Bella POV:

30 años después…

Había pasado un largo tiempo, años, desde que me uní a ellos. No parecían tan salvajes cuando llegabas a conocerlos y tomarles su confianza. En realidad, eran muy tiernos. Recuerdo el enfrentamiento que Yasmin tuvo con la alfombra en su forma lobuna, recibió un regaño de Sophie por romperla, por supuesto, pero de todas formas, terminamos a muchas carcajadas. De verdad, haber saltado de ese acantilado hace treinta años sirvió de mucho más de lo que esperaba.

- ¿Qué ocurre, cariño? – Preguntó Jack, rodeándome el hombro con su brazo.

- Nada, estaba…Pensando.– Contesté, acurrucándome contra él en el sofá.

- ¿En qué, supuestamente? – Hizo una mueca divertida.

- ¿Qué hubiera pasado si no te hubiera hallado ese día en el acantilado? – Pregunté en respuesta. Era algo que siempre me había preguntado, él podía responder eso. Me había enamorado de él por lo adorable y cariñoso que era conmigo, aunque con los demás humanos y desconocidos era…escalofriante, eso lo hacía aún más lindo. Se perdió unos minutos en su mente, parecía buscar la respuesta a la pregunta. Al minuto, hizo una mueca de dolor.

- ¿Qué? – Pregunté, poniéndole una mano en donde debería estar su corazón, acariciando. Nunca lo había visto con dolor, por nada del mundo.

- Nada, no me gusta lo que hubiera ocurrido. Suerte que yo pasaba por allí – Desplegó una sonrisa aliviada.

- ¿Qué hubiera pasado? – Saltó Marcos. Él era como el segundo al mando, ya que era el hermano verdadero de Vanessa. Sus ojos borgoña relucieron de curiosidad. Mi ángel se retorció de incomodidad.

- Veo un hombre moreno salvándola en mi lugar – Un gruñido de escuchó en su duro pecho. Era aún más lindo cuando era celoso y posesivo. ¿Ese hombre era Jacob? – Luego, una mujer, parece un hadita o un duende...Creo que te lleva a un lugar - ¿Alice? ¿Ella vino por mí? Jamás me encontró, entonces. – Allí, salvas a alguien, un muchacho, cabellos bronce...No veo su nombre, es…como si no quisieras mencionarlo, algo así - ¿Edward? ¿Qué había pasado como para que lo viera? Suspiré con sorna.

- Pero, para suerte nuestra, no ocurrió – Festejó Jack alzando los brazos. Todos alzaron los brazos y gritaron de felicidad.

- ¡Que viva nuestra nueva miembro! – Gritaron todos los presentes. Mi rostro despegó una enorme sonrisa. En eso, nuestra jefa entró por la puerta, y automáticamente, todos cerraron la boca.

- ¿A que se debe el alboroto? – Vane sonrió para todos. Ella era la persona más amable que había conocido en la vida, a menos que la hicieran enojar. Pero era muy amigable con nosotros.

- ¡Festejábamos por que sí, Vane! – Chilló Nicole, agitando la cola. La vampilycan era la más alegre y saltarina de todos los presentes en la mansión.

- Bien, pero ahora cierren la boca. Tenemos un problema – Anunció muy seria. Genial, ahora tenía que ser.

- ¿Qué ocurre Vane? – Inquirió Marcos, alzando la cabeza de su libro.

- Vampiros, son moderadamente bastantes, vienen aquí – Ella torció la boca.

- ¿¡Por qué? ¿Qué quieren hacerte? ¿Y a Marcos? – Gritó Jessica bastante alterada.

- Saben bien que soy la heredera al trono vampírico, esperemos que no nos traigan problemas – Ella torció la boca de nuevo. Bien, nuestro deber era protegerla, cueste lo que cueste, y mataría a quien quiera que se acerque con la intención de molestarlos, a mí y a mi familia.

Edward POV:

Treinta años. Ese fue el tiempo que estuve lejos de mi Bella. ¿Qué estaría haciendo ella ahora? Por supuesto, con su humano esposo, compartiendo su felicidad con sus muchos hijos. De solo pensar eso hacía que mi corazón se retorciera de dolor. ¿Habría seguido con su vida si yo hubiera aparecido también? ¿Seguirá esperándome? Una parte de mí se alegraba de que siguiera amándome, pero otra parte, la menos egoísta, temía que ella desperdiciara todos estos años en esperar a alguien que jamás iba a volver.

