Dedicado con mucho cariño a todas(os) mis lectoras(es), a Rey, Ashely Ketchum y a todos los chicos. Y a Koi XD, por su fiel compañía XD
Sin más, comencemos:
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Acto Quinto:
Mala espina
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Final del capitulo anterior:
–¡Dios santo, Wufei! Espero que puedas explicar todo antes de que la tormenta esa de afuera acabe. –Exclamó Duo, reprochando pero sonriendo.
–Yo también lo espero. –Respondió Wufei divertido.
–Regresaré con la comida –se excusó Saker caminando hacía la puerta. –Y Wufei, quédate en la cama. –Subrayó antes de salir.
–Si, señor –se burló, Wufei.
Un ambiguo sonido monosilabito fue lo que recibió por respuesta del pelirrojo, quien después de una leve inclinación a los ex-pilotos, se retiró.
–Bien, ¿Quién empieza el ataque? –preguntó Wufei, esperando el inminente bombardeo de preguntas…
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Duo estuvo a punto de lanzarse con la primera pregunta, pero fue interrumpido por la seca y aplastante de Heero:
–¿Por qué estamos aquí?
Duo se descompuso por completo y casi se cae de la impresión, Quatre y Trowa lo miraron con desconcierto. La sutileza y la sensibilidad no eran algo con lo que Heero estuviera muy familiarizado. Wufei, aunque desconcertado por dentro como estaba, no lo demostró, miró a Heero con una media sonrisa y dijo:
–Por que he descubierto algo que nos concierne a todos, sobretodo a ti, Heero –contestó directamente, firme y calmo.
–¿Y que es exactamente eso? –Siguió con la misma frialdad Heero.
–Todo a su tiempo, Heero, y este no es el momento. Lo sabrán cuando sea necesario, no antes, además van a pasar una temporada aquí, no les hará ningún daño ser humanos de nuevo antes de enfrentarse a esto.- retrucó Wufei, hábilmente dirigiéndose más a Heero que a cualquiera de los otros, usando la misma frase de la Doctora, ¿En verdad, se notaba tanto que no eran chicos normales? Wufei tenía que aclarar muchas cosas, pero estas lo harían a su tiempo, al tiempo debido, no al que ellos quisieran. La prioridad de un General, todo a su tiempo.
A Heero no le agradó la forma en que Wufei se lo dijo, pero como bien lo conocía, Wufei sabia lo que hacía, para variar debía confiar en él; además algunas otras cosas le preocupaban, pero quien esta vez le ganó la pregunta, a él y al segundo intento de Duo, fue Trowa.
–Entonces dinos, ¿hace cuanto que estás aquí? –preguntó con su acostumbrada seriedad, Wufei lo miró y antes de contestar les pidió.
–Será mejor que se sienten, esto llevará tiempo y mejor estar cómodos –señalo las sillas y sillón de la salita enfrente de la chimenea, en total cabían cinco personas. Con algo de indecisión así lo hicieron los ex-pilotos; la loba también se movió, subiéndose a la cama a los pies de Wufei, mirando atentamente a Heero, gesto que sólo Wufei notó; y una vez listos, contestó.
–Llevo año y medio aquí.
–¿Año y medio?, pero Relena dijo que estabas aquí desde hace seis meses –por fin logró preguntar Duo, aunque no exactamente lo que quería al principio.
–Hace seis meses que me comunico con Darlian.
–¿Que hacías aquí? –Duo
–Una investigación. La investigación que nos concierne y también a Relena, es todo lo que les puedo decir por ahora –contestó sin decir más. Cerrado herméticamente, no cabía duda, cuando Wufei se proponía algo, lo lograba y en sus planes no estaba soltar información. Pero por alguna razón ellos no tenían muchos ímpetus de insistir, de alguna manera, Wufei, desplegaba esa aura de confianza que atrae a la gente y hacen a un líder y, más aun en este caso, la confianza que brota de un amigo.
