Hasta que entraron en la base, Tim no se soltó del cuello de Jack. Estaba aterrado y el capitán lo notaba. Su cuerpecito se agitaba sin que el niño pudiera evitarlo, no podía imaginarse cuantos días llevaba atormentándolo y el niño no les había dicho nada. en eso le recordaba a él y al mismo Ianto, siempre evitando preocupar a los demás, tratando de solucionar los problemas por el mismo.
Lo sentó en su sillón y se arrodilló frente a él, le acarició la frente y sonrió, quería conseguir que el miedo se apartara un poco del niño. Le limpió la cara que se había llenado de lágrimas y esperó.
"Ese señor no va a llegar aquí; la base es el lugar más seguro para ti." El niño lo miraba ojos sus enormes ojos fijos en él. Adoraba a su padre y si Jack le decía que todo estaba bien, entonces no tenía ningún motivo para no creerle. "Además, papá se va a quedar contigo todo el tiempo, mientras yo busco al señor malo y le dijo que no te moleste más. ¿Te parece bien?"
El niño asintió todavía en silencio.
"El señor oscuro dice que está cansado de estar aquí y que tu puedes ayudarle a salir. ¿Qué es lo que significa eso?"
"No lo se." Jack suspiró, ¿Cuántos alienígenas habían quedado atrapados en la tierra y buscaban la forma de salir de allí? ¿Por qué todos creían que Jack podría ayudarles en sus planes? "Pero te prometo que ya no te volverá a molestar y si vuelve, dile que venga a hablar directamente conmigo."
Tim sonrió; su padre como siempre tan seguro de si mismo, capaz de hacerle creer cualquier cosa, hasta lo más imposible, era su héroe, tanto Ianto como él lo eran desde que podía recordarlo.
Más de una vez, Jack y Ianto le habían preguntado sobre sus recuerdos del pasado, de su vida con su madre, en las profundidades, pero lo había olvidado por completo, tal vez había sido su cambio hasta convertirse en un niño completamente humano; pero ahora Tim no recordaba nada de esa parte de su vida.
Lo habían hablado con Owen, Ianto se lo había preguntado más veces de las que podrían parecer apropiadas, pero necesitaba estar seguro que su hijo ya no volvería a tener ningún ataque, que ya no volvería a estar en peligro de convertirse en su madre, a la que todavía lamentaba haber matado.
"¿Estás seguro?" Había preguntado una vez tras otra al médico.
Owen usando toda la paciencia de la que se sentía capaz de encontrar, le respondía.
"Tim es un niño totalmente humano, ningún médico que le hiciera un reconocimiento diría que no lo es. No se si se trata del proceso por el que pasa toda su especie para dividirse entre lo que quiera que fuera esa criatura y humano, o porque, pero no tienes que preocuparte porque tu hijo se convierta en algo extraño, al menos hasta que llegue a la adolescencia."
Hacía días que no lo había vuelto a preguntar, pero siempre le cabía aquella duda, que un día al despertarse, Tim ya no fuera un niño humano, que se hubiera vuelto a transformar por la noche y lo perdiera para siempre.
Cuando entró en el despacho, después de dejar las cosas que había cogido para él y para el niño en una habitación y miró a Tim, observó aquellos ojos que miraban brillantes a Jack, con devoción incluso y que sin duda provenían de un niño. Se apoyó en la pared, pues no quería romper aquel maravilloso momento entre padre e hijo y los miró cálidamente a los dos.
Ahora tenía lo que quería, la familia que siempre había soñado y ese hijo que temía no poder tener nunca. No podía pedir más y sin darse cuenta los miedos de su infancia, el dolor provocado por su padre o la sensación de estar actuando de la forma equivocada, fueron desapareciendo como si nunca hubieran existido.
"¡Papá!"
Tim se levantó del sillón de Jack y salió corriendo hasta los brazos de Ianto, que lo recogió casi al vuelo. El niño rodeo su cuello con fuerza.
