Capítulo 16: ¿Fuyuki?
¿Cuánto tiempo había pasado?
Era una pregunta que no podía responder debido a que, en primer lugar, ni siquiera ella estaba segura de querer saber esa respuesta, pero al ver que los niños con los que jugaba hace tantos años ahora eran unos ancianos, dejó a Pandora con una sensación de amargura que poco a poco estaba carcomiendo su ser. La sensación inagotable de arrepentimiento que siempre estuvo plagando su existencia se volvía cada vez más grande con cada día conviviendo con esas personas, pero no podía hacer nada para cambiar ese hecho.
Inconscientemente apretó la mano del hombre que la sostenía y una sonrisa cariñosa se plasmó en el anciano que estaba viendo el conflicto en su mirada. Esa mirada que estaba recibiendo carecía de la mala voluntad a la que tanto estuvo acostumbrada con el paso de los años. Sin saber exactamente que decir trató de abrir la boca, pero las palabras no salían, se le formó un nudo en la garganta mientras sus ojos lagrimeaban por la ansiedad que se generaba en su interior.
Solo pudo bajar la mirada con impotencia pegando su vista en sus zapatos mientras la tierra comenzaba a humedecerse por las lágrimas que escapaban de sus ojos. Odiaba esto. Odiaba sentirse tan impotente sin poder hacer nada debido a su inutilidad e inmortalidad.
Ella quería morir. Un hecho irrefutable, desde que puede recordar, su vida siempre estuvo plagada de sufrimiento y con certeza puede decir que estos años fueron los mejores de su vida, pero eso no la salvaba de la sensación de dolor que estaba carcomiéndola.
Este dolor es diferente a todo a lo que estuvo acostumbrada, ya sea como ser apuñalada constantemente e incluso el dolor de ser quemada que todavía le causaba pesadillas por las noches, no se podía comparar a lo que estaba sintiendo ahora. Aunque pensándolo detenidamente no es dolor lo que está sintiendo, pero ni siquiera sabe cómo catalogar esta nueva sensación relacionada con la tristeza.
Era obvio que estaba triste, ha vivido en la tristeza la mayor parte de su existencia acompañada de pequeños atisbos de felicidad los cuales le dan a su vida una sensación de libertad que tanto ha anhelado desde que tiene memoria. Pero solo ahora al darse cuenta de que inevitablemente tendrán que salir de este pueblo en el que tanto tiempo vivió y generó hermosos recuerdos fue que recordó el motivo del porque no tiene permitido ser feliz.
No importa que tanto tiempo pase caminando sobre este mundo, siempre será un monstruo que no envejece y tampoco puede morir.
Era verdaderamente agobiante tener que lidiar con todo esto que estaba sucediendo, pero nada de eso importaba. No cuando ya no quedaba nada que la mantuviera en este lugar cuando la mayoría de las personas que conocía la retrataban ahora como un monstruo, todos con excepción de algunos.
"Así que se van" dijo el anciano sin voltear a mirar a Shirou, su mirada ahora estaba repleta de arrepentimiento.
Había personas que jamás le desearon el mal a nadie, personas que podía decir que verdaderamente se ganaban el cielo según las palabras de Shirou, pero también existían personas que tenían doble cara que sin importar el bien que hicieran nunca podrían ocultar su verdadera naturaleza.
"Solo puedo orar porque estén bien." miró al cielo con una sensación de perdida en su rostro, pero ninguno de los dos dijo nada. "Estos viejos huesos ni siquiera me dejan alegar por ustedes y por eso ahora todo el pueblo está en su contra"
Shirou negó con la cabeza. Era verdad que el pueblo en el cual residieron por tanto tiempo estaba en su contra, pero fácilmente podía atribuir esa actitud al miedo de verlos. Ellos no eran Heracles, tampoco eran miembros de ninguna tripulación de jóvenes héroes o personas que tuviesen bardos alabando sus hazañas, a la vista de todos eran meros pueblerinos que no podían envejecer.
Y si bien es cierto que los niños no albergaban mala voluntad en sus miradas o sus acciones, no cambiaba el hecho de que con el paso del tiempo hicieran lo mismo y recurrieran al Ostracismo; en menor medida no tendrían problema, pero si llegasen al punto de no retorno entonces no había nada que se pudiese hacer.
"Lo siento" Pandora se tragó sus lágrimas y finalmente se disculpó.