–¿Hace cuanto eres General? –preguntó dulcemente Quatre.
–Siete meses.
–¿Y como ocurrió? –Heero.
–El general anterior falleció y la comunidad tiene la oportunidad de decidir quien lo sucederá de entre los más aptos, ellos me eligieron a mí y acepté –contestó Wufei como si fuese un interrogatorio de algún superior y no de sus compañeros.
–¿Por qué lo hicieron si no te conocen? –Heero
–Eso pregúntaselo a ellos –fue la dura respuesta que provocó un silencio, Wufei era frío de nuevo, ya no sonreía y en verdad estaba muy misterioso.
–Wufei, ¿Qué te paso? –preguntó Duo de repente, señalándose un ojo él mismo. Wufei sonrió y se acerco la mano a su cicatriz, pero no se toco.
–Un mal entendido hace tiempo, no tiene importancia, ahora solo es un recordatorio –contestó suavemente dando un tono a su voz que indicaba claramente no daría más explicaciones por ahora.
–Wufei, dinos que investigabas –pidió Quatre, entonces. (N/a: intentarlo no cuesta nada…)
–No. Todo a su tiempo, ya lo sabrán, ahora no es buen momento. (N/a: de acuerdo, olvídenlo…)
–¿Porque? –Heero.
–Por lo que acaba de ocurrir, Heero, es la etapa de cierre. –Wufei de inmediato vio la interrogación en la cara de Duo. –Es cuando "Sírnelvik", la tormenta, azota. Es muy peligrosa y la base se encierra a si misma, nada ni nadie puede salir o entrar y para mostrarles lo que he encontrado necesito que salgamos ya que las entradas interiores están bloqueadas.
–¿Te refieres a los túneles que cerramos? –Duo
–Si. Ellos conducían al interior de la montaña sin necesidad de salir de la base, pero la tormenta ha golpeado más fuerte esta ocasión y ha provocado una avalancha. Con la que te ganaste admiradores, Heero. –Wufei volvió a sonreír, y ¿a bromear? Esta vez todos se turbaron notoriamente, incluso Heero se estremeció un poco. Hubo un silencio de segundos eternos, en que Trowa rompió con él.
–Has cambiado, Chang –dijo meneando la cabeza, como cavilado la idea.
–Bastante –contestó este, sonriendo. Atónitos por la afirmación y sin tiempo a reaccionar, un movimiento llamó la atención de todos, Frela dejó de observar a Heero y volteo rápido a la puerta, bajó de la cama y se acostó en la lateral y segundos más tarde se escuchó un llamado a la puerta. Solo un segundo después Wufei contestó:
–Adelante – se abrió la puerta, apareciendo Saker tras ella.
–¿Se puede? –preguntó al filo de la puerta. Wufei le afirmó con un gesto. –No tuve que alejarrme mucho, la comida venía en camino. –Comentó Saker haciendo pasar a la caravana que venía detrás de él, con alimentos en charolas, mesitas y sillas en donde ponerlos. Las personas que entraron hicieron su trabajo rápida y eficientemente, todos callados y hasta podría decirse sumisos. Antes de retirarse le dirigieron a Wufei sus respetos y muy probablemente los deseos de que se recuperara pronto, hablando en ruso, Wufei les agradeció y se retiraron.
–Wufei, esta vez se esmerrarron con la comida, no les insultes y trata de cómetela toda ¿quierres? –regañó Saker a Wufei. Él no se había retirado, pues al parecer comería con ellos, cosa que a Heero le molestó bastante. Wufei miró con burla a Saker y le hizo una leve señal militar. Se volteo con ellos y les susurró de manera que Saker oyera:
–Se está desquitando sólo por que estoy muy cansado para reñirle –bromeó, Saker lo miró como mira una madre a un niño problemático, torneo los ojos y se sentó en una silla a un lado de la cabecera de la cama, del lado contrario a los pilotos, mientras murmuraba algo en ruso con lo que sólo Trowa y Wufei sonrieron.
