Hola, de nuevo por estos lares, estoy un poquito enferma asi que tal vez tarde en subir el resto de mi historia, agradesco las muestras de apoyo y el que visiten este espacio que he creado para compartir un poquito de mi imaginación, que no es mucha por cierto tengo un canal en youtube si quieren ver mas ichiruki aqui se los dejo por si desean pasearse por ahi.
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Ahora voy a lo mas importante; no deceo caer en malas descripciones sobre las personalidades de los personajes conocidos de la serie, creo que no sabemos en realidad como se comportarian en situaciones como las que presento asi que tomenlo como es, solo una historia de la imaginacion de otra persona.
Disclaimer: Bleach y sus personajes son propiedad del grandioso sensei Kubo Tite, solo utilizo los personajes y la tematica para contar una historia sin mayor pretención. De ninguna manera el contenido descrito pretende ofender de alguna forma a los conocedores o seguidores de la serie.
Sin mas por el momento aqui les dejo el capitulo.
Capítulo 9. Un festival, flores de papel y el fin de una relación.
Cuando Rukia tomo el florero en sus manos escucho quejarse a Ichigo.
- No es justo, ¿Por qué nosotros tenemos que quedarnos en la parte de abajo del departamento?
- Kurosaki, ya lo sabes no tiene caso que insistas en lo mismo – Ishida acomodaba en un pequeño librero uno de los libros que estaban en esa caja.
- ¡Deja de quejarte! Estuviste de acuerdo y de este modo se puede mantener la privacidad entre nosotros, ustedes tienen la parte de abajo que es más amplia, compartiremos el baño, la cocina y la sala común. – decía Rukia acomodando unas cuantas flores en el florero.
- No había necesidad – tumbado en el colchón de su cama desarmada.
- Kurosaki, estamos aquí porque insististe en que viviéramos juntos – arreglándose las gafas, Uryu – no creo que esta fuera precisamente tu idea pero – mirando de reojo a Rukia - ahora tienes que aceptarlo como un hombre. Considero que es aceptable después de todo tenemos habitaciones separadas y la mayoría del tiempo no estaremos aquí.
Aunque era bastante obvio que Ichigo quería vivir solo con Rukia no contaba con que su papá y Byakuya les consiguieran ese departamento para permitirles vivir así, llegando a ese curioso arreglo para mantenerlos "separados".
- Eso era de esperarse de Byakuya pero fui traicionado por el viejo- decía amargamente.
- ¡Oye!, Nii-sama solo quiso ayudarnos – respondió un poco exaltada Rukia.
- ¡Vaya!, ustedes siempre tan ruidosos – interrumpió Uryu.
- ¿Qué quieres decir con eso Uryu? – acercándose Ichigo peligrosamente al chico.
- Que parecen una pareja "feliz" de casados.
- ¡¿Cómo? – al mismo tiempo Ichigo y Rukia.
- No deberían de sorprenderse, parece que ya se les olvido lo que paso en el último año del instituto durante el festival Obon ¿verdad?, desde entonces sabemos que son pareja ya que ustedes mismos lo aceptaron. ¿recuerdan? – obligándolos a permanecer en su sitio, la sola mención de ese tiempo hizo que ambos retrocedieran en sus mentes al pasado.
En el instituto Karakura, se decidió celebrar el festival Obon antes del periodo de vacaciones, ¿casualidad? De ninguna manera, todo lo había organizado Keigo teniendo en mente dobles intenciones con las chicas de su clase, se había propuesto que antes del fin de curso habría besado a todas en especial a la "diosa morena de ojos violetas". La idea sobre el festival fue recibida con alegría por la clase de Ichigo y trabajaron con entusiasmo para que este fuera inolvidable después de todo algunos de ellos no continuarían con los estudios en la ciudad.
Para la danza tradicional Bon Odori la chica seleccionada fue Rukia sorprendiendo y mucho a Ichigo. Resulta que unos días antes, Rukia le pidió a Ichigo que salieran a bailar, pero él chico no acepto pretextando el hecho de tener muchos deberes lo que termino en una gran pelea, en conclusión, Rukia, desde entonces había estado en la casa de Inoe. Para todos en la clase ella era la ideal, resulto ser muy buena, sus movimientos fueron muy naturales según la profesora que se encargó de seleccionar a la chica perfecta, desde luego Rukia no aceptaría fácilmente. Ante la insistencia y para la felicidad de los chicos, obviamente Keigo; finalmente ella acepto aunque había puesto una condición "especial" y Keigo se encargaría de eso.
