A Thing Call "Love"

PAREJA: Harry Alfa x Draco Omega

DISCLAIMER: El mundo de Harry Potter le pertenece a J.K. Rowling! Yo solo estoy utilizando los personajes por mero entretenimiento sin fines de lucro :3

ADVERTENCIAS: Es un What if…? (qué tal si…?) dentro de un OMEGAVERSE

Hay relación chico-chico, sexo explícito (Si no te gusta el delicioso, ¿qué haces aquí? x9), personajes algo OoC y probablemente palabras altisonantes. ¡Están advertidos!

Si me equivoco en continuidad, horrores de ortografía o las cosas canónicas, ¡me disculpo de antemano! (porque no podré hacer nada xD)

Resumen: Atrapado en un matrimonio sin amor, Draco pensó que estaba entumecido al amor y que podría vivir su vida de esa manera; esto cambia cuando conoce a Harry, su alfa destinado.

Notas de la Autora: nuevamente me encuentro por aquí en esta historia corta. Mil gracias por leer y comentar las burradas que escribo jeje *W* me hacen muy feliz!

un agradecimiento especial a: DPotter13, Murtilla, kael-99 y BIT9 :*

Espero que disfruten! A leer se ha dicho!


Capitulo 3

Su corazón golpeteaba con fuerza en su pecho y oídos por la huida. Su ropa estaba arrugada y por sus piernas corría algo que estaba seguro no era agua.

Al sentarse en el asiento de su carro, aceleró como alma que se la lleva el diablo; no miraría atrás porque sabía que, de hacerlo, estaría perdido.

Encendió el agua caliente y se sumergió en la tina con sales tratando de recuperar su aliento. Nunca antes había entrado y salido tan rápido del celo que le costaba trabajo entender que era lo que sucedió durante esas mágicas 7 horas.

-Era él…- se dijo tocando sus labios con sus dedos temblorosos, aun sintiendo la calidez de sus besos. La forma en la que sus ojos se encontraron en la adversidad y como su propia piel reaccionó a su contacto. No le quedó duda que él era su alfa destinado.

No era su primera vez teniendo sexo, pero había sido la primera vez que se sentía así; tan amado.

-Ahora entiendo porque se le dice hacer el amor…- se dijo mordiendo su labio inferior recordándolo ahí, abrazándolo de cucharita como si fuera lo más natural del mundo; soñando lo maravilloso que sería despertar cada mañana a su lado.

Sus cabellos negros tan alborotados como nido de golondrinas le parecieron tan adorable, y esos ojos verde esmeralda que lo miraban con pasión, su cuerpo firme y ligeramente bronceado… ¿Por qué era tan irresistiblemente atractivo?

Tuvo que huir porque sabía que, de lo contrario, nunca abandonaría esos brazos por voluntad.

Tomó una botella de feromonas neutras que le obsequió Theo el día de su boda. Un regalo que consideró inútil cuando lo recibió, pero que en ese momento lo agradecía porque era un soplo de alivio. Esperaba que con ello fuera suficiente para borrar el mas mínimo rastro del dulce té verde que marcaba su piel.

-Soy un maldito infiel. Aquello que siempre grité a los 4 vientos que jamás sería… quedé como estúpido- afirmó echándose agua a la cara.

Su matrimonio no fue por amor, pero eso no disminuía la culpa por faltar a sus votos. Fácilmente podría haberle echado la culpa al súbito celo que depredó cada célula de racionalidad en su cerebro, pero no lo haría. No fue del todo consiente, pero si recordaba cuanto rogó porque no se detuviera.

¿Se arrepentía? Claro que no, al contrario. Daba gracias a todos los dioses del cosmos por haberle hecho conocedor de tal placer. Podría morir en paz sabiendo que allá afuera había alguien hecho para él. Su otra mitad. Un chico gafufo, más o menos de su edad, atractivo y con una dulzura que le hacía sentir que estaba a salvo.

