me tiré en la cama por puro hábito. no tenía necesidad alguna de una cama, pero de igual manera siempre era cómodo aparentar ser humana y tirarme en la cama. volteé a mi alrededor, acostumbrándome a mi nuevo entorno. mudarme con una humana no era la idea más inteligente que podría tener, pero bueh, que más daba? lo único que tenía que ocultar era mi propia identidad, cual podía ser el problema con ello? suspiré. no podía ser demasiado difícil. había elegido a esta humana pq era especialmente poco perceptiva de las cosas que pasaban a su alrededor. eso y el hecho de que nuestros horarios no eran compatibles, haría de ella la roommate perfecta. los humanos con los que vivía antes ya estaban empezando a sospechar, era mejor empezar de cero.

me asomé a la ventana, si había algo que me agradaba de mi nueva ubicación eran los alrededores. no había muchos lugares a donde saltar, así que posiblemente tendría que hacer saltos al vacío para poder ir a cazar, pero la vista era increíble, y los aromas de la ciudad entraban libremente a mi habitación
"no te pares así frente a la ventana! te vas a enfermar!" mi dear roomie se acercó a mi y cerró la ventana, sonreí "ya me voy, vas a estar bien sola?"
"no te preocupes, sobreviviré de aquí a que regreses"
"espero que no te salga ningún fantasma" dijo y sonrió. las dos volteamos a ver el cementerio vecino
"tal vez un zombie..." propuse
"o un vampiro" dijo ella mientras se daba la vuelta. sonreí irónicamente, ella no podía ver mi sonrisa entre las sombras. la escuché cerrar la puerta tras ella, entrar al auto, abrir la puerta del estacionamiento e irse.

abrí la ventana de nuevo y salté a la cornisa. respiré nuevamente los aromas que me rodeaban, la enorme multitud de humanos que se había congregado en el panteón por la noche de muertos, a mis nuevos vecinos, los animales cercanos... salté al techo del departamento sin demasiada dificultad, respiré nuevamente el aire que corría por ahí, grabándome sus olores. volteé a ver nuevamente el cementerio, había ahí muchos olores que me intrigaban, pero tendría que esperar a que no hubiera humanos para revisarlo a mis anchas. volteé al cielo, nublado, pero tras las nubes podía ver a la inminente luna llena. luna llena en día de muertos, algo divertido tenía que pasar esta noche, esta era nuestra noche, este era nuestro territorio, esta era la noche en la que si existíamos. entré de nuevo al cuarto

me cambié de ropa y salí al mundo real. me regodeé en la idea de esta noche, la noche en la que todas las criaturas de inframundo podíamos salir y ser lo que somos, era la noche en la que todos deseaban ser lo que somos, actuaban de la forma en la que nosotros actuamos, en esta noche ellos tenían que aparentar se uno de nosotros, no nosotros uno de ellos como siempre.
siguiendo mi ruta habitual fui a ver a Quil, pero no estaba en su casa. Collin había tenido que regresar a la Push, él no le aceptó la excusa de que un cazador nos estaba siguiendo, Quil me lo dijo y yo no intenté pensar demasiado en que a él no le había importado el que yo estuviera en relativo peligro. pero si eso no hacía que la manada regresara, habría que hacer algo que si lo hiciera... tal vez dejarme cazar? suspiré. salté del techo de la casa de Quil a la calle más cercana, empecé a caminar, rodeándome humanos disfrazados.