–¿Qué, que, qué dijo, Trowa? –Preguntó Duo con gran curiosidad, casi como niño pequeño.
Trowa miró a Saker pidiendo permiso, pero este se adelantó y mejor contestó:
–"Mejorr come, Fhurer" fue lo que dije, señorr Maxwell.- Duo casi ríe a carcajadas, Quatre también se reía, Wufei, Trowa y Saker sonreían y Heero… bueno, parecía que estaba en un funeral y llevado a la fuerza. Wufei se percataba de esto.
Cuando la broma terminó su efecto, Saker comentó. –Creo que he interrumpido algo, serrá mejorr que coma y me vaya, si no es que deberría irrme ya.
–No se vaya Coronel… –habló Duo. Apenado por su reacción. –Si Wufei quiere claro. –Wufei sonreía en todo momento, era como estar con la Amabilidad en persona.
–A mí nunca me ha molestado la compañía de Saker,… al menos desde que soy General. Saker, nadie te corre, pero si quieres irte.
–Hombre, ahorra me corres tú, entonces me quedo –le siguió el juego.
Saker y Wufei bromeaban constantemente. En Wufei no era habitual, por no decir que era la cosa más rara del mundo. En Saker, tampoco parecía ser común, pero por alguna razón frente a ellos lo hacían. Una actitud muy diferente a la que habían presenciado no mucho tiempo antes: rígidos y eficaces, rápidos y decididos, fríos y duros; ahora bromeando. Demasiado extraño.
Aunque algo había que admitir también. Aunque bromearan no decaía su actitud militar, es decir, ninguno de los dos hacia ademanes o se movía demasiado, cuando mucho Saker se había acomodado en la silla cuando dijo que se iba, y en realidad, no habían reído, a lo mucho sonreían. No exageraban sus gestos, las bromas salían sutiles y elegantes, sólo con la intención de calentar el ambiente y agradar en el caso del Coronel.
La verdad es que era cautivante contemplar a Saker. Esas peculiares facciones de expresiones tan cambiantes y expresivas eran llamativas y atrayentes, sobre todo por que expresaban justamente lo que su dueño quería. Si estaba enojado o molesto se notaba el peligro de acercarse, cuando estaba contento o divertido su desconcertante sonrisa lo demostraba. Lo sorprendente era que esta actitud no alejaba a nadie, aunque tampoco era una invitación a tener una linda charla. Pero sí, era como un imán. Su carácter no ahuyentaba pero imponía y asustaba cuando deseaba, se le debía tener mucho cuidado pero se le podía querer con facilidad. En pocas palabras: era una flamante llamarada en el cuerpo de un muchacho.
Sin saber bien como, la conversación se llevo acabó entre un parlanchín Duo, que apenas comía (a pesar de que la comida estaba descomunalmente exquisita), un afable Wufei, que contestaba discretamente a las preguntas, un Quatre siempre cordial y carismático, un Trowa reflexivo que sin embargo participaba activamente y un practico pero agradable Coronel. Heero no participaba, pues a pesar de encontrarse en la habitación estaba más callado y serio que un muerto y sólo se dedicaba a comer el delicioso platillo.
La conversación derivó en muchas cosas, comenzando por la comida de la que Duo alababa y alababa pero a penas probaba, luego del funcionamiento de la base y por último de la tormenta que casi los mata.
–¡Mmmm! –Duo hacia otra de sus escandalosas interrupciones a la conversación cada vez que se acordaba que tenía el plato enfrente. –No, entiendo como no pudiste comer toneladas en estos meses con esta comida, que mal agradecido eres Wufei –decía Duo saboreando los bocados del plato que estaba a punto de terminar al fin, pero alargaba el momento, además de que lo mantenían más o menos callado.
–Pues tú me estas dando una demostración, por que eres el único que lleva una hora y media en el plato fuerte y todavía falta el postre –comentó Wufei.
