Capitulo 4.
Disclaimer: Hetalia no me pertenece... y debo decir que por justa razón... sino todos los personajes (sobre todo los ukes) sufrirían mucho, y sino me creen pregúntenle a Sea-kun xDD
Bueno se que me debo disculpar de nuevo por la tardanza, pero ya descubrí que no puedo evitarlo, aun que agradezco muchos los reviews pues vi que realmente quieren que continúe esta historia, y prometo hacerlo aun que a veces sea un poco lentamente, así que disfruten…
Había pasado un mes desde su encierro en esa habitación, todas las noches Rusia entraba y lo volvía a forzar como su primer día en ese lugar, Letonia entraba tres veces al día a dejarle comida, pero salía inmediatamente sin decirle ninguna palabra ni dirigirle ninguna mirada, y no lo culpaba, había visto las marcas de golpes que Rusia había dejado en su cuerpo como castigo por si quiera tocarlo. Ahora era mañana y sentía su cuerpo adolorido por los tratos de la noche anterior, limpiando sus lagrimas de cada noche se paró de la cama, lentamente, ya que su cuerpo todavía no se acostumbrara a esas actividades y el dolor que dejaba, aun que si quiera ya podía pararse por si solo, podía recordar como la primera mañana no pudo ni siquiera sentarse debido al dolor, suspirando se dirigió al baño esperando que el agua caliente lo ayudara a limpiarse de la esencia del ruso.
-¡Bloody hell ha pasado un mes! ¡No sabemos lo que ese maldito le haya hecho a mi hermano en todo ese tiempo!—exclamo Arthur golpeando el escritorio de su jefe frente a él.
-Inglaterra ni si quiera estamos seguros de si Rusia tiene a Sealand.
-¿¡Como que no estamos seguros? Si Letonia…
-Ya hablamos con Letonia y nos aseguro que Sealand no estaba en la casa de Rusia.
-¡¿Y le creyeron? ¡Ese maldito lo debió haber obligado a mentir!
-¡Inglaterra! ¡No podemos simplemente acusar a Rusia sin tener pruebas, y si vas a su casa a acusarlo de algo así puede declararnos la guerra! ¿¡Además que razones tendría Rusia para secuestrar a un fuerte que no sirve para nada?
Las palabras le cayeron como un balde de agua fría, recordando sus propias palabras que le había dicho a Peter antes de que este desapareciera. Pero eso no importaba, lo importante era recuperarlo para poder disculparse.
-¡No me importa una maldita guerra si eso significa que puedo recuperar a mi hermano!—exclamo golpeando el escritorio con más fuerza.
-¡Esta reunión se acabo! ¡no quiero oír mas de esto! ¡Las fuerzas especiales encontraran a tu hermano que seguramente solo se está escondiendo y se acabo!
Intento discutir una vez más, pero una mirada de su jefe índico que no escucharía una palabra más. Apretando los puños a sus costados salió con un portazo sabiendo que hoy tampoco había logrado nada. La noticia de la desaparición de su hermano ya era conocida por todos los países y muchos se había ofrecido para ayudar en su búsqueda, sin embargo solo eran unos cuantos los que creían que Rusia era quien tenía al niño, y sin pruebas no se atrevían a realizar algo en su contra por miedo a que se armara una guerra atómica.
Suspiro abriendo la puerta de su casa, pensando en si alguna vez podría ver a su hermano de nuevo entrar por ella para molestarlo.
-¡Hey Iggy!—saludo America sentado en un sillón levantando la vista de la revista que estaba leyendo.
-Bienvenido a casa Arthur—sonrió su gemelo saliendo de la cocina con un mandil puesto—la comida estará en unos minutos.
-Gracias, Matthew—agradeció cansadamente dirigiéndose a su habitación escaleras arriba.
