Ianto bebió casi de un trago el café que Jack le acababa de preparar. No era con el que hacía él, pero agradeció de todos modos que el capitán se preocupara por él. Jack se sentó a su lado en el sofá, sin decir nada, simplemente se quedó ahí, esperando a que su compañero quisiera hablar.

"Lo siento, no soy el mejor compañero para la tarde del sábado ahora mismo. Pero es que estoy realmente nervioso. No pensaba que fuera a ser tan difícil hacer esto."

Jack lo miró y sonrió, pasando su mano sobre el hombro de su compañero.

"¿Difícil? Ianto, vamos a ver a tu hermana y le vas a decir que eres feliz, que tienes una familia y que quieres que conozca a su sobrino. No tiene porque ser nada complicado."

"Lo se, pero aún así, no he tenido la mejor relación con mi hermana estos últimos años, apenas sabe nada de mi y mucho menos que estoy, contigo, ya sabes, con un hombre, como para encima decirle que tenemos un hijo."

Jack volvió a sonreír, le gustaba lo mucho que Ianto se preocupaba por todo.

"Todo va a salir bien, ya lo verás." Le dio un beso en la mejilla y dejó que el joven agente apoyara la cabeza sobre su hombro. Eso siempre relajaba a Ianto, le hacía sentirse mejor y sobretodo protegido. Jack lo rodeó con sus brazos y le escuchó suspirar en voz baja. "Vamos, ponte los mejores vaqueros, me gustan esos que te compraste el mes pasado, los que te marcan tan buen trasero."

"¡Jack!"

"¿Qué pasa? Es la verdad, te queda muy bien ese pantalón y sin, impresionarás a tu hermana sin tus trajes de siempre. Venga," Jack le hizo una carantoña en la mejilla y se echó a reír, al ver al muchacho sonrojarse. "Hazme caso, ponte esos vaqueros y la camisa amarillo claro de la semana pasada."

Ianto abrió la boca para contestar, pero el sonido de unos pasitos acercándose por el pasillo hizo que se callara. Los dos hombres miraron a la puerta, donde se encontraron a Tim. El niño se había puesto un trajecito de chaqueta, expresamente elegido por Ianto y una corbata que había intentado anudarse sin tener mucho éxito en su misión.

"¿Nos vamos ya?"

Ianto se arrodilló frente al niño y comenzó a vestirle bien, metió la camisa por dentro de su pequeño pantalón, dejó perfectamente alisada la chaqueta y le hizo un perfecto nudo de corbata; después de lo cual sonrió satisfecho.

"Ahora si que parece todo un hijo tuyo." Jack lo abrazó por detrás, para luego coger a Tim en brazos. "Ahora te toca a ti, vestirte para visitar a tu hermana." Ianto asintió, demasiado nervioso para conseguir decir algo. "Pero no te olvides de los vaqueros, impresionarías a cualquiera con ellos."

"¿Cómo es la tía Rhiannon?" Preguntó Tim lleno de curiosidad.

"No la conozco personalmente. Nunca he tenido esa oportunidad." Jack se sentó en el sofá de nuevo, mientras esperaba a que Ianto estuviera preparado y sentó a Tim sobre sus piernas. "Pero algo me dice que es una mujer increíble."

Nunca habían hablado del tema, en realidad a Ianto no le gustaba hablar de su familia, pero las pocas veces que había dicho algo, siempre habían tenido relación con su hermana. Jack sabía que su compañero la quería con locura, aunque se había distanciado de ella, por motivos que nunca le había contado. En cuanto a sus padres, sabía que su padre había muerto, pero poco más le había dicho, además de que era un experto sastre.

Jack siempre se había preguntado, porque ese secretismo alrededor de su familia, pero imaginó que Ianto era así, igual que le había mantenido oculta durante muchos meses a Lisa, tal vez hubiera algo, que le hacía evitar tocar ese tema y Jack no iba a presionarle para que lo hiciera, aceptaba su intimidad, de la misma que Ianto no intentaba saber apenas nada de su pasado, antes de conocerle.