–¿Postre? Por que no lo dijiste antes. –Duo empezó a comer lo más rápido que su garganta se lo permitía sin atragantarse demasiado. Trowa lo veía con cara de "mastica la carne, Duo". Quatre, Wufei y Saker (sobre todo este ultimo) lo miraban divertidos, Heero no le prestaba atención… estaba muy ocupado tratando de matar al Coronel con la mirada, el cual ignoraba a Heero olímpicamente, aunque notara la intención.
Heero no había despegado la vista de él en toda la conversación, sólo volteaba a ver ocasionalmente a Wufei, tratando de entender como demonios había permitido que el pelirrojo se quedara. Éste cuando captaba su mirada, en lugar de contestar a su clara pregunta silenciosa, se limitaba a sonreirle elocuentemente y volvía a la conversación de los demás.
Después de que Quatre salvó a Duo de atragantarse dos o tres veces, comieron el postre que se ocultaba bajo una de las charolas, Wufei apenas y lo comió como el resto de la comida, al igual que Heero. Duo se sirvió ocho veces más.
Luego del postre, hablaron un poco más, el Coronel les hablaba de los lugares con los que se conformaba la base: parques, auditorios, algunos lugares de distracción, incluso uno que otro bar, muchos salones de entrenamiento y una enorme cocina general, por la que Duo se vio muy interesado, junto con las funciones de algunas personas de la comunidad, como los Excavadores, los Excursionistas o los Escaladores.
La temperatura había disminuido, ahora dentro de la cómoda habitación se sentía frío. Duo se había acercado desde hace rato a la chimenea y se hundía en uno de los sillones, su ropa no era abrigadora. Quatre también demostraba frío, juntaba sus brazos a su cuerpo y se sobaba las manos discretamente, Trowa cruzaba los brazos y recargaba su espalda en la silla acolchonada, Heero mantenía su rígida postura, si le incomodaba o no la temperatura, no lo demostraría y menos con el pelirrojo enfrente, que a diferencia de los demás, él y Wufei parecían no sentir que el clima estaba helando. Incluso Wufei seguía con el pecho cubierto sólo por las vendas y no se inmutaba.
Un pequeño estornudo de Duo hizo que Saker dejara su narración de los Excavadores, uno de los trabajos que realizaban los soldados que se internaban en la montaña.
–Tiene frrío señorr Maxwell, es cierrto la temparraturra ha bajado –dijo Saker como dándose cuenta de pronto. Después se levantó y abrió una de las puertas corredizas del closet, sacando unas cuantas mantas. Caminó hasta Trowa y Quatre que estaban en el mismo lado de la chimenea. –Tomen unas –pidió, a lo que Quatre accedió de inmediato y dio un dulce "gracias", Trowa sólo la tomo y la puso en sus piernas, sin desdoblarla, antes de que Saker extendiera una de las mantas a Heero que se encontraba un poco más apartado pero del mismo lado que Quatre y Trowa. Éste no la aceptó y miró al Coronel como si le hiciera una grosería al ofrecerle la manta. El Coronel se quedó en la misma posición, parecía estar retando a Heero de nuevo, esta vez a que tomara la manta… a ver quien de los dos era más obstinado.
El tiempo pasaba y los dos seguían igual, uno con la mano extendida y firme y el otro sentado con los brazos cruzados y sin despegar la vista del pelirrojo. En la habitación se formaba una tensión horrible y Wufei sólo miraba la escena, al igual que Frela que parecía estar muy atenta a los movimientos de Heero, no era buena señal. Entonces a Duo se le ocurrió algo.
Un estornudo. Más fingido no pudo salirle. –Disculpe Coronel, yo si acepto una de sus mantas. –Sin embargo lo había dicho con cierta ternura que el pelirrojo apartó la mirada de los ojos cobalto y sonrió, dejo la manta en una cómoda cerca de Heero y sin voltear a verle de nuevo, se dirigió a Duo abriendo la manta y colocándosela él mismo en la espalda.- Lo lamento mucho, señorr Maxwell, fui groserro, esperro me perrdone.
