"¿Cuánto hay de ti que todavía no conozco?" Preguntó Ianto a Jack tras haber metido a Tim en la que hasta hacía poco había sido la cama del capitán. "A veces creo que no se de ti más que unas pocas cosas y que tu verdadero yo sigue siendo todo un misterio para mi."
Jack lo atrajo en silencio y le abrazó. No quería reconocer que estaba asustado, que todo aquello estaba a punto de sobrepasarle. Le dio un tierno beso en la frente y frotó su brazo dulcemente.
"Lo siento, a veces se me olvida que no estoy solo." Suspiró con fuerza, ser sincero y expresar sus sentimientos no eran realmente lo suyo. "Durante mucho tiempo he tenido miedo de estar con alguien y lastimarle o simplemente de verle morir con el tiempo."
"¿Y que es lo que ha cambiado?" Ianto escuchó como el corazón del capitán se aceleraba rápidamente. "¿De que tienes miedo? Estamos juntos, tenemos un niño maravilloso, ¿Qué es lo que crees que puede salir mal?"
"Cuando vivas tantos años como yo…" Ianto volvió el gesto algo molesto. "Lo siento no quería decir eso. estoy nervioso."
"Cuéntame al menos quien esa criatura y lo que pasó entonces." Ianto sonrió. Estaba agotado, pero todavía tenía las fuerzas suficientes para mantenerse despierto y escuchar la historia de Jack. se acurrucó mejor contra el pecho del capitán y gimió agradecido por la mano de Jack acariciando su cabeza.
"No recuerdo muy bien lo que pasó, no me gusta decirlo, pero he matado a más gente de la que me gustaría recordar. Pero si me acuerdo de aquella cosa, sobretodo porque como ha dicho Gwen, no había forma de acabar con él, no se le podía tocar, no había forma de hacerle nada."
"¿Cómo le venciste entonces?"
Jack cayó un segundo, pensando en algo que había ocurrido hacía tanto tiempo que los recuerdos todavía estaban borrosos en su mente. entonces lo vio en sus mente, aquella cosa era terrible y aunque no había sido fácil, había conseguido comunicarse con él, no con sonidos como si hablara con otra perosna, sino que se trataba de algo mental, algo que todavía no había conseguido averiguar.
"Ayúdame a salir de esta planeta." Las palabras aparecieron en su mente, no se trataba de una petición amistosa, sino algo más parecido a una amenaza.
"¿O si no que?"
"Capitán, no te conviene jugar así con alguien como yo. Sabes que no puedes vencerme." La criatura se echó a reír, al menos así lo escuchó Jack en su cabeza.
"Encontraré la forma, además no se si es una buena idea dejarte libre, he visto lo que has hecho a esa pobre gente, ¿Es que acaso no debes pagar por eso?"
"¿Me lo estás diciendo en serio capitán? Dime como vas a atraparme primero y luego a lo mejor permito que me arrestes y me juzgues." Aquella sombra se acercó un poco más hacia el capitán, al mismo tiempo que una nueva sombra aparecía detrás de la primera.
"¿Te has traído refuerzos?"
Jack sacó su arma, pero cogió discretamente con la mano libre un pequeño aparato. No estaba seguro que fuera a funcionar, en la base no había podido comprobarlo todavía, pero tenía que intentarlo, no había otra forma de acabar con esa cosa. Si es que había otra forma de hacerlo.
"¿Refuerzos?" Es mi compañero, los dos queremos marcharnos y nos vas a ayudar capitán."
"Todavía no me has dicho lo que pasará si no lo hago."
La criatura no dijo nada, ni siquiera hizo nada cuando su compañero se lanzó desde atrás hasta el capitán. Era muy ágil, dio un gran salto, tanto que paso por encima de la cabeza de su compañero. Jack se movió con rapidez, consiguió dar un paso atrás, sacó el pequeño aparato y disparó.
Hubo un gran fogonazo que casi cegó a Jack, tan sólo escuchó algo parecido a un grito, aunque no estaba seguro de lo que era y después un golpe seco de algo que caía al suelo.
"Cuando fui capaz de ver de nuevo, esa cosa tenía cuerpo, no sabría decir como era pues no se trataba de nada que pudiera reconocer. Estaba muerto y la primera de las sombras estaba clavada en el mismo lugar donde le había dejado antes. Gruño o eso parecía y creí que iba a atacarme, pero no lo hizo, se que me miraba, aunque no tuviera ojos a la vista."
"¿No te hizo nada?"
