Hola espero que esten muy bien, hoy les voy a dejar este capitulo a pesar de no recibir reviews, no dean malos siquiera mandenme uno diciendo lo mala que soy, en fin espero que este capitulo si llame su atencion.
Declaimer: Bleach así como sus personajes pertenecen al grandioso sensei Tito Kube, el uso de los personajes y tematica solo tiene el objetivo de contar una historia que no necesariamente se relaciona con la existente. No pretendo insultar a ningun seguidor o conocedor de esta fabulosa serie durante el desarrollo de mi historia.
Capítulo 3. Corazones confundidos.
Durante una semana no tuvieron noticias de Rukia en la casa Kurosaki, sin embargo Ichigo tenía confianza en que pronto regresaría, ella lo prometió. Aunque tenía mucha confianza su estado de ánimo se veía afectado severamente, había días en que estaba realmente relajado pero en cuestión de horas podía ponerse insoportable buscando pelea en cualquier oportunidad. De cierta forma era justificable pero no dejaba de preocupar a sus amigos y familiares. Durante el almuerzo, Ishida y compañía decidieron hablar con él en la azotea literalmente secuestrándolo porque no deseaba ir.
- Kurosaki, ¿Qué vas a hacer en la "semana dorada"? – comento Uryu antes de probar el arroz cosido que llevaba de almuerzo.
- Estar en casa supongo – contesto el aludido con desgano - ¿por qué la pregunta?
- Solo era conversación – respondió Uryu
- Kurosaki - intervino Orihime – pensamos que como son vacaciones tal vez podrías ir a ver a Kuchiki – un poco apenada.
- ¿Ir a la SS? – esa idea no le había pasado por la cabeza, pero ¿como es que le estaban proponiendo eso? - ¿Por qué iría a ver a Rukia? – poniendo la pajilla en el sumo.
- ¡Vamos Kurosaki, te conocemos! Solo hay una razón para que tengas esa actitud y es que Kuchiki no está en este mundo – añadió acomodándose los lentes Uryu.
- ¿Qué mier…..? – tirando el jugo al sujetarlo del cuello.
- No Ichigo, Uryu tiene razón… – Chad detuvo el puño de Ichigo que se dirigía al rostro del Quincy.
- Kurosaki - tomando aliento - todos nosotros queremos que estés bien – Orihime se oía algo melancólica pero con una sonrisa enorme – y creemos que la razón de cómo te sientes es que Kuchiki no ha regresado, también me preocupa porque me dijo que solo tardaría un par de días por mucho…. ya ha pasado una semana.
- Aun cuando quisiera Urahara tardaría 7 días en abrir la puerta a la SS – soltó a Uryu y se dejó caer en el piso.
- Eso no es un problema – nuevamente hablo Uryu acomodándose la corbata - ¿tú crees que nos presentaríamos planteándote una solución sin ningún plan?, tu serias el único que haría eso. - dijo con sarcasmo.
- Ya déjate de tonterías y habla claro – impaciente pero con cierta curiosidad.
- Fuimos a ver a Urahara – Orihime emocionada – y él nos dijo que había otra manera de abrir una puerta, aquella vez tardo tanto porque tenía que abrir un camino sin que se enteraran en la SS además de modificarla para que nosotros pudiéramos pasar en forma humana, pero no es la única forma.
- ¿Qué otra forma hay? – intrigado.
- ¡Eres un tonto Kurosaki! – aclaro Uryu – la llave siempre ha estado contigo, solo que no se te ha ocurrido usarla.
- ¡No me llames tonto y habla ya Uryu! ¿Cuál llave? – enojado y controlándose para no lanzarse sobre Uryu nuevamente para matarlo a golpes.
- ¡Tú Zanpaktou! - Orihime aún más emocionada – Urahara dijo que todas las zanpaktou tienen la habilidad de cortar una dimensión y dar paso a otra, no sé exactamente como lo hacen pero pueden hacerlo.
