Ianto no dormía bien desde hacía un par de días. Los sueños, no todos tan apacibles como deseaba, lo asaltaban durante horas y cuando finalmente llegaba el día siguiente, apenas había logrado descansar. Tal vez por pudor, pues no quería decirle a Jack que tenía pesadillas, tal vez fuera por miedo a lo que veía y no conseguía comprender en esos sueños, pero no le había dicho nada sobre ellos al capitán.

Pero Jack lo sabía, claro que lo sabía, conocía de sobras a Ianto como para saber que las ojeras que habían aparecido bajo sus ojos no eran normales y que eso de que estuviera más callado de lo normal, era porque algo lo preocupaba.

"¿Estás bien?" Le preguntó por fin a la cuarta mañana. Ianto dio un respingo, pues se había quedado transpuesto sentado el cama después de la ducha. Jack se sentó a su lado en la cama y puso su brazo sobre el hombro de su compañero.

"Si eso sólo que he estado trabajando mucho estos días con Tim y con el papeleo atrasado en la base. Digamos que he tenido que quitarme horas de sueño.

"Si crees que vas a convencerme con algo así… Ianto, no duermo por las noches y desde que has conseguido que me quede contigo, me gusta observarte cuando duermes…"

Jack decía la verdad, después de haber comenzado algo más que una relación sexual con Ianto, pasaba la mayor parte de las noches con él en la cama, con su joven compañero acurrucado junto a él. En ocasiones, cuando estaba seguro que Ianto estaba profundamente dormido, le hablaba al oído; le decía todo aquello que jamás diría en voz alta. Le decía que le quería, que no se imaginaba lo que haría en el futuro cuando Ianto muriera, tener que volver a vivir sólo. No quería tener que buscarse a alguien nuevo, pues sabía que seguramente jamás encontraría alguien como Ianto nunca más.

"Se que duermes, pero que creo que algo perturba tus sueños." Le besó en la frente, notando como Ianto se recostaba sobre, demostrando que estaba completamente agotado.

"Seguramente no es nada, de verdad, no tienes porque preocuparte, supongo que no dejo pensar si voy a ser un buen padre." Jack sonrió y apretó el cuerpo de Ianto contra el suyo. Le gustaba cuando hablaba con ese tono casi infantil. "Jack, tienes que entenderlo, hace un mes mi mayor ilusión era conseguir que tu y yo fuéramos algo más que compañeros que se acuestan todas las noches y ahora resulta que hemos formado una familia."

"¿Y eso te produce pesadillas?"

"No… no lo se. Es muy raro, no se lo que siento, pero es agobiante, no puedo ver más que sombras pero se que alguien nos vigila y cuando Tim está con nosotros, siento que podemos perderle, que algo nos lo va a quitar." Sin poder evitarlo, Ianto comenzó a temblar con fuerza. Realmente estaba aterrado, tan sólo eran sueños, pero tan terrible que apenas descansaba.

"Vamos tranquilo, no va a pasar nada, nadie sabe que Tim no es un niño normal, nadie va interponerse en nuestra felicidad, eso te lo prometo yo."

"Lo se, pero algo me dice que no va a ser tan fácil."

"Si lo dices porque vamos a tener que buscar un apartamento más grande para los tres, siempre podemos quedarnos con este, si tanto cariño tienes por él, por mi no hay problema." Jack sonrió al ver que Ianto le devolvía el gesto.

"Muy gracioso Jack, pero no me refiero a eso Jack. Tengo un mal presentimiento." Ianto suspiró resignado.

"Bueno, ¿Qué tal si aprovechamos un día maravilloso y nos vamos con nuestro chico a dar una vuelta al centro? Creo que han abierto una tienda de juguetes, seguro que querrá comprar algo."

Jack se levantó, Ianto no sabía como lo conseguía siempre el capitán para estar de buen humor incluso en los peores momentos. Al darse la vuelta, vio que su joven amante no se había movido, tan sólo le miraba, los brazos caídos sobre las piernas y una pequeña sonrisa en los labios, pero desde luego no muy convincente.

Sin darle tiempo para reaccionar, Jack tiró de él y lo atrapó entre sus brazos, para un momento más tarde besarle apasionadamente. Lo abrazó con fuerza durante unos largos segundos, lo suficiente como para que Ianto llegar a pensar que Jack tenía razón. ¿Qué podía ocurrirle estando protegido por el capitán?

