Hola, nuevamente aqui enajenandome con esta historia. Si, hoy tambien subire tres capitulos y ya lo hice con el seis.

Nota: Los personajes actuan con forme se desarrollan los eventos, no pretendo cambiar su forma de ser o pensar, pero tampoco esta escrito por el maestro como se conportarian si esto les pasara. Tampoco es que derramen palabras de amor pero si un poco segun mi imaginacion con riesgos de cambiar la personalidad de alguno de ellos, despues de todo para mi y muchos de ustedes, es una pareja hecha el uno para el otro. Todavia no llega lo mas interesante pero espero que sean pacientes conmigo.

Declaimer: Bleach así como sus personajes pertenecen al grandioso sensei Tite Kube, el uso de los personajes y temática solo tiene el objetivo de contar una historia que no necesariamente se relaciona con la existente. No pretendo insultar a ningún seguidor o conocedor de esta fabulosa serie durante el desarrollo de mi historia.

Ahi va.

Capítulo 7. De regreso a Karakura.

Ichigo se encontraba muy nervioso, se había sentido así antes pero esta sensación era diferente. Su corazón latía fuertemente, sintió como una descarga eléctrica recorría todo su cuerpo y no se creía incapaz de dar un paso más para atravesar la puerta que tenía ante él. Al fin dando un gran suspiro la atravesó, al otro lado de la puerta, los capitanes de los 13 escuadrones en dos filas y al final el comandante general. Camino sin titubear a pesar de sentirse intimidado hasta llegar frente al comandante donde se inclinó mostrando respeto y después camino a un costado, del lado opuesto a los capitanes.

- Estamos reunidos para darle la bienvenida al nuevo capitán del quinto escuadrón, Kurosaki Ichigo – con su ronca voz – todos los presentes conocen sus habilidades y me complace reconocerlo como aliado, es hora de que tome su lugar como uno de nosotros, toma el símbolo que te reconoce como tal – señalando el piso donde su haori de capitán delante del chico. Al ponercelo puso fin a la ceremonia.

Cada uno de los capitanes le dio la bienvenida a su manera. Saifon pasó a su lado y mirándolo con altivez hizo un gesto de aprobación para seguir su camino, el capitán Komamura la imito; Hitsugaya, Ukitake y Kyoraku lo rodearon pero Kenpachi los sorprendió cuando se dirigió a él.

- Ichigo, ¡me gustaría que nos enfrentáramos de nuevo, será muy divertido! – acariciando el mango de su espada.

- Si…si… en alguna ocasión – Con una tremenda gota en la frente al tiempo que retrocedía un poco.

- ¡Esperare con ansias ese día! – marchándose después.

- Sería una pena que en esa ocasión el capitán Kurosaki fuese derrotado, podría ser un espécimen vivo sensacional – comento Kurotsuchi, mostrando su mejor sonrisa.

- ¡De eso ni hablar! – sobresaltado por el comentario.

- Es curioso ver como los capitanes del Gotei han terminado aceptando al nuevo integrante del Gotei 13, ¿verdad? – acercándose la capitana Unohana son una sonrisa de miedo.

- Tsh, tengo mejores cosas que hacer – retirándose el capitán aludido con una mueca de desprecio.

Los cuatro capitanes imitaron a los otros no sin antes comentar que aunque Ichigo parecía mayor que Hitsugaya él era ahora el más joven de los capitanes. Antes de marcharse el comandante general se dirigió a Ichigo.

- Kurosaki Ichigo, antes de que te presentes en tu escuadrón es necesario que hablemos – dijo.

El anciano se acercó al chico mientras este pasaba saliva y dejo entrever su nerviosismo.

- Eres un niño que posee un enorme poder, no eres como el resto de los Shinigamis por eso es que ahora te encuentras aquí. La decisión para traerte al Gotei no se basó en los hechos pasados sino en los eventos futuros, tus cualidades son únicas pero representan para ti el impedimento de una vida normal. Eres demasiado impetuoso y cuándo decides tomar una causa en tus manos no hay manera de detenerte. Esto te ha valido para hacer amigos leales que se preocupan y no dudan en arriesgarse por ti. Sin embargo tu condición especial te hace vulnerable, por esa razón, se ha tomado la decisión de que la sala de mando de tu escuadrón este en el mundo real a partir de ahora hasta el día que por causas naturales tu alma se separe del cuerpo físico que ocupas en el mundo real. Solo tú y el teniente permanecerán al cuidado de la ciudad de Karakura desde luego cumpliendo con las obligaciones que tu cargo implican ante tus subordinados. Tu teniente tiene ya todos los pormenores que se te acaban de notificar. Es todo.

- Comandante, no entiendo ¿Por qué? – Ichigo tartamudeaba.

- ¿Acaso no es lo que querías? – comento el anciano levantando sus prominentes cejas.

- Desde luego, es solo que… - sin concluir la frase el chico sintió como si todo aquello fuera un sueño.

