Bella POV:

Habían pasado horas desde que me había despertado, Jack no había querido decirme a donde iba. Pero aún estaba aquí, y se le escuchaba preocupado o nervioso. ¿Sería malo ir a preguntar que le ocurría? No lo creo, estaba en mi derecho saberlo. Me levanté de la cama de un salto, y revolví mi armario. Mi sentido de la moda no había mejorado mucho a partir de todos estos años, solo usaba lo que se suponía que debía hacerlo, a pesar de todas las quejas de Nicole y Charlotte, que adoraban peinar y vestir a toda mujer pasara. Pero su blanco preferido no era yo, por suerte, su victima predilecta era Vanessa con su largo cabello perfecto para llenarlo de moños y coletas, y su delicada contextura, para ponerle cualquier vestido de bailarina. Ya que eso parecía ella, una bailarina.

Me coloqué solo una camiseta negra y unos jeans improvisados. Nadie iba a criticarme, eso estaba más que claro. Bajé las escaleras, estaban echas de mármol, cubiertas por un alfombra negra. Sorprendía que, por fuera la casa pareciera un vejestorio, pero por dentro fuera tan…Elegante.

- ¡Hola, Bella! – Gritaron todos los presentes en el acto. Jack se encontraba vestido ya, al lado de Vanessa, que llevaba un bonito vestido de ballet. Todos habían saludado alegremente pero se veía a simple vista que esto no era un buen momento del día.

- Pero, Vane… ¡Él fue uno de los más nuevos miembros! – Rezongó Jess ¿Qué estaba pasando aquí? - ¡No puedes pedirle a él que te acompañe! ¡Nicole, Nick y yo somos los que reemplazan a tu hermano! - ¿Una misión? ¿Marcos no iba a ir? Que extraño. Él nunca se negaba al deber. Tenían un plan, estaba segura. Por favor…Que yo no esté involucrada.

- Jessica, basta, no estoy pidiendo permiso de nadie para hacer lo que quiera. – Dijo nuestra líder. Si había algo que ella detestaba, era que sus compañeros le dieran ordenes o quejas. Se hacía lo que ella decía y punto. Ella suspiró, pero obedeció. Quien se atreviera a contradecirla, le esperaba la muerte. Solo su hermano y su pareja pueden llegar a decirle algo fuera de lugar en situaciones serias. Jack se me acercó con paso vacilante, con una mirada que suplicaba disculpas.

- Amor, lo siento, hoy debo ir con ella. Volveré para la noche. ¿Si? – Suplicaba con la mirada que lo dejara partir. Él me habló que siempre deseó ir con nuestra líder, en misiones, pero era un gran honor hacerlo, ya que su hermano siempre la acompañaba.

- No te puedo negar tus sueños, Jack – Respondí, resignada. No quería que se vaya, eso significaba que Edward estaría cerca de mí todo el tiempo de todo el día. Una parte de mí estaba brincando de felicidad por ello, se le podría llamar a esa parte de la conciencia: "Demonio". La otra, a la que llamaremos "Ángel", decía que seria como traicionar a quien te quitó del infierno que él te metió. ¡El ángel tenía razón! ¡No podía dejarme llevar por estúpidos sentimientos humanos, solo con ver a Edward! ¡Es totalmente patético para una vampiresa! Sacándome de mis pensamientos, Jack me abrazó.

- ¡Gracias, amor! – Gritó lleno de alegría, a lo que la mayoría de los presentes soltaron una carcajada por su entusiasmo.

- Por nada, Jack – Repuse. No le dejaría ver lo disgustaba que estaba, pero no quería tampoco ponerme en plan de "Novia celosa". Era estúpido. Sentí que Jess suspiraba, seguro ella esperaba que me negara a que el fuera. Ella era muy celosa cuando se trataba de Vane. Estaba segura de que aún no le caía bien Max. Según había dicho Vanessa, ella había tenido unas escenas de celos cuando ella le prestaba más de la debida atención al humano. Hasta le había echo caer, causando que sus frágiles huesos de su pierna se rompieran. Pobrecillo.

