Ayer que estaba de lo más aburrida por la tarde. Decidí ir a molestar a los chicos al taller. Como no quería ir caminando, por obvias razones de lejanía. Tomé la bicicleta y salí de la casa. En el camino solo pensaba en Embry, pero de vez en vez me detenía a pensar, si lo que me pasaba estaba bien? Sería una obsesión lo que me estaba pasando? Holy Dracula! Por que pienso estas cosas!
Seguí pedalenado hasta que llegué a la bodega. Deje mi bicicleta recargada en la pared del taller. Tomé mi morral, que estaba extrañamente amarrado en el manubrio. Entré, y lo primero que pude ver fue el flamante Camero color amarillo con franjas de carrera negras.
-Por todo lo que es sagrado! Un Camaro- me lancé sobre el cofre cerrado, abrazando cada centímetro del auto –Amo estos carros! Los amo!-
-Lola?- preguntó Embry entre risas, detrás de mi –Estas bien?-
Me levanté de inmediato y di la vuelta para mirarlo.
-Si, solo estaba admirando la inminente gracia de este maravilloso auto!-
No pude evitar el soltar un suspiro al terminar la frase
-Eso depende – enarcó una ceja –cuantos caballos de fuerza tienes?-
Me dedicó una sonrisa seca como acostumbra y se acercó más a mí. Caminó despacio mientras yo retrocedía, mis piernas chocaron con el cofre del carro y mi espalda quedo recostada sobre este. Embry me dejó entre el cofre y su cuerpo sus brazos me acorralaron sin dejarme huir hacia los lados. Y su rostro estaba cada vez más cerca.
-Y los demás?- pregunté un tanto divertida.
-Jake y Leah fueron a la tienda por algo de alcohol- sonrió de nuevo
-Y que? Crees que me voy a quedar leyendo mientras usted se divierten tomando?-
-No, solo si tomas moderadamente-
-Embry, hablas con la persona equivocada con eso de "moderación"-
- Eso ya lo sabía- suspiró
Me miró a los ojos sin decir una sola palabra más. El no es de esas personas a las que les tienes que decir cada cinco minutos "te amo", a veces una mirada dice mas que mil palabras, y Embry es de ese tipo de personas.
Sin percatarme de lo que hacia, ya lo estaba besando. Nunca había sucumbido tan rápidamente ante sus técnicas de seducción. Estaba tan feliz en ese momento, que olvide que en cualquier segundo regresarían Leah Y jake, y mi plan no era que me encontraran en pleno beso con Embry, ni siquiera le había dicho a Leah la noticia de que salía con Embry, o tal vez ya toda la manada lo sabía. Entonces que mejor que Leah se enterara de un modo más "Físico".
El besó de Embry se tornaba cada vez mas frenético, y yo solo podía corresponderle. Entonces alguien entraba en la bodega.
-Hola?- dijo una voz musical y dulce, la voz de una mujer.
Embry seguía con lo suyo, pero yo empuje su rostro con una fuerza inservible. Embry suspiró y dejo de besarme, se levantó del carro y volteó a ver a esta mujer, el semblante de Embry se tornó duro y un tanto molesto. Me levanté de un salto, mientras acomodaba mi blusa en su lugar y sacudía mis pantalones que se encontraban el triple de rotos que anteriormente.
-Hola- repitió la mujer –vengo a recoger mi carro.
-Claro- dijo secamente Embry mientras se recargaba en uno de los autos –Cual es?
-El Camaro. Se ve bien- me desconcerté ya que no me había percatado de lo guapa que era esta joven.
Era alta de una tez tan pálida como la de los Cullen, tenía el cabello largo, chino y castaño, sus ojos eran color ocre y sus labios eran tan rojos como la sangre. Iba vestida con un vestido corto perfecto para la primavera, unas zapatillas bajas, guantes blancos en sus manos, y cargaba una sombrilla que la cubría del sol. Era tan hermosa que pude haberla contemplado todo el día.
