Konnichiwa queridos amigos, nuevamente estoy aqui para subir un capitulo mas de esta historia, esperando que les agrade más que el capitulo anterior.

Agradesco especialmente a Mikanji por darme un buen consejo y animarme a subir otro capi, ya tengo algunos escritos por eso no tardare mucho en subirlos.

Disclaimer: Bleach y sus personajes son propiedad del grandisimo sensei Kubo Tite, esta historia hace uso de los personajes fuera de la idea original con la misma tematica.

Los personajes no son usados fielmente, pues hay situasiones romanticas que nunca se han visto o se veran (supongo) en el manga y/o anime, por lo que su comportamiento ante esto es solo cuestion de mi imaginacion, como la de otros autores.

Con temor a expresar demasiado rollo, disfruten de la historia.

Erase una vez, nuestra historia.

Capítulo 2. Te amo y ¿tú?

Pronto llego la luz del día y Rukia pasó muy mala noche, con dificultad pudo dormir dos horas, ahora se preparaba para partir. Guardo las pocas cosas que tenía en una pequeña maleta de mano, doblo el futón al igual que las mantas colocandolos sobre la cama que habían acondicionado para ella en la habitación de las gemelas.

Cuando camino por el pasillo dirigiéndose a las escaleras, al pasar frente a la puerta de Ichigo, detuvo el fuerte impulso de entrar al pensar que lo mejor sería dejarlo así.

Al llegar a la cocina para desayunar todos estaban presentes menos Ichigo, no le extraño pero hizo que la chica se entristeciera, aunque aprovecho el momento para despedirse.

- Así que has decidido irte – dijo Isshin

- Bueno, solo me voy por unos días a la SS – dijo un poco nerviosa.

- ¿Regresaras a esta casa? – dijo con una mirada inquisitiva que Rukia casi se cae de la silla por la sorpresa de una pregunta tan directa.

- Eso, bueno… no… no regresare…. claro es solo por un tiempo…. Si a usted no le molesta – contesto nerviosamente preguntándose cómo era posible que lo supiera, que pudiera leer en ella como en un libro abierto.

- Esta decisión, ¿tiene algo que ver con cierto Kurosaki que casualmente se encuentra ausente? – con una sonrisita disimulada pregunto hurgando en los ojos de Rukia sin dejar de tomar comida de su plato.

- No, no, para nada - aún más nerviosa – es solo que tengo cosas que arreglar en la SS y cuando vuelva pasare unos días con Orihime, cosas de chicas, usted sabe; además ya he hablado con ella y hay problema.

- Si tienes todo arreglado no tengo mayor objeción, solo me queda desearte un buen viaje y un pronto regreso – más serio que de costumbre – una cosa más ya que vas a la tienda de Urahara me harías un gran favor si le dices que mande lo que le pedí – comenzando a payasear con una enorme sonrisa de oreja a oreja.

- Si…si desde luego – terminando de comer rápidamente lo que tenía en el plato. – Es hora de irme, gracias por la comida – haciendo una reverencia a Yuzu.

- Oh, ya es muy tarde…, Ichi-nii no ha bajado a desayunar – Yuzu alarmada.

- Seguramente se quedó dormido – Karin contesto sin muchas ganas.

- Deberíamos despertarlo ¿no creen? – Yuzu retorció nerviosamente el mandil que traía puesto entre sus pequeñas manos.

- ¡No te preocupes Yuzu! ¡papá subirá en un momento a verlo! – grito Isshin golpeando su puño en la palma de la mano contraria.

En la puerta principal, todos se habían reunido para despedir a Rukia. Antes de irse agradeció los Kurosaki por la hospitalidad recibida y se alejó de la casa. Camino a la tienda de Urahara, sintió un poco de tristeza porque no vio a Ichigo antes de irse, pero como la noche anterior ya habían hablado se dijo a si misma que era el final. Ya en la tienda de Urahara Rukia salió del Gigai dispuesta a partir.

- Bueno, muchas gracias por todo y no se te olvide Urahara el encargo el Señor Kurosaki – salió de la tienda en compañía del hombre de sandalias y sombrero.

- ¡Desde luego, todo lo que los clientes deseen! – haciendo un movimiento con su abanico en señal de adiós – y también tendré listo las mejoras que pediste en el gigai – bajando su sombrero a la altura de sus ojos – ¡mmm Kuchiki! creo que alguien ha venido a despedirte… - obviando la situación - ¡uy! ¡tengo mercancía que clasificar! solo me queda desearte un buen viaje.

- Si, gracias… - Ella ya había sentido la presencia pero siguió con los preparativos de su viaje desenvainando su zanpaktou dispuesta a abrir la puerta senkaimon a la SS.

- ¡Espera! – dijo Ichigo – ¡por favor, solo un momento!

- Creí que todo estaba dicho – contesto quedándose en su sitio sin voltear a mirarlo.

- No quiero discutir - insistió Ichigo acercándose cada vez más – pero en realidad fuiste la única que hablo, enana.

- ¿Y eres tu quien dice que no quiere pelear? – Volteo a verlo con su zanpaktou en mano.

- ¡Ya!, no vine a detenerte si es lo que piensas – lanzando un suspiro Ichigo y tocándose la cabeza se acercó hasta mirarla a los ojos.

