Bueno gente, como bien sabrán, terminé con Edward y mi nuevo propósito era encontrar a Embry, aun que este estuviera en el fin del mundo.
Ayer (ósea martes) era necesario ejecutar el plan, antes de que Embry se olvidara de mí. Mi plan macabro consistía en que Alice (que me iba a hacer el favor) me llevara al taller para buscar a Embry. En fin, todo empezó en la noche, ya que toda la tarde estuve de lo más nerviosa. Tuve que esperar a que la familia se durmiera, pero eso no funciono así que a las nueve y media de la noche subí a mi cuarto con el pretexto de "Estoy muriendo de sueño". A las diez ya todos estaban a dentro de su cuarto.
-Lola…- Alice entraba por la ventana- estas lista?-
-Que no ves que traigo la pijama?- le dije con un seño de obviedad
-Pero tú siempre te ves linda, puedes ir a verlo así- rió para sí- le va a encantar tu look-
Me limité a verla de reojo mientras buscaba algo que ponerme.
-Por cierto, encontré una camiseta genial en mi closet que tal vez te guste- Alice extendió la mano en mi dirección. Tomé la camiseta y ciertamente estaba de lo más genial.
-Ok, gracias, ahora el problema son los pantalones- revisé una y otra vez todo mi closet, hasta que me percate de que Alice ya tenía todo un conjunto sobre mi cama
Corrí al baño, me cambie y cepille mis dientes, arregle un poco mi cabello. Salí corriendo del baño, sin siquiera verme en el espejo. Alice me esperaba sentada sobre la cama.
-Donde esta Edward?- pregunto Brady mientras entraba por la ventana
-Brady?- preguntamos Alice y yo a coro
-Que haces aquí? Donde está Collin?- cada pregunta me ponía más nerviosa
-Danush no dejó que se quedara a cuidarte, así que me dejó a mí- Brady parecía intrigado
-Lola, estas bien?- se acercó un poco más a mí.
-Alice…- supliqué –explícale tú, tengo que buscar algo.

Me alejé de allí y me tiré junto al librero, abrí una caja de zapatos y empecé a buscara. Buscaba el collar que me regalo Embry, según mi memoria, lo guardé junto a mis últimos dos chocolates del regalo de Danush. Saqué el collar y lo sujete en mi cuello, me levanté y antes de que Alice terminara de contarle a Brady la situación, salí por la ventana sin barrotes.

-lola!- gritó Brady –a dónde vas?.
-A buscar a Embry, a donde más podría ir?- salté de la terraza quedando sostenida por mis manos al suelo de esta. Me solté y caminé hasta el portón, donde tenía que lograr pasar sin hacer ruido.

-Lola, tienes que complicarte la vida?- preguntó Alice detrás de mi –Tenemos tiempo-
-Eso es lo que tú crees!- no pude evitar el soltar una lagrima –no quiero perderlo! A él no!
Volteé a verla con una expresión casi colérica.
-Ayúdame!- le supliqué
-Vamos- me sonrió con ternura

Alice me levantó del suelo y saltó la puerta con su inminente gracia. Del otro lado nos esperaba Brady junto al Porshe de Alice. Subimos y arrancó en dirección al taller. Durante el trayecto solo pensaba 2Iriamos más rápido corriendo" pero después de dos segundos, recordé que no era un vampiro… sigh. En fin, llegamos hasta el campo de foot, y allí estaba la bodega.

Bajé del carro de un solo salto, dejando atrás la chamarra que Brady me obligó llevar. Caminé desde el otro lado de la calle hasta que me percaté de que en realidad estaba corriendo de desesperación. Abrí las puertas del taller, como si entrara a mi propia casa. No había nadie dentro, solo un carro a medio arreglar. La moto no estaba. Lo primero que pasó por mi mente fue "Esta con otra" y de tan solo pensarlo, la cabeza me dio vueltas y solo pude dar unos pasos para recuperarme. Me tiré en el sillón y busque con una mano debajo de este, esperando encontrara al menos una cajetilla de BlackStones. Encontré un encendedor negro, y un desarmador, pero nada de cigarros, al menos uno, pero no.

