Regresé del cine, esa noche era fría y más obscura que nunca. Tenía la idea de cuando llegara al jacal no iba a poder tirarme sobre mi cama y cerrar los ojos.
La madre de Banana me dejó en la puerta del jacal. Entré sin ganas y saludé a mi familia. Subí a mi cuarto y colgué la chamarra y el morral. Estaba esperando a que todos estuvieran dormidos, para que yo pudiera salir por la ventana. Esperé una hora más o menos para salir.
Sabía que Anne y Stefan estarían afuera y Embry no tardaría mucho en aparecer. No sabía exactamente que haría esa noche. Cada entrenamiento era duro, aun más duro ya que tenía que igualar los movimientos de un vampiro. En fin, salí por la ventana –era fácil, ya que, estaban un poco vencidos y podían ser retirados con facilidad-
Bajé de la terraza y esperaba ver a Stefan y a Anne en el patio. Escuché una moto a lo lejos. Caminaba sin prisa alguna, los pies me estaban matando, o mejor dicho, las botas me estaban matando. Traía una cajetilla de BlackStones casi vacía y ni siquiera traía encendedor. Caminé entre las sombras de la obscura noche y algo pareció plantarse detrás de mí.
Di una vuelta bruscamente y retrocedí dos pasos. Lo único que llevaba a la mano era la navaja que le había robado a Embry –cosa que no serviría de mucho- La saqué y extendí en tan solo un parpadeo, pero para esto, una mano ya había agarrado mi muñeca con fuerza y me jalaba hasta su cuerpo.
-Esto es exactamente lo que temía- dijo una voz bastante familiar –que terminaras sin reconocer ni siquiera a tu familia- levantó mi brazo para arrebatarme la navaja.
Yo jaloneaba bruscamente para lograr que me soltara. Hacía frio esa noche, pero no tanto como para estar junto al calor que emanaba su cuerpo.
Logré liberar mi muñeca y lo miré a los ojos con indignación.
-Es tu culpa, Embry. Por aparecer de repente- El guardaba la navaja y con un movimiento casi invisible, sacó los cigarros de mi bolsillo.
-Que vas a hacer con estos- me dijo mientras sacudía levemente la cajetilla –si ni siquiera traes un encendedor?-
Medité un momento la respuesta.
-Son para ti, Scarecrow- intenté sonreír, pero solo logré delatarme a mí misma.
-Y por qué estan abiertos?- revisó en interior –y solo tienen la mitad?
-Esa son dos preguntas, y no pienso contestarlas- me di la vuelta ignorando el tema –después de todo, yo tengo mis palitos de pan con chocolate.
Escuché esa risa tan característica de Embry, pero solo en un tono leve. Volteé hacia los techos y vi a dos figuras con capas negras acercándose. Allí estaban Anne y Stefan.
Bajaron de un salto. Tan elegantes ambos como siempre. Embry maldecía detrás de mí.
Los saludé como acostumbro. Me dieron prácticamente una clase teórica sobre vampiros y las miles de formas en que pueden morir o ser capturados. Anne explicaba bastante bien, pero yo cedía mas hacía Stefan y su obsesión con la práctica. Embry nos observaba desde lejos.
Stefan propuso entrenar en otra parte, ya que el último lugar que escogimos para esto… Bueno, solo digamos que no salió muy bien.
Propusieron que esta vez entrenaríamos en un lugar más divertido. A Embry no le pareció en lo absoluto, en especial la parte del cementerio… para el debe ser difícil acostumbrarse a Stefan y Anne. Tiene que soportar el olor, la arrogancia y sobre todo el que yo disfrute estar con ellos.
Embry me llevó en moto hasta donde Stefan quiso. Yo, claro, me sentía de lo más feliz. Había olvidado que prácticamente nunca duermo, el dolor que provocaban las botas y que el próximo día tenía que ver a Danush.
Estaba realizada, me sentía como Buffy, y claro que era aun más feliz porque Embry –aunque detestara la idea- me ayudaba con todo esto.
Llegamos al cementerio… no era uno que yo conociera, era un tanto viejo y estaba lejos de las casas, definitivamente no sabía dónde estábamos. Embry sacó un cigarro y lo encendió, mi nariz no puedo resistir más.
Me lancé sobre Embry y le arrebaté el cigarro, pero antes de colocarlo entré mis labios, en cigarro ya no estaba en mi mano. Stefan lo había tomado y arrojado al piso, lo aplastó con el pie sin meditar las cosas mientras Embry y yo lo veíamos con un odio caótico.
Stefan estuvo practicando conmigo mientras Embry arreglaba algo de su moto. Anne nos observaba y me indicaba que hacer ante los ataques de Stefan.
La noche transcurría más lento que cualquier otra. El viento arreció y como dos hojas en el viento. Anne y Stefan desaparecieron. Embry estaba junto a mí automáticamente.
No entendía lo que pasaba. Desaparecieron sin decir una palabra y el frio penetró hasta mis huesos haciendo que un escalofrió cruzara por mi espalda.
De la nada, como si siempre hubiesen estado allí, aparecieron cuatro o tal vez cinco vampiros. Era otra raza, como la que había mencionado Anne esa misma noche. Su color era casi verdoso. Como si hubiesen salido de sus fosas y aun tuvieran gusanos comiendo su cuerpo, y por mas inapropiado que suene, yo pensé en zombies mi única verdadera fobia. Claro que lo dudé cuando uno de ellos mostró sus colmillos.
