la inercia me había llevado a uno de los bosques cerca de casa de Quil. me habrían percibido ya? sabrían que estaba cerca? saldrían a cazarme? moría de ganas de verlos de nuevo, aunq fuera para una pelea, aunq tuvieran que acabar conmigo en el proceso, no me importaría con tal ve verlos una vez más, al menos a la mitad de mi manada... mi manada, que bien sonaba eso. aún querrían ser mi manada? aún me aceptarían como parte de ellos? sentí mis sentidos incrementar, pero no de la forma en la que incrementaban generalmente, era una forma más animal, era un sentimiento que no tenía desde hace meses. me sentía como parte de la manada. pero no podía permitirlo. salí corriendo de ahí. no podía dejar que unos cuantos lobitos arruinaran esto, no ahora que por fin estaba feliz con lo que era, ahora que al fin, luego de un año había logrado aceptar mi situación.
un año. Hades! aún podía recordarlo, el vampiro que me había convertido. recordaba la noche en la que lo vi por primera vez, en la que dejó que lo viera, ahora estaba segura de que me había estado siguiendo por mucho tiempo más, recuerdo la primera noche que hablamos, me había parecido tan hermoso, tan llamativo... no había forma de que yo supiera lo que era, no a mi edad. tal vez si hubiera sido más joven lo habría pensado y esto no habría pasado. aún recordaba la noche en la que me había transformado. inconcientemente levanté la mano hacia mi cuello, al lugar dónde estaría por siempre la marca de sus dientes, recordaba el sentimiento, el dolor, el terror, su risa. recuerdo que se burlaba, nunca supe si hablaba conmigo o no, si sus burlas iban dirigidas a mi o no, el dolor era demasiado como para poder poner atención en eso, pero recuerdo su voz y el sentimiento de burla...
había llegado ya a la ciudad, me detuve sobre un edificio. era mejor no pensar en esas cosas. busqué a mi presa. al principio había intentado alimentarme de mendigos moribundos, pero su sangre no era demasiado buena, al final había renunciado a ello. en una ocasión me había ido más al norte, a buscar a un condenado a muerte, eso había sido divertido, burlar la seguridad, acabar con el humano por otros medios, pero no podía hacerlo todos los días. ahora me alimentaba de violadores y asesinos callejeros, en esta ciudad hay a montones, y estaba segura que no podía ser un crimen completo el acabar con gente así.
caminaba tranquila por las azoteas bajas del barrio en el que estaba, esperando. no podían tardar demasiado en cometer alguna clase de delito. y así fue. la chica caminaba sola por el callejón, la seguí. un par de hombres la vieron también y la siguieron. la cena estaba lista. lo malo de esto es que tenía que esperar a que hicieran algo, si yo fuera Edward podría saber desde ahora si sus intenciones eran tan malas como parecían serlo o solo eran buena gente mal encarada. atacaron a la chica. suspiré
no me gastaba con frases de película o advertencias tontas. simplemente me interpuse entre ellos y saqué a la chica de su alcance. "vete" la chica corrió por el resto del camino, esperaba que no le pasara nada malo, este no era el barrio adecuado para caminar sola y de noche. los hombres me amenazaron, me insultaron, no me inmuté. dos era demasiada cena para mi, estaba intentando evaluar quién sería una buena cena y quién una muerte inútil. tanta sangre en perfecto estado desperdiciada! los veía vacilantes, obviamente mi falta de reacción los extrañaba. el primero en atacarme, ese sería la cena. el otro podría observar la escena y luego morir, un poco de melodrama a la hora de la cena no afectaba.
"esta tampoco está tan mal" dijo el más pequeño de los dos. yo estaba escondida entre las sombras, pero no lo suficiente como para que los humanos no pudieran distinguir mi silueta. el otro asintió y los dos se acercaron. que hacía una en momentos así? sonreír.
tomé al que estaba a mi izquierda y lo aventé a la pared, sin demasiada fuerza, lo suficiente para que siguiera conciente en lo que yo cenaba, así fue. se quedó tumbado en lo que yo sujetaba al otro humano, impidiendo sus movimientos y lo mordí. sentí la sangre fluir hacia mi boca. deliciosa sangre humana. volteé a ver al otro humano, pero ya no estaba
"sería tan amable de compartir su cena?" dijo una voz a mi derecha. alcé la mirada y lo vi. era un hombre alto, vestido todo de negro. físicamente no tendría más de veinte, pero podía sentir al menos ochenta años en él. el humano que aún estaba vivo gritaba. había estado gritando desde que se dio cuenta de la sangre que corría del cuello de su compañero. pedía piedad, como todos solían hacerlo, preguntaba razones. él y yo lo ignoramos
"adelante" le dije, me agradeció con un movimiento de cabeza y sacando sus colmillos empezó a drenar al humano. toda una cita romántica, dos vampiros a la luz de la luna drenando a un par de humanos. sentí el familiar aroma de un integrante de la manada cerca de nosotros, si un chico normal no hacía que Jake reaccionara, un vampiro que me acompañara en mis cacerías lo haría? sonreí. terminé con mi humano y me limpié, tenía las manos y los labios llenos de sangre. mi acompañante me tendió un pañuelo. le agradecí y esperé a q terminara sin hacer caso al lobo que nos veía y al dolor que había empezado a sentir, nuevamente ese dolor que no era mío. era el dolor que sentía Jake.