- No creo que sea necesario que te diga más, se te ha comunicado lo que me fue ordenado. Debes considerarte afortunado, si quieres ver este favor solo como una recompensa a lo que hiciste, hazlo y piensa que hay personas que pueden intentar ayudarte que además están fuera de cualquier estatus social…. Debería bastarte con saber que derrotaste a los traidores, mantuviste el equilibrio entre este mundo y el real solo por proteger lo que querías… - caminaba a la puerta - Esa integridad es de admirarse, si en ambos mundos hubieran más personas con esas cualidades todo sería diferente. Crea un nuevo futuro enseñando todo lo que te hace ser como eres y agradece la oportunidad para ser feliz…– Sin nada más su teniente abrió la puerta y se fueron.

¿De verdad estaba despierto?, no podía creer que todo por lo que se había preocupado desapareciera con tan solo haber aceptado ser capitán, significaba que regresaría a su casa con Rukia a su lado, que a pesar de todo viviría y moriría de viejo. Era increíble. Estaba muy feliz, tanto que no se percató de que alguien más lo esperaba. Byakuya salió a su encuentro.

- Veo que ya te han dado la noticia que esperabas – Con su acostumbrada pose altiva que molestaba tanto a Ichigo.

- ¿Quieres decir que tuviste que ver en eso? – Respondió mirándolo fijamente.

- Te equivocas como de costumbre, dejas en claro que no te has dado cuenta de nada. Esto no tiene que ver con lo que tu entendimiento te permita razonar. Sin embargo no es eso de lo que quiero hablar.

- Te escucho entonces – resignado porque prefería no pelear muy a su pesar después de haber sido insultado.

- Tengo que reconocer que te has hecho muy fuerte aunque eres impetuoso, necesitaras mucha ayuda y estoy de acuerdo que sea Rukia quien este contigo en el camino que acabas de elegir. Durante mucho tiempo he tratado de proteger mi mayor orgullo, pero he sido testigo de lo mucho que ha cambiado gracias a ti. No podría estar mejor aun estando conmigo, sé que puedo confiar en que harás lo necesario para protegerla. He comprendido que compartimos un vínculo por la misma persona.

- ¿De verdad? – Incrédulo.

- Si en algún momento le llegara a suceder algo te aseguro que yo mismo me encargare de ti – le dio la espalda no sin antes agregar – Kurosaki Ichigo, te daré un consejo; como oficial de alto rango debes mantener las distancias, procura no salir de una habitación que no sea la tuya a hurtadillas, puede haber ojos indiscretos que causen problemas; espero que no se repita en el futuro.

- ¡Eh…! – realmente sorprendido.

- No me sorprende que no entiendas de lo que estoy hablando, alguien como tu desconoce las reglas y responsabilidades que implica poseer un rango y un nombre; pero con esto no quiero que pienses que te otorgo algún derecho sobre ella, no lo olvides los Kuchiki somos una familia noble procura respetar eso – Alejándose del lugar dejando Ichigo sin entender nada pues solo en su mente estaba presente que Byakuya lo había visto salir de la habitación de Rukia, ¿Qué tanto sabría en realidad de eso?

Caminando por el pasillo sintió que un enorme peso se había ido, realmente suspiro de alivio cuando recordó lo mucho que le gustaba sentirse libre, de pronto todo había tomado otro rumbo, estaba dispuesto a luchar y mantenerse vivo por mucho tiempo. Miro al cielo que lucía espléndidamente, aun cuando habían nubes no parecía que eso pudiera ocultar al sol por mucho tiempo.

- Estas muy tranquilo, ¿no? – sabía perfectamente de quien era la voz a sus espaldas y antes de voltear miro a su alrededor para comprobar que estuvieran solos.

- Si, lo estoy – girando tomo a la chica de la cintura besándola impetuosamente le quito completamente el aliento.

- ¡¿Estás loco? – recobrando la compostura le grito.

- Si y mucho, no puedo expresar lo que siento en este momento, simplemente soy feliz – dijo sujetándola con fuerza y levantándola hasta que la Shinigami estuvo a la altura de su rostro.

- ¡De eso puedo darme cuenta!, ¿podrías bajarme? – apenada.

- ¡No quiero eres parte de mi felicidad y aun así tengo que hacerlo! – bajando a Rukia al piso.

- ¿Qué es lo que te ha pasado, te ves diferente? – comento por la extraña actitud que tomo de repente.

- ¿De verdad?, creo que he madurado un poco – dijo seguro de haber impresionado a la chica.

- No lo creo, solo te ves diferente – comento desmoronando las ilusiones de Ichigo - De cualquier forma debemos irnos – arreglándose el shihakushou. Minutos más tarde caminando a los cuarteles del 5to. Escuadrón Ichigo no paraba de hablar de lo afortunado que era.

