"Tal vez no lo sepas todavía, pero eres un niño muy especial." Fue lo primero que escuchó Ianto al despertarse. Era la voz de Jack, pero el capitán no estaba con él en el dormitorio. "Vienes de muy lejos, como tu madre y sabes hacer cosas que otros niños, que nadie más aquí puede hacer." Ianto se quedó tumbado escuchando a Jack.
Jamas lo había escuchado hablar con un tono tan paternal y por un momento, volvió a su imaginación, la posibilidad, la todavía remota imagen de Jack siendo padre, del Capitán teniendo en sus brazos a un niño que fuera suyo y porque no pensarlo también, del propio Ianto.
El joven agente sonrió, le gustaba la idea, desde que tenía una relación más seria con Jack, había querido formar una familia con él. Nunca se lo había dicho, el capitán pensaría que se trataba de una locura, una tontería incluso y en el peor de los caso no le tomaría en serio.
"¿Es malo lo que hago? ¿Estoy enfermo?" Se trataba de Tim, le encantaba la naturalidad que había tomado con Jack.
Ianto se levantó, mientras continuaba escuchando aquella conversación.
"¿Malo? No claro que no. Ya se que antes de grité y no debí hacerlo, pero me asusté. No sabía que podías hacer algo así y me asusté por Ianto."
"Pero Ianto está bien, yo le curé." El joven agente no comprendía nada de lo que estaba escuchando.
Caminaba lentamente, con los pies descalzos no hizo ruido, por lo que ninguno de los dos se enteró de su presencia allí. Se quedó parado, mirándolos. Jack sentado en el sofá y el niño sentado sobre sus piernas. Realmente parecían padre e hijo. Jack revolvió el cabello de Tim y el niño se echó a reír.
"Claro, ahora lo se, pero antes… es lo malo de no saber lo que va a pasar como el Doctor."
"¿Quién es el Doctor?"
"Un amigo y la verdad no me vendría mal tenerlo por aquí para aprender a cuidarte. Seguramente en sabe donde vienes y que es todo lo que puedes hacer." Sin que Jack se lo esperara, Tim se apoyó sobre su pecho y se acomodó. No cerró los ojos, no tenía sueño, tan sólo necesitaba un lugar cómodo y seguro en el que estar. Toda la vida la había pasado bajo tierra con su madre, ocultándose de la gente que había tratado de hacerle daño.
Ahora por lo menos tenía un lugar en el que se sentía a gusto y protegido. El capitán le gustaba, aunque le había gritado, no le importaba, era un buen hombre y le trataba bien. Si se portaba bien y no volvía a asustarle, estaba seguro que le dejaría quedarse con él.
"¿Qué tal si Gwen te lleva a ver la bahía? Es un lugar muy divertido, seguro que os lo pasáis bien." Jack acarició la mejilla del niño y lo vio sonreír. Nada más gritarle ya se había arrepentido de hacerlo. Odiaba gritar y mucho menos asustar a los niños y sobretodo a uno tan pequeño que apenas sabía nada sobre los humanos.
Miró a su alrededor, primero le hizo un gesto a Gwen que no estaba lejos y junto a ella estaba Rhys. Ianto le miró, Gwen debía haberle puesto al corriente del niño, pues no se sorprendió de que una criatura tan pequeña estuviera en la base.
En cuanto los vio, el niño bajó de las piernas de Jack y fue hasta ella, dispuesto para abrazarla. Gwen se agachó y lo levantó en el aire. El niño rió, como si estar con ellos fuera lo más natural del mundo.
"Adiós Jack." canturreó el niño mientras se despedía del capitán con un movimiento de su mano y alegre sonrisa. Jack le devolvió la despedida y en cuanto los perdió de vista se volvió hacia Ianto. Hacía unos minutos que sabía que estaba allí.
"¿Se puede saber que ha pasado aquí? Antes de dormirme querías mantener encerrado al niño y ahora resulta que lo vas a adoptar." Jack sonrió ante aquella posibilidad, pues mientras estaba con Tim ya se le había pasado por la cabeza.