–Oh, si claro, no hay de que preocuparse –contestó turbado Duo, por la cercanía del pelirrojo y por la cálida mirada que le dedicaba, como si fuese un niño. Después, agraciadamente como su figura, dio la vuelta a su lugar de nuevo, pero al hacerlo regalo un elocuente e ínfimo levantamiento de cejas a Heero, quien estaba que ardía y no se quedaría de brazos cruzados.
Entonces, a punto de "lanzarse" sobre el pelirrojo. La loba se levantó del suelo en donde tranquilamente descansaba hacia unos momentos y se acomodo como si atacar fuese, pero no en dirección a Heero, sino a la puerta. Poco después, tocaron.
–Generral, ¿se puede? –habló la voz de mujer del otro lado. La Teniente.
–Adelante, Fhler –contestó Wufei, indiferente de la peligrosidad de Heero de hace unos momentos y a las acciones de su "loba". La Teniente abrió la puerta y dirigió al grupo una rápida mirada. –¿Interrumpo?
–No Fhler, pasa –así lo hizo la mujer, y miró recelosa a la loba. –¿Qué ocurre?
–Sólo venía a darr un pequeño inforrme y a decirrle que la Doctorra Cazielli me pidió le rrecorrdarra que necesita descanso –la loba agachaba más la cabeza y mirada a la mujer fijamente.
–Muchas gracias, Fhler. ¿Cuál es el informe? –la mujer se cuadró.
–Las puerrtas han sido selladas y verrificadas, no hay herridos graves, la Doctorra los atiende, mañana se limpiarran las entradas irrumpidas porr la nieve. Las provisiones que el Corronel trajo están en los almacenes, a los soldados se les darrá el cese de actividades en 32 horras cuando todo este tranquilo y la torrmenta estable. Porr último, las habitaciones preparradas parra sus huéspedes están listas, sus trajes se acabarran mañana cuando se hayan tomado las medidas necesarrias.
–Muy bien, Teniente, gracias, sólo una cosa. No limpie las entradas, déjelas así.
–¿Qué? –preguntaron al unísono el Coronel y la Teniente.
–Dejen las entradas así.
–Perro… –el Coronel.
–Sólo háganlo –ahora hablaba el General, no el amable Wufei. –Las provisiones llévenlas con Lexa, ella tiene instrucciones. Es todo. –Fue la última orden que sonó inapelable. La mujer intentó decir algo que seguramente sería replica, pero un gruñido lo impidió. Frela sonaba amenazadora.
–Tranquila, Frela –dijo Wufei. La mujer se detuvo y solamente asintió. –Me retirro entonces, señorr, buenas noches –se inclinó un poco y salió de la habitación, Frela se calmó de inmediato.
–¿Porr qué dejarr la nieve? –preguntó Saker en seguida, parando es seco cualquier acción por parte de los demás, sobre todo de Heero.
–Tengo mis motivos –por primera vez en toda el día Wufei mostraba verdadero cansancio. El pelirrojo entendió entonces que se habían excedido en la conversación y era hora de retirarse.
–Entiendo –contestó a Wufei. –Señorres, serrá mejorr que nos rretirremos si no les incomoda.
–Tiene razón Coronel, será mejor que nos retiremos, nosotros también estamos algo cansados –dijo amablemente Quatre, con su dulce sonrisa tratando de aligerar la extraña atmósfera que entre consternación, confusión y amenaza se había formado en la habitación.
–Tiene razón –apoyó Trowa.
–Les mostrarré sus habitaciones –ofreció el pelirrojo amablemente.
