había pasado casi todas las noches con André, pasaba por mi al aeropuerto, íbamos a la casa para que la roomie no sospechara y regresábamos al recinto. mis habitaciones eran... todo lo contrario a lo que era el departamento, no entraba ni luz ni aire por ningún lado, pero en realidad en este punto no me importaba demasiado, pasaba las noches con ellos, jugando, cenando, platicando. nadie mencionó nunca la primera noche, no nuestra despedida, así que yo tampoco lo mencioné. André no quiso explicarme nada, así que me quedé con la duda, decía que no era relevante y que no le diera importancia. ya investigaría yo a lo que se referían.

debajo del cementerio era como un mundo aparte, los primeros días me había dedicado a recorrer los territorios de André. en uno de los extremos dormían los reyes, con los principales hombres del consejo. André dormía al otro extremo, con sus hermanas y los demás integrantes del consejo. el resto del clan dormía en criptas esparcidas por el recinto. yo entre ellos. tenían de todo, salones de música, un cuarto con pinturas, indudablemente originales, incluso había un teatro. saliendo de la sala en la que yo los había conocido estaban los miles de túneles que te llevaban alrededor de la ciudad. arriba de las criptas dormían los humanos, siempre serviciales, siempre dispuestos a presentar un cuello a un vampiro hambriento, incluso a mi. había pocos seleccionados que guardaban las criptas, eran obviamente los humanos de confianza, fueron ellos los que me informaron, amablemente, que no podía acercarme a las criptas mientras los demás dormían, así que me dediqué a hacer otras cosas

salir por la ciudad no era divertido. tal como me lo imaginaba, luego de pasar tanto tiempo con ellos, el sol me lastimaba al salir por las mañanas, así que tuve que pedir a los humanos que me consiguieran ropas largas para cubrirme. salí a vagar por el cementerio, pensando en los lobos, pensando en Lola. no había sabido nada de Lola en días, que estaría pasando en su vida? ya se acercaba su cumpleaños... caminaba por un parque, había niños jugando, dejé que su sentir me llegara, si me hacía más humana el sol dejaría de lastimarme, me senté en una banca, intentando hacer que mis sentidos bajaran, pero no podía lograrlo.
"se encuentra bien?" debía tener cara de desesperación para haber preocupado a la pequeña niña así. para poder contestarle tuve que tomar aire, había dejado de respirar para ver si eso hacía que mi nulo instinto humano reaccionara. sentí el aroma de la niña llenar mis pulmones y literalmente, se me hizo agua la boca. pude sentir el veneno fluyendo en mi, llenando mi boca, listo para el ataque. le sonreí a la niña
"si pequeña, gracias" era una niña de no mas de cinco años, no me serviría ni de aperitivo, pero su olor era delicioso, era una de las humanas más deliciosas que había olido en mi vida. la pequeña sonrió, me ofreció un chocolate y se fue. no parecía que hubiera ningún adulto responsable por ella alrededor. intenté no pensar en ello, en lo fácil que sería llevármela sin que nadie lo notara... necesitaba que regresara mi naturaleza humana para poder controlar esta urgencia que tenía, pero mientras más intentaba controlarla más difícil era, el olor de la niña me estaba matando!

salí corriendo, no podía hacerle eso a una niña, entre todas las criaturas inocentes de este mundo, un niño tenía casi siempre uno de los primeros lugares, no podía alimentarme de un niño! corrí lo suficiente para olvidarme de ella, el recuerdo de su aroma aún me quemaba la garganta, tenía que hacer algo. me detuve en una calle, estaba demasiado transitada, corrí hasta que encontré uno de esos lugares de película, en los que sabes que en cualquier momento van a matar a alguien. tomé pose de damisela en peligro y esperé a que llegara mi presa, el primer hombre que pasó cayó en mi trampa, los hombres eran demasiado sencillos. lo llevé a una sombra y empecé a drenarlo, sin demasiado drama, solo quería quitarme de la garganta el ardor que aún sentía. entonces la vi salir de entre las sombras, le sonreí