"No es tu culpa"
"De hecho. No lo es" aceptó Shirou las amables palabras del anciano. "Es hora de irnos, así que despídete"
"Adiós"
"Cuídense. Los dos"
El anciano se rió.
Recordó su infancia y lo maravillosa que era la vida en aquel entonces cuando no había preocupaciones de nada. Simplemente jugando y riéndose mientras los adultos cosechaban la comida y ellos se mantenían lejos comiendo tierra como cualquier niño.
El ver a esas dos familiares figuras alejarse fue tal vez el momento más emotivo de la vida del anciano desde que nacieron sus nietos y de eso han pasado ya casi veinte años por lo que solo pudo sonreír con libertad tomando la soledad de la noche que esta misma le brindaba.
La mirada vacía que siempre portaba ahora tenía un ligero ceño fruncido mientras miraba directamente al techo.
"Ha pasado un tiempo" fue todo lo que salió de los labios de la pequeña niña.
No estaba completamente segura si fueron décadas o siglos desde la última vez que tuvo un sueño, pero no se asemejaba a nada con las pesadillas que tenía con regularidad en aquel entonces. Esta vez no tuvo nada que ver con esos malos sueños que le dan una sensación de impotencia, todo lo contrario; cuando despertó sintió una inusual sensación de libertad que la dejó respirar un poco mejor.
Pandora, no, Erika se puso de pie y caminó frente al espejo de su habitación para mirar directamente su reflejo y examinar sus heridas. Lamentablemente no encontró ningún rastro de agravio físico en su cuerpo, su piel pura como la porcelana permanecía igual que siempre, solo se generó una sensación de resignación al ver una vez más su cuerpo.
Su pecho palpitaba fuertemente, pero eso era un síntoma que empezó desde hace al menos una década por lo que no le tomó mucha importancia. Probablemente tenía más que ver con el hecho de que el mundo se estaba quedando sin mana y ella al estar relacionada con ese fundamento entonces también estaba sufriendo las consecuencias.
Un pequeño precio a pagar si eso significaba que finalmente terminaría con su larga existencia.
"Es hora de almorzar" Darius. No. Julian entró a su cuarto e hizo una pequeña reverencia al verla de pie.
"Te he dicho muchas veces que no necesitas esas formalidades conmigo"
"Eres mi hermana mayor, así que es natural que lo haga" sonrió un poco al decir esas palabras.
No importaba. En lo que a ella respecta, no debería de sentirse halagada porque le tengan esa consideración. Ella ha creído, no, Pandora ha tenido la esperanza desde hace más de mil años de que se le cumpla su deseo de morir y ha vivido con la consideración total de esta familia con excepción de unas pocas miradas celosas.
Diversos intentos de asesinatos que no quedan en nada más que en intentos porque nadie ha podido terminar con su vida.
"Entonces guía el camino"
Julian rápidamente se dio media vuelta al ver que Erika se quitó la túnica revelando su piel completamente desnuda sin el más mínimo rastro de vergüenza por la mirada de alguien más pegada en su cuerpo. Habían pasado siglos desde que perdió el interés entre la interacción humana.
"P-por supuesto" ella ignoró la mirada arrepentida en el rostro de Julian.
Un techo blanco fue lo que encontró al abrir los ojos, su cuerpo estaba un poco adolorido, pero no era algo que dificultara su movimiento por lo que se puso de pie y escaneó su entorno localizando su ropa.
Estaba vistiendo simplemente su pantalón chamuscado y su playera, o lo que quedaba de ella actualmente estaba al otro lado de la habitación. Frunció el ceño con molestia al darse cuenta de que pudo haber evitado ese ataque que recibió de lleno, pero fue un error que no estaba dispuesto a volver a cometer.
Se estaba oxidando. No, era más preciso decir que todavía no se había acostumbrado a su cuerpo completamente debido a que solo podía hacer una mera estimación de sus habilidades sin interacciones reales que pudiesen ponerlo a prueba.
Chasqueó la lengua arrancando lo que quedaba de su pantalón y sobre su cuerpo aparecieron un par de prendas, el chirrido de la puerta lo sacó de sus pensamientos e inmediatamente giró su atención a la persona que estaba en la puerta. Era Illya.
"¿C-Cómo estás?" ella preguntó un poco sonrojada después de presenciar el acto de su hermano. Era un espectáculo verlo de esa manera y eso que no había pasado mucho tiempo desde que lo vio en traje de baño. En su defensa, él siempre usó una camisa.