no caminé mucho y los sentí. entre los humanos disfrazados pidiendo dulces había una pequeña lobezna y un jefe indio que la acompañaba, me reí y me acerqué a ellos.
"hola Claire" le sonreí y puse un par de chocolates en su bolsa, ella me sonrió tímidamente. pocas veces convivíamos nosotros con la pequeña humana, yo especialmente. su madre, sabiendo lo que Sam había hecho con Emily se sentía un poco renuente de dejar que alguien más que Quil pasara el tiempo con ella. y especialmente renuente de que una vampiro la frecuentara. pero estos días en lso que yo había pasado tanto tiempo con Quil, había terminado por conocer mejor a la pequeña niña en la que Quil había imprinteado
"pareces un vampiro" dijo ella sonriendo y me reí. "asusto?" puse una pseudo cara malévola y me cubrí con la capa que había robado en el camino. ella riendo asintió. había no intentado ver a Quil con su atuendo de jefe indio. de haber sido otros tiempos, se me habrían ocurrido muchas bromas que hacer al respecto, esta vez solo era doloroso. le sonreí
"hao. yo mujer blanca querer ir con ustedes en cacería de dulces"Quil se rió abiertamente
"mujer blanca ser bienvenida" me miró preocupado "incluso si está disfrazada de cold one" le sonreí
"que esperabas? que me disfrazara de perro?" alguna vez discutiendo estas fiestas con él habíamos planeado que yo me disfrazaría de lobo y él de vampiro, pero eso había sido ya hace'muchas lunas'. Quil no dijo nada más y seguimos caminando. la gente nos abría paso por dónde íbamos, volteando a ver nuestra procesión. el enorme chico semi-desnudo, a pesar del frío, y la chica que se había maquillado demasiado. Claire afortunadamente no se daba cuenta de nada y saltaba felizmente frente a nosotros con su traje de lobo
"se ve adorable" le dije a Quil, que veía enternecido a su pequeña lobita frente a él "fue tu idea?" se rió
"no, fue su idea" volteó a verme "su mamá quería que se disfrazara de bruja, pero ella dijo 'quiero ser un lobo como Quil'"se rió "y nosotros creíamos que no sabía lo que yo era. me ha visto como lobo y me ha visto de humano, pero nunca me ha visto transformarme..."
"los niños son muy perceptivos" le sonreí también "es obvio q sabe lo que somos, y también sabe que es un secreto" seguimos nuestro recorrido en silencio. nos deteníamos en cada casa, Claire se adelantaba para pedir dulces, a veces a nosotros también nos tocaban y cuando Claire de dio cuenta de ello, empezó a pedir para nosotros también, sabiendo que de todas maneras se los daríamos a ella. algunos se reían y nos daban dulces, otros nos veían mal, pero la mayoría no decía nada, quién podía negarle algo a una niña con semejantes guardaespaldas? luego de un par de horas los dejé de regreso en su cabaña "tengo que ir a cazar, tantos humanos están haciendo que me maree" Quil me volteó a ver, suspicaz
"quieres que te acompañe?" le sonreí
"no te preocupes, tienes el bosque lo suficientemente cerca" di un salto y me fui
"no hagas ninguna tontería, Danush!" escuché que me gritaba a lo lejos. estúpido lobo perceptivo!

fui a buscar a Sachi, hace miles de años que no la veía y tenía ganas de platicar con alguien. Sachi era una mala opción para platicar por más de una razón, pero era de las pocas personas que quedaban en mi vida con las que podía platicar libremente. fui hasta su casa y de ahí seguí su aroma a una fiesta, la localicé de inmediato entre la gente. obviamente un vampiro de película, con ropa satinada en rojo y negro, collar de cruz, capa negra y zapatillas. suspiré. me acerqué al lugar y el humano de la puerta no puso ninguna resistencia en dejarme pasar.

"muy discreta..." le susurré al oído
"Danush!" me abrazó. suspiré. estos vampiros y sus efusividades! la abracé también
"hola Sachi" le sonreí
"tu tampoco vienes demasiado discreta, querida" ella también me miró perspicaz "quieres hablar?" y vi en sus ojos las millones de preguntas que moría por hacerme, en definitiva no una de mis mejores ideas.
"esto es una fiesta amiga!" le sonreí y la jalé hacia la pista"tenemos que bailar!" nos apoderamos del centro de la pista. en poco tiempo había varios chicos a nuestro alrededor haciéndonos compañía. tal vez el dejar que me cazaran no era la mejor idea... si dejaba que Quil me viera con otro chico, sería lo suficiente para hacer que regresaran? posiblemente no. él creería que estaba superándolo y menos regresaría. seguí bailando, pensando en las cosas que podía hacer para llamar la atención de la manada. vi la mirada de Sachi sobre mi. había olvidado que esta niña podía captar las ondas de mis pensamientos. tal vez no sabría tan claramente como Edward que era lo que pensaba, pero podía imaginarse por dónde se movían mis ideas. le sonreí.