"No se parece en nada físicamente, pero me recuerda a Indiana Jones ¿será del tipo heroico o solo me lo pareció? Hasta puedo escuchar la música sonando con claridad" rio para sus adentros. No sabía su nombre, así que fácilmente podría ser Indiana.

Su burbuja de fantasía rápidamente se rompió cuando la realidad lo golpeó. Desesperado golpeó el agua.

-¡Mierda, dejé las muestras de cortinas y tapetes en el motel! ¡Joder! -

*.*.*

Amarrando su bata de baño, rebuscó entre sus cosas su secador de pelo. Quiso darse prisa, pero escuchó claramente como la puerta de la entrada se abría con un rechinar que tendría que mandar a arreglar.

"Oh cielos…" se dijo tratando de ocultar sus emociones detrás de su máscara. Aquella mascara que forjó durante años y dominó a la perfección recubriéndola de indiferencia.

-¿Dónde estuviste?- preguntó Zabinni entrando a la habitación –vine en la tarde por unos papeles y no estabas- Arrojó su saco a la ropa sucia y lo miró de arriba abajo con su cara de eterno hastío -¿no que te cortarías el pelo?-

-Estuve con Dafne y Astoria Greengrass, sabes lo que les gusta chismear y se me pasó el tiempo tan rápido que ya no alcancé mi cita con el peluquero- bajó la mirada, alcanzándole la ropa de dormir a su marido –pero mañana iré sin falta-

-Ya- dijo desganado encendiendo un cigarrillo y tomó su muñeca con fuerza cerrándola en un fuerte agarre -¿No te habías dado un baño en la mañana?-

-Eh… sí. Pero fui al spa y recordé que odias el olor del aceite de pachuli que usan. No quería incomodarte- dijo con inocencia, sabiendo que podría ganar un maldito óscar con su perfecta actuación.

-No hueles a nada. Pareces un maldito beta. ¿Es una fragancia neutra?- Draco asintió –Bien. Creo que es mejor, tu olor natural es desagradable y hostigosamente dulce. Deberías usar esto siempre -la sonrisa de su máscara se tambaleó por sus hirientes palabras.

-Son costosas e inútiles…- musitó tragándose los improperios que deseaba decirle.

-¿Qué dijiste?-

-Que con gusto lo usaré si es lo que mi marido desea. Palabras más o palabras menos-

-Mi madre odia que balbucees y también yo. No lo hagas, por tu propio bien- Draco apretó sus labios y se giró dando asentimientos con la cabeza –Tiene que ser perfecto el fin de semana, prepara Bœuf bourguignon con pasta, es el platillo favorito de mi madre-

*.*.*

Los abrazos matutinos de Blaise seguían siendo incomodos incluso después de 3 años de casados, pero era la mejor manera de impregnarlo con su aroma para protegerse. Solo un alfa dominante como él podía conseguir ese nivel de marcaje, pero eso no quería decir que le agradara. A veces no sabía si el hecho de que no quería morderlo era una bendición o una maldición.

Se cortó el cabello como prometió y en seguida se dirigió a la casa del único amigo que tenía que podía ayudarle en su predicamento.

Una casa pequeña pero acogedora en un suburbio de clase media. Pudo ver el sobrero granjero de la pareja de su amigo trabajando en el jardín en pleno sol y Theo como siempre en su escritorio con el ceño fruncido, pero las mejores intenciones del mundo. El único amigo verdadero que le quedaba y contra todo pronóstico, era un alfa que llegó a pedirle perdón por haber rechazado su amistad cuando descubrió su segundo género.

Era leal y generoso, por tanto, él podía ayudarle a conseguir un segundo catalogo para que su no tan querido esposo no sospechara que perdió el primero. "Me niego darle un soborno al infeliz de Philip por otros catálogos. Ni mi dinero mensual alcanzará" se dijo mordisqueando su pulgar.

