Hola:

Bien, como todavia no me hace efecto la medicación voy a subir otro capi.

Disclaimer: Bleach y sus personajes son propiedad del mi adorado sensei Kubo Tite, en fin el hecho es que esta es una historia que se basa en la idea original de bleach, no tengo otro proposito que solo entretener un poco a todo aquel que desee estar un poquito de tiempo frente a su compu y leyendo lo que escribo.

Comenzare:

Capítulo 11. A través de la distancia.

Ichigo, sentado junto a la fuente donde solía reunirse con Rukia, miraba a las personas pasar frente a él sin realmente verlas, nada de lo que sucediera podía llamar su atención. Solo se sentaba ahí por horas hasta que sentía cansancio y entonces volvía al departamento donde se encerraba en su habitación o solo estaba sentado sosteniendo el libro de dibujos de Rukia lleno de Chappys que increíblemente ahora le parecían adorables, en pocas palabras había dejado de vivir. Ya habían pasado semanas desde que la SS de almas decidiera que Rukia estaba muerta, no importando lo que él pensara o sintiera. El servicio funerario fue realmente hermoso según Rangiku, Byakuya no lo dejo asistir. Quizá no hubiera asistido de cualquier manera pero ni aun en el final pudo estar a su lado y eso lo torturaba.

Ese día no era la excepción, a pesar de que comenzó a llover, camino por el lugar que cientos de veces habían recorrido, llegaba al rio donde Rukia desapareció y volvía al departamento, sin importar nada más; era una ceremonia.

Llego al departamento completamente empapado y fue directamente al baño en busca de una toalla para secarse, cuando abrió la puerta del baño Orihime estaba frente a él completamente desnuda. En los segundos que pasaron no supo qué hacer más aun cuando la chica no trato de cubrir su desnudez.

- Disculpa… - dándose la vuelta para cerrar la puerta.

- ¡Espera Kurosaki…! yo – dijo la chica deteniéndolo antes de que saliera – no puedes quedarte así te puedes resfriar – tomando una toalla y secándole la cabeza.

- Gracias pero no es necesario que lo hagas puedo hacerlo solo – tomo la toalla. – por favor cúbrete puede llegar Uryu y pensar mal – dándose la vuelta para salir del baño y encaminarse a la sala.

- ¡No somos nada! – abrasándose a su espalda – yo solo… quiero hacerte sentir mejor – tratando de quitarle la chaqueta mojada al chico.

- Por favor, detente – dijo fríamente.

- ¡¿Cómo? – quedando completamente sorprendida.

- Si estas o no con Uryu es cosa de ustedes – quitándose la toalla de la cabeza giro y la coloco sobre ella – simplemente yo no quiero hacer esto.

- Ichigo… yo te quiero… - comenzando a llorar.

- No llores por favor, entiéndeme… la única mujer para mi es… - tratando de ser amable con la chica.

- ¡pero ella ya no está!, y yo sigo aquí ¿acaso no lo ves? – grito profundamente herida – lo has dejado todo por ella, ¡ya no eres ni la sombra de quien conocí! ¿porque te haces esto? ¿porque se lo haces a las personas que te quieren?

- No es asunto tuyo – sentándose en el sofá.

- ¡Si lo es! – siguiéndolo hasta el sofá – ¡te amo! ¡he estado enamorada de ti desde hace mucho tiempo y…!

- ¡No digas nada más! – tapándole la boca – no deseo herirte, no quiero decirte cosas que no siento… para mí solo eres una buena amiga, por favor entiéndelo… - dejándola libre.

- Dis… discúlpame… no debí… - levantándose tratando de asimilar lo que había escuchado; comprendiendo que su dolor era muy grande simplemente se alejó.

- ¡Uy!, ¡tú sí que sabes cómo tratar a las mujeres, Ichigo…! - dijo una voz.

- ¡¿Qué es lo que quieres Urahara? – dijo el chico quedándose en el mismo sitio.

- Bueno, solo he venido a ver con mis propios ojos en lo que te has convertido. – contesto tapándose el rostro con su abanico.

- ¡Ya lo hiciste así que vete! – dijo perdiendo la paciencia.

- ¿Qué pasa si no lo hago? – acercándose para tratar de provocarlo.

- Tsh, haz lo que se te venga en gana… - tapándose la cara con sus manos.

- Uy, - golpeándole las manos con el abanico

- ¡¿Qué demonios te pasa? – incorporándose inmediatamente.

- Eso es lo que quiero saber y ¿entonces? – tapándose de nuevo el rostro con el abanico.- ¿vienes conmigo o tendré que usar la fuerza? – liberando un poco de su presión espiritual.

- No deseo pelear, vamos. – Dándose por vencido.