"Papá va a cazar al señor malo." Dijo el niño con una sonrisa en los labios.
Ianto miró a Jack, no le hacía gracia que le hablara sobre las misiones o sobre cazar a ninguna criatura, pues tan sólo deseaba que su hijo siguiera siendo una criatura inocente el mayor tiempo posible. Jack le devolvió una mirada comprensiva, pero silenciosa y Ianto comprendió que la única forma de calmar al niño había sido decirle eso. Podía no haber sido la mejor solución, pero al menos Tim volvía a sonreír.
"Pues mientras papá busca al señor malo, tu yo nos lo vamos a pasar muy bien aquí. ¿Sabes que Owen tiene un par de aparatos nuevos que estará encantado de enseñarte como funciona?"
"Yo no estaría tan seguro de eso." Dijo Jack en voz baja, pero el niño no le escuchó, tan sólo estaba feliz, la base era su lugar favorito después de la nueva casa de sus padres. Tenía rincones que siempre eran nuevos para él y otros que ni Ianto ni Jack le dejaban investigar, porque decían que era demasiado peligroso para él.
"Cuando sea mayor, seré un agente como vosotros."
Jack y Ianto intercambiaron una nueva mirada, ya habían hablado de ello y los dos estaban de acuerdo en la misma conclusión. Ninguno quería que eso fuera verdad; conocían demasiado bien los peligros que ser agente de Torchwood acarreaba y la terrible posibilidad de morir demasiado joven. Jamás permitirían que su hijo pasara por nada así.
Tan solo esperaban, que con el tiempo, Tim se olvidara de ese futuro que ninguno de ellos querían para su hijo.
"Bueno, cuando seas mayor hablaremos de eso." Jack le revolvió el cabello y tras darle un beso a Ianto, salió del despacho con el teléfono en la mano, dispuesto para llamar a Gwen y pedirle ayuda en el caso.
Aquel, señor oscuro, como lo llamaba su hijo no sabía donde se había metido y desde luego no había sido una buena idea asustar a su hijo, por el simple hecho de llamar su atención. Lo pagaría y aunque Ianto no le gustara, tan sólo deseaba deshacerse de él cuanto antes, para apartar a Tim del peligro.
"Jack, son las tres de la mañana y hoy es mi día libre, dime que el mundo se está acabando." Dijo Gwen al ver que era el capitán el que le estaba llamando. Su voz sonaba adormilada y no era para menos, pues la noche anterior había estado de vigilancia hasta bien entrado el día.
"No se trata del mundo Gwen, es mi hijo."
Gwen se sentó en la cama al escuchar eso, se había despertado de repente y había despertado sin querer también a Rhys que la miraba preguntándole que era lo que ocurría.
"¿Tim está bien? ¿No habrá tenido ningún nuevo ataque verdad?"
Gwen adoraba al niño, pues ya que de momento no se atrevía a plantearse tener un niño con Rhys teniendo en cuenta el trabajo que tenía ella, Tim, era lo más parecido a un hijo en lo que podía pensar ahora mismo y con las horas que Rhys se había pasado de canguro del pequeño, él también se sobresaltó al escuchar que le ocurría algo al niño.
"No, no es eso, tranquila. Es… bueno la verdad es que no sabemos de lo que se trata todavía, pero Ianto y yo creemos que alguna criatura, pues no creo que se trate de un ser humano, intenta hacerle daño para llamar mi atención."
Gwen ya estaba en pie, mientras seguía escuchando atentamente, pues había aprendido a vestirse, con un teléfono en la mano.
"No lo entiendo ¿Y porque no va a por ti directamente?"
"Eso es lo que quiero averiguar todavía, pero sobretodo, quiero asegurarme que no vuelve a molestar a Tim. Tan sólo sabemos que le ataque en sueños, mientras duerme. De momento Ianto y Tim están en la base, con un poco de suerte no podrá entrar en Torchwood y le molestará. Lo que no se es de cuánto tiempo contamos para alejar a lo que quiera que sea de eso de Tim."