Estaba allí tirada sobre el sillón viejo, mirando hacia el techo, mientras Alice y Brady esperaban afuera, entonces salí y ya no estaba el carro y mucho menos ellos. Regresé a mi pose de "mártir" sobre el sillón. Viendo hacia el techo con la esperanza de que Embry regresara. Recordé el día que Danush lo mencionó por primera vez y yo contesté "Quien es Embry?", reí al instante; después recordé el día que llegó a él jacal, pero lo que más me cautivaba de el al principio, era el color de su pelaje al convertirse, "color ceniza de cigarro". Esa era la descripción que yo le había dado a su color indescriptible. Alice y Brady se fueron sabiendo que necesitaba estar sola, pero algo me decía que Embry no me iba a esperar, que ya no quería saber de mí. Sería cierto eso? Será verdad que ya no piensa esperarme más? Será que se enamoro de alguien más? Será que consiguió un imprint? Holy Dracula! No quiero ni pensarlo! No puedo verlo en los brazos de otra. La cabeza me daba vueltas y el estomago me revoloteaba, era el momento de irse, todo el plan se echó a perder. Pero, por que no quedarme a esperarlo? Y qué pensaría mi madre si no me veía en la casa por la mañana?

-Estúpido Embry- comencé entre bostezos –Ojalá y regreses, porque yo si te voy a esperar, queridito- dije sínicamente mientras me acomodaba en el sillón. Cerré los ojos y quedé completamente dormida.

El sonido de un encendedor me despertó, abrí los ojos y tenía la chamarra de Embry sobre mí. Sonreí de oreja a oreja mientras metía los brazos en la chamarra, me levanté lentamente aun soñolienta entonces vi la figura de Embry recargado en la puerta del taller con la otra aun abierta, dejando entrar el frío de la noche. Me acerqué cautelosamente, con la vaga esperanza de sorprenderlo por la espalda. Cuando estaba por dar un saltito para colgarme de sus hombros, el corto mi inspiración.

-Ya sabes que no te puedo ver, no tienes nada que hacer aquí. Apúrate, tengo que llevarte a él jacal antes de que ese leech venga por ti- Volteó a verme, arrojo el cigarro a un lado y camino hacia dentro de la bodega.
-Ya viste que traigo puesto, tarugo?- dije con un tono de indignación
-No quieras provocarme, Lola te conozco- tomó las llaves de la moto, que estaban entre otras tantas llaves.
-Estas ciego!- me volteé indignada, pero entonces recordé que estaba allí, para darle la buena noticia a Embry.
-Ponte esto- me arrojó mi chamarra –la dejaste afuera.
-Embry mírame- suspiré –Edward ya no existe, vengo a comprobar tu palabra.
-No juegues conmigo, Lola- miró hacia el piso
-Embry! Hablo enserio, Edward y yo terminamos…-suspiré- bueno, yo terminé con él.
Embry no decía nada y yo solo quería tomar su mano, pero él se mostraba tan confundido, quería calmarlo y meterle en la cabeza que todo lo que le decía era verdad.
-Embry Call, te amo, deje a ese leech, bloodsucker, lo-que-sea, por ti- me planté frente a él –Te amo, no lo entiendes? ahora todo tiene sentido! Embry, te amo! Bloody Hell te amo!.

Embry levantó la vista y me miró fijamente a los ojos, tomó mi rostro y lo contemplo por un largo rato.

-Júralo- dijo en un tono serio de repente
-Lo juro por todo lo que es sagrado, que de ahora y para siempre serás tú- hiso una media sonrisa seca, característica de el – De acuerdo- cedí- lo juro sobre mí.
-En ese caso, te creo.

Me lancé a sus brazos y lo besé como si nunca antes lo hubiese hecho. El correspondía a cada uno de mis movimientos, y aun que por fin ambos (según yo) teníamos lo que deseábamos, no pude evitar el soltar una lagrima, que al menos hasta donde llega mi entendimiento, era de alegría. Sus abrasadores besos me hacían sentir mareada y un tanto desorientada. Edward estaba en el pasado, ahora solo lo veía como un amigo, dado que no terminamos mal. Me sentía feliz y segura entre los brazos de Embry que se aferraban a mi cintura.
Me separé lentamente de él, dejando que sus labios se detuvieran solos. Le sonreí y entonces el notó el collar que colgaba de mi cuello. Lo tomo entre sus dedos y rió para sí.

-Que te da risa?- pregunté aun mareada
-Este corazón me quedo horrible, parece un Mickey Mouse- reímos los dos –tendré que hacer otro mejor.
-Yo soy feliz con este- lo besé de nuevo –por mi está bien.
-Lola…- suspiró y soltó una risita –no puedo creer que hayas hecho esto por mí, júrame que dejaste a ese leech por mi?-
-Ya te lo juré Embry- respire hondo- te lo juro.
-Es un poco confuso, sabes? Siempre pensé que perdía mi tiempo-
-Y lo haces?- pregunté mientras recargaba mi cabeza sobre su pecho
-No más- me abrazó acercándome aun más a él.
-Ahora…- me separé de el tajantemente –mas te vale que empieces con tu cosa de imprint ese.