-Deja de hacer eso tan desagradable con tu dedo- exclamó Theo sirviéndole una taza de té verde que inconscientemente le hizo sonreír. Su lindo y cegatón alfa olía igual –Si vas a seguir texteando podrías hacerlo desde tu casa ¿Por qué venir a la mía? -

-Porque no quiero estar en mi casa, ahí estoy solo yo y es aburrido. Ya termino. Le mandé mensaje a las tontarronas Greengrass por si Blaise les pregunta, ayer estuve toda la tarde con ellas- su amigo levantó la ceja.

-Siempre es la mejor coartada, esas mujeres se la viven en su Penthouse sin necesidad de salir-

-Si ¿has estado en su casa? Es una locura. Incluso tienen su propia tienda departamental a lo Barbra Streisand-

-¿Entonces donde estuviste? ¿haciendo alguna travesura? - su voz se suavizó, jugueteando con su té.

-Si… conocí a mi pareja destinada y mi celo se adelantó. Ya te imaginarás la revolcada que me dieron por horas- su amigo se carcajeó de lo lindo. A él mismo le parecía hilarante, pensándolo en retrospectiva, su actitud de adolescente calenturiento dando show en el parque de la avenida principal.

-El esposo del año poniéndole el cuerno a su marido, creí que ya lo había visto todo. ¿Y cómo se llama el pobre diablo? -

-No lo sé. No pregunté. En cuanto recobré la conciencia huí de ese motelucho de cuarta…-

-¿Cómo pudiste coger por horas con un tipo sin saber ni cuál es su nombre? que vergüenza-

-Mi boca estaba muy ocupada para hacer preguntas inútiles- "además de otras partes del cuerpo" sus vellos se erizaron al navegar entre sus recuerdos y las lagunas mentales.

-Yo por eso te dije que no debías casarte. Que Blaise no te convenía, pero nunca escuchas-

-Lo sé. Con gusto me hubiera casado contigo de no ser porque te reclamaron primero- su amigo se aclaró la garganta.

-No habría sido un mal matrimonio. Al menos tendríamos respeto y un acuerdo beneficioso- Draco asintió, pero en seguida Theo cambió de postura –sin embargo, no me arrepiento de mi decisión-

-Por si no mal recuerdo, tus padres te desheredaron. Así que tan bien, no estás-

-Mi padre en específico me desheredó por ser un hijo de puta, pero eso no es lo relevante. Neville es especial. De no ser porque lo conocí, probablemente mi opinión sobre los omegas no habría cambiado y con certeza nunca hubiéramos retomado nuestra amistad. Muchas cosas cambiaron en mí tras romper el paradigma de mi enseñanza y todo se lo debo a él. Tengo una buena vida y lo mejor es que yo la escogí. Neville es maestro y yo tengo un trabajo decente sin la necesidad del dinero sucio de los Nott. ¿Cuándo fue la última vez que tomaste una decisión por ti? -

-¿Hola? Me casé con Zabinni por si lo recuerdas. Un acuerdo beneficioso para ambas partes. Siempre tomo decisiones por mí beneficio. Básicamente soy una persona egoísta que cree firmemente en sacar lo mejor del partido-

-Pero la decisión no la tomaste por ti, sino por tus padres. Está bien cuando eres un crio, y como adolescente que te conmueva su impotencia, pero como adulto, cada una de tus decisiones no puede girar en torno a ellos porque no son los que están viviendo TU vida. Sé que siempre haces las cosas a tu manera y te sale el tiro por la culata y ahora ya encontraste a tu pareja ¿Qué vas a hacer? -

- Nada-

-¿Cómo que nada?-

-Después de 3 años nos conocimos ¿Por qué ahora? De todas maneras, no creo que nos volvamos a ver- subitamente el apetito que sintió, se esfumó tan pronto como llegó.

-Draco, el destino es un hilo que te ata a otra persona. Si se encontraron es porque vive en esta zona; seguro volverá a pasar y más pronto de lo que crees. La única solución sería mudarte-

-Ni loco. Blaise me ahorca si se lo propongo, todas sus transacciones y empresas están aquí junto con su mamita. Para colmo comenzaría a interrogar mis motivos…- rodó los ojos decidiendo dar ese tema por zanjado -¿Crees que huelo mal?- ahora fue el turno de Theo de poner los ojos en blanco.