El día del festival llego, cada uno de los grupos encargados de los stands estaban preparados y listos para el evento. Al inicio, clientes iban y venían recorriendo cada uno de puestos de comida, dulces y juegos, que con el pasar de las horas fueron quedando vacíos. El festival era un éxito pero aún faltaba lo mejor. Por razones desconocidas se había creado una gran expectativa para la danza Bon Odori así que nadie quería irse, la hora casi había llegado y las amigas de Rukia estaban muy emocionadas.
- ¡Está atardeciendo, es tan emocionante…! – decía Inoe a Tatsuki.
- ¡Si realmente será excepcionalmente hermoso! – Tatsuki dijo.
- ¡Desde luego que sí! – contesto sarcásticamente Ichigo saliendo a sus espaldas.
- ¡Tonto!, ¡nos asustaste! – Tatsuki, dándole un golpe en el hombro a Ichigo.
- No tengo la culpa de que tengas malos pensamientos… pero sinceramente me parece que la en… Kuchiki no es tan buena como parece – siguiendo caminando con las manos en los bolsillos.
- ¡¿De verdad? ¡¿la has visto ensayar? – respondieron las chicas sorprendidas al mismo tiempo.
- Ni una sola ocasión, cada vez que le pedía que me dejara mirar me sacaba del gimnasio.
- ¡Bueno, entonces te llevaras una gran sorpresa Ichigo…! - contesto Tatsuki sonriente.
- No lo creo… lo que no entiendo es cuál es la razón de hacer esto en el patio trasero de la escuela
- Ya te lo dije tendrás que esperar…
En ese preciso momento fueron interrumpidos por los altavoces de la escuela, se anunció que el evento principal comenzaría en unos minutos más, todos los colaboradores tenían que estar listos en sus puestos y el público en general debía reunirse para comenzar la parte final del festival.
Todos los alumnos y profesores que todavía se encontraban en los stands caminaron al patio trasero de la escuela entre murmullos de expectación.
No solo Ichigo se sorprendió de la ambientación, el camino estaba adornado de pequeñas lámparas en el piso y otras flotantes que colgaban de unas cuerdas atadas entre los postes de iluminación, estas luces creaban la ilusión de almas moviéndose, cerca de los jardines habían dispuesto algunas sillas para los más afortunados, en la explanada habían mondado un escenario redondo que estaba cubierto por unas cortinas.
El escuchar los murmullos propios de lugares concurridos, hicieron que Ichigo se alejara del escenario, Tatsuki y Orihime lo habían dejado solo así que se quedó de pie cerca de la última hilera de luces que decoraban el escenario. En segundos unos cuchicheos llamaron su atención.
- ¿Supiste que la chica que hará la danza Bon Odori pertenece a una familia muy rica?
- ¡No lo sabía! ¿entonces porque estudia en este instituto?
- ¡Dicen que porque estaba metida en líos de pandillas! ¡es muy poco femenina! ¡además se enamoró de un vago!
- ¿Cómo?
A Ichigo le incomodo lo que escucho porque la mayor parte no era cierta. ¿Quién se habría encargado de propagar esos embustes? Él no era un pandillero o un vago, pero no quiso seguir escuchando y se acercó más al escenario al mismo tiempo que las luces se apagaron con excepción de las que se encontraban en el piso creando mucho más expectación.
Todos guardaron silencio cuando comenzó a sonar la música y se replegó la cortina para dejar al descubierto el escenario. Tambores ceremoniales, que se encontraban en la parte superior de la tarima junto a una estructura grande totalmente blanca; retumbaron anunciando el inicio del ritual. Por debajo del escenario empezó a esparcirse una neblina para crear la ilusión de misticismo y entonces, en el centro, una figura totalmente blanca empezó a realizar suaves movimientos. Al ritmo con que se disipaba la neblina comenzaron a encenderse las luces del escenario dejando ver a una muchacha de cabello negro. Ella lucía un peinado simple pero elegante con el cabello recogido adornado por un bello prendedor plateado; vestía una yukata blanca con estampados de hojas de cerezo color rosa y malva; en su mano derecha llevaba un abanico blanco extendido de bordes dorados y el dibujo de un árbol viejo al centro, este cubría parte de su rostro; en la mano izquierda llevaba otro abanico cerrado.