- ¡Oye, Bella! – Me llamó entusiasta Erick. Veamos, que tiene él que pedir ahora. - ¿Puedes traerme algo de comer? – Suplicó a los gritos.

- ¿Buscaste en la alacena? – Pregunté. Era una buena cooperación de grupo, los vampiros bebían la sangre, y los licántropos se quedaban con la carne. ¿Es que ya la habían acabado?

- Sí…Pero no hay – Lloriqueó Yasmin, agitando las orejas sugestivamente. Entonces, ambos licántropos dijeron al unísono - ¿Nos cazas algo? – Y sus lustrosos ojos marrones relucieron en súplica. ¿Cómo podía negarme, si eran tan…lindos? Con cuidado, me mordí el labio, lo suficiente para no rasgarme, y asentí. Los lobos festejaron felizmente. Que par de desquiciados.

- ¡Marcos! – Grité, llamándolo. El rubio era una bala viviente, veloz hasta lo infinito, competía únicamente con su hermana. Eran tan extraños como terriblemente tenebrosos. No comprendía como los humanos los encontraban atractivos al segundo de verlos. Quizás por los pectorales increíbles de Marcos y las curvas delicadas de Vane. Desde las escaleras, apareció Marcos con una sonrisa brillante plantada en el rostro.

- ¿Alguna pregunta para hoy, Bellie? – Saltó del barandar con agilidad para plantarse enfrente de mí, con esa sonrisa enfermiza que hacía estremecer a cualquiera.

- Debía avisarte que saldría a buscar algo para los lobos – Le avisé, devolviéndole una sonrisa nerviosa. No quería que él se enfadara o algo por el estilo.

- Claro Bella, pero te sugiero que no traigas sangre humana en tu ropa, estoy a dieta. – Sonrió amablemente él. ¿Dieta? ¿Para qué? – Por nuestros visitantes, cariño – Especificó, burlón.

- Ah…Claro – Hice una mueca disgustada. No los había visto u oído en todo el día.

- ¿Emocionada de ver a tu ex? – Se burló él. Le gruñí, furiosa. ¿¡Por qué hablaba del tema tan a la ligera?

- ¡Cállate, Marcos! – Le ordené, fiera. Él frunció el ceño, aunque esa sonrisa seguía presente.

- ¿Ordenando al líder, Bella? ¿Desde cuando se hace eso? – Preguntó con falso enojo. Luego estalló en risas. – Bien, bien...Ve, de una vez. – Me empujó hacia la puerta, aún en risas. Esa risa sonaba extraña…Como si se burlara de alguien. Decidí que no importaba. Atravesé la puerta, brincando. Hasta que oí un estallido de risas por parte de Marcos.

Edward POV:

Asomé la cabeza de mi escondite debajo de las escaleras. Había tanto aroma vampírico que uno más no se distinguía.

- ¿Se fue ya, Marcos? – Susurré, sonriente. La mente del rubio estaba llena de incoherencias. Y en medio de esas incoherencias se escuchó.

Ya está. Ve por ella.

Hasta podía verlo sonreír burlón cuando pensaba esto. Salí de debajo de las escaleras, sacudiéndome las ropas, a lo que recibí una mirada endurecida de Jessica y Nicole, que me oyeron.

- ¿Qué estabas haciendo allí, entrometido? – Espetó Nicole, mirándome ceñuda. Marcos empezó a mostrar fieramente los dientes, pero ellas estaban demasiado concentradas en gruñirme.

- ¿No entiendes que ella no te quiere ver ni en pintura? – Espetó Jessica, mostrándome sus largos colmillos. Según todos, ella era la mejor amiga de su líder y que ella misma la había convertido. Si que eran veloces en ese término. Cuando capté lo que me dijo, hice una mueca de dolor. ¿Eso era verdad?

