las noches habían dejado de ser divertidas. no lo eran desde que... ya no eran divertidas. nuestras vidas ya no eran divertidas, y a mi me quedaba una eternidad para aburrirme, incluso estaba empezando a cuestionarme si valdría la pena cambiar a Lola... valía la pena condenarla a una eternidad de aburrimiento igual que yo?
ya casi no tenía nada que hacer, a veces aún veía a Sachi, pero muy a veces, había optado por dejar de verla, hacía preguntas muy complicadas sobre los Forksianos, preguntas que no tengo ni fuerzas ni ganas para contestar. y sin amenazas en el horizonte, también había dejado de ver a Lola, no desde que le había dejado la herencia que le correspondía. ya no había que protegerla, ya no había que cuidarla. los Volturi tenían razón en eso, sin una concentración inusual de poder acá, ya nadie pasaba a atacarnos. a lo mucho me había encontrado una vez con un vampiro, no quería pelear, solo iba de paso y respetó la condición de no cazar en mi territorio para no descubrir mi coartada. malditos vampiros! ya ni en ellos se puede confiar! lo cual me recuerda que... desde que ya no tengo compañía, mis sentidos vampíricos habían estado mejorando, el orgullo por mi raza, como habríamos dicho en otros tiempos

regresé del trabajo, luego de un largo y aburrido camino en transportación humana, me quité el maquillaje y por puro protocolo, por pura rutina, salí por la ventana. salté al tejado más cercano e intenté decidir que hacer. hambre no tenía, últimamente comía solo por conservar el tono de mis ojos del mismo color, que de todas maneras había cambiado, del dorado/rojizo que solían ser, por un dorado libre de sangre humana... o algo parecido a la sangre humana. empecé a correr.

esa noche, mis compañeros de transportación, cansados luego de una larga semana, habían estado delirando sobre la forma de transportar vampiros en un avión, yo me reía por lo bajo sin aportar demasiado a la conversación. era divertido ver a los humanos debatir sobre nosotros como si fuéramos criaturas mitológicas... la diversión se acabó cuando llegaron a la parte de transportar hombres lobo...

destruí el poste sobre el que estaba parada, no tenía que permitirme recordar esas cosas! afortunadamente estaba lloviendo. nadie me vería, menos de lo habitual, y podrían culpar a un rayo por la repentina destrucción del alumbrado público. intenté no sentirme muy mal por los humanos que vivían cerca

casi sin darme cuenta mis pasos me habían llevado a una casa. suspiré. me acerqué a la ventana y toque ligeramente. tal vez demasiado ligeramente. volví a tocar en la ventana y entonces hubo movimiento dentro de la habitación. la ventana se abrió. en su cara había una mirada de esperanza, que al verme cambió por una de sorpresa
"Danush?" me preguntó aún adormecida "que pasa?" me reí
"estaba aburrida... me invitas a pasar?" Lola me miraba con desconfianza
"de cuando para acá pides permiso para pasar?" suspiré
"soy un vampiro Lola, necesitas invitarme!" Lola se rió
"sabes que no es cierto"
"lo se, pero no te parece aburrido? ni siquiera en eso podemos ser normales!"
"no te voy a invitar Danush, siempre pasas sin permiso!" yo me balanceaba en los barrotes, con los pies en la orilla de su ventana
"no invitarás a tu propia prima a tu cuarto?"
"no" Lola regresó a la cama sin invitarme
"Lola! no puedes dejarme aquí bajo la lluvia! me puedo enfermar!" tosí falsamente y Lola se rió
"quieres pasar, Danush?" salté hacia el cuarto y empecé a dar saltitos de felicidad. Lola estaba sentada en la cama y me veía divertida. al final me senté con ella
"cómo has estado, Lola?" no le pregunté directamente lo que quería saber, sabía que ella tampoco hablaría al respecto
"bien" contestó y vi que sus ojos viraban el dirección a una cajetilla de BlackStones y un encendedor... que no era 'EL'encendedor. no comenté al respecto. había demasiados detalles que nos recordarían a... a cosas que no queremos recordar
"quieres salir?" le pregunté. pareció pensarlo por un momento, volteó a ver la ventana y la fuerte lluvia que caía a fuera, su pijama y sus ojos regresaron a la cajetilla de cigarros
"seguro" contestó al final. se cambió rápidamente, tomó su atuendo habitual de Vampire Hunter, atuendo que tenía escondido debajo de la cama, armas y todo, sonreí
"no creo que encontremos ninguna amenaza fuera Lola, la ciudad está estúpidamente vacía de amenazas" Lola suspiró
"no importa" salimos a la lluvia y yo vacilé por unos momentos. podía llevarla cargando a la humana, podía correr a su lado... el entrenamiento no se habría desvanecido por completo aún, pero igual no era un paso tan rápido como el mío, y yo era una vampiro lenta... también podía abrir viejas heridas. suspiré
"espera... regreso en un segundo" salí saltando antes de que Lola pudiera decirme nada. abrir viejas heridas no era lo más recomendable, pero era lo más práctico para salir de noche con mi prima