Quatre agradeció al levantarse, acción que los demás imitaron, incluso Heero pero este en lugar de salir con los demás, se quedó estático. Las cosas se habían enfriado por segunda ocasión casi por el milagro de una intervención. Pero fuera de la extraña y confusa furia que sentía hacia el pelirrojo, se había controlado, había muchas cosas que no encajaban, unas en él mismo, otras muchas en Wufei y su cambio. Tenía dudas y algunas era urgente despejarlas de inmediato. Tenía que hablar a solas con Wufei.
–Sólo una cosa, antes de salirr –pidió amablemente el pelirrojo.- Wufei insistió en que deberrían quedarrse en la torre de mando y junto a él la mayorr parrte del tiempo, porr lo mismo sus habitaciones se encuentran en esta árrea, sólo hay un inconveniente –hizo una pequeña pausa. –Únicamente hay dos habitaciones que pueden serr ocupadas, por lo que tendrán que compartirla en parejas, hay dos camas en cada habitación. Wufei rrecomendó un acomodo para las estancias y sólo querría confirrmarrlo.
–Claro, Coronel –concedió Quatre.
–Bien, las habitaciones serrían comparrtidas porr el Señorr Barrton y el Señorr Winnerr, y porr el Señorr Maxwell y… el Señorr Yuy. ¿Hay algún inconveniente?
–No lo hay –contestó Quatre liviano. (N/a: ¬¬ ¿Cómo iba a haber si le tocó con Trowa?)
–Tampoco –reafirmó Trowa.
Miraron a Duo, este meditó su respuesta, le tocaba con Heero, de seguro le tocaría una sarta de "cállate" y "baka" antes de dormir… pero bueno ya estaba acostumbrado. Trowa y Quatre no le habían dejado opción. –No, tampoco –dijo al final. Todos miraron a Heero. Este contestó con un escueto: –No.
–Muy bien –confirmó el pelirrojo, omitiendo la cruda mirada que le dedicó Heero con esa palabra. –Entonces les indicarré cuales son, síganme.
Quatre se dirigió a la puerta, un solícito Coronel la abrió, dedicó a Wufei un encantador "buenas noches" y salió seguido de Trowa que se despidió con una seria inclinación de cabeza. Luego siguió Duo pero este se detuvo y volteo a ver a Heero que no se movía de su lugar. –¿No vienes, Heero? –preguntó casi insinuándole que tenían que salir de ahí por el estado de Wufei.
–No –contestó. –Tengo que hablar con Wufei.
–Habrá tiempo para eso mañana, vamos a dormir –insistió Duo.
–Está bien, Duo –contestó esta vez Wufei. El aludido se sorprendió por el uso de su nombre de pila. –No tardaremos.
–Perro Wufei, necesitas descan… –apeló el pelirrojo en esta ocasión.
-No me moriré por hablar un poco más, Saker,- la respuesta de Wufei fue ácida, por muy amable que ahora fuera, algo del viejo Wufei seguía ahí y este no dejaba que le dijeran lo que podía o no hacer. Después, su tono tanto como su expresión. –Por favor, Saker, déjanos solos y acompaña a los demás.
El pelirrojo se le quedó mirando con una expresión indescifrable, demasiado serio, demasiado indiferente, cualquier cosa de esas podía ser, luego dirigió una mirada igual a Heero, quien lo miraba fríamente.
–De acuerrdo, rregresarré de cualquierr forrma –y salió antes que Duo de la habitación o de cualquier protesta. Duo era el único que faltaba por salir, y todavía, algo confuso, por estas últimas acciones, reaccionó:
–Ah, bueno, entonces… Buenas noches, Wufei- se despedía Duo, sujetando la manta que el Coronel le había dado y medio bostezando, hacia mucho que Wufei no veía a Duo y le alegro ver que no había cambiado esa cálida forma de ser. –Nos dejas con muchas dudas todavía, pero más que nada un repertorio de sorpresas inmenso, hoy voy a tener los sueños más raros de toda mi vida… bueno quizá no… –Duo recordó las medusas voladoras rosa fosforescente que querían besarle de hace ocho semanas… sería difícil superar eso, luego un bostezo lo regreso al planeta. ¡Cielos, si estaba cansado! –Parece que si debemos descansar. Buenas, Wu amigo. –Hace cuanto no lo llamaban así.