"Estoy seguro que le gustarás mucho. ¿Cómo no iba a gustarle un niño tan encantador como tu?" Sin que el niño se lo esperara, comenzó a hacerle cosquillas. Tim rió alegremente. No había pensado nunca en algo así, pero ahora Jack se daba cuenta, que aquello era precisamente lo que siempre había deseado, una familia, una tarde de sábado tranquilo en casa y alguien con quien compartir los siguientes años de su vida.

Aquello tendría un final, pues Ianto moriría, incluso Tim moriría ahora que era un niño como todos demás, pero por una vez, no le importaba, era feliz, simplemente era feliz y todo lo demás dejaba de tener importancia.

- o -

El barrio estaba exactamente igual que lo recordaba. Hacía más de tiempo del que pensaba que no había estado allí. Pero no le gustaba recordar de donde venía y donde había pasado algunos de los peores momentos de su vida. en cuanto había tenido la oportunidad, se había marchado, había salido de allí y se había metido en un mundo increíble, llamado Torchwood.

De vez en cuando volvía, para visitar a su hermana y a su familia, para estar un rato con sus sobrinos y sobretodo no olvidar de donde venía él. pero ahora todo era diferente, ahora no iba para recordar, sino para mirar hacia el futuro, para unir las dos familias que tenía y que su hermana viera, que tras la muerte de Lisa, por fin había rehecho su vida, por fin, lo había hecho.

Jack aparcó el SUV y Ianto ayudó a Tim a bajar del coche. Aunque al principio había resultado extraño ver en el SUV un asiento especial para niños, ahora era una costumbre más, algo que no se salía de la norma, sino que simplemente había cambiado sus vidas.

Dejó que Jack se ocupara del niño, después de que el capitán le diera un beso de buena suerte, como había dicho y llamó al timbre. Al principio no ocurrió nada, por lo que pensó que tal vez no habría nadie en casa, pero los ruidos en el interior de la casa, hicieron saber a Ianto que toda la familia estaba allí.

"¡Ianto que sorpresa!" Djio Rhiannon nada más abrir la puerta. Abrazó a su hermano, al que hacía varios meses que no veía, desde el cumpleaños de su sobrino. "No pensaba que vendrías por aquí hasta el verano ¿Qué te ha hecho perderte por este barrio?"

"Quería veros, no se porque te sorprende tanto." Rhyannon miró a su hermano preguntándose que era lo que le ocurría. "Bueno, supongo que si tengo un motivo para venir. Lo cierto es que quería presentarte a alguien."

Su hermana lo miró sin comprender. Cuando le había presentado a Lisa, lo había visto nervioso, pero como ahora, no lo había visto así.

"Ianto."

El muchacho se hizo a un lado y alargó la mano hacia atrás. Un hombre al que Rhiannon no había visto en su vida tomó la mano de su hermano. Sonreía educadamente y alargó la mano para estrechar la suya. En sus brazos, había un niño, que de alguna forma le recordaba a su hermano, sobretodo por como iba vestido el niño.

"¿Quién son?"

"Rhiannon, me gustaría presentarte a Jack Harkness, es mi jefe, pero también es mi…"

Durante un momento Ianto no supo que contestar. Nunca habían dejado completamente claro que eran ellos. A Jack no le gustaba nada el termino novio y cuando se trataba de decir si eran pareja o no, el capitán solía cambiar de tema rápidamente, por lo que saber en que punto se encontraba su relación, era una cuestión bastante complicada para Ianto.

"Soy su novio." Dijo Jack inmediatamente, mientras rodeaba la cintura de su compañero. "Y este es Tim, es nuestro hijo, lo adoptamos oficialmente hace poco y queríamos que lo conocieráis."

"Así que es cierto, estás con un hombre, Ianto, eres…"

Se había tenido tanto esa pregunta. Muchas veces se había preguntado si realmente era gay, aunque lo hubiera descubierto tarde, pero siempre se contestaba que no, no lo era, porque nunca se había sentido atraído por un hombre que no fuera Jack. El capitán era el único hombre posible en su vida, aquel con el que quería estar siempre; cualquier tipo de posibilidad era imposible.

