Bella POV:

Nos habían informado que estaban muy cerca. ¿Qué querían de nosotros? Si querían a nuestros líderes, jamás, ni que nuestras retorcidas neuronas se calcinaran lo permitiríamos. Deberían pasar por nuestros muchos cadáveres inmortales. Tan solo pensar que alguien podría lastimar a mi hermosa familia me hacía enfurecer.

- Cálmate. Deberían llegar dentro de poco – Aseguró Jack, hablando para todos los presentes.

- ¿Creen que deberíamos llevar algo…? – Todos miraron confundidos a Nick. Él puso su mejor expresión de fastidio – Me refiero a nuestras armas, pedazos de idiotas.

- Idiota tú – Contraatacó Nicole. Cuando recibió miradas de furia e indiferencia de los demás – Supongo que eso debe decidirlo, Vane. – Se volvió hacia la jefa, que estuvo sentada en el sofá indiferente a todo, acariciando ausente el cabello de su esposo. Él todavía conservaba su humanidad. Ahora, más que nunca, me parecía patético aguardar, pero mi jefa tenía sus razones. Nunca la llamaría de modo ofensivo. A menos que quisiera acabar con mi vida.

- Sería más conveniente – Se limitó a contestar ella. Jess se veía feliz. Siempre lo estaba, cuando se trataba de despedazar. Para ser una mujer, a veces parecía más un muchacho entusiasmado por un partido de football.

Para ser sincera, este pequeño o minúsculo problema no suponía ningún nerviosismo para nosotros, parecía un día como cualquier otro. Nicole con su pequeña paletita de fresa, luchando con ella, siempre creí extraño un híbrido amante de los dulces. ¿Y qué? Marcos era vampiro y adoraba el helado. ¿Con que circo de fenómenos me había metido? Aún así, eran demasiado lindos y adorables para no amarlos. Tal vez éramos demasiados para una mansión a punto de desmoronarse, pero amábamos nuestro hogar, lo considerábamos lo suficientemente aterrador para que los humanos no se acerquen, y suficiente intimidante para que los adolescentes rebeldes se acercaran para ser nuestra cena. Era el ciclo de la no-vida mejorado.

- Aburrido – Se quejó Joe, el hermano de Jack. Antes ellos eran gemelos, pero…Con la transformación, cambiaron para ser totalmente opuestos. Parecían el mal y el bien. Por supuesto que Jack era el pequeño diablillo.

- Mm.… ¿Qué hacemos? Nos quedan unos… - Jack comenzó a divagar. Frunció un poco sus perfectos labios, cosa que me hacía desear besarlos.

¿No puedes callarte verdad?

¿Y tú quien eres?

Tú conciencia, genio

No importa. Cierra la boca, y déjame cometer mis errores tranquila.

Da igual, cometiste demasiados como para regañarte por todos.

¿Qué errores cometí? ¿Matar gente? ¡¿Qué? Tenía que sobrevivir de alguna forma.

- Una media hora más… - Concluyó Jack.

- Entonces… ¡Hay tiempo para jugar! – Chilló femeninamente Erick.

- ¿A que vamos a jugar? – La expresión agotada de Sally hacía que todo mundo se viera depresivo.

- Ah… ¿Qué tal si jugamos con la consola? – Sugirió Charlotte.

- Nah… - El eco resonó entre las paredes.

- ¿Y si pintamos Erick de rosa? – Sugirió Nicole entusiasmada. Ella era la única híbrida de licántropa que llevaba como elemento electricidad en la piel. Era totalmente blanca con rayos y truenos fucsias, claro en su forma lobuna.

- ¡No! – Gritó el aludido. De todas, formas su pelaje era tóxico…La pintura se disolvería.

- Amm… ¡Ya sé! ¡Juguemos con la pelota! – Gritó nuestro sublider, Marcos. ¿Puede ser que los seres más poderosos de la tierra se pongan a jugar a la pelota? Éramos sencillamente el peor grupo de idiotas existentes.

- ¡Sí, dale! ¡Buenísimo! – Y varios comentarios similares rondaron por el aire. Vampiros que juegan con una pequeña pelota de tennis a cualquier cosa. Se podía esperar de nosotros que hiciéramos ruidos de autos.