contuve la respiración al acercarme al lugar, el olor no era tan intenso como solía serlo, pero igual no era algo que quisiera oler. abrí la puerta y saqué lo que estaba buscando, lo único que me había permitido conservar, lo único que dejé a mi cuidado, que dejaron a mi cuidado... en unos minutos más estaba ya en la puerta de Lola de nuevo. ella estaba escondida entre las sombras, si yo hubiera sido un humano posiblemente no la habría visto. y justamente por no ser un humano pude ver su expresión al ver mi transporte... tal vez no había sido la mejor idea abrir viejas heridas

"es lo más rápido" me justifique de inmediato "quieres que la regrese?" Lola se acercó a la moto lentamente, tocó el manubrio y su expresión era ilegible. me bajé y le aventé el casco. el casco que aún olía al dueño anterior, el olor era claro para mi, pero no estaba segura de si ella pudiera percibirlo aún. en sus ojos pude ver... gotas de lluvia, que caían por su cara, por su cabello empapado. aventó el casco al camión más cercano. yo salté a interceptarlo. supuse que significaba que el aroma también era perceptible para ella "necesitas llevar casco Lola, de por si mi parte Danush normal me está diciendo que sacarte de noche, bajo la lluvia y en moto es una locura..." ella me sonrió, una sonrisa que no era suya, una sonrisa que iba bien sobre la moto, una sonrisa sarcástica que solía ver cuando le decía al dueño anterior que hiciera lo que yo le ordenaba. arrancó a la primera y salió corriendo. dejé el casco sobre el techo de la casa de Lola y salí tras ella

corrimos sin rumbo por más de una hora, era lo que las dos necesitábamos, salir de noche, hacer alguna tontería, despejarnos... no pensar en ellos... en ninguno de los nueve, ni siquiera en los Cullen, que para este momento parecían los menos importantes. tengo que decir a favor de Lola que manejaba mejor de lo que yo habría creído, ni la lluvia que la atacaba, los charcos, el pavimento mojado, el piso desnivelado, todo lo manejaba con la misma cautela, rapidez y precisión... la habían enseñado bien

al fin llegamos a un lugar dolorosamente familiar, una parte vacía, un claro en el bosque. apagó la moto y bajó de un salto. sacó sus armas
"percutirías conmigo?" suspiré, no era justo para esto para lo que se habían ido? para que ella fuera una humana normal? para que no pasara todo esto? y de toda maneras... no había sido yo, finalmente, la que la había incitado a hacerlo? ella estaba humanamente dormida, descansando. yo era la que había llegado a interrumpirla
"sabes que si dejo que mis instintos me ganen no podré detenerme Lola" ya no hay nadie que me pueda detener... nadie que proteja a Lola de mi, de si misma
"yo confío en ti" me sonrió y se puso en pose de ataque. suspiré y la embestí. después de todo, también era lo que yo quería

estuvimos peleando pro un buen rato, no se cuanto pasó, no con exactitud, ya era de madrugada cuando había llegado a su casa, así que de todas maneras no teníamos mucho tiempo. podía oler el amanecer cerca. mi parte sensata, la parte Danush que siempre regañaba a los demás me gritaba que fuera prudente, que la regresara a su casa, que tenía que secarse, tenía que seguir aparentando. pero esto era demasiado divertido. poder pelar con alguien, aunque fuera práctica, poder corregir a Lola sus puntos débiles, reforzar los ataques, enseñarle las cosas que le había faltadoa los viejos maestros... ser todo lo que siempre dije que no sería.
cuando la luz empezó a asomarse por el horizonte, lo suficientemente claro para que yo lo viera, di por terminada la práctica. Lola con un suspiro regresó a la moto y arrancó. la vi alejarse, vi por última vez el lugar, vacío, sin más recuerdos que me hicieran feliz. me di la media vuelta y corrí tras de Lola

estaba por alcanzarla, pero hubo algo que me detuvo en seco. por un segundo, por un pequeño instante sentí un aroma... pero era imposible, seguramente eran solo los recuerdos que el lugar me había despertado, no podía ser... dejé que todos mis sentidos se concentraran en eso, busqué el aroma, pero no estaba, no había nada, nada más de ellos, nada más que una moto y un casco. y ni siquiera eran la moto y el casco de mi lobo favorito... suspiré y salí de nuevo tras Lola, ya habría tiempo de arrepentirme por haber abierto las heridas