¡Ohayo¡
new chapter,waaaaaaaaaaaaaaa por fin lo termine n_n aunque hubiera sido antes pero me envicie con yu gi oh gx *O* y pues ya se imaginaran jejejejeje.
En este capitulo esta su dia de compras en el callejon y su casi llegada a Hogwart, tiene muchas mas sorpresas ademas de datos que seran importantes mas avanzada la historia. Sin mas les dejo para que disfruten el nuevo cap.
-blablabla- dialogos
"blablabla" pensamientos
(blablabla) notas del autor
/*/*/*/*/*/ cambio de escena
Capitulo 5: Camino a Hogwarts
Harry se encontraba tranquilamente disfrutando de su helado, mientras terminaba de asimilar la nueva información y modificaba sus planes lo necesario.
"Creo que lo primero será ir por una varita nueva y que mejor lugar que Varitas Ollivander" sonrió amargamente al recordar su vieja varita y todo lo que hizo con ella "en verdad tenia una muy buena varita, maldito Scrimgeour no era necesario que la rompiera", así con su nuevo destino trazado salio de la heladería en dirección a la tienda de varitas.
En el trayecto se pudo dar cuenta que sin voldemort el lugar se veía mas lleno de vida, pues se podían ver por todos lados a personas comprando tranquilamente en las tiendas "todo me lo deben a mi y que recibí, una estancia permanente en azkaban" ,mientras caminaba miraba con odio a toda esa gente que primero lo buscaban para que salvara sus patéticas vidas y cuando el necesito ser salvado solo le dieron la espalda, como si no importara "todos me las pagaran, tal vez no me condenaron pero tampoco hicieron nada por ayudarme", con este pensamiento no pudo mas que sonreír maliciosamente, tal vez su venganza estuviera centrada en ciertas personas pero eso no quería decir que los demás no merecían su atención.
Después de rato llego a un local, el cual tenia un polvoriento escaparate con un sencillo cojín desteñido de color púrpura con una única varita, al entrar sonó una pequeña campanita que estaba colocaba arriba de la puerta, avisando que un cliente había entrado, no paso mucho tiempo cuando...
-Buenos días-dijo un anciano de piel pálida que se encontraba en el mostrador.
-Buenos días, me gustaría comprar una varita-dijo harry con voz indiferente, sin dejar que el sr. Ollivander viera su rostro.
-¿Es la primera que vas a tener una?-pregunto con tono curioso, la verdad es que desde que lo vio entrar le pareció que el sujeto era alguien intrigante, ya que en estos tiempos de paz era muy extraño ver a una persona encapuchada, pero lo que había hecho que su curiosidad aumentara era el hecho que venia por una varita nueva.
-No-contesto, pero al ver que este no le decía nada comprendió que esperaba una explicación- lo que pasa es que tuve un accidente y mi varita se rompió durante este.
-Ya veo-dijo no muy convencido de lo que decía-¿y de que era tu otra varita?-pregunto inocentemente, "mierda" fue el único pensamiento de harry.
-Pues, no recuerdo bien-fue lo primero que atino a decir, Ollivander solo arqueo un ceja-es que en el accidente me golpee la cabeza y algunas cosas aun no puedo recordarlas con claridad-se apresuro a terminar antes de que preguntara otra cosa.
-Ok-tuvo que creerle pues no encontró nada extraño en su explicación-¿con que mano tomas la varita?-harry solo levanto la derecha, lo mas seguro es que podría con las dos pero Ollivander no tenia por que saberlo, acto seguido una cinta comenzó a medir su brazo y cuando tuvo las medidas Ollivander fue en busca de posibles varitas para su cliente.
Regreso cargando varias cajas, ya que algo le decía que seria muy complicado encontrar la varita adecuada para la persona que estaba en su tienda; así pasó media hora sin que ninguna varita reaccionara ante Harry.