- Bueno, para decirlo de una manera sencilla – interrumpió el Quincy – al enviar tu energía espiritual a tu espada puedes crear la entrada a la SS, cuando haces eso automáticamente son enviadas mariposas del infierno para que puedan atravesar la puerta aquellos Shinigamis que se encuentren en este mundo, claro que si no reconocen tu energía espiritual estas muerto, pero eso no creo que te pase.
- ¿Eso fue de una manera senculla?- penso Ichigo e inmediadamente expresó - ¡Puedo crear una puerta con solo convertirme en Shinigami! – se ilumino el rostro del muchacho cual niño viendo el juguete deseado en sus manos.
Hubo muestras de afecto y apoyo por sus amigos, pero aun con esas buenas noticias Orihime sentía tristeza al ver feliz al amor de su vida.
Para Ichigo el resto del día le pareció interminable, estaba realmente ansioso de ir en busca de su pequeña Shinigami, deseaba que las horas restantes transcurrieran rápidamente pero faltaban dos largas horas para que terminaran las clases y comenzaran las vacaciones, además tenía que ir a casa, despedirse de su familia y explicar que nuevamente iría a la SS.
La idea no fue tomada como mala por la familia Kurosaki.
- ¡Qué bien!, dijeron las mellizas.
- ¡Adelante hijo!, ¡tráela de regreso aunque tengas que secuestrarla!, - dijo Isshin muy alegre y payaseando pero al ver la cara que pusieron los tres hijos se apresuró a decir - ¡es broma!, pero trae a mi tercer hija de regreso.
- Si, de eso estoy seguro – Dijo firmemente apretando en su mano derecha la insignia de Shinigami sustituto.
Por la mañana ya como alma se dispuso abrir la puerta.
- Ichigo,.. – hablo Karin que lo podía ver convertido en shinigami.
- Dime – contestó.
- No te pases de listo y habla con el corazón solamente – con una sonrisa dibujada en el rostro.
- ¡Esa es mi niña! - tratando de abrazarla Isshin fue recibido con una patada en plena cara.
- Seguiré tu consejo. – empuño su espada y abrió la puerta rumbo a la SS.
Kurosaki corría emocionado por el túnel obscuro, llegando al final del camino empujo las puertas que se abrieron haciéndolo protegerse instintivamente la mirada de la luz del día que lo recibió. Escucho una voz muy familiar aunque tardo unos segundos para poder reconocerlo completamente.
- ¡Kurosaki, es un placer verte de nuevo! – saludándolo amigablemente.
- ¡Capitán Ukitake! – un poco sorprendido, pero ya había recordado lo que dijo Uryu "si no te reconocen te mataran".
- Sí, fui notificado que abriste una puerta senkaimon, debo decir que me sorprendió un poco, pero estas aquí. Te esperábamos en un par de días, vamos…. – dando la espalda en señal de que lo guiaría.
- ¿me esperaban? - Ichigo seguía sorprendió - capitán he venido porque…
- Bueno no es necesario que des explicaciones, lo importante es que estas aquí y que eso me brinda la oportunidad perfecta de hablar contigo- Ukitake con una gran sonrisa – como sabrás cuando es abierta una puerta senkaimon con una zanpaktou esta es monitoreada por el departamento de investigaciones especiales del grupo 12, si quien atravesó la puerta no es un Shinigami inmediatamente seria destruido para que no llegara a la SS.
- ¿A dónde nos dirigimos? – pregunto con temor de recibir la respuesta.
- Antes de ir con el comandante Yamamoto, iremos a los cuarteles de mi escuadrón ahí nos están esperando todos – interrumpiendo su paso y volteando a ver interrogante al chico - ¡¿acaso no has venido por eso?
- Bueno, yo he venido… – inseguro por aquella sorpresa no sabía que responder.
- No estoy seguro de lo que está pasando pero será mejor que me sigas – confundido el capitán Ukitake apresuro el paso.
Sin decir ni una más palabra Ichigo siguió al capitán de cabello blanco. En los cuarteles del 13vo escuadrón Ichigo se encontraba en el i-má que Ukitake le pidió que esperara. Sin saber que pensar esperando pacientemente sentado escucho deslizar el fusuma al tiempo que alguien entraba, unos instantes más tarde nuevamente el sonido esta vez indicándole que se cerraba.