Pacientemente espero el momento para continuar la danza, todo el público se quedó boquiabierto por esa espectacular entrada. Cuando retomo la danza, los movimientos delicados y suaves con el abanico capturaron la admiración de los presentes. Ichigo reconoció en segundos la kata de Iaido que ejecutaba con lentitud ayudada de sus abanicos, él ya había visto esos movimientos antes, en otro tiempo; y tal como aquella vez fue hipnotizado por la figura celestial de su amada. Durante ese lapso, un sin fín de emociones recorría su cuerpo completamente, estaba tan compenetrado en esos movimientos que en un momento tuvo la impresión de que ella bailaba solo para él.
Los últimos golpes de los tambores se dejaron escuchar anunciando el fin de la danza, Ichigo podía escuchar fuertemente el palpitar de su corazón y sobre el escenario, Rukia termino en una posición de medio loto. Las luces dejaron de iluminar el escenario, instante que fue aprovechando para iniciar las detonaciones que iluminaron el cielo nocturno con una explosión de fuegos artificiales. Nadie se movió hasta que los últimos se dejaron de ver.
Se encendieron las luces y una gran ovación se escuchó del público presente, los altavoces anunciaron el final del festival agradeciendo la presencia de todos. La profesora hizo la presentación de todo el equipo que hizo posible el evento haciéndolo inolvidable, uno a uno desfilaron sobre el escenario hasta llegar a la estrella del show, esa chica enigmática. Ella solamente agradeció con una elegante reverencia para después aplaudir a sus compañeros, quienes lanzaron una porra para su grupo.
Cuando los presentes comenzaron a retirarse algunos chicos que pasaron junto a Ichigo decían.
- ¡¿La viste? es realmente hermosa – comento uno enorgulleciendo a Ichigo.
- ¡Sí! ¡de verdad que lo es! – decía otro
- Si está bien, ¡claro eso si les gustan las enanas y planas! – expreso el último chico – la verdad las prefiero con un poco más de carne – haciendo ademanes sobre su pecho - además dicen que es la chica de un mafioso.
- ¡Imbécil! No soy un mafioso… cuantas ganas tengo de partirte la cara – pensó Ichigo estirando la pierna para provocar que aquel chico callera. En seguida aquel chico se levantó hecho una furia pero al darse cuenta de quién se trataba simplemente decido correr tras sus amigos.
Después de haberse "vengado" se encamino al escenario donde pudo ver a Keigo discutiendo con Tatsuki y Chizuru; luego Keigo, con su acostumbrada forma de ser llamo a atención de los que todavía estaban al tomar el micrófono.
- ¡Tengo que darles una gran noticia a todos aquellos que estén interesados en tener una cita con alguna de las chicas de la clase 3 grupo 1!, eso es para una buena causa, vamos acérquese todas ellas están disponibles.
- ¡¿Qué? – como si hubiese encendido una mecha fueron regresando chicos de todas las demás clases.
Las chicas estaban en fila, sonrientes vestidas con Yukatas y sosteniendo lámparas de papel. En poco tiempo había muchos chicos interesados esperando, como todo un maestro de ceremonias Keigo empezó a hablar.
- Bien, creo que estamos reunidos todos los chicos de la escuela así que comenzare por decirles que esta es una subasta de citas.
- ¡¿Qué? –generalizado.
- ¡Estas bellísimas flores! están dispuestas a otorgar una cita al afortunado que esté dispuesto a sortear los obstáculos de la oferta y la demanda pero lo más importante es que será por una buena causa…
- ¿Cuál es la causa? – alguien pregunto.
- Bueno pues los fuegos artificiales no fueron gratis... – un generalizado tonto se escuchó por todo el lugar.
- ¡Está bien!, comencemos con esto – tomo el mando Mizuiru.
En torno al escenario algunos chicos se quedaron de pie mientras otros tomaban asiento, una a una las chicas sonreían poniendo su mejor pose, todas menos una. Ichigo buscaba ansiosamente con la vista a su shinigami pero no la encontraba, suspiro aliviado y pensó que sería porque ella no quiso seguirle el juego a Keigo pero no contaba con que a punto de terminar con la subasta alguien gritara el nombre de Rukia, lo que no le hizo ninguna gracia a Ichigo.
- Bueno… es que ella… no – tartamudeo Keigo.
- ¡¿Qué pasa? Algunos de nosotros estamos aquí por ella – dijo una voz esparciendo así cierta inconformidad.