-increíble, ya casi ha probado todas y aun no podemos encontrar la adecuada para usted-dijo con voz emocionada-hace tiempo que no tenia un buen reto-se dirigió a la trastienda para traer mas varitas.
Mientras Ollivander iba por mas, harry se quedo observando el lugar pues la primera vez que vino no tuvo tanto tiempo; era un lugar pequeño y vacío, salvo una silla larguirucha, sin embargo detrás del aparador se encontraba llena de cajas que lo mas seguro era que tuvieran varitas dentro, pero mientras paseaba su vista por las miles de cajas algo llamo su atención, era como un pequeño brillo y sentía como si lo estuviera llamando, sin poder evitarlo de un salto llego a los estantes con las cajas, dio un vistazo al pequeño corredor para comprobar que no viniera Ollivander y se acerco al lugar, con cada paso que daba el brillo aumentaba, hasta que llego frente a este y cuidadosamente saco la caja, al tocarla se dio cuenta que estaba cubierta de terciopelo negro, tenia una pequeña cerradura en forma de dragon, la cual al momento en que harry paso sus dedos por el comenzó a moversepara acto seguido escucharse un clic y la caja comenzó a abrirse, lo que encontró era algo increíble: una hermosa varita de madera oscura, tan ensimismado estaba contemplando tal belleza que no se dio cuenta cuando Ollivander llego, este al ver lo que el chico tenia en sus manos solo pudo soltar las cajas que traía, haciendo que Harry saliera del trance en el que estaba y notara la presencia de Ollivander.
-¿Do…donde encontraste eso?-pregunto Ollivander muy sorprendido.
-Estaba en ese estante-contesto señalando el estante frente a él.
"Eso es imposible, yo la había dejado en mi habitación", pensó desconcertado con la respuesta de Harry" esa varita es demasiado valiosa como para estar con las demás", no sabia como reaccionar pues al parecer la varita había escogido dueño, después de tanto tiempo pasando de generación en generación en su familia ahora aparecía su autentico dueño, observo atentamente al chico la verdad no sabia que pensar pues ni siquiera podia ver su rostro.
-Madera de ébano, treinta cm., flexible -comenzó a recitar con alevosía, mientras observaba la caja que contenía la varita esperando que en cualquier momento le llegara la información que aun no sabia- sabe señor esta varita ha estado durante mucho tiempo en la familia, pero al parecer lo a escogido a usted como su dueño-dijo mientras se acercaba a Harry-nunca pensé ver el día que por fin alguien fuera merecedor de ella, por lo que mi padre me contó es una varita muy buena , lamentablemente casi no cuento con información sobre ella-dijo con tono triste.
-¿Y eso por que?-pregunto francamente interesado en la varita.
-Pues porque no fue fabricada por mi familia-dijo mientras tomaba la varita de la caja-mi padre me contó que un antepasado nuestro ayudo a un sujeto que estaba herido y este como pago le dio la varita, aunque la verdad nunca fue capaz de usarla, eso causo que este comenzara a fabricar varitas con el afán de poder lograr crear una tan magnifica como esta y que el fuera capaz de usar-parecía perdido en viejos recuerdos.
-¿En verdad cree que me ha elegido?-pregunto con curiosidad, pues en verdad deseaba que esa varita fuera suya.
-Porque no lo comprobamos-dijo al momento que le extendía la varita, lo que paso después seria algo que Ollivander nunca espero ver.
Cuando los dedos de Harry entraron en contacto con la varitas, esta emitió una potente ráfaga de viento que los hizo cerrar los ojos, cuando Ollivander fue capaz de abrirlos se encontró con una imagen increíble: un joven alto como de 1.75, piel cremosa y sonrosada, cabello largo de color ébano con dos mechones blancos que enmarcaban su rostro y sus ojo de plata liquida, traía una camisa color vino con los primeros botones desbrochados, encima de esta un chaleco negro abierto, unos pantalones y zapatos negros, para complementar esto, en la mano que sostenía la varita un guante de piel negro con los dedos descubiertos, todo en el imponía respeto y por si eso fuera poco estaba mostrando un aura de gran poder. Cuando había comenzado el viento había hecho que la capa se le corriera mostrándolo tal y como era.