- ¡Oye, Vane! ¡Piensa rápido! – Gritó su hermano y le lanzó la pelota, que fue apuntada hacia su cabeza. ¿Se creía realmente que lograría golpearla? Vanessa ni siquiera se dio vuelta, le pegó con su cola demoníaca. Era tan bueno tener más de dos dones para ella. Simplemente ambos hermanos eran más dotados de habilidades que nosotros, más experiencia en batalla, fuerza, velocidad y hasta incluso inteligencia. Pero también nos necesitaban a nosotros. (N/A: Les pondré las especies y habilidades al final del capítulo para no confundirse uno con otro) Éramos todos tan parte del grupo como cualquier otro. Todos sabíamos nuestro objetivo, lo teníamos en la mente siempre, era nuestro destino completarlo. No teníamos en mente conquistar la tierra, no éramos tan idiotas como para revelar nuestra existencia a la raza humana. Solo queríamos nuestro reino, que los débiles nos habían quitado. Malas imitaciones de Drácula, repugnantes y asquerosos. Nos pasamos la media hora jugando con una pequeña pelotita. ¿Acaso más adorables? Solo hasta que se escuchó a lo lejos, un ruido de voces. Las orejas peludas de Nicole se movieron.

- ¿Escuchaste eso, Vane? – Preguntó ella.

- Sí, Nicole, no estoy sorda – Respondió Vanessa con su habitual amargo sarcasmo. – Prepárense y salgan. Jack, Bella, los quiero detrás de mí, pase lo que pase. – Nos advirtió a ambos. Asentimos con la cabeza con obediencia. – Jess, Nick, al lado de ellos. – Ordenó. – Los demás, saben la formación. – Y con eso, se dio la vuelta para salir de la mansión, con su hermano pisándole los talones. Obedientes, todos seguimos sus pasos. Era hora de la verdadera acción. Hace treinta años estaría terriblemente asustada, pero ahora… ¿Quién iba a derrotarme? Ni que hubiera alguien que pudiera ablandar mi corazón. Solo Jack.

Entonces, de los frondosos y oscuros árboles, salieron las personas que nunca creí volver a ver.

Edward POV:

Correr era genial. Hace mucho que no me sentía…Relajado. Estábamos cerca, según Alice. ¿Cómo Bella llegó a parar a un bosque tan…oscuro? Quizás esté de vacaciones.

Había varios aromas, algunos extrañamente hermosos, mientras otros eran…Asquerosos. ¿Qué había en este bosque que hacía que oliera de ese modo?

- Ya casi – Avisó Alice a toda la familia. Tan cerca de Bella…Pero ¿Y su aroma? El aroma predominante era una mezcla de rosas y caramelo. Hermoso, pero no era lo que estaba esperando.

El lugar era un típico bosque del género de película de terror. Se podía observar en las cortezas de los árboles marcas de garras, y hasta sangre seca. Los árboles le faltaban ramas, que yacían esparcidas en el suelo, como si hubieran sido arrancadas. A lo lejos, se escuchaba una catarata. Raro, no había oído de ella en los mapas del mundo. Tenía un sabor amargo en la boca, sería preocupación o cierto temor. ¿Qué hacía mi ángel en un lugar así?

- ¿Qué es eso? – Preguntó Jasper, mirando con atención algo o alguien enfrente de los arbustos. Cuando brincamos por encima de los árboles, vi lo que nunca quise ver.

Una mujer, si así se le puede llamar, con largo cabello marrón se posicionaba en una pose defensiva, delante de su familia. Detrás de ella, había muchos adolescentes, todos mostrando los dientes o mirando fijamente a mi familia y a mí. Y, entre ellos, estaba ella…Bella. La reconocería aun con sus ojos borgoña y su cara de confusión.

- ¿Quiénes son y que quieren de nosotros? – Exigió un muchacho rubio. Que estaba al frente de todos, mirándome fijamente a mí. Mi padre se adelantó a hablar, ya que mi mirada seguía puesta en Bella, que miraba con lealtad hacia la mujer con parecido extraordinario a una muñeca de porcelana.

- Mi nombre es Carlisle Cullen, y ellos son mi familia. – Nos señaló. Bella hizo un sonido quejumbroso, a lo que su acompañante de cabello negro como la noche, le besó el cuello. Rugí sin poder ni controlarme.

- ¿Y a este que le pasa? – Gruñó una mujer de cabellos marrones, llevaba una raya color púrpura en el cabello.

- Jessica, por favor…No quiero problemas – Avisó fríamente la pequeña muñeca. La aludida se encogió de hombros.

- Bien, ¿Qué desean aquí? – Inquirió el mismo hombre que había besado a Bella.

- Venimos por ella – Y señalé a mi pequeño ángel. La mayoría de los presentes me gruñeron. Solo los calmados y serios que estaban al frente se quedaron calmados.