El muchacho no se movió, desde que llego ya había sentido la presencia espiritual que se acercaba, escuchaba latir de su corazón fuertemente a cada segundo pero decidió esperar a que ella diera el primer paso, a pesar de todo estaba confundido por el recibimiento que había tenido.
Sus pasos se acercaban lentamente, a través del rabillo del ojo pudo ver por como ella se sentaba a su lado poniendo un servicio de te frente a él. Cada movimiento de ella era observado por él chico desde el momento en que deposito el contenido de la tetera en dos tasas hasta que poso sus manos sobre su regazo. Ninguno de los dos pronuncio palabra por un largo rato, hasta que Ichigo desesperado intento hablar pero ella comenzó primero.
- El capitán Ukitake insistió que hablara contigo porque soy responsable de no haberlo hecho antes de tu llegada… - con la mirada baja – Debo pedirte disculpas pero….
- ¿Cómo? – dijo Ichigo, que al parecer ya era costumbre ser ignorado.
- No entiendo porque viniste – con una voz semejante a un susurro que él pudo escuchar, Ichigo observo cómo escurría una lágrima sobre la mejilla de la chica terminando su carrera sobre las manos descansadas en su regazo.
- No entiendo lo que pasa – levantándose se dirigió a la puerta y antes de abrirla – me parece que necesitas un poco de aire fresco, ¿Por qué no salimos de aquí?, llévame a un lugar donde podamos conversar sin que tengas esa pose de princesita en desgracia – deslizo la puerta que daba directamente al jardín indicándole a Rukia con una seña que saliera – te seguiré donde quieras….
- Ichigo, yo… - Levanto la cara solo para ver que el chico sonreía amablemente y le extendía la mano para ayudarla a levantarse – Bien – asintió e inmediatamente se fueron utilizando el shonpo.
Rukia se detuvo cuando llegaron a un lugar bastante apartado detrás del cuartel, al parecer eran los límites del Rukongai. Aquel sitio rodeado de árboles que se apreciaban a la distancia, tenía partes rocosas sin embargo donde ellos estaban era una la planicie verde bastante amplia.
- ¿Te parece bien aquí? – dijo ella
- Estamos bastante lejos, ¿no crees? – comento mirando detenidamente el lugar al que habían llegado – pero está bien si lo es para ti. ¿Me lo explicaras ahora?
- Te lo explicare solo si peleas contra mí.
- ¡¿Pelear? ¡¿Estás loca? ¡Soy más fuerte que tú, enana!… - dijo sin entender lo que pretendía pero al mirarla supo que ella no se retractaría de lo propuesto – De acuerdo, supongo que el hacerlo con palabras ya no te satisface, ¿verdad? – bajo la mirada sonriendo con aire de superioridad – ¿Cuáles son las reglas?, uhm.
- Ninguna – contesto muy tajante.
- Va en serio, ¿eh?, bien, ¿cuándo terminara la pelea? – contesto un poco sorprendido.
- Cuando alguno se rinda o ya no pueda seguir – contesto.
- Bien, no tengo opción solo espero que no me riñas cuando estés herida – continuo pero apenas pudo sacar su espada cuando Rukia moviéndose a gran velocidad comenzó atacarlo.
- Vas a tener que ser cuidadoso, he mejorado mucho – sin dejar de golpear la espada del chico.
Ichigo solo contenía sus embates, por algún motivo lo atacaba con mucha fuerza pero él no quería lastimarla. Una y otra vez en el combate cuerpo a cuerpo, al momento de recibir los ataques Ichigo retrocedía aunque de vez en cuando atacaba no lo hacía con su verdadero poder.
Continuara...
Ok, esta vez sere paciente aunque seguire subiendo los capitulos. No es por nada pero me gusto lo que he escrito, espero que tambien a ustedes.
Amo a Bleach pero amo mas el IchiRuki.
Bye.
Que a todos los que paseen por aqui, Dios me los bendiga.