- Lo que pasa es que ella es la última, desde luego esperamos que sea la más cotizada de todas nosotras – hablo rápidamente Tatsuki que tomo el control – ahora mismo está por subir al escenario – precisamente en ese momento apareció Rukia que todavía vestía la yukata que la hacía lucir tan hermosa ante los chicos, empujada por Chizuru – Chicos no sean malos y no nos hagan sentir mal al resto de nosotras, vamos ofrezcan.
Para entonces Rukia aunque muy apenada todavía hablaba con Keigo y Tatsuki, Ichigo furioso comenzó a caminar empujando a muchos a su paso para subir al escenario justo cuando comenzaba la subasta de Rukia.
- ¡Momento!, ¡espera Keigo! ¡no puedes subastar una cita con Rukia! – interrumpiéndolo.
- ¡¿Qué? – sorpresivo.
- ¿Por qué no? – dijo Keigo.
- Si Kurosaki, ¿Por qué no? – dijo una vocecita chillona proveniente de Rukia que al muchacho irritaba tanto.
- Bueno… es… que sale con alguien… vamos dile que estas saliendo con alguien… - recobrando la compostura.
- ¿yo?, no salgo con nadie… - contesto ella.
- ¡Vamos, que oferte para la cita! – le gritaban al chico de cabello naranja.
- ¡Tontos! ¡cállense!, vamos diles... – entre furioso y suplicante
- ¿Decir qué? – inocente
- ¡qué sales con alguien!
- Si salgo con alguien, ¡¿me puedes decir quién es ese afortunado?
- ¡Sí que diga quién es! ¡que lo diga…! - en coro
- ¡Está bien! ¡sale conmigo! ¡es mi novia! – gritándolo - ya lo dije ¿estás feliz? – rojo de vergüenza y coraje se dirigió a ella.
- Si y mucho – sonriente por haber logrado su objetivo.
- ¡Eres una tonta! – la jalo y la beso frente de todos. Dejándose oír una serie de expresiones diferentes entre los presentes.
- En fin, supongo que ya recordaste. Si en realidad lo que querías era estar solo con ella debiste hacer las cosas bien y casarse por el honor de la familia de Kuchiki, pero no, estamos Orihime y yo envueltos en esto solo para cuidar las apariencias.
- Y aceptaste ¿no es así? – con sarcasmo respondió Ichigo.
- No me quejo, este lugar tiene una linda vista, es cerca de la universidad y del hospital de mi padre además de ser una ganga, pero como ya me canse de escuchar tus quejas voy a buscar a Orihime y tal vez de regreso traigamos algo de comer, adiós. – tomo sus cosas y salió del departamento.
- ¡Maldito Uryu! – renegando - ¡Ni hablar! – levanto los hombros y suspiro - ¿Qué pasa? – mirando la expresión de Rukia.
- No me había dado cuenta de la vista tan bella que tiene este lugar - caminando hasta la ventana de la terraza.
- Bueno, estamos en un décimo piso, es realmente alto como te gusta… - trato de reír pero ella seguía con esa expresión seria en su rostro – Dime, ¿Qué sucede?, ¿fuiste con Urahara y te dijo algo malo?
- El no dijo nada por lo que debas preocuparte.
- ¿entonces, que es?
- Es que… ya no había pensado en…
- ¿Qué?, ¿este lugar?
- No, en que pudiéramos casarnos…
- Ah, eso.
- ¿Cómo que "ah, eso"?, esto es realmente importante, el que no lo hayamos hablado no quiere decir que los demás no lo piensen, incluyendo a tu padre y Nii-sama – en su rostro se había dibujado una expresión diferente.
- Yo si lo he pensado y te lo dije antes ¿no te acuerdas?
- ¿Qué si lo recuerdo?
- Si, la verdad es que no comprendo porque te preocupa eso ahora, ¿acaso no quieres llegar a ser algún día la Señora Kurosaki?
- ¡¿Bromeas? ¡No quiero ser tu mamá!, de pensarlo me da escalofrió… Si eso llega a pasar conservare mi apellido.
- Si… Rukia cásate conmigo…
- ¡¿Cómo?¡ ¿Qué clase de proposición es esa?
- Bueno… en su momento tendrá que ser especial, lo que digo es que quiero casarme contigo… - poniéndose algo nervioso – claro que no ahora pero solo quiero que lo sepas, voy a formar una familia contigo – como si no hubiera dicho nada siguió sacando cosas de una caja.