- Bien, te aseguro que te divertirás.

Cuando abrió los ojos solo podía apreciar sombras a su alrededor, trato de incorporarse pero no podía moverse algo lo impedía. Una figura distorsionada se acercó, parecía hablarle pero no la pudo escuchar y después nuevamente obscuridad. No supo cuánto tiempo había estado ahí pero por cómo se sentía supuso que había sido mucho, en pocos instantes comprendió que se encontraba dentro de una barrera, probablemente un hechizo curativo de alto nivel. Sabiendo esto se tranquilizó ya que era posible que estuviera en los cuarteles del escuadrón 4, seguramente su batalla la había dejado muy mal herida, era cuestión de tiempo para que se dieran cuenta de que había recobrado el conocimiento y la dejaran salir. Le pareció solo un momento el estar en completo silencio y obscuridad pero poco después pudo escuchar algo parecido a unos canticos, sintió como una energía cálida recorría cada parte de su cuerpo, ahora comenzaba a escuchar con mayor claridad y percibir lo que estaba sucediendo pero aun no podía ver, comenzó a tratar de tocar las cosas que la rodeaban pero la voz de una mujer la detuvo.

- Sé paciente, los efectos de la energía de mi hechizo no han sido asimilados completamente por tu cuerpo aun así la habitación ha sido obscurecida para que la luz no dañe tu vista – sonó aquella voz suave y tranquilizadora.

- ¡¿capitana Unohana? – pregunto.

- Lo siento, pero no soy la capitán – contesto con una ligera risita.

- Estoy en el cuartel del escuadrón 4, ¿verdad? – notándose en su voz una extrema preocupación.

- Me temo que por el momento no puedo responderte debido a la condición de tu Gigai, no es bueno para ti ni para él bebe – respondió dulcemente al tiempo que la arropaba nuevamente.

- ¿Bebe? – respondió.

- Así es, aun cuando estabas en terribles condiciones; el sello que hiciste fue realmente efectivo y no le pasó nada, utilizaste mucha energía espiritual en ello. No así con tu Gigai, es extraordinario nos costó mucho poder repararlo, estuviste muy grave casi habíamos perdido la esperanza de que te recuperaras – la voz dulce anteriormente ahora sonaba angustiada – pero afortunadamente el tratamiento funciono.

- ¿El sello? si lo recuerdo…

- Basta de charlas, te dejare descansar un poco, tu cuerpo se ha recuperado totalmente de las heridas pero tu presión espiritual todavía no, regresare un poco más tarde, si necesitas algo toca esta campanilla y alguien acudirá, está bien – entregándole en su mano derecha el objeto.

- Si… - enseguida escucho pasos alejarse y el sonido de la puerta cerrándose – Me alegro que no te haya pasado nada, aunque ahora no sé cómo voy a explicar tu existencia, supongo que eso será lo de menos cuando Nii-sama venga seguramente se enojara pero no debes preocuparte él es muy bueno a pesar de su carácter.

- ¿Qué pasara con su padre? – dijo una voz conocida.

- ¡¿Renji? ¿eres tú? – pregunto – acércate por favor todavía no puedo ver bien.

- Aquí estoy… - contesto pero para su sorpresa cuando estuvo al alcance de Rukia, esta lo abrazo con mucho entusiasmo – espera, no te esfuerces.

- ¡Estoy realmente feliz, no le paso nada a mi bebe! ¡es realmente fantástico! – casi gritando de emoción.

- Cálmate, esto puede hacerte daño – dijo separándose de ella.

- Tienes razón, Renji… ¿alguien sabe sobre él bebe?, quiero decir que si aparte de los que me han cuidado y tu… - preocupada.

- No, nadie más lo sabe. – dijo – Rukia… quiero hacerte una pregunta.

- Si, dime – atenta a lo que le decía Renji.

- ¿Recuerdas lo que te paso? – en su voz se notaba algo extraño.

- Ahora que me lo preguntas, no estoy muy segura… en este momento me encuentro algo confundida… supongo que no he pensado en eso… - tocándose la cabeza en señal de dolor.

- Está bien solo quería saber, descansa me quedare aquí hasta que te sientas mejor.

- Gracias, eres mi mejor amigo. – cerro los ojos.

Rukia no tardo en caer en un sueño profundo comenzando a soñar. En su sueño recordó el instante en el que Urahara le conto sobre su bebe.

- Rukia, por lo que has hablado tomaste precauciones para evitar los embarazos ¿verdad? – revisando unos papeles sobre la mesita de centro.

- Así es, he tomado lo que me has dado y tal como lo indicaste – contesto.

- Bien… - guardando silencio.