-Seguro, voy por las llaves- Embry se encaminó hasta el montón de llaves que tenía y sacó una con el llavero de un murcielaguito. Se acercó de nuevo y estiró la mano, dejando caer las llaves, pero de inmediato, la joven las tenía en la mano impidiendo que cayeran.
-Gracias, cuanto es por todo?- preguntó la joven, con su voz dulce y musical.
-$1, 300 descontando la tardanza- Embry volteó a verme y me guiñó un ojo
-Aquí tienes- la joven saco el dinero en efectivo y se lo entregó a Embry. Luego se acercó al carro, metió la sombrilla en la cajuela, entró al auto y arrancó dejando atrás el taller.
-Allá va el auto que planeaba robar- extendí el brazo con dramatismo.
- Y exactamente, como planeabas robártelo- preguntó Embry mientras se acercaba a mí y guardaba el dinero en su bolsa del pantalón
-Todo iba bien, primero tenía que seducir al mecánico, luego amordazar a la propietaria y por ultimo tomar las llaves y salir huyendo de aquí.
-Y que pasaría con el mecánico?- preguntó mientras me hacia voltear hacia el
-Con el dinero que apareció místicamente en su bolsillo, arregla el taller-
-Y eso que beneficio le da?- Embry pegó su frente con la mía.
-Que la ladrona de Camaros regrese, para que le pongan los frenos al carro que se robó de ese mismo taller- ahora solo nos veíamos a los ojos sin decir una sola palabra.
-Lola! Aléjate de ese pulgoso en este momento! O que tal que te muerde? Te daría rabia- Leah moría de risa mientras Jake se ahorraba los comentarios.
-No debió haber dicho eso- me susurro Embry al oído.
-Por que?- pregunté tontamente
En ese momento, Embry me mordió la nariz.
-Auch!- me quejé mientras tapaba mi nariz con ambas manos
-Ahora lo vez?
-Si ya lo note- entonces como compensación Embry besó mi mordida nariz – espero que no tengas rabia.
-Te lo advertí, Lola, allá tu si quieres morir por la culpa de este- Dijo de nuevo Leah mientras dejaba el alcohol sobre una mesa cerca del sillón.
-Hola Lola- Jake se acercó a saludarme
-Hola Jake- lo saludé
-Supongo que ya saben que pasó entre Edward y yo, cierto?- pregunté mientras me acercaba a la chamarra tirada de Embry.
-Si, algo así- Contesto Jake en lo que Leah recobraba el sentido
-Entonces, si es cierto?- Leah estaba perpleja –Es verdad que dejaste a ese leech, por este?
Asentí sonriendo, mientras buscaba en los bolsillos de la chamarra de Embry.
-Aquí están!- saqué un BlackStone de la cajetilla y emprendí la búsqueda del encendedor.
Busqué en la chamarra pero o había nada, caminé hasta Embry y revisé el bolsillo de su pantalón, y allí estaba. Lo saqué y prendí el cigarro.
-Lola!- me reprimió Embry
-Que?- dije sin prestarle atención
-Déjala Hermano, con que no se le vuelva un vicio como a ti todo esta bien.
-Escucha a Jake, el es muy sabio- dije mientras daba la vuelta para poder ver a Embry de frente.
Entonces cuando subí la mirada, sus ojos se quedaron clavados en los míos y viceversa. Esto nunca me había pasado antes, pero era extraño, podía verlo a los ojos y no aburrirme, se que lo pude haber hecho, pero Leah estaba harta de vernos allí parados, solo viéndonos, sin decir una sola palabra.
Toda la tarde estuvimos entre tonterías y trabajo, por que claro, no podía quedarme sentada viendo como todos trabajaban. Dieron las ocho y media y mi madre me marcó al celular, diciéndome que regresara a la casa. Embry me llevó en la moto y me dijo que regresaba mas tarde.
Dicho y hecho llegó a las once y cacho, después de que ya había cargado la televisión y la había conectado. Vimos The Secret window con Johnny y obvio no me quede callada en toda la película
Guau
Love ya
Xoxo Lola Call