Su casa se había vuelto una especie de lugar de reunión para los que creían que era Rusia quien tenía a su hermano y estaban dispuestos a ayudar, hasta ahora ninguno de ellos había tenido suerte de convencer a sus jefes de lo mismo, y sin su aprobación no tenían mucho que hacer. Camino por el pasillo pasando por la puerta de la habitación donde se estaban quedando Suecia y Finlandia y pudo oír los distintivos llantos del último que seguramente se encontraba abrazando el gorro de su hijo llorando desconsoladamente mientras su esposo trataba de consolarlo.
Con sus propias lagrimas amenazando por salir se dirigió a su habitación y se encerró en ella sentándose en su cama, y abrazando contra él, el pequeño camisón que Peter había usado cuando tan solo eran un bebe.
-Peter... lo siento… por favor perdóname… perdóname—lloro desconsoladamente como lo había hecho ya tantas veces en la semana.
-Peter-kun se ve lindo—sonrió Rusia entrando en la habitación y observando el vestido blanco que el niño estaba usando, desde su primer día en la casa del ruso este se había deshecho de su traje de marinero y había llenado su closet con vestidos blancos y azules que estaba obligado a usar, todavía podía recordar su castigo el primer día que se había negado a usar uno, y desde entonces se los ponía sin que Rusia tuviera si quiera que decírselo.
-Muchas gracias, Rusia-san—susurro haciendo una pequeña reverencia, otra cosa que le había ensenado que debía hacer a través de fuertes castigos, solo llevaba un mes ahí y ya lo había hecho cambiar tanto, su mirada mostraba una tristeza y dolor que nunca creyó existiría dentro de el.
-Me alegra tanto que Peter-kun este aprendiendo sus lecciones—sonrió el ruso acariciando su mejilla haciendo que el niño tuviera que luchar para no deshacerse del toque—creo que mi pequeño Peter-kun merece un premio, da?, así que saldremos a pasear.
El niño sonrió enormemente por primera vez desde que había llegado ahí, había pasado todo el tiempo encerrado en esa habitación y extrañaba tanto salir al aire libre y jugar con la nieve… y tal vez… podría encontrar una forma de escaparse o de contactar a su hermano y a sus padres.
-Veo que la noticia agrada a Peter-kun, sin embargo deberá prometer ser un buen niño o será castigado, da?
Sin poder borrar la sonrisa de su rostro asintió rápidamente viendo como el ruso se acercaba a la puerta y la abría de par en par tomando su mano guiándolo fuera de la habitación.
La comida transcurría en un sepulcral silencio, todos miraban sus platos comiendo lentamente y cualquier intento de Alfred por hacer conversación u otra cosa, era parado por una gélida mirada de los demás presentes y un pequeño apretón de manos de parte de su hermano. Finlandia era casi obligado a comer por su esposo de la misma manera que lo tuvieron que sacar de su habitación los demás, sus ojos rojos y ojeras demostraban su lastimero estado.
-Inglaterra—dijo Suecia después de un rato.
-¿Si?—contesto Arthur levantando la mirada de su plato.
-¿Tu jefe…?
-No hará nada, dice que no tenemos pruebas de que Rusia tiene a Peter, y el maldito cobarde teme una guerra.
-Tch, mi jefe dice lo mismo, ¡como si le tuviera miedo al maldito commie!—exclamo Alfred atacando su comida como si esta fuera el ruso.
Matthew tratando de calmarlo tomo su mano una vez mas y la apretó suspirando.
-Creo que todos nuestros jefes piensan de igual forma—suspiro viendo a Suecia y Finlandia que solo asintieron—y no podemos hacer nada si no tenemos su aprobación.
Todos bajaron la mirada una vez más y el silencio inundo el comedor de nuevo.
Todavía tomado de la mano de Rusia, Peter se dejo ser guiado por el pasillo hasta que llegaron a una espaciosa sala donde lo sentó en uno de los sillones.
-Peter-kun esperara aquí mientras yo voy por algo, da?—sonrió claramente indicando que si hacia otra cosa aparte de eso sería castigado severamente.