- ¡¿Y…? ¿quieres decir que lo que he experimentado es a causa de que estoy embarazada? – abriendo sus grandes ojos violetas con sorpresa.

- Me parece lógico, después de todo son una joven pareja que tiene una vida sexual sana – sonriendo con su clásica postura – además solo lo confirmo, tú ya lo sospechabas después que te advertí sobre las modificaciones en tu Gigai.

- Lo sé – suspirando – pero…

- ¿Qué pasa? ¿acaso no te alegra esta noticia? – pregunto inquisitivamente.

- ¡Claro que sí! Es que – comenzando a llorar.

- Calma, calma… seguro que no es para tanto. Pienso que ya no hay remedio pero están juntos. La verdadera pregunta es ¿lo deseas?

- Desde luego… - con una expresión de preocupación – pero no es eso…

- Entonces es….que no quieres enterarlo todavía. – relajando su expresión.

- En parte sí, no quiero hacerlo…

- Pues por el tamaño del bebe y las molestias que te ha causado, creo que este niño posee un poder espiritual grande, eso no te ayuda se nota en la diferencia de tu energía, desde luego Ichigo no es bueno en eso… pero no creo que te preocupe él en realidad ¿verdad?

- Astuto como siempre, estas en lo cierto.

- En la SS no está prohibido que los shinigamis puedan tener familia sin embargo te preocupa lo que pueda suceder con…entiendo y en tal caso es posible que pueda ayudarte un poco.

- ¿En que estás pensando? – pregunto con curiosidad.

- Un sello. El mayor problema de esto es que una vez activado no podrás salir del Gigai, eso podría perder la vida alguno de los dos o… incluso ambos debido al alto nivel de energía que se necesita para mantenerlo pero considerando tu condición actual al salir de tu Gigai arriesgas la vida de tu bebe. La decisión de usarlo será tuya, estoy seguro que encontraras la forma de que eso no pase, por otra parte el sello te servirá para regular la energía que emite él bebe y ocultarla fácilmente sin depender de tu energía espiritual directamente… sin él es obvio lo que pasaría...

Unas voces hicieron volver de su sueño a Rukia, parecían pelear aunque no alcanzaba a entender de lo que hablaban se incorporó abriendo sus ojos. Podía ver borrosamente aunque con un poco de trabajo. No reconoció el lugar donde se encontraba y al seguir escuchando voces se levantó trabajosamente de la cama, un poco mareada y con las piernas temblando llego hasta la puerta para abrirla un poco y poder escuchar mejor aquella conversación. Renji enfadado le hablaba a otra persona.

- Comprendo lo que dicen, pero no es normal que no lo recuerde – decía Renji.

- Como ya le explicamos, esto es solo temporal, seguramente se debe a que ha pasado mucho tiempo inconsciente – reconociendo la voz de la misteriosa mujer que escucho antes.

- Pero no recuerda nada, incluso pregunto por su hermano – protesto Renji.

- Capitán, recuerde que la mayor parte de ese tiempo estaba delirando, no espere que recuerde un estado inconsciente aunque en ese momento pareciera saber lo que decía o hacia – contesto la mujer – me parece que no debería enterarse de la situación por ahora podría ser contraproducente en su condición.

- Entiendo, ¿Qué hay sobre ese sello? – pregunto.

- Bueno, es particularmente extraordinario, no he podido averiguar cómo funciona…

- Es un sello de 10 puntos y sirve para contener la energía espiritual de una persona… - contesto Rukia sorprendiendo a todos – fue diseñado para ocultar al bebe basándose en mi energía y la de Ichigo… - a punto de caer al piso Renji la sostuvo.

- Rukia- san – grito Hanatarō.

- Te llevare a la cama – cargándola Renji la puso suavemente en la cama.

- Lamento haberles causado tantos problemas – dijo Rukia – especialmente a ti Hanatarō.

- Rukia-san no ha sido nada – dijo amablemente

- De no haber sido por ti seguramente estaría muerta… - dijo soltando unas lágrimas.

- No me agradezcas Rukia-san, fue mi madre la que hizo la mayor parte – poniendo su mano en el hombro de la mujer que se encontraba sentada a un costado de Rukia, no parecía ser la mama de Hanatarō, era una mujer joven de aspecto amable y sonrisa dulce.

- Gracias, señora Yamada – dijo muy formalmente Rukia.

- No hay nada que agradecer, pero no me llames así, la señora Yamada era la madre de mi esposo, soy Hayiko Tustsake solo llámame Yiko por favor – sonriendo.

- ¿quiero hacer una pregunta? – dijo Rukia dejando sin palabras a Renji y Hanatarō.

