo…lo he estado pensando por un tiempo. Incluso antes de venir aquí- con voz algo tranquilizadora.

-¿De qué hablas?- preguntó algo atareado. La ojimiel tomó un leve respiro.

-Lo que quería decir es…como lo explico..., lo recuerdas, ¿verdad? Cuando desaparecí-

-S-Sí…- respondió tratando de no recordarlo.

-Verás, aquella vez…el desaparecer y no volver a verte a ti y los demás fue algo difícil…en serio que lo fue- confesó –Mis ánimos, mis esperanzas, mis sueños…nada de eso pudo combatir aquellos últimos momentos de angustia y miedo que sentí; pensé que era el fin…Pero…-ahora algo más animada –cuando desperté en Francia, fue como vivir un sueño. Tenia que ser un milagro. Mi mente aún no podía creer que seguía viva. Tenía una vida en Francia con amigos y padres que, aunque sé que en realidad no me pertenecen, ahora quería quiero con toda mi alma. Aquel sentimiento lo…reemplazaría por nada-

-Senna…- susurró para sus adentros al ver y escuchar aquellos pensamientos.

-Fue entonces cuando lo decidí: si alguna vez corriera el riesgo de desaparecer y hubiera un pequeño rayo de luz que pudiera salvarme, sin importar que tan pequeño fuera, me aferraría a él. Yo…no quiero volver a sentir sentimiento, ¿sabes? Además…- y acercándose al pelinaranja para tomar el extremo de su manga -…ahora…tengo otro motivo para seguir viviendo- terminó avergonzada mostrando cierto color rojo en sus mejillas.

-Yo…lo siento mucho…No tenía idea que te sentías de esa forma…- se disculpó el pelopincho. Jamás hubiera imaginado que la ojimiel podría pensar de esa manera.

-No hay problema, todo está bien. Además, el hecho de que estés preocupado me hace algo feliz- comento con una pequeña sonrisa.

-Por supuesto que me preocupas, idiota- contestó devolviéndole la sonrisa.

Los jóvenes permanecieron mirándose a los ojos durante unos segundos como si fuera un juego de seducción. Ichigo y Senna…definitivamente eran algo más que amigos.

-Bueno, ya tengo que irme. Le prometí a Nemu-chan que la vería en el laboratorio- soltando la manga de Ichigo.

-Entonces, te acompa…-

-¡No gracias!- lo rechazó haciendo una ¨X¨ con sus brazos.

-¿Qué? ¿Qué demonios pasó con la atmosfera de antes?- preguntó algo furioso.

-No, no quise decir eso. Lo que pasa es que Nemu-chan necesita hacerme unas pruebas las cuales requieren que este desnuda-

-Desnuda…- repitió intencionalmente hasta que su cerebro por fin pudo asimilarlo -¡I-Idiota. Lo hubieras dicho antes!- le reprendió con el rostro totalmente rojo como el de un tomate.

-Hoo…no me digas que, ¿querías verme desnu…?-

-¡Vete de una vez, pervertida!- le ordenó furioso mientras que Senna comenzaba a matarse de la risa.

-De acuerdo, de acuerdo. Ya me voy- le informó aún riendo un poco al mismo tiempo que se daba la vuelta con intención de retirarse. Pero al parecer, la ojimiel recordó algo, girando y acercándose nuevamente al pelinaranja –Casi lo olvido-

-¿Qué ocurre? No me digas que ya olvidaste donde se encuentra esa labo…-

La ojimiel, quien ahora era un poco más alta por estar inclinada sobre la punta de sus pies, había depositado sus labios en la mejilla derecha del pelinaranja, quien había quedado totalmente paralizado.

-Eso fue para que no te sientas solo mientras que no estoy- dijo Senna alejándose un poco del rostro del pelinaranja.

-¡I-Idiota! ¡No hagas cosas sin el consentimiento de los demás!- gritó el joven avergonzado.

-He he he- rió la ojimiel –Entonces, ahora si me voy-

Y, tras estas palabras, Senna fue desapareciendo poco a poco del área visual de Ichigo.

-Si será…- suspiro el pelopincho con una sonrisa escondida. Dio la vuelta para también retirarse del lugar. Pero la persona que vio detrás de él lo detuvo.

A unos veinte pasos, la shinigami solía vivir en el armario de su habitación se encontraba con la vista caída en dirección hacia él. Sin previo aviso, Rukia comenzó a acercarse a él y, por cada paso que daba la morena, cierto sentimiento de culpa comenzaba a crecer más y más dentro del pelinaranja. ¿Sería por la manera en cómo le había hablado momentos atrás? Sí, seguro que era por eso. Sin embargo, algo dentro de él decía que no era así. Rukia se encontraba frente a Ichigo.

-Hey…- saludó la morena sin muchas ganas con la mirada desviada.