"quieres?" le ofrecí y ella gruñó "no vas a atacarme?" podía adivinar por su postura que las ganas no le faltaban. se quedó quieta en lo que terminaba de drenar al humano. "en serio no vas a atacarme? no soy lo que dije ser, me he convertido en lo que siempre has odiado de nosotros, sabías que no podías confiar en una maldita bloodsucker y aún así no vas a hacer nada?" sabía que provocarla no ayudaría. quería que me atacara, pero era obvio que tenía la orden de no hacer nada, vi a través de sus ojos"que pasa Jake? quieres hacerlo tu mismo? vas a matarme?" me limpié los labios, que estaban llenos de sangre "te estoy esperando" le sonreí y sentí el ya familiar dolor, enojo, la decepción invadiendo mi cuerpo. suspiré. "nos estamos viendo Leah" me di la media vuelta y regresé al cementerio. ella no me siguió

corrí por la ciudad, intentando ahora no pensar en la mirada de odio con la que Leah me había visto. sabía que los demás podrían perdonarme, de una forma u otra, al final podrían aceptarme de nuevo, pero Leah? a Leah q le había costado tanto confiar en mi, aceptar que una bloodsucker fuera el imprint de Jake, aceptarme como parte de la manda... ahora había confirmado que todas sus sospechas eran ciertas. sentí nuevamente ese dolor en el pecho, ese dolor que, para variar, solo era mío, esto estaba resultando muy complicado, pero no podía retroceder ahora, no cuando había estado funcionando tan bien. ya había más de la mitad de la manada en la ciudad, ya habían regresado casi todos. faltaban los pequeños y los otros dos, no podía simplemente dejar esto y hacer que todos regresaran, no sin ver a Jake antes, no podía dejar que se fueran si aún no había peleado con Jake.

tenía que hacerlo, tenía que verlo para poder pelear, como tendría que haber sido desde un inicio, la vampiro contra el lobo, uno de los dos tenía que acabar con el otro, así estaba establecido que sería, así tenía que ser. sabía que la manada no me tocaría, nadie se atrevería a tocarme pues lo quisiéramos o no, aún era el imprint de Jake, no podían lastimarme. pero si era el mismo Jake el que acabara conmigo, entonces todo estaría bien. me mantenía concentrada en esa idea, sin querer pensar en lo que pasaría cuando lo viera de nuevo, cómo reaccionaría al verlo? que pasaría? podría matarlo? podría dejar que me matara? además... volteé la mirada a la dirección general del cementerio donde André y su familia descansaban. esa parte no la había planeado. no pasaba nada, no en realidad, André se había limitado a enseñarme sus costumbres, contarme sus historias, pero no habíamos tenido ningún acercamiento verdadero, nada que pudiera preocupar a su madre, y aún así, lo sentía tan extrañamente cercano...

decidí regresar al cementerio, se iba acercando la hora de ir a trabajar, tenía que arreglarme, y verme mientras me arreglaba era una de las diversiones de André, se reía mucho en el esmero que le ponía a mi apariencia humana, maquillándome con cuidado, no dejando espacios en blanco. Y yo intentaba no pensar en el chico que solía acompañarme en mis rutinas humanas. André era un vampiro madrugador, por lo general despertaba antes de que llegara la obscuridad total, no podía salir hasta que ya fuera definitivamente noche, pero estaba siempre despierto para cuando yo tenía que irme al aeropuerto. llegué al recinto, aún estaba silencioso con el sueño de los demás vampiros. André generalmente me esperaba en mis habitaciones, pero ahora no estaba ahí, salí a buscarlo, pero no estaba en ninguno de sus lugares habituales. detuve a uno de los humanos que con una reverencia me preguntó que en que podía servir
"André" le dije "dónde está?"
"el amo André está en la biblioteca, madame" contestó el humano. biblioteca? nunca había visto una biblioteca acá abajo! cómo podría haber pasado una sin verla?
"dónde está la biblioteca?" le pregunté y el humano me guió. entendí entonces pq no la había visto, estaba cerca de las criptas donde dormía André, lugar que no podía explorar cuando ellos dormían.

tal como el humano había dicho, André estaba sentado en un sillón con un libro en las manos
"bienvenida" dijo sin levantar la vista del libro. me acerque a él"que tal el sol?" me reí
"caliente" me miró de reojo y sonrió
"parece que tuviste un encuentro divertido" me paralicé, podría saber de mi encuentro con Leah? cómo podría ser posible? "tus ojos son casi carmín" su mirada estaba clavada en mi. si hubiera sido humana me habría hecho sonrojar
"apenas un aperitivo de medio día" le contesté y se rió. alzó el libro y siguió leyendo, yo me puse de pie para revisar los libreros, era un espacio enorme, y cada rincón estaba ocupado por algún ejemplar. pergaminos, tablas, libros, toda clase de escrito, en cada lengua conocida, a veces incluso en lenguas extintas. era una colección impresionante! seguí caminando, acariciando los lomos de los libros con mis dedos.