- Mi niña – contesto Yiko – es mejor que no sepas nada por otras personas, tú conoces las respuestas. Están en lo más profundo de tu mente – tomándola de las manos – el por qué solo lo sabes tú y me temo querida que solo hay una manera de saberlo.

- ¿Cuál es? – contesto rápidamente.

- Que verdaderamente desees recordarlo… ¿sabes? Las personas con poderes de sanación cuando curamos sentimos todo su dolor y confusión. Amas demasiado pero tu orgullo no te permite perdonar. Renuncia a tu orgullo y sanaras más rápido.

- Sé paciente Rukia-san. – sonriendo dijo Hanatarō.

Urahara se las arregló para convertir a Ichigo en shinigami y llevarlo a la sala de entrenamiento debajo de su tienda, ahí ya lo esperaba su adorado padre, quien sin previo aviso comenzó a tacarlo con todo lo que tenía, al principio Ichigo trabajosamente trataba de esquivarlo pero al final no pudo hacerlo y tuvo que enfrentarlo cuerpo a cuerpo.

- ¡Te falta condición capitán Kurosaki! – grito Isshin.

- Lamento escuchar eso Capitán K U R O S A K I – sonrió sarcásticamente golpeándolo de lleno con Zangetsu e inmediatamente llamando su bankai.

- ¿es así como deseas pelear pequeño capitán Kurosaki? – también llamo a su bankai.

Sorprendentemente igualo sus movimientos causando grandes estragos en la sala de entrenamiento de Urahara. Los espectadores Yoruichi, Urahara y compañía veían ir y venir a los Kurosaki usando los mismos ataques el uno contra el otro. Al final, Isshin atesto su último golpe causando un gran dolor a su hijo y dejándolo tumbado en el piso. Isshin se acercó a él levantándolo del shihakushou como un trapo viejo.

- ¡Eres patético! ¿lo sabías? – quebrándosele la voz - ¿Cómo puedes hacerte eso? – sacudiéndolo en varias ocasiones fuertemente para finalmente dejarlo caer - al igual que tú, yo perdí a la mujer que amaba… fue muy difícil el tener que vivir sin ella… y comprendo mejor que nadie el dolor que sientes… ¿No eres el único que la amaba?, también nosotros – dejando brotar sus lágrimas – pero lo que más me duele es que no puedas aceptarlo… acéptalo y déjalo ir… es todo.

- ¡Basta! – Libero toda su presión espiritual restante al lanzar un grito de desesperación, rabia y miedo. Cada uno de ellos entendió todos los sentimientos que lo agobiaban a través de ella.

Junto a esta, todo el lugar comenzó a temblar, verdaderamente era una energía muy poderosa, en la SS los instrumentos se volvieron locos, marcaban puntos fuera de los rangos normales haciendo sonar alarma de emergencia, los encargados monitorearon buscando el inicio de aquel fenómeno inesperado localizando inmediatamente el origen. Según las reglas de la SS cuando un capitán o teniente se encuentran en el mundo real su nivel de presión espiritual es sellado en un 80%, si eso había sido también con Ichigo, ¿cuánta energía espiritual estaba contenida para hacer templar de esa manera dos mundos?

Aunque al final la SS termino por aumentar el nivel al máximo haciendo aparecer el sello en el pecho de Ichigo, la energía residual no desapareció completamente. Exhausto se quedó inmovil y solo cuando se acercaron todos volteo a mirarlos.

- Gracias – dijo.

- ¿Te sientes mejor? – Urahara le hablo.

- ¿mejor? … estoy más tranquilo – contesto - Ella no está muerta… ¿porque no lo entienden…?

- ¿Sabes?, si de verdad eso es lo piensas, deberías buscarla hasta encontrarla – sonrió Isshin a su hijo.

- ¿No importa que sea una causa perdida? – pregunto volteando a ver el techo con la apariencia de un cielo azul.

- ¿Por qué crees que está viva? – pregunto Yoruichi

- Lo siento aquí dentro de mi pecho aunque mi lógica se oponga… no puedo explicarlo ni tampoco sé dónde pueda encontrarse, solo sé que está viva.

- Entonces, ¿porque has estado actuando como un idiota haciendo que me preocupara por ti? – dándole un tremendo golpe en la cabeza a Ichigo su padre.

- ¡Parece ser que el capitán Kurosaki ha vuelto con nosotros! – comento Urahara – ya es hora de que te enteres de algo muy importante ¿no es así? – mirando a Yoruichi que afirmo con la cabeza.

Contuinuara...

Bien, ¿que piensan? ¡que tiene que decirle Urahara a ichigi?, pero sobre todo ¿donde se encuentra Rukia?

Se los dijo de tarea.

Bye.

Cuidense muchisisismo.

;D