- ¿No podías quedarte donde estabas y dejar de molestarla? Ya hiciste muchas cosas en su vida para hacer otra – Los ojos de la híbrida estaban totalmente negros de rabia, como los de cualquier licántropo. Di un paso dolorido hacia atrás. El rubio se adelantó un paso, encolerizado.

- ¡Ya basta! – Gritó autoritariamente. Ambas mujeres se echaron hacia atrás ante la mirada de su líder. – Habíamos acordado, nada de peleas, Vanessa se encargará de su error cuando llegue – Y dicho esto, se giró, guiñándome un ojo e ignorando los lloriqueos de Nicole.

Salí por la puerta, sin mirar a nadie de esa casa. Eran demasiado extraños, incluso siendo vampiros.

La verdad, nunca creí que nuestros genes y los de los licántropos pudieran combinarse pero, al parecer, así era. Según Marcos, Nicole había sido de las pocas que, siendo vampiro, soportase la mordida de un licántropo. Increíble.
Pero esta no era hora de asombros, tenía que buscar a mi vampira. No dejaba mucho rastro que seguir, pero su aroma a fresas de distinguía entre el olor a rosas que tenía su líder. Me iba a hartar de ese aroma en algún tiempo, era muy bonito, pero estaba por todas partes. El aroma seguía hacia un pequeño pueblo, parecía de la época de XVI, ya que no veía ningún auto por ningún lado y se podía apreciar el aroma sin ningún tipo de humo característico de las ciudades. Me acerqué tanto a él que pude ver un cartel de madera que rezaba: "Halyville, el pueblo de los demonios". ¿Demonios? ¿Se refería a ellos? ¿Sabían que eran? ¿Cuánta información tenían?

Me mantuve pensativo hasta que escuché unos gritos por parte de todo el pueblo entero. En las mentes de ellos, se escuchaban tantos lamentos.

No puede ser…

Es uno de ellos, estoy seguro.

Se llevarán a alguien de aquí, no hay duda.

Algún día deberemos cazarlos y perder el miedo a ellos.

No paraba de escuchar eso hasta que un terrible rugido se escuchó por el aire. Me adentré en el pueblo y podía ver a la gente chillar y correr despavorida. En eso, un campesino, de aspecto mayor, se acercó corriendo hacia mí.

- ¡Huya, buen señor! ¡Es uno de los demonios! – Me gritó y luego volvió a correr, tomando a su esposa e hijos de la mano. Pobre hombre, cuanta agitación para alguien tan viejo.

Pero dejé de pensar en otra cosa cuando la vi. Era ella, efectivamente, y rugía como animal furioso mientras golpeaba con sus uñas a una mujer joven. ¡Dios, que está haciendo! Varios humanos la amenazaban con arcos y flechas, que daban en el blanco pero, a pesar de mi angustia por ella, terminaba más furiosa aún. Tomó a la mujer del brazo con su boca, que esta última ya estaba muerta y corrió de regreso hacia el bosque.

- ¡Escapa! ¡Síganla! – Gritó uno de los hombres. No podía permitir que le hicieran daño a mi pequeña y, corriendo hacia la entrada del bosque, tiré uno de los pinos para que nadie pasara por ella. Todos los humanos se detuvieron en el acto.

- ¿¡Que has hecho? Esa era la cena. – Me gritó ella, repentinamente al lado mío. Que veloz era. ¿Quería a todos esos humanos?

- Bella, quiero hablar contigo – Le tomé por los hombros para que se calmara. Ella me gruñó pero esperó pacientemente.

¡Lo siento! D: Estuve muy ocupada con los exámenes esta semana y no pude terminar el capítulo :c Bueno, esta un poco corto creo.

Dejénme abrazos, besos, amenazas de muerte y tomatazos :D

El próximo capítulo se llamará "Elecciones" y tengo que preguntar algo: ¿De quien quieren el Lemmon? Será más fácil si me lo dicen ustedes ¿Bella/Edward o Bella/Jack? Está en ustedes la decisión ;D