- Calma. – Ordenó el rubio. Se notaba de lejos que la pequeña muñeca y él eran los líderes, ya que cuando ellos hablaban, todos los miraban con respeto y lealtad, incluso Bella. - ¿Por qué quieren a Bella? – Inquirió dándose la vuelta ligeramente. – Bella, ven por favor. – Ella soltó la mano del muchacho y caminó lentamente hasta situarse entre ambos líderes.

- Cariño ¿Conoces a estas personas? – Preguntó el rubio con suma tranquilidad de expresión.

- Sí, Marcos – Contestó ella, obediente. Sentí furia. ¿La obligaban a verse así? Ambos líderes se volvieron hacia el pelinegro que estaba mirando a Bella con algo más que cariño. No era momento de enfadarse. Pero… ¿Qué había dicho él para que lo miraran?

- Sí. Lo recuerdo – Contestó él. - ¿Edward, no es cierto? – Me miró con demasiado odio contenido en los ojos.

- Sí... ¿Por...? – Pero mi padre no pudo continuar por qué él empezó a despotricar furioso.

- ¡Vane no permitas que se la lleven! ¡Te lo dije, algún día vendrían por ella! ¡No dejaré que se valla! – Empezó a gritar. Dos de los hombres lo aferraron de los brazos.

- Jack, no hagas ninguna imprudencia, ni ahora, ni en el pasado ni en el futuro – Advirtió la líder. ¿Qué quería decir con eso? – Por favor, pasen…Charlaremos esto más cómodos. – Nos dijo la pequeña muñeca. Empezamos a avanzar, mi paso era decidido para saludar a mi pequeño ángel, pero la líder me impidió acercarme.

- Por favor, ordénenle a su "hijo" que no se le acerque hasta que una decisión esté tomada – Dijo ella.

El volver a tener a Bella ahora parecía más difícil de lo que creía.

¡Wiiii, terminé el cuarto capítulo! Bueno, la historia se ve un poco incomprensible sin las fichas del clan. Así que para aclarar muchas dudas, lean sus fichas.

Nombre: Vanessa Marie Van Helling

Especie: Vampiresa de sangre pura. {Líder del clan}

Habilidades: Matar a cualquier persona {Mortal o Inmortal} con solo el contacto físico. Y cambiar su estructura física.

Nombre: Marcos Anthony Van Helling.

Especie: Vampiro de sangre pura. {Sublider del clan}

Habilidades: Hipnosis.

Nombre: Maximiliano Andrés Jhones.

Especie: Actualmente humano.

- Todos llevan el apellido Van Helling por pertenecer a un mismo clan, igual que los Cullen-

Nombre: Jessica Van Helling.

Especie: Vampiro.

Habilidades: Telequinesia.

Nombre: Nicole Riddlem Van Helling.

Especie: Vampilicántropa.

Habilidades: Congela a una persona con sus ojos. (Tanto mortal como inmortal)

Nombre: Nick Van Helling.

Especie: Vampiro.

Habilidades: Teletransportación.

Nombre: Sophie Anne Van Helling

Especie: Híbrida de ángel y demonio.

Habilidades: Producir sensación eléctrica con sus ojos (Parecido al de Kate pero más potente)

Nombre: Yasmin Van Helling

Especie: Licántropa.

Habilidades: Control de emociones.

Nombre: Jennifer Van Helling.

Especie: Vampiro.

Habilidades: Poseer a cualquier persona {Mortal o Inmortal}

Nombre: Charlotte Van Helling

Especie: Vampiro.

Habilidades: Invisibilidad.

Nombre: Jack Danwlson Van Helling {^^}

Especie: Vampiro.

Habilidades: Tener acceso a cualquier futuro, presente o pasado de cualquier persona.

Nombre: Joe Danwlson Van Helling {Hermano de Jack}

Especie: Vampiro.

Habilidades: Cambio del clima

Nombre: Erick Van Helling

Especie: Licántropo.

Habilidades: Provocar ilusiones..

Nombre: Sally Van Helling

Especie: Vampiro.

Habilidades: Modificación de todo lo que tenga que ver con el elemento tierra.

Ya. ¿A que somos lindos? ^^ Bien, cada personaje fue creado por un amigo mío y sumado a esta historia. Mi personaje por supuesto es Vanessa {Obvio ¿No?} Bueno, alguna duda que falte pueden preguntar en los reviews.

Lo que sí… ¿Quieren que Jack se vuelva buenito y le deje más fácil el camino a Edward? ¿O quieren más drama y lo hacemos sacar su diablillo interior? :B

La decisión la tienen ustedes ;D