-Hola…- hizo el pelopincho de igual manera. Segundo tras segundo comenzaban a pasar, pero ninguno de ellos se atrevía a decir palabra alguna. Finalmente, el pelinaranja tomó valor para entablar la conversación –Rukia, yo…siento haberte gritado de esa manera…en serio lo siento…-

-Descuida, no te procupes por eso…- respondió ella –¨La gente…hace locuras por las personas que ama¨, ¿verdad?-

-¿Eh?- reaccionó Ichigo al escuchar esa frase. ¿Podria ser que ella supiera lo que ocurría entre él y…? –E-Entonces, tú…-

-Sí- afirmó esta –Lo sé. Para ti, Senna es…-

-…mi novia- terminó el pelopincho. Pero eso no era lo que la pelinegra tenía en mente decir. Rukia quedó atónita. Lo que ella planeaba decir era que Senna era la persona que le gustaba a Ichigo. Pero que ellos dos eran novios…¿Cómo había podido suceder tan rápido?-

-¿Desde cuándo ellos…?- pero intencionalmente, imágenes de Ichigo y Senna comenzaron a recorrer su mente como si fuera una película: Senna saludándolo en su primer dia de clases, hablando con confianza inigualable en el parque de atracciones, Ichigo encima de una Senna semidesnuda, aquel beso en la banca…, el día del festival en el Rukongai… -Por supuesto…que ingenua que soy…todo este tiempo, ellos…-

-Así que tú…en serio la amas, ¿verdad?-

-Sí…-contestó él lleno de aquel sentimiento inexplicable de culpa.

-Ya veo…-

¨Yo…me doy por vencida¨

-¿Rukia?- preguntó al pelopincho al ver que la pelinegra permanecía en silencio -¿Ocurre al…?-

-¡En hora bueno! ¡Felicitaciones!- gritó una Rukia llena de entusiasmo con ojos iluminados que parecían estrellas y levantando el pulgar de la mano izquierda, mientras que la mano derecha yacía sobre el hombro del joven.

-¿Eh? ¿R-Rukia?- preguntó inmediatamente al ver aquella reacción inesperada -¿De qué estás hablando?-

-¡¿Ah? ¿Acaso no es obvio? ¡Me refiero a ti y a Senna!- con una alegría imparable.

-S-Si…esto…- el pelopincho simplemente se había quedado sin palabras al ver como Rukia reía y lo felicitaba sin parar.

-Pero, ¿sabes? Más que una alegría, es una alivio- comenzó a decir cruzando los brazos como si fuera una gran pensadora.

-Ya veo…un alivio…- repetía el otro, aún en medio de un semi-shock.

-Sí, sí. Eso es porque, ya sabes, un chico como tú de diecisiete años y aún sin novia… Empecé a creer que estabas comenzando a irte al ¨otro bando¨-

-Eh…¡E-Espera un segundo!- gritó alterado cayendo en cuenta de a donde quería llegar la shinigami.

-¡Oh! Ahora recuerdo; la vez que más me asustaste fue cuando llamaste ¨hermosas¨ a Ishida aquel día en los juegos. Sí, sí…- como si estuviera analizando un caso, sin darse cuenta que el shinigami sustituto tenia los puños entrecerrados y el seño fruncido ante aquella burla.

-¡M-MALDITA! ¡YA TE DIJE QUE ESO TE LO HABIA DICHO A TI!- estalló el pelinaranja como si fuera una bomba.

Pero aquella última frase causo que aquel momento se paralizara al instante. Ambos, Ichigo y Rukia recordaron al mismo tiempo aquel momento en la cabina de la Ruleta Rusa. Aquel instante…¿Qué hubiera pasado si Ichigo no hubiera recordado a Senna en ese momento…? Los jóvenes permanecieron en silencio con las miradas desviadas durante unos segundos. Hasta que por fin, la shinigami decidió volver a retomar la conversación.

-Pero, me alegro por ti, Ichigo- con una aprobadora sonrisa que solo ella sabía que era falsa –En serio me alegro-

-Si…gracias- respondió también con la misma sonrisa.

-Solo espero que Senna no se arrepienta tan rápido- bromeó.

-Cierra la boca- rascándose la cabeza.

-He he. Bueno, yo ya tengo que irme. Nos vemos luego, Ichigo-

-¿Eh? ¿A dónde?-

-Esto…n-no tiene importancia. Solo tengo que hablar sobre ciertas cosas con el capitán Ukitake- mintió.

-Ya veo-

-Bueno, entonces…-

-Sí, nos vemos-

Y tras esto, la shinigami comenzó a correr hacia el lado contrario del shinigami sustituto. Estaba decidida: la misión noventa y siete…era un buen momento.

A medida que la shinigami se distanciaba de él, Ichigo no pudo evitar volver a sentir aquel sentimiento de culpa aún con más intensidad. Ya se había disculpado con ella, ¿no? Incluso lo felicitó por su noviazgo con Senna. Entonces, ¿por qué? ¿Por qué demonios seguía sintiéndose de esa manera? Y, aparte de eso, algo en su interior le decía que Rukia no estaba siendo verdaderamente sincera con él. La frase que había dicho dentro del escuadrón: ¨Ella es lo único en lo que piensas, ¿verdad…?¨ comenzó a perturbarlo. ¿Qué fue lo que quiso decir con eso? Sin olvidar lo que Renji le había contado sobre la noche anterior.