"No te preocupes, conseguiremos solucionarlo."
Gwen estaba arreglado en cinco minutos, con el arma cargada y preparada en su funda y se estaba despidiendo de Rhys, con un beso.
"Ten cuidao Gwen, ya sabes que no me siento tranquilo cuando os enfrentáis a algo que nuevo. No lo subestimes." Le dio un nuevo beso, sinceramente no podía quererle más y no podía haber encontrado a un mejor marido a quien poder contarle el secreto de su secreto y que además lo comprendiera. "Gwen." Ella se dio la vuelta antes de salir del dormitorio. "Vigila a Jack, ya sabes que cuando se trata de alguien cercano no es la persona más racional del mundo y es capaz de muchas cosas."
Todos conocían a Jack perfectamente, todos sabían que en ocasiones sus métodos no eran los mejores y que podía tomarse la justicia por su cuenta si una persona que de verdad le importaba estaba en peligro. Por eso cuando Gwen llamó a Owen y a Toshiko, les dijo claramente lo que ocurría, les dijo que tenían que evitar que Jack se quedara sola con ese hombre o esa criatura a la que estaba buscando, pues no creían que saliera vivo de un encuentro con el capitán.
En la base, Tim se quedó dormido en seguida, estaba cansado, pues al fin y al cabo habían salido de casa muy de madrugada y el niño apenas había tenido tiempo para dormir. Le pidió a su padre que se quedara con él todo el tiempo, por lo que terminó por dormirse en los brazos de Ianto, acurrucado, mientras escuchaba otra vez, la historia sobre como se habían conocido sus padres; la había escuchado mil veces, pero era su cuento favorito, más que cualquier cuento de hadas.
Sin separarse mucho del niño por si despertaba y le echaba de menos, Ianto cogió el ordenador y comenzó a hacer una búsqueda con los datos que el niño le había dado sobre el hombre que le perseguía en sus sueños.
Pronto encontró algunas leyendas, pero nada que pudiera ser completamente fiable. Había leyendas sobre criaturas que robaban los sueños de los niños y que se alimentaban de su energía mientras dormían; pero en los archivos de Torchwood no había encontrado pruebas al respecto. Entonces buscó aquello de que el hombre que había descrito su hijo, era negro, no de piel, sino que todo él era negro, como si se tratara de una sombra.
Lo buscó, "sombra negra" y entonces si encontró coincidencias en el sistema, historias antiguas registradas por antiguos agentes, incluso un informe escrito por Jack hacía más de setenta años, que seguramente el capitán no recordaría ahora y que sin duda consiguió preocuparle.
Rápidamente cogió el teléfono y llamó a Jack, cuando el capitán contestó, comenzó a hablar en voz baja.
"Creo que ya se porque esa criatura ha venido a por ti." Mientras hablaba, Ianto acariciaba el brazo de Tim, que dormía apoyado en él. "Es muy probable que ya te hayas enfrentado a él, hace mucho tiempo y creo que puede estar bastante enfadado por ello."
"No lo recuerdo ¿Estás seguro?"
"Totalmente, lo tengo aquí, tu lo describiste hace muchos años como una sombra negra, nada físico, por lo que no podías atacarle directamente. Sin duda era de otro planeta, pues aunque no lo especificaste, tuviste algún tipo de comunicación con él y así te lo hizo saber." Jack no dijo nada. "Es cierto que quiere salir de la tierra, pero yo que tu no me acercaría a él, seguramente será una trampa para ti, para poder acabar contigo."
"¿Por qué lo dices?"
"Porque estoy casi seguro que te odia."
"Espera, no me digas que…"
"Mataste a su compañero, pero él se escapó."
"Lo recuerdo, si lo recuerdo y si realmente es él, entonces nosotros estamos jodidos."