Peter espero a que Rusia se perdiera por el pasillo antes de ponerse de pie rápidamente, observo la habitación en la que se encontraba tratando de buscar algo que pudiera ayudarlo, no viendo nada, se dirigió a varis muebles y revolvió el contenido de sus cajones rápidamente mientras intentaba oír los pasos de su captor, perdiendo esperanzas rápidamente empezó a buscar en el ultimo cajón y fue cuando la esperanza inundo de nuevo sus ojos, ahí entre todos los papeles se encontraba un celular, no sabía porque estaba ahí y no le importaba, lo único que sabía era que ahí estaba un boleto para su escape. Sin perder tiempo tomo el aparato y de alguna forma lo escondió debajo de sus ropas, cerrando el cajón y sentándose rápidamente en el sillón cuando oyó los pasos de Rusia acercarse.
-Ya volví pequeño, y mira el regalo que te tengo—sonrió el ruso mostrándole un collar que estaba unido a una cadena—así Peter-kun no tratara de escapar, da?—sonrió parándose frente a él y empezando a poner el collar en su cuello.
-¡NO!—exclamo el pequeño rubio parándose y tratando de alejarse del mayor.
-Peter-kun usara esto o no podrá salir y será castigado—amenazo el ruso empezando a ser rodeado por un aura negra.
-H-hai..—susurro acercándose y dejando que el ruso le pusiera el collar sin resistirse, no podía darse el lujo de desobedecer al ruso ahora.
-Así está mejor, Peter-kun se está volviendo muy obediente—sonrió el ruso tomando su mano con la que traía la cadena y guiándolo por fin fuera de la mansión.
Peter sonriendo observo la nieve a su alrededor, si bien el dueño de ahí era horrible, su casa y sus alrededores eran hermosos, la casa se encontraba en medio de la espesura de un bosque y la nieve lo cubría todo formando un hermoso manto blanco, le recordaba tanto al hogar de su hermano Matthew.
Rusia comenzó a caminar entre los arboles arrastrando a Peter con el dejando de vez en cuanto que el niño admirara alguna cosa, finalmente llegaron al lado de un lago congelado donde Rusia se paro observando al niño que veía el lago maravillado.
-Creo que es hora de mi premio por sacar a pasear a Peter-kun, da?—susurro con una sonrisa por demás conocida por el niño al cual alzo besándolo salvajemente y lo acorralo contra un árbol empezando a meter sus manos por debajo del vestido.
Mientras tanto la mente del niño estaba en un pánico total, si Rusia llegaba a encontrar el celular debajo de su ropa seria castigado y sin embargo si se resistía a sus avances también lo seria. Sintiendo como las manos del ruso empezaban a subir más por debajo del vestido tomo una decisión rápida y invocando todo el valor que pudiera mordió la lengua de su captor que se separo sorprendido, hacia tanto que su pequeño no se había resistido a él.
Peter tomando la oportunidad reunión todas su fuerzas y lo empujo lejos de él tomando la oportunidad para correr lejos de ahí. Después de unos momentos escucho los pasos del ruso detrás de él y se obligo a correr más fuertemente buscando desesperadamente un lugar para esconderse, después de mucho correr vio la abertura de un árbol en la cual se metió tapándolo con la nieve para que no se viera. Escuchando a su captor buscándolo fuera tomo su única oportunidad, y sacando el celular de entre sus ropas marco rápidamente el número de su hermano poniendo el aparato en su oreja.
-Contesta, contesta—susurro oyendo como empezaba a sonar.
En casa de Arthur todos habían acabado de comer, o por lo menos pretender hacerlo, y se encontraban tomando una taza de chocolate caliente, o te en el caso de Arthur, que Matthew preparo. Y fue en esos momentos que el sonido de un celular sonando irrumpió el silencio.
-Bloody hell…-soltó Arthur sacando el celular rápidamente entre sus ropas viendo el numero que marcaba desconocido—más vale que sea importante—susurro contestando—¿hola?