-¿Por qué preguntas?-

-Porque me dijo Blaise en mi cara que es desagradable- se olfateó a sí mismo y le pareció que, ignorando el aroma a café, olía a jabón caro con un toque de vainilla. Un toque limpio y elegante, digno de él.

-Tu olor no es desagradable. Hueles dulce, hostigoso y empalagoso, justo como tú eres. Pero a Zabinni nunca le gustaron los dulces; eso sin contar que siempre ha tenido un amor imposible con alguien más-

-Ya- bufó indignado –pero no sé porque se queja si el huele a café quemado…-

-Es lo que tu percibes porque el desagrado va en ambos lados. No hay amor y lo único que los une es un papel. Supongo que con tu pareja destinada fue todo lo contrario- arqueó una ceja.

-Si… me sentí tan atraído y me pareció delicioso…- carraspeó, negándose a volver por esos caminos -pero hay algo que no entiendo ¿Por qué mi celo se adelantó nada más verlo? ¿y porque no sintió repulsión por las feromonas de Blaise? Fue como si no le importara, borró todo y dejó las suyas impregnadas en mi piel… por cierto, gracias por tu regalo de bodas, no pensé que algún día lo utilizaría-

-De nada- dijo meditabundo – ese es un tema complicado y tal vez no soy la mejor persona para explicarlo porque mi enlace con Neville no fue por destino, sino por lastima. Nunca me consideré un héroe o intenté serlo, sin embargo, quise protegerlo y lo mordí en su celo para que lo dejaran en paz. El habernos enlazado le sirvió de mucho. Su ciclo se mantuvo estable, sus feromonas son prácticamente indetectables para otras alfas y puede vivir una vida pacifica a mi lado. ¿Qué te puedo decir? De algún modo somos compatibles. Sus feromonas huelen como duraznos… con crema…-

-¿En serio? ¿durazno? - preguntó burlón –inesperado-

-Si. Y me gusta- juntó sus pulgares- Lo que si te puedo decir es que, si algún día llega a aparecer su pareja destinada, ni la buena vida que le doy ni mis poderosas feromonas en su cuerpo le impedirán ir corriendo hacia esa persona y esa persona podrá oler notas que ni siquiera yo podría percibir en él. El destino no es un chiste por más que quieran minimizarlo como una leyenda urbana porque es simple química, los compuestos de nuestras moléculas olfativas son únicos como las huellas dactilares y al llegar a un receptor adecuado en el organismo indicado; el resto es historia. Aunque debes agradecer que Blaise no te haya mordido, porque de haberlo hecho, hubieras vomitado como la niña del exorcista conque solo te acariciara tu príncipe azul-

-Muchas gracias por la imagen mental- se levantó dándole un último trago a su té, listo para partir.

-De nada. ¿Puedo hacerte una última sugerencia? -

-¿Tengo opción?-

-Deberías tomarte los supresores de ahora en adelante cuando salgas. Sé que me dirás que te dejan idiota, pero es preferible eso a que salgas en primera plana en actos carnales con otro hombre y Blaise te asesine- Draco se lo pensó disgustado. "Maldición, que tiene un punto"

-Lo tomaré en cuenta-

*.*.*

Tras una larga diatriba en la parte trasera de su auto por no encontrar tampoco su cuaderno de formulas, se dio por vencido. Estaba perdido en alguna canaleta o basurero anónimo sin posibilidad de retorno. Eran escritos sin sentido y diseñados como mero entretenimiento, pero odiaba dejar las cosas a medio terminar y ese cuaderno aun tenía mas de 50 hojas blancas que ya no conocerían la pulcritud de su letra.

Para relajarse compró la carne para la cena "especial" de buey a la borgoñona y un té de frambuesa helado.

Paró en seco.

Después de pensado que era imposible encontrarse tan pronto, el destino se burlaba en su cara. Ahí estaba nuevamente él, en el mismo parque de la avenida principal donde se vieron por primera vez y se veía tan encantador en esa luz de la tarde y el suave viento meciendo sus cabellos azabache.