"Siempre lo he pensado, pero jamás encontré la respuesta. Incluso llegué a pensar que su compañero era más bien su… no lo se, no se que decir, ni siquiera se porque vuelve ahora. El problema es que ahora está amenazando a mi familia."
Ianto sonrió, después de escuchar la historia de Jack, por fin volvía su lado más paternal.
"¿Y que vamos a hacer?" Preguntó su joven compañero. "¿Tienes aquel aparato? Aquel con el que mataste a su compañero."
"No se que fue de él."
Un intenso pitido cortó la conversación. Los dos se miraron, sabían lo que eso significaba, por lo que sin decir nada, los dos echaron a correr pasillo adelante. Habían puesto una alarma en las puertas del dormitorio donde estaba Tim; todo tipo de seguridad y alguien se la había saltado.
Jack entró de golpe en la habitación y tras él lo hizo Ianto; los dos se quedaron parados, allí estaba esa cosa, Jack la reconoció a la primera, mientras que Ianto tuvo que ahogar un grito. No pudo ver lo que era, pero si que lo vio demasiado cerca de su hijo. Quería ir hasta él, cogerlo en brazos y alejarlo de la terrible amenaza a la que se enfrentaba.
"Hola otra vez capitán." Ianto se sorprendió al escuchar aquella aterradora voz en su mente, tanto que le paralizó.
"Papá." Dijo el niño y trató de ir hasta sus padres. Ianto se agachó y abrió los brazos para esperarle, pero la sombra alargó un brazo negro hasta el niño y le hizo echarse hacia atrás. "¡Papá!"
"Deja a mi hijo." Ianto fue hacia la criatura y hacia su niño, no iba a permitir que esa cosa se lo se llevara así como así sin luchar. "Deja a mi hijo o te juro que…"
"¿Qué es lo que vas a hacer muchacho?"
Sin darle tiempo a contestar, la criatura alargó la otra sombra que había tomado forma de un brazo y atrapó a Ianto contra la pared. Le sujetó del cuello, haciendo que perdiera el contacto con el suelo.
"¿Y ahora que? Vamos capitán, sería lo justo ¿No crees? Tu mataste a mi compañero, entonces yo ahora podría matar al tuyo. Sería lo más justo y lo sabes."
"No se te ocurra ponerles una mano encima o te aseguro que te mataré igual que hice con tu amigo." Jack no podía estar más furioso. Nadie tocaba a su familia, nadie se atrevía a ponerle una mano encima a su hijo y al hombre al que quería y se iba como si nada.
"Espero que tengas un plan mejor que la última vez porque ya he tomado mis medidas para impedir que hagas algo así."
Ianto apenas podía respirar en ese momento, veía pequeños puntitos negros delante de él y necesitaba por todos los medios volver a tocar el suelo. miró a Jack, quería asegurarse que el capitán sabía lo que hacía. Jack le devolvió la mirada, pero no sonrió, no mostraba la misma seguridad que otras veces. Lo conocía demasiado, sabía cuando tenía las cosas controladas o cuando la situación le estaba sobrepasando, aquella era una de las veces.
"Suelta al niño." Consiguió decir Ianto con poco más de un hilo de voz. Ya me tienes a mi, ¿Qué más quieres? No es más que un niño inocente."
La criatura guardó silencio un momento, como si estuviera pensando en aquella situación. De repente, la mano que sostenía a Ianto lo lanzó contra la pared, no quería tener que enfrentarse a nadie y le dio un golpe lo bastante fuerte como para dejarlo inconsciente.
Jack intentó dar un paso adelante hacia él, pero la criatura se había puesto en medio.
"Tu novio tiene razón en algo. No necesito dos rehenes para conseguir lo que quiero y algo me dice que serás más cooperativo si tengo conmigo a tu hijo. En cuanto a tu compañero, deberías cuidar de él, los humanos sois una especie muy frágil."
"Deja a mi hijo."
"Cuando hagas lo que quiero. Hasta entonces…" La sombra rodeó al niño que gritó el nombre de su padre un par de veces hasta que su voz se dejó de escuchar. Un momento más tarde la sombra por completo también desapareció.
"¡Tim!" Gritó Jack, pero el niño ya no estaba allí.
Corrió hasta Ianto que poco a poco estaba volviendo en si. Le ayudó pero al hacerlo y poner la mano tras su cabeza, se dio cuenta que se le empapaba con sangre y recordó lo que había dicho su enemigo, que los humanos eran muy frágiles, lo había hecho a posta.