Le había ordenado, literalmente, a Alice que no espiara ni de cerca su futuro. Pero ella había desobedecido, había ido a Forks, a buscar a Bella, para sorpresa para ella, y para todos, Bella no estaba allí. Habíamos conjurado dos teorías, una que se halla ido por fin a Phoenix con su familia y la otra que estuviera...Muerta.

- ¿Puedes dejar de lamentarte? – Preguntó Emmett, quitándole importancia al asunto.

- No.

- Vamos, si quieres verla podemos buscarla – Aseguró. Agité la cabeza, negando. Le prometí que le dejaría su vida libre de mí.

- No podemos. – Me limité a contestar.

- Si podemos. – Contraatacó él.

- Que no.

- Que si.

- ¡Dios, pueden cerrar la boca ambos! – Gritó Alice. Ella tenía razón, estábamos actuando como niños pequeños. Por mi parte, daría lo que fuera por volver a ver a Bella, pero… ¿Qué tal si me rechazaba? ¿Qué tal si tenía que ver a su nuevo esposo? ¿Y a sus hijos? Definitivamente no podré soportarlo.

- Edward – Me llamó Esme. – Querido, no puedes seguir así.

- ¿Por qué no? – Pregunté, falsamente ofendido. Tenía razón, no podía seguir así. Tenía que verla, aunque sea de lejos, aunque sea con su esposo e hijos.

- Si te miraras al espejo lo entenderás – Se burló Emmett a lo lejos. ¿Qué tenía en la cara? Creo que nada. De un momento a otro, Alice empezó a gritar emocionada. Todos nuestros ojos la siguieron. Ella brincoteaba como un humano que se ganó la lotería, hasta causaba algo de miedo. Entonces, gritó algo que estaba esperando desde muchos años:

- ¡Sé donde está Bella!

Mi muerto corazón parecía brincar en su lugar.

- ¿¡Donde? – Gritaron todos a la vez, salvo Rosalie y yo, por mi parte seguía en shock, por la de ella, no le interesaba.

- Un bosque, uno cerca de Forks, está…Diferente…No podría decirte más. – Se disculpó, jadeando de felicidad.

- ¡Bien, preparen las maletas, volvemos a casa! – Gritó entusiasta Emmett.

- No podemos hacer… - Comencé a decir pero todos se cubrieron los oídos como niños pequeños.

- Cállate, Edward – Me ordenó Alice. Se volvió hacia Carlisle, que había permanecido callado en la discusión – ¿Podemos ir?

- ¿Con quien está exactamente? – Preguntó el aludido.

- No lo sé. Lo que sea que sea me bloquea – Su voz sonaba demasiado frustrada. Yo también lo estaba. ¿Con quien estaba? ¿Sería algo malo?

- Está decidido volvemos a casa.

Vanessa POV:

Sería la muerte de cualquiera que deseara hacerle algo a mi pequeña y falsa familia. ¿Quién se creían para molestar nuestra calma? ¿Qué habíamos echo para merecer la pena de muerte? Daba igual, pagarían por alterar a mis compañeros.

- ¿Qué haremos, Vane? – Preguntó mi hermano. ¿Todas las respuestas debía tenerlas yo? ¿Todas las ideas? Dios, piensen por sí mismos.

- Si vienen con intención de atacar o llevarse a uno de nosotros, cualquiera...Defenderemos a nuestra familia – Aclaré. Todos asintieron con la cabeza – Pero nadie tome medidas apresuradas, especialmente tú Nick, tiendes a ser impulsivo – Él bajó la cabeza, avergonzado. Mi mirada se dirigió a Jack, que yacía sentado en el sofá con Bella entre los brazos. – Jack, dame el reporte. – Ordené.

El muchacho empezó a buscar la respuesta en el futuro, parecía esforzarse mucho por hacerlo, cosa extraña en él. Todo se le hacía fácil.

- No puedo… - Empezó susurrando y luego lo empezó a gritar - ¡No puedo!

- ¿Qué quiere decir? – Preguntó Jessica.

- Supongo que algo debe…bloquearlo. – Sugirió Sophie, que se encontraba mirando fijamente a Jack, que seguía refunfuñando su poder fallido.

- Veremos que hacemos cuando ellos lleguen, entonces… - Aseguró mi hermano. Marcos era bastante serio y comprensible cuando la situación era seria.

- Así será. – Aseguré.