"Vamos a buscar a Tim, seguro que ya se ha levantado." Jack cogió a Ianto de la mano, lo cual sorprendió al joven agente. "Y no te preocupes que esta noche no vas a tener ninguna pesadilla y cualquiera que intente colarse en tu mente para lastimarte, lo va a pasar muy mal."

- o -

La mañana fue realmente intensa. Ninguno de los dos había sabido nunca lo que significaba ir de compras con un niño. Tan sólo tenía un par de años, en realidad no habían conseguido llegar a saberlo, pues los análisis que le habían hecho a Tim, no habían sido concluyentes sobre eso.

Pero si de algo estaban seguros, es que se trataba de un niño alegre y que parecía no cansarse en todo el día. No había parado de correr, saltar, reírse con ellos y preguntarles un miles de preguntas sobre todo lo que veía a su alrededor. Si alguien conocido los hubiera visto en ese momento, hubiera dicho que eran una familia absolutamente normal.

Se les veía felices, sin preocupaciones por nada; Ianto no había pensado en sus pesadillas en todo el día, Jack no le había dado vueltas al tema de que el niño no fuera completamente humano y los problemas que se podría traerles en el futuro y Tim no había vuelto al tema de ser normal.

Comieron en una hamburguesería, pese a la reticencia de Ianto, que prefería que llevaran al niño a un lugar más saludable. "No empieces a comportarte ya como una madre excesivamente protectora." Jack le besó en la mejilla bajo la atenta mirada de su hijo que al verlo sonrió. "Es su primera comida en familia y la primera vez que pisa un centro comercial, por no decir que…"

"No me digas eso de que una hamburguesa no le va hacer ningún mal, que se empieza con una hamburguesa y unas patatas fritas…" Ianto se dio la vuelta con rapidez al sentirse observado. Estaba seguro que unos ojos invisibles estaban fijos en él.

No los podía ver, no sabía quien o quieres era, pero les estaban vigilando y si su instinto no andaba mal, no era nada bueno para ellos. Al volverse otra vez hacia Jack, el capitán le preguntó con la mirada que era lo que ocurría, pues no quería alargar al niño.

"Vamos, si nos damos prisa no vamos a encontrar mesa para comer." Ianto sonrió, pero Jack leyó en su mirada la preocupación por lo que podía ocurrir.

Pero Tim no se dio cuenta y simplemente se agarró a las manos de los dos, a las manos de sus padres y comenzó a balancearse mientras iban hacia el restaurante. Ellos dos por el contrario se miraron y Ianto le indicó con la mirada que estaban siendo observados, tal vez después de todo, sus sueños no estuvieran tan desencaminados.

La comida fue normal, ninguno de los dijo nada sobre el pequeño incidente hasta que Tim se quedó dormido en los brazos de Jack, todo el ejercicio del día y tener el estómago lleno, le habían dejado agotado a la hora de la siesta.

"Creo que te equivocabas Jack. Alguien conoce la existencia de Tim, alguien nos lleva vigilando desde hace un buen rato y temo que…"

"No lo digas. Vamos a volver a la base y comprobaremos las cámaras de seguridad del centro comercial, si hay alguien fuera de lugar, alguien que nos observa o que simplemente actúa de forma diferente lo sabremos."

"Estoy siendo un paranoico ¿verdad?" Jack no contestó, tan solo le sonrió mientras acunaba suavemente a Tim para que durmiera más apaciblemente con él.

"No digas tonterías, sólo eres un padre preocupado por su hijo, no me imagino a nadie mejor que tu para cuidar de Tim."

- o -

"¿Has dicho en serio eso de buscar un apartamento más grande para los tres?" Ianto se levantó de su mesa y siguió a Jack hasta la cocina. El capitán le ofreció una cerveza a Ianto y sonriéndole se sentó en la silla.

"¿Alguna vez digo algo así en broma?" Arrastró a Ianto de la hebilla de su pantalón hasta tenerlo justo delante de él. "Esto es igual de nuevo para mi que para ti. No voy a decir que sea la primera vez que tenga hijos, pero tampoco puedo considerarme un experto. No he sido el mejor padre del mundo. Pero el caso es que ahora tengo una segunda oportunidad con Tim y contigo."