- Ichigo…
- Vamos no te pongas sentimental – bajando la vista.
- ¡¿Quién se pone sentimental?
- ¡terminemos de desempacar! – señalando el resto de las cajas y sonriendo divertido por haberla hecho enfadar.
- Si… Ichigo… dormirás conmigo… hoy me siento un poco…
- Tonta… siempre que quieras… - fue hasta donde estaba para abrazarla y reconfortarla.
Pasaron los días, Rukia tenía presente que se acercaba un día muy especial, 29 de Abril. Tal vez la fecha no tendría significado alguno para los demás pero para ella era un día que nunca olvidaría en su vida, esa fue la primera vez que estuvo con Ichigo. En su mente tenía planificado cada detalle; una cena increíble, música romántica y para finalizar quizá un dulce "postre". Estaba realmente emocionada y lo demostraba en cada cosa que hacía, ella no estaba en el mundo real así que tenía que darse prisa entregando esos informes para poder regresar a conseguir lo que necesitaba, además también quería un lindo obsequio. Regreso justo a tiempo, según sus planes, tomo su teléfono y llamo a Ichigo quedando de verse por la tarde. Se organizó para tener todo listo a tiempo solo faltaba lo más importante, el obsequio. Rukia en alguna ocasión había observado a Ichigo mirar un aparador en la plaza comercial y le había preguntado qué era lo que miraba, el respondió que era un conjunto pero era demasiado caro para poder comprarlo y aunque dijo que tenía demasiada ropa, cosa que no era verdad, ella decidió que era tiempo de comprarlo haciéndolo el regalo perfecto.
Llego un poco más temprano teniendo que esperar a Ichigo junto a la fuente, ese era ya su lugar de encuentro desde que lo descubrieron; minutos después llego el chico con el cabello más desalineado de lo normal luciendo un poco angustiado.
- ¿Qué pasa Ichigo?
- Nada, es solo que… tuve muchas cosas que hacer y se me hizo tarde…
- No pasa nada llegaste a tiempo…
- No pude conseguirte un mejor obsequio… - entregándole una bolsa pequeña la que reviso con curiosidad.
- ¡Ichigo! muchas gracias… son los chocolates que tanto me gustan y esto… realmente son bellísimas…
- Rukia, pero si son… de papel… - sonrojándose al decirlo.
- ¡Oh! Ichigo, ¿no te das cuenta? Estas son las flores más hermosas que haya visto, son las primeras que tú me das…
- ¡Rukia!, mi enana nunca dejas de sorprenderme… - abrazándola.
- Ahora, ¡el mío!, ¡vamos ábrelo ya! – dándole el gran paquete y sumamente emocionada.
- ¡Rukia!, no debiste… - al ver que la envoltura tenía el nombre de una tienda que había visto antes sospechando lo que era.
- ¿Por qué no? – pregunto con un poco de angustia en sus grandes ojos.
- Es que esto es carísimo… y eso me hace sentirme mal… no puedo aceptarlo
- Descuida, no fue nada del otro mundo – rio brevemente antes de continuar - por decirlo así, creo que te mereces eso por todo lo que haces por nosotros.
- ¡pero si tú eres la que más trabajas!
- Tonto, no me refiero a eso. Sigues la vida en este mundo esforzándote mucho, este mundo es muy caro y casi no compras nada para ti, por qué no aceptas esto como un capricho mío ¿sí?
- Vamos a casa.
- Desde luego.
Caminando rumbo al departamento sonó el teléfono de Rukia, había llegado un mensaje.
- ¡Cielos, es la SS!
- ¿Qué pasa?
- Necesitan que vaya ahora mismo…
- ¿Hay problemas? ¿Vas a ir?
- Es mi deber… aunque no quiera.
- Voy contigo…
- No hay necesidad, creo que puedo solucionarlo sola.
- Entonces te esperare en el departamento para cenar ¿está bien?
- No, quizá esta noche no regrese… por favor comparte la comida con Inoe y Uryu el resto lo guardas en la nevera, regresare por la mañana ¿sí?
- Está bien… nos vemos – tomándola de las manos con ternura la dejo partir. Rukia desapareció entre la gente dejando a Ichigo con todos los paquetes – ya eres toda una ama de casa – pensó y sonrió por eso.