Llo siento, pero no puedo dejar que sepa esto-dijo mientras apuntaba con su nueva varita-Obliviate- Ollivander solo se quedo parado viendo como venia el hechizo hacia él, si hubiera querido podría haber intentado esquivarlo, pero no lo hizo.
-Cuídala bien, se ve que no eres un mal chico-dijo antes de que el hechizo le impactara de lleno en el pecho, este era tan fuerte que mando a volar a Ollivander contra los estantes, Harry no quería dañarlo para no levantar sospechas sobre su nueva persona pero no pensó que su varita seria tan buena.
"Rayos, tengo que irme antes de que alguien venga a investigar este despliegue de magia", ni lento ni perezoso saco una bolsita que le había dado Axel con dinero para comprar lo necesario y saco lo que creyó conveniente pagar por su nueva varita y lo dejo en el aparador, para salir lo mas pronto posible de ahí.
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Alguna parte en el departamento de Misterios
-¿Qué rayos es ese ruido?-pregunta un sujeto entrando a un cuarto donde esta una extraña maquina haciendo ruidos estruendosos.
-Lo siento señor, ¿no se que pasa?-decía otro hombre que iba de un lado a otro tratando de callar el incesante ruido.
-¿Como que no sabes?-dijo al momento que arqueaba una ceja.
-Eso mismo-contestaba mientras seguía revisando la maquina, hasta que por fin pudo hacerla callar-se supone que esta maquina solo se activaría si llegaba a detectar una magia extremadamente poderosa-termino su explicación mientras se limpiaba unas gotas de sudor de la frente.
-¿Qué tan poderosa?-pregunto un poco curioso y otro poco temeroso de la respuesta.
-Pues no estoy muy seguro-dijo vacilante, el otro solo lo vio con confusión-lo que pasa es que hasta ahora solo he podido compararlo con la magia del señor oscuro y de Dumbledore a falta de otras igual o mas poderosas que las suyas-la verdad es que ya no se acordaba de esa maquina que había dejado abandonada ya que había sido incapaz de conseguir otra referencia.
-¿Entonces, que tan poderosa se supone era esa magia que detecto?-pregunto sin poderse contener por mas tiempo.
-Lo mas seguro es que se haya descompuesto-fue la respuesta evasiva que dio.
-¿Y eso por que?-ahora si que no podía con su curiosidad, desde que conocía al hombre frente a él, nunca había escuchado que un invento suyo fallara.
-bueno, según las lecturas la magia detectada es mínimo 5 veces mas poderosa que la de Dumbledore-dijo mientras revisaba las lecturas.
-¿Cómo?-nunca se hubiera esperado esa respuesta
-Por eso te digo que debe estar fallando-dijo todavía metido en las lecturas.
-¿Donde se supone que paso este despliegue de magia?-pregunto muy serio
-¿He?-volteo a verlo confundido, al mirar su rostro serio prosiguió-pues eso no sabría decirlo, ya que esta maquina solo detecta la cantidad de magia liberada no el lugar-al ver que seguía muy serio termino-vamos tranquilízate lo mas seguro es que sea un error de la maquina.
-Tal vez tengas razón-y en verdad deseaba creerlo.
-Estoy seguro, ya no te preocupes-le dio una sonrisa tranquilizadora.
-Ok, seguiré con lo que estaba-dijo mientras salía de la habitación "aunque sigo creyendo que esto no fue un error de la maquina", con este pensamiento salio rumbo a su oficina.