Sachi bailaba con un par de chicos, en lo que me veía intentaba deshacerse de ellos, pero no podía permitirme eso. vi al chico ideal para mi plan. nos veía desde lejos. me acerqué a él y bailamos. era inevitable para él el sentirse atraído a mi, después de todo, los humanos eran nuestra presa natural. Sachi me siguió, pero jalé a Chico al otro lado del jardín. Sachi y yo empezamos a perseguirnos, pero nadie podía notarlo, nadie podía saber lo que pasaba por nuestras cabezas, al fin estaba cerca de la puerta. le sonreí a Sachi y salí con Chico. "Danush, no lo hagas!" escuché que me decía, pero era demasiado tarde.

Chico y yo caminamos por la noche, él estaba vestido de médico. y no me enteré nunca si era disfraz o uniforme. se ofreció a acompañarme a mi casa, yo acepté. ya que estábamos cerca del cementerio, me detuve en una sombra, él volteó a verme, yo me estaba concentrando en sacar todos mis instintos. se acercó a mi, preocupado, sonreí. Chico había sido un perfecto caballero toda la noche, era todo lo que él no era. un chico serio, reservado, un chico más bien flacucho, no mucho más alto que yo, un chico blancusco, cosas que no extrañaba, cosas que no me harían recordarlo. se acercó más al ver que no le contestaba y sonreí.Chico y yo nos besamos, y entonces terminé de convencerme. no había cenado nada, por más que le había dicho a Quil q lo haría y tenía mucha sed. clavé mis dientes en su cuello y pude sentir su horror llenarme. "Happy Halloween" le susurré al oído, él no podía articular palabra, pero podía sentir sus emociones transpirando por su piel, podía verlo en sus ojos, el terror, el asombro, la cara de incredulidad. lo mantuve cerca de mi en lo que lo drenaba, sentí su sangre dejar de fluir, sentí su corazón dejar de latir, sentí su cuerpo secarse y enfriarse.

lo dejé en una esquina del panteón sin ningún remordimiento, no como la vez pasada, esta vez había sido mi decisión absoluta, esta vez nadie más me controlaba, esta vez en realidad había disfrutado el haberme alimentado del humano. pobre humano que no había hecho nada malo, su único problema había sido cruzar el camino de una vampiro enojada. de ser así ningún humano estaría a salvo, ni siquiera mi compañera. tal vez era lo que necesitaba, un cambio de dieta, un cambio de vida. no tenía porque seguirme alimentando de animales, no tenía porque seguir cumpliendo las reglas que me había impuesto cuando detestaba lo que era, las reglas que me había impuesto la convivencia con la manada, ya no más. no ahora que disfrutaba ser lo que soy, no ahora que no lamentaba haber perdido mi humanidad, no ahora que recordaba lo bien que se sentía el tener sangre humana fluyendo por mi cuerpo nuevamente.

vi las dos enormes sombras acercarse a mi. dos? sonreí al verlo, los lobos me veían tristes, decepcionados, heridos
"hola chicos" saludé casual. y sentí un dolor que no era mío, un dolor que venía de alguien que veía la escena através de los ojos de los lobos que me vigilaban, vi através de sus ojos también, hablando a los que no estaban presentes "hola manada" les sonreí. los ojos de los lobos estaban en los míos, que seguramente ya habían tomado el rojo acostumbrado en cazadores de humanos. una parte de mi moría por correr y abrazar al enorme lobo color arena que estaba frente a mi, pero mi lado conciente, mi recién explotado lado vampírico me lo prohibió. me quedé parada en mi lugar. "hola Jacob" dije ahora, hablando al Alpha que no estaba presente, al Alpha que yo sabía me estaba viendo y el dolor se intensificó "el tiempo no logró que te olvidaras de mi, eh? el tiempo, los kilómetros, la ausencia... tampoco funcionó para mi. pero estoy segura que mi nuevo régimen alimenticio hará la diferencia, no crees?" le sonreí y pude ver el dolor que sentía, reflejado en los ojos de los lobos "serás capaz de amar a la personificación de tu enemigo? a un vampiro en regla?" me di la vuelta y los lobos dejaron que me alejara. los escuché aullar, un aullido que podía sentir también, podía sentir el dolor que le había causado a Jake resonando dentro de mi