al acercarme a uno de los estantes sentí una especie de electricidad que recorría mi cuerpo. me acerqué rápidamente, extrañada, queriendo saber que había ahí, parecían libros viejos, pergaminos, debían ser las historias del pueblo de André. cuando estaba por llegar, sentí que mi anfitrión me tomaba por la cintura
"no quisiera arruinar su diversión señorita, pero tiene que ir a trabajar" me sonrió. volteé a verlo y estábamos demasiado cerca. esto no era bueno
"aguafiestas" le dije y me alejé de él, se sonrió y me sentí como una adolescente, poniéndome nerviosa cuando el chico me hablaba, ese sentimiento no estaba bien por más de una razón. aunq definitivamente era algo natural, era más normal que me sintiera atraída por un vampiro que por un perro. sentí el dolor invadirme, yo amaba a ese perro, a ese estúpido perro que me había dejado para poder regresar a sus raíces. él se lo merecía si me enamoraba de alguien más, él había decidido irse
"no podré pasar por ti hoy, tendremos una reunión de consejo"dijo en lo que caminábamos hacia mis habitaciones "estarás bien una noche sola?"
"no sea que un humano me ataque..." me reí y él conmigo. intenté no pensar en el pequeño cazador que había lastimado a Collin
"puedo regresar mañana?" le pregunté y él sonrió
"tan pronto como quieras" en definitiva esto no era bueno.

~ º ~ º ~ º ~

salí del aeropuerto, triste de saber que no vería a André. pensé en cenar algo, ya me había alimentado en la tarde, pero de todas maneras tenía sed, el estar con la familia de André, sabiendo que podía tomar toda la sangre que quisiera sin necesidad de matar a nadie, había cambiado mis hábitos alimenticios, aparentemente un solo humano al día no era suficiente para mi. salí corriendo, buscando a mi presa para esa noche. recordé el olor de la pequeña niña y mi sed se intensificó. fui a otro barrio bajo de la ciudad, conocido por sus múltiples crímenes. encontré a mi víctima, estaba asechando a su propia víctima para robarle el dinero que traía, caí a su lado y lo llamé, volteó impresionado por haber sido sorprendido, pero se acercó a mi sin poder evitarlo. clavé mis dientes en su cuello casi sin ceremonia y lo drené. oh, deliciosa, deliciosa sangre humana

fue entonces que lo sentí acercarse, no reconocí su aroma, pero podía saber que era uno de los nuestros. de parte de los Volturi tal vez? solo un nómada? alcé la vista para ver al intruso y sentí mis sentidos cambiar de inmediato. sin pensarlo reaccioné hacia mi enemigo de la única forma de la que sabía. siendo parte de la manada. tiré el cuerpo del humano a un lado y me lancé contra él. me esquivó, riendo
"qué haces aquí, que quieres?" no contestó. lo ataqué de nuevo, lo seguí atacando. no pude alcanzarlo, mi enojo no dejaba que mi concentración fluyera como era debido.
"has mejorado, pequeña" me dijo entre risas "estoy orgulloso"sentí el odio invadirme, cómo osaba hablarme así? como podía usar ese tono paternal tan fácilmente?
"no gracias a ti" le dije, siseando. se rió
"pero justamente por eso te has convertido en el ejemplar que eres, niña" lo miré con odio "al fin eres lo que siempre tuviste que ser, cazadora de humanos, una predadora, como dictan las normas" me llenó un inmenso deseo de regresar a mi dieta animal, lo que fuera con tal de contradecirlo
"no soy lo que soy por ti"
"no, por supuesto que no. lo eres por ti, lo eres porque tienes que serlo" su sonrisa decía más de lo que decían sus palabras. quería saber que escondía, que significaba su mirada. quería saber porque me había asechado tanto, porque me había elegido a mi para vivir esta vida. pero eran preguntas demasiado humanas "tus antepasados estarían orgullosos" se rió y se acercó a mi "nos volveremos a ver pequeña" me besó la mejilla y antes de que pudiera detenerlo había empezado a correr. corrí tras de él "tu humano no está aún muerto, quieres condenarlo también a esta vida?" maldije por lo bajo y lo dejé ir. sabía que tenía razón, apenas había empezado a drenar al humano cuando él llegó. regresé y lo maté. ya no tenía sed