Después de lo que paso con Ollivander, Harry decidió apurarse con sus compras ya que deseaba estar lo mas lejos posible del callejón por si alguien se hubiera dado cuenta de lo que paso y quisiera investigar, además del hecho de que estaba seguro que en cuanto despertara el sr Ollivander y se diera cuenta que faltaba esa varita lo reportaría a pesar de haber pagado por ella, solo esperaba que nadie se diera cuenta que el la tenia, ya que formularia muchas preguntas, la principal ¿Por qué le borro la memoria a Ollivander? Y una cosa llevaría a otra, volviéndose el centro de atención y echando todos sus planes por la borda.
Así pues después de salir de la tienda de Ollivander fue a comprar los libros a Flourish y Blotts, lo cual no tardo mucho pues solo fue por los libros en la lista ya que a pesar que solo dio una mirada superficial se dio cuenta que o ya lo había leído o no valía la pena leerlo. Con Madame Malkin fue otra cosa, ya que no paraba de preguntarle cosas de él, al saber que entraría a Hogwart tiempo después de empezadas las clases y su aspecto físico no ayudaba mucho, pues todas las mujeres que llegaron a entrar no le quitaron la mirada todo el tiempo que estuvo parado mientras lo median, pues no podían medirlo con la capa puesta, pidió un guardaropas completo siendo que no contaba con mucha ropa en ese momento y sabia que la llegaría a necesitar.
Su siguiente parada fue en La Botica Slug & Jigger donde compro ingredientes para pociones, pues quería cursar la materia, además estaba seguro que podría pasarla con buenas calificaciones siendo que se habia vuelto muy bueno es esa materia, con esto recordó que también necesitaba el caldero así que esa fue su siguiente parada. Después de eso fue por pergaminos, plumas y tinta, pensó un poco si seria bueno comprar una escoba pero al final desistió ya que tenía que centrarse en su venganza. En su camino a la salida decidió que seria bueno tener una mascota y hablando de eso aun se preguntaba que había pasado con Hedwing, esperaba que se encontrara en Hogwart.
Al entrar a la tienda vio muchos tipos de animales, la verdad no sabía que comprar pero de lo que estaba seguro es que seria bueno tener compañía; iba caminando por el lugar cuando una manchita negra llamo su atención, al acercarse pudo ver a una pequeña bolita de pelos negra en una jaula.
-Es un gatito, tiene apenas unos meses de nacido -escucho una voz detrás de él, aun asi no volteo pues estaba seguro era el vendedor.
-Puede mostrármelo-le pregunto al dependiente, no sabia por que pero algo en esa criatura llamaba su atención.
-Por supuesto-dijo mientras se acercaba a la pequeña jaula donde estaba, cuando se lo paso a Harry este quedo sorprendido por el color de ojos del pequeño animalito: dos hermosas amatistas.
"Siento que este pequeño es mas de lo que se ve a simple vista", pensó mientras observaba esos ojos que lo habían hipnotizado completamente, pero el dependiente al ver que Harry no se movía malinterpreto su reacción o falta de esta pues ya antes le había pasado: veían al gatito y lo querían pero cuando veían sus ojos cambiaban de opinión, sabiendo que ya no lo vendería dio un suspiro y estaba por quitárselo a Harry pero en eso este reacciono.
-Me lo llevo-dijo con decisión, al oír esto el dependiente se sorprendió mucho.
-Esta seguro?-pregunto no creyendo lo que había dicho el chico frente a él.
-Claro, podría darme todo lo que necesito para su cuidado-dijo mientras acaricia al gatito que comenzó a ronronear.
Sin perder tiempo el vendedor salio rumbo a la trastienda por todo lo que pensó el gatito necesitaría, estaba muy feliz por el gatito ya que si en unos meses mas nadie lo hubiera comprado tendría que ser sacrificado pues el no podía conservarlo ya tenía muchos animales.