El shinigami sustituto estaba hecho un desastre. Lo mejor sería tranquilizarse un poco para después pensarlo nuevamente con claridad. Y que mejor manera de hacerlo que yendo al lugar en donde entrenó para conseguir su bankai. Sí, haría eso. Después de todo, ya había pasado tiempo desde la última vez que tuvo una conversación con Zangetsu. Pero…

-Kurosaki Ichigo- lo llamó una voz por detrás. Al voltear, se encontró con Byakuya, quien se encontraba delante de Renji. Este último, traía consigo una mirada baja como la de un niño después de haber sido reprendido por alguna travesura.

-Oh. ¿Q-Qué ocurre, Byakuya?-

-Ven conmigo. Hay algo de lo que quiero hablarte- le ordenó ignorando como Ichigo lo había llamado por su nombre.

-Perdón, pero es que ahora, yo…-

-¿Eres un capitán de los trece escuadrones?-

-¿Eh?- algo atónito por la inesperada pregunta –P-Por supuesto que no. Pero, ¿Qué tiene eso que…?-

-Exactamente. Solo un capitán puede tomar la libertad de escoger entre seguir y no seguir una orden de otro capitán, a no ser que la orden provenga del mismísimo comandante-capitán- comenzó a explicar –Cuando acabó la guerra contra el traidor de Aizen, se te ofreció el honor de convertirte en capitán del quinto escuadrón. Pero tu elegiste rechazar la oferta y seguir con tu puesto no oficial de shinigami sustituto, ¿verdad?-

-E-Eso es verdad…- con una gota de sudor en señal de intimidación –Pero…-

-Por lo tanto, al no ser ni siquiera un miembro oficial de los trece escuadrones, debes seguir las órdenes que cualquier capitán te imponga. Incluso las de un teniente. En estos momentos, no tienes la libertad de decir sí o no. Así que, como ya dije antes: ven conmigo- concluyó como todo miembro de la realeza. Acto seguido, comenzó a caminar con su ¨sabueso¨ de cabello color rojo detrás de él.

Pero, aunque todo eso fuera cierto, el shinigami sustituto no podía aceptar que ¨el capitán¨ le hubiera hablado con esa actitud de noble que tanto odiaba. Definitivamente no se iba a quedar callado.

-Maldito…¡¿Qué demonios es lo que te…?-

-¿HAZ DICHO ALGO?- preguntó un Byakuya con intención asesina. Energías negras imaginarias comenzaron a emanar del cuerpo del capitán, intimidando de una manera atroz al shinigami sustituto.

-¡N-No, no he dicho!- gritó asustado.

-Entonces apresúrate y sígueme- ordenó sin siquiera voltear a verlo.

-¡Yes, sir!-

Ichigo, corrió apresuradamente para seguir a Byakuya, colocándose al lado del teniente Abarai, quien llevaba una expresión como si se estuviera dirigiendo a su mismísima ejecución.

Byakuya, Ichigo y Renji permanecieron caminando en silencio durante unos minutos, hasta que la intriga del pelinaranja llegó a su límite.

-Oi, Renji- le susurró lo más bajo posible -¿Qué demonios está pasando aquí?-

-Yo…- habló el derrotado teniente –Lo siento mucho, Ichigo. Pero…se lo he dicho todo-

-¿Todo? ¿De qué diablos estas…?- y, como si fuera un flashback, el pelopincho recordó todo lo que el pelirrojo le había contado en la mañana. Las cosas que Rukia había dicho sobre él…¡¿Podría ser que Byakuya también sabía sobre eso? –¡R-Renji!- comenzó a alarmarse -¡¿No me digas que…?-

-Silencio- ordenó el noble.

-¡Sí!- respondieron los ¨perros¨.

Ichigo no quería ni imaginar lo que se avecinaba tras saber que, Kuchiki Byakuya, una de las personas que más lo odiaba, se había enterado que su pequeña hermana había dicho que él la había engañado con otra mujer mientras estaba ebria.

-Yo…estoy perdido…- fue uno de los pensamientos suicidas que tuvo el pelopincho mientras seguía a su verdugo.

CONTINUARA…?

A/N: Perdon si no cumpli con sus expectativas, pero es que también e estado muy ocupado a pesar de que dije que quería volver a escribir. Pero era como si el mundo entero no quisiera que terminara este capitulo. Es la primera vez que he escrito un capitulo en lugares tan…randoms? Ejemplo: mi clase de ingles, mientras jugaba ps3 en la casa de un amigo, la biblioteca, mi clase de american history, la clase de integrated science, etc… Pero por fin lo termine y pues…nada, espero que lo HAIGAN (que inculto que soy) disfrutado y pues…POR FAVOR DEJEN SUS REVIEWS porque eso es lo que motiva (acepto de todo: agradecimientos, comemntarios, amenazas, cartas suicidas, si quieren hablar de como vieron a un gato ser atropellado, si si te rompiste la pierna...DE TODO.

Bueno, SI LES GUSTO Y quieren que la siga pues ganmelo saber para decirles más o menos cuando estará listo elñ siguiente capitulo (probablemente en una o dos semanas)

Y pues…eso es todo. Asi que…

Bye-nee…