–Buenas noches, Duo –se limitó a decir Wufei, pero con una sonrisa.
–Heero te espero en el cuarto, tal vez no despierto, así que no te prometo que puedas escoger cama –cerró la puerta tras él para no esperar un "baka" de parte de Heero.
Cuando se hubieron cerrado las puertas, Wufei preguntó al estático Heero.
–¿Qué te causa mala espina, Heero?
Continuará…
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N/A: Hola, bueno, espero no haberme tardado. Se que en el cap anterior dije que la cosa iría más fluida, pero no se si logre hacerlo en este cap, me parece que no, pero les doy una explicación: como son los caps de arranque, hay que poner todo el meollo del asunto en ellos y eso me lleva a describir mucho, pero conforme vaya continuando la historia los caps irán mas rápidos XD.
Gracias por leer y les deseo les haya gustado este cap.
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Y ahora: los Reviws:
Min Winner: ¡¿Qué no acepto anonimos? Cielos, te juro que no me había dado cuenta, si no me dices no me entero, jeje, gracias, ya lo solucione, gomen. Me alegra que te guste el fic. Si Wufei cambió mucho (pero daré una justificación os lo aseguro) y Heero bueno… la verdad es que se esta quedando atrás por cabezota… y eso que lo quiero mucho, pero ya veras. Se que apenas vas en el cap dos, o al menos me mandaste este reviw en ese cap, cuando llegues aquí entenderás mas cosas.
Uru Yuy: Laliho, linda, parece que no te decepcioné, Saker es uno de mis niños lindos y no por malas razones ¿verdad? Te diré que ni Heero sabe realmente que le molesta de Saker… pero Wu tiene una ligera sospecha.
Noriko Ukai: Linda, no eres quejumbrosa, es que no me conoces, Frela es linda ¿verdad? Y no te preocupes Wu estará bien… al menos al final o eso creo… mejor no abró la boca, por que luego meto la pata y como la historia se escribe sola… ¿Te deje con dudas? No me vayas a matar, esa es la intención, je, je, pero todo ha de aclararse.
Zen/Kurai Kurayami Kage: Saker X Duo? XD, veremos, veremos, y sí, Heero celoso es bonito.
Usagui kou: Gracias! Si, por eso iré un poco más fluida, aunque talvez este cap aun te parezca algo lento, je, je, perdón.
Kaede-Sakuragi: Me alegra que te interese y te guste. Sí, lo que dijo Relena tiene mucho significado, ya veras…
Jontaru Hibari Yuy: No me enojo, ¿me creerás que a mí, también, empezó no gustándome Wufei? XD y mira lo que hizo el disgusto por el personaje y el transcurso de las cosas, tu me dirás. Solo espero no decepcionarte.
Forfirith-Greenleaf: Miraditas, miraditas, yo creo en que las miradas dicen más que las palabras. Claro que Wu no es nada tonto, me halagas mucho, gracias por todo. Je, je, no te apures, Frela es muy linda y no le va a hacer nada…¬¬ al menos eso espero. Sí, me estoy pensando la propuesta.
Ashely Ketchum:
Hayame: ¿Verdad que si tiene lado dulce? XD
Pei pei: Tu madre tiene razón, ¿como estarías ahí si no fuese así?
Travis: Amor, Saker es lindo, XD, tu Mami lo va a querer mucho – o –
Rina: No te enojes conmigo, ni con Travis, tu Pa también va a querer mucho a Saker XD… al menos eso creo ¬¬Uu
A todos.- Créanme que el honor será mío XD
P.D. Hayame, por lo que más quieras, no te me alteres y guarda ese cuchillo, Por Favor!
Muchas Gracias a todos ustedes y recuerden ¡Sean Felices!