"puedo acompañarla a su vivienda?" preguntó con una reverencia. acepté y empezamos a caminar de regreso al departamento. sentí al lobo desaparecer y pude concentrarme en mi acompañante, que me miraba
"era tu territorio?" le pregunté "no quería invadirte, pero no sentí a ningún otro vampiro"
"a ninguno de tu raza, al menos" me sonrió y la luz brilló en sus colmillos "nosotros no somos tan rastreables como ustedes" eso no me gustaba, pero no dije nada
"entonces, si era tu territorio?"
"si" contestó sin darle demasiada importancia "nuestro recinto está cerca, me mandaron a ver quién eras, ver si eras un enemigo"
"debería ir entonces a disculparme con tus líderes, no quiero problemas" se rió
"no te preocupes, eres bienvenida a cazar en nuestro territorio si lo requieres" le sonreí. era absolutamente un vampiro de película, un caballero perfecto con capa larga. hicimos el resto del camino en silencio. habría sentido al lobo? sabría de su existencia? la manada estaría en peligro? supuse que no, de estar en peligro nos habrían atacado antes. saltamos a mi ventana, yo pasé al cuarto, él se quedó fuera. "vives con una humana" asentí y él sonrió "no puedo pasar a una vivienda humana sin ser invitado" este vampiro era todo lo que yo quería ser, un verdadero vampiro, con colmillos, alergia al sol e incapacitado de entrar a una vivienda humana, le sonreí
"quieres pasar?"
nuevamente estaba, si no emocionada, al menos interesada en que llegara el final del día. André había prometido llevarme a su guarida, a conocer a sus superiores, me intrigaba lo que podría pasar si empezaba a relacionarme con ellos, me afectaría el sol? Casi seguro, pero no en igual cantidad; podría tener colmillos? no era posible, pero me divertía la idea.
ahora que sabía cómo buscarlo, percibir a André cuando llegó al aeropuerto no fue difícil. me pregunté si vendría de nuevo con capa. salí y lo vi entre sombras, vestido como humano. sonreí y caminé hacia él. me sonrió cuando estuve lo suficientemente cerca y me dio una rosa roja
"buenas noches" dijo con una sonrisa medio burlona y acomodó la rosa en mi cabello "te ves tan apetitosa como cualquier humana" ahora entendí la burla en su mirada y suspiré, empezamos a caminar
"tengo que aparentar ser humana" cerré los ojos, dejando que mi veneno me llenara, intensificando mis sentidos y quemé los lentes. volteé a verlo con el gesto que me venía natural con la liberación de mis sentidos "pero sigo siendo la misma" sonrió entre divertido e impresionado
"cómo haces para ocultar lo que eres?" me reí
"maquillaje" le sonreí y empecé a correr hacia la casa. sentí que me seguía, pero él no caminaba. en definitiva el vampiro que me hubiera gustado ser. entramos al cuarto, saqué el desmaquillante y se lo mostré, él, sentado en la cama sonrió interrogante. me quité el maquillaje de la cara, que tomó su pálido acostumbrado, con las ojeras que en compañía de mis ojos que eran de un rojo opaco, significaban que necesitaba alimentarme. le mostré la comparación entre mi brazo, aún pseudo humano y mi cara sin maquillaje, se rió divertido y terminé de desmaquillarme. me cambié de ropa y salimos de nuevo a sus rumbos.