Tentó a la suerte y perdió.

-¿Cómo supiste que estaría aquí?- preguntó dando pasos cortos hacia él. Era como una luz brillante y él una tonta polilla que no podía mirar a otro lado y solo avanzar a su perdición.

-No lo sabía. Simplemente esperé que estuvieras- sonrió tímidamente y sus rodillas temblaron. "Gracias a dios me tomé un supresor porque estoy seguro le hubiera saltado encima y me hubiera prensado como una lapa" –Yo… err… quería devolverte esto. Lo olvidaste ayer…- Draco suspiró aliviado abrazando los venditos catálogos.

-¡Me salvaste de gastar 5000 euros de soborno!-

-¿Perdón?-

-Digamos que esos catálogos son algo difíciles de reemplazar y el hombre que me los dio es un jodido bastardo que le encanta sacar provecho de las desgracias de los demás- Se mordió la lengua. Habló de más y en otra situación con seguridad se habría ganado una cachetada. Cerró los ojos esperando.

-Menos mal que ya están en tus manos y no despilfarraste tanto dinero. Me alegra- sus manos se rozaron y deseaba poder entrelazar sus dedos.

-Pues gracias. Y tal vez debería disculparme por haberte seducido con mis feromonas. Ayer mi celo se descontroló y prácticamente te rogué que me penetraras- el chico se puso rojo como tomate y le pareció tan enternecedor.

-¡No, nada de eso! ¡Fue mi culpa! Yo debí de resistirme, no fue correcto dejarme llevar. El instinto es una cosa, pero sucumbir a ello es una falta. Siempre he dicho que somos más que el instinto, que dada una situación similar habría reaccionado de cualquier otra forma… que patético ¿no crees? - Draco rio divertido.

-Entonces compartimos la culpa al dejarnos llevar ¿te parece? -

-Hecho-ambos se miraron profundamente los ojos. No dijeron nada, solo se observaron y las chispas que sentían era insoportable. Quemaba tanto que haría combustión. pudo notar como miraba su collar y de ahí , sus ojos verdes se posaron con tristeza en su dedo anular. La argolla que ahora pesaba 1 tonelada y que lo ataba lejos de su alcance.

-Y perdón. No sabía que eras casado… bueno, si vi tu argolla ayer, pero lo ignoré selectivamente- rascó su nuca desviando su mirada como si le estuviera faltando el respeto.

-Yo también me olvidé en ese momento... pero descuida, no es como si va a volver a pasar- ambos rieron nerviosos.

-Me llamo Harry. Ayer ni siquiera pude preguntar tu nombre y cuando quise preguntarte ya te habías ido...-

-Yo soy Draco- estrechó su mano. Era tan grande, ligeramente áspera como si practicara algún instrumento o deporte extremo, pero era tan cálida -Lamento haberte dejado el pago del motel a ti solo ¿Cuánto te debo? -rebuscó entre sus bolsillos algo de efectivo, pero Harry lo detuvo.

-Te sonará a una locura, pero ¿Quieres ser mi amigo? – Eso salió de la nada. Draco abrió sus ojos de par en par que sentía que sus ojos saltarían de sus cuencas. Era una locura siquiera plantearlo. Lo que una persona cuerda haría sería poner tierra de por medio, era jugar con fuego donde claramente los dos terminarían quemados. la atracción era palpable y estaba seguro que su corazón no era el único que latía así de rápido.

No quería alejarse. Su cuerpo demandaba a gritos ese hombre frente a él.

Jugueteó con su collar anti mordidas como solía hacer cuando está nervioso y sonrió.

-¿Ese es el pago?- Harry sonrió asintiendo. De todas maneras, ya estaba jodido y compartían un secreto del que jamás hablarían ¿Qué más podía perder? -Me gustaría mucho-


Notas Finales: Es todo por el momento bebes! Espero que les haya gustado uwu nos vemos prontito!

Besos~