"Lo siento, que modales son esos. Vamos pasar, creo que hay mucho de que hablar." Dijo finalmente Rhiannon, al ver lo cortado que se había quedado Ianto por la pregunta.

- o -

Ianto y Jack observaron a Tim que sin ningún problema, se había hecho amigo de los dos hijos de Rhiannon, por su parte, los adultos, con el cuñado de Ianto también allí, decidieron que era el momento de ponerse al día en todo lo que había pasado sus vidas durante los últimos meses.

"Bueno la verdad es que es un grata sorpresa verte tan feliz Ianto." El muchacho sonrió y miró a Jack. Era cierto, no tenía que actuar para demostrar que amaba a Jack. "Pero no se, creo que no era algo que nos esperábamos, no lo digo por que estés con un hombre, pues ya me habían dicho que te han visto cenando con él decían que era guapo, no esperaba que tanto." Ianto bajó la mirada y se ruborizó ligeramente. "¿Pero un niño? Acabas de presentarnos a tu novio y ahora nos dices que tienes un hijo, así sin más. ¿Por qué no nos lo has contado antes? ¿Es por papá?"

"Papá no tiene nada que ver con esto y lo sabes."

"Pues no lo parece. Ianto en cuanto murió papá te fuiste, te marchaste y apenas te vemos un par de veces al año. Ahora me dices que tienes una familia y parece que hayas apartado a la tuya propia. Se que papá no se portó bien contigo, pero no tenías porque hacerme esto a mi."

"Lo se y lo siento, pero no es fácil aceptar lo que pasó entonces, lo sabes muy bien, no puedes pedirme que olvide todo lo que hizo papá, como si nada. Te quiero mucho, eres mi hermana y te quiero, pero no puedo volver aquí sin recordar continuamente lo que pasó."

"Vamos, no fue para tanto."

"No digas eso, no lo sabes, ni siquiera estabas delante. Le creíste a él en lugar de mi y nunca te he dicho nada. Pero al menos ahora, créeme. Soy feliz y quiero compartir eso contigo. ¿Tan difícil es de aceptar? Soy más feliz de lo que lo he sido nunca." Ianto se levantó de la mesa. "Necesito respirar un poco de aire fresco, ahora mismo vuelvo."

Jack fue tras él y lo encontró en la puerta, mirando a la nada, como si muchos recuerdos hubieran vuelto de golpe a su mente en un segundo. Lo abrazó, sabía muy bien que Ianto no era de los hablaran, de los que expresaran sus sentimientos así como así.

"Empiezo a pensar que no fue una buena idea venir aquí. Había olvidado lo que significa este sitio para mi."

Jack le besó en la mejilla y esperó pero el muchacho no dijo nada más.

"¿Qué pasó con tu padre? Muchas veces has estado a punto de contármelo, pero nunca has terminado de decírmelo."

"Supongo que es porque no quiero que duela más, no quiero abrir viejas heridas."

"¿Seguro que son tan viejas? Porque ahí dentro no lo parecían."

"Jack…" Ianto apretó con fuerza la mano del capitán, hasta casi clavarle los dedos. "No es fácil decir esto, porque nunca he hablado con nadie del tema, ni siquiera con Lisa."

"Después de todo lo que hemos visto, no será mucho peor."

"Jack, mi padre… mi padre…" Se dio la vuelta y se abrazó a Jack con toda la fuerza que pudo. "Mi padre me pegaba, tantas veces que no se cuantas fueron."

"Ianto…"

"No lo digas, no digas que lo sientes vale, mi padre me rompió el brazo, dijo que eso me haría más fuerte, pero no es cierto, nunca lo fue, no me hizo…" Los labios de Jack sobre los suyos, no le dejaron terminar. El capitán no quería escuchar más, había oído muchas historias con esa y sabía que no era el momento para oírlo. Tan sólo le besó y le abrazó, Ianto lo necesitaba, ahora que había abierto aquel recuerdo, necesitaba a alguien que simplemente le abrazara.