Me acercó de nuevo a él, abrazándome con fuerza, aun que ahora no sentía el calor de su cuerpo, al menos no era insoportable como antes, como si lo que nos alejaba por fin hubiese cedido.

-No funciona así, lolita. Ya veremos qué pasa con esto- hizo una pequeña pausa –Danush sabe lo que hiciste?.

-Y alguien a parte de Edward?-
-Alice y Brady-
-Tengo que aclarar las cosas…-
-Con quien? Por qué?-
-Con alguien, pero eso no importa ahora…-
-Mañana seguro veré a Leah, eso va a ser divertido-
-Como no tienes idea- mientras me abrazaba, consiguió prender un cigarro –Esto es como un sueño.
-Quisiera quedarme aquí para siempre- entonces recordé que tenía familia y un jacal –Que hora es?.
-La una y media- contestó mientras contemplaba la oscuridad de la noche. Seguía recargado sobre la puerta y yo aferrada a su cintura, temiendo el perderlo.

Me separé un poco, estiré el brazo y con la mano derecha le quité lentamente el cigarro de la boca. Probé el cigarro, era un BlackStone sin duda alguna. Me besó de nuevo, y sus labios sabían a cereza, cosa que no era de extrañar de él, pero más que cereza, podría jurar que sabían a chocolate! En fin, la "madrugada" se pasó entre palabras y tonterías, pero nunca me aburrí, ni siquiera me dio sueño, dieron las cuatro y cuarto y yo no podía quedarme más tiempo.

-Vamos Lola, te llevo al jacal- me ofreció Embry
-Pero no has dormido nada, mejor pido un taxi- sonaba de lo más ridícula con un tono de borracho, ya que se atropellaban mis palabras.
-No me cuesta nada llevar a mi chica a su casa, en especial si vamos en moto- se inclinó hacía mi con cara de cachorro bien portado. Entonces no pude evitar el ceder (cosa que no hubiese pasado si hubiera estado en mis cinco sentidos)

Subimos a la moto, pero como Embry desconfiaba de mi equilibrio-soñoliento, me obligó a sentarme delante de él. Manejó con una mano, mientras me sostenía por la cintura con la otra. Llegamos sin que yo me diera cuenta. Embry subió la terraza conmigo en brazos, quitó los barrotes de la ventana y me dejó en la cama mientras colocaba de nuevo los barrotes y cerraba la ventana.

-Lola, tienes que cambiarte- me dijo mientras desabrochaba mis botas.
-Espera- levanté la mitad de mi cuerpo –que pensara Danush si se entera de que me estabas desvistiendo?.
-Creo que no le importaría- dijo muy felizmente mientras continuaba desamarrando las botas.
-Embry!- le grité levemente – no pienso hacer cosas indecorosas en mi cuarto, tu si eres capaz de guiarte por instintos-
-Pero tú no te negarías- dijo entre risas
-Cállate, que vas a despertar a todo el mundo!- ahora… déjame pensar. Olvídalo- le arrojé una cobija a la cara y comencé a cambiarme.

Le quité la cobija cuando acabé de cambiarme. Entonces se lanzó sobre mí silenciosamente, y ambos quedamos sobre la cama. Apresaba mis manos a la altura de mi rostro.

-Embry, quiero dormir-
-Ta' bien, no molesten a Lola cuando quiere dormir- me soltó y se tiró en el suelo
-Vas a dormir allí abajo- le dije en tono meloso.
-Tengo que cuidar tu castidad y pureza, recuerdas?-
-Como quieras- apagué la luz y dos segundos después Embry estaba junto a mí, abrazándome.
-Definitivamente esta es la mejor decisión que he tomado en mi vida-
-Te amo Lola, duerme bien- cerré los ojos y quede profundamente dormida.

Cuando desperté, Embry estaba en su forma lobuna junto a mi cama, y yo nunca me había sentido más feliz que en ese momento.

So, esa es la historia, la mejor parte de todo, es que, me desperté cantando "Jai Ho". En fin, los amo gente, estoy de lo más feliz, tan feliz que le regalé a mi hermano un Comic de los Simpson. Well, me voy, que Leah anda llegando… esto va a ser divertido! XDDDD

Mewww
Love ya
Xoxo Lola Call