-¡Hermano!—exclamo la voz al otro lado de la línea alegremente.
-¡PETER!—exclamo de vuelta parándose de su asiento y provocando que todas las miradas se posaran en el.
-¿Peter? ¿Es Peter, Arthur?—pregunto Finlandia rápidamente acercándose a él.
Arthur hizo una seña de silencio y poniendo el celular en la mesa lo puso en altavoz para que todos pudieran escuchar.
-¿Peter, eres tú?—pregunto de nuevo Finlandia.
-¡MAMA!—exclamo el niño felizmente.
-Oh, dios mío, Peter, mi Peter, estoy tan feliz de oírte—susurro Finlandia con lagrimas de felicidad en los ojos.
-Peter, ¿Cómo estás?—pregunto Suecia poniendo una mano en el hombro de su "esposa".
-Yo… no lo sé…-contesto honestamente.
-Peter, ¿Dónde estás?—pregunto Arthur fuertemente, podrían saber cómo estaba el niño una vez que fueran por él.
-En casa de Rusia, hermano es horrible todas las noches se mete a mi cuarto y… y…-empezó a llorar sin poder terminar la oración.
-Peter… ¿Qué hace?—pregunto Matthew aun sabiendo la respuesta, pero necesitaban oírla del niño.
-El… el… me quita la ropa… y… se sube arriba de mi…
-Es suficiente Peter—lo interrumpió Arthur no quería oírlo, realmente no quería oír como su hermano había sido violado por el ruso—iremos por ti, ¿me escuchaste?
-Hai… hermano por favor ven rápido… no se cuanto tiempo…
-Hola, mi pequeño Peter así que aquí te escondías—se escucho la voz de Rusia al otro lado de la línea.
-¡PETER, PETER!—exclamo Arthur al mismo tiempo que se podían empezar a escuchar sonidos de forcejeos y los grititos de su hermano.
Un último grito de Peter se escucho horrorosamente fuerte en la silenciosa sala y entonces una voz:
-Hola, Arthur, mi pequeño Peter no puede contestar ahora, se encuentra dormido, pero si dejas un mensaje me asegurare de dárselo—se oyó la voz de Rusia al otro lado, y aun que no lo podían ver podían saber que estaba sonriendo.
-Maldito, ¿Qué le hiciste a mi hermano?—siseo Arthur viendo el celular con desprecio.
-¿Qué es lo que Arthur insinúa? Yo jamás le haría nada a mi pequeño Peter.
-¡MENTIROSO!—exclamo Finlandia soltándose del agarre de su esposo—TU… TU… MONSTRUO…. ¡¿COMO PUDISTE VIOLAR A MI NIÑO? TIENE SOLO DOCE AÑOS MALDITO, SOLO DOCE AÑOS—exclamo cayendo de rodillas y deshaciéndose en llanto.
-No sé de lo que Finlandia habla, le puedo asegurar que Peter es muy feliz conmigo.
-Escucha maldito commie—siseo Alfred furiosamente—mas te vale que nos devuelvas a Peter en este momento, o yo mismo iré y te pateare el trasero, no más que eso te matare, y no estoy bromeando.
-Pero si Amerika hace eso… entonces Peter podría salir lastimado, y sé que ninguno de los dos quiere eso—amenazo después de unos minutos.
-¡No te atreverías!—exclamo Arthur.
-Es cierto que preferiría no hacerlo, mi pequeño Peter es un muy buen niño, pero si alguno de ustedes se atreve a acercarse a mi propiedad… entonces el pequeño dejara de existir—susurro por última vez antes de colgar el teléfono.
Continuara…
O-M-G… o.o
Okay… no se de donde salió eso… asi que mejor… contesto reviews… si eso… o.o
Awesome-sama: No mantenla alejada de aqui! *esconde a Peter y a Rusia* prometo continuar! Lo prometo!
CloeAmore: Pero si muero… no podre continuar… T.T