Por su parte Rukia aunque escuchaba y le alegraba lo que decía el "capitán" Kurosaki tenía dudas de cómo tenía que manejar todo aquello. Era cierto también sentía una gran emoción de estar ahí con él, empezar una nueva etapa y crecer juntos, debía admitirlo también era muy afortunada. Para entonces habían llegado a la puerta de su futuro. Frente a ellos la teniente Hinamori sonreía para darles la bienvenida.

- Capitán Kurosaki, teniente Kuchiki sean bienvenidos – haciendo una reverencia e invitándolos a pasar – todo se encuentra listo para recibirlos, realmente es un honor estar en compañía de ustedes.

- ¡No es necesario tanta formalidad! – respondieron los dos al mismo tiempo.

- Está bien, pero es que se habla mucho sobre ustedes que realmente no quisiera cometer un error imperdonable – cuando hablaba de eso estaba muy seria.

- Espero que bien – dijo Ichigo muy jovial.

- Desde luego señor, solo se hablan cosas buenas

- ¿Señor? …- la interrumpió Ichigo de repente.

- Perdón, ¿Cómo es que preferiría que me dirigiera a usted?

- No, está bien es solo que me extraña que me llamen así….

- Entiendo.

- ¡Tonto compórtate!, tienes que acostumbrarte – dándole un tremendo golpe a Ichigo en una pierna, después de todo no podría alcanzarlo en la cabeza.

- Es bueno que se lleven bien – un poco sorprendida – podrán trabajar juntos sin ningún problema. Ahora es necesario que conozcan todo sobre el escuadrón, para eso prepare un informe muy detallado de cada uno de los miembros que incluyen rango y habilidades así como algunas estrategias de combate que ya han sido dominadas – sacando tremendo libro de sabrá dios donde y dándoselo a Rukia.

- ¡Si…! ¡creo que será de mucha utilidad! – recibiéndolo pesadamente con unos ojos muy desorbitados.

- Ya lo creo lo prepare cuando estaba con… - de pronto guardo silencio, para todos era bien sabido que ella había sido la teniente de Aizen y que tal vez sentía más que admiración por él. – Bueno lo que importa es que estoy para apoyarlos en lo que sea así como el capitán Abarai cuando ustedes se encuentren en el mundo real.

- ¿Es cierto eso?, ¡sí que me están haciendo fácil este trabajo! – comento Ichigo.

- Eso es verdad, si te están apoyando mucho es porque eres muy joven y poco responsable – decía Rukia cuando llegaron hasta el escuadrón entero.

A partir de ese momento Ichigo cambio y se mostró como un gran líder ante todos esos ojos que lo miraban con un poco de recelo y admiración, hablo firme con ellos sobre la confianza y trabajo en equipo, cada palabra que mencionaba era escuchada sin comentario alguno haciéndolo sentir importante. Cuando termino la presentación una mano tímida se levantó de entre las personas que estaban ahí.

- ¡Capitán!, ¿puedo hacerle una pregunta? – recogiendo su mano porque todos lo habían volteado a ver incluyendo Ichigo – señor, ¿cómo vamos a ir a las misiones si usted no va estar aquí todo el tiempo?

- ¿Cómo te llamas? – le contesto acercándose un poco al Shinigami.

- T…Tobime Sesuru… tercer grupo de expedición – respondió.

- Bien, les diré que eso todavía es un problema pero estoy seguro que lo resolveremos pronto. Escuchen yo no vengo a quitarles nada ni tampoco a prometerles algo, solo les pediré que si luchan conmigo, yo… luchare con ustedes, si se juegan la vida para proteger algo... yo me la jugare también protegiéndolo.

Esas palabras, a cada uno de los presentes dejo sin dudas sobre lo que quería. Un grito de algarabía se convirtió en efusivos hurras para aquel Shinigami en segundos. Rukia lo observaba admirada por aquella convicción con la que se dirigió al grupo renovando sus esperanzas casi de inmediato. Definitivamente había cambiado mucho.

La semana estaba por concluir e Ichigo realmente se tomaba las cosas en serio, entre todo el trabajo atrasado no había tenido tiempo de pensar en el mundo real, tenía que dejar la mayor parte de esos informes concluidos antes de partir; los que en ocasiones eran llenados hasta muy altas horas de la noche por Rukia y Momo, además de eso estaban los entrenamientos diarios con todo el escuadrón, era muy extenuante.

El día tan esperado al fin ya había llegado, las puertas fueron abiertas para los shinigamis y ellos cruzaron para partir al mundo real. Mientras atravesaban el largo camino, Ichigo se sentía optimista, quería ver a sus hermanas y hasta el viejo de su padre; esas ganas lo hacían caminar cada vez más aprisa tanto que Rukia no podía alcanzarlo hasta que llegaron al final de aquel obscuro túnel.

Continuara...

Ok, esta otro de los capitulos, en fin.

Ahora voy a subir el otro.

Espero que pronto lo disfruten como yo lo hice al escribirlo.

Los quiero mucho no lo olviden.

Bye.