Embry esperaba el momento apropiado para transformarse yo tenía de nuevo la navaja –a la próxima salgo con una estaca de madera- Todos permanecíamos totalmente quietos, sin parpadear y respirando al mismo ritmo. Sabía que Embry estaba completamente tranquilo y que mi corazón inexperto era el verdadero problema, aunque, no fue así.
Uno de ellos no soportó la sed y se lanzó sobre mí. Embry se transformó de inmediato y atacó al monstruo que tenía encima. Y de nuevo, de la nada aparecieron más de esas cosas.
Mientras Embry los atacaba yo intentaba pensar, pero era imposible mientras tienes una bestia extraña delante de ti –me refiero a los vampiros- pero aunque yo solo pudiera a duras penas quitármelos de encima, logré recordar cómo podía deshacerme de ese tipo de leeches. Necesitaba una estaca de roble, pero de dónde demonios la iba a sacar… o tal vez agua bendita. Los quemaría un poco si es que Buffy no me miente… pero tenía que obedecer a Anne.
Era difícil estar quitándome a esas cosas de encima. Embry los mataba con tanta facilidad que lo hacía parecer un juego, querían beber de nuestra sangre sin importar que Embry fuese un lobo. Donde estaban Stefan y Anne en ese momento?
No podía usar el agua bendita, la capilla estaba cerca, pero no lo suficiente. Y estaba casi segura que me iba a quemar tanto a mí como a ellos. No quedaba más que usar la navaja o… el Artemis.
Arrojé a un lado a el leech que tenía encima y saqué el Artemis que estaba sujeto a mi pantalón. Este se extendió rápidamente y obvio pude evitar los ataques de esos vampiros asquerosamente medio muertos…
Si tan solo hubiese tenido algo más eficaz para matarlos. Uno de ellos se abalanzo sobre mí tirándome sobre una de las tumbas. La lapida no sirvió mucho para amortiguar el golpe. El Artemis era lo único que separaba a los colmillos de esa cosa, y mi cuello. Algo que me había enseñado Stefan, era el no dejar que me mordiera un bloodsucker de ningún tipo –cosa que Embry si había disfrutado oír- El vampiro levanto un brazo y dejo salir las garras que tenía por uñas. Intente ocultar el rostro, pero él fue más rápido. Había rasguñado mi barbilla hasta bajar al cuello. La herida comenzó a sangrar.
Definitivamente yo no iba a quedarme allí esperando a que sus amigos se dieran cuenta de que mi sangre estaba dispuesta a ser bebida. Golpeé al vampiro Y me lancé sobre él. Ahora cambiábamos papeles y yo no era la que necesitaba ayuda. Saqué la navaja y corte su cuello. Aprendo muchas cosas de Embry, pero la más útil en ese momento era "como arrancarle la cabeza a un vampiro". Su carne era dura, pero aun así logré arrancar la cabeza de ese monstruo.
Embry percibió el olor de mi sangre y mató a todo aquel que se acercó. Yo no podía quedarme detrás de Embry esperando a que lo mataran a él para llegar a mí.
Me coloqué a su lado y aunque soltó un rugido estridente mientras impedía que me acercara más. Obvio no dejé que eso me impidiera demostrar en lo que me estaba convirtiendo. Sin perder tiempo esquivé su cuerpo y choqué contra un vampiro sediento de sangre humana. En tan solo dos minutos había olvidado la herida que había dejado el leech anterior. Este vampiro se lanzo sobre mi cuello, hasta que perforé su cuello con la navaja… y de nuevo otra cabeza hecha cenizas.
Cuando las cosas se calmaron aparecieron Stefan y Anne con el pretexto de "Aro dictó claramente: No pueden intervenir cuando Lola este en una prueba" Esto quiso decir que ellos liberaron a los vampiros solo para probarme… y matarme tal vez. Embry se transformó y sacó un par de pantalones que estaban en un morral sobre su moto.
-Pudieron matarla- les gritó mientras señalaba mi cuello –para que la quieren? Déjenla en paz!- Se dio vuelta y toco mi herida. La sangre había parado de correr y ahora se secaba lentamente.
-Si ella no quisiera hacerlo nosotros no la obligaríamos a ser mejor- Respondió Anne con ese tono tan dulce característico de ella.
Embry la vio con un semblante lleno de odio mientras Stefan se limitaba a suspirar. Yo tocaba la herida y me preguntaba cómo es que llegaría a darle la cara a mi familia, iban a hacer muchas preguntas y a pesar de que tuviese las respuestas, no eran de lo más convincentes, "un vampiro me atacó mami, no te preocupes no me voy a convertir en uno" Demasiado falso como para ser yo.
Después de curar mi herida y haber discutido casi toda la madrugada, no quedo más que regresar al jacal.
Entramos por la ventana, pero la expresión de Embry decía más que suficiente. Puso los barrotes en su lugar mientras yo lo observaba desde lejos, quitándome lentamente las botas, recordando aquel día en el que cambie tan drásticamente. Sigo siendo la misma en el fondo, o tal vez mi instinto cazador se está comiendo a la vieja Lola. Ya ni siquiera la gente normal puede acercarse a mí por temor a ser atacados.
Embry fumó un rato en la terraza, mis ojos se cerraron de repente y cuando se abrieron de nuevo el ya no estaba. Había tantas cosas que hacer, tantas cosas que hablar. Yo lo amo, lo amo y no puedo dejar de hacerlo… y espero que él lo sepa.
Alguien tocó levemente la ventana. Me levanté de la cama y caminé adormilada hasta ella, retiré las cortinas, y para mi sorpresa, no era Embry el que me despertó.
Generation VB