"No estaría mal ir preparando a las nuevas generaciones de Torchwood y estoy seguro que Tim será un estupendo agente. Ven siéntate, quiero mirar la herida de tu espalda." Jack alargó la mano hacia Ianto y esperó a que este reaccionara a lo que Jack le estaba diciendo, hasta que lo vio caminar hacia él.
Se sentó en el sofá, tal y como le había dicho y dejó que el capitán revisara la herida que por otro lado ya no le dolía, igual que la cabeza, que parecía estar completamente bien. Las manos de Jack le hacían cosquillas, pero al mismo tiempo le hacían sentir bien, como siempre.
Una de las manos de Jack llegó a su cuello y luego lo escuchó susurrarle al oído. "Estás completamente bien, no se como lo ha hecho pero Tim te ha curado por completo." Le besó en la mejilla y lo abrazó desde atrás.
"¿Cómo que Tim me ha curado? ¿Y que es eso de que quieres educarlo como agente de Torchwood? Vamos Jack creo que me merezco una explicación después de despertarme en una cama a la que no se como he llegado."
"Tim te curó el dolor de cabeza, la infección, la espalda todo. Pero fue como si te hubiera dado una descarga eléctrica. Caíste fulminado en mis brazos. Me diste un buen susto." Jack apretó las manos de Ianto entre las suyas recordando lo nervioso que se había puesto.
La sola idea de que algo malo le ocurriera a Ianto o de que se hubiera equivocado al confiar en Tim, lo habían sacado de sus casillas.
Le besó, esta vez en los labios tomando su rostro con ambas manos. Ianto se dio la vuelta y se sentó sobre Jack. "¿Alguna vez has pensado en tener niños?" Por fin se había atrevido a preguntarle y ahora tan sólo temía la respuesta del Capitán.
"Muchas, pero teniendo en cuenta quien soy y como soy, no creo que fuera una buena idea." De repente los ojos de Jack se habían entristecido. Si pudiera decirle que ya tenía una hija, que tenía incluso un nieto y que apenas los veía. No podía volver a cometer el mismo error, no otra vez.
"Jack… yo quería decirte, bueno no se como hacerlo, porque no se lo que pensarás tu. No quiero que te sientas forzado a contestar pero después del tiempo que llevamos juntos, bueno que no llevamos juntos como pareja, ya me entiendes."
El capitán puso un dedo sobre los labios para hacerlo callar y sonrió con ternura. "Creo que puedo hacerme una idea de lo que vas a decir." Ianto le preguntó con los ojos, abiertos de par en par si tenía algún tipo de poder psíquico para leerle la mente o si en cambio era tan obvio, como un libro abierto. "Tim no tiene donde quedarse y no podemos dárselo a una familia cualquiera."
Ianto se alegró de no haber tenido que seguir hablando, pues le hubiera resultado muy difícil decirle aquello. "No podemos dejarlo sólo y tampoco podemos dejarlo eternamente dentro de la base."
"Gwen y Rhys son estupendos con él. en cuanto ella le dijo lo que ocurría, Rhys estuvo encantado de cuidarlo." La expresión de Ianto cambió radicalmente, no podía ser cierto lo que estaba diciendo Jack, no tenía nada que ver con lo que él quería decirle, no podía ser posible que le conociera tan mal.
Sin decir nada se levantó, se sentía incómodo y deprimido, no quería que Jack le viera así o de lo contrario empezaría a preguntarle. "Voy a… voy a ducharme."
"¿Ianto que pasa?" Jack se levantó tras él y lo atrapó justo antes de perderlo de vista en otra sala, tiró de él pero Ianto se resistió. "¿Se puede saber que te pasa? Hace un momento estábamos bien y ahora… ¿Por qué no me miras a los ojos?"
"Jack, no me conoces, llevamos trabajando juntos tres años, te acuestas conmigo casi todas las noches y te he oído decir en sueños más de una vez que me quieres. ¿Cómo es posible que no te hayas dado cuenta?"