"Me alegro. No estas herida, ¿verdad?"
"¡No! No me pasó nada, pero estoy más preocupada por ti, tomaste ese último ataque de lleno y yo..."
Él negó con la cabeza. "Eso no importa, era lo que tenía que hacer. Aunque es lindo saber que estas preocupada por mi" sonrió burlonamente. "Mi adorable hermana ama a su hermano mayor"
Illya comenzó a echar humo por la cabeza cuando su hermano comenzó a apapacharla como si todavía fuese una niña y si bien es cierto que estaba un poco indignada, estaba más feliz por recibir este tipo de atención de su hermano que tanto adora.
Una tos los interrumpió, Kuro estaba de pie justo al lado de la puerta mirándolos con los ojos entrecerrados, pero Shirou simplemente decidió ignorarla y continuar acariciando la cabeza de Illya.
Lo cual, no era del todo extraño teniendo en cuenta que el mismo poseía una especie de obsesión por proteger a su hermana... desde desde que renació- tomó el cuerpo de este Emiya Shirou debido a su propia historia e impotencia de no poderla haberla salvado todas esas veces. El estar cerca de ella le da una sensación de paz que apenas puede comprender.
Golpe.
"¡AY!" Illya se quejó cuando sintió el golpe en su cabeza y miró a su hermano confundida con una expresión llorosa.
Por supuesto que él usó un poco más de fuerza de la que era necesaria ya que Illya hace tiempo que dejó de ser normal por sus constantes interacciones con las varitas de Zelretch, además de que ella nunca fue exactamente normal.
"¿Por qué fue eso?" se quejó.
"Por actuar como una idiota, pero es mi culpa por no enseñarte..." suspiró cansadamente. "¿Dónde estamos?"
Sin comprender que quería decir su hermano con esas palabras, Illya solo parpadeó un par de veces tratando de comprender que es lo que había hecho mal. Kuro por su parte solo negó con la cabeza entendiendo por completo los sentimientos de frustración de Shirou y suspirando con pesar antes de responder a su pregunta.
"Estamos en la escuela"
"¿Escuela?"
"Si" hizo una pausa. "Fue el único lugar al que se nos ocurrió ir después de darnos cuenta de que todos los puntos en los que pudimos pensar no estaban"
Él les dio una mirada escéptica a las dos, estaba casi seguro de que solo pensaron en ir a casa y como no encontraron la residencia Emiya simplemente se rindieron porque, de no estar su casa, entonces tampoco estaría la mansión Edelfelt.
"¿Dónde está Rin?" gruñó por lo bajo.
"No está con nosotros" Kuro negó con la cabeza antes de empezar a caminar.
Él la siguió teniendo una sensación de deja vu mientras recorría los pasillos de la escuela mirando a través de la ventana gravando en su mente el paisaje desolado de lo que es Fuyuki en este mundo.
Podía decirlo con certeza. Estaba demasiado acostumbrado a viajar a través de diversos mundos como para no haberse acostumbrado a la sensación que le causaba en su cuerpo. Siendo una persona experimentada y lo más cercano a un humano que ha experimentado esas sensaciones entonces podía decir que la fatiga que su cuerpo sentía se debía a ese hecho.
Fue precisamente por la fatiga que se dio cuenta ya que solo experimentó esta sensación en dos ocasiones cuando todavía estaba "vivo" haciendo del proceso un poco más engorroso.
Un aula.
Todas su dolor de cabeza se desvaneció cuando una sensación de escepticismo inundo su mente. De todos los lugares que pudieron haber encontrado simplemente tuvieron que ir a una escuela y su lugar de reunión ... ¿un salón de clases? ¿era una broma?
Miró a Bazzet que estaba viéndolo con la permanente mirada neutral en su rostro como si esta situación fuese de lo más normal del mundo, su atención pronto se posó en el otro ser insoportable para su existencia que yacía sentado perezosamente jugueteando con su asiento, esa cabellera rubia y sus ojos color sangre le devolvieron la mirada.
Gilgamesh sonrió descaradamente cuando lo vio. Burlándose abiertamente de su estado actual, podía deducir con tan solo verlo a los ojos que aparte de las niñas a su lado, era el único que era consciente de que su ropa solo era una construcción temporal.
Chasqueó la lengua y si bien es cierto que no le importaba mucho lo que dijeran de él; tenía un grupo seleccionado de personas que en definitiva no soportaría comentarios descarados.