platicamos en el camino, quería saber que tan de película eran. mucho. la comida tenía sabor para ellos, pero no la disfrutaban ni les satisfacía, ajos y cruces, tan falso como lo demás. el sol los podía matar, los quemaba hasta la muerte, tampoco parecían tan resistentes como nosotros, pero no cualquier humano podría matarlos, solo uno hábil. yo le intrigaba también, me dijo que había escuchado de nosotros, pero no conocían a ninguno hasta ahora. llegamos a un cementerio, clásico. bajando por las criptas, cruzando las puertas ocultas, ahí estaban los demás reunidos, cómo solía suceder, con humanos que les servían de alimento, juguetes y sirvientes. el cuarto no era muy grande, pero era solo una antesala. una humana con vestuario sugerente se acercó a André, ofreciéndole su cuello "parece sediento, amo" él la ignoró. otro par de humanos abrieron las puertas del recinto principal, una mazmorra enorme, con antorchas, había un semicírculo de sillones tipo romanos por la habitación, todos rodeando a un par de sillones en rojo, al centro de la mazmorra, en ellos estaba sentada una pareja, obviamente los superiores, compartían a una chica. aparentemente habíamos llegado a la hora de la cena
"bienvenida, hija de la luz" dijo la mujer con una sonrisa casi maternal "se bienvenida a nuestro recinto" el hombre chasqueó los dedos y una fila de humanos aparecieron frente a nosotros
"acompáñanos a la cena, ya tendremos tiempo de hablar después" André me sonrió
"tendrás que alimentarte de dos o tres, si matamos a todos los humanos nos quedaríamos sin servidumbre" sonreí también. nos acercamos a un par de sillones, situados frente al de los superiores. André seleccionó a un par de humanos y cenamos con los demás. luego de varios humanos mis ojos eran de nuevo del rojo carmín que solían ser cuando estaba bien alimentada. por lo general no quería llegar a tanto, más de uno o dos asesinatos por día eran demasiado para mi
André no parecía impresionado por el cambio, pero el resto de los vampiros me miraban, curiosos. mi falta de colmillos, el color de mis ojos, mis hábitos para comer, especialmente eso. no podía morder a los humanos, si no iba a matarlos no podía morderlos, si no, los destinaría a una vida como la mía. Entonces los cortaba con una de mis uñas y tomaba su sangre casi sin tocarlos.
cuando todos hubieran terminado de cenar, los humanos limpiaron el cuarto, llevándose a los que habían servido de cena para que se recuperaran, llevando agua para que los vampiros se limpiaran. el superior despidió a más de la mitad de la congregación, que hicieron una reverencia y se retiraron de la sala. eran como los Volturi, eso era claro, pero había un ambiente diferente en ellos, más festivo, con menos miedo, más íntimo. la hora del interrogatorio había llegado. solo los elegidos quedaron en la sala. André me sonrió y fue a sentarse al lado de la mujer. entendí entonces que era alguien importante en esta jerarquía
"cómo te llaman, hija de la luz?" hija de la luz... sonreí por el término
"Danush" contesté
"espero que no te importe este interrogatorio" el hombre me sonrió "cuando mi hijo nos informó que te había encontrado cazando en nuestro territorio, tuvimos que conocerte" su hijo... su hijo biológico? no sonaba lógico. su hijo de sangre, seguro
"no me importa"
"dinos" dijo uno de los hombres del consejo "es cierto que el sol no te afecta" suspiré
"no es por eso que me llaman hija de la luz?" no contestaron, así que seguí "es cierto, el sol no me afecta como a ustedes, pero si me hace reaccionar. y es humillante"
"humillante?" preguntó una de las mujeres
"me hace brillar. mi raza brilla con el sol" el consejo se rió
"es cierto esto?" preguntó el que por todas pintas era el rey a André
"no puedo saberlo padre, moriría en el intento" me guiñó un ojo"pero usa un maquillaje especial que la hace parecer humana" le enseñó el frasco a su padre, que lo examinó y se lo pasó al resto del consejo. yo lo miré divertida. me había robado mi maquillaje!
"es cierto," preguntó la reina "que poseen habilidades únicas?"
"si"
"cual es la tuya, niña?" me reí por lo bajo
"no estoy segura. llegamos a imaginar que soy una especie de camaleón. puedo imitar lo que veo" eso no lo definía bien "si paso mucho tiempo con su clase, al final el sol me irritaría, a pesar del maquillaje. al estar con los humanos mis sentidos disminuyen, soy más como ellos" el consejo murmuraba entre si
"dijiste llegamos" desvié la mirada. no quería contestar esa pregunta "esto es, tú y tu creador?" me reí secamente
"no se quién es mi creador, no lo conocí nunca" ahora se veían alarmados
"no conociste a tu creador?" preguntó André sorprendido y volteó a ver a su padre, como si él pudiera desmentir lo que yo decía
"no. me abandonó la primera noche de mi transformación. para nosotros la transformación dura tres días. es una agonía interminable"
"pero" el rey se había acercado al borde de su silla "cómo pudo tu padre abandonarte así? sin enseñarte las reglas y costumbres de tu gente?"
"él no es mi padre, sólo es el vampiro que me transformó"
"pero..." ahora fue el rey el que volteó a ver a André
"nos disculparás, niña" dijo la reina, amable "en nuestra cultura, cuando le das tu sangre a un humano para hacerlo inmortal, ese humano será por siempre de tu familia"
"en nuestra cultura no importa quién te transformó. además, nosotros no bebemos sangre del creador para convertirnos"suspiré "somos venenosos, es el veneno que emanamos lo que hace que nos hace inmortales"
"impresionante" murmuró el rey, "podríamos verlo?"