Con un golpe seco, Ianto consiguió soltarse, pero se quedó apoyado en la pared, con la mirada todavía baja. Jack se puso delante de él y colocando su mano bajo la barbilla de su compañero le obligó a levantar la cara.
"¿De verdad lo quieres adoptar?" Ianto se quedó sin palabras, o estaba en una realidad paralela o estaba hablando con Jekyll y Hyde. "Vale soy un idiota lo reconozco, pero no pensaba que lo desearas tanto."
"El caso es que no lo quiero si no es contigo. Si quiero tener hijos, pero quiero hacerlo con la persona adecuada. Y esa sólo eres tu. Pero si tu no quieres, lo entenderé, no puede ser fácil ver morir a la gente que quieres una y otra vez."
"La verdad es que no le he dicho nada a Gwne sobre su quiere quedarse con Tim." Jack sonrió, arrancando también una sonrisa de los labios de Ianto, rozó con su boca la de su compañero y apretó su cuerpo contra el de su amante. "¿Nos vamos a la cama… papá?" Ianto se echó a reír al escuchar el tono alegre y divertido, al mismo tiempo que tremendamente sensual en el que Jack había dicho aquella última palabra.
El capitán tomó a Ianto de la mano y lo abrazó, masajeándole la espalda.
"¿Sabes?" Dijo Ianto rodeando el cuello de Jack con ambas manos. "Estoy aterrado, apenas tengo contacto con mis sobrinos y ahora quiero ser padre. Tal vez sea una locura y al final yo sea un completo desastre." Ianto comenzó a temblar en los brazos de Jack, con la sola idea de poder fracasas como padre.
"Ni se te ocurra pensar eso, se que vas a ser un padre genial, tu fuiste el primero que te preocupaste por Tim y el que me enseñó a verlo como un ser humano y como uno de los alienígenas a los que nos dedicamos a cazar. Le quieres como a un hijo sin serlo todavía y ahora soy yo el que no quiere perderlo de vista. Lo has vuelto a hacer."
"¿A que te refieres?"
"Que otra vez me has cambiado. No soy el mismo al que conociste y eso lo sabes, desde que estoy contigo, no se, las cosas son diferente y cada vez estoy más convencido de que me gusta que sean así."
"Entonces eso quiere decir que tu también quieres que adoptemos a Tim." Como respuesta, Jack le besó con decisión, con una pasión que Ianto adoraba. Deslizó los labios por el cuello de Ianto "Pero nosotros no podemos adoptarlo, ya sabes, dos tíos, que encima ni siquiera estamos casados, el gobierno no nos va a dejar."
Jack volvió a atraer Ianto hacia si con fuerza y lo sentó en el escritorio que tenía delante. Tecleó rápidamente en el ordenador y le dio la vuelta a la pantalla hacia su compañero para que pudiera verla.
"No es posible, no has podido conseguir algo así en tan poco tiempo." Jack sonrió otra vez, como lo hacía siempre que sabía que había ganado una batalla. "Pero si antes has dicho que Gwen y Rhys."
"Tenías que haberte visto la cara de cachorrillo abandonado. Lo siento pero necesitaba saber si…"
"¡Me has tomado el pelo todo este raro cuando ya tenías los papeles! Eres…"
"¿Qué, perfecto, maravilloso?"
Ianto no contestó y en su lugar se volvió de nuevo hacia la pantalla, seguía estando ahí, Tim Harkness-Jones, hijo del capitán Jack Harkness y de Ianto Jones. Notó los brazos de Jack rodeando su cintura.
"Espero que no te sea tan difícil decirme que quieres que nos casemos." Ianto se dio la vuelta rápidamente hacia Jack. "Tranquilo, cada cosa a su momento. Además creo que podré adivinar cuando quieres casarte." Jack volvió a tirar de Ianto. "Vamos, has dicho que necesitabas ducharte, creo que voy a acompañarte."
Ianto quería casarse ya, pero de momento no dijo nada pues ahora al menos Jack y él acababan de formar una familia, original si desde luego, así que no le importó demasiado esperar un poco a que Jack diera el siguiente paso, para que el él hacía tiempo que estaba preparado.