"¿Frio?" se burló abiertamente el -principie- de los héroes.
"¿Por qué debería de tenerlo con su brillantez? Oh, gran -príncipe-" bufó con molestia.
Gilgamesh frunció el ceño ante el descaro de Shirou, pero no pudo hacer otro comentario porque le regresó la burla viendo su estado actual y conocía al Faker frente suyo; ninguno de los dos desperdiciaría la oportunidad de joderse mutuamente.
"Deberías de inclinarte y besar mis pies Faker, de no ser por mí en este momento no serías más que cenizas"
"Deberías de sentirte honrado de haber salvado tu astral trasero de ser devuelto a su lamentable tumba"
"¿Esto es normal?" Illya preguntó, a nadie en particular.
"¡Illya-chan! Esto es tan normal como que un niño se saqué sus mocos o que un hombre oriné de pie. De hecho, es tan natural como respirar" Ruby decidió impartir su infinita sabiduría sobre el tema.
Por otra parte, quienes no estaban enfrascados en una discusión miraron a Sapphire esperando una reprimenda a su hermana y una verdadera explicación de lo que estaba pasando, pero al ver que ella no negó la declaración de Ruby hizo que todos voltearan a ver a ambos hombres en la habitación con un signo de interrogación en sus cabezas.
Había una sensación inexplicable de odio-desprecio entre ambos sujetos que necesitaba respuestas.
"¿Se conocen?" Miyu fue la primera en preguntar. Demasiado curiosa por ese hecho como para pensar en otra cosa.
Era una pregunta valida teniendo en cuenta que, hasta el día de ayer, nadie había conocido al pequeño rubio dentro del salón. O al menos eso creían. Realmente no podían estar más equivocadas.
"Si" ambos respondieron al mismo tiempo haciendo que Emiya frunciera el ceño molesto mientras que Gil solo se burló por dicho evento.
"¿Cómo-?"
"Eso no importa" interrumpió la pregunta de Illya antes de centrar su atención en Bazzet y Kuro. "¿Qué han descubierto?"
Era una pregunta un tanto obvia.
"No tengo contacto con la asociación de magos" Bazzet frunció el ceño mientras cruzaba los brazos mirando directamente a Kuro. "El mana en el aire es muchas veces más bajo de lo que estamos acostumbrados y a cada segundo que pasa la sensación que nos inunda se va volviendo cada vez más tenue. Kuro es quien se podría ver más afectada por ese hecho"
"¿Cómo trataste de contactarlos?" mirando a través de la ventana estaba escaneando la ciudad buscando diferencias a como la recordaba, pero la única diferencia visible fue el enorme cráter en medio de Fuyuki que no fue reemplazado por un parque conmemorativo.
"Por los contactos de emergencia de la asociación y por las cartas que me dio uno de los señores"
Emiya bufó. "Era obvio" todos podían ver su perpetuo ceño fruncido reflejado en la ventana, pero nadie dijo nada.
Ni siquiera se molestaron en preguntar acerca de lo que se suponía que era obvio porque realmente no sabían que era lo que quería decir, con excepción del pequeño Gilgamesh que ya se había hecho una idea de lo que había sucedido.
Algo natural que se debe de saber al viajar a diferentes tierras a través del Kaleidoscopio es que a pesar de que todo a su alrededor pueda ser lo mismo, la frecuencia en la que se llevan a cabo los efectos se da a diversas magnitudes. Es muy importante no confundir las habilidades propias de un individuo con los efectos que se manejan en el mundo.
Y es por esa misma razón que no es posible contactar a la asociación con los medios que tenían actualmente. Fácilmente podrían robar un celular y llamar al número de emergencia que poseen que probablemente es algo que ninguno de ellos pensaron.
A través del reflejo de la ventana, miró a todos los presentes y se dio cuenta que, de hecho, era la persona más capacitada para hacer ese trabajo después de Sapphire. Y Sapphire ni siquiera era una persona.
Ni siquiera valió la pena considerar a Zelretch. Ese viejo bastardo probablemente, seguramente ya era consciente de su estado actual y podría estar riéndose en su oficina. Lo cual era algo normal teniendo en cuenta su manera de actuar que a los ojos de muchos podría parecer arbitraria, pero ciertamente no lo es.
Él es la única entidad que jamás hace algo al azar. La mera idea de pensar lo contrario era...