"quieren que transforme a uno de sus humanos?" pregunté incrédula
"te importaría?" lo pensé. iba en contra de todos mis principios, hacer a alguien lo que yo era. pero también era cierto que esos eran mis principios de antaño
"tendrían que enseñarle sus reglas y sus costumbres. yo no lo llevaré conmigo, no me importará su existencia y no me haré cargo, no le enseñaré lo que somos, no vivirá como uno de nosotros. aunque nunca será tampoco uno de ustedes, no completamente" lo discutieron
"habría que encontrar a un humano que esté dispuesto a ese tipo de vida" volteó a ver a los silenciosos esclavos que quedaban en la mazmorra, obviamente vivían ahí con la ilusión de ser transformados, pero de ser transformados al método antiguo.
"esto significa que nunca has tomado la sangre de otro vampiro?" preguntó André, curioso. me imaginé tomando la sangre de Emmett y me reí
"no, nunca" la reina volteó a ver a André con una mirada extraña, él no hizo caso
"nadie ha tomado nunca de tu sangre?"
"no. no se si tenga sangre que no sea la de mis presas, y en todo caso, debe ser venenosa, no lo sabemos"
"cuantos años tienes, niña?" me preguntó la reina
"veintidós humanos, uno inmortal"
"un año" dijo ella "y cómo lograste pasar los primeros días sin la guía de un maestro?" eso era otro recuerdo que no quería tener
"brillando y huyendo" me reí para mi misma y seguí. "luego de unos días, los Volturi" hice una pausa, sin saber si tendría que explicar eso
"son ellos sus gobernantes?" preguntó uno de los hombres
"son aquellos que gobiernan Italia, hermano" contestó otro a su derecha. hice una mueca ante la idea de que incluso aquí supieran de la existencia de los Volturi
"ellos se han auto denominado nuestros gobernantes. son unos dictadores perversos" dije sin más ceremonia "ellos me contactaron, me explicaron lo que era y no fue grato" recordé a la pequeña Jane y a su hermano "entonces decidí que no quería ser como ellos. pasé desde ese día hasta hace dos semanas viviendo en un régimen diferente al suyo"
"a que te refieres?" preguntó una de las mujeres
"mi gente lo llama ser vegetarianos" me reí ante la idea "nos alimentamos de animales"
"pueden vivir solo a base de animales?" preguntó la mujer, impresionada
"es posible. necesitamos más de uno para estar satisfechos, a veces es difícil conseguirlos, más aquí, pero es posible" parecían impresionados
"debemos entender que no tienes relación ninguna con los reyes italianos?" hice una mueca
"ninguna"
"y no conoces a tu creador" me reí secamente
"no"
"no sabes nada de la historia de tu gente, nadie te ha contado los relatos, nadie te ha dicho cómo deben ser las cosas para ustedes?"
"no creo que tengamos historia, no se quién fue el primero ni de dónde venimos, no me interesa demasiado tampoco. la única historia que me interesa es la que voy creando" volteé a ver a André, y esta vez en definitiva pude ver la mirada de alarma que puso la reina al ver la sonrisa que me devolvió su hijo
"y de tu propia historia?"
"no tiene nada relevante, aún" intenté no pensar en ellos, el consejo murmuró algunas cosas, al final el rey dijo
"serás bienvenida a nuestro clan. puedes permanecer con nosotros el tiempo que quieras" la mujer me sonrió, sin malicia, sin pretensiones, a pesar del obvio pánico que le daba mi posible relación con su hijo
"y espero que no te importe si investigamos un poco de tu historia..." me reí. paranoia normal de la raza "cuál es tu verdadero nombre, pequeña?" se lo dije y la asamblea quedó en silencio. el rey repitió el apellido de mi madre, yo asentí sin entender
"eres descendiente de Elena" era más una afirmación que una pregunta, yo asentí, sin entender demasiado. "la conociste?" lo miré extrañada
"es mi madre. Elena" parecían confundidos
"no puede ser... han pasado más de cincuenta años" dijo el rey
"y ninguna de sus herederas mostró señales…"
"y el diario sigue desaparecido"
"esta niña debe saber más de lo que dice..." dijo una de las mujeres del consejo
"basta!" André volteó a ver a su madre "nuestra invitada debe estar cansada" me sonrió y extendió su mano. la tomé "te acompañaré a tus habitaciones" dijo. volteé a ver al consejo, me despedí de los reyes y me fui tras André. esto iba a tener que explicármelo