Ya era tarde cuando Rukia regreso al departamento, camino silenciosamente por la sala dirigiéndose a la cocina por un poco de agua. Observo que sobre la mesa estaba el resto de la comida y comenzó a guardarlo en la nevera.
- ¡Cielos! Ichigo no me hizo caso, típico. – mientas lo hacia su mirada se topó con los chocolates que le había dado, estaban junto a la mesa y las flores en un florero. – Es un tonto, voy a verlo espero que este despierto… es muy tarde.
Camino sin encender la luz hasta la habitación de Ichigo. Se sorprendió al ver que la puerta estaba entre abierta ya que había una prenda de ropa impidiendo que se cerrara completamente. Jalo la prenda y la miro comprendiendo de lo que se trataba. Con gran miedo de confirmar sus sospechas comenzó a empujar lentamente la puerta. Entre sombras pudo ver a dos personas en la cama que sostenían una batalla amorosa sin inhibiciones y llena de placer, una de ellas, a la que vio con claridad fue Inoe; entre los susurros y gemidos pudo escuchar claramente las palabras entrecortadas que apuñalaron su corazón.
- Ichi… eres… ¡oh!
Y antes de que dijera más, su compañero de cama la obligo a callar con un apasionado beso. No pudo seguir ahí, tapo su boca para evitar gritar de dolor y retrocedió lentamente. Sus piernas le temblaban, su mente era un caos. Dos de las personas que más amaba estaban traicionándola de la manera más vil y baja, no podía pensar con claridad, tuvo la intención de convertirse en Shinigami, desenvainar su espada y atravesarlos en ese instante pero al final todo aquello termino por derrotarla y simplemente se fue del departamento.
Corrió por mucho tiempo sin rumbo fijo hasta que llego a las orillas del rio, se dejó caer justo ahí llorando y gritando desconsoladamente al instante que la lluvia comenzaba a caer sobre su rostro ya mojado por sus lágrimas. Cuando la lluvia cesó también el llanto de ella, parecía como si el cielo hubiese compartido su dolor y la lluvia limpiado sus lamentos para lograr consolarla.
De regreso al departamento completamente mojada solo pensaba en Ichigo, en sus promesas que al final resultaron ser una completa mentira, en ella solo había decepción. Repentinamente se detuvo para observar a su alrededor, algo pasaba. Estaba obscuro debido a la hora y a las nubes que ocultaban la luz de la luna, el camino solo era alumbrado por una lámpara que parpadeaba amenazando con extinguirse, camino hasta ahí cuidadosamente. Trato de agudizar su vista en un punto pero fue inútil. Sin quitar la vista de ese lugar hurgo entre los bolsillos de su vestido sin encontrar lo que buscaba.
- ¡Demonios!, lo deje en el bolso. – cuando sorprendiéndola una voz se dejó escuchar.
- ¡Me sorprende que una basura como tú pudiera percatarse de mi presencia! – dijo aquella voz procedente de la obscuridad, haciendo crujir las ramas al moverse.
- ¡¿A quién llamas basura? ¡maldito! – tomando posición de combate.
- ¡Tienes ese aroma tan delicioso! ¡No sabes cuantas ganas tengo de devorarte! – acercándose cada vez más.
- ¡Muéstrate ya maldito! – perdiendo la paciencia - ¡En este momento busco con quien desquitar mi ira!
- Me dijeron que este lugar era especial, hay tantas personas que tienen un alto poder espiritual y supongo que eres una de ellas – dejando ver el horrible rostro brotando de la obscuridad mientras se movía con lentitud.
- ¡¿quieres probarme?¡ ¿Por qué no te acercas un poco?
- Ya que insistes… te daré gusto basura humana – En ese momento la luz de la luna que se mostraba por instantes dejo ver completamente el cuerpo enorme de ese Holow.
- ¡Eres grande y feo!
- No te sorprendes, ¿eres estúpida o simplemente deseas morir?
- Ninguna de las dos cosas, es solo que no soy una humana…
- ¡Oh si!, entonces has visto a mas como yo ¿verdad?
- Me estoy cansando de tu parloteo… entonces ¿vienes?... yo estoy lista para jugar…
Contunuara...
Hasta aqui dejare este capitulo, espero que la perpectiva de algo mas interesante los deje con la curiosidad y que sigan aqui para el siguiente capitulo.
Bye.
Cuidense mucho y haganme sentir que si desean mas. Envienve reviews no sean malos.
;D