Media hora después harry salía con un pequeño gatito entre sus brazos, todas las cosas que había comprado las redujo y las traía en la bolsa de su pantalón incluyendo la jaula. Como no deseaba encontrarse con ningún otro conocido decidió que pasaría el resto del día en el mundo muggle, pues era hasta mañana cuando tendría que estar en Hogsmeade ya que según la carta alguien pasaría a recogerlo ahí para llevarlo a Hogwart.
Ya era de noche y Harry se encontraba en el cuarto de un hotel muggle, después de dar una vuelta por el Londres muggle había buscado un hotel para pasar la noche. Al llegar a su habitación lo primero que hizo fue darse un baño y alimentar al gatito, para después tirarse a descansar en la gran y cómoda cama que tenia.
-Como te llamaras pequeño?-decía mientras lo veía a los ojos-mmm ya se, te llamaras Loki como el dios de la mitología nórdica-el gatito solo maulló en acuerdo con su nombre-bueno será mejor descansar, tengo el presentimiento que mañana será un día pesado-con eso se metió en las cobijas y cayo dormido.
Hogwart, oficina del director.
-Vamos tu tienes la mañana libre-dijo al momento que tomaba un caramelo de limón y se lo metía a la boca- además solo te estoy pidiendo que vayas a recoger a un alumno y de paso al nuevo profesor de cuidado de criaturas mágicas.
-yo no soy chofer de nadie-su acompañante dijo.
-Ya lo se pero tu eres el único profesor que tiene horas libres mañana a la hora que llega el nuevo estudiante-dijo con un sonrisa conciliadora-te lo pido como un favor severus, además tu sabes que no te lo pediría si tuviera a alguien mas-termino con ojitos de cachorro a medio morir.
"Rayos odio que haga eso, maldigo el día en que acepto darle vacaciones al semigigante ya que si estuviera no estaría ahora discutiendo esto", fue su único pensamiento.
-Esta bien-dijo derrotado-pero esta será la primera y última vez que lo haré.
-Esta bien-dijo Dumbledore con una gran sonrisa, había pensado que le costaría mas convencer a snape para que aceptara-el alumno nuevo te estará esperando en las tres escobas a las 10:00 am y creo que el nuevo profesor llegara mas o menos a esa misma hora.
Antes esto snape solo soltó un gruñido "perfecto, además de hacer de chofer voy a tener que esperar con el mocoso no se cuanto tiempo a que llegue el nuevo profesor", pensó algo fastidiado.
-¿Quién es el nuevo profesor?-pregunto ya que hasta ahora se daba cuenta que Dumbledore no le había dicho quien era.
-eso es una sorpresa-dijo de forma enigmática, esto solo fastidio mas a snape.
-Bueno, si no tiene nada mas que decirme me retiro-dijo pues ya sabia que cuando el director no soltaba la información a la primera no podría sacársela con nada.
-Buenas noches severus-escucho antes de que cerrara la puerta.
Harry se levanto al amanecer, la verdad no era necesaria pero después de un año de hacerlo se había acostumbrado, y comenzó a hacer un poco de ejercicio: lagartijas, sentadillas y cosas así.
Después se dio una ducha ya que con el ejercicio había quedado todo sudado, para cuando salio vio un carrito con la comida que había pedido y se acerco para comer, estaba hambriento; para cuando termino saco todas sus compras y las agrando para luego sacar un mini baúl de la otra bolsa y hacer lo mismo, el baúl había sido el regalo de despedida que Gabriel le había dado, además debía admitir que tenia buen gusto pues era muy hermoso, lo abrió y guardo todas sus compras dentro pues era muy grande y espacioso. Para cuando ya estaba listo para irse, miro el reloj de su muñeca, regalo de Axel, y se alarmo al darse cuenta que eran las 10 "rayos, se supone que ya debo estar en las tres escobas", así que rápidamente encogió su baúl y tomo a Loki para salir rápidamente del hotel, ya afuera busco con la mirada un callejón donde poder desaparecerse.
En el pub "las tres escobas" que estaba en hosgmeade se encontraba un mago alto, muy delgado, de piel cetrina, dientes torcidos y nariz aguileña, su cabello era negro al igual que sus ojos, largo y grasiento, vestía de negro. Estaba sentado en una mesa cerca de la puerta, para así poder ver quien entraba.
"Maldito mocoso, ya son las diez debería estar aquí" pensaba Snape mientras veía la hora, para después voltear a ver el local que en estos momentos estaba casi vació, estaba seguro que ninguno podría ser ya que todos eran adultos "y para empeorar las cosas ni siquiera se como es el mocoso ni el nuevo profesor", gruño levemente.
Mientras estaba despotricando mentalmente contra todo lo que se le ocurría, no se dio cuenta que un chico había entrado, caso contrario a todos los demás que al escuchar abrir la puerta por alguna extraña razón voltearon a ver quien era, quedando impresionados ante la figura que entraba pues todo su ser desplegaba porte y elegancia, aunque les era imposible saber su identidad por la capa negra que la ocultaba. En cuanto a la persona este solo ignoro las miradas curiosas y entro, estaba por sentarse a esperar pues pensó que seria Hagrid quien vendría por él, pero paro de improviso al sentir una presencia conocida y al voltear al lugar se encontró con algo que no esperaba.
"Vaya, creo que comenzare el año escolar con el pie izquierdo", pensó resignado mientras caminaba había el profesor Snape.
-Disculpe, es usted a quien mandaron de Hogwart a recogerme?-pregunto nada mas llegar con su profesor.
-Como?-pregunto desconcertado saliendo de sus pensamientos al escuchar una voz fría, al levantar la mirada se encontró con una figura alta cubierta por una capa negra, su primer pensamiento fue "peligroso" y no supo el por que.
-Decía que si es usted quien me va a llevar a Hogwart?-volvió a preguntar serio, aunque dentro de el estaba muy divertido ya que no todos los días tomas con la guardia baja al frió profesor Severus Snape.
-¿Quien eres?-pregunto desconfiado al no poder ver su rostro.
-Lo siento,- que descortés soy-dijo de manera mecánica-me llamo Ciel, Ciel Moonlight –dijo mientras se quitaba la capucha de la cara con la mano que tenia libre.
-¿Eres el nuevo profesor de cuidado de criaturas mágicas?-pregunto Snape al momento que fruncía una ceja, y no era para menos ya que mas que un alumno daba la imagen de un joven profesor que acaba de salir de la escuela, mas que nada por lo imponente de su presencia.
-Me esta confundiendo-dijo sin mostrar sentimiento alguno-yo no puedo ser profesor ya que apenas voy a cursar mi 6º año-termino con satisfacción, ya que por mas que trato no pudo aguantar mostrar un poco lo que estaba sintiendo y es que era muy divertido ver como su profesor pasaba un momento tan embarazoso al confundirlo con un profesor.
-Ya…ya veo-dijo mientras se recuperaba de la sorpresa que se había llevado al saber que era alumno y no profesor, pues el hubiera jurado que era un profesor-bueno yo soy Severus Snape y soy el profesor de pociones, y en efecto me mandaron por ti pero también por el nuevo profesor de cuidado de criaturas mágicas, quien no debe tardar en llegar.
-Esta bien-dijo mientras procedía a tomar asiento delante de Snape-¿puedo hacerle una pregunta?-dijo después de cinco minutos de estar meditando si era buena idea preguntar
-¿Que pasa?-pregunto algo curioso, pues el chico no parecía una persona que pregunta tonterías.
-¿Por qué estamos esperando a un nuevo profesor si se supone hace tiempo empezaron las clases?-quería saber que había pasado con Hagrid, pues debía saber donde estaban todas las piezas del ajedrez del viejo.
-Lo que pasa es que el antiguo profesor pidió vacaciones y el director Dumbledore se las dio-dijo con fastidio, mostrando su desacuerdo.
-¿Vacaciones? Así nada mas?-menciono sin darse cuenta que fue en voz alta.
-Pues si-contesto, para después darse cuenta de lo que le había contado al chico, un completamente extraño aunque sentía que podía confiar en él. Después de eso ninguno volvió a decir algo, ya que cada uno estaba metido en sus pensamientos.
"Este chico no parece alguien normal" ,pensó mientras lo veía de reojo" lo vea por donde lo vea no tiene pinta de alumno, además algo extraño proviene de él y cada vez que lo veo algo me grita peligro" y es que aunque no quisiera admitirlo la sola presencia del chico imponía respeto "creo que lo mejor será tenerlo vigilado".
"Que sorpresa, nunca espere que fuera Snape quien viniera a recogerme, seguro el viejo se lo pidió y como no puede negarle nada tuvo que aceptar" ,pensaba con diversión "aunque debo investigar lo de Hagrid, no me parece normal que a pocas semanas de comenzar el curso pida vacaciones, además ahora también hay posibilidades de que tenga que tener cuidado con el nuevo profesor, siempre tiene que salir algo que complique las cosas, ya tenia suficiente pensando en quien será el profesor de DCAO y ahora sale otro¡ que fastidio¡".
-Lamento la tardanza profesor Snape-dijo una voz detrás de Harry, una muy conocida voz-pero ya estoy aquí.
-Weasley, no me digas que tu eres el profesor que estoy esperando-dijo con fastidio.
-He? Pues si, hace una semana Dumbledore me mando una carta pidiéndome de favor que reemplazara a Hagrid-dijo tranquilamente-no pude negarme, pero como tenía que arreglar unas cosas antes de venir llegue hasta ahora.
-Debí imaginar que seria Weasley, a fin de cuentas la materia es de criaturas mágicas y que mejor que un especialista en dragones para darla-dijo en voz baja pero aun así Harry escucho-entonces ya podemos irnos, un carruaje nos esta esperando a las afueras de Hogsmeade-dicho esto se levanto y camino a la puerta. Hasta que Harry se paro fue cuando el pelirrojo se dio cuenta de su presencia.
-Hola soy charlie Weasley, como escuchaste soy el nuevo profesor de cuidado de criaturas mágicas ¿y tu quien eres?-pregunto mientras observaba al joven detalladamente, "mierda, no debí haberle dado mi nombre ahora seguro le dirá a Dumbledore de mi varita" , pensó fastidiado, a fin de cuentas había sido mala idea decirle su nombre ayer.
-Es un alumno nuevo-se escucho la voz de Snape desde la entrada-vamos no tengo todo el día-dijo mientras salía del local.
Los otros dos solo lo siguieron "me he salvado por ahora pero seguro en el castillo no tendré tanta suerte", pensó harry tratando de encontrar una forma para que Charlie no le dijera a Dumbledore lo de su falta de varita ya que eso los llevaría con Ollivanders, "siento como que ya hubiera visto a este chico pero su cara no se me hace conocida" iba pensando por su parte Charlie.
continuara...
primero que nada, solo describi las visitas en el callejon que eran necesarias contar ya que siento que hubiera sido muy tedioso describir cada lugar al que llego.
segundo:tienen que poner atencion a toda la informacion que estoy dando ya que sera necesario para mas adelante
Tercero:como se habran dado cuenta muchas personas que murieron en los libros estan vivas, asi que no se sarprendan si un personaje que se supone murio(en el libro por supuesto) sale vivito y coleando en mi fic, porque podria decirse que mi historia es fiel a los lobros hasta el cuarto, todo cambia a partir del quinto curso.
¿que habra pasado con Hagrid?sera verdad eso de las vacaciones¿quien es el profesor de DCAO?¿Snape descubrira a Harry?¿charlie le dira a Dumbledore lo de la varita?¿quienes son las personas del departamento de misterios?¿que estara haciendo el villano? tal vez pronto tenga algunas respuestas.
¡matta ne¡