- Está bien, "viniste a desearme buen viaje", pues ya está, entonces me voy – al dar la vuelta y tratar de eludir al chico, fue sujetada de la mano por él.

- ¿Por qué siempre tienes que tener la última palabra, eh?, eres verdaderamente irritante; solo dije que no venía a detenerte pero tampoco quiero que estés enojada por eso, quiero decir que tienes razón no hablamos y solamente no la pasamos peleando – soltó a la chica que tenía fuertemente sujeta del brazo – creo que nos hará bien estar alejados un tiempo porque me siento igual que tú, me confundes, el viejo me dijo que porque soy joven puede que no sepa lo que siento por los demás, y me es…

- ¿Qué es lo que estas tratando de decirme, Ichigo? – Suavemente Rukia se movió para buscar la mirada del chico que en su rostro mostraba angustia y un destello carmesí en sus mejillas.

- ¡Cállate!, trato de decir algo importante…. – tratando de tomar a Rukia para taparle la boca pero esta retrocedió al mirar el trabajo que le costaba decir aquellas palabras – quiero decir, que me importas y a veces siento que también te importo pero me haces dudar… cuando estoy a punto de acercarme pones una barrera o simplemente huyes como ahora, me importa que el tiempo que estés lejos no te vayas enojada conmigo.

- Yo… me sorprende lo que dices pero no estoy huyendo – dejando ver lo confundida que se encontraba por lo que acababa de escuchar y haciendo un ademan continuo – pero no podría estar enojada contigo…

- Eso quiere decir que…. – dijo Ichigo sin poder contener su emoción.

- Tendrás que averiguarlo cuando regrese – contesto Rukia e inmediatamente abrió la puerta y desapareció al atravesarla.

- Ru…kia… - con una evidente cara de satisfacción – Aquí estaré cuando regreses.

Cuando se cerró la puerta y esta se desvaneció, Ichigo, comenzó a pensar sobre lo sucedido antes con su padre.

Ya se encontraba listo para la escuela pero estaba sentado sobre su cama con mal semblante, después de todo había pasado mala noche, se recriminaba pero estaba seguro que no era totalmente su culpa, no tenía el valor de verla a la cara porque ella tenía parte de razón. Extrañamente Isshin entro en la habitación sin armar alboroto.

- ¿Te vas a quedar ahí sentado todo el día?, porque Yuzu preparo un desayuno exquisito y se enfriara si no bajas ahora – sonando casi como un padre normal.

- ¿Qué te sucede? – preguntó dudando que aquel hombre fuera su padre.

- Eso es lo que debería preguntarte, pareces un perrito extraviado en espera de su amo.

- No es así.

- Bueno, si tú lo dices. Rukia se acaba de marchar.

- Ya lo sé, y ¿esa es la razón de que estés aquí? – levantándose de la cama se dirigió a su escritorio abriendo un cajón.

- Deberías decirme tú – sentándose en la cama.

- ¿Qué es lo que quieres que te diga, eh?, que esa enana me exaspera más que ninguna otra persona, que tiene más de una forma de hacerme perder el control….. – cerrando bruscamente el cajón en el que buscaba quien sabe qué cosa.

- Qué te parece si solo hablas de lo que sientes por ella – cruzándose de brazos.

- ¿De qué demonios estás hablando? – sumamente alterado.

- ¡Cálmate! solo digo que a pesar de que me ves joven y guapo, alguna vez tuve tu edad, claro en la SS, pero el punto es que salí con muchas chicas y cada una de ellas fue única pero no era "la especial", eso lo entendí hasta que conocí a la chica más hermosa que jamás había visto, dude un poco porque se comportaba distante pero al final la invite a salir y ¿qué crees?, me case con ella – con los ojos endiosados y sus manos entrelazadas - ¡Masaki!

- ¿Y? - perdía la paciencia sin entender de que hablaba.

- ¡Lo siento! me perdí un segundo en mis hermosos recuerdos; lo que quiero decir es que cuando eres joven tus sentimientos son un caos y lo más seguro es que no sepas muy bien que sientes por las personas en especial por las chicas, pero eso no significa que no las quieras o quien sabe que estés perdidamente enamorado de alguna de ellas pero eres demasiado terco para reconocerlo.

- ¿Eres tú quien lo dice? ¿qué sabes?, ese es el problema… siento algo por ella pero ignoro lo que siente realmente por mí, siempre huye y eso me exaspera.

- Yo diría que los dos huyen y lo que realmente te enfada es el miedo de perderla, pero ¿sabes algo hijo?, hay ocasiones en la vida en la que vale la pena arriesgarse, a veces ganas y en otras pierdes pero lo importante es no rendirse; ¡imagínate!, no habrías nacido si yo me hubiera rendido, píeselo. – se alejó dejando a Ichigo con una protesta en la boca.

Caminando a la escuela, al volver a la realidad, dio las gracias a padre por ser casi normal, pero ahora tenía que correr porque llegaría tarde, justo en el segundo periodo de clases.

continuara...

Aqui termina el capitulo de hoy, esperare nuevos mensajes de reclamos, odio o felicitacion; todo se acepta menos recordatorios extremos. ;)

Cuidense todos y regresen pronto a ver el siguiente.

Doumo arigatou gozaimasu.

Sayounara.