Hola espero que estén muy bien, hoy he decidido dejar varios capítulos a pesar de no recibir reviews, no sean malos siquiera mándenme uno diciendo lo mala que soy, en fin espero que este capítulo si llame su atención.
Declaimer: Bleach así como sus personajes pertenecen al grandioso sensei Tite Kube, el uso de los personajes y temática solo tiene el objetivo de contar una historia que no necesariamente se relaciona con la existente. No pretendo insultar a ningún seguidor o conocedor de esta fabulosa serie durante el desarrollo de mi historia.
Nota: Este capítulo contiene Lemon así quienes no deseen leer este tipo de historias siguan al siguiente pero se perderan algo muy bueno jeje (risa perversa)
Aquí va.
Capítulo 4. Unidos por el mismo sentimiento. (Lemon)
- ¡¿Por qué no peleas en serio? ¡vamos, atácame! – decía Rukia cuando sentía al chico retroceder.
- ¡Si quiero pelear! ¡Solo que eres tú y tengo miedo de hacerte daño! – continuaba bloqueando los ataques mientras hablaba.
- ¡He dicho que me ataques! ¡Maldición! – con una expresión retadora en el rostro y sus ojos violetas llenos de súplica.
- ¡Si te ataco en serio, saldrás gravemente lastimada! – grito el chico.
- ¡Me estas subestimando Ichigo! ¡en ese caso! ¡Bakudō #61: Rikujōkōrō (Prisión de Luz de Seis Barrotes)! – este ataque dio en el blanco inmovilizando a Ichigo, en seguida libero su zanpaktou - Mae Sode no Shirayuki (baila remolino de nieve blanca).
- ¡Se me había olvidado lo fuerte son tus hechizos, enana! – tratando de liberarse.
- ¡Me molesta que me digas enana! ¡Grandísimo tonto!; Some no mai, tsukishiro (Primera danza, Luna blanca) - acertando por completo en un Ichigo bastante sorprendido y atado por el primer ataque – ¡sé que ese ataque no te detendrá así que me voy a preparar para el siguiente! - gritó.
Para entonces Ichigo, que había sido cubierto por la columna de hielo tuvo necesidad de liberar su bankai, destruyendo la columna que lo había apresado.
- ¡Me sorprendes! ¡Eres realmente fuerte cuando atacas!, pero no me vas a vencer tan fácilmente – Muy agitado por los ataques anteriores utilizo el Shonpo de alta velocidad que le da su bankai para acercarse a ella y de un solo ataque terminar con esa locura, al menos eso era lo que pensaba.
- ¡Se lo que tratas de hacer, pero estoy preparada! ¡no tienes ninguna estrategia en cambio yo si cuento con una! he visto demasiadas veces tu bankai,Tsugi no mai, hakuren (Segunda danza, Onda blanca) – Enviando sus ataques por todos los lugares donde Ichigo trataba de estabilizarse para poder atacar, su velocidad era igualada por ella.
Ichigo nunca había peleado en serio contra Rukia, en los entrenamientos entre ellos solo le enseño sus técnicas de combate pero jamás las había enfrentado, trataba de analizar sus movimientos y encontrar el momento exacto para poder atacarla, pero cada uno de los ataques que empleaba con su espada era perfecto, no había falla. A decir verdad, los ataques eran de larga distancia e Ichigo pensó que tendría una oportunidad si durante sus ataques encontraba el momento exacto para detenerla seguramente podría obtener la ventaja, pero la pregunta era como.
El chico se dio cuenta que desde el primer ataque con el Bakudō, lo que había hecho Rukia era inmovilizarlo con el propósito de liberar su espada, le llevaba tiempo liberar cada uno de sus ataques, aunque se trataba de segundos; esa era su estrategia y ya había encontrado su debilidad. Entonces lo que tenía que hacer era aumentar su propia velocidad al máximo antes de que ella intentara atacarlo nuevamente con su espada, tendría que abrirse camino utilizando a Zangetsu y de esta manera someterla, aunque era más sencillo decirlo que hacerlo, debía vencerla lo más pronto posible sin lastimarla. ¡Definitivamente esa sería su estrategia!
- ¡Bien, ya que has insistido aquí voy!, - lanzándose al ataque cuando Rukia volvió a formar esas columnas que le impedían el paso hasta ella - Kuroi Getsuga Tenshō (Colmillo Negro Lunar que Penetra el Cielo) – una y otra vez destruía todos los obstáculos que aparecían a su paso, no era nada fácil.
Como un recurso más, utilizo ataques simultáneos de Zangetsu y el shonpo para alcanzarla haciéndolo con poca dificultad; cuando estuvo lo suficientemente cerca observo a Rukia dentro de lo que parecían unas paredes de hielo sin embargo no lo tomo a ligera volviendo a atacar pero sus ataques fueron utilizados contra él y apenas pudo esquivarlos, era una nueva técnica de Rukia.
Esta batalla había alcanzado un nivel que Ichigo nunca imagino, pero ya era demasiado, tenía que ponerle punto final a como diera lugar sin darse por vencido y era de esperar que ella tampoco lo hiciera, era demasiado obstinada y competitiva para terminar aquello con un simple empate.
Con fuerza de empuje Ichigo lanzo un último ataque que resulto ser más poderoso de lo que esperaba, destrozo el resto de los pilares y paredes de hielo formados alrededor de Rukia en un gran estruendo trasformandolos en una nube espesa; nuevamente avanzó utilizando su velocidad. Llego hasta donde había visto por última vez a la Shinigami pero la neblina resultante no lo dejaba ver nada e intento rastrearla utilizando su presión espiritual a pesar que él sabía que ella era eficiente ocultándolo. En el momento que permanecía inmóvil buscándola pudo darse cuenta del ataque sorpresa entre la niebla y por instinto de lucha lo esquivo. Al disiparse la neblina se encontró a punto de atravesar el abdomen de Rukia, al mismo tiempo que la espada de la Shinigami amenazaba su cuello.
- Creo… que esta vez…. – muy agitada a causa del cansancio respiraba con dificultad – te podría haber ganado – bajando su espada perdió el equilibrio, tratando de no caer enterró su espada en el suelo pero esta se desquebrajo y estando a punto de caer fue sostenida por Ichigo.
- ¡Enana tonta…! - la sostuvo con delicadeza mientras su entorno iba cambiado al desmoronarse por completo el poco hielo que todavía permanecía en pie.
No muy lejos de ahí la lucha había sido observada.
- ¿Estás satisfecho, Jūshirō? – capitán Kyoraku
- Un poco – preparándose para irse.
- ¡Esto fue muy intenso! ¿no te parece?, creo que deberías estar más que satisfecho – acomodándose el sombrero de bonzo.
- Esto no parecía una pelea, en su determinación por no dañarse parecía que… – dando la espalda al escenario de batalla.
- ¿Hacían el amor? Tal vez así haya sido, viste sus rostros, realmente lo disfrutaban; además sabíamos muy bien que ninguno se lastimaría, al menos conscientemente – sonriendo ligeramente ante la cara seria de su amigo- vamos déjalo así, Jūshirō. Este es su momento se lo han ganado.
- Tienes razón Shunsui, vamos ya se han ido los demás - ambos capitanes utilizaron el paso veloz y desaparecieron.
Regresando al sitio de la lucha, Ichigo llevo a Rukia en brazos hasta la sombra de un árbol cercano, que no estuviera congelado desde luego; estaba atardeciendo y soplaba un viento suave a pesar de la batalla, no hacia frio, en realidad era un clima agradable. Ichigo improviso una acojinada almohada con la parte superior de su shihakushou quedándose con el kosode blanco únicamente. Cuando Rukia recobraba el conocimiento vio la espalda del chico que tenía su cabeza entre sus manos parecía estar dormido.
Lentamente se incorporó, miro sus manos y aprecio un vendaje en su mano derecha, una herida hecha durante la batalla al sostener fuertemente su espada.
- Deberías descansar un poco más todavía no te has recuperado.
- Ichigo, yo… - Trato de hablar.
- Busque algo de comer pero solo encontré unas manzanas y agua de un rio cercano, trate de hacer fuego para preparar un poco de te pero reconozco que no soy bueno en eso así que solo comerás las manzanas y beberás un poco de agua. – cuando decía eso el chico sintió la manos de Rukia que lo sujetaban por debajo de los hombros y el rostro que humedecía su ligera vestimenta por las lágrimas de ella.
- Perdóname, por favor… – Ichigo tomo una mano de ella y atrajo suavemente todo su cuerpo hacia él para mirar el rostro de la pequeña Shinigami.
- No llores… no me gusta verte llorar, no puedo estar enojado. Supongo que cualesquiera que sean las razones…– no término de decir lo que quería porque mientras los dedos de sus manos retiraban de las mejillas las lágrimas, sus ojos se posaron en los labios que tenía enfrente.
Recorrió con los dedos de su mano derecha el contorno de aquellos rosados y carnosos labios que intentaban decir algo pero se detuvieron al sentir el estremecedor pero suave contacto. Eran solamente ellos en aquel lugar, tan cerca el uno del otro. Ichigo se dio cuenta que perdería la cabeza si no dejaba de acariciar en esa forma el rostro de Rukia, deseaba besarla locamente pero decidió que no era el momento y comenzó a retirar sus manos lentamente pero ella lo detuvo.
- Te lastime – tocando su mejilla derecha donde tenía una herida sangrante.
- Solo es un rasguño nada importante – Ichigo retrocedió un poco para tratar de separarse – será un recuerdo de….
Lo sujeto de las manos con las suyas indicándole que la seguirá a sentarse junto a ella donde antes estuviera recostada; comenzó a acariciar el cabello naranja del chico hasta llegar a sus labios con su mano lastimada, Ichigo retribuyo esa caricia sujetando esa pequeña mano y besándola dulcemente. Las manos que antes detuvo iniciaron su movimiento para tocar delicadamente la suave piel del cuello de Rukia, mientras sus labios se iban acercando poco a poco. Primero los saboreó lentamente a cada rose, disfrutando al máximo cada segundo. No podía creer lo que estaba sucediendo, pero desde el momento en que rozó sus labios, supo que aquello era lo que siempre había deseado. Finalmente ya no podía esperar, la tomo entre sus brazos besándola intensamente y siendo plenamente correspondido. Sus lenguas jugaron a buscar y reconocer sentimientos dentro de sus bocas. Ahora, ambos habían comenzado una batalla frenética de caricias donde mutuamente buscaban las zonas más débiles de ser atacadas; sentían sus cuerpos templar al recibir cada una de ellas llenándolos de sensaciones indescriptibles.
Rukia ya había despojado a Ichigo del kosode y hakama al quitar el obi que lo sostenía, aquella vista le resulto completamente maravillosa, ya lo había visto antes sin camisa pero ahora no solo era su bien formado torso sino también su miembro viril en pleno esplendor, completamente rígido.
Ichigo frente a ella, invitándola a tomar más de él; desato el obi y poco a poco comenzó a quitarle el shihakushou para dejar al descubierto su blanco y hermoso cuerpo, las manos del chico, como las de un ciego leyendo la pasión en cada rincón de aquel cuerpo lo recorrieron por completo. Ya solo los separaba la distancia que habían hecho para contemplarse.
Ichigo notó como unas pequeñas y frías manos iban recorriendo su torso, lo acariciaban y enloquecían a cada toque, nuevamente Rukia había tomado la iniciativa al atraer a si compañero que quedo boquiabierto por unos instantes. Luego ella lo tumbó y comenzó un jugueteo que podría volver loco a cualquiera, recorrió despacio con sus labios y lengua; la boca, luego el cuello bajando para llegar a los pezones que mordisqueo suavemente estremeciéndolo totalmente, prosiguió su camino hasta llegar al bien erecto miembro, tomo aire y empezó a hacerle suaves carisias con sus labios. Ichigo apretó fuertemente los shihakushou que había acondicionado como cama y emitió un par de gemidos, repentinamente Rukia lo introdujo por completo en su boca e Ichigo gimió con fuerza, aquello era más de lo que pudo haber imaginado en sus sueños. Sin detenerse, ella tomo la suficiente confianza de agregar su traviesa lengua al movimiento. En poco tiempo, el chico sentía que dentro de poco terminaría en la boca de la chica y así sucedió.
La Shinigami tomo un poco del espeso líquido para luego continuar con el resto, aun así, algo del semen se esparció en parte de su cabello, cosa que no le importó realmente. Ichigo sonrió y la tomo de sus brazos obligándola a ser ella quien se recostase dejando expuestos sus pequeños senos. Él, la contemplo embobado y dirigió su boca a uno ellos. Rukia sostuvo la cabeza de Ichigo soltando un ligero gemido al sentir aquella lengua jugar con su pezón, endureciéndolo al instante. Sonriendo por el resultado de sus travesuras se dirigió al otro pezón e hizo lo mismo.
Siguió bajando lentamente hasta el cálido abdomen lamiendo en forma circular su suave piel, con poco esfuerzo separo las delgadas pero bien formadas piernas de Rukia y jugo un rato sobre el monte de Venus antes de tomar la cadera y hundir su rostro en la vagina de la chica, dándole tímidos lengüetazos al principio para después lamer desesperadamente la cavidad logrando un grato resultado al sentir como Rukia se mojaba copiosamente por al placer provocado, al instante que ella impedía un gemido tapando su boca con su mano derecha ya que había llevado la otra a tocar la melena naranja de su amado.
Se separó un poco de ella para poder contemplarla; tenía las mejillas rojas, la boca entre abierta respirando agitadamente y los ojos cerrados con fuerza. El joven trago saliva y se acercó hasta el rostro de la chica. Cuando Rukia sintió su respiración, abrió los ojos para encontrarse con la cálida mirada del chico. Ella le sonrió dulcemente y lo beso con pasión, probando de su propio ser. Ichigo correspondió el desesperado beso después de haberse quedado en blanco unos segundos.
- Te amo…- Susurro Rukia acariciando la mejilla derecha del chico al tiempo que curo su herida.
- Ah… Yo también te amo, Rukia…- Contesto él - ¿Puedo llevarte conmigo al cielo?
- Si… - tímidamente pero segura contesto - Hagámoslo juntos, Ichigo…- sonrió y se sonrojo de sus propias palabras.
- Ah, está bien…- respondió complacido.
Se acomodó entre las piernas de la chica y ella se abrazó a su cuello mientras esperaba lo que seguía. Con cuidado, Ichigo tomo su engrosado pene y comenzó a introducirse en el bien lubricado interior de la Shinigami, Rukia sentía que en cualquier momento comenzaría a gritar. El joven se detuvo por unos instantes pero luego siguió con aquella agotadora y placentera misión. Una vez que estuvo lo más dentro que pudo, tomo fuerza y repitió la acción lentamente; mientras, la chica sentía que ya no estaba consciente de nada, que había salido casi por completo de sí, arqueaba su espalda al recibir a aquel invasor de su intimidad. Gemía y se contorsionaba por lo que estaba recibiendo; esto estímulo a Ichigo para continuar cada vez con mayor velocidad.
-¡Umm, Ahh! ¡Ichigo! - Susurraba con deleite.
-Rukia…Ah, mi amor - Esforzándose mucho más al escuchar su nombre.
Rukia abrazo las caderas del joven con sus piernas mientras lo acompañaba en el movimiento. Pudo ver como el suave viento que soplaba movía las hojas de aquel árbol donde estaban, por unos instantes pensó que en el cuartel del 13vo escuadrón estarían preocupados por la tardanza de ambos y posiblemente saldrían a buscarlos, pero realmente no importaba, no mientras estuviera con Ichigo. De repente, Ichigo aumento la velocidad de sus embestidas, Rukia entendía que se debía a que en cualquier momento terminaría. Lo abrazo con fuerza y cerró los ojos de nuevo mientras sentía como Ichigo besaba desesperadamente su cuerpo.
El mayor éxtasis de aquella lucha estaba a punto de llegar para ambos. Primero fue en Rukia, ella rápidamente lo beso para ahogar un grito que pondría alertar a cualquier curioso que pudiera andar por ahí, unos instantes después, cuando el chico sintió las contracciones del interior de su compañera no pudo evitar vaciarse dentro de ella, ahogando su gemido en la boca de la Shinigami. Ichigo dejo descansar su cabeza en el pecho de la chica, aun sin salir de ella. Podía sentir claramente como el pecho de la chica subía y bajaba al compás de su respiración agitada. Sonrió mientras sentía las manos de la chica acariciar su cabello ligeramente mojado por el sudor. Más tarde, ahora era Ichigo quien estaba acostado con Rukia en sima suyo, descansando en su pecho sudoroso. La chica suspiro antes de incorporarse y hacer que el joven entrara en ella de nuevo. En esta ocasión fue Rukia quien llevaba el ritmo, Ichigo cerró los ojos sintiendo todo el placer que la morena le brindaba. Sus gemidos comenzaron a escucharse en aquel lugar, ya no sentían pudor ni tampoco importaba. El sentía quemarse como una brasa ardiendo en un inmenso mar lleno de deleite y placer, en aquellos momentos solo el estar con su diosa tenía sentido. Poso sus manos instintivamente en la cadera de la chica acompañándola con movimientos armónicos a la danza ejecutada. Rukia no podía creer lo que sentía, se había dejado llevar en un viaje en el cual estaba por perder todo rastro de conciencia. Ichigo la obligo a acercársele y la beso anciosamente mientras enviaba sus manos a acariciar los senos de ella. Soltó un fuerte gemido que no pudo contener y dejo brotar todo su líquido dentro de Rukia nuevamente al mismo tiempo que ella le hizo saber por su expresión que había alcanzado el placer orgásmico.
Ya un poco menos agitados, Rukia volvía a descansar sobre el pecho de su Shinigami mientras este le acariciaba el cabello y ella el pecho con pequeños movimientos, suaves y circulares. Ichigo dio una mirada panorámica al sitio donde estaban. ¡Cielos!, ¿cómo es que pudieron estar en un lugar tan incómodo para su pequeña princesa?
- Rukia – exclamo mientras evitaba salir de ella.
- Si… – contesto calmadamente al tiempo que se incorporaba para tomar su kosode y ponérselo, provocando con esto que saliera de ella el miembro antes erecto de su compañero causándole un cosquilleo agradable.
- Es en serio, te amo.
Hubo un silencio que pareció eterno durante el cual ella continuaba vistiendo el reto de su ropa, finalmente contesto.
- Seguramente crees, que hago esto con cualquier persona ¿no? - lanzándole una mirada amenazante.
- No, no – inmediatamente se incorporo al notar que se acercaba Rukia cada vez más aunque para su sorpresa esta lo tomo del rostro con sus dos manos y lo beso larga y apasionadamente.
- ¡Eres un tonto, también te amo! – Sonriendo lo abrazo. Al contacto con ese cuerpo una parte del de Ichigo comenzó a reaccionar de nuevo – por ahora es suficiente – tocando el miembro con suavidad pues él todavía estaba completamente desnudo, se separó y le dio su ropa – no querrás que alguien te vea así – señalando traviesamente el ya erecto pene de Ichigo.
- No, claro que no – apenado comenzó a vestirse – pero tendremos que esperar a que pase "esto".
- Desde luego…. – riéndose por la cara de Ichigo.
continuara...
Bien, esta parte esta mas que interesante, jeje (sonriendo perersamente), ya dije anteriormente que es Ichirukista asi que esto es la culminacion esperada de esas palabras, momentos y sonrisas que tanto anciamos.
Por fa, no se olvien de comentar, soy paciente pero quiero saber si es o no interesante lo que escribo, obvio me gusta si no, ¿para que lo escribiria?, tambien si de alguna manera se sienten ofendidos por este tipo de escenas por favor no olviden decirlo.
Si sienten curiosidad por lo que viene, no esperaran demasiado ahora mismo subo el siguiente capítulo.
Bye.
Que dios los bendiga.