"Entonces tal vez te apetezca echarle un vistazo a esto." Ianto puso delante de los ojos de Jack algunos planos de apartamentos, incluyendo el de una gran casa de dos pisos a las afueras de la cuidad. "Esta casa me encanta y creo que está a muy bien precio."

La alarma, sonando con fuerza en toda la base, hizo que Ianto dejara de hablar. "Voy a buscar a Tim." Se dio la vuelta, pero Jack le detuvo sujetándolo del brazo. "Jack, no podemos dejarlo en la habitación."

"Lo se pero algo me dice que es mejor que no nos separemos mucho. Vamos a buscar a Tim, pero vamos a hacerlo juntos." Jack sacó su arma, nadie entraba en su base sin pedir permiso y menos cuando ponía en peligro la seguridad de su familia. "Vamos a tu mesa, coge tu arma y cuando tengamos a Tim tenemos que comprobar que la salida de la base sea segura." Ianto asintió en silencio, la sola idea de que el niño estuviera solo en el dormitorio y totalmente atemorizado le horrorizaba.

Caminaron hasta la mesa de Ianto en completo silencio, pero cuando escucharon de nuevo un ruido los dos se miraron. Alguien se acercaba, pues escucharon el sonido de pasos cada vez más cercanos. Ianto escondió su arma mientras se colocaba detrás de Jack.

"Ve a por Tim y espérame en la oficina de turismo, si no aparezco en veinte minutos, vete."

"Pero…"

"No hay peros que valgan, sabes que puedo salir de cualquier cosa, tu tienes que preocuparte por nuestro hijo." Los pasos sonaron más cerca. "Vamos vete." Le dio un pequeño empujón, ante lo que Ianto salió corriendo.

Los pasillos estaban casi a oscuras pero eso a Ianto no le preocupaba conocía todas aquellas instalaciones como la palma de su mano y podría moverse con los ojos cerrados, lo único importante en ese momento era Tim.

"Ianto." La vocecita del niño llegó a él con fuerza, al menos quien hubiera entrado en la base, no había llegado hasta el dormitorio. "Ianto."

"Ya estoy aquí, vamos que no pasa nada. ¿Te apetece dar un paseo?" Tim lo miró con terror en los ojos. "Todo va bien, no pasa nada."

"Es mi papá. No es como vosotros, los papás que son como yo no quieren a sus hijos." Ianto no dijo nada, no era el momento pararse a preguntar que significaba eso.

"Vamos." Ianto cogió al niño en brazos y él ocultó la cara contra el cuello del joven agente. Este mantuvo su arma oculta para no asustar todavía más al niño, pero atento de lo que pudiera ocurrir a su alrededor para defenderlo.

Un disparo lo sobrecogió, tanto que el niño empezó a llorar. "Shhhh, tranquilo, no pasa nada, sólo ha sido un susto." Pero Ianto sabía que no lo había sido, Jack, esperaba, acababa de disparar y eso no podía significar nada bueno.

Caminó todo lo sigilosamente que pudo por los pasillos y por fin se encontró la puerta de salida delante. Jack no aparecía por ningún lado, pero tampoco su atacante. Necesitaba saber lo que le había pasado al capitán o por lo menos que si Tim estaba en lo cierto, que su padre no supusiera un peligro para salir de allí.

"Dame… a… mi… hijo." Ianto se dio la vuelta golpe, allí estaba la criatura, idéntica a la madre de Tim pero de mayor tamaño y este además hablaba. "Dame… a… mi… hijo."

"Ianto…" Dijo el niño cada vez más acurrucado contra Ianto.

"No, el niño se queda." La criatura dio un paso adelante. Ianto no había podido abrir la puerta y temía que si se daba la vuelta, la criatura se lanzaría a morderle el cuello y arrancar al niño de las manos.

Miró un momento al suelo y vio el reguero de sangre. Contuvo la respiración, no podía ser cierto. Siguió el rastro y para so estupor pronto llegó al cuerpo de Jack, ahora comprendía el disparo, que no había hecho el capitán, sino que lo había recibido y ahora estaba en el suelo, muerto.

"Dame… a… mi… hijo." Dijo la criatura, tan cerca que casi podía notar su fuerte hedor sobre su cara. Dio un paso más atrás y su espalda dio contra la pared. "Dame… a… mi… hijo."