Bien, no era del todo descabellado pensarlo o imaginarlo teniendo en cuenta sus tendencias de aburrimiento, pero a la larga siempre se soluciona algo.
Si tan solo supiera que esa solución de problemas es un mero accidente por su suerte que siempre lo acompaña. Entonces estaría maldiciendo a todos a su alrededor por darle ese destino.
"Kuro, quedas a cargo. Regresemos después" miró a Miyu a los ojos y ella se estremeció. "Vámonos"
"T-Pero-"
Shirou no esperó la respuesta de Miyu y simplemente saltó por la ventana ignorando las miradas de búho de todos los presentes. Gilgamesh al ver dicha acción solo se rió a carcajadas, sabía que era algo que Emiya haría debido a que... siempre hace lo que quiere sin importarle la opinión de las demás personas.
Miyu tomó a Sapphire y alcanzó rápidamente a Shirou que caminaba con naturalidad a través de la calle.
Él estaba observando los alrededores tratando de encontrar alguna señal de vida, pero no había nada que fuera digno de su atención. Para empezar, no había personas en las inmediaciones y todas las luces estaban apagadas lo cual era extraño.
"¿Limpiaron la escuela cuando llegaron?"
"¿No?" ella no estaba del todo segura, quienes los llevaron ahí fueron Kuro y Bazzet.
Teniendo en cuenta que cuando apareció estaba en una habitación para ella sola entonces no puede decir que se relacionó realmente con los alrededores, o eso era lo que quería decir, pero desde el primer instante supo que había regresado a casa.
No era tan estúpida como para no darse cuenta del lugar en el que se encontraba. Había estado antes ahí, cuando su hermano peleó en la "Guerra del Santo Grial" para salvarla.
Si el hombre a lado de ella supiera lo que estaba pensando entonces se burlaría por pensar que lo que vivió en aquel entonces fue una guerra.
"No hay nadie" tomó la solapa de Miyu y dio un saltó, comenzó a saltar a través de las casas hasta llegar al edificio más alto de Fuyuki. Su cuerpo poco a poco se iba acoplando a lo que era en su mejor momento por lo que fue una buena señal.
Escaneó el área y se dio cuenta que aparte de la escuela, solo había tres lugares que parecían tener signos de vida en ellos. Le dio una mirada de reojo a Miyu y solo pudo suspirar al ver el lugar donde ella estaba mirando.
"¿Qué se siente volver?"
"¿Eh?"
"¿Qué sientes al regresar a casa?" ni siquiera estaba mirándola, él continuaba observando la ciudad.
"No sé de qué está hablando"
"Ambos sabemos que eso no es cierto" se sentó en la orilla del edificio. "Soy muchas cosas, pero no soy un tonto Miyu"
"..."
"¿Shirou-san?" Sapphire preguntó confundida sin saber exactamente de que estaba hablando Shirou.
"Tú también debiste sentirlo Sapphire. Aunque esa mujer no lo hubiera explicado, creo que eres la que puede confirmarlo debido a la relación que comparten ustedes dos"
"... Si" Sapphire se rindió ante las palabras de Shirou.
Siendo ella misma una creación del mago que dominaba el Kaleidoscopio entonces estaba constantemente en sincronía con las energías que este emitía, naturalmente notó que algo andaba mal con Miyu, pero no dijo nada acerca de ello.
"Así que Miyu. ¿Qué se siente volver a casa?"
"Solitario" no había nada para ella en este lugar.
Su hermano estaba muerto.
Sus conocidos probablemente también dejaron de existir, no había nadie que pudiese recordar en este lugar además de quienes escaparon hace tiempo. ¿Familia? Su familia murió años atrás cuando Kiritsugu la adoptó.
"No hay nada en este lugar que pueda decir que es mi hogar" su rostro fue volviéndose cada vez más frio. Pero eso no importaba.
Ambos están rotos.
Cuando llegó la medianoche, la luna era visible entre las estrellas en el cielo nocturno, mientras las frías ráfagas de viento soplaban las calles desiertas donde el único indicio de civilización era el alumbrado automático que iluminaba los alrededores.
Emiya y Miyu continuaron caminando hasta que se detuvieron frente a un local. Shirou tuvo un tic en el ojo que trató de calmar junto a su creciente dolor de cabeza masajeando su frente con una sola mano. Miyu observó con curiosidad su manera de actuar, pero no dijo nada mientras Sapphire se mantenía flotando en silencio a su lado.
Era imposible no reconocer este lugar.
Dando un paso al frente abrió la puerta provocando el ligero tintineo de una campana vislumbrando el interior del establecimiento. Era tal y como lo recordaba; completamente vacío con nada más que un hombre de aspecto sombrío sorbiendo su gran plato de comida y si era el mismo alimento que siempre entonces solo podía mantenerse alejado de ese loco.
"Kotomine Kirei"
El hombre frente a ellos continuó sorbiendo su plato de lo que parecía ser Mappo Toffu sin importarle las visitas inesperadas.
Shirou levantó una ceja, pero simplemente suspiró y se sentó a unas mesas de distancia de donde se encontraba el hombre frente a ellos, Miyu imitó su acción sin saber exactamente que estaba sucediendo.
Cuando Kirei finalmente terminó su alimento se puso de pie y giró solo para quedar momentáneamente sorprendido al ver a Shirou sentado frente suyo.
"No eres el mismo joven que conozco" dijo con una sonrisa cordial.
"No, no lo soy"
"Pero tu si debes de ser la misma chica que conozco" posó su atención en Miyu. "Me sorprende verte por aquí teniendo en cuenta-"
"¿Qué sucedió?" interrumpiendo el discurso del sacerdote falso, decidió ir al grano.
Siendo él mismo una constante, entonces conocía las actitudes de todo lo que podía afectar los destinos del mundo. Kirei nunca cambiará. Es cierto que en algunos mundos no se vuelve un genocida simplemente para experimentar algo, pero su actitud siempre será la misma.
"Ya debiste de haberlo averiguado" su sonrisa nunca dejó su rostro. "Misteriosamente todas las personas en la ciudad desaparecieron con excepción de unos pocos puntos. No creo que sea mera casualidad teniendo en cuenta que esos puntos son los más antiguos"
"¿A dónde los llevaron?"
Kirei se encogió de hombros.
Siendo la única familia dentro de la asociación que en la actualidad poseia esa facilidad de control del espacio sin contar a los Barthomeloi, entonces podrían estar en cualquier lugar de Japón. Siendo el mismo el administrador de Fuyuki entonces posee cierto rango de clarividencia de lo que suceda en la ciudad, aunque había ciertas excepciones a esos lugares.
Templo Ryuudou.
Residencia Tohsaka.
Residencia Emiya.
Residencia Fujimura.
Y anteriormente también era la Residencia Matou.
Pero ahora también se le agregó la distorsión espacial en medio del cráter donde se generó una enorme explosión hace tantos años. Sabía quienes eran los culpables de dicha catástrofe, pero no hizo nada porque no lo consideró necesario; era una ocasión entretenida ver como se desarrollarían esos eventos y si bien no hubo nada digno de mención en aquel entonces
"Fufufu" Kirei comenzó a reírse espeluznantemente mientras miraba directamente a Miyu sin importarle la incomodidad de la chica.
"Sigues siendo el mismo de siempre" chasqueó la lengua.
"Entonces... ¿Cómo puede este humilde sacerdote ayudarlos?"
"Dame un maldito teléfono"
4141 palabras.
Fue lo que pude recuperar porque no guardé el archivo antes de que mi laptop quedara agonizante así que una disculpa. Si, ya sé que prometí este capítulo desde hace una semana completa y en mi defensa, apenas la recogí antier así que lo siento.
https/www..me/MES1276408
El enlace anterior es por si alguien gusta donar a este humilde servidor.
Pude haber dado más, pero como estoy regresando a las andadas entonces, voy a mejorar mi escritura porque es lo que un autor hace.
También voy a comenzar a subir al Yutu mi libro original. Es de fantasía moderno. Y no, no es tan exagerado como las novelas chinas (en algun punto dan cringe de lo predecibles que son), ¡no todos somos guapos y ligamos con la mirada! Creo. No sé.
Esté capítulo por lo que pueden ver es solo relleno. En el siguiente ya viene la acción y no, no donde se viene literalmente.
Todavía falta para que termine la historia porque (no sé cómo terminaran Kaleid).
Pido perdón por los 8 meses sin actualizar este fic. Agradezcan al furro que de alguna manera me anima (lo que sea por no ser un furro).
Próxima actualización: Un Gran Mago.
En este apartado les doy a escoger que quieren que actualice después.
¿Dudas?
¿Recomendaciones?
F.P. 10